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	<title>Relatos Porno &#187; videos porno</title>
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	<description>Relatos porno y relatos de sexo</description>
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		<title>Semen en ayunas</title>
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		<pubDate>Tue, 24 Aug 2010 11:50:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sexo Oral]]></category>
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		<description><![CDATA[Mi novio y yo estamos estudiando en la Universidad de Valencia y hace unos días que acabamos los exámenes de septiembre, y como las clases no empiezan hasta octubre, estamos aprovechando estos días para descansar e ir a la playa. Lo cierto es que esto no tiene nada e extraordinario, porque llevamos yendo todo el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mi novio y yo estamos estudiando en la Universidad de Valencia y hace unos días que acabamos los exámenes de septiembre, y como las clases no empiezan hasta octubre, estamos aprovechando estos días para descansar e ir a la playa. Lo cierto es que esto no tiene nada e extraordinario, porque llevamos yendo todo el verano, pero estos días últimos los estamos aprovechando al máximo.</p>
<p>Además lo bueno que tiene el ir a la playa en esta época es que como todo el mundo está trabajando, pues practicamente la playa está vacía por las mañanas, por lo que casi siempre estamos solos.</p>
<p>Hasta ahora nunca habíamos intentado hacer nada en la playa, y eso que llevamos casi 3 años juntos. Pero yo aquel día estaba muy caliente, y Mario&#8230;bueno, creo que Mario nunca deja de estarlo. Es insaciable ese chico.</p>
<p>Era un día normal de la semana. Mario se pasó a recogerme temprano, sobre las 9:00 de la mañana. Subimos a su coche y nos dirigimos, como todos los días, a la playa más cercana. Al llegar no había absolutamente nadie, pero bastó con bajar hasta la orilla para instalarnos, cuando oímos llegar a un coche. Al rato vimos que se trataba de una pareja de personas mayores, un hombre y una mujer, que se pusieron como a 10 metros de donde estábamos nosotros, y mira que había playa. La verdad es que tampoco nos importó demasiado y nos olvidamos pronto de su presencia. Mario comenzó a ojear una revista mientras yo tomaba el sol, boca arriba, extrañamente consciente de mi calentura, causada no precisamente por el sol de las 10 de la mañana, sino porque, con la cabeza ladeada, no podía quitarle la vista de encima al paquete de Mario.<span id="more-381"></span></p>
<p>Así pasé un rato, hasta que me dio la sensación de que el calor de mi bajo vientre no se aplacaría nunca, por lo que me incorporé para darme un baño. Se lo comenté a Mario, pero éste, imbuido en la dichosa revista, solo me lanzó un gruñido como de haberse dado por enterado. Eso me reveló. Me cabreó bastante, vaya. Así que cogí, me levanté, y me acerqué a la orilla, y allí me quedé quieta un rato, notando cómo la espuma de las olas me acariciaban los pies y los tobillos. Me fui metiendo poco a poco en el mar, medio enceguecida por el oblicuo sol de la mañana, admirando la claridad del agua, el olor a yodo, la fina arena el fondo. No comprendo el porqué, pero todo esto contribuyó a que me excitara más. Tenía los pezones tan duros que casi me dolían. Cuando el agua me llegó a la altura de las caderas me zambullí, pensando que quizás, si Mario me estaba mirando, se animara a seguirme, porque al meterme de cabeza le di una buena panorámica de mi trasero. Pero al emerger a la superficie y girarme hacia él, vi que mi táctica había fallado. Ni siquiera levantó la vista cuando le grité que el agua estaba &#8220;buenísima&#8221;.</p>
<p>¡¡Me sentí despechada!! Así que decidí pasar de él. Cerré los ojos y me concentré en el líquido elemento, en cómo el agua rozaba mi piel, en mi larga melena flotando en el agua. Yo llevaba un bikini blanco de triángulo que me lo había comprado años atrás, cuando aún mis tetas no habían alcanzado toda su extensión, y la verdad es que me estaba un poco pequeño. Y la parte de la braguita también me estaba un poco ajustada, se me iba remetiendo la tela por la rajita el culo. Tenia que estar casi continuamente cuidando de que no se viera más de lo normal, pero como era septiembre y apenas hay gente en la playa en esta época, y solo me iba a ver mi novio, que ya me tiene bien vista&#8230;pues total , qué mas me daba. Además aquel bikini le volvía loco a Mario. Menos aquel día, claro. Supongo que estaba un poco cortado por la pareja de ancianos, no sé.</p>
<p>El caso es que la parte de arriba me molestaba. Era de esas que se atan al cuello y a la cintura. Y&#8230; además me apetecía sentir el agua entre mis senos, así que me lo desaté del cuello y me lo bajé hasta la cintura. Miré haca los ancianos y vi que no estaban mirando , de hecho estaban medio ocultos por su enorme sombrilla, inclinada hacia el sol, como una gigantesca flor que va buscando la luz. Bajé la vista y observé mi pecho. Se veía refulgente bajo el agua y con los rayos el sol que penetraban en ella. No pude evitar tocármelos y sentirlos en mis manos&#8230; tan redondos y tan duros, con mis punzantes pezones entre los dedos, y la suavidad del agua a su alrededor, como acariciándomelos, habiendo que se elevasen, como si quisieran salir a la superficie. Qué placer. Me puse a nadar lentamente a lo largo de la orilla, en sentido contrario a donde estaban los ancianos, totalmente desnuda de cintura para arriba. Los hombros y el cuello supongo que se veían demasiado liberados de cualquier carga de tirantes.. porque Mario no tardó en acercarse a la orilla y mirarme con picardía. Yo le sonreí y le hice un gesto para que se acercara. Él se zambulló en el agua y a los pocos segundos ya me estaba magreando los pechos.</p>
<p>&#8220;Eres una descarada, Patricia&#8230; una descarada zorrita. ¿Y si el viejo te descubre?&#8221;.</p>
<p>&#8220;Pues se pondrá contento, Mario, yo qué quieres que le haga, estamos en un país libre, no?&#8221;</p>
<p>Mi chico sonrió complacido ante mi natural descaro. Deslizó la mano por mi vientre hasta llegar al elástico de las braguitas y metió la mano por ellas hasta rozarme el vello púbico, con el que se entretuvo un rato enrrollandolo y desenrrollánolo.</p>
<p>&#8220;Estoy como un toro, Patri&#8221; – y pegó su entrepierna justo en la raja de mi culo – &#8220;no te haces una idea&#8230;&#8221;.</p>
<p>&#8220;Me la hago, si&#8230;no te separes, por favor&#8230;&#8221;- dije mientras dejaba escapar un gemido.</p>
<p>Para ese entonces su mano ya había alcanzado la plenitud e mi sexo, y me acariciaba el clítoris con un dedo mientras que con otro hacía a magos de querer metérmelo hasta la médula, del énfasis que le ponía. Le dije que no fuera tan descarado, que nuestros vecinos podrían descubrirnos. Entonces él, separándose de mi, me agarró de la muñeca y me guió fuera del agua. Estábamos tan calientes que ni me di cuenta de que yo aún llevaba la parte superior del bikini por la cintura hasta que nos sentamos en las toallas. Rápidamente me puse boca abajo y traté de volver a anudármelo al cuello, pero Mario me lo impidió sujetándome las dos manos. Yo me dejé hacer. Luego se incorporó y colocó la sombrilla de tal forma que nos tapara un poco de la vista de los dos viejos. Se tumbó boca arriba y se bajó el bañador lo suficiente como para dejar a la vista su flamante polla&#8230; yo no necesité más pistas. Coloqué mi cabeza sobre su bajo vientre y comencé a darle pequeños lametones por debajo del glande, en esa zona tan rugosa. Su pinga estaba totalmente enhiesta y muy dura, bastante humedecida en la punta debido al líquido preseminal que no tardé en lamer también. Me encanta ese sabor. Más incluso que el propio semen.</p>
<p>Coloqué mi mano alrededor de la base el pene, apretando bien, para ver toda aquella polla en su esplendor, pero no pude aguantar demasiado esa visión, necesitaba comerme aquella polla ya, así que no tardé en dale lentos y húmedos lengüetazos, notando el sabor de su piel, desde la base hasta la punta del capullo, chupando siempre un poco la puntita en busca de más liquido preseminal. Luego pasé la lengua alrededor de la base del glande y me metí la punta en la boca, aprentando todo lo que pude mis labios y haciendo fuerza para que pareciera que me lo metía en una abertura muy estrecha. Mario entonces posó su mano sobre mi nuca y suspirando me dijo, &#8220;suave, Patricia, suave, por faaaaavor&#8221;&#8230; me encanta cuando me dice eso.</p>
<p>Lo hice más lentamente, hasta que vi que él ya no podía más. Entonces empecé a hacerlo paulatinamente más rápido, haciéndole una paja con mi boca, un rápido mete saca. Lo hacía tan deprisa que pronto me empezó a doler el cuello. Iba a decírselo a Mario cuando me gritó que se corría&#8230; y se corrió. Si, señor. En toda mi boca. O mejor sería decir en toda mi garganta, porque noté cómo un chorro caliente y espeso de semen se me colaba por la garganta y descendía hasta mi estómago vacío (aquella mañana no había desayunado&#8230;nada mejor que semen en ayunas).</p>
<p>Cuando levanté la cabeza para mirarle, descubrí al hombre mayor en la orilla, justo enfrente de nosotros, con las manos unidas a la espalda y observándonos directamente. Yo me miré unos instantes y creo que me puse roja como un tomate.</p>
<p>&#8220;Ayyyy, hijos míos&#8230;.qué envidia me dáis&#8230;&#8221;.</p>
<p>Mario y yo nos reímos con ganas.</p>
<p>&#8220;Lo siento, señor, pero no se la presto&#8230;&#8221;</p>
<p>&#8220;Lástima, hijo, lástima&#8230;mi pobre Herminia ya no está para esos trotes&#8230;&#8221;.</p>
<p>Fuente: todorelatos.com</p>
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		<title>Dispuesta a consolarme</title>
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		<pubDate>Fri, 20 Aug 2010 10:37:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Tengo una prima que es mi mejor amiga, se llama Diana, ella es tan lista que se ha ganado la confianza de todos mis tíos y hasta de mis papas, TODA la familia piensa que ella es tan madura para su edad (22años). Así que desde los viernes por la noche mi prima y yo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tengo una prima que es mi mejor amiga, se llama Diana, ella es tan lista que se ha ganado la confianza de todos mis tíos y hasta de mis papas, TODA la familia piensa que ella es tan madura para su edad (22años).</p>
<p>Así que desde los viernes por la noche mi prima y yo tenemos mi casa a nuestra disposición, ya que ella por ser (tan seria) (si !!! mjm) jajaja se queda conmigo hasta que vuelven mis papas.</p>
<p>Cada viernes, hacemos nuestras fiestas en mi casa, y como por armonía no paramos algunos de los amigos y amigas se quedan a dormir, pues de hecho nos reunimos no más de 5 parejas.</p>
<p>Si mal no recuerdo desde que tengo 17 años hemos hecho nuestras fiestas cada viernes, así que ya todos nos conocemos hasta la forma de roncar, jajajajaja motivo por el cual a veces nos encontramos a nuestros amigos en plena actividad sexual ahí en plena sala o en donde se les ocurra a ellos, y ya dejo de ser morbo para todos, los vemos y como si nada pasara, es muy normal que la gente tenga sexo no?</p>
<p>Uno de tantos viernes por la mañana me llama mi novio Gerardo y me dice que tenia que ir al DF a hacer unas compras, motivo por el cual no estaría ese fin de semana conmigo (mmmhhhh&#8230;) (suspiro).</p>
<p>Como para rematar mi depre llama una amiga de las que cada viernes nos juntamos, y me dice que no vendría a casa hoy por que se quedaría a cuidar a su abuela en el hospital, (quedan solo 3 parejas que hoy si van a venir).<span id="more-376"></span></p>
<p>En fin&#8230; vamos a intentar pasarla bien.</p>
<p>Informe a Diana de los cambios y se limita a decirme: Animo !!! no es tan grave, a lo que respondo yo&#8230; pues si wey, como a ti no te dejaran con las ganas, a ti te vale, y nos reímos.</p>
<p>Y dice Diana, pues si, pero si ese es tu problema, yo muy gentilmente te presto a Fernando (su novio) y es mas&#8230;. hasta de pilón yo !!!.</p>
<p>Ah caray !!! ¿Que dijo Diana o que entendí yo?</p>
<p>En mi mente solo iba resonando el comentario de Diana, que lejos de ofenderme me hacia sentir cosquilleos en mi ser, que querría decir Diana con eso de&#8230; HASTA DE PILON YO ?</p>
<p>Pilón si se lo que es (es como decir: &#8220;de regalo extra&#8221;)</p>
<p>Pero apoco ella también estaría a dispuesta a eso?????</p>
<p>Dudas, dudas y mas dudas ¿? ¿? ¿? ¿? …</p>
<p>Llego la noche, y de 3 supuestas parejas que vendrían, solo llegaron Diana y Fer, Nelly y Paco, y yo.</p>
<p>Preparamos nuestra carne asada, en el patio de la casa, bebimos, oímos música y platicamos y de pronto Paco se decide a retirarse y se van !!!</p>
<p>Que aburrimiento, mas hueva no podría tener yo, apenas eran casi las 12:30 la noche es muy joven ¡!!</p>
<p>Nos quedamos mi prima su novio y yo, y de pronto dice mi prima&#8230; Vero ven a ver lo que hacemos para que no te aburras y se rio.</p>
<p>Mientras ellos era puro beso y cachonedo rico, metiendo mano por aquí y por allá, yo me iba excitando, (extrañamente me pasaba eso, pues yo había ya antes visto hacer el amor a mi prima o a mis amigas en diferentes ocasiones)</p>
<p>Yo viendo de reojo mientras seguía tomando mi cerveza y sintiendo muy excitada cada vez más.</p>
<p>Cuando oigo la risa de Diana y se acerca a mi diciéndome: &#8220;esta triste la niña, por que no tiene pareja?&#8221; mientras iba deslizando su mano por mi seno y mordisqueando mi oído al mismo tiempo.</p>
<p>Que esta pasando? Era mi pregunta interna.</p>
<p>Sentí a Diana ir metiendo su mano entre mi blusa y darle un pequeño apretoncito a mi pezón, poniendo mi sangre a hervir como en olla de presión.</p>
<p>Voltee a verla y ella tenia ese semblante de lujuria y lascivia y solo nuestros labios se juntaron para darnos el mas tierno y excitante beso tan dulce que no podía dejar de jugar nuestras lenguas, llevándonos cada vez mas a desear seguir avanzando.</p>
<p>Parándome yo de la silla, prendidas en un beso nos seguimos acariciando, yo actuando solo por lujuria de tocar a una mujer.</p>
<p>Nos besamos por largo tiempo, nos tocamos nuestros sexos, nuestros senos y conforme intercambiamos besos y caricias nos fuimos despojando de nuestras prendas, ella me iba desvistiendo a mi y yo a ella, y seguíamos acariciándonos cuando de pronto sentí que Fer pegado a mi espalda me iba besando el cuello, mi espalda e iba sintiendo su miembro erecto en mis nalgas y sus manos tocando mi cuerpo sin perjuicios ni inhibiciones, Diana seguía masajeando mis tetas y frotando muy rico, riquísimo diría yo, mi panocha.</p>
<p>Sentía tanta humedad en mi panochita que jamás creí que uno se humedeciera tanto así.</p>
<p>Fer seguía besando y acariciando mi cuerpo mientras Diana fue recorriendo su lengua por mis pezones dando pequeños círculos en ellos y chupetones muy prolongados en mi pezón, yo no sabia si arquear mi torso o verla mamarme mis senos?</p>
<p>Combinaba las dos acciones y me sentía aun mas caliente y mas mojada.</p>
<p>Al arquear mi torso disfrutaba sus mamadas en mis senos.</p>
<p>Y al verla mamarlos disfrutaba también, era rico ver como los mamaba.</p>
<p>Fue bajando su lengua y se acomodo bajo mis piernas y fui sintiendo su lengua jugueteando con mi clítoris.</p>
<p>Lo hacia de la misma forma que había iniciado en mis pezones, dando circulitos y mamando muy prolongado también el clítoris.</p>
<p>Era tan rico que sentía un hormigueo en mi clítoris que sin remedio me vine y ella aprovecho para ir directamente a mi vagina y darme lengua y succionando mis fluidos me hacia no gritar, mas bien bramar de placer.</p>
<p>Fer en todo momento seguía dándome caricias y besos por donde podía ir acomodándose, creo que yo estaría lanzando la ultima gota de mi fluido cuando de pronto sentí que Diana rápidamente me inclina dejando mi culo expuesto y ella mete su lengua juguetona en mi ano, ohhhhhhhhhhhhhh!!!!!!! Ohhhhhhhhhhh que ricoooooooooooooooooo, mis piernas temblaban irremediablemente, aprovechando mi posición Fer me ofrece su pene para que se lo mame, claro!!!!! me prendí de el.</p>
<p>Mientras Diana iba dando placer a mi culito con su lengua experta y juguetona, creo que los jadeos míos con el pene de Fer en mi boca hicieron que Fer eyaculara borbotones de semen en mi boca.</p>
<p>Diana que conocía muy bien los gemidos de su novio supuso que ya habría eyaculado por que de inmediato se presento junto a mi a terminar de extraerle el semen a Fer y besarme comiendo así las dos la leche de Fer.</p>
<p>Diana y yo seguimos intercambiando besos y caricias y comencé a lamer su vagina mientras que ella y Fer se besaban y fui masturbando también a Fer mientras iba mamando a Diana que de pronto me pidió Fer que me acostara ahí mismo en la mesa del patio y ahí mismo me penetro, mientas Diana cabalgo sobre mi boca y se besaba con Fer, para mi era una locura todo delicia aquella oleada de placer, Fer volvió a eyacular y Diana bajo su rostro hasta mi vagina quedando en un riquísimo 69 y entre mamadas al pene de Fer y lengüetazos a mi panochita ella disfruto absolutamente de toda la leche de Fer.</p>
<p>Seguimos ahí en el patio descansando, fumando y bebiendo cerveza platicando lo bien que lo pasamos los 3, cuando en agradecimiento a la cogida tan rica que ambos me dieron fui a besar sus sexos volviendo a mamarles y lamerles con deseos de despertar el apetito sexual en ambos para disfrutar de nuevo tanto placer que se que se llega a sentir.</p>
<p>Cosa que no batalle tanto para que ellos reaccionaran.</p>
<p>Y ahora Diana recuesta a Fer para meterse todo su pene y lo cabalga como loca mientras yo cabalgo a Fer sobre su boca, besándonos y mamándonos nuestros pechos y lengüeteándonos los cuellos Diana y yo volvemos a iniciar intercambio de caricias de besos y de todo lo que una rica relación sexual te da.</p>
<p>Quiero ahora que Diana pruebe como coge Gerardo, espero con ansias que el viernes yo se lo pueda compartir.</p>
<p>Los cuatro juntos podemos divertirnos más !!!!</p>
<p>Fuente: todorelatos.com</p>
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		<title>Mi prima pilar fue la primera</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Aug 2010 12:38:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Mi nombre es Martín y espero que en este como en mis futuros relatos encuentren el placer que yo sentí al vivirlos. Actualmente tengo 35 años y los he vivido intensamente sobre todo en cuanto a mis vivencias sexuales. Antes de continuar quisiera hacer la salvedad de que todo lo escrito está sujeto estrictamente a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mi nombre es Martín y espero que en este como en mis futuros relatos encuentren el placer que yo sentí al vivirlos. Actualmente tengo 35 años y los he vivido intensamente sobre todo en cuanto a mis vivencias sexuales.</p>
<p>Antes de continuar quisiera hacer la salvedad de que todo lo escrito está sujeto estrictamente a la verdad y a pesar de que esto pueda acarrearme problemas, pues, ni siquiera los nombres han sido cambiados.</p>
<p>Todo comenzó en 1980, cuando tenía escasos once años y medio y llego a casa para vivir con nosotros mi pequeña prima Pilar (un año menos que yo), ya que por aquel tiempo se había quedado huérfana cuando sus padres murieron en un terrible accidente. Al comienzo me resultaba incómodo que estuviese allí, pues, por ser hijo único estaba acostumbrado a estar solo; pero, con el correr de los meses todo cambio y nos hicimos grandes amigos.</p>
<p>Paso el tiempo y yo tenía 14 años y ella 13, corría el verano del 83’ cuando la costa norte del Perú se vio afectada por una terrible temporada de lluvias que destruyó muchas viviendas y dañó otras; entre ellas la nuestra en donde el techo de varias habitaciones se vinieron abajo incluyendo el de la recámara de Pilar.</p>
<p>Fue por ello que debimos reubicarnos. A Pilar y a mi nos pusieron el misma habitación&#8230;, claro que en camas separadas; sin embargo, resultó imposible de evitar que en mas de una vez nos pasasen anécdotas&#8230; digamos&#8230; embarazosas. Por ejemplo el que uno de nosotros entrara al baño de la recamara cuando el otro lo estaba utilizando, o que nos sorprendiésemos el uno al otro cuando nos estábamos vistiendo.</p>
<p>Al comienzo nos incomodaba; pero, cuando la naciente malicia propia de nuestra edad, nos demostró las &#8220;ventajas&#8221; de estas situaciones todo cambió. Yo; por ejemplo, descubrí que Pili –como solía llamarla- ya no era una niña. Ya se le notaban sus formas femeninas; sus pechitos habían crecido como dos pequeños conos, sus nalguitas ya se mostraban más carnositas y levantadas y en su parte delantera se adivinaba su vello púbico como una escasa pelusita. Tiempo después ella me contaría que lo que vio de mí también le gustó.</p>
<p>Aquella visiones provocaron en mi sensaciones nunca antes vividas y ella lo notó. No perdía la oportunidad de estar a su lado tanto así que incluso en las escuela los muchachos nos molestaban. En casa yo no perdía oportunidad para mirarle sus aún frágiles; pero, ya apetecibles piernitas y ella era generosa en mostrármelas. Todo el día paseaba por toda la casa en un short negro muy diminuto que no sólo me dejaba verle sus piernas sino también su traserito levantado y bien carnoso ya y su cinturita cada vez más pronunciada. O bien en nuestra habitación luciendo una minifalda tán corta que cada vez que agachaba, giraba o saltaba me dejaba ver el color de su calzoncito y algo más.</p>
<p>Pasaron los meses y yo estaba tan enamorado de ella que me masturbaba hasta tres veces al día pensando en mil formas de tenerla entre mis brazos. Cuando pensé que ya nada nuevo ocurriría llego el glorioso 18 de Octubre de 1983, día en que mi Pilar cumplía sus 14 añitos.</p>
<p>Muy temprano me desperté y casi impulsivamente corrí a su cama y al abrazarla y besarla deseándole un feliz cumpleaños sus labios rozaron los míos y ambos nos sobresaltamos; pero, nada dijimos-<span id="more-368"></span></p>
<p>Ese día la pasamos juntos, pues, por la mañana nos llevaron a la playa en donde comprobé que Pili era toda una mujer ya que a su paso todos los hombre volteaban a mirarla. Por la tarde la acompañamos a llevarle flores a sus padres y luego a misa. Era un cumpleaños mas sin sus padres y eso aún la deprimía. A pesar de que por la noche nos llevaron a cenar y al cine la tristeza no se borró de su rostro y al quedarnos solos en nuestra recámara me miro y nos abrazamos muy fuerte y lloró en mi pecho; entonces, me confesó que sumada a la tristeza de sus padres estaba el que desde el día siguiente ella regresaría a su habitación y no quería hacerlo porque me amaba. La noticia me dejó anonadado y no supe que decir sólo atiné a buscar sus labios y sellar aquel momento con un largo y tierno beso que quizá no fue el mejor de nuestras vidas; pero, que entonces nos estremeció a los dos.</p>
<p>Luego de ello no dijimos nada sólo caímos en su cama y nos besamos y acariciamos con torpeza; pero, también con gran pasión.</p>
<p>Luego de unos minutos nos detuvimos y descubrimos que ambos estábamos casi desnudos y aunque al comienzo nos avergonzamos y ella tapó con sus manitas sus dos tetitas, echó a reír cuando le dije con cierta inocencia &#8221; te las he visto un montón de veces&#8221;. Cogió una almohada para golpearme y como resultado del forcejeo acabe sobre ella y ya no sólo besé sus labios sino que esta vez acaricié y besé sus tetitas y logré arrancar de sus labios el primer gemido. Continué mi recorrido descendente por su cuerpo y al llegar a su calzoncito se lo bajé y su respiración agitada era incontrolable y sus gemidos brotaban al más leve roce de mi piel con la suya. Ella ya no reaccionaba y la verdad es que yo no sabía muy bien lo que iba a hacer.</p>
<p>Sólo recuerdo que abrí su piernitas, me coloque sobre ella, cogí mi pene que estaba completamente hinchado como nunca antes lo estuvo e hice lo que en una revista vi a un hombre hacerle a una mujer. Busque entre sus vellitos y con cierta torpeza a su virgen cuevita y cuando la encontré empecé a presionar con cierto temor hasta que sentí como sus aún infantiles labios vaginales besaban la caliente cabeza de mi miembro viril. Fue entonces que sin pensarlo dos veces empujé con fuerza y al instante mi pene gozaba de esa humedad tibia que sólo lo da la rica concha de una joven mujer.</p>
<p>En aquella vez no sentí como rompí su himen; pero, ella al percibir que mi enorme instrumento invadía su virginal agujero no pudo evitar el gritar y llorar (la suerte fue que la habitación de mis padres estaba en la planta de abajo y que ellos acostumbraban a escuchar la televisión con volumen alto)y luego me suplicó &#8220;sácamelo Martincito que me duele&#8221;; pero, en aquel momento sólo me interesó mi placer y seguí con lo mío hasta que descargué toda mi leche en su recién estrenada cuevita del placer. Creo que fue lo mejor, pues, elle me confesaría luego que el dolor pronto desapareció para dar paso a un delicioso en intenso placer.</p>
<p>Nuestros encuentros se darían algunas veces más hasta que en el verano siguiente mi Pili enfermó de fiebre tifoidea que se complicó extrañamente con una meningitis que la llevó a la tumba. Desde entonces me relacioné y desvirgué a cuanta jovencita me dejó buscando en ellas inútilmente a mi Pilar (QEPD)<br />
Fuente: todorelatos.com</p>
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		<title>Tamara mi abogada</title>
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		<pubDate>Sat, 07 Aug 2010 07:44:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Ese viernes de junio, había quedado con Maribel a media tarde en la cafetería de unos grandes almacenes para merendar y charlar de nuestras cosas y como acababa de comer y me sobraba tiempo me fui a la planta moda joven a comprarme algo de ropa para el verano, tenia la mano izquierda vendada desde [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ese viernes de junio, había quedado con Maribel a media tarde en la cafetería de unos grandes almacenes para merendar y charlar de nuestras cosas y como acababa de comer y me sobraba tiempo me fui a la planta moda joven a comprarme algo de ropa para el verano, tenia la mano izquierda vendada desde la muñeca podría decir por que estuviese dislocada, pero la verdad era un truco que había utilizado otra vez con el fin de conseguir que alguien me ayudase en los probadores.</p>
<p>A esa hora había poquisima gente y aparte de haber cogido ya varias prendas estaba controlando las chicas que estaban solas y también de compras, entonces la vi y si en un principio me pareció de espaldas que era Maribel enseguida me percate que no era ella, pero sin embargo la conocía de algo, y me daba la sensación que no despreciaría una relación entre mujeres, era de unos 25 años rubia bajita ojos verdes y grandes pechos, mas grandes que los de Maribel y lo curioso es que recordando donde la había visto me vino a la memoria que era una de las abogadas del bufete donde me llevaban mi separación.</p>
<p>Después de saludarla me recordó que se llamaba Támara, y charlando sobre temas banales, la pedí sin titubear que si me podía ayudar en el probador con mis cosas, ella iba vestida con una faldita cortita y una camiseta de tirantas y yo llevaba una blusa y unos vaqueros.</p>
<p>Ya en el probador la pedi que mientras yo me desabrochaba la blusa ella me fuera quitando los pantalones, la escena iba subiendo de tono por el morbo y porque enseguida me quede con mis tetas al aire al no llevar suje y solo con el tanga, la pedí que me ayudara con las camisetas y la falda que había elegido y mientras me iba poniendo la ropa que yo también intentaba ayudar con mi mano derecha fui observándola por los espejos como me miraba las tetas y los pezones que rozaba de vez en cuando pero sin atreverse a mas.</p>
<p>Estuvimos con mi ropa algo mas de veinte minutos poniéndome y probándome todo, ella solamente había escogido un pantalón corto y la anime cuando termino conmigo a que se lo probara y cuando se quito su mini no tuve mas remedio que decirla que tenia un cuerpo precioso y que el tanga que llevaba la sentaba de maravilla, ella que no había dicho nada antes también me dijo algunos cumplidos sobre mi cuerpo y de mis tetas cosa que no creí que se atreviera.</p>
<p>Los pantalones la sentaban de maravilla realzando su culito respingón, y como vi que teníamos ya cierta confianza la dije que se quitara el suje ya que estaría mucho más insinuante, sin replicarme se quito la camiseta y luego el suje apareciendo unos pechos grandes, se iba a poner la camiseta cuando la pare diciéndola que se esperase un ratito que quería admirarla esas tetas y pezones tan maravillosos, se quedo cortada pero me dejo mirándolas, tenia unas ganas enormes de tocárselas y chupárselas y echando valor la dije</p>
<p>&#8220;creo que son más grandes que las de mi amiga, déjame comprobarlo&#8221;</p>
<p>y las toque suavemente como quien esta comprobando su tamaño pero salió mi vena de ama y la pellizque un pezón para enrizarlo mientras la decía: <span id="more-361"></span></p>
<p>&#8220;que pezones más hermosísimos y como se ponen al excitarlos lo que habrán disfrutado estos diablos <a href="http://www.conejitax.es" target="_blank">webcam porno</a>&#8220;,</p>
<p>se quedo totalmente sin habla mientras yo soltaba el pezón y ella poniéndose la camiseta y guardándose el suje en su bolso, me contesto</p>
<p>&#8220;gracias por tus piropos pero los pobres no tienen toda la marcha que deberían&#8221;</p>
<p>Me dio pie a que la preguntara sobre sus relaciones y como me contesto que ahora no salía con nadie, la conteste</p>
<p>&#8220;Eso hay que solucionarlo ya, no puedes dejar este cuerpo tan maravilloso que se aburra a tus años, te tendré que ayudar, mírate en el espejo como ahora estas mucho más sugerente y provocativa sin suje, seguro que tendrás muchisimos más mirones y ligues claro&#8221;</p>
<p>No me contesto nada y después de vestirse y pagar nuestras compras me la lleve a los bañadores donde elegí varios para probármelos</p>
<p>En el probador y estando ya desnuda mientras me los probaba la dije</p>
<p>&#8220;Este que he elegido es para ti quiero regalártelo por el tiempo que me has dedicado&#8221;</p>
<p>A pesar que no quería aceptar el regalo, mi poder de convicción es total y accedió así mientras se había ya probado la parte de arriba y estaba en tetas la ordene</p>
<p>&#8220;ponte la braguita pero sin tu tanga&#8221; ya me llamo la atención como sin decir nada obedecía</p>
<p>En cuanto se la puso me coloque detrás suya y estando ella de frente al espejo me acerque a su cuello y mientras mi mano empezó a acariciar sus tetas la susurraba</p>
<p>&#8220;Estas preciosa y tengo que amarte y comerte esa rajita depiladita tan preciosa&#8221; al mismo tiempo me apretaba a ella que sentía mis tetas en su espalda y notaba como la situación la estaba poniendo cachonda que continúe ordenándola una vez que metí mi mano en su bikini y comprobé que su rajita estaba mojadisima</p>
<p>&#8220;metete la mano en el bikini y acaríciate no ves que tu rajita te lo esta pidiendo&#8221;</p>
<p>Entonces me di cuenta que había encontrado una esclava sumisa, ya que sin rechistar su mano estaba acariciándose por dentro, entonces la dije</p>
<p>&#8220;bájate las braguitas&#8221; y mientras lo hacia termine de pedirla &#8220;siéntate en el taburete y sigue acariciándote hasta que yo te diga&#8221;</p>
<p>Mientras se estuvo acariciando yo la ofrecí una visión de mi rajita abriendo los labios para que se excitara mas, llego a un orgasmo que creía nos iban a descubrir, cuando termino me acerque a ella y la dije:<br />
&#8220;Chúpame y cómeme toda y no pares hasta que me veas gemir&#8221;</p>
<p>Me comió, me chupo y me estuvo tocando el clítoris hasta que alcance un orgasmo que delataba mis gemidos.</p>
<p>Nos abrazamos las dos y después de vestirnos y pagar la pedí que se quedara conmigo y Maribel que se lo pasaría de maravilla, no puso pegas aunque tenia un compromiso de cena mucho más tarde</p>
<p>Cuando aparecimos en la cafetería ya estaba Maribel así que nos sentamos en su mesa y yo me apañe en sentarme enfrente de Tami que fue como me dijo luego que la gustaba que la llamasen, después de las presentaciones y de comentar a Maribel como nos habíamos encontrado, y lo &#8220;que me había ayudado en los probadores&#8221; seguimos hablando de cosas superfluas y de las compras enseñando a Maribel el bikini que la había regalado, y como yo no estaba dispuesta a dejarla así, y como estabamos en un rincón discreto, puse mi pie descalzo a los muslos de Tami con la intención de ir hacia su tanga y según iba subiendo por debajo de su faldita ella se iba abriendo las piernas, mientras seguíamos todas hablando yo ya estaba frotando mis dedos en su rajita por encima de su tanga la estaba a gustando porque notaba como ella buscaba una posición más cómoda para que los sintiese mejor, con un gesto que la hice con la cabeza la mande a los servicios para que se quitase el tanga.</p>
<p>Se levanto y dijo que se iba a los lavabos, en el rato que estuvimos solas conté a Maribel el hallazgo de Tami y que podía ser una sumisa ideal y estaba dispuesta a seguir luego en mi casa y que dijera que si y si hiciera falta la animara.</p>
<p>Justo antes de que volviera Tami la dije:</p>
<p>&#8220;Estate atenta a lo que voy hacerla por debajo y te diré si tienes que intervenir&#8221;</p>
<p>Tami se sentó y se reclino mas que antes y me fue muy fácil llegar con mi pie a su rajita aunque de forma premeditada la subí la faldita y aunque ella tuvo intención de bajar una mano para bajarse la falda vio como la hice gestos de que no lo hiciera y entonces la dije</p>
<p>&#8220;Me encanta como eres y como nos vamos entendiendo&#8221;</p>
<p>Seguí frotando mis dedos en su rajita incluso intentando meterlos dentro donde ya notaba estaba mojada viendo que me iba ser difícil conseguir llevarla mas halla de lo que la hacia mire fijamente a Maribel para que participara y ella haciéndose que se daba cuenta dijo</p>
<p>&#8220;Bueno veo que por aquí, lo estáis pasando de maravilla sin decirme nada&#8221; y su mano levanto lo poco que tapaba la falda a Tami y vio el espectáculo de mi pie intentando penetrarla con mis dedos, y diciendo únicamente &#8220;Si lo tiene depiladito&#8221; dirigió su mano a la rajita de Tami y empezó a acariciarla mientras yo me limitaba a restregar mis dedos por los labios para que así pudiera tocar el clítoris y llevarla a un orgasmo que no tardo Tami en alcanzar</p>
<p>Después de ese rato placentero las convencí en que fuéramos a mi casa que estaba relativamente cerca y tendríamos tiempo hasta sus respectivos compromisos, y en eso quedamos.</p>
<p>Ya nos íbamos de la cafetería cuando las dije:</p>
<p>&#8220;Antes de irnos vamos a pasar un momento por la planta de bañadores porque quiero regalar a Maribel un bikini justo igual al de Tami pero en el otro tono que hemos visto&#8221;</p>
<p>Ellas dijeron que si, bueno Maribel refunfuño sobre que la regalase nada, yo entonces las matice</p>
<p>&#8220;Pero tenéis que probaros los dos y Maribel me tiene que mandar una foto con el móvil pero solo con la braguita&#8221;</p>
<p>Estaba claro que son muy obedientes y sumisas porque dijeron que encantadas, así fue como luego y mientras estaban las dos en el probador me mandaron dos fotos al móvil una las dos solo con las braguitas y en tetas con el mensaje &#8220;para que compares las tetas y elijas&#8221; y el otro con las dos desnudas y de la mano con el mensaje &#8220;aquí nos tienes a que esperas&#8221;.</p>
<p>Cuando salieron las di dos besos a cada una diciéndolas<br />
&#8220;Me han encantado y excitado vuestras fotos sois maravillosas y vamonos cuanto antes a mi casa para no perder tiempo&#8221;</p>
<p>Cogimos un taxi y enseguida estabamos en mi casa, la dije a Maribel que fuera preparando unas copas mientras a Tami la pedí que viniera conmigo.</p>
<p>Una vez en mi dormitorio saque un pañuelo y la dije</p>
<p>&#8220;Tápate los ojos&#8221; y a continuación y ya con los ojos tapados continúe &#8220;Desnúdate y no digas nada a no ser que te pregunte yo&#8221;, mientras tanto me quite la venda de la mano y empece a hacer fotos de ella, una vez desnuda la cogí de la mano y me la lleve al cuarto de baño donde la ate una muñeca a una cinta que pase por el toallero de las toallas de baño y ate el otro extremo a la otra muñeca, la tenia totalmente desnuda con los brazos levantados y atada, en fin preparada para todo y estaba claro que ella también.</p>
<p>Me fui al salón y la dije a Maribel</p>
<p>&#8220;Allí la tienes esperando que la sodomizes y hagas lo que quieras, sabes que quiero ver ese culito rojito enseguida&#8221;</p>
<p>Nos fuimos al cuarto de baño donde yo ya había dejado mis juguetes para que los utilizase Maribel y dijo entonces para que lo oyera Tami</p>
<p>&#8220;Me encanta el regalo que me haces Mary, una esclava desnuda atada y deseando ser sometida&#8221; y dirigiéndose a Tami la dijo</p>
<p>&#8220;Vas a ser mi esclava y hacer sin rechistar todo, todo lo que te ordene ¿verdad?&#8221; Tami contesto:</p>
<p>&#8220;si haré todo&#8221; entonces Maribel dándola unos azotes en el culito la respondió</p>
<p>&#8220;Mala respuesta, tienes que decir si mi dueña lo que tu mandes&#8221;</p>
<p>Tami contesto exactamente lo que se la había ordenado mientras su culito se estaba ya empezando a ponerse rojito.</p>
<p>Maribel cogió entonces unas anillas y se las puso en los pezones Tami solo dio un respingo intentando saber que la estaban haciendo en las tetas, yo que hasta entonces solo estaba mirando, bueno y haciendo algunas fotos la acaricie los pezones y susurrándola la dije:</p>
<p>&#8220;Ya te dije que tus tetas y tus pezones son muy excitantes y hay que darlas un poco de marcha&#8221; y pellizcándola suavemente las tetas la dije a Maribel</p>
<p>&#8220;sigue con tu esclava que necesita ser más sumisa&#8221;</p>
<p>La di a Maribel uno de mis vibradores para que lo utilizara con Tami y mientras empezó a pasárselo por su cuerpo haciéndola que se excitase y se retorciese de placer juntando las piernas y muslos, yo me dedique a ir desnudando a Maribel quedándonos ya las tres desnudas.</p>
<p>Mi excitación iba en aumento viendo como Maribel iba deslizando el vibrador por las tetas de Tami y como ella iba suspirando de placer sin atreverse a decir nada como la habian ordenado, luego Maribel se dispuso a excitarla aun mas yendo hacia su pubis y empezando a pasar el vibrador por su rajita depilada que enseñaba unos labios deseosos de acariciar.</p>
<p>Maribel la ordeno que se abriese de piernas para asi poder dedicarse a esa zona, Tami obedeció y se abrió justo para que Maribel con una mano la separara los labios y con la otra poder acariciar con el vibrador el puntito maravilloso que apareció a nuestra vista, Tami estaba ya loca de placer y excitación cuando Maribel se dispuso a meterla el vibrador dentro.</p>
<p>La visión era morbosa, Tami tenia el vibrador dentro de su rajita mientras yo estaba detrás de Maribel tocándola las tetas, mientras que sentía mi desnudez y mis tetas apretándola en su espalda, proseguí bajando mis manos a su rajita, me entretuve acariciándola su puntito y comprobé dejando un dedo que se introdujese en su rajita, que estaba totalmente empapada, así que la cogí de la mano que tenia el vibrador y sacándolo de la rajita de Tami se la metí en la suya, Maribel debía estar cerca de un orgasmo que no deje que alcanzara, ya que la saque el vibrador y dirigiéndome a Tami la dije</p>
<p>&#8220;abre la boca y saborea los jugos de tu ama junto con los tuyos y así iras comprendiendo a quien perteneces&#8221;</p>
<p>Tami se atrevió a contestar dentro de su estado de excitación</p>
<p>&#8220;si por favor dámelos&#8221; justo antes de meterla el vibrador en su boca, entonces Maribel aprovechándose de su situación de ama la dijo mientras de nuevo la azotaba el culo</p>
<p>&#8220;No te he dicho que hables, las sumisas solo obedecen&#8221; así mientras chupaba el vibrador su culo estaba de nuevo rojizo, la di a Maribel el vibrador para poder hacer unas fotos de ellas con Tami en posiciones bastantes provocativas y obscenas con su boca chupando el vibrador que era imagen fiel de un pene.</p>
<p>Tenia ya tantas ganas de que me comieran que decidí no seguir con Tami atada y dije a Maribel</p>
<p>&#8220;Desata a tu esclava y tráemela a la cama quiero que me chupe completa, me acaricie con sus manos y me pase tus tetas tan hermosas por mi cuerpo y termine comiéndome toda&#8221;</p>
<p>Me tumbe en la cama mientras Maribel me traía de la mano a Tami aun con los ojos vendados, estaba deseando sentir su cuerpo con el mío, y la sensación fue maravillosa, con sus manos se dedico a acariciarme desde los pies hasta el cuello, no pudiendo yo aguantar mucho tiempo sin besarla, me estaba llevando a un estado de excitación que la iba a pedir que me comiera ya, cuando me dio la vuelta y empezó a pasar sus tetas por mi espalda y por mi culo donde note como las manos de Maribel separaban mis nalgas para que ella cogiendo sus tetas me las dirigía bajándolas por el ano hasta intentar llegar a mi rajita, yo reincorpore el culo y en vista que no podía hacer lo que yo estaba deseando me di la vuelta y abriéndome mis labios la ofrecí mi rajita abierta para que restregase sus tetas y pezones, el placer era indescriptible.</p>
<p>Instintivamente mis manos fueron a su cabeza y la quite el pañuelo para que viese todo lo que pasaba, viéndome como mi cara la pedía que me llevase a un orgasmo empezó a chuparme y acariciarme el clítoris mientras Maribel la introdujo el vibrador en su rajita consiguiendo que su boca me transmitiese en mi rajita los movimientos de embestidas que la hacia Maribel, me llevo no a uno sino a varios orgasmos mientras yo gemía de placer Maribel totalmente excitada la estaba chupando el culo y creo que el ano mientras seguía con los movimientos del vibrador.</p>
<p>Maribel que quería llegar a su orgasmo tumbo a Tami en la cama y empezó a introducirla los dedos y viendo que no tardaría Tami en llegar al orgasmo decidió cambiar de postura de forma que se pudiesen comer las dos, estaban haciendo un 69 totalmente alocado y ansioso, que de nuevo me pusieron a mil y me fui hacia ellas y cogiendo el vibrador se lo metí a Tami en el culo mientras ella dejando un momento de comerse la rajita de Maribel me dijo</p>
<p>&#8220;Sigue por ahí me encanta y no lo habéis aprovechado aun&#8221;</p>
<p>Así mientras con una mano movía el vibrador en su culo con la otra la tocaba y apretaba sus tetas maravillosas hasta que los movimientos de ellas me transmitían que habían llegado a sus orgasmos.</p>
<p>Me tumbe al lado de ellas y cogiendo la mano que tenia sobre mi muslo la dirigí a mi rajita y indicándola que me tocase y me masturbara ya que estaba de nuevo excitadisima, la mano resulto que era de Tami quien como una experta me condujo a unas acaricias maravillosas llevándome a un orgasmo que realmente mi cuerpo necesitaba, Maribel se percato que aun tenia el vibrador en el culo y continuo moviéndolo dentro y metiendo sus dedos dentro de la rajita de Tami y mientras ella me masturbaba consiguió que Tami gritara de placer y soltase</p>
<p>&#8220;Os quiero, me encanta lo que me hacéis, soy vuestra esclava&#8221;.</p>
<p>Realmente no hay palabras para describir todo lo que, por lo menos a mí, me hicieron gozar y excitar continuamente.</p>
<p>Nos quedamos charlando un rato las tres y comentando lo bien que lo habíamos pasado y mientras nos intercambiábamos los números de teléfonos, Tami me dijo</p>
<p>&#8220;Eres una perversa mira que convencerme que tenias una mano dislocada y necesitabas ayuda en los probadores, seguro que has pillado mas de una incauta y te has aprovechado de ellas&#8221; yo la conteste</p>
<p>&#8220;Pues si que lo hago por eso, pero también hay que analizar a las incautas como dices, pero si más o menos encajan en el perfil de sumisa o al menos de lesbis, que yo creo que tienen, terminan accediendo a ayudarme y luego si vamos a mas, como hoy contigo, solo me ha pasado una vez, pero en los probadores si han picado algunas mas, en fin que da resultado&#8221;</p>
<p>Nos despedimos y todavía hoy estoy esperando que Tami me llame otra vez, ah su móvil lo debe haber perdido, no contesta nunca, pero mientras se ponga en contacto conmigo me quedan unas fotos maravillosas que me refrescan lo que sucedió ese día, y todavía cada vez que las miro, me excitan a un grado tal que hacen que acabe acabar masturbándome por Tami y Maribel y sus travesuras.</p>
<p>Fuente: todorelatos.com</p>
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		<title>Me excita ver como se follan a mi hermana</title>
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		<pubDate>Wed, 14 Jul 2010 12:43:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Mi familia se compone de mis padres y somos cinco hermanos, los tres mayores, dos mujeres y un hombre, ya están casados y viven aparte, yo soy el menor y soy soltero, actualmente tengo 22 años, así que ahora vivo con mis padres y mi sabrosa hermana y su esposo, se casaron desde hace poco [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mi familia se compone de mis padres y somos cinco hermanos, los tres mayores, dos mujeres y un hombre, ya están casados y viven aparte, yo soy el menor y soy soltero, actualmente tengo 22 años, así que ahora vivo con mis padres y mi sabrosa hermana y su esposo, se casaron desde hace poco mas de un año; A suplica de mi madre y por comodidad de ellos, viven en la casa familiar aunque de cierta manera con independencia, en un pequeño departamentito al fondo de la casa, no obstante haber recamaras desocupadas, que servía originalmente como vivienda para la trabajadora domestica que actualmente no tenemos &#8220;de planta&#8221;.</p>
<p>Esta experiencia real que ahora quiero narrarles, es simplemente para que &#8220;todo mundo&#8221; sepa lo caliente que la paso disfrutando del voyerismo con mi propia hermana, esta excitante experiencia da inicio cuando era apenas un adolescente de 11 años, fanático de la masturbación como cualquier adolescente normal y como en todas las familias, aunque nadie lo quiera reconocer, en las primeras mujeres que me fijé fue en mis hermanas quienes inspiraban mis masturbaciones.</p>
<p>Inicié con Elizabeth mi hermana mayor, quien igual que las restantes esta buenisima, me encantaba verle las piernas al sentarse así como sus sensuales pantaletitas tipo bikini llenos de encajes y transparencias, con ella mi placer era superior ya que en ocasiones andaba por la casa en ropa interior usando liguero y medias, lo que me llenaba de lujuria extrema, ella no me tomaba en cuenta tal vez pensando que era muy chico para fijarme en esos &#8220;detalles&#8221;, por supuesto como todos los chavos me empecé a masturbar frotándome la verga con sus excitantes calzoncitos diminutos y provocativos poniendo la cabeza de mi verga en donde momentos antes habían estado sus partes mas intimas y sabrosas e imaginaba que me la estaba cogiendo.</p>
<p>Cuando Elizabeth se casó y se fue de casa, mis deseos sexuales se centraron en Teresa, mi hermana mediana y la gocé como a la mayor, a ella si podía verla desnudita diariamente cuando se bañaba, era impresionante ver su cuerpo desnudo y la enorme cantidad de pelos cubriendo su panocha, al igual que las restantes tiene el gusto por la lencería sensual y también me masturbaba frotándome con sus pantaletas pequeñitas y trasparentes. Pero también llegó el día en que se casó y se fue a vivir a otro lado.</p>
<p>Entonces mis &#8220;bajos instintos&#8221; se concentraron en la menor de mis hermanas y a quien dedico este relato, se llama Nohemí, actualmente tiene 26 años, es morena clara, alta, delgada, no es lo que yo llamaria bonita de su rostro pero tampoco es fea, al igual que mis otras hermanas tiene un cuerpazo excelente, especialmente sus nalgas son lo que se puede decir perfectas, pero Nohemí las supera en los senos, mas grandes y firmes, siempre ha sido mas atrevida para vestir tanto exteriormente como en su ropa intima, Nohemí rara vez no viste pantaletas tipo tanga, es mas fácil que no lleve ropa interior y es por naturaleza sumamente cachonda desde que era muy jovencita.</p>
<p>Al igual que con mis hermanas mayores, cuando estaba Nohemí en casa, andaba como perrito tras ella para aprovechar cualquier oportunidad de poder verle las piernas cuando me sentaba frente a ella podía verle las piernas y sus sensuales pantaletitas, caminaba tras ella para ver como se marcaba su tanga entre sus lindas nalgas, sobre todo cuando vestía pantalón que siempre son, super ajustados, así como ver como se le dibujaban los labios vaginales por encima del pantalón, sin dejar a un lado el excitante bamboleo de sus preciosas tetas al caminar.</p>
<p>El día cachondo empezaba muy temprano cuando se levantaba a bañarse, ya que entraba a la escuela a las siete de la mañana, lo hacia antes de que mis padres despertaran y yo aprovechaba para pegarme en la chapa de la puerta del baño para verle como se despojaba de la bata, luego del baby-doll y por último lo más provocativo ver la forma tan sensual como se bajaba las pantaletas para quedar totalmente encueradita y admirar morbosamente su hermoso cuerpo palmo a palmo mientras me frotaba la verga deseándola, luego se quitaba las zandalias para meterse a la regadera y enjabonar su cuerpo acariciándolo con sensualidad en especial sus senos, me fascinaba ver enjabonada su abundante vellosidad y como se metía la mano entre sus piernas para lavar su zona vulvar y entre sus nalgas su rico culito y mientras me deleitaba con tan excitante espectáculo me masturbaba riquisimo sintiendo al mismo tiempo el excitante temor de que mis padres se fueran a levantar y descubrirme espiando a mi sabrosa hermanita.</p>
<p>Minutos después Nohemí se iba a la escuela y yo me apoderaba de sus diminutas pantaletas para continuar masturbandome con ellas, previamente las olfateaba &#8220;embriagándome&#8221; con su aroma intimo, las besaba y lamía en donde poco tiempo antes habían estado sus rinconcitos más íntimos, una vez que me venia, las conservaba durante todo el día en contacto con mis genitales y terminé por ponérmelas y usarlas en todo momento diariamente.</p>
<p>Nohemí tuvo muchos novios antes de casarse, ya que con ese suculento cuerpo que tiene le sobraban galanes, varios de ellos, especialmente los últimos, entraban a la casa y aquí se quedaban hasta ha entrada la noche, de tal manera que casi a diario mis padres se iban a acostar dejándola en la sala con el novio, yo fingía que me iba a mi recamara y cuando creían que estaban solos se daban unas cachondeadas tremendas, yo desde la planta alta me tiraba en el piso al principio de la escalera y desde ahí podía verlos como se manoseaban, los tipos le metían la mano bajo su pequeña faldita entre sus hermosas piernotas tocándole la vulva mientras la besuqueaban en la boca, en múltiples ocasiones pude ver como le quitaban las pantaletitas y la dedeaban, le besaban las nalgas o le chupaban las exquisitas chichotas que tiene solo sacándolas del sostén, también en muchas ocasiones vi como ella les sacaba la verga y se las mamaba mientras los tipos le acariciaban las nalgas teniendo las pantaletas a media pierna y así hasta hacerlos venirse en su boca. Sus pantaletas quedaban totalmente empapadas de sus jugos vaginales y antes de irse a acostar pasaba al baño a quitárselas y yo esperaba a que se retirara a su recamara para ir por tan delicadas y excitantes tanguitas para chupar el néctar en que estaban empapadas y me apoderaba de ellas.</p>
<p>Con su actual esposo no solo hacia todo lo que he mencionado, sino se atrevía a más, mientras él esperaba en la sala, Nohemí subía a su recamara y desvestía poniéndose solo el baby-doll y conservando las tangas, luego se ponía una bata encima y así regresaba con mi cuñado, al llegar se quitaba la bata y empezaba el cachondeo, llegó a desnudarse por completo ahí mismo frente a él, quien se bajaba el pantalón y los calzones hasta los tobillos y mi hermana se sentaba en sus piernas y así la cachondeaba totalmente desnudita, tenían sexo oral mutuo, dándose mi cuñado unos banquetes con el cuerpo de mi hermana, quizá alguna vez se la cogió ahí mismo sin que yo pudiera verlos plenamente ya que no siempre tenia el ángulo de visión ideal, escenas como ésa se repitieron múltiples veces ya que lo hacían dos o tres veces por semana. Mientras todo esto sucedía yo me masturbaba muriéndome de ganas de ser yo quien estuviera disfrutando el agraciado cuerpecito de mi hermana y tenia que conformarme con esperar a que se quitara las tangas para aspirar, chupar, besar y lamer sus sensuales pantaletitas y frotarlas contra mi pene para terminar usándolas durante el día siguiente.<span id="more-339"></span></p>
<p>En esa candente situación pasó el tiempo hasta que un día se empezó a hablar  <a href="http://www.conejitax.es" target="_blank">porno</a> en casa de un posible matrimonio de mi hermana Nohemí, tal noticia me preocupó mucho, otra vez tendría que olvidarme de los intensos momentos de cachondez y satisfacción sexual que vivía con mi hermana como ya había pasado con las otras mayores, solo que ahora no tendría con quien suplir a la &#8220;recién casada&#8221; como anteriormente ya que era la última hermana que me quedaba.</p>
<p>Un buen día llegaron los padres de mí ahora cuñado al ritual de pedir &#8220;la mano&#8221; de mi caliente hermana, fue un día angustioso para mí, sin embargo me animaba el hecho de que mi madre insistía en que se quedaran a vivir con nosotros en la casa familiar y que ocuparan la recamara que normalmente habitaba Nohemí, pero ellos aludían que deseaban vivir de manera independiente, algunos días después mi madre &#8220;inventó&#8221; que acondicionaran y ocuparan el departamentito del fondo de la casa que como ya comenté era el destinado a la trabajadora domestica, después de varias platicas al respecto la decisión de mi madre prevaleció y la &#8220;feliz pareja&#8221; aceptó, el mas feliz fui yo, pues cuando menos podría seguir gozando de los diminutos calzoncitos sucios de mi hermana, de ver su silueta cuando se bañara a través del vidrio opaco, ya que ese baño tiene un ventanal de techo a suelo que da a una terraza y se domina desde mí recamara, así como la ventana de la recamara de ese lugar, en la que existe una perforación por donde alguna vez pasaba el cable de la televisión y por donde acostumbraba espiar a las &#8220;criadas&#8221; que durante años pasaron por la casa, así que la perspectiva para mí era maravillosa.</p>
<p>Empezaron los preparativos para el matrimonio y el acondicionamiento del &#8220;nidito de amor&#8221;, ahora mi preocupación era que esa remodelación no afectara la perforación que he usado y usaría como mirilla, ya que aunque corrieran las persiana esa &#8220;mirilla&#8221; prevalecía dándome un panorama total de la habitación, así mismo que no cambiaran la chapa de la puerta, de la que tengo llave, para poder entrar cuando no estuvieran y apoderarme de sus pantaletitas sucias para los efectos ya comentados. Para mi fortuna y morbosidad todo quedó a la mediada de mis perversos deseos.</p>
<p>Llegó el día del matrimonio civil consumándose éste, por cierto que la diminuta tanga de color negro con encajes y transparencias que usó mi hermana ese día se la robé en cuanto se la quitó y aun las conservo como recuerdo de sus últimas pantaletitas sucias que le tomaba como soltera, no así las que usó, ocho días después, el día del matrimonio eclesiástico ya que formaba parte de todo un coordinado de brassiere, liguero, medias, pantaletas, baby-doll y bata larga, todo en color blanco totalmente transparentes. Luego de la fiesta de bodas se fueron de &#8220;luna de miel&#8221; a un recorrido por las playas de nuestro país y yo esperaba con ansias locas su regreso para saber si podría seguir gozando esta apasionante experiencia de disfrutar visualmente del cuerpo de mi hermana.</p>
<p>Después de casi un mes de estar esperando que regresaran de la &#8220;luna de miel&#8221;, por fin una tarde llegaron los &#8220;tortolitos&#8221;, Nohemí se veía encantadora, su rostro radiante de felicidad y satisfacción, su cuerpo estupendo como siempre enfundado en un pantalón azul cielo que le quedaba dibujado en su espectacular cuerpo, por la parte de sus sensacionales nalgas se le marcaban las tanguitas con toda claridad, incluso se le adivinaba de color negro con encajes en el contorno de las piernas, por el frente se le evidenciaba lo abultado de su pelvis y se marcaban los labios de su vagina, por arriba solo traía un top blanco con la espalda totalmente descubierta, era evidente que no traía brassiere y sus enormes chichotas se columpiaban libremente con una enorme carga de erotismo, sobra decir que mi verga estaba al máximo de erección tan solo de verla vestida y en espera que esa misma noche verla mas ligera de ropa o tal vez encueradita.</p>
<p>No tuve que esperar mucho ya que Nohemí dijo estar cansada por el viaje y antes de cenar deseaba darse una ducha para refrescarse, mi cuñado se quedó en casa platicándole a mis padres algunas anécdotas del viaje y mi hermana fue a su departamento a ducharse, en cuanto escuche eso subí a mi recamara para probar como funcionarían los planes que durante su ausencia había fraguado, recorrí las cortinas de mi recamara y solo deje una pequeña rendija por donde vería hacia la ventana de la recamara de ellos, en cuanto recorrí la cortina mi hermana apareció en su recamara encendiendo la luz, no recorrió la persiana lo que me permitía verla a placer, primero procedió a quitarse el top permitiéndome ver sus hermosos senos, enseguida se quitó el pantalón y quedó en la tanguita negra que por la parte trasera era completamente transparente e incrustada en sus sabrosas nalgas dejaba éstas plenas ante mi vista, conservando la tanga se dio a la tarea de buscar en su closet una toalla, una vez que la sacó se bajo las pantaletitas con unos excitantes movimientos tan sensuales dignos de una striper de &#8220;table dance&#8221; arrojándolas sobre la cama y mientras se miraba en el gran espejo del tocador pude ver nuevamente su magnifico cuerpo totalmente desnudo, se veía deliciosa con todo su hermoso cuerpo &#8220;doradito&#8221; por el bronceado que había adquirido en las playas que visitaron, excepto en la zona pélvica y vulvar en la que resaltaba el tatuaje de la minúscula tanga que había usado como traje de baño y prevalecía el color natural de su cuerpo contrastando excitantemente con el resto del mismo, se había depilado parte de su vellosidad ya que de seguro la tanguita dejaría al descubierto parte de sus pelos pubicos, luego de mirarse en el espejo y dejarme admirarla se dirigió al baño.</p>
<p>Un par de minutos mas tarde la luz del baño se encendió iluminando el ventanal y se adivinaba su silueta cerrando la puerta del baño, luego la silueta de su cuerpo se hizo mas clara al acercarse para abrir la llave del agua y lo máximo fue cuando se metió a la regadera, la silueta de su cuerpo era tan clara en su reflejo que casi se puede decir que se transparentaba a través de cristal, aunque eso no sea posible, lo que mas sobresalían eran sus lindas chichotas y la curvatura de sus impresionantes nalgas, evitaba que el agua le cayera en el cabello y solo lavaba su cuerpecito como acariciándolo, la escena traía a mi mente cuando en &#8220;directo&#8221; la veía bañarse a través de la cerradura de la puerta del baño de la casa y tal vez por ello se me figuraba que el cristal del ventanal era transparente, la ducha y mi placer de verla duraron muy poco, tal vez unos 10 minutos, tiempo que utilicé para masturbarme, como lo estuve haciendo desde que la vi aparecer por la ventana de su recamara, aunque haciendo un continúo esfuerzo para no eyacular pues esperaba que este placer se prolongara mas aun en el transcurso de la noche.</p>
<p>La luz del baño se apagó y casi de inmediato apareció nuevamente en su recamara frotando su exquisito cuerpo con una toalla, se calzó una zandalias destalonadas de tacón alto y así encueradita se dio a la tarea de buscar en el armario un vestido, sacó uno de licka que asemeja piel de víbora pero en tonos azules que le queda embarrado a su escultural cuerpo y le llega a medio muslo y sin ponerse ropa interior, como muchas veces acostumbra, se lo enfundó, se peino y salió de la recamara rumbo a la casa, como pude me guarde la verga que por su erección no me cabia en el pantalón y baje a la sala como si nada hubiera sucedido no obstante el nerviosismo y cachonderia que invadía mi cuerpo.</p>
<p>Como lo he hecho durante años y con todas mis hermanas, me senté frente a ella y su esposo con la finalidad de verle las piernas y entre ellas tratar de verle la vellosidad de su apetecible panocha, no me costó trabajo ya que por su forma de sentarse podía verle los pelos de su sabrosura e incluso los labios de su vagina, excuso comentar como tenia la verga de dura, así duramos un buen rato hasta que nos llamaron a la mesa para cenar.</p>
<p>Durante la cena estuve fingiendo que se me caían las cosas para asomarme bajo la mesa y verle la panocha, Nohemí tenia las piernas muy abiertas lo que me facilitaba la morbosa tarea, la cena terminó, mi hermana y su esposo se retiraron a su departamento, traté de ir rápidamente a mi recamara a ver que es lo que alcanzaba a observar a través de la ventana de la pareja de &#8220;tortolitos&#8221;, pude ver cuando llegaron a su recamara y se besaban en la boca, mi cuñado le agarraba las nalgas con ambas manos mientras Nohemí le abrazaba por el cuello, momentos después cerraron la persiana de la ventana, era el momento de bajar a la terraza para verlos por la &#8220;mirilla&#8221;, pero mis padres se entretuvieron algunos minutos antes de retirarse a su recamara y yo super desesperado pensando en que seguro se estaban cogiendo a mi hermana y no podía verlos.</p>
<p>Por fin cuando estuve seguro que mis padres ya no saldrían de su recamara baje a la terraza y me coloqué en la &#8220;mirilla&#8221;, sentía que todo mi cuerpo temblaba del nerviosismo que me provocaba la posibilidad de ser descubierto, aunado a la tremenda calentura que tenia de poder ver como se cogían a mi hermanita, cuando por fin pude fijar la imagen ya Nohemí estaba totalmente desnuda recostada de lado sobre la cama y mi cuñado colocado tras ella en la misma posición, mi hermana se veía divina encueradita &#8220;enseñándome&#8221; el tatuaje de la tanga que uso en el viaje y carecía del bronceado del resto de su cuerpo, así como la excitante vellosidad de su pubis, los movimientos de ambos evidenciaban que la tenía ensartada dándole una buena cogida, no podía ver la verga de mi cuñado dentro de mi hermana, pero el rostro de ella proyectaba placer, como si mi cuñado adivinara mis deseos le levantó la pierna a mi hermana dejando ante mi vista la vulva de mi hermana y entonces pude ver como el pene de su esposo entraba y salía en su totalidad incontables veces de la vagina de Nohemí quien con los ojos entrecerrados se notaba que gozaba la cogida que le estaban dando, mientras yo me masturbaba ante tan excitantes escenas.</p>
<p>No tardaron mucho, tal vez unos quince minutos cuando sus movimientos se aceleraron y luego se quedaron inmóviles por unos momentos y rompieron la pose, lo que indicaba que mi cuñado ya se había venido, tal vez solo era un &#8220;rapidin&#8221; debido al cansancio del viaje. Mi hermana se levantó y se puso las pantaletitas que habían quedado sobre la cama antes de bañarse y buscó en el closet un Baby-doll de color blanco totalmente transparente, se lo colocó y se metió bajo las sabanas de la cama, su esposo hizo lo mismo todo encuerado y apagaron la luz por lo que por esa noche se terminó el candente espectáculo erótico. Me fui sigilosamente a mí recamara a terminar de &#8220;chaquetearme&#8221; reviviendo en mi mente las ardientes escenas con que me habían regalado mi hermana y su esposo.</p>
<p>Esa noche tuve sueños eróticos donde disfrutaba el encantador cuerpo de mi hermana y amanecí más cachondo que de costumbre, serían las siete de la mañana cuando al asomarme por la ventana de mi recamara que da al interior de la casa, pude ver como se encendía la luz del baño del departamento de mi hermana, enseguida la silueta de Nohemí apareció en el ventanal, se veía como se estaba quitando las pantaletitas, se acercó a la regadera y abrió las llaves del agua, un momento después entró a la regadera haciendo mas clara su silueta reflejada en el ventanal, mientras tanto mi cuñado abrió la persiana y la ventana de su recamara seguro para ventilar la habitación, mientras mi hermana se lavaba el cabello mi cuñado se dirigió al baño y se metió a la regadera junto con mi hermanita fundiéndose en un abrazó y se notaba como sus bocas se unían en un apasionado beso, las manos de él se posaban en las nalgas de Nohemí acariciándolas, enseguida en la silueta de mi cuñado apreció su tremenda verga en total erección, mi hermana tomó la verga de su esposo frotándole vigorosamente, se puso de espaldas a él sin dejar de masturbarlo, mi cuñado se daba vuelo acariciando los senos y la panocha de ella.</p>
<p>Minutos mas tarde empezaron a enjabonarse mutuamente entre caricias eróticas y besuqueos, por momentos él chupaba los senos de ella dedeandole la panocha y en otros entre las nalgas su lindo culito, yo estaba extasiado mirando el excitante espectáculo mientras me chaqueteaba, el momento culminante fue cuando mi hermana se puso en cuclillas besando y chupando la verga de su marido quien hacia movimientos de mete y saca su verga en la boca de mi hermana que mamaba por completo el crecido pene metiéndoselo en la boca totalmente hasta la garganta, varios minutos después mi cuñado sacó su enorme verga de entre los labios de mi hermana y se frotó vigorosamente viniéndose en el rostro de ella quien abría la boca para capturar el semen que podía, para volver a chupar el falo hasta que éste perdió erección, entonces se incorporó para continuar bañándose.</p>
<p>Nohemí salió primero del baño y fue a la recamara envuelta solo en una toalla, al llegar a la habitación se quitó la toalla quedando encueradita, no le importó que la persiana estuviera recorrida ya que no se imaginaba que yo la estaba observando, ya tenia preparada la ropa que usaría ese día, y comenzó a vestirse empezando por un coordinado de lencería en color blanco, empezó por el brassiere, luego el liguero y las medias y finalmente las pantaletitas, así permaneció en ropa intima mientras se maquillaba los ojos y se peinaba, para entonces mi cuñado ya esta ahí vistiéndose también, mi hermana se puso una bata corta de satín y se encamino a la puerta de salida, baje a la cocina de nuestra casa como de rayo, cuando llegué Nohemí estaba calentando agua para café, ya que en su departamento aun no conectaban el servicio de gas.</p>
<p>Me saludó muy cordialmente ofreciéndome café, acepté y mientras ella preparaba las tazas yo la devoraba con la mirada consiente de cómo estaba vestida bajo la bata e incluso se le marcaban los tirantes del liguero y las pantaletas así como el brassiere, tenia la verga en completa erección recordando lo que minutos antes había visto, como lo hacia antes de que se casara al mirar sus sensuales labios me excitaba sobremanera saber que apenas unos minutos antes había tenido entre ellos una soberbia verga mamándola apasionadamente, terminó de preparar el café y se retiró para llevarle el café a mi cuñado, le acompañe con la mirada desnudándola mentalmente, sentía que la verga me hacía explosión de lo parada que la tenía, corrí nuevamente a mi recamara para ver como mi hermanita se ponía el vestido, ellos pasarían el día en casa de los padres de su marido lo que me daba oportunidad de entrar a su departamento y tomar las pantaletitas que se acababa de quitar para &#8220;hacerle los honores&#8221; y usarlas durante ese día.</p>
<p>Estuve esperando a que llegaran, presentía que era mi día de suerte y lleno de lujuria esperaba poder ver nuevamente como se cogían a mi querida y voluptuosa hermanita, a las 10 de la noche llegó la &#8220;cachonda parejita&#8221;, mis padres ya se habían acostado y tendría toda la facilidad para poder espiar como copulaban, pude ver como encerraban el auto y entraban a su departamento, espere a que cerraran la persiana de la ventana, pero antes de eso mi hermana al llegar lo primero que hizo fue quitarse el vestido y permaneció en ropa intima mientras se desmaquillaba los ojos y arreglaba algunas cosas en la recamara y su esposo revisaba algunos papeles que traía, el ver a mi hermana en lencería ya era suficiente para tenerme con la verga en erección y empezaba a masturbarme, se veía divina y no me cansaría de verla así todo el día, mi cuñado terminó lo que hacia y se lanzó al cuerpo de mi hermana quien complaciente se dejaba acariciar las nalgas por debajo de las pantaletas y los senos mientras recibía los besos de su esposo, la situación se ponía cachonda y procedieron a cerrar la persiana de la ventana, mas rápido de lo que lo cuento baje a la terraza y me coloqué en la &#8220;mirilla&#8221; dispuesto a gozar el espectáculo erótico que me ofrecían.</p>
<p>Cuando llegué la cachondiza estaba en su pleno apogeo, Nohemí ya tenia el brassiere bajado de su posición normal y dejaba sus sabrosos senos en libertad, mismos que mi cuñado besaba y chupaba con ansiedad sin sacar la mano de entre las nalgas de Nohemí quien a su vez acariciaba la verga de su marido por encima del pantalón, hicieron una pausa para que mi hermana se quitara el brassiere y él se desnudo por completo exhibiendo su tranca mas que parada, volvieron al besuqueo y manoseo, ahora mi cuñado bajaba las pantaletas de Nohemí a media pierna y continuaba con la mano entre sus nalgas y hacia movimientos de que le estaba dedeando tanto la raja como el culito, mi hermana le frotaba la vergota dejándose mamar los senos, se notaban en pleno éxtasis, él se hincó atrás de ella y metió su rostro entre sus nalgas chupándole el culo, la cara de ella denotaba gran placer al sentir la lengua de su esposo en su lindo culo.</p>
<p>Antes de ponerse de pie mi cuñado le quito por completo las tangas arrojándolas sobre la cama, inclinó a mi dulce hermanita y la empaló por la vagina bombeándole innumerables veces, momentos después le sacó la verga y se recostó en la cama dejando las piernas fuera de ella, mi hermana se monto en él metiéndose ella misma la vergota en su rajita sexual y dándose múltiples sentones en el poderoso falo, en un momento dado mi cuñado se incorporó metiendo sus brazos por debajo de las piernas de Nohemí, ella se asió del cuello de él quien se puso de pie levantando a mi hermana en vilo sin desensartarla y en esa pose su verga seguía entrando y saliendo de la sabrosa vagina de ella, algunos minutos mas tarde ella misma con una de sus manecitas se saco la verga de su raja y la coloco en su diminuto culito el cual lentamente comenzó a devorar el tolete de mi cuñado hasta tenerlo completamente incrustado en su deliciosa colita, el mete y saca se generalizó, en el rostro de mi hermana era evidente el placer que le daba estar completamente enculada por la tremenda verga de su esposo.</p>
<p>Yo estaba al borde de la inmolación de lo caliente que estaba, sentía que la verga me explotaría de lo erecta que la tenia, me sorprendió mucho saber que a mi hermana le complacía tanto el sexo anal, nunca lo habría imaginado, de ser así me hubiera puesto más cachondo al verla en casa cuando era soltera, pues era evidente que ya antes de casarse tenían relaciones sexuales por el culo pues no creo que en su luna de miel hayan empezado a tener sexo anal, no pude resistir mas el grandioso y candente espectáculo que me estaban brindando y sin poder evitarlo me ganó la eyaculación dándome la venida mas placentera de mucho tiempo, sin embargo la verga no se me bajaba, seguía tan dura como en un principio, ya que la cogida que le estaban dando a mi rica hermanita continuaba.</p>
<p>Mi cuñado volvió a sentarse en la cama sin desencular a Nohemí quien seguía dándose sabrosos sentones en la vergota de su marido, luego de un largo rato mi hermana se levantó solo para darse media vuelta y sentarse nuevamente en la verga de su marido metiéndola totalmente en su apetitoso culito, se recostó sobre el cuerpo de él y con las piernas abiertas por completo las levantó lo mas que pudo, ahora estaba frente a mí como si supiera que la estaba viendo y quisiera mostrarme como la enculaban, su excitante vellosidad resaltaba en la parte superior y tenia depilada el área vulvar y su hermoso &#8220;chiquito&#8221;, sus labios vaginales humedecidos se mostraban plenos y su culito bien lleno de verga, la bombeada era suprema, la verga de él entraba y salía por completo del exquisito culo de mi hermana y cuando la verga le salía su culito quedaba bien abierto al calibre de la verga de mi cuñado dándome un espectáculo nunca antes visto por mí y antes de cerrársele la cola la verga de él volvía a entrar prosiguiendo el bombeo para minutos después volver a sacarlo mostrándome las entrañas de mi querida hermanita.</p>
<p>Continuaron cogiendo y yo extasiado gozando el erótico espectáculo, ahora la puso de &#8220;perrita&#8221; y volvió a encularla, en tanto su verga entraba y salía del culito de mi hermana, él le frotaba las chichotas y con la otra mano la vulva, así duraron largo rato hasta que Nohemí precipitadamente se volteo sentándose en la cama y metiendo el pito de su esposo entre sus sensuales labios para recibir la eyaculación de mi cuñado, deduzco que comió el semen de él ya que ni una gota de esperma escurrió de su boca y la verga de él fue perdiendo poco a poco la erección, momentos después mi hermanita se puso las pantaletas y se metieron bajo las sabanas apagando la luz, me fui a mi recamara a termina la segunda masturbación de la noche, agradeciéndoles la gran exhibición concupiscente.</p>
<p>Al día siguiente, con cachondez insaciable espere a que se levantaran, muy de mañana se encendió la luz del baño, era la silueta de Nohemí que me brindaba la oportunidad de ver como lentamente se quitaba las pantaletitas y abría las llaves del agua metiéndose a la regadera, enseguida entró mi cuñado desnudo y con la verga bien parada, el besuqueo y las caricias eróticas dieron inicio, mi hermana como siempre se hincó para mamarle la verga a su marido por largo rato, pensé que seria hasta que él se viniera, pero me sorprendieron cuando mi hermana se puso de pie dando la espalda a mi cuñado, se empinó asiéndose de las llaves de la regadera, mientras su esposo era quien se inclinaba sobre las nalgas de Nohemí para besarlas y chupar entre ellas su hermoso culito, después acercó su miembro erecto dirigiéndolo al trasero de mi hermana y la ensartó lentamente hasta que su verga estuvo totalmente dentro del ardiente cuerpo de ella, era imposible saber si la había enculado o se la estaba cogiendo por la vagina, lo cierto es que su pene entraba y salía del delicioso cuerpo de mi hermana quien movía su cadera al ritmo acompasado de cada embate de la verga de mi cuñado, así duraron por varios minutos hasta que Nohemí rompió la pose para ponerse en cuclillas frente a él y meterse la verga en la boca, seguramente recibiendo el esperma de su caliente marido, hecho lo cual prosiguieron bañándose.</p>
<p>Escenas como las descritas a lo largo de este relato y muchas otras poses en que se la coge, se repiten a diario para mi satisfacción sexual, me masturbo dos o tres veces al día inspirado en el cuerpo de mi hermana y en las suculentas cogidas que le da su esposo, sin olvidar lo rico que la paso disfrutando de sus pantaletitas sucias.</p>
<p>Cabe señalar que tengo relaciones sexuales con alguna amigas y con mi novia, sin embargo no hay nada mas excitante para mí que ver como se cogen y enculan a mi cachonda hermana y tengo la esperanza de que algún día me pueda coger a Nohemí, incluso tengo la fantasía de cogérmela haciendo trío con su esposo.</p>
<p>Día a día deseo mas a mi hermana, poder gozar de su hermoso cuerpo como lo hace su esposo, pero ante la imposibilidad, cuando menos actual, de que esto se pueda realizar me conformo viendo las exquisitas cogidas que le dan a mi sabrosa hermanita.</p>
<p>Fuente: todorelatos.com</p>
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		<title>La separacion de juan y marta</title>
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		<pubDate>Tue, 13 Jul 2010 14:57:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>Después de que Juan y Marta se separaran, la relación continuó con él, mas que nada por que la unión inicial vino de que éramos compañeros de trabajo desde hacia muchos años, y una cosa lleva a la otra, acabando siendo buenos amigos los 4, lo que a pesar de las labores de intermediación que hicimos, no fue posible evitar que se separaran, una separación traumática ya que se debió a que ella le era infiel con otro hombre.</p>
<p>Un año después de todo esto, decidimos mi mujer Ana y yo hacer una escapadita de carnaval a un pueblo de la costa, saldríamos el viernes hasta el domingo, lo habíamos planeado todo, tendríamos los niños con los abuelos, podíamos salir antes del trabajo para no llegar muy tarde. El martes anterior, ya era tarde, Ana y yo estábamos acabando con los últimos detalles del plan cuando llamaron a la puerta, era Juan. No era nada extraño que viniera a aquellas horas, de hecho, nosotros se lo proponíamos para que no se sintiera tan solo, habitualmente le invitábamos a tomar algo, charlábamos un ratito y en un par de horas se iba.</p>
<p>Nos encontró haciendo los preparativos, el nos ayudó proponiendo sitios ya que lo conocía muy bien, el pueblo era cercano a donde acostumbraba a veranear de adolescente, entre charla y explicaciones, Ana le propuso que se apuntara, yo no tenía muchas ganas, pensaba dedicar estos días a reencontrarme con mi mujer, la rutina, el trabajo y los niños habían convertido nuestra relación en rutinaria y quería cortar aquel circulo vicioso y poder disfrutar ambos de dos días de diversión y pasión, pero la propuesta ya estaba echada y como era de suponer, Juan aceptó.</p>
<p>A las cuatro en punto de la tarde ya teníamos el coche cargado, ella en su maleta había colocado todo tipo de ropa sexy, tres tangas y tres sujetadores a juego, una camisa de dormir que se combinaba con una especie de calzón todo ello de color verde pero que transparentaba casi totalmente, una falda cortísima junto a una blusa sin espalda y con un escote de hipo, como ropa para el viaje se puso una falda ancha y cómoda combinada con un jersey blanco de cuello alto. vi que cogió enseguida de que se trataba el fin de semana y estaba encantada, además, su cuerpo lo agradecía, Ana, sin ser espectacular, tenia un cuerpo que era capaz de desviar la mirada de muchos hombres, especialmente cuando aprovechando las vacaciones, se vestía con ropa sexy.<span id="more-335"></span></p>
<p>Recogimos a Juan en su casa, teníamos 100 km de carretera por delante y quería llegar antes de las 6, por el camino charlamos de las cosas que podríamos hacer, locales, etc.</p>
<p>El hotel escogido era impresionante, justo delante del mar, en la parte antigua del pueblo y cerca del muelle, todo lo que se puede esperar para un fin de semana, pero nada es perfecto, al ir a registrarnos resulta que entendieron mal, no habían reservado una habitación individual y una doble, si no que habían entendido una habitación para 3, pero dada las fechas, no quedaba nada libre.</p>
<p>Yo no estaba dispuesto a pasar por aquello, por lo que pedí hablar con el director, este, muy amable, me dijo que no podía solucionar el problema por no tener mas habitaciones, pero me dijo que como parecía que la culpa era suya, nos cambiaba la habitación por una de lujo.</p>
<p>Totalmente decepcionado decidimos que era mejor aprovecharlo, la habitación era perfecta, amplia, una cama de dos metros, un sofá espectacular que seria la cama de Juan, una televisión con todos los canales, un cuarto de baño mas grande que la habitación de nuestra casa con un yacutzi que cabían cómodamente 4 personas, el único inconveniente es que no éramos dos si no tres, y para mis planes, Juan sobraba.</p>
<p>Ana se lo tomó mejor que yo, me decía que si las cosas no habían salido como pensábamos, lo peor que podíamos hacer era echarlo todo por la borda, que teníamos que aprovechar los días y posarlo lo mejor posible, Juan, por su parte, no dejaba de decir que lo sentía mucho y que esperaba no incordiarnos demasiado.</p>
<p>Como teníamos que tirar adelante, decidimos llamar a un restaurante para reservar mesa, así lo hicimos, Ana se fue al lavabo a ducharse mientras Juan y yo mirábamos la televisión. Como Ana tardaba en salir y no oía nada, tuve curiosidad por ver que hacia, me levanté, abrí la puerta y estaba en el yacutzi semidormida, el agua tenia espuma, lo que cubría todo su cuerpo por lo que decidí llamar a Juan para que viera como estaba mi mujer, entró, en aquel momento Ana despertó y nos vio, primero se sintió algo incomoda, supongo la sorpresa de estar desnuda en una bañera y nuestro amigo a mi lado viéndola, pero cuando se dio cuenta que la espuma tapaba su cuerpo se calmó y esbozó una picara sonrisa diciendo:</p>
<p>Juan, déjanos solos</p>
<p>Juan, obediente, se fue pero dejo entreabierta la puerta lo suficiente como para poder ver desde fuera, no se si Ana se había percatado. Me desnudé y entre en el yacutzí, Ana, por debajo del agua jugaba con mi polla lo que consiguió que me excitara enseguida, jugué con su clítoris que para facilitarme la labor, abrió inmediatamente las piernas. Como conozco perfectamente su cuerpo, se como hacer que gima de placer con su botoncito, en unos segundos se escapó de su boca los primeros, no tenia ni idea de que hacia Juan ni donde estaba, pero sabia lo que oía, cuando Ana folla, no es precisamente silenciosa, y jugando con su clítoris arranque su primer orgasmo. Ella quiso que la penetrara y yo también, claro. Se colocó encima mío, sus tetas salían del agua y mientras ella subía y bajaba penetrada por mi polla, me comía sus pezones hasta que ambos nos corrimos simultánea y ruidosamente.</p>
<p>Juan tenia que haber oído todo lo que pasaba, además, si se hubiera acercado a la puerta, habría visto las tetas de Ana mientras me follaba, pero no tenia ni idea de si lo había hecho.</p>
<p>Ana me dio un beso comentándome que a pesar de estar Juan, también nos lo podíamos pasar bien.</p>
<p>Me coloqué un batín y salí del lavabo mientras ana se acababa de arreglar, Juan no comentó absolutamente nada, estaba viendo la televisión como si no hubiese pasado nada, me senté a su lado y la conversación giró entorno al partido de fútbol que en aquel momento daban por uno canal de deportes. A los 10 minutos salió Ana, también con un batín y una toalla en el cabello, en la mano llevaba su ropa y la mía que había dejado tirada al desnudarme rápidamente.</p>
<p>Juan nos dejó para irse a duchar, Ana preparó su ropa y yo la mía, ella se puso uno de sus tangas rojos que sabia que era mi preferido, con un sujetador del mismo color y como vestido uno tipo tubo que le ceñía el cuerpo y además era muy corto. Conseguí que se lo pusiera sin sujetador, así alcanzaba la máxima belleza y estaba impresionante. Nos vestimos confiando que Juan no saliera de la ducha, de lo contrario nos hubiese encontrado en pelotas, pero no pasó. Cuando estábamos ya casi apunto, Ana necesitaba un peine que tenía en el lavabo, llamó a la puerta pidiéndole a Juan que se lo diera pero este no lo encontraba y le dijo:</p>
<p>Mira, me doy la vuelta, entras y lo coges, te parece?</p>
<p>Perfecto, entro ya.</p>
<p>Ana abrió la puerta y oí que decía &#8220;bonito culo&#8221;, cogió el peine y salió colorada, resulta que Juan estaba de espaldas pero completamente desnudo lo que le puso algo nerviosa pero también excitada.</p>
<p>Al poco rato salió del lavabo completamente vestido y arreglado, teníamos el tiempo justo para llegar al restaurante, y como no podía ser de otra manera, Ana se colocó todo el rato entre Juan y yo, nos lo pasamos muy bien, risas, bromas, conversación inteligente, un poco de todo. No se me escaparon las miradas furtivas de Juan al escote de Ana, ni como miraba su culo cuando se giraba.</p>
<p>Después de cenar nos dirigimos a un bar musical que Juan nos aconsejó, por la calle, Ana iba abrazada por dos hombres, seguro que era la envidia de mas de uno y una, los tres hacíamos muy buen trío&#8230;.</p>
<p>El bar que escogió era perfecto, música no muy fuerte, mucha gente, la mayoría disfrazados, buen ambiente lleno de grupos y parejas de nuestra edad. Nos acomodamos en una mesa muy baja, las sillas eran una especie de sillón, Juan se sentó justo delante de Ana y yo a su izquierda, no me extrañó que escogiera aquel sitio, estoy seguro que esperaba con cualquier descuido de ella, verle el tanga, cosa no muy difícil dado lo corto que resultaba el vestido y la posición que exigía aquel sillón.</p>
<p>Aprovechando que Juan se fue al servicio le comenté a Ana las miradas que le hacia y también que mientras fallábamos en la bañera, la puerta estaba entreabierta, me dijo que se había dado cuenta de todo y que cuando se puso encima mío, estaba segura de haber visto una sombra entre la puerta, por lo que lo mas seguro es que nos viera, Todo esto me lo dijo con un tono que me di cuenta que no solo no le desagradaba, si no que le gustaba.</p>
<p>Cuando regresó Juan, ella se levantó para ir al servicio, yo le dije que se sacara el tanga, ella respondió con una sonrisa, pero sin decir ni si ni no, pero al volver me da algo en la mano, su tanga que inmediatamente me puse en el bolsillo. Juan no perdía de vista lo que hacia por lo que se dio cuenta y le dije:</p>
<p>Te gustaría ver lo que me ha dado?</p>
<p>Claro, dijo</p>
<p>Ana enrojeció al momento, pero no se opuso, me puse la mano en el bolsillo y se lo entregué, ahora ya no solo Ana estaba roja, también Juan que al abrir la mano se dio cuenta que tenia allí la única prenda de ropa interior que le quedaba a Ana. Cuando me las quiso devolver le propuse que las guardara el hasta llegar al hotel, se las puso en el bolsillo.</p>
<p>Ahora Juan intentaba más que nunca ver entre las piernas de Ana, pero esta no le daba ninguna facilidad.</p>
<p>Pusieron música lenta bailable, muchas parejas salieron a la pista, a mi nunca me ha gustado bailar, pero a Ana le encanta, ella insistió mucho en que la sacara, sin conseguirlo hasta que se dio por vencida y se lo propuso a Juan que aceptó enseguida. Salieron a la pista, primero Juan no se atrevía a acercarse mucho, pero Ana le dijo algo que hizo que la agarrara, veía como Juan le acariciaba la espalda mientras Ana reposaba su cabeza en su hombro.</p>
<p>Así estuvieron durante largo rato, por lo cerca que estaban, si Juan se empalmaba, Ana tendría que notarlo, y seguro que lo estaba.</p>
<p>Después de acabarnos la consumición decidimos volver al hotel, estábamos cansados, además, al día siguiente nos esperaba un día movido, cabalgata, fiesta&#8230;</p>
<p>Entramos en la habitación, yo preparé del minibar algo de bebida, Juan se fue al lavabo para cambiarse, salió con un pijama tipo camisa con unos pantalones cortos, después entré yo y me puse el mío, también tipo camisa pero con pantalones largos, tengo la costumbre de dormir sin calzoncillos y lógicamente no iba a cambiar. Por último entró Ana mientras Juan y yo nos sentamos en el sofá viendo la televisión y saboreando un cubalibre.</p>
<p>Ana tardó en salir, pero al verla quedamos impresionados, ella, siguiendo mis deseos, solo había cogido una camisa de dormir de color verde pero que era muy transparente con un calzón ancho del mismo color, muy tímidamente se acercó, Juan no se creía lo que veía, sus pechos se apreciaban claramente pero la verdad es que nadie se quejó. Yo hice que se sentara en medio de los dos en el sofá y buscamos un canal que hicieran algo que nos gustara, pero con ningún éxito, cuando llegué a un canal porno, decidí tentar la suerte y ni cambiarlo a ver que decían, ni Ana ni Juan dijeron absolutamente nada, es mas, estaban embobados viendo la televisión. Pude observar al poco rato como a Juan algo le crecía entre los pantalones a pesar de que intentaba disimularlo, pero a mi me pasaba lo mismo, y en medio Ana, mirando la película.</p>
<p>Intenté concéntrame, como hacían ellos, pero no dejaba de pensar en la situación, mi mujer medio desnuda entre Juan y yo empalmados y mirando una película porno. Miré de reojo que hacia mi mujer, tenia una mano entre sus piernas, de seguro se apretaba el coño con ella mientras que Juan seguía concentrado y decidí dar movimiento al ambiente. Cuando Ana y yo mirábamos una película de este tipo, primero la dejaba un ratito para que se calentara, después la cogía, ella se acercaba a mi, y poco a poco se iniciaba un juego que acababa en una follada en el sofá, pero estando Juan, no sabia como acabaría aquello.</p>
<p>Pasé el brazo por su cuello, haciendo que se acercara a mi y reposara su cabeza en mi hombro, ella lo hizo igual que cuando estábamos solos, pero para hacer este gesto, acercó mucho sus piernas a las de Juan, que alertado por lo que pasaba, nos miraba mas a nosotros que a la película. Yo, poco a poco, acerqué mi mano a uno de sus pechos, ella no hacia nada para evitarlo, todo lo contrario, se colocaba bien para que pudiera acariciarla, como pidiendo que lo hiciera, Juan ya miraba descaradamente intuyendo lo que podría pasar. Llegué a su pecho y por encima la ropa jugué con su pezón, en esto que se gira hacia mí y con su mirada me pide que no pare, después tiró la cabeza hacia atrás para concentrarse en lo que sentía, mientras que abrió un poco sus piernas y con su mano apretaba el coño por encima el bombacho.</p>
<p>Me incorporé un poco para tener las dos manos libres y acariciar ambos pechos a la vez, ella respondió con leves gemidos y moviendo la cabeza, con la mano que tenia libre la colocó encima de mi polla, la otra la tenía entre sus piernas. Ella quiso tocar mi polla directamente por lo que entró la mano a los pantalones y cogiéndome la polla me la masturbaba, Juan veía todo lo que hacia, Ana se incorporó un poco, me miró con una sonrisa pícara y después hizo lo mismo a Juan, se levantó y haciendo que me abriera de piernas, se colocó entre ellas, se giró hacia Juan con otra sonrisa y me sacó la polla que rápidamente introdujo en la boca haciéndome una de estas chupadas que hacen que se te vaya el mundo de vista. Poco a poco, Juan se acercaba mas a mi para ver de cerca lo que hacia Ana, sin disimulos, se cogió la polla por dentro de los pantalones, Ana, mientras me chupaba la polla le dedicaba continuas miradas a sus ojos y a lo que hacia, pero nadie se atrevía a hacer nada mas.</p>
<p>Muy tímidamente, y mirándome como pidiendo permiso, Ana acerco su mano, sin dejar de chuparme la polla a la pierna de Juan, yo asentí, al notar este el contacto dio un sobresalto, me miró y se dio cuenta que tenia mi consentimiento, Ana continuaba acariciando su pierna subiendo poco a poca hasta alcanzar su polla por encima de l pantalón, pero para nada dejó de chupármela. Después de acariciarle un ratito, decidió entrar su mano por las piernas del pantalón, que al ser corto lo tenia fácil, pude notar exactamente cuando su mano tocó directamente sus huevos y polla, ya que Juan respondió con un gemido.</p>
<p>Yo, viendo todo aquello decidí sacarle la camisa de dormir, Ana facilitó mi labor apartándose un momento, y apareció ante nosotros aquellos pechos sin nada de ropa que se interpusiera en la visión. Ella continuó con lo que hacia, chupar mi polla y tocar la de Juan por dentro de los pantalones, le cogí uno de sus pechos, pero solo uno, insinuando a Juan que se apoderada del otro, este, muy tímidamente y sin saber cual seria la reacción de Ana, se atrevió, y la reacción de Ana fue la que cabía esperar, satisfacción.</p>
<p>Ana quería algo mas, se levantó de entre mis piernas, dejando mi polla al aire y se puso entre las piernas de Juan, bajándole los pantalones, salió una polla algo mas larga que la mía, pero mucho mas gruesa, seguro que Ana lo había notado al tocarle y esto facilitó el que se pusiera caliente, una de sus fantasías es que la follaba un tío con una polla muy gorda y ahora la tenia delante y se la estaba mamando.</p>
<p>Dedicó todos sus sentidos a la polla de Juan, ya que ya no me acariciaba a mi, pero me gustaba ver lo que hacia, y lo que veía es que Juan no aguantaría mucho aquella mamada que le hacia Ana, y así fue, le anunció que se iba a correr, Ana le indicó que se corriera dentro de ella e intensificó la mamada, noté como descargaba en su interior, además, mucho, ella se lo tragaba a pesar de que no pudo evitar que parte se le cayera de los labios. Inmediatamente dejó a Juan y puso mi polla en su boca, con lo excitado que estaba no duré mucho, corriéndome en su boca, en un minuto se había llenado la boca de la leche de dos tíos.</p>
<p>Descansamos unos minutos, Ana no dejaba de besarme, solo llevaba los bombachos, pero me besaba acariciando a Juan, y este tampoco se quedó atrás, la acariciaba y se atrevió a entra la mano en los bombachos, cuando Juan alcanzó el botoncito del clítoris, Ana tubo que interrumpir por un momento el beso, pero continuó besándome mientras Juan jugaba con el coño.</p>
<p>Juan decidió desnudarla por completo, ella facilitaba todo lo que hacia Juan, sin separar nuestros labios, Juan le sacó los bombachos, al fin el veía su desnudez completamente, pero quería un beso, acercó su boca a nosotros y Ana entendió lo que quería, dejándome y comiéndose los labios durante un buen rato.</p>
<p>Ana nos propuso ir a la cama, y también que nos turnáramos para follarla (palabras suyas), ella salto a la cama mientras miraba como nos desnudábamos, yo propuse que fuera Juan el primero, se lo merecía después de lo que había pasado, Ana aceptó, claro, Juan la abrazó., se fundieron en una morreada impresionante, después fue bajando por su cuerpo, chupándole los pezones, a Ana le encanta esto, me pidió que acercara mi polla a su boca y se la puso en ella mientras disfrutaba de lo que Juan le hacía, este decidió bajar mas hasta llegar a su coño, cosa que disfrutó sin dejar de chuparme la polla hasta que se corrió, la verdad es que no pasaron muchos segundos&#8230;.</p>
<p>Juan se colocó en posición para penetrarla, me separé para ver el espectáculo que me daban, sabia que estaba a punto de cumplirse una de sus fantasías, se follada por una polla enorme. Poco a poco veía como la polla de Juan iba entrando en el coño de mi mujer, en cada embestida Ana disfrutaba más y más, cuando estuvo dentro nos dijo:</p>
<p>Al fin he podido realizar mi fantasía de tener una polla enorme dentro de mi coño</p>
<p>Pero cerrando los ojos se concentro en saborear aquel placer. Practicaron varias posturas, ella encima, de espaldas, misionero&#8230;., y cunado podía, acercaba su mano o su boca para tocarme la polla hasta que ambos se corrieron. Ana no quería que pasara nada de tiempo, por que cuando notó que Juan había descargado toda la leche, se apartó e hizo que la penetrara, notaba su coño dilatado por las esplendidas medidas de la polla que acababa de disfrutar, pero además estaba lleno de leche de Juan, una sensación extraña que me excitó, añadido a como estaba ella, conseguimos en pocos segundos corrernos ambos a la vez.</p>
<p>Estábamos muy cansados, como comprenderéis dormimos los tres juntos, Ana tenia a un hombre a cada lado. A media noche noto que alguien me está chupando la polla, era Ana, me la puso dura en poco rato, cuando esto pasó, se colocó encima mío cabalgándome hasta corrernos, mientras Juan a mi lado dormía placenteramente.</p>
<p>Por la mañana siempre he tenido la costumbre de levantarme temprano, al contrario que Ana, que le encanta dormir, decidí hacer lo que suelo hacer, irme a desayunar y dar una vuelta a los alrededores y los dejé a los dos durmiendo. Evidentemente no podía dejar de pensar en lo que podía pasar al despertarse y notarse solos, lo que provocó una excitación instantánea.</p>
<p>Una hora mas o menos después, regresé, abrí la puerta en silencio pues quería ver que hacían, la cama estaba vacía pero se oía algo en el lavabo, entré y lo que vi me puso mas caliente, estaban ambos en el yacutzi y Juan la estaba follando, me quedé mirando, ellos hacían como si no estuviera. Cuando se corrieron, no vestimos todos y estábamos dispuestos a recorrer el pueblo.</p>
<p>Durante el día, Ana se comportaba como si ambos fuéramos su pareja, si yo le daba un beso, después le daba otro a Juan, si el beso era mas intenso, se lo daba mas intenso a Juan, si era el que iniciaba el beso, después yo lo hacia, incluso en un bar que paramos para descansar y aprovechar para hacer una cerveza y un bocadillo, Juan le metió mano disimuladamente y yo hice lo mismo, por la calle ella nos abrazaba a los dos.</p>
<p>A media tarde regresamos al hotel, Ana nos propuso darnos un baño los tres, así lo hicimos, claro que no pasmos de unos magreos unos con otros, o de enjabonar a Ana entre los dos, o que ella nos enjabonara, estábamos cansados y Ana propuso guardar fuerzas para cuando regresáramos de cenar.</p>
<p>La ropa que se puso Ana la escogió Juan, una falda muy mini pero amplia y una blusa casi transparente, no dejó que se pusiera nada de ropa interior ni que se abrochara muchos botones de la blusa, que entre la casi transparencia y lo abierta que estaba, aquello podía provocar un escándalo, pero si lo provocaba, mejor, todos encantados&#8230;</p>
<p>Juan nos llevó a uno de los restaurantes que conocía, realmente cenamos bien, ninguno de los dos dejó de meterle mano, varias personas del restaurante se dieron cuenta, lo que provocó que fuéramos los mas mirados del lugar, incluso había un grupo de tres chicos a los que Ana dedicó unas cuantas aberturas de piernas para que disfrutaran de su coño, cosa que ellos agradecieron invitándonos al final a una botella de cava, sentándonos todos en la misma mesa, sin ningún rubor, Ana les explico lo que éramos, un matrimonio con un amigo de mucho tiempo que se había convertido en un amante desde hacia 24 horas. Ana dijo que se iba al servicio, y uno de los chicos, el mas atrevido, dijo que también iba, se fueron los dos y tardaron en regresar por lo que pensé que podía haber pasado algo, cosa que al llegar ella misma, delante de todos, nos confirmó, se la había chupado hasta correrse en el lavabo, los otros dos pidieron el mismo trato, Ana se levanta diciéndoles que les acompañara, los dos chicos salieron como impulsados por un resorte detrás de ella, mientras tanto, el chico me dijo que tenia suerte de tener una mujer así, tan abierta a estos juegos, yo le dije que de eso hacia solo 24 horas, antes, nada de eso lo había hecho.</p>
<p>Regresaron los tres, todos con cara de felicidad, nos dijo que se las había chupado a la vez, las dos pollas dentro de la boca, y que ambos se corrieron simultáneamente, y que tragar al mismo tiempo la leche de dos hombres le pareció una experiencia alucinante.</p>
<p>Nos despedimos todos y nos marchamos a ver la cabalgata nocturna, Ana estaba muy animada, bailando, moviéndose, tanto que una comparsa hizo que se subiera a la carroza, ella se puso a bailar encima y la gente del publico veían que no levaba nada debajo, por si alguien no veía bien, los focos de la carroza no dejaban ninguna duda.</p>
<p>Siguiendo la cabalgata coincidimos otra vez con los chicos, a los que Ana saludó muy efusivamente.</p>
<p>De regreso al hotel, Ana se estiró en la cama vestida como iba, Juan y yo la desnudamos rápidamente, tanto que ella se quejaba de que no la dejábamos descansar, pero cuando notó que la lengua de Juan jugaba con su clítoris cesó en sus quejas pero ella tenia sus fantasías a realizar, quería probar la doble penetración, por lógica, a mi me tocaba el culo, la polla de Juan era demasiado grande para este agujero, me hizo sentar en la cama, ella, de espalda, fue bajando el culo mientras mi polla de introducía fácilmente, de hecho, lo hacemos mucho, era el momento de Juan, abriéndonos las piernas de mi mujer y a mi, la penetró por delante, yo no se que sensación tenía, pero el sentir tan cerca de mi polla otra que también penetraba a mi mujer, mas el roce de sus huevos con mi polla hicieron que fuera consciente de que no duraría, ella nos pidió que nos corriéramos los tres a la vez, y lo logramos, que gritos de placer dábamos&#8230;..</p>
<p>Ahora quería probar al revés, no tardé en recuperarme, y a Juan le pasó lo mismo, este dijo que antes tenia que prepararla, la hizo poner en posición perro chupándole el ano tan bien que se corrió, lo hizo hasta que notó que estaba dilatado, acercó la polla al culo y despacio la fue penetrando hasta que lo consiguió, cuando estuvo toda dentro me dijo:</p>
<p>Me siento empalada, la polla me llega al estómago, que placer&#8230;.</p>
<p>Me tocaba a mi, se incorporó y la penetré por delante, sentí lo mismo que el día anterior, su coño muy dilatado y lleno de leche de otro tío, pero añadiendo el morbo de que ella estaba literalmente empalada por el culo con aquella polla enorme, esta vez duramos mas, ella no paró de correrse desde el primer momento, ni idea de cuantas veces, pero mas de las que jamás pude imaginarme, hasta que primero me corrí yo y después Juan</p>
<p>Muy cansados, nos dormimos como la noche anterior, a media noche me despiertan unos movimientos de la cama, eran ellos dos follando, hice como quien no se entera y duerme, pero mi polla me delató, tanto que cuando acabaron, ella, sin decir nada puso mi polla en la boca hasta hacerme correr.</p>
<p>Al día siguiente, al despertarme, Ana abre los ojos y me dice:</p>
<p>Por que no aprovechas esta mañana para conocer el pueblo y nos dejas solitos hasta la una?</p>
<p>Quedan 5 horas, le dije</p>
<p>Hazlo por mi, te lo pido</p>
<p>Y claro que lo hice, estuve toda la mañana pensando en lo que hacán, a la una en punto me presenté en la habitación, estaban los dos abrazados, Ana se levantó, me abrazó, me dio un beso y me dijo:</p>
<p>He pasado el fin de semana mejor de mi vida, y estas cinco horas con Juan a solas han sido maravillosas, espero que no te importe pero quería gozar a solas de una polla como esta.</p>
<p>No me importa, es mas, lo deseo y me ha encantado, y si quieres, no me opondré a que disfrutes de ella cuando quieras.</p>
<p>No sabia como pedírtelo, gracias, dijo dándome otro beso.</p>
<p>La situación actual es que Ana y Juan se ven los miércoles cada dos semanas, ella se combina el trabajo para salir antes este día, Juan hace lo mismo, como trabajo con migo, muchas veces me ofrezco a acabar su trabajo para que pueda irse, se ven en casa de él, este día yo me encargo de recoger a los niños, bañarles, darles la cena y acostarlos, ella suele llegar hacia las 10, y llega muy satisfecha, tanto que muchas veces es incapaz de follar conmigo. Yo estoy mas excitado que nunca, y a ella le pasa lo mismo, antes fallábamos un par de veces por semana, ahora es raro el día que no lo hacemos, la única diferencia que noto es que su coño ahora es más amplio, mas dilatado, por lo demás, ella se comporta normalmente, no es la libertina que fue aquellos días, dice que esto solo cuando está de vacaciones.</p>
<p>Fuente: todorelatos.com</p>
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		<title>Comparti a mi mujer con mi vecino</title>
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		<pubDate>Sun, 11 Jul 2010 08:41:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Hola, amigos lectores, les quiero relatar algo que estoy viviendo y que deseaba compartir con ustedes. Bien, mi nombre es José y llevo casado 5 años con Maria mi querida esposa, ella es una hermosa morena, con un físico bien definido, unos ojos soñadores, unos labios muy sensuales, pechos medianos, vientre planito, y unas nalgas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hola, amigos lectores, les quiero relatar algo que estoy viviendo y que deseaba compartir con ustedes. Bien, mi nombre es José y llevo casado 5 años con Maria mi querida esposa, ella es una hermosa morena, con un físico bien definido, unos ojos soñadores, unos labios muy sensuales, pechos medianos, vientre planito, y unas nalgas que ni hablar, ella nuca pasa desapercibida a las miradas masculinas.</p>
<p>Les cuento que en ambos disfrutamos del sexo a plenitud, en realidad nos gusta hacer de todo en el sexo. Pero desde un tiempo para acá he notado que un vecino de la urbanización la a estado cortejando, a veces se encontraban en la calle y conversaban y el a veces se le insinuaba, o sencillamente le decía algo romántico.</p>
<p>Lo cierto es que mi mujer, al principio trato de convérsenme de que solo eran amigos, que hablan de todo un poco sin nada raro, pero siempre terminaba contándome lo que el le decía, de todo esto fue como un año. Y poco a poco fui alimentando en mi la idea de que ella, se acostara con otro, en varias relaciones le comente sobre ello, y al principio tenia miedo, pero después, durante una de esas cojidas donde tocamos el tema, le pregunte ¿te gustaría que el te cojiera?&#8230;.</p>
<p>Y mi sorpresa es que la muy puta me dijo que si, si le gustaría por que seria algo emocionante, en realidad al principio fue solo una fantasía, y yo en realidad quería que pasara.</p>
<p>Después de un día de trabajo, llego por la tarde a casa y encuentro a mi mujer acostada, pensé que estaba dormida, pero solo me estaba esperando, me jalo a la cama y me pidió que la abrasara, estaba nerviosa, y después de mucho hablar y calmarla, me contó lo que había pasado! <span id="more-328"></span>El tipo había ido como a las diez y estuvo en la casa como otras beses, pero esta vez no solo hablaron, el le rogó que ella le diera un beso, y ella accedió aunque con reservas, estaba nerviosa la pobre, luego permitió que la tomara entre sus brazos y continuara besándola mientras hablaban, el le pidió conocer los cuartos de la casa, al final llegaron al nuestro, entraron y el comenzó a besarla por el cuello y a acariciarla, ella estaba nerviosa pero a la ves excitada por sus caricias y besos, le agarro las nalgas y se las apretó, apretándola contra el, lo que la hizo sentir su erección, luego comenzó a subir suavemente la minifalda que ella tenia puesta, hasta descubrir la cantaleta , con la que comenzó a jugar acariciándola y metiendo los dedos por debajo de ella, acariciando así sus nalgas, ella temblaba de miedo y placer que le producían sus caricias, trato de apartarlo pero era demasiado tarde, él no se iría sin conseguir lo que buscaba, continuo besándola y ella correspondió a sus besos, subió sus manos para acariciar sus pechos que estaban duros, primero sobre la blusita de ella y después debajo acariciando suavemente sus pezones mientras sus lenguas se entrelazaban en un beso largo y profundo, bajo por su cuello y llego a sus tetas que deseaban sentir sus labios sobre ellas.</p>
<p>Ella me cuenta que continuo así poco tiempo por que el tipo no se aguantaba, bajo sus manos nuevamente a sus nalgas , pero el bajo desde sus pechos besándola recorriéndola toda hasta llegar y continuar besándola sobre la pantaleta, luego con rapidez le bajo las pantis permitiéndole ver el coño de mi mujer perfectamente depilado y anhelante de placer, metió su cara entre las piernas de mi esposa quien no pudo disimular lo rico que la estaba pasando, beso su cuca por unos minutos mientras miraba el rostro de mi esposa que es muy expresiva cuando esta gozando, se levanto y la beso dándole a probar de su rico sabor.</p>
<p>Luego la condujo a la cama, acostándola y frente a ella sacar su miembro, el cual ya estaba a mil de tanta excitación, se acostó sobre ella penetrándola de una vez e iniciando un frenético bombeo, mientras la besaba por el cuello y mi esposa sentía ese miembro extraño dentro de ella, el tipo no aguanto mucho y se corrió dentro de mi mujer quien le pregunto ¿Qué te paso?&#8230;..y el le dijo que no sabia que estaba tan excitado que no pudo aguantar mucho….luego se levanto y mi esposa le permitió verla vestirse y apreciar su bello cuerpo, en realidad mi Maria esperaba mas pero el no dio la talla.</p>
<p>Por eso estaba acostada esperándome, había pasado la tarde excitada esperándome y cuando llegue, no quiso que yo me distrajera, así que después de decirme que el había estado por allí, con pena y miedo, me pidió que la cociera por que necesitaba sentirme dentro de ella, así que no perdimos tiempo y comenzamos a tirar como a nosotros nos gusta, durante la relación ella me contó todo lo que les acabo de relatar. Saben, ese fue el acuerdo a que llegue con mi esposa, yo le permito a ella tener un amante que la coja de ves en cuando y ella me cuenta todo lo que le pase con el.</p>
<p>Ese DIA hicimos el sexo como locos, llenos de deseo y hambrientos de placer, cuando era una fantasía me causaba fuertes erecciones y ella lo sabe, ahora que es una realidad le agradezco que me complazca en este deseo morboso que ambos compartimos.</p>
<p>La historia no termina ahí, mi esposa y yo concordábamos en continuar con esta relación sin que el sepa que yo lo se todo….hasta la próxima….</p>
<p>Fuente: todorelatos.com</p>
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		<title>Me encanta viajar en tren</title>
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		<pubDate>Wed, 07 Jul 2010 18:06:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>El tren arranca con suavidad y comienza a oscilar sobre las vías cogiendo cada vez más velocidad. Yo, tumbado sobre una de las literas del vagón recuerdo el correo de una amiga que me felicitaba por alguno de mis relatos. Entonces, mientras pienso en ella y en sus palabras una fantasía recorre mi mente en un flash y comienzo a imaginar…</p>
<p>Oigo voces y risas femeninas por el pasillo. La estación estaba muy llena y todavía hay mucha gente por los pasillos del vagón buscando su compartimento. Alguien abre la puerta del mío y entra.</p>
<p>Es éste chicas. Dice una de las tres chicas que pasan por mi lado para acomodarse en sus literas. No van demasiado cargadas. Tan sólo una pequeña maleta por cabeza y algún que otro bolso de mano. Dejan las cosas donde pueden y se reparten cada una de las camas. Yo estoy allí, observándolas pero ellas actúan como si yo no existiese. El culo de una de ellas pasa tan cerca de mi cara que casi lo rozo con la nariz. Una de ellas me dirige una mirada por primera vez. Parece ser la líder del grupo pues es la que ha tomado la iniciativa a la hora de repartir las literas. Habla con las demás sin dejar de mirar a su alrededor como si estuviese inspeccionando la zona. Finalmente deciden sentarse en una de las literas, la que está situada frente a mí. Por primera vez puedo verlas a las tres de cara. Son jóvenes, calculo que ninguna debe llegar a los 18 pero con cuerpos bien desarrollados que no se preocupan por esconder. La que en mi opinión es la líder del grupo es también a mi gusto la más guapa. De cabello castaño y larga melena, ojos negros y labios carnosos. Tiene puestos unos pantalones muy ceñidos que le marcan sus curvas y una blusa muy escotada que deja ver el color negro de su sujetador. En el medio de las tres se encuentra la menos agraciada, aunque sin llegar a estar mal. Sonríe constantemente y alterna sus miradas a una y otra de sus amigas, <span id="more-325"></span>obsequiándome de vez en cuando con una fugaz mirada. No tiene tanto pecho como sus amigas pero tiene unas bonitas piernas, las cuales deja ver casi al completo su faldita de color negra y blanca. En un momento en el que descruza las piernas para cambiarlas de postura me parece intuir la blancura de su ropa interior y siento un leve movimiento bajo mis pantalones. La tercera es sin duda la que tiene más pinta de viciosa. Su culo es redondo y durito a juzgar por lo que había podido ver hacía tan sólo unos minutos. Ahora que la veía también de cara me parecía más atractiva incluso. Era rubia y con los ojos verdes y me pareció verle un pearcing en la lengua y otro en el ombligo.</p>
<p>Hablaban y se reían despreocupadamente, sin importarles que yo, un extraño, pudiera escuchar lo que decían. Que si a mi me ha venido la regla hoy, que si a mi me vino la semana pasada, que si tengo el culo grande, que si yo lo tengo más grande, que si ¿te has fijado en el revisor?, que si ¿la tendrá grande?, que si a mi me da igual,…</p>
<p>A mi me resultaba cada vez más incómodo permanecer allí callado, escuchando la conversación de tres adolescentes picaronas y decidí sacar el libro que me había traído para leer. Además, si no dejaba de mirarlas pronto iba a tener una erección y estaba seguro de que ellas se iban a dar cuenta de eso.</p>
<p>El revisor apareció por nuestro compartimento media hora más tarde. Nos pidió los billetes a los cuatro y me preguntó si éramos família.</p>
<p>No, no. Yo viajo solo. –dije yo.</p>
<p>Entonces Marta, la líder, comenzó a tontear con el revisor. Se notaba muchísimo que intentaba coquetear con él y las demás la imitaron. El revisor al principio les siguió la broma pero pronto se cansó y se despidió de ellas sin más.</p>
<p>Que pasen buena noche, mañana, media hora antes de que lleguemos a Cádiz paso a despertarles. –dijo el revisor y se fue.</p>
<p>Será capullo –dijo Marta. Ni siquiera me ha hecho caso ese idiota.</p>
<p>Seguro que es gay. Dijo Laura, la menos agraciada.</p>
<p>Sí, seguro que es marica. Afirmó Tania. Y además no se le levanta.-Agregó.</p>
<p>Las tres se rieron. Yo había vuelto a mi lectura pero cada vez me costaba más concentrarme en ella.</p>
<p>Pues él se lo pierde –dijo Marta. Yo hubiese estado dispuesta a hacerle un favor si hubiese querido.</p>
<p>¿Pero no decías que tenías la regla? –le contestó Tania.</p>
<p>Sí, ¿y qué? Le hubiese hecho una buena mamada. Mi novio dice que se me da muy bien.</p>
<p>A partir de ese momento no pude volver a concentrarme en la lectura. Las palabras de Marta se repetían una y otra vez en mi cabeza y comencé a sentir un cosquilleo en la entrepierna que comenzó a hincharse.</p>
<p>Pues yo no lo he hecho nunca. –dijo Laura.</p>
<p>¿no te has comido nunca una polla? –preguntó incrédula Marta.</p>
<p>No.</p>
<p>¿y tú? –le preguntó a Tania.</p>
<p>Sí, una vez, con un amigo del pueblo.</p>
<p>¿pero no os da un poco de asco? –preguntó Laura a sus compañeras.</p>
<p>No. –dijo Marta rotundamente.</p>
<p>Bueno, sólo al principio. Dijo Tania. Una vez que te dejas llevar ya no te importa nada.</p>
<p>Sí, eso es, una vez que la tienes en la boca ya solo quieres continuar chupándola, como un helado que nunca se acaba, aunque sí se acaba. Añadió Marta.</p>
<p>¿se acaba? –dijo Laura.</p>
<p>Marta y Tania se rieron por la ingenuidad de la pregunta de Laura y luego ésta se unió también a las risas Yo mismo no pude evitar sonreír y alzar la mirada de nuevo hacia las tres chicas.</p>
<p>Seguro que antes de que volvamos de vacaciones te habrás comido unas cuantas pollas, de eso me encargo yo. –dijo Marta.</p>
<p>Laura enrojeció un poco ante las palabras de su amiga y al descubrir que yo también la miraba. Luego las tres me miraron a mi. Era como si por primera vez fueran conscientes de que allí había alguien más, alguien que no era como ellas, alguien que había estado escuchando toda la conversación.</p>
<p>Mirad chicas, parece que a éste sí se le levanta. –dijo Marta señalando con la mano hacia mi bulto en los pantalones.</p>
<p>El descaro y la osadía de la chica me descolocó de tal manera que no supe cómo reaccionar hacia ese comentario. Además ahora tenía clavada la mirada de las tres jóvenes en mi paquete, que verdaderamente se había hinchado un poco. Yo intenté disimular fingiendo no haber escuchado ese comentario pero ellas no estaban dispuestas a dejarme en paz.</p>
<p>Nos has estado escuchando ¿verdad? –me interrogó Marta mirándome fijamente a los ojos.</p>
<p>Bueno, sí, no pude evitarlo. –me explicaba yo.</p>
<p>¿y qué opinas?</p>
<p>¿qué opino de qué?</p>
<p>De lo de nuestra amiga. Opinas que es normal que todavía nadie le haya puesto la polla en la boca.</p>
<p>Me resultaba difícil reaccionar serenamente ante preguntas tan directas y tan inesperadas para mi.</p>
<p>Bueno, no sé, supongo que será porque ella no ha querido ¿no?</p>
<p>Laura cada vez enrojecía más y más y Tania parecía divertida observando la manera en que Marta hacía surgir mi inseguridad con sus preguntas.</p>
<p>¿y tú se la meterías? En la boca, digo. Parece que tienes una ahí dentro ¿no?</p>
<p>El bulto de mis pantalones era cada vez mayor, al igual que mi confusión y sorpresa. ¿qué se suponía que debía contestar? Decidí apostar fuerte…</p>
<p>Bueno, quizás, aunque a lo mejor te gustaría probar a ti primero.</p>
<p>Por primera vez Marta mostró sorpresa ante mi respuesta pero no se arrugó demasiado.</p>
<p>¿porqué no?</p>
<p>Entonces Marta vino a sentarse en mi cama dejando en frente a sus dos amigas. Con decisión me acarició el paquete por encima de los vaqueros.</p>
<p>Guau, chicas, creo que esta noche nos lo pasaremos bien.</p>
<p>Marta me bajó la cremallera de los pantalones y metió una mano dentro de mis calzoncillos. Antes de sacar mi polla de su escondite se entretuvo unos segundos en acariciarme los huevos. Yo mientras tanto había dejado el libro a un lado de la cama y comenzaba a magrearle las tetas por encima de la blusa.</p>
<p>Ahora mira y aprende. –le dijo Marta a Laura mientras se agachaba sobre mi polla para introducírsela en la boca. Primero tan sólo la puntita, luego fue tragando todo el resto mientras yo estimulaba una y otra vez sus grandes pechos. Tania y Laura miraban la escena desde la otra cama. La primera, excitada por lo que veía se desabrochaba la blusa y se acariciaba los pechos tal y como yo hacía con los de Marta. Laura sólo miraba, concentrada en la técnica de Marta, que por cierto era bastante buena tal y como decía su novio.</p>
<p>Entonces Marta se incorporó inesperadamente y dirigiéndose a Laura le ofreció intercambiar su puesto. La chica vaciló un instante pero parecía deseosa de probar aquel manjar que Marta deglutía con tanto afán.</p>
<p>Está bien, déjame probar a mi. –dijo Laura que se situó en el lugar que hasta entonces había ocupado Marta. Se llevó mi polla a la boca y comenzó a lamerla torpemente. Sus dientes rozaban mi glande produciéndome algún dolor y derramaba demasiada saliva al lamer.</p>
<p>Así no, debes hacerlo con más cuidado, como si chuparas algo frágil, que se puede romper, debes pasarle la lengua por la puntita, como si lamieras un helado.</p>
<p>Con las instrucciones de Marta Laura mejoró notablemente en su técnica y mi placer comenzó a ir en aumento. De vez en cuando Laura se levantaba un instante para tomar aliento y Marta la relevaba en su tarea. Yo, que había tenido que separarme de las tetas de Marta introduje una mano por debajo de la faldita de Laura que cuando notó aproximarse a mis dedos hacia su coñito cerró las piernas como intentando impedir lo inevitable. Mi mano finalmente alcanzó la tela de sus braguitas y poco después varios dedos llegaban hasta su pubis.</p>
<p>Voy a correrme –dije intentando avisar a Laura para que se retirara antes pero Marta se lo impidió apretando la cabeza de Laura contra mi berga hasta que comencé a correrme abundantemente. Laura tragó como pudo mi semen aunque le vinieron varias arcadas al hacerlo. Marta sonreía y daba ánimos a su amiga mientras yo abandonaba su sexo y la dejaba recuperarse.</p>
<p>Muy bien, así se hace. Te lo has tragado todo, como una campeona, jajaja. –decía Marta.</p>
<p>Tania se había quitado también los pantalones y sentada sobre la cama, con tan sólo unas braguitas rosas se masturbaba viendo la escena.</p>
<p>Mira a Tania, esta sí que sabe. –dijo Marta que se comenzaba a desabrochar también los pantalones mientras colgaba los de Tania en la puerta del camarote para evitar ser observados por los pasajeros que pasasen por el pasillo.</p>
<p>Entonces Marta se sentó al lado de Tania y comenzó a acariciarle las tetas mientras la chica seguía con una mano dentro de la braguita.</p>
<p>Tienes unas tetitas muy monas. –dijo Marta. ¿me dejas que las pruebe?</p>
<p>Sin esperar la contestación de Tania que parecía estar en otro mundo en vista de los gemidos que comenzaba a emitir, Marta se agachó sobre los pechos de su amiga y se los comenzó a lamer en círculos elípticos, primero abarcando la circunferencia total de sus pechos, finalmente sólo estimulando sus pezones erectos y oscuros.</p>
<p>Laura se había acomodado en mi cama y observaba a sus amigas mientras permitía, ahora sin ningún tipo de resistencia que mis dedos volvieran a hurgarle la entrepierna. Mi polla volvió a endurecerse al ver como la mano de Marta, a semejanza de la mía, se colaba dentro de la ya manchada braguita de Tania y la acompañaba en su larga masturbación.</p>
<p>Tania se acabó corriendo en un largo y angustioso gemido de placer que hizo estremecer a Laura tanto como lo hacían mis caricias.</p>
<p>Vamos Laura, ahora nos toca disfrutar a nosotras. –dijo Marta.</p>
<p>Laura volvió a enrojecer cuando Marta advirtió que una de mis manos se había incrustado en el coño de Laura.</p>
<p>Vaya, veo que no pierdes el tiempo. Así me gusta. Pero estoy segura de que yo puedo hacerte gozar aún más.</p>
<p>Marta hizo tumbar a Laura sobre los pies de la cama y acabó de subirle la faldita. Con un movimiento suave sacó mis dedos del sexo de Laura y metió mi mano dentro de su tanga. Entonces recordé que Marta había dicho hacía un rato que le había venido la regla y efectivamente, al intentar abrirle los labios vaginales me encontré con el tampax.</p>
<p>Espero que no seas demasiado escrupuloso. –me dijo ella sonriente mientras se disponía a comerle el coño a Laura.</p>
<p>No creerás que me voy a asustar por ver un poco de sangre –le dije yo devolviéndole la sonrisa y apretando su sexo con mis dedos.</p>
<p>Entonces Marta se acomodó a cuatro patas sobre la cama y obligó a Laura a separar bien las piernas. Tania, como de costumbre, observaba la escena desde la otra cama.</p>
<p>Yo tenía una mano ocupada en el sexo de Marta pero con la otra le acariciaba el culo y las tetas. Una de esas veces en las que le acariciaba el ano lo noté algo dilatado y humedecido. Eran sus propios flujos que se escurrían hacia su ano con mis caricias. Decidí que era un buen momento para castigar el descaro y la desfachatez de Marta sodomizándola, pero lejos de disgustarle la idea, Marta se mostró bien dispuesta y excitada con mis claras intenciones. Ella misma, al notar mi berga golpear en sus nalgas separó todo lo que pudo las piernas para facilitarme la penetración. Probé primero con un par de dedos. Marta los recibió sin problemas. Estaba claro que no era la primera vez que se la metían por detrás. Entonces ensalivé mi polla y sin más dilaciones comencé a apretar para forzar su abujerito. Tengo que decir que no costó demasiado forzar su entrada. Mientras tanto Laura parecía estar disfrutando de lo lindo con el trabajito de lengua que Marta le estaba regalando. Era obvio que eso le gustaba mucho más que mamar pollas. Finalmente Tania no pudo resistir más y acercándose hasta donde estábamos los tres se sacó las bragas y me pidió que la masturbase nuevamente.</p>
<p>El compartimento se convirtió en un concierto de grillos en el que los jadeos, las obscenidades, los gritos de placer y las corridas se sucedían de un cuerpo a otro. Nuestros cuerpos intercambiaban sus posiciones de manera sincronizada y perfecta sin que eso interrumpiera en ningún caso el placer de una tercera o una cuarta persona. Después de sodomizar a Marta Tania quiso probar también mi berga y me la follé mientras ésta le comía el coño a Marta, que a su vez seguía comiéndole el coño a Laura.</p>
<p>No dejamos de follar y de mamar en toda la noche y cuando al día siguiente el revisor apareció por allí media hora antes de llegar a Cádiz tal y como había dicho se encontró con un compartimento que apestaba a sexo pese a que cada uno de nosotros descansaba ya en su litera individual.</p>
<p>En realidad, en mi compartimento tan sólo entró un hombre, un guiri con el que apenas intercambié un hola y un adiós pero fue tan bonito imaginarlo.</p>
<p>Fuente: todorelatos.com</p>
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		<title>Saliendo del colegio</title>
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		<pubDate>Tue, 29 Jun 2010 08:05:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Cuando me sucedió esto tenia alrededor de los 16 años, en ese entonces yo no era de los clásicos jóvenes a los que les gusta estar de fiesta en fiesta o matarse estudiando, si no que yo me consideraba todo un estudiante promedio. Me encontraba en las fechas muy importantes para la mayoría del planeta, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando me sucedió esto tenia alrededor de los 16 años, en ese entonces yo no era de los clásicos jóvenes a los que les gusta estar de fiesta en fiesta o matarse estudiando, si no que yo me consideraba todo un estudiante promedio.</p>
<p>Me encontraba en las fechas muy importantes para la mayoría del planeta, Navidad y Año Nuevo, ya saben en donde no falta la excusa para sobre pasar el límite de alcohol en nuestro cuerpo o pretender hacer actos dignos de orgías de las que no había quien no hablara en ellas en los últimos días antes de salir de vacaciones.</p>
<p>En ese entonces solo me interesaba una cosa, más bien una persona, Gabriela. Ella era la clásica chava a la que le encantaba andar coqueteando con todos los de la escuela, tenía una reputación no muy buena ya que era de una de las que siempre estaba presente en las conversaciones que se hacían a cerca de tal fiesta o tal culeada que se había dado con Mengano o Perengano. <span id="more-290"></span>Gabriela era una joven un año menor que yo pero que sabía de sexo como una mujer <a href="http://www.bragax.com" target="_blank">webcam xxx</a>, en el vulgo llamada de cascos caídos, y en verdad se daba el gusto ya que tenia con que provocar y tener entre sus largas, hermosas, suaves y bien formadas piernas a cualquiera que ella deseara; su cintura creo que a pesar de aún no tener la suficiente edad para poder presumirla, no media más de 6 centímetros, los cuales daban lugar a unos senos muy bien formados con los cuales cualquier recién nacido se alimentaría de lo lindo ya que además de ser redondos, suaves y bien firmes, casi inmovibles de su lugar aún con el efecto normal de la gravedad, no se le movían a menos que ella lo provocara con sus muy finas manos que al parecer tenían tanta experiencia manteniendo miembros erectos entre ellas como su coño que era una magnifica atracción a la vista de todos aun era apreciado por las mismas compañeras de clase.</p>
<p>Mi mejor amiga, Yadira, sabía muy bien como manejaba a los hombres esta Gabriela y yo en complicidad con Yadira planeamos la forma en que pudiera saborear ese coño que cada que lo veía semidesnudo, en clase de Educación Física, mi pene empezaba acrecer poco a poco hasta que ya no podía disimular mi erección y tenía que salir corriendo de la clase hasta que se bajara ese volcán que me crecía cada que me imaginaba teniendo un sexo inimaginable con mi tan deseada Gabriela.</p>
<p>Así es que Yadira comenzó a divulgar el rumor de había estado fantástico en tal fiesta, y que la había hecho gozar como nunca nadie lo había hecho, una vez enterada Gabriela de tan ingenioso rumor, comenzó a dirigirme la palabra cada que nos veíamos o cruzábamos en el camino, en esos momentos yo pensaba que en verdad iba a poder tener lo que tanto había deseado desde hace tiempo, una ocasión a la salida de la escuela iba como de costumbre platicando con mi amiga Yadira cuando escucho una voz muy tierna que decía mi nombre y cual fue mi sorpresa al ver que era esta Gabriela que me pedía un minuto para hablar supuestamente de algo importante, así que como buena pareja le pedí permiso a Yadira y le di un beso sin nada de malicia en la boca a la vez que le recordaba que me tenía que esperar a la salida para irnos juntos.</p>
<p>En ese momento me sentía tan excitado que lo único que quería era disfrutar ese momento lo más que pudiera, así que le pregunte que deseaba alo cual ella respondió que lo que ella quería no lo podría obtener en ese lugar así que me esperaba en su casa a las 6:30 para poder decirme que es lo que necesitaba. En ese momento me dio un beso muy tierno en la boca y yo sin poder hacer nada le dije que sin falta estaría ahí.</p>
<p>Después de lo sucedido salí corriendo a decirle a Yadira lo que había sucedido y que necesitaba su ayuda ya que a pesar de haber tenido la experiencia de dos o tres culeadas con anteriores amigas, no me sentía lo suficientemente preparado para poder satisfacer a mi mayor anhelo en la vida ene se momento. Llegando a la casa de Yadira me invito directo a su cuarto, al cual pasamos después de saludar a su madre y su hermano menor que ella con la excusa de que realizaremos un trabajo para obtener una calificación extra en matemáticas, la cual era la materia más complicada de entender para ambos.</p>
<p>Ya instalados en su habitación, cerrada por dentro, ella comenzó a besarme de una forma tal que en un segundo ya tenía mi miembro tan erecto como un bat de baseball, ella al darse cuenta de eso comenzó a frotar por encima de la ropa mi pene y su vagina que también ya se le comenzaba a notar algo de humedad sobre la tela del pantalón que lleva esa vez, yo desesperado comencé a quitarle la camiseta a la vez que ella me decía que llevara las cosas con calma y en ese momento me deje llevar por los dulces movimientos de ella hasta tal grado que ya tenía en demasía las ganas de dejar salir toda la leche que traía en ese momento, en el cual ella ya estaba frente a mi lista para recibir toda mi descarga en su muy fina boca. Después de esto nos quedamos conversando del momento que acabamos de pasar, a lo cual ella dijo: &#8211;El rumor que se divulgo en verdad fue verdad—a lo cual yo agradecí y le di las gracias por su ayuda y comprensión, despidiéndome de ella y su familia salí desesperado dirigiéndome a casa de Gabriela.</p>
<p>Llegando a la calle donde vivía Gabriela pude vislumbra que ella también iba llegando del otro lado de la calla así que nos topamos antes de tocar la puerta y me dijo: &#8211;Que bueno que te dejo venir tu novia – a lo cual yo asentí con una muy disimulada risa.</p>
<p>Al entrar dejo sus cosas en una mesita que estaba junto a la puerta acertando mi pensamiento al decir que no había nadie, en ese momento yo me imagine lo mejor que me hubiera pasad en mi corta vida. Me dijo, al mismo tiempo en que se daba vuelta para quedar de frente, ahora si veremos si es verdad, a lo cual yo me quede con la dudad y le pregunte que para que me había citado a lo que ella contesto que nos obvio dejando juntar sus labios con los míos mientras jugueteaban nuestras lenguas muy bien ensalivándonos de tal forma como si estuviéramos comiendo un helado como niños de seis años, entonces decidí tomar la iniciativa prolongando mis acaricias hacia su culito a lo cual ella solo dejo salir un ligero gemido el cual yo tome como un signo de satisfacción.</p>
<p>Así como dos recién casados nos fuimos desnudando dejando gran parte de ropa camino a su habitación, la cual no recuerdo con detalles pero no importa, una vez entrados, la deje caer sobre la cama y la observe por unos segundas, estaba tirada con una mano sobaba su muy bien rasurado coñito mientras que con la otra se alisaba el cabello seduciéndome para que no perdiera más el tiempo e hiciera, lo que supuestamente, mejor realizaba en la escuela, entonces me deje llevar por el momento y comencé a frotar sus senos, que ya he detallado, al a vez que ella seguía dedeando se hoyo ahora impulsada con una de mis manos hacíamos un trabajo simultaneo en su vagina y su culo que ya se sentía lo suficiente apto para poder introducir mi miembro bien parado el cual ella quería tomar entre sus manos mientras seguía estimulando su clítoris para lograr que llegara al orgasmo antes que yo y así no quedaría mal ante la mujer más vivida de la escuela. Hubo un momento en que ella se quedo totalmente quieta sin hacer ni decir mientras yo seguía lamiendo su vaginita de extremo a extremo en todo tipo de direcciones mientras con una mano seguía metiendo y sacando mis dedos de su culo que para este entonces estaba tan rico y húmedo como su coñito y estiraba la otra para saber que aun sentía como yo deseaba que sintiera, en ese momento sentí como me tomaba de la mano con tanta fuerza al momento en que dejaba escapar un muy placentero grito de gusto, y si efectivamente había logrado que llegara a tal orgasmo como para haberme llenado mi boca de sus mis delicioso sabor a sexo que tanto anhelaba.</p>
<p>Pocos segundos después ella entre gemidos y falta de aire me dijo que era su turno y accedí dejando caer sobre la cama cuando ella había tomado mi pene entre sus muy delicadas manos a la vez en que acercaba sus firmes senos cerca del mismo en una maniobra digna de toda una profesional comenzó a masturbar entres esas delicias de senos que tanto había deseado probar y después batir con toda mi leche en un sube y baja de pechos que bordeaban mi pene sentí la necesidad de seguir y penetrar todo eso dentro del ser lujurioso y agradecido cuerpo que ella tenia en ese momento asía que la levante y la puse de espaldas a mi de tal forma que podía ver su culito y su coñito rosado y aun húmedo de esa venida tan maravillosa que la había hecho hacer, y poco a poco comencé a frotar la cabeza de mi pene en su muy apretado pero flexible culo hasta que se la deje ir de un solo empuje en el cual ella dio un pequeño grito de dolor placentero el cual yo calle al tapar la boca con una mano y comenzar a meter mis dedos en su vagina que parecía que estaba apunto de seguir chorreando ese jugo que con tanto gusto había bebido en ese momento lo único que s eme ocurrió fue safarme y tirarme de nuevo a la cama para que ella me montara a su gusto, movimiento que ella entendió a la perfección y de un solo sentón se dejo caer al cual yo respondí con un muy ligero: &#8220;Cielos&#8221;.</p>
<p>En el momento en que ella subía y bajaba le dije que ya no aguantaba más, que tenia que sacar todo lo que tenía para ella, así que deje que ella decidiera la forma de recibir mi marca y lo que hizo fue poner su coño frente a mi boca mientras ella comenzaba darme un sexo oral digno de todo buen sexo en el momento en que yo escupía todo lo que me había dejado esta Yadira, Gabriela no dejo ni un hueco entre su boca y mi miembro por el cual se escurriera algo así que me pude dar cuenta que había degustado hasta la última gota de mi ser.</p>
<p>Después de ese maravilloso sexo me dijo que no tardaban en llegar sus padres que teníamos que bajar a la sala para que nos enteraran ni sospecharan nada así que accedí y baje yo primero en lo que ella se limpiaba todos los jugos que le habían escurrido por sus piernas.</p>
<p>Una vez en la sala no comentamos nada y solo nos dedicamos a comentar sobre los profesores y compañeros. Llegando la hora de cenar me despedía de la familia y salí corriendo a casa en donde lo único que quería era llegar a dormir y descansar de un día tan ajetreado.</p>
<p>Desde la tarde en que tuve el mejor sexo de mi vida no volvía a dirigir una palabra con Gabriela y Yadira se convirtió en mi novia durante casi tres años en los cuales nos satisfacíamos y vivíamos las mejores tardes de sexo que jamás me haya imaginado con alguna pareja.</p>
<p>Fuente: todorelatos.com</p>
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		<title>La inspeccion fiscal</title>
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		<pubDate>Fri, 25 Jun 2010 16:26:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[A las 10:25 Jenny entró en el edificio de Hacienda. Preguntó a la chica que estaba en recepción, la cual respondió mecánicamente: &#8220;¿Inspección fiscal? Octava planta&#8221;. Se encaminó al ascensor y, mientras subía, trató de controlar sus nervios. Jenny tenía 23 años, aunque aparentaba algunos más. Había nacido en Ecuador y residía en España desde [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A las 10:25 Jenny entró en el edificio de Hacienda. Preguntó a la chica que estaba en recepción, la cual respondió mecánicamente: &#8220;¿Inspección fiscal? Octava planta&#8221;. Se encaminó al ascensor y, mientras subía, trató de controlar sus nervios. Jenny tenía 23 años, aunque aparentaba algunos más. Había nacido en Ecuador y residía en España desde hacía algo más de un año. Tenía la piel muy blanca y el pelo negro ensortijado. Ni alta ni baja (rondaba el metro setenta), sus formas eran contundentes, típicas de las mujeres latinas del otro lado del Atlántico: pechos rotundos y generosos, caderas amplias, trasero redondo. En una palabra, curvas. Su rostro mostraba siempre una expresión enérgica, típica de aquellas personas acostumbradas a luchar cada día. Vestía unos tejanos ajustados, una camiseta de colores vivos, algo escotada, y zapatos de verano. En su bolso llevaba la carta que había recibido la semana anterior, en la que el Técnico de Hacienda Francisco G. la emplazaba a presentarse allí, aquel lunes del mes de junio, a las 10:30 de la mañana.<span id="more-276"></span></p>
<p>Respiró hondo al llegar a la puerta que ponía el nombre del tipo que la había citado. Una sensación <a href="http://www.bragax.com" target="_blank">xxx</a> de desasosiego estaba instalada en su estómago. Para ella todo el aparato estatal (burocracia, policía, gobierno, etc.) eran enemigos potenciales. Tenía sus papeles en regla y un contrato de trabajo válido, pero a fin de cuentas no era más que una de tantas inmigrantes, siempre expuesta a ser expulsada en cualquier momento. La puerta estaba entreabierta, pero ella tocó con los nudillos y fue respondida por un escueto &#8220;entre, por favor&#8221;. Forzando un ademán decidido, Jenny se introdujo en aquel pequeño pero acogedor despacho.</p>
<p>Tuvo que reprimir una exclamación de sorpresa cuando vio al tipo en cuestión. Esperaba encontrarse con un hombre mayor, tal vez calvo, gordo, trajeado y de vuelta de todo. En lugar de eso vio a un chico que parecía no haber cumplido aún los 30, delgado, moreno, bien peinado, y vestido con una camisa color salmón, pantalones chinos claros y zapatos náuticos. Estaba de pie, buscando algo en el cajón metálico de un archivo y a su espalda había un amplio ventanal. Ella dijo rápidamente:</p>
<p>Buenos días. Soy Jennifer H. Creo que estabamos citados a esta hora.</p>
<p>Si, por supuesto. Haga el favor de sentarse -respondió él, señalando con su mano las dos sillas libres, situadas una junto a la otra, que había en aquel despacho.</p>
<p>Ella se sentó al otro lado de aquella mesa, en la que no había fotografías ni nada por el estilo. Solo había papeles, carpetas, un teléfono, un calendario y varios bolígrafos y plumas. En una mesa auxiliar, a la derecha, había un ordenador encendido, con su correspondiente impresora. Cuando él la miró detenidamente, ella sintió la profundidad de aquellos ojos marrones y bonitos. Jenny supuso que tendría que esperar un rato, ya que aquellos tipos siempre estaban muy ocupados y gustaban hacer esperar a la gente. Pero no fue así, ya que fue directamente al grano. Se sentó en su sillón, al otro lado de la mesa, y comenzó diciendo:</p>
<p>Hemos apreciado varias irregularidades en su declaración de la renta, la correspondiente a 2003 -dijo en un tono de lo más cordial.</p>
<p>Ella se limitó a asentir con la cabeza, pero no dijo nada. Aquel tipo debía ser un experto en la materia, así que si él decía que las cosas eran así no valía la pena llevarle la contraria. La verdad es que ella no tenía ni tiempo ni ganas para ocuparse de esos asuntos, demasiado absorbida por su trabajo y por estirar al máximo lo que ganaba. Tenía que vivir, pagar el alquiler y enviar dinero a su país, donde había dejado a su hijo al cuidado de su madre. Esperaba poder traérselo pronto, pero no lo haría hasta que ella no estuviese suficientemente asentada en aquel país. Su declaración de la renta la había hecho una compañera de trabajo, que por lo visto no sabía demasiado del tema. Interrumpió sus pensamientos cuando escuchó:</p>
<p>Hay unos cuantos errores de bulto y deducciones que usted ha puesto y que no sé entiende a que vienen. Merece un tirón de orejas por esto.</p>
<p>¿Por qué me quiere usted jalar por las orejas? -preguntó Jenny sin perder la compostura, con aquel dulce acento típico del otro lado del charco.</p>
<p>Pudo apreciar que el tipo que estaba sentado al otro lado de la mesa sonrió divertido por aquel comentario. Pero ella no estaba para bromas. La corrección del trato de aquel tipo había hecho que se relajase algo, pero seguía en guardia, deseando que aquello acabase cuanto antes. Por eso dijo:</p>
<p>Vamos, que debo pagar más dinero ¿no es así?</p>
<p>Me temo que sí -respondió él, clavando su mirada en los ojos de ella-. Esta es la cantidad exacta que debe usted abonar a la Agencia Tributaria -añadió, entregándole un papel con cifras y conceptos.</p>
<p>Jenny sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo cuando vio aquella cifra. Era una cantidad respetable y, evidentemente, no disponía de ese dinero, ni podría tenerlo antes de varios meses. Y eso a costa de reducir lo que enviaba a su hijo y de hacer grandes equilibrios. No podía contar con su novio, el cual trabajaba poco, ganaba poco y gastaba mucho. Notó como sus manos sudaban ligeramente y preguntó:</p>
<p>¿Para cuando debo pagar esto?</p>
<p>Tiene un plazo de 20 días, contados desde hoy -respondió aquel tipo, con un tono amistoso.</p>
<p>No puede ser. No tengo ese dinero -dijo ella, secamente.</p>
<p>Lo siento señorita, pero las cosas son así. No se lo tome como algo personal, pero mi deber es impedir que se infrinjan las leyes tributarias -replicó él, recostándose en su sillón.</p>
<p>¡Para usted es muy fácil decir eso! -gritó ella, arrojando sobre la mesa el papel-. Yo no tengo dinero, tengo un hijo en mi país y gano poco ¿sabe?</p>
<p>No puedo hacer nada al respecto. Si no paga en el plazo estipulado, se remitirá el expediente a la justicia y se procederá a la vía de apremio.</p>
<p>Cuando escuchó la palabra &#8220;justicia&#8221; a ella se le puso la carne de gallina. Tenía que hacer algo, cualquier cosa, para impedir aquello. Observó un instante a aquel tipo que se lo estaba haciendo pasar tan mal. Se dio cuenta de que él miraba alternativamente a sus ojos y a sus pechos. No sabía si era por el aire acondicionado que había allí o por la tensión nerviosa del momento, pero lo cierto es que sus pezones estaban duros como piedras, marcándose provocativamente en su camiseta. Se sintió un poco avergonzada por ello, pero estaba segura de que aquel detalle no había pasado inadvertido a su interlocutor. Decidió ser más audaz, apoyó sus antebrazos en la mesa, inclinó su cuerpo hacia delante, de modo que su canalillo quedase bien a la vista y dijo:</p>
<p>Seguro que hay algún modo de arreglar esto. Es decir, que mi expediente se quede en algún cajón y se demore unos meses el procedimiento ¿no?</p>
<p>¿A qué se refiere usted?</p>
<p>A que haré lo que usted quiera, y me refiero a todo lo que usted quiera -la palabra &#8220;todo&#8221; la remarcó claramente.</p>
<p>Escrutó la cara de él, pero para su disgusto no hubo ninguna reacción. Aquella cara de chico joven -aunque por su cargo no podía ser tan joven como aparentaba- no movió ni un músculo. Jenny esperaba algún efecto por su osado comentario, tal vez un gesto de disgusto, tal vez una sonrisa, quizás un ademan de excitación. Pero nada de eso se produjo. Ella estaba a punto de perder los nervios. Era una chica romántica y fiel. Quería a su novio, pese a que a menudo sospechaba que se había equivocado al elegir, pero nunca pensó en serle infiel. Así que su voz se crispó ligeramente.</p>
<p>¿Cuál es el problema? ¿No te gusto? ¿O tal vez estás casado?</p>
<p>No, no es ninguna de esas dos cosas -fue la suave y escueta respuesta que obtuvo a sus preguntas.</p>
<p>La serenidad de aquel hombre la estaba empezando a desesperar. Sus manos seguían sudando, pero trataba de parecer serena, mientras intentaba descubrir algún signo de debilidad del que ahora era su oponente.</p>
<p>Te aseguro que no te arrepentirás, las latinas somos muy buenas amantes -añadió, con voz melosa.</p>
<p>¿Tan desesperada es tu situación? -quiso saber él, en un tono neutro.</p>
<p>Al llegar a ese punto los dos habían empezado a tutearse, sin darse cuenta, y sus miradas se sostenían en los ojos del otro.</p>
<p>Lo es, de verdad, de no serlo no me habría rebajado a esos extremos. Discúlpame, por favor.</p>
<p>Por primera vez desde que estaba en ese despacho, Jenny notó como aquellos ojos profundos que la miraban se volvían algo más suaves. Entonces escuchó lo que quería oír:</p>
<p>Está bien, espero no tener que arrepentirme de ello, pero no empezaré a tramitar el expediente hasta dentro de tres meses. Por lo tanto tienes tres meses y veinte días para ponerte el día, ¿de acuerdo? -dijo él, anotando en una hoja las fechas exactas.</p>
<p>El gesto de Jenny se relajó, ya lo había conseguido. En su boca se dibujó una sonrisa de oreja a oreja, que se reflejó en el rostro de aquel hombre que acababa de hacerle aquel favor tan grande.</p>
<p>Me gustaría agradecerte lo que acabas de hacer por mí. ¿Estás libre para comer? -dijo ella, casi sin pensar.</p>
<p>Sí, claro. Salgo de aquí a la una y media.</p>
<p>Esta es mi dirección -añadió ella, mientras anotaba en un papel-. Te espero a eso de las dos. Por cierto ¿te gusta el picante?</p>
<p>Me encanta, es uno de los pocos vicios que me quedan -respondió él, en tono divertido.</p>
<p>Entonces te encantará algún plato típico de mi país.</p>
<p>Se levantó de aquella silla, en la que había estado sentada casi media hora, y se despidió:</p>
<p>Muchísimas gracias por todo. Te estoy muy agradecida de verdad.</p>
<p>No me des las gracias. Y por favor, acuérdate de la fecha del pago, no quisiera que volviésemos a tener que pasar por esto, ¿de acuerdo?</p>
<p>No se me olvidará -dijo ella, mientras se estrechaban la mano, a modo de despedida.</p>
<p>Cuando salió a la calle, respiró profundamente. Tenía unos meses para reunir el dinero necesario y lo haría, aunque tuviese que buscar otro trabajo adicional. Pero una duda rondaba por su cabeza: ¿por qué demonios le había invitado a comer? No hubiera sido necesario, ya había logrado lo que quería antes de la invitación. De camino a casa, en el autobús, recordó la excitación y los estímulos que había tenido mientras hablaba con él. En aquel momento lo había achacado a los nervios, pero ahora ya no estaba segura. Además había sido una imprudencia invitarle a su casa, su novio podía aparecer por allí en cualquier momento y era un tipo extremadamente celoso. Pero ya no había vuelta atrás: por nada del mundo anularía aquella cita, ya que el tipo podría sentirse ofendido y a lo peor decidía dar curso inmediato de nuevo a su expediente. En fin, pensó Jenny, ser impulsiva también tiene sus desventajas.</p>
<p>Llegó a casa a eso de las once y media. Una rápida ojeada en su nevera le permitió decidir el menú que iba a preparar: arroz con vegetales de primero y carne con legumbres de segundo, ambos platos condimentados con salsa Tabasco. También había una botella de vino tinto. Se puso manos a la obra y a la una y media ya estaba todo listo. Después entró en la ducha. Se peinó con cuidado y se vistió con otra camiseta, color malva sin dibujos, y con unos pantalones negros. Tras mirarse la espejo descartó la idea de maquillarse, ya que le pareció que estaba guapa y no quería exagerar.</p>
<p>Encendió un cigarrillo y se asomó a la ventana, mientras fumaba. Cada vez estaba más arrepentida de aquella absurda idea. Por un lado, tal vez había dado la impresión de ser una puta, que invitaba a su casa a un desconocido, sin más. Por otro lado, ella se conocía. Pese a ser fiel y romántica, también era ardiente y fogosa. Sobre todo si el tío le gustaba y, estaba claro que él era suficientemente atractivo. Aunque a lo mejor todo quedaba en nada. Sí, seguramente él no vendría. Aceptó la invitación para quedar bien, pero no aparecería a comer con una chica extranjera, de economía nada boyante y a la que acababa de echar un rapapolvos esa misma mañana. En ese momento un coche rojo, deportivo, aparcó en la acera de enfrente. Le reconoció al instante, con su camisa salmón. Cuando sonó el timbre del portero automático, ella abrió sin preguntar.</p>
<p>Dos minutos después ya estaban los dos juntos en el piso. Jenny trató de mostrarse educada pero distante, deseando que el tiempo pasase rápido. Pero por más que lo intentó, no pudo. ¿Por qué demonios aquel tipo era tan encantador y tan guapo? Ella era cálida por naturaleza y no sabía mostrarse fría, al menos no con alguien como él. Comieron con buen apetito, especialmente él, mientras charlaban de temas variados. Cuando llegaron a los postres, Jenny ya no se hacía ilusiones de que aquello fuese a acabar con una simple comida. Una de sus amigas decía siempre que el morbo de la infidelidad no tenía comparación con nada. Ella no lo había probado nunca, pero dado que era una chica de sensaciones, el hormigueo que sentía por todo el cuerpo indicaba bien a las claras que allí iba a pasar algo.</p>
<p>Y, evidentemente, pasó. El primer beso entre ellos surgió sin que ninguno de los dos tomase la iniciativa, cuando estaban tomando café en el sofá del salón. Fue algo natural, sin forzar. Pero después de ese beso pareció como si un dique se hubiese roto. Toda la pasión contenida desde la mañana se desbordó en ese momento. Jenny descubrió que aquel funcionario de apariencia fría tenía su lado fogoso. ¡Y vaya si lo tenía! El masaje que dio a sus tetas, por encima de la camiseta, fue delicioso. Tanto que ella decidió agradecérselo desnudándose sensualmente ante él. Sus prendas fueron cayendo una a una, hasta quedar totalmente desnuda, mostrando orgullosa toda su feminidad, con sus pechos de la talla 95, su cintura estrecha y apretada, sus caderas apetecibles y generosas, su sexo cubierto de un vello rizado, pero muy recortado, y unas piernas largas y bien torneadas.</p>
<p>Se acercó despacio a donde él estaba sentado, para darle tiempo de gozar del suave balanceo de sus pechos, que subían y bajaban rítmicamente al ritmo de su respiración. Totalmente desinhibida, se plantó frente a él, con las piernas bien abiertas y un ligero balanceo de caderas. Ya no se trataba de convencer a alguien de la agencia tributaria para que hiciese la vista gorda ante sus irregularidades fiscales, sino que se trataba de deseo puro y duro. Un deseo que ardía dentro de ella y que la empujaba a seguir adelante, por más que no fuese necesario. El técnico de hacienda aceptó su invitación, posando sus manos sobre sus firmes y duras nalgas, atrayendo aquel sexo mojado hacia su boca. Se perdió en aquella caliente entrepierna, lamiendo con una habilidad que provocó espasmos por todo el cuerpo de ella.</p>
<p>Jenny miró al techo, entornó los ojos y posó sus manos sobre la nuca de él, apretando aquella boca contra su vagina, al tiempo que sus caderas empezaron a rotar con suavidad. Al minuto tuvo un orgasmo, ¡pero qué orgasmo! El placer ascendió por su espina dorsal con una intensidad que ella no recordaba. Quedó con las piernas temblando y con su sexo destilando abundantes jugos, que iban a parar a la boca de su nuevo amigo. La recostó con suavidad, casi con ternura, en el sofá, dejando que recuperase el ritmo de su respiración, aprovechando esa pausa en el asalto para desnudarse sin prisa. Cuando el corazón de Jenny hubo ralentizado un poco el ritmo de sus latidos, se lanzó sobre la polla del tío, dispuesta a devolverle el favor. Ella era una chica agradecida y tenía varias cosas que agradecerle: un buen trato fiscal y un orgasmo maravilloso.</p>
<p>Se la chupó con maestría, ni muy deprisa ni muy despacio, haciendo que él disfrutase de cada momento. Cuando estuvo dura como el hierro, ella se incorporó del sofá y se dispuso a sentarse sobre ella. Separando bien las piernas, condujo aquel duro miembro masculino hasta la entrada de su sexo y empezó a introducírselo despacio. Se la metió centímetro a centímetro, disfrutando de aquel lento proceso que provocaba que todas las terminaciones nerviosas de su intimidad emitiesen pequeños calambres dentro de ella. Cuando la tuvo clavada del todo, pasó sus manos por detrás del cuello de él y empezó a moverse arriba y abajo, con una estudiada lentitud. Alargó la lengua y encontró otra lengua juguetona, que vibraba contra la suya. Esa sensación, unida a la deliciosa fricción que sentía en su interior, provocó que sus gemidos aumentasen de intensidad. Sus magníficas nalgas ejecutaban un movimiento perfecto, temblando ligeramente en cada acometida como si fueran dos deliciosos flanes.</p>
<p>Cuando las manos de él se colocaron sobre sus suaves senos, sintió que las sensaciones se disparaban dentro de ella. Cabalgó con más rapidez notando como el placer crecía dentro de ella. Algo explotó dentro de ella, mientras gritaba sin ningún pudor y reclinaba la cabeza hacia atrás, con las manos apoyadas en la rodillas de él. Su amigo no tardó en seguir su ejemplo, ya que la deliciosa presión de la vagina de Jenny sobre su miembro obró milagros. Por si acaso la sacó unos segundos antes, tumbó a la chica en el sofá y eyaculó copiosamente sobre aquellas apetecibles y blancas tetas. A Jenny le encantó aquella cálida sensación y, con los ojos cerrados, extendió aquella cremita por sus grandes pezones. Un tierno beso en los labios fue la culminación de aquel placentero asalto.</p>
<p>Media hora después estaban despidiéndose en la puerta. Se habían intercambiado los teléfonos y a ninguno de los dos les cabía duda de que no sería la última vez que iban a verse. En los tres días siguientes Jenny rompió con su novio y encontró un trabajo de camarera, que serviría para aumentar sus ingresos. Al cuarto día, viernes, recibió una llamada del tipo de hacienda. Al principio tuvo miedo: tal vez los superiores de su amigo se habían enterado de aquel asunto. Sin embargo todo se redujo a una cita en una cafetería del centro de la ciudad. Jenny acudió, con una alegría que apenas sí podía disimular. Él estaba esperándola ya, pese a que ella llegó cinco minutos antes de la hora. Se saludaron con un beso en los labios.</p>
<p>Quería hacerte un regalo -dijo él rapidamente.</p>
<p>¿De qué se trata? -quiso saber ella, con una radiante sonrisa en los labios, que dejaba ver unos dientes blancos y perfectamente alineados.</p>
<p>Sin mediar palabra él le dio un trocito de papel rectangular. Era un talón bancario. La cantidad que figuraba en él era exactamente la misma que Jenny debía entregar a la agencia tributaria.</p>
<p>¿Por qué haces esto? -quiso saber ella.</p>
<p>¿Quieres saber la verdad?</p>
<p>Dímela, por favor -suplicó ella.</p>
<p>Porque me gustas y me apetece hacer el amor contigo, pero sin que te sientas obligada a ello. Con ese cheque te libras de problemas, así que si no quieres volver a verme estás en tu derecho.</p>
<p>Jenny lo escrutó durante unos largos segundos. Aquel tipo sabía que ella no se iría con el cheque, sin más. Desde luego conocía bien a las personas. Miró pausadamente su reloj de pulsera y dijo:</p>
<p>Son casi las nueve. ¿Me invitas a cenar a tu casa?</p>
<p>Por supuesto, será un placer -contestó él con una media sonrisa.</p>
<p>Cuando se encaminaban al apartamento de él, sentada en el cómodo y suave asiento de cuero del deportivo, Jenny se felicitó por su suerte. Aquel tipo era una especie de ángel de la guarda, ya que había resuelto sus problemas sin pedir nada a cambio. Aunque ella le iba a dar todo, por la sencilla razón de que después de aquello no podría ni querría regatearle nada. Estaba contentísima, casi eufórica, con un fin de semana excitante por delante.</p>
<p>A su lado, conduciendo el coche, la mano de Francisco acarició con suavidad la empuñadura de cuero de la palanca de cambios. Su expresión era de serenidad, pero en su interior saboreaba las mieles del éxito. No era para menos. En el plazo de un año era la cuarta mujer que caía en sus redes. Primero fue Marta, propietaria de una importante tienda de ropa femenina, a la que había pillado con facturas falsas, en cantidad suficiente para empapelar la fachada de El Escorial. Era una mujer madura, que rozaba la cuarentena, separada y con una experiencia fuera de dudas en temas de sexo. Hacía unas mamadas deliciosas y aportaba ese punto de morbosa veteranía. Después vino Rocio, una fascinante abogada de 35 años, casada, que sorprendentemente trató de evadir al fisco una cantidad nada despreciable. El principal ingrediente de ella consistía en que, al estar casada, se creaba a su alrededor un ambiente de emocionante infidelidad. La tercera fue Sara, una chica de 27 años, de aspecto roquero y atrevido, que tenía uno de los pubs de moda de aquella ciudad, pero que no pudo hacer nada ante el cúmulo de pruebas que él tenía referentes al impago del impuesto de sociedades en los últimos dos años. Era la más fogosa de las tres y después de estar con ella daba la impresión de que un maremoto había pasado por la cama.</p>
<p>Estas tres mujeres le habían salido gratis, ya que no había iniciado ningún expediente sancionador contra ellas. El caso de Jenny, que pasaba a ser la benjamina del grupo, fue algo distinto. Aquí le tocó pagar algo, pero estaba seguro de que valía la pena y, además, su situación económica desahogada se lo permitía. Con ella tal vez tendría suficiente variedad de mujeres con las que saciar su fuerte apetito por el sexo opuesto, al tiempo que podría disfrutar de los pequeños detalles, de forma y de fondo, con los que cada una podía sorprenderle. No tenía claro si era por agradecimiento, por el temor a hacienda o por su capacidad de seducción con las mujeres, pero lo cierto es que ninguna de ellas le había regateado nada en el plano sexual durante los últimos meses. Y no fingían, eso era seguro.</p>
<p>Con ninguna de las cuatro había empleado el chantaje. Se había dado cuenta de que bastaba con mostrar una imagen de funcionario serio e incorruptible, que se limitaba a enunciar las consecuencias derivadas de la infracción fiscal correspondiente. El resto venía rodado. Ellas se asustaban o se enfadaban, y él empezaba a mostrarse condescendiente a pequeñas dosis. El resultado era siempre el mismo: acababan acostándose con él, eternamente agradecidas por el favor que les había hecho y disfrutando de lo lindo. Por supuesto, ninguna de ellas sospechaba que había otras mujeres en su misma situación.</p>
<p>A fin de cuentas, pensó, la semana tiene suficientes días como para poder disfrutar de las cuatro. De momento hoy tocaba Jenny. Sería emocionante, lo mismo que lo había sido con las tres anteriores, descubrir las virtudes de la chica, su carácter, su fogosidad, su grado de atrevimiento, aunque a partir del lunes buscaría variedad en las otras tres. La sonrisa que se dibujaba en el rostro de la chica ecuatoriana le indicaba que con ella iba a tener sexo fijo durante una buena temporada. Y, desde luego, la chica no apuntaba malas maneras.</p>
<p>Fuente: todorelatos.com</p>
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