Yo tenia en ese entonces 18 años recién cumplidos xxx , había terminado mi secundario sin reprobar ninguna materia y había por fin conquistado la medalla de campeón de natación intercolegial que se me había negado en años anteriores, como premio por tanto esfuerzo mis padres me había comprado mi primer autito y con unos pesos que había ahorrado decidí tomarme todo el mes de enero de vacaciones para disfrutarlo paseando por el interior del país en mi propio auto.
Llevaba un par de días de recorrer caminos cuando, hacia media tarde, se desato una fuerte tormenta que me obligo a reducir la marcha ya que el camino por el que avanzaba se había convertido en un lodazal, luego de una hora o dos de penoso avance mi auto se descontrolo y fue a parar a la cuneta donde las ruedas giraron hasta quedar completamente atascadas en el barro. Mire a mi alrededor y en la semipenumbra del atardecer alcance a divisar, a través de la cortina de agua, varias luces a una distancia que yo calcule de un kilómetro. Hacia allí me dirigí atravesando el campo a pie, pero mi avance era tan lento, sufrí tantas caídas en el barro y tuve que cruzar tantos charcos donde el agua me llegaba mas arriba de la cintura, que para cuando llegue me encontraba lleno de lodo de los pies a la cabeza y se había hecho de noche cerrada.
La que yo creí un pequeño rancho en el medio del campo resulto ser una gran casona que, como luego supe, era el casco de una estancia. Leer todo
Soy una chica de 19 años, mi nombre es Alejandra, soy una chica morena, mido 1.65, tengo unas grandes tetas y un buen culo, el pelo muy largo y los ojos verdes, me encanta llevar minifaldas y camisetas cortas con escotes enormes, soy muy coqueta y me gusta muchísimo que los chicos se volteen a verme y me piropeen, me hace sentir bien y deseada. Soy una chica bisexual, y a pesar, de que me gustan más los chicos, debo confesar que hay chicas que me vuelven loca, las chicas que me atraen son las exuberantes, las que tienen grandes pechos, buenas caderas, melenas largas…
Soy estudiante de enfermería, y mi historia comienza el día que empecé el segundo curso. El primer día de clase pude comprobar que había muchas caras nuevas, entre ellas una chica, Zaila. Esa chica me llamó mucho la atención, era rubia, de grandes ojos azules, una melena preciosa, con grandes tetas, un culazo increíble, era la chica más guapa que jamás había visto, ese día llevaba un vestido muy muy corto, que dejaba ver unas piernas preciosas y con un escote de vértigo, llevaba unos tacones muy bonitos que le hacían el culo todavía más redondo… se notaba que no llevaba sujetador, pues se podían notar sus pezones. Sólo con verla ya me había puesto caliente. Ese día no pude dejar de verla en todo el día, no podía prestar atención a las clases, me tenía embobada. Leer todo
En mis tiempos de universidad, cuando cursaba el tercer año de derecho, me había hecho intima amiga de Ramiro. El era un tipo estupendo, moreno, macizo, y de un rostro muy parecido a Robert Redford después de conocerlo en profundidad, él me confidenció que era homosexual y que ese era el motivo por el cual prefería compartir con mujeres, y no porque quisiera ligar con ellas. Sufrí una gran decepción, ya que yo me había hecho ideas sobre pegarle una buena pasada.
Me contó que a pesar que cuando adolescente había tenido algunos pololeos, la verdad es que nunca había conseguido disfrutar mucho sexualmente con ellas. En cambio su primer amor había sido un español bastante maduro que lo había iniciado en la homosexualidad. Lo había conocido gracias a un trabajo de promotor, en un evento internacional, donde este tipo exponía sus productos. En dos semanas muy tórridas, Ramiro había descubierto sus preferencias sexuales y estaba muy conforme con ellas.
Durante ese periodo, para consolarme yo me puse a pololear con Cristian, pero nunca deje la amistad de Ramiro de lado. Compartíamos mucho tiempo juntos, compartíamos casi todas nuestras actividades. Aunque al comienzo Cristian estaba un muy celoso, pronto se dio cuenta que con la amistad de Ramiro, era yo la que corría más riesgo, pues muy cuidadosamente Ramiro siempre estaba tratando de atender y agradar a Cristian. Leer todo

