Relato porno 1 de marzo del 2010, los mejores relatos porno. Han oído hablar alguna vez acerca del síndrome del “nido vació”??? De cuando los hijos se hacen mayores y se van de la casa? Oh no!! Eso es solo “los hijos crecen y se van de la casa”. Yo hablo del síndrome en donde lo importante no es que se vayan sino que, por fin, los padres tenemos la oportunidad de disfrutar de la soledad, de la quietud y si, de lo que por muchos años nos abstuvimos de disfrutar. En nuestro caso, ese nido nunca, pero lo que es nunca, tuvo tanta actividad y tanto calor como el que tiene nuestro nido hoy en día.
Ya son varios años que el último de los hijos dejo la casa y ahora, no solo la casa sino el país. Así que nos quedamos los dos “viejos solos” y cada vez que leo o escucho la palabra “viejo” me sonrío pues pocos? nadie? imagina como mi marido y yo le hemos sabido sacar provecho a esta “soledad”. Quien fue que dijo que el sexo es monopolio de los jóvenes? Me permito dudar que muchos, muchísimos de los jóvenes que se dicen ser “sexuados” y “liberales” sepan disfrutar del sexo como lo hemos estado haciendo nosotros en los últimos años. Leer todo
Relato porno 25 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Tardé muchos años en darme cuenta de las ventajas de tener un sexo de proporciones destacadas. Siempre fui elogiado por mis novias u ocasionales amantes pero nunca le había dado tanta importancia, solo trataba de pasar una buena intimidad con mis amantes y nada más que eso.
Luego de una separación, un poco traumática para mi, comencé a rondar por cuanta pagina de sexo apareciera en mi camino, especialmente la de contactos. En una de esos portales realice mi inscripción con los datos personales, una breve descripción y unas fotos para acompañar el perfil.
Cuando me di cuenta que ninguno de mis mensajes a mujeres habían sido respondidos decidí poner unas fotos mas sexys, es decir mostrarme con toda mi desnudez, con mi verga de muy buen tamaño. La cantidad de visitantes aumentaban como también los mensajes. Leer todo
Relato porno 22 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. ¿Es ella? No, no puede ser, seguro que no… ¿O sí?
Y es que se parecía demasiado a la chica de las noticias deportivas, demasiado para ser verdad.
—¿Desea tomar algo? —me dijo la azafata.
A ti. Te quiero tomar a ti, pensé, aunque no dije nada. Solo sonreí. Como un idiota. Ella me devolvió la sonrisa. No traía nada, ninguna bandeja, ningún carrito con bebidas o aperitivos, y sin embargo me ofrecía tanto con ese uniforme ceñido que dibujaba a la perfección las curvas de su cuerpo.
—Errr… Pues… No… No sé…, no, de momento no, creo… —el portátil me temblaba entre las piernas, pero con el movimiento del avión creo que no se notó.
Sus ojos, cristalinos como aguas paradisíacas, seguían sobre mí, invitándome a sumergirme en ellos.
—¿Que crees que no, o que sí?
Ya me tuteaba. Me sonreía con unos labios tan rojos como la sangre que bombeaba en mi entrepierna. Y su sonrisa no era la que venía con el carné de azafata de vuelos. Lo supe por cómo enarcaba la ceja, por cómo me miraba y ladeaba la cabeza. Quizá le resultaba divertido, o puede que me encontrase atractivo. Leer todo

