En esta ocasión les relataré como ocurrió el primer trío HMH que ocasionalmente me dejó con un buen sabor de boca cuando el esposo de un matrimonio joven me invitó a compartir sexualmente a su mujer cuando yo contaba con apenas 23 años y nunca tuve este tipo de experiencias hasta ese día, agradezco a todas esas mujeres que me han escrito de manera oportuna al terminar de leer mis relatos con las cuales hemos formado una verdadera amistad llena de mucho morbo y deseo mutuo.
En la época de invierno en mi país, suelen ocurrir fenómenos naturales con algunas variantes dependiendo de los años, para la gente que lee en Europa les recuerdo que en Ecuador al estar ubicados en la Mitad del Mundo gozamos de 6 meses de verano y 6 meses de invierno, existe una hermosa ciudad en el centro de mi nación la cual tiene un nombre muy sui-generis y es Santo Domingo de los Colorados, es una localidad que posee un alto índice migratorio interno y también hay una mezcla de varias nacionalidades siendo esta una población muy heterogénea teniendo un crecimiento demográfico impresionante, hay que anotar algo muy importante y es que al tener mucha mezcla la genética ha favorecido a las mujeres de este hermoso paraíso terrenal ya que tienen una belleza exuberante digna de comprobarla y no sólo de dejarse contar, Dios ha hecho que florezcan ejemplares únicos en su género, son todas ellas unas diosas dignas de admiración, con unos rostros tallados por los mismos querubines y los cuerpos que no me cae la menor duda que ha metido mano Satanás ya que cada uno de ellos es una tentación ambulante, desde muy niñas es decir de 13 o 14 años como se dice acá ya están de monta, no se diga las mayores que son mi debilidad absoluta las mujeres que en este rincón tan peculiar del planeta están refundidas para gusto de los que podemos viajar a verlas, con todo lo dicho me someto a comprobaciones de su parte. Continua leyendo »
Soy una chica de 19 años, mi nombre es Alejandra, soy una chica morena, mido 1.65, tengo unas grandes tetas y un buen culo, el pelo muy largo y los ojos verdes, me encanta llevar minifaldas y camisetas cortas con escotes enormes, soy muy coqueta y me gusta muchísimo que los chicos se volteen a verme y me piropeen, me hace sentir bien y deseada. Soy una chica bisexual, y a pesar, de que me gustan más los chicos, debo confesar que hay chicas que me vuelven loca, las chicas que me atraen son las exuberantes, las que tienen grandes pechos, buenas caderas, melenas largas…
Soy estudiante de enfermería, y mi historia comienza el día que empecé el segundo curso. El primer día de clase pude comprobar que había muchas caras nuevas, entre ellas una chica, Zaila. Esa chica me llamó mucho la atención, era rubia, de grandes ojos azules, una melena preciosa, con grandes tetas, un culazo increíble, era la chica más guapa que jamás había visto, ese día llevaba un vestido muy muy corto, que dejaba ver unas piernas preciosas y con un escote de vértigo, llevaba unos tacones muy bonitos que le hacían el culo todavía más redondo… se notaba que no llevaba sujetador, pues se podían notar sus pezones. Sólo con verla ya me había puesto caliente. Ese día no pude dejar de verla en todo el día, no podía prestar atención a las clases, me tenía embobada. Continua leyendo »
Relato porno 3 de marzo del 2010, los mejores relatos porno. Hola mi nombre es Luisa y después de casi seis meses de ser lectora asidua de Todorelatos me he animado a escribir mis experiencias, actualmente tengo 23 años y he tenido una vida sexual bastante silenciosa y recatada a ojos de mis padres, pero no puedo evitar dibujar una sonrisa al recordar todas las guarradas y cogidas que he experimentado con hombres y mujeres desde que tengo catorce años. Aquí voy a relatarles como fue mi primera vez y espero no aburrirlos.
Como niña buena que me consideraban mis padres, ellos necesitaban proteger mi… dignidad hasta que me casara… así que me internaron en una escuela religiosa a la edad de los doce a los quince años, yo recuerdo que ya estaba harta muy harta realmente de ese lugar en el que según yo no se podía hacer nada, nos levantaban a las cinco de la madrugada y nos hacían bañarnos con agua fría, las chicas de tercero eran las primeras en pasar así que para cuando nosotras que éramos de primero pasábamos el agua estaba muy fría y el piso resbaloso de jabón y la suciedad de las otras. No podía evitar mirar de vez en cuando a mis compañeras mientras pasaban las manos por sus caderas mojadas o por sus poco crecidos senos, había una chica en especial en la que yo me fijaba se llamaba Natalia su cabello era oscuro y sus ojos verdes, su piel parecía lechosa y tenía unos labios gruesos muy bonitos, pero sus caderas eran una verdadera perdición tenía poquito busto pero a esa edad no me interesaba tanto después si se me volvió un vicio poder saborear senos grandes pero luego lo contaré. Continua leyendo »