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Despues de la fiesta
Relato porno 23 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. ¡¡Hola!!! Somos de nuevo Sara y Clara, talvez hayan leído un relato anterior de nosotras llamado “mi hermana y yo en el autobús” o “una fiesta entre hermanas” como recordaran en el relato de la fiesta tuvimos una pequeña orgía con algunos vecinos, en una fiesta de despedida, bueno esto que vamos a relatara continuación, sucedió muchos meses después de esa fiesta. (J Por cierto este relato es real, aunque no lo creanJ )
Como recordaran en aquella ocasión estuvimos con dos muchachos y su madre y estos revelaron los planes que tenían para con ella y algunas otras personas. (Revisar el relato anterior).
Bueno todo comienza un día en que como casi siempre estábamos las dos hermanas solas en nuestro departamento, tiradas descansando de pues de un buena noche de placer con algunos amigos que acabábamos de conocer, era domingo y ya pasaba del medio día cuando escuchamos el timbre del interfón cuando contestamos escuchamos una voz conocida, pidiéndonos entrar y subir, era la voz de Ignacio uno de los hijos de la señora Anna, nosotras les abrimos la puerta desde le departamento y en pocos minutos tocaron a la puerta, al abrir nos encontramos con un espectáculo maravilloso, eran Francisco e Ignacio, pero no solos, pues con ellos venían dos mujeres mas, ellas eran Anna su madre de 36 años y Marta una de las 4 hermanas de Anna de 34 años. Las dos vestían de igual manera, bueno vestidas si se puede decir vestidas por como andaban. Ambas llevaban un abrigo que les llegaba hasta las pantorrillas y se podían ver que llevaban zapatillas de tacón de casi 20 centímetros y medias de red, lo que resaltaba sus hermosas aunque algo gordas piernas. Pero lo que más nos sorprendió fue ver que ambas tenían un collar de cuero negro y estos tenían atados a cadenas que los chicos llevaban, para terminar con la primera impresión notamos que ambas estaban maquilladas como verdaderas callejeras, y bajo sus abrigos se podía adivinar su delicada desnudes. Leer todo
Relato porno 22 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. ¿Es ella? No, no puede ser, seguro que no… ¿O sí?
Y es que se parecía demasiado a la chica de las noticias deportivas, demasiado para ser verdad.
—¿Desea tomar algo? —me dijo la azafata.
A ti. Te quiero tomar a ti, pensé, aunque no dije nada. Solo sonreí. Como un idiota. Ella me devolvió la sonrisa. No traía nada, ninguna bandeja, ningún carrito con bebidas o aperitivos, y sin embargo me ofrecía tanto con ese uniforme ceñido que dibujaba a la perfección las curvas de su cuerpo.
—Errr… Pues… No… No sé…, no, de momento no, creo… —el portátil me temblaba entre las piernas, pero con el movimiento del avión creo que no se notó.
Sus ojos, cristalinos como aguas paradisíacas, seguían sobre mí, invitándome a sumergirme en ellos.
—¿Que crees que no, o que sí?
Ya me tuteaba. Me sonreía con unos labios tan rojos como la sangre que bombeaba en mi entrepierna. Y su sonrisa no era la que venía con el carné de azafata de vuelos. Lo supe por cómo enarcaba la ceja, por cómo me miraba y ladeaba la cabeza. Quizá le resultaba divertido, o puede que me encontrase atractivo. Leer todo
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Las braguitas
Relato porno 16 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Fue un miércoles a última hora de la tarde. Dirigí mi coche a las afueras de la ciudad donde se encuentran las putas callejeras. Aquí, son casi todas drogadictas, por lo que no son demasiado aconsejables. Me gustaba pasar y mirarlas, soy un voyeur. Pero ese día estaba mas caliente de lo normal. Parecía que hoy no había ninguna, a veces ocurre. Pero, al fin vi a una de ellas. ME parecía la más guapa, de las que allí se solían colocar. Era morena, media melena, delgadita, pero no con demasiada pinta drogadicta. Me quede mirándola, y al pasar me grito pidiéndome que diera la vuelta. Continúe hacia delante, pero en la siguiente rotonda decidí girar. Fui despacio y allí, me detuve, junto a ella. Leer todo

