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><channel><title>Relatos Porno &#187; relatos porno de chicas</title> <atom:link href="http://www.relatos.conejitax.es/tag/relatos-porno-de-chicas/feed" rel="self" type="application/rss+xml" /><link>http://www.relatos.conejitax.es</link> <description>Relatos porno y relatos de sexo</description> <lastBuildDate>Sun, 29 Aug 2010 10:01:44 +0000</lastBuildDate> <language>en</language> <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod> <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency> <generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator> <item><title>Los comienzos en el instituto</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/los-comienzos-en-el-instituto</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/los-comienzos-en-el-instituto#comments</comments> <pubDate>Wed, 03 Mar 2010 09:00:06 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Trios]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno amateur]]></category> <category><![CDATA[relatos porno de chicas]]></category> <category><![CDATA[relatos porno trios]]></category> <category><![CDATA[relatos prono]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=180</guid> <description><![CDATA[Relato porno 3 de marzo del 2010, los mejores relatos porno. Hola mi nombre es Luisa y después de casi seis meses de ser lectora asidua de Todorelatos me he animado a escribir mis experiencias, actualmente tengo 23 años y he tenido una vida sexual bastante silenciosa y recatada a ojos de mis padres, pero [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 3 de marzo del 2010, los mejores relatos porno. Hola mi nombre es Luisa y después de casi seis meses de ser lectora asidua de Todorelatos me he animado a escribir mis experiencias, actualmente tengo 23 años y he tenido una vida sexual bastante silenciosa y recatada a ojos de mis padres, pero no puedo evitar dibujar una sonrisa al recordar todas las<a href="http://www.xatcam.com" target="_blank"> guarradas y cogidas</a> que he experimentado con hombres y <a href="http://www.camporno.tv" target="_blank">mujeres</a> desde que tengo catorce años. Aquí voy a relatarles como fue mi primera vez y espero no aburrirlos.</p><p>Como niña buena que me consideraban mis padres, ellos necesitaban proteger mi… dignidad hasta que me casara… así que me internaron en una escuela religiosa a la edad de los doce a los quince años, yo recuerdo que ya estaba harta muy harta realmente de ese lugar en el que según yo no se podía hacer nada, nos levantaban a las cinco de la madrugada y nos hacían bañarnos con agua fría, las chicas de tercero eran las primeras en pasar así que para cuando nosotras que éramos de primero pasábamos el agua estaba muy fría y el piso resbaloso de jabón y la suciedad de las otras. No podía evitar mirar de vez en cuando a mis compañeras mientras pasaban las manos por sus <a href="http://www.tucoño.es" target="_blank">caderas mojadas</a> o por sus poco crecidos senos, había una chica en especial en la que yo me fijaba se llamaba Natalia su cabello era oscuro y sus ojos verdes, su piel parecía lechosa y tenía unos <a href="http://www.tucoño.es" target="_blank">labios </a>gruesos muy bonitos, pero sus caderas eran una verdadera perdición tenía poquito busto pero a esa edad no me interesaba tanto después si se me volvió un vicio poder saborear senos grandes pero luego lo contaré.<span id="more-180"></span></p><p>Entonces Natalia no era como las otras chicas comenzando por el hecho de que siempre estaba castigada y creo que a diferencia de muchas de nosotras ella estaba ahí por gusto propio, se sabía que su padre había tratado de abusar de ella cuando era menor y eso era el motivo de burla de las de tercer grado, Natalia no sobresalía en estudios pero si en mi mente cuando se sentaba a un lado mío. Un día estábamos tomando clase de matemáticas cuando la monja se volteó para hacer unas cuantas fórmulas que realmente no recuerdo, esa clase era tremendamente aburrida pero me distraía mirando las caderas y la piel de Natalia. A veces cruzaba las piernas y una de mis amigas tenía que golpearme en la cabeza porque para mi era muy fácil perderme en esa piel tan fina imaginando lo que podría hacer con ella si me la dejaran un rato a solas. Natalia estaba jugando con el lapicero sobre sus labios y mirando para el techo cuando de repente se le cayó y el lapicero corrió para mi lugar.</p><p>¿Me lo pasas? – me preguntó en tono amable y sonriéndome. Ay dios, solo eso bastó para que en la noche me tapara bien con todas mis cobijas y me masturbara despacito, pasaba los dedos por mi vagina y froté mi clítoris hasta volverme loca, imaginándome que la besaba, que la mordía, que la podía tocar y que nadie nos molestaba, solté más jugo que en otras ocasiones y de pronto sentí una mano en mi hombro.</p><p>¡Luisa!, ¡Luisa! ¿Estás bien? &#8211; me preguntó mi compañera de cuarto que se llamaba Lorena, apenas pude sacar la mano de mi entrepierna y la miré, Lorena me miró y me preguntó. &#8211; ¿Qué haces? – me preguntó como si no supiera la muy estúpida. Pero yo estaba paralizada, si le decía a una de las monjas de guardia lo que estaba haciendo iban a llamar a mis padres, iban a llamar a todos los maestros, me iban a condenar a cadena perpetua, saldría en televisión nacional y me mandarían a la silla eléctrica. Ok, ok, eso es mucho exagerar pero cuando tienen catorce le tienes miedo a muchas cosas.</p><p>Nada… &#8211; le respondí de la forma más tierna posible y me quise hacer la dormida. Sentí claramente cuando se sentó en la cama junto a mi y me dijo:</p><p>Si quieres yo te lo hago. – al decir eso me levanté como resorte y me puse contra la pared. ¿Había escuchado bien? Lorena me estaba proponiendo hacer algo como lo que quería hacer con Natalia.</p><p>¿Hacer que? – pregunté yo ahora haciéndome yo la estúpida. Más me tardo en escribir que Lorena en quitarse la pijama.</p><p>Si no quieres que nos caché la monja hay que hacerlo ya. – dijo como si hubiera tenido todo planeado. Yo dudaba. Y me quedé quieta. Y mi corazón estaba a mil. Cuando sentí ella me estaba desabrochando la blusa de la pijama y luego me bajó el pantalón, fue muy rápida y entonces fue que sentí como me besaba suavemente en los senos. Mordía y jugaba suavemente con mis pezones. ¿Debía pelear, debía quitarme de ahí? Bajó la mano suavemente y comenzó a acariciar mi clítoris con una destreza que yo no esperaba ni yo misma me masturbaba tan bien. Me rendí, y después de gemir un poco comencé a besarla pasé mis dedos por su entrepierna y sentí su vello púbico. La diferencia entre ella y yo era que ella ya estaba bastante lubricada. Me abrió los pliegues de la vagina con los dedos suavemente y me seguía acariciando suavemente, en determinado momento puso su pierna entre la mía y comenzó a moverse masturbándome cada vez mas rico. Luego se levantó rápido se vistió y se lanzó a la cama. Casi le reclamo cuando escucho que entra la monja en el cuarto, de suerte estaba yo tapada pero estaba desnuda comencé a sudar frío, si me descubría, si se daba cuenta, ¡me iban a matar en mi casa! – Nos alumbró a la cara con la linterna, sentí como Lorena se dio la vuelta y yo me tapé. Cerraron la puerta suavemente y fue cuando Lorena me preguntó:</p><p>¿Fue rico no? – yo me reí nerviosa y dije:</p><p>Claro.</p><p>Sé de algo más rico. – me dijo en voz bajita, levanté una de mis cejas incrédula y le dije. ¿Pues qué?</p><p>Pues… depende que quieras de allá afuera… &#8211; dijo y entonces si ya no entendí nada. ¿Me estaba hablando en código o qué?</p><p>Sí. Mañana te muestro, ya tengo sueño. – dijo y se dio la vuelta. Me dormí inquieta tratando de adivinar que era lo que la guarra de Lorena se traía entre manos. Despertamos y nos tocó baño, de regreso en la habitación nos dimos un besito de piquito en los labios aunque eso si se dio tremendo atascón besando mis tetitas pero si parábamos ahí no llegábamos a tiempo para el desayuno, y ahí había que estar precavida, nos daban de desayunar una taza de leche, un pan dulce y los domingos un tamal. Parecía orfanato no instituto pero en fin, ahí había que comer a las vivas, si levantabas tu plato para que te sirvieran algo se volaban las tortillas o los panes, o tu taza de leche, no podías dejar tu lugar y debías comer rápido, rápido. A mi me quitaron la comida muchas veces pero ese día no, Lorena me pasó su pan así toda cariñosa. Así que yo le di la leche. A esto las monjas nos regañaron como no tienen idea. Era horrible que notaran si tenías amistad con alguien, para ellas era un pecado tremendo o no sé que se imaginaban ¿Qué me la iba a coger? Nos fuimos a clase y como a eso de las doce nos daban una hora de receso y luego de cinco a siete y de siete a ocho era la cena a las ocho con quince ya teníamos que estar jeteando en la camita, por mi mejor cuanto más rápido me mandaran a la cama. A la hora del receso Lorena me llamó aparte, como pudimos nos escapamos al jardín trasero donde había unas grutas que conectaban con el instituto de niños pero eso no lo sabíamos aun. Esos jardines bien cuidados eran arreglados por el hijo del velador y este tendría unos veintitrés años Lorena me llevaba de la mano y cuando lo encontramos me dijo:</p><p>Si quieres algo de fueras es momento de pedirlo.</p><p>¿Cómo qué? – pregunté y me dijo:</p><p>Pues un dulce… comida chatarra, de todo le podíamos pedir.</p><p>¿Tu que le has pedido?</p><p>Dulces &#8211; me dijo cortante, llegamos a la caseta del velador y vimos al muchacho recargado en una silla balanceándose en ella.</p><p>Hola Ricardo. – dijo Lorena muy familiarizada con el jardinero que a mi me dio mucho miedo casi salgo corriendo, el tipo lejos de ser guapo era todo lo contrario y tenía cara de diablo (al menos eso pensé en ese momento) me quedé quieta. Lorena no era perezosa ni lenta, se sentó en la mesa y se levantó la falda para luego bajarse la pantaleta, fue entonces cuando vi como el muchacho se bajaba el cierre del pantalón y se sacaba su cosota que en ese entonces yo vi tremendamente enorme pero feh… realmente resultó pequeña a la larga. Entonces le comenzó a frotar su cosota en la vagina y poco a poco se la fue enterrando, ahí me di la vuelta y como no me estaban poniendo atención pensé en irme.</p><p>¡Luisa! – me llamó Lorena mientras Ricardo se la cogía. No quería voltear pero en cierta forma me excitaba ver a Lorena con esa cosa entrando y saliendo de ella. Lo estaba disfrutando tanto… me acerqué a ella y la besé en los labios suavemente, Ricardo se metió entre nuestros rostros y me besó a mi. Fue horrible y asqueroso, me metió la lengua hasta la garganta, y mientras se la metía a Lorena a mi me desabrochaba la blusa y comenzaba a morder y a jugar con mis pezones, lo hizo mucho mejor que Lorena, en cierto momento Ricardo se movía sus caderas mientras Lorena se empujaba sobre él y nosotros dos nos morreabamos. Me subió a la mesa y me levantó la falda, bajó mis pantaletas y se las guardo el hijo de puta, pero que remedio. Apuntó su falo hacia mi entrada y me acaricio suavemente con el, despacio muy despacio tanto que me hizo gemir y erizar.</p><p>La zorrita de tu amiga no se moja.- dijo Ricardo como enojado. Yo me había enojado porque me dijo zorrita, pero luego me gustó jaja eso y puta y guarra. De todo me encanta que me digan cuando me cogen.</p><p>Hazle como a Pilar. – sugirió mi amiga, abrí grande los ojos. ¿También se habían follado a Pilar? Pilar era una niña muy presumida y bonita que se daba baños de pureza. Ricardo rió y dijo:</p><p>Sí, al principio le costaba mucho mojarse igual que a ti. &#8211; Lorena me jaló y me sentó en sus piernas, pronto Ricardo estaba entre las piernas de las dos empujando su pene en la vagina de Lorena y causándome placer a mi al frotar sus dedos en mi clítoris, pronto su pene estaba bañado con los jugos de Lorena y entonces apuntó a mi hendidura, suavemente lo empujó pero aun así no entraba.</p><p>Ah, cabrón, la puta esta cerrada. &#8211; dijo desesperado, regresó a la vagina de Lorena y comenzó a follársela con lujo de violencia, yo creí que eso le iba a doler a ella pero la sentía manoseando mis senos y gimiendo cada que él lo hacía. Entonces me jaló el rostro y comenzó a besarme, a diferencia de los besos de Ricardo ella apenas y me mordía los labios y eso era sumamente sensual. Ricardo volvió a poner su falo en mi panochita y empujó, empujó hasta sacarme lágrimas pero se sentía muy bien. Sentía como las manos de Lorena tocaban mi clítoris y el suyo al mismo tiempo y entonces Ricardo se inclinó para besar a Lorena, sentía las manos de Ricardo bajo mis nalgas mientras me follaba y nos aplastaba a ambas, sacó su falo de mi vagina y la metió en la de Lorena. Entonces cambió para besarme a mi y cogérsela a ella.</p><p>Griten putas, griten… &#8211; nos decía como desquiciado, entre gruñidos y quejidos.</p><p>Dame más por favor, quiero más!!! – gritó Lorena y Ricardo me la metió a mi violentamente, me había dolido un poco pero no le di importancia.</p><p>Orale perra, suelta jugos para que a tu amiga no le duela. – decía y Lorena se carcajeaba.</p><p>Mmmm, cógetela, cógetela que te lo deje bien mojado. – gritaba Lorena como enloquecida.</p><p>¿Tu ya sabes lo que es que te enculen? – me preguntó y yo le negué con la cabeza, Lorena se zafó y se quedó un momento parada, me la metió muy, muy duro y me hizo gritar de dolor más que de otra cosa. Pero había soltado demasiado jugo y entonces me lo sacó de golpe fue sobre Lorena, la empujó con una mano sobre la mesa y la hizo levantar las nalgas le abrió el culito con los dedos y le dejó ir su aparatote, Lorena gritaba pero a diferencia mía ella lo hacía de placer. Poco a poco su ano se dilató y Ricardo se la estaba enculando. Me jaló del cabello y me besó como lo había hecho la primera vez y me dejé que me metiera la lengua por cuantos lugares quisiera. Después de un rato el soltó un quejido fuerte y sacó su pene del culo de Lorena. Se recargó sudando y pude ver como le salía un montón de semen a mi amiga de su ano. Ella se limpió con la parte interna de la falda y se rió. Me miró y dijo.</p><p>Naaa, ¿te espantaste?</p><p>¡Sí! – dije y Ricardo se rió. Se movió la verga en círculos y nos dijo:</p><p>Ahora les toca a ustedes putitas me la van a mamar. – dijo y Lorena se agachó luego luego y me dijo que la acompañara que mamar era bien rico y que tenía que aprender.</p><p>Fíjate. – dijo y comenzó a chupar el pene de Ricardo suavemente. Luego le pasó la lengua hasta los huevos y los succionó ambos delicadamente. – Como vas. – me dijo y traté de hacer lo mismo, le empecé a agarrar gustó al asunto y cuando menos lo sentí tenía el pene de Ricardo en mi boca y él me sujetaba de la cabeza empujando su pene follándome como lo hiciera antes. Lorena me empujó y siguió chupando y yo quise contribuir así que me fui a los huevos, el tipo estaba en la gloria pues gemía y se retorcía, luego una segunda descarga de semen fue a dar a los labios de Lorena que se lo tragó como si nada. Ricardo se subió los pantalones y nosotras procedimos a bajarnos las faldas y ella a subirse la pantaleta la mía estaba perdida entre los bolsillos de Ricardo. No me la regresó jamás luego me enteraría que muchacha que se follaba muchacha a la que le robaba las bragas. Me abroché la blusa y escuché a Lorena diciendo:</p><p>¿Qué nos darás ahora?</p><p>No sé… tu pide. – dijo el muchacho complacido.</p><p>Quiero dinero. – dijo Lorena y el muchacho sonrió:</p><p>¿De dónde quieres que saque dinero?</p><p>¿Eres jardinero no? ¿Te pagan no? – dijo ella muy seria.</p><p>Sí pero el dinero es para mi esposa y mis hijos. – al decir eso Lorena se rió y comenzó a gritar:</p><p>Auxilioooo Auxilioooo, nos violan nos quieren violar!!!! – el muchacho palideció y mi amiga se echó a reír. – Y violaste a dos. ¿Verdad Luisa? &#8211; me dijo y le seguí el juego.</p><p>Malditas putas, pero nomas porque estaba tu amiga bien apretadita. – dijo y así fue como fuimos vendiéndonos cada que podíamos. Seriamos muchachitas de catorce años inocentes y tiernas a la vista de las monjas y nuestras compañeras, pero por las noches nos chupábamos la concha la una a la otra y por el día si se nos antojaba dejábamos que Ricardo nos cogiera, claro poniendo su precio exacto. Pero yo no estaba satisfecha con mis dos amantes… había un profesor de filosofía que asistía a la escuela y alborotaba a las muchachas y estaba Natalia también que aun me llamaba la atención. Así que a partir de ese mismo día comencé a planear como dejarme coger por el profe y como lamérsela a mi compañera la bonita.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/los-comienzos-en-el-instituto/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>En la soledad de mi cuarto</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/en-la-soledad-de-mi-cuarto</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/en-la-soledad-de-mi-cuarto#comments</comments> <pubDate>Thu, 25 Feb 2010 09:00:35 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Fantasias]]></category> <category><![CDATA[relatos eroticos]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno amateur]]></category> <category><![CDATA[relatos porno de chicas]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category> <category><![CDATA[webcams porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=160</guid> <description><![CDATA[Relato porno 25 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. En la soledad de mi cuarto, pienso en ti que estas con tus amigas y no sé exactamente qué estás haciendo; pero en calidad de amante los envidio. Pienso en tu cuerpo recién depilado y en lo tiernecita que estás y en como poder [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 25 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. En la soledad de mi cuarto, pienso en ti que estas con tus <a href="http://www.camporno.tv" target="_blank">amigas</a> y no sé exactamente qué estás haciendo; pero en calidad de amante los envidio. Pienso en tu <a href="http://www.xatcam.com" target="_blank">cuerpo</a> recién <a href="http://www.queputas.es" target="_blank">depilado</a> y en lo tiernecita que estás y en como poder ser yo quien se ocupe de ti. Comprendo que tienes todo el derecho a esos momentos con ellos, pero yo te deseo permanentemente. Y espero que en las próximas horas seas parte de mi vida (en persona). Te llevo muy dentro y me veo contigo en todas las situaciones. Si es egoísmo de enamorado, de hombre encelado por su <a href="http://www.tucoño.es" target="_blank">hembra </a>y tu lo eres del modo que no lo ha sido ninguna otra mujer.</p><p>Tengo imágenes de ti vestida de calle, en bañador y en lencería; pero especialmente de tu bello vestido de piel y de cómo llegas a estar desnuda para mí.<span id="more-160"></span></p><p>Las sonrisas y las bromas se nos surgen y nos llevan a la intimidad y esta es la puerta a la sensualidad ansiada. Porque lo confieso te deseo piel con piel y sentirme objeto de tus besos y abrazos y toda la relación amorosa, persona a persona.</p><p>Ven amada y no te demores, porque tengo fiebre de ti y sin ti me falta el remedio. Tus formas me gustas y son conocidas por mis sentidos. Y hacia ti voy y a ti te espero amorosamente. Deseo esculpirte, usando mis manos y dedos como cinceles y herramientas de felicidad. Ven que sin ti me desespero y tus mieles he gustado y no puedo vivir sin ti y sin ellas.</p><p>Progresivamente me estoy sintiendo más ligado a ti y cuando tenemos un momento me parece la gloria. Me siento tan vacio sin ti y tan necesitado de tus mimos, tanto que me duele no tenerte y tenerte en esos momentos me colma. Pero hay la distancia y la separación contra la que luchamos, porque rehacer una vida es muy importante, es vital para mí y para ambos.</p><p>Te digo ven pero no es fácil que dejes tu vida anterior y tus vínculos familiares y los míos son ataduras fuertes y fuerte es nuestro amor. Muy duradera es la relación que sentimos pero no la acabamos de resolver y poder vivir en plenitud de pareja.</p><p>No es fácil dejar a un lado las cosas de una vida de más de 40 años.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/en-la-soledad-de-mi-cuarto/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Una mañana de frio</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/una-manana-de-frio</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/una-manana-de-frio#comments</comments> <pubDate>Wed, 24 Feb 2010 22:37:59 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Erotismo]]></category> <category><![CDATA[Fantasias]]></category> <category><![CDATA[cam porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno cam]]></category> <category><![CDATA[relatos porno de chicas]]></category> <category><![CDATA[relatos porno de mujeres]]></category> <category><![CDATA[relatos porno webcam]]></category> <category><![CDATA[videochat porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=163</guid> <description><![CDATA[Relato porno 24 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Afuera el viento helado entume haciendo doler la piel y llegando a los huesos. Gente que se apresura por las calles con las manos retraídas y envueltas en guantes, bufandas meciéndose al ritmo de los pasos y autos con las ventanillas empañadas. En casa, [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 24 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Afuera el viento helado entume haciendo doler la piel y llegando a los huesos. Gente que se apresura por las calles con las manos retraídas y envueltas en guantes, bufandas meciéndose al ritmo de los pasos y autos con las ventanillas empañadas. En casa, en la habitación, en cama… nuestros cuerpos abrazados se encuentran protegidos del frío. Los suaves latidos de mi corazón armonizan con tu respiración regular y profunda. Mi espalda contra tu pecho y mis manos contra el mío, tus brazos me rodean y tu mentón descansa en mi hombro, sumidos en un sueño profundo y delicioso. Poco a poco voy cobrando consciencia, mi mente despierta antes que mis ojos, estos se abren lentamente, perezosos, pasean la mirada un instante para volver a cerrarse. Siento el frío de la estación en mi rostro y sonrío, la temperatura en el ambiente contrasta con la tibieza que me envuelve. Como si intuyeras que he despertado me presionas contra ti pegando aún más mi cuerpo al tuyo.</p><p>Me vuelvo hacía ti y apoyo mis manos en tu pecho deslizándolas cerca de tus hombros, rodeas mi cintura y tus manos comienzan a subir por mi espalda debajo de mi pijama. Tu mirada es tierna.<span id="more-163"></span></p><p>Cierro los ojos junto contigo, tus labios se deslizan sobre los míos en dulces y suaves besos. Acaricio el contorno de tu rostro sintiendo como me atraes un poco más hacía a ti y tus labios comienzan a abrirse separando los míos. Recorres mi espalda con caricias delicadas que extiendes hasta el costado de mi tórax rozando mi seno izquierdo con tus dedos. Me dejas succionar tu labio inferior como si de él manara la vida, mientras tu mano ha empezado a aventurarse sobre mi pecho. Vuelves a rodear mi cintura empujándome hasta hacerme descansar bocarriba, entonces tu peso va cubriendo mi cuerpo y te siento sobre mí con la más dulce rendición.</p><p>Desabotonas la camisa de mi pijama y la abres dejando mi pecho descubierto. Tus labios se acercan lentamente a mi pezón izquierdo y comienzan a chuparlo. Tu mano derecha sostiene mi seno mientras la otra me acaricia con la dedicación propia de un ritual. Gimo… tu boca se prende de mi y me succiona con fuerza moderada y constante, moviendo tu cabeza al ritmo de la succión. Mi boca se abre y los gemidos aumentan de intensidad, de cuando en cuando detienes la succión para lamer mi pezón endurecido. Yo acaricio tu cabello aferrando los mechones que se deslizan entre mis dedos. Subes nuevamente y me besas internando tu lengua en mi boca sin dejar de manosear mis senos; los acaricias, los aprietas, dejas que tus dedos jueguen con los pezones rozándolos suavemente y presionándolos con las yemas.</p><p>Mi lengua también busca la tuya, se tocan, se concentran en una danza sensual que alcanza los labios y lo profundo de nuestras bocas. Una de tus manos ha liberado mi pecho para sujetar mi cintura, la otra se aventura dentro del pantalón de mi pijama y se desliza sobre mi vientre en dirección a la pelvis. Tus dedos aumentan la presión cuando perciben la suavidad que buscaban. Acarician por encima los labios de mi conchita antes de internarse entre ellos y mojarse con el jugo que ha estado fluyendo de mí. Separas la piel con firmeza, pero dulcemente, rebuscas, acaricias… uno de tus dedos ha decidido ir más allá y se interna en la cuevita que palpita ansiosa. Mis gemidos se han tornado también en exclamaciones, me aferro a las sábanas, retorciéndolas invadida de placer. Antes de sacarme el pijama te detienes a sentir mis manos entre tus piernas. Sientes mis dedos jugando con tu saquito. Deslizo mi dedo por tu perineo variando la presión y repasando incontables veces. Tu verga se va tornando dura y a medida que crece y se para, la piel que la envuelve va liberando el capuchón que se asoma orgulloso y desafiante, su tono rosa está húmedo y yo extiendo esa humedad con mis dedos.</p><p>Te sacas el pijama y te deshaces del mío. Vuelves a apoderarte de mis senos y mi boca. Te apuestas entre mis piernas presionando contra mi pelvis tu verga, la tomo entre mis manos y la froto con dulzura guiando el capuchón hasta el capullito, donde lo froto mezclando su humedad con la mía… con un movimiento lo hundes suavemente y soltamos un grito al unísono, me la empujas más adentro contemplando el placer en mi expresión. Un grito ahogado escapa de mis labios y tras él un dulce coro de gemidos marcados por el movimiento de tu cadera. Tu respiración está agitada, resoplas, me besas alternativamente en la boca, el cuello y en los senos, me incorporo sobre mis codos y veo tu preciosa verga sumergiéndose y saliendo de mi conchita que la acoge con ansiedad. La siento grande y palpitante dentro de mi, siento como me llena, como me abre, siento como duele su movimiento y al mismo tiempo resulta delicioso. Te abrazas a mi cintura y todo se torna más intenso, me recuesto nuevamente presa de descargas que me recorren todo el cuerpo; me sin voluntad, mi cuerpo actúa por sí mismo y se entrega al tuyo sin restricciones. Siento cómo te hundes en mí. Siento a mi macho cogiéndome, haciéndome suya…</p><p>Tus embestidas son cada vez más fuertes, más profundas. Mis gemidos y tus exclamaciones se mezclan, tu cuerpo empapado en sudor se funde con el mío en un abrazo calido y vibrante. Guiada por las sensaciones y presa del placer que me provocas levanto nuevamente la cadera envolviéndote con mis piernas, tú te mueves como un animal salvaje y aprovechas mi postura para meterme más tu verga, hasta el fondo, tan profundo que siento su base y tu saquito apretándose contra los labios de mi conchita caliente y humedecida. Aceleras tus movimientos arrastrándome a un estado de éxtasis. Tu verga está tan a dentro de mí, la siento frotándome por dentro, moviéndose, reclamándome como tuya.</p><p>Tu respiración se hace más rápida y tus movimientos delatan ansiedad por lo que comienzas a sentir. Te abrazas mas fuerte a mí y me penetras con mayor intensidad, mi conchita estalla desde su interior&#8230; derramando una sensación divina que se expande por todo mi cuerpo, escucho nuestros gemidos y siento como haces un intento por llegar más profundo justo antes de regar mi interior.</p><p>Te abrazo y cuidando no separarnos nos acostamos de lado. Nuestras piernas aún entrelazadas y nuestros pechos agitados. Tiemblas, acaricio tu cabello con ternura y te beso. Me refugio en tu pecho tratando de recuperarme, permanezco agitada un rato antes de que mi respiración por fin se normalice. Nuestros cuerpos flotan en un éxtasis persistente, que nos envuelve hasta quedarnos dormidos, abrazados, unidos y con mi conchita abrazando tu hermosa verga que duerme plácida en el lugar que fue creado para ella.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/una-manana-de-frio/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Despues de la fiesta</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/despues-de-la-fiesta</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/despues-de-la-fiesta#comments</comments> <pubDate>Tue, 23 Feb 2010 09:02:53 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Orgia]]></category> <category><![CDATA[chicas porno]]></category> <category><![CDATA[fiestas porno]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno de chicas]]></category> <category><![CDATA[relatos porno de mujeres]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=157</guid> <description><![CDATA[Relato porno 23 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. ¡¡Hola!!! Somos de nuevo Sara y Clara, talvez hayan leído un relato anterior de nosotras llamado &#8220;mi hermana y yo en el autobús&#8221; o &#8220;una fiesta entre hermanas&#8221; como recordaran en el relato de la fiesta tuvimos una pequeña orgía con algunos vecinos, en [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 23 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. ¡¡Hola!!! Somos de nuevo Sara y Clara, talvez hayan leído un relato anterior de nosotras llamado &#8220;mi hermana y yo en el autobús&#8221; o &#8220;una fiesta entre hermanas&#8221; como recordaran en el relato de la fiesta tuvimos una pequeña <a href="http://www.webcam.conejitax.es" target="_blank">orgía </a>con algunos vecinos, en una fiesta de despedida, bueno esto que vamos a relatara continuación, sucedió muchos meses después de esa fiesta. (J Por cierto este relato es real, aunque no lo creanJ )</p><p>Como recordaran en aquella ocasión estuvimos con dos muchachos y su madre y estos revelaron los planes que tenían para con ella y algunas otras personas. (Revisar el relato anterior).</p><p>Bueno todo comienza un día en que como casi siempre estábamos las dos hermanas solas en nuestro departamento, tiradas descansando de pues de un buena <a href="http://www.camporno.tv" target="_blank">noche de placer con algunos </a>amigos que acabábamos de conocer, era domingo y ya pasaba del medio día cuando escuchamos el timbre del interfón cuando contestamos escuchamos una voz conocida, pidiéndonos entrar y subir, era la voz de Ignacio uno de los hijos de la señora Anna, nosotras les abrimos la puerta desde le departamento y en pocos minutos tocaron a la puerta, al abrir nos encontramos con un espectáculo maravilloso, eran Francisco e Ignacio, pero no solos, pues con ellos <a href="http://www.xatcam.com" target="_blank">venían dos mujeres mas</a>, ellas eran Anna su madre de 36 años y Marta una de las 4 hermanas de Anna de 34 años. Las dos vestían de igual manera, bueno vestidas si se puede decir vestidas por como andaban. Ambas llevaban un abrigo que les llegaba hasta las pantorrillas y se podían ver que llevaban zapatillas de tacón de casi 20 centímetros y medias de red, lo que resaltaba sus hermosas aunque algo gordas piernas. Pero lo que más nos sorprendió fue ver que ambas tenían un collar de cuero negro y estos tenían atados a cadenas que los chicos llevaban, para terminar con la primera impresión notamos que ambas estaban maquilladas como verdaderas callejeras, y bajo sus abrigos se podía adivinar su delicada desnudes.<span id="more-157"></span></p><p>Los chicos nos saludaron con un intenso beso para cada una de nosotras y nos comenzaron contar que había pasado con su vida desde aquella fiesta, esto mientras las dos maduras mujeres estaban de pie con los brazos en la parte de atrás de la espalda, mientras nosotras escuchábamos atentas la historia de los últimos meses sentadas en la sala:</p><p>Bueno chicas como recordaran en la ultima fiesta que tuvimos en la que nos ayudaron a dominar a esta perra -dijo francisco mientras señalaba a su madre- mencionamos que iba a ser nuestra esclava pero no solo eso, sino que nos ayudaría dominar a mas perras…</p><p>Así que la siguiente elegida fue su propia hermana, nuestra tía Marta –interrumpió Ignacio a su hermano- y así las preñamos ¿como la ven?</p><p>Como les iba diciendo antes de ser estúpidamente interrumpido-dijo francisco con enojo en su voz.- desde esa noche dominamos a nuestra puta madre con ayuda de ustedes dos, así que desde entonces la comenzamos a entrenar como una buena perrita. Lo primero en cambiar en ella fueron sus hábitos de vestimenta e higiene, la hicimos llevar ropa interior lo mas sexy que imaginamos… así como la de ustedes, tangas y sujetadores pequeños, eso cambio de darle placer como nos enseñaron nuestras maestras, usábamos nuestras vergas y lenguas para someterla cada vez mas a nuestros deseos- explicaba Francisco mientras se tocaba la entre pierna al igual que su hermano-</p><p>¡Si! Por que a la muy puta le encanta que la llenemos los dos agujeros al mismo tiempo, goza como una cerda con eso- completo Ignacio.</p><p>Después de conseguir que usara ropa sexy, pues las faldas y blusas conservadoras que usaba les prendimos fuego para que viera como su antigua vida se convertía en polvo y cenizas y nosotros mismos elegimos su nuevo guarda ropa,- siguió relatando el Francisco- el cual al solo ser faldas cortas y blusas muy escotadas le comenzó a causar problemas tanto en la empresa donde trabajaba así como en el grupo de las viejas de la vela perfecta o algo si a lo que iba de la iglesia. Su nueva forma de vestir sumada a su comportamiento cada vez mas liberal le fue ocasionando también varios problemas, pues la hacíamos beber cada ves que estaba en casa, y fumar un poco mas de lo que lo hacia. Al grado que a veces llegaba a trabajar con malestares de cruda (resaca) casi todos los días.</p><p>Poco después ya que se iba acostumbrando a ser usada por nosotros, le empezamos a llevar amigos nuestros a la casa para que vieran en lo que se iba convirtiendo, como la usábamos, como la perra que es… e incluso algunas veces ellos participaban, con el tiempo nuestros amigos peleaban por ir a follarse a nuestra madre.</p><p>Un día nuestra madre nos comento que uno de sus compañeros de la oficina la había estado seduciendo y haciéndole proposiciones- continuo el otro hermano- lo que nos dio la idea de convertirla en la puta de la oficina donde trabajaba.</p><p>Solo para que se fuera acostumbrando lo planes que le teníamos preparados, para ella y para nuestras tías; como la otra perra aquí presente, que nos obedece tan bien como su hermana mayor- comento Ignacio- y también le encanta que la llenemos por sus dos agujeros como a su hermana.</p><p>así es, pero no nos adelantemos hermanito, ya casi llego a esa parte de la historia -dijo Ignacio- entonces nos pusimos en contacto con el hombre ese, y le propusimos que podría estar con nuestra madre por un fin de semana, con la condición de que la tratara como a una perra cualquiera, que grabara todo el tratamiento que le diera y que no la dejara muy marcada, el accedió y ese mismo fin de semana nuestra madre comenzó a ser tratada como puta, sin nuestra supervisión, y haciendo gala de todo lo que le habíamos enseñado…</p><p>…que no sabríamos si no fuera por ustedes dos, Clara y Sara.</p><p>Así es hermanitas, así es. El lunes en la madrugada llegó nuestra madre, y el tipo nos entrego los videos que había grabado durante el fin de semana, y nos comento que le había dado mas morbo saber que todo eso que sabia hacer se lo habían enseñado los propios hijos de la puta. Nosotros agradecimos los halagos y nos dedicamos a revisar a la perra esta –dijo mirando a su madre- al tenerla desnuda comprobamos que no tenia muchos moretones y que las pocas marcas que tenia estaban escondidas y se quitarían en unos días, por lo que no nos preocupamos.</p><p>Vimos algunos de los videos que grabó el hombre este y pudimos comprobar que realmente la trato como una perra desde que llegaron la hizo desnudarse y le coloco una correa de perro en el cuello y la hizo andará en 4 patas -contó Francisco- y la hacia comer cosas de lata crudas y en plato para perros, lo tomo literalmente, pero nos fascino ver que la muy pervertida no se quejaba para nada.</p><p>Habiendo tenido ya esa experiencia nos dimos a la tarea de ponerla trabajar de noche en una de las calles mas concurridas la zona roja de la ciudad, para que fuera apreciando su futuro como nuestra esclava, pues estaba claro que ya había aceptado ser nuestra puta, esta fue una gran experiencia para ella, pues empezó a aprender a controlar sus orgasmos y a tenerlos cuando ella quisiera y no solo a fingirlos. Pues como deben saber una esclava bien entrenada debe saber controlar al 100% sus orgasmos, y eso es lo que son las perras de nuestra madre y nuestra tía, pero bueno después de unos meses de estar prostituyéndose en la vía publica, había tenido como clientes a algunos de sus compañeros de trabajo e incluso a sus superiores, comenzó atener problemas en la oficina y esta situación culminó con su despido por &#8220;faltas a la moral&#8221; pues la acusaron de seducir a sus compañeros de trabajo, aunque sospechamos que lo hicieron para que no tratara de chantajeara a ninguno de sus habituales clientes de la oficina. Así que la pusimos a trabajar durante toda la tarde y toda la noche en un pequeño hotelucho para poder obtener mas dinero, e increíblemente se fue haciendo de una gran lista de clientes, en pocas semanas, que van desde hombres maduros y de buena posición, hasta jovencitos mas jóvenes que nosotros que aun así pagaban lo que podían por sus servicios. Al poco tiempo nos dimos cuenta que así ganaba tres o hasta cuatro veces mas e lo que obtenía en su antiguo trabajo</p><p>Pero claro, todo era para nosotros, sus padrotes, y nosotros le comprábamos lo que fuera necesario… aunque pasados unos meses nos las arreglamos para que nuestra otra perrita se diera cuanta del cambio que había sufrido su hermana, y esta arrastrándola por un tobogán de interés y ambición, pues como mujer madura y viuda no tenia suficiente con la pensión de su marido y sus sueldo de maestra, se las veía negras cada semana para mantenerse ella y a sus hijas adolescentes, nuestra perra le fue mostrando las ventajas del mundo del comercio carnal, ya que en pocas horas podía obtener lo de una semana de trabajo, y ella misma la presento con algunos de sus clientes, aunque por el momento no sospechaba que también fuera esclava de nosotros…</p><p>y mucho menos que ella misma terminaría siendo nuestra esclava, como la perra de nuestra madre. Eso sucedió unos semanas después cuando se dio plena cuenta de lo que decían los adornos de puta que ya le habíamos hecho. En la espalda sobre las nalgas había una rosa roja y una rosa azul atadas con una cadena negra, bajo su nuca escribimos &#8220;perra 1 de F. e I.&#8221; además de tener anillados los pezones y de uno de ellos colgaba una palquita que tiene grabado &#8220;Esclava 1&#8243; y en su tobillo escrito con letras bien disimuladas que parecen runas dice &#8220;mami puta&#8221; nuestra madre le explico a nuestra que nosotros le habíamos hecho los tatuajes. Y también le contó todo lo que había pasado desde la fiesta.</p><p>Al principio esto le pareció aberrante pero con sus encantos la logro convencer de que lo intentara, pues desde que era esclava se sentía mas plena y deseada, mamá estaba convencida de que no había tomado una mala decisión y quería que su hermana lo comprobara. La primera vez que la perra tía decidió unirse a la perra mamá en la sumisión, fue para ella la mejor experiencia de su vida, todo se resume a una orgía en la que la llenamos por sus dos agujeritos mientras la perra 1 le daba una comida de tetas que nunca se hubiera imaginado que le hicieran, además fue la primera vez que estuvo con una mujer, y desde entonces le agarro gusto, come rajas y palos por igual, es lo que mas le gusta.</p><p>Cuando accedió a ser nuestra perra también le dimos un tratamiento especial, la hicimos cambiar de maneras, y de forma de vestir, además de volverla una juerguista alcohólica como su hermana, lo que lógicamente termino en su despido pues como maestra no daba buena imagen a los chicos de secundaria, que cada vez estaban mas impresionados por el cambio de su maestra. Como quedo desempleada la pusimos a trabajar tiempo completo en el hotel con su hermana, incluso en algunas ocasiones daban servicio juntas.</p><p>Y después la llevamos a tatuar como a nuestra primera perrita… En la espalda sobre las nalgas le hicieron una rosa roja y una rosa azul atadas con una cadena negra, bajo su nuca escribimos &#8220;perra 2 de F. e I.&#8221; y los pezones también se los anillamos de uno de ellos colgaba una palquita que tiene grabado &#8220;Esclava 2&#8243; y en su tobillo escrito con letras bien entrelazadas le escribieron &#8220;mami puta&#8221; nuestra perra tía les sentía soberbia al ver sus adornos y sabiendo que su condición seria permanente.</p><p>Pero ya basta de parloteo, pues no solo hemos venido para platicarles, además queremos que ellas mismas demuestren lo perras que son- y diciendo esto Ignacio y Francisco de se pusieron de pie, y les ordenaron a sus perritas quitarse el abrigo que llevaban.</p><p>Al quitarse la prenda pudimos apreciar sus maduros cuerpos enfundados en unas diminutas faldas de mezclilla que apneas les tapaban los traseros, y se podía apreciar una minúscula tanga roja bajo la falda, además los pechos los llevaban tapados con un bikini que hacia jugo con la tanga u apenas cubría los pezones perforados, por lo que las plaquitas alcanzaban a salir de sus cálices lo que acentuaba a un mas lo erótico de la situación. Tras una orden de los hermanos, las maduras se empezaron a morrear, se besaban en la boca mientras con sus manos acariciaban el cuerpo de la otra, mientras tanto se iban quitando poco a poco las prendas que llevaban excepto las medias y los tacones, y se acomodaron para hacer un 69 mientras nosotros observábamos, cuando estaban apunto de alcanzar su clímax, los muchachos las separaron y las llevaron arrastrando con la cadena hacia nosotras que estábamos comenzando a masturbarnos, y rápidamente las hicieron comernos nuestras rajitas mientras nosotras estábamos sentadas en el sofá, y ellas arrodilladas en el piso con el culo un poco levantado, lo que los hermanos aprovecharon y mientras nos daban una magnifica comida de coño a cada una, ellos sacaron sus miembros y tras ponerse un poco de lubricante en sus trancas y en los ojetes de las maduritas, las comenzaron a sodomizar sin mucho cuidado, lo que se reflejo en la mamadas que nos daban pues de repente sus movimientos con la lengua se hicieron mas fuertes al grado de que nos estaban lastimando, pero dentro de ese dolor se ocultaba un placer que nos encanta sentir.</p><p>Mientras Marta le comía el coño a Sara, era sodomizada por Ignacio, dejando entonces que Anna se ocupara de Francisco y de Clara. Cuando estaban apunto de correrse los chicos sacaron sus falos de las maduras y rápidamente tomaros sus cabelleras para hacer que les limpiaran las vergas mientras se tragaban el semen que ellos expulsaban, para ese momento nostras estábamos totalmente lubricadas, y las maduras aun mas, pues a pesar de las caras de asco que hacían, seguramente por el sabor de mierda de los falos de los chicos, se notaba que disfrutaban con ese tratamiento, nuestras sorpresas no pararon al ver que sin ningún recato comenzaban a besarse para compartir los residuos de semen y heces que tenían en sus bocas y labios.</p><p>Después de esta corrida, los chicos se dieron cuenta de que aun estábamos fogosas y de una maleta sacaron un par de arnés con pene integrado y nos pidieron que nos los pusiéramos, nosotras lo hicimos pero sentimos que algo entraba en nuestras vaginas, al parecer esos arneses tenían una especie de pequeño pene integrado por la parte de adentro además del enorme falo que tenían por fuera, depuse nos indicaron que las falláramos por delante, mientras ellos las volvían a sodomizarlas.</p><p>Así lo hicimos nostras, primero nos recostamos en el piso mientras ellas nos montaban a nostras dos, comenzaron cabalgarnos y mientras ellas se movían también lo hacia el pequeño falo que estaba dentro de nostras. Y entonces sentimos como el peso que teníamos encima se duplicaba cuando los chicos se introducían por los esfínteres anales de de las maduritas. No tardamos en agarrar un solo ritmo entre los muchachos y nostras, ya estando acompasados las perras maduras comenzaron a gemir como lo que son un par de putas perras, lo que nos calentó mas nostras y empezamos a darles mas fuerte, y para acallar sus gritos las besamos, al sentir sus bocas en las nuestras aun pudimos reconocer el sabor del semen de los chicos y de sus heces mezcladas, lo cual fue aun mas excitante de lo que pensamos que podría ser. El vaivén que estábamos produciendo estaba haciendo que nostras estuviéramos en el cielo produciendo nos una largísima cadena de orgasmos uno tras otro, y suponemos que las maduras por la forma en que temblaban debían estar en la misma situación y mas siendo penetradas por ambos agujeros al mismo tiempo. Los seis quedamos rendidos unos sobre otros y nostras hasta abajo aplastadas por los inertes cuerpos de las maduras y de los chicos. Pero como pudimos se nos las arreglamos para salir de los coños de las maduras y entre nostras hacer un 69 chupando los jugos que habían quedado en los falos con los que nos follamos a las maduras. Y de paso aprovechamos para comernos el coñito como buenas hermanitas.</p><p>Cuando recobraron sus fuerzas los chicos las levantaron y nos pidieron que fuéramos al baño con ellas, las acomodaron en la regadera y al ponernos nostras en la regadera, ellas arrodilladas y nostras sobre ellas, nos pidieron que las orináramos después de quitarnos los arneses, lo hicimos con la suficiente puntería para que les cayera en las bocas abiertas, después los chicos lo hicieron sobre nostras cuatro y entonces las maduras empezaron a limpiar nuestros cuerpos, éramos las cuatro limpiando a las cuatro con nuestras lenguas, pero entonces no todo paro allí, los chicos para terminar empezaron a defecar sobre nostras… lo que la parecer las maduras ya esperaban pues tomaron pedazos de mierda e los jóvenes amos y los restregaban en el cuerpo de la otra, y sin ningún miramiento lamían los residuos de sus manos, lo peor fue cuando así embadurnadas de mierda también a nostras nos embadurnaron y comenzaron a comerse esa asquerosa sustancia salida del cuerpo de los muchachos, eso nos dejo sorprendidas, pues a nostras dos nos dejaron totalmente limpias igual que ellas, nosotras también pudimos probar las heces de los chicos no tanto como ellas, pero si lo suficiente para poder saborearlas.</p><p>Cuando todo acabo los chicos hicieron que se lavaran con agua fría mientras nostras terminábamos de corrernos siendo cogidas por ellos, cuando las vimos tenían sus pezones completamente erectos y estaban temblando de frió, cuando estuvieron secas los chicos les ordenaron vestirse y se volvieron a maquillar, y de nuevo con los abrigos puestos se despidieron de nostras y salieron de nuestro departamento, no sin antes prometernos que volverían pronto, pues también nos contaron que una de las tareas de su tía es convencer a sus hijas de que se conviertan en sus esclavas.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/despues-de-la-fiesta/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Sexo a tres bandas en el avion</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/sexo-a-tres-bandas-en-el-avion</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/sexo-a-tres-bandas-en-el-avion#comments</comments> <pubDate>Mon, 22 Feb 2010 09:00:03 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Orgia]]></category> <category><![CDATA[porno en avion]]></category> <category><![CDATA[relatos porno amateur]]></category> <category><![CDATA[relatos porno de chicas]]></category> <category><![CDATA[relatos porno trios]]></category> <category><![CDATA[relatos porno viajes]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=147</guid> <description><![CDATA[Relato porno 22 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. ¿Es ella? No, no puede ser, seguro que no&#8230; ¿O sí? Y es que se parecía demasiado a la chica de las noticias deportivas, demasiado para ser verdad. —¿Desea tomar algo? —me dijo la azafata. A ti. Te quiero tomar a ti, pensé, aunque [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 22 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. ¿Es ella? No, no puede ser, seguro que no&#8230; ¿O sí?</p><p>Y es que se parecía demasiado a la <a href="http://www.camporno.tv" target="_blank">chica</a> de las noticias deportivas, demasiado para ser verdad.</p><p>—¿Desea tomar algo? —me dijo la azafata.</p><p>A ti. Te quiero tomar a ti, pensé, aunque no dije nada. Solo sonreí. Como un idiota. Ella me devolvió la sonrisa. No traía nada, ninguna bandeja, ningún carrito con bebidas o aperitivos, y sin embargo me ofrecía tanto con ese uniforme ceñido que dibujaba a la perfección <a href="http://www.xatcam.com" target="_blank">las curvas de su cuerpo</a>.</p><p>—Errr&#8230; Pues&#8230; No&#8230; No sé&#8230;, no, de momento no, creo&#8230; —el portátil me temblaba entre las piernas, pero con el movimiento del avión creo que no se notó.</p><p>Sus ojos, cristalinos como aguas paradisíacas, seguían sobre mí, invitándome a sumergirme en ellos.</p><p>—¿Que crees que no, o que sí?</p><p>Ya me tuteaba. Me sonreía con unos <a href="http://www.queporno.es" target="_blank">labios</a> tan rojos como la sangre que bombeaba en mi entrepierna. Y su sonrisa no era la que venía con el carné de azafata de vuelos. Lo supe por cómo enarcaba la ceja, por cómo me miraba y ladeaba la cabeza. Quizá le resultaba divertido, o puede que me encontrase atractivo.<span id="more-147"></span></p><p>—No&#8230; No, no, perdona&#8230; —titubeé—. Quiero decir que no me apetece nada de eso en este momento, o sea, ahora&#8230;</p><p>Su larga y lisa melena castaña se deslizaba blusa abajo y me señalaba los huecos de los botones. Me volvía loco por arrancarlos a bocados.</p><p>—No te he ofrecido la carta, pero si tienes tan claro lo que no quieres, y lo que sí&#8230; —Uno de los jugadores del equipo levantó la mano por ahí delante, y ella hizo ademán de marcharse.</p><p>—Sí&#8230; ¡No! Quiero decir&#8230; que no voy a tomar ninguna bebida, gracias&#8230; Pero sí que quería preguntarte&#8230;</p><p>¡Dios! ¿Cómo se llama la de las noticias? No lograba acordarme, y podría haberlo buscado en el portátil, pero se habría dado cuenta. Me miraba tan fijamente.</p><p>—&#8230; Nada, perdona —atajé—, cuando me acuerde te lo digo.</p><p>No pude evitar fijarme en cómo se le marcaban los pezones en la blusa.</p><p>—De acuerdo —dijo, y se marchó hacia el asiento del futbolista que la llamaba.</p><p>Me volví como poseso para buscar a mi amigo. Tenía que preguntárselo, tirarle de la manga y mostrarle cuánto se parecía la azafata a&#8230;, a&#8230; la de las noticias deportivas, como quiera que se llamase. Pero mi amigo estaba muy ocupado bebiendo champán y riendo con sus estrellas del fútbol. Y no podía culparle, no todos los días se gana un viaje en el avión privado del Real Madrid.</p><p>Lo cierto es que no me apasiona el fútbol (prefiero el tenis), pero cuando mi amigo ganó el sorteo del viaje para dos personas de la web marcadoresonline se le presentó un problema: no tenía mujer o novia que le acompañase, ni hermanos o parientes de menos de sesenta años. Así que me lo pidió a mí. Y eso que no me apetecía demasiado ver el partido que el equipo iba a jugar al día siguiente, ni el viaje a Tenerife, por muy agradable que fuese la ciudad y su clima.</p><p>Pero ahora ya tenía un buen aliciente para disfrutar yo también del premio.</p><p>Y míralo, qué tío, lo bien que se desenvuelve con la plantilla y hasta con el entrenador.</p><p>Estaba claro que con mi amigo no podía contar, lo veía demasiado ocupado tratando de que uno de los nuevos fichajes del Madrid (no el de los abdominales como tabletas de chocolate, sino otro, soy terrible para recordar los nombres) le enseñara el movimiento de piernas de uno de sus famosos pases.</p><p>Así que busqué el nombre de la chica en Internet. Al principio no tenía muy claro cómo hacerlo, pero recordé que mi amigo me había pasado por e-mail el enlace de uno de sus vídeos y me había dicho que era un trozo de los noticiarios deportivos de un canal local. Error por su parte, porque en su momento estuve a punto de no abrirlo, y le habría bastado con decirme &#8220;Oye, mira qué buena está la tía de los deportes&#8221;.</p><p>¡Claro! ¡Lucía! ¡Se llama Lucía!</p><p>Pero el vídeo no cargaba bien y tampoco había tomas en las que pudiera verle con todo detalle la cara. Ahora que, para saber que tenía un cuerpazo no necesitaba la alta definición, madre mía. De todas formas, seguía sin tener claro si la azafata y la chica de los deportes eran la misma persona. Se parecían horrores, eso sí.</p><p>Se lo tenía que preguntar. Pero ¿qué iba a decirle? &#8220;Perdona, azafata, ¿tú eres Lucía, la que sale en las noticias enseñando escote?&#8221; En mi mente sonaba patético. Me veía como una quinceañera abordando en el supermercado a uno de los Take That en sus mejores tiempos; &#8220;¿Tú eres&#8230;? ¡¡¡Síii&#8230; eres tú, eres tú!!! ¡Eres el de los Take That!, ¿me firmas un autógrafo en la tetaaaa?&#8221;</p><p>Pero tenía que hacerlo. No me iba a quedar con la duda. Ni hablar.</p><p>Cerré el portátil y me levanté con discreción. No veía a la azafata por ninguna parte, y como no quería pulsar el botón de asistencia y que viniese otra me fui directo al aseo sorteando a varios jugadores que había por en medio del pasillo. No había bebido demasiado antes de tomar el avión, pero en los viajes largos nunca se sabe cuándo a uno le van a entrar ganas. Y si no, me remojaría la cara o algo, a ver si se me aclaraban las&#8230;</p><p>Ahí estaba ella. Frente al espejo.</p><p>—¡Anda! ¡Lo siento, lo siento, lo siento! —me puse colorado e hice ademán de cerrar otra vez la puerta, pero la había abierto tanto que estaba fuera del alcance de mi mano, y en un principio no me atreví a dar ni un paso más.</p><p>Ella se giró y me sonrió.</p><p>—Ah, eres tú&#8230; No te preocupes —me señaló un pintalabios—, solo me estaba retocando un poco el maquillaje, que no veas cómo les gusta a algunos futbolistas que les saludes y les des dos besos.</p><p>Entonces se mordió el labio. No sé por qué lo hizo. Tampoco sé cómo me atreví a preguntarle como si nada después de haber invadido su intimidad:</p><p>—Oye, perdona que te haga esta pregunta, pero ¿cómo te llamas?</p><p>Noté cierta picardía en su sonrisa. En realidad, su rostro en sí era muy pícaro y risueño, y seductor a la vez. Me gustó cómo arqueó el brazo y lo apoyó en su cintura. —¿Y por qué quieres saberlo? —contraatacó.</p><p>—La verdad es que me parece que ya lo sé, solo quería confirmarlo.</p><p>—Crees saber muchas cosas sobre mí, ¿no?</p><p>—Bueno, no&#8230;</p><p>—Te propongo un juego —me interrumpió, comenzando a cerrar la puerta del aseo—. ¿Qué tal si nos apostamos algo?</p><p>—¿Algo?</p><p>—Sí. Tú te quedas fuera y me cuentas todo eso que sabes sobre mí, y por cada cosa que aciertes me quitaré una prenda. ¡Eh!, pero cada vez que falles, serás tú quien se quite ropa, y con todos los jugadores de ahí fuera mirando.</p><p>Me cerró la puerta en las narices y me dejó con la boca abierta. No me lo podía creer, y cada vez podía pensar menos con la cabeza y más con&#8230; Bien, el caso es que la azafata no llevaba pulsera alguna, ni pañuelo, ni reloj, e incluso me había parecido que iba descalza ahí dentro. Si ella jugaba limpio, con pocas preguntas la dejaría sin esa falda tan cortita, sin esa blusa ajustada con el escudo del equipo, y sin todo lo demás.</p><p>—¿Comienzas? —me dijo. Tuve que pegarme bien a la puerta para poder escucharla con el escándalo que había dentro del avión y con el ruido de los motores.</p><p>—Vale, hmmm&#8230; Te llamas Lucía, ¿verdad? —comencé fuerte.</p><p>Tragué saliva. Tardó en responder.</p><p>—Bien, bien —dijo—. Veo que en este juego llevo las de perder, pero aún me quedan prendas. ¡Continúa!</p><p>—Sí&#8230;, pues&#8230; entonces, ¿presentas las noticias deportivas en un canal local?</p><p>Seguro que me está vacilando. No se parece tanto a la de las noticias. Y ahora me dirá que he fallado, que me quite una prenda y&#8230;</p><p>—¡Bien!, vaya, pero ¿cómo sabes tantas cosas sobre mí?</p><p>—Por Internet, pero&#8230; —el corazón me latía con fuerza—, ¿puedo entrar y preguntarte otras cosas que no sé?</p><p>Creía que estaba jugando conmigo, y que a su vez le estaba siguiendo bien el juego. Pero la puerta se abrió lo suficiente como para que pudiera pasar. No la escuché decir nada. Cerré a mi espalda y me vi arrinconado por esa diosa. El aseo era tan pequeño que no tenía dónde escapar. Ni deseaba escapar. Solo llevaba la falda. Sus piernas eran tan largas como la cola del avión, y me encontré recorriéndolas con la lengua. Sus senos se volcaron sobre mi cabeza mientras con las manos me revolvía el pelo y me tironeaba de la ropa.</p><p>—¿Te gusto? —le susurré mientras le bajaba la falda.</p><p>—Has ganado todas las apuestas —dijo por respuesta, ayudándome con la ropa—, te llevas todas las prendas&#8230;</p><p>Si yo no sabía ni qué hacer con mi propia ropa. Me dejé envolver por ella, por su fragancia (olía a violetas), por sus manos cálidas que se deshacían con destreza de cremalleras y botones para luego buscar mi piel con idéntica habilidad.</p><p>Miré en todas direcciones y en ninguna en ese reducido habitáculo. Vigilé la puerta, la ropa de azafata esparcida por el suelo, sus ojos azules, su mirada de deseo irrefrenable. No pude contenerme más y la abracé con fuerza, casi la ataqué. Ella soltó una carcajada, se deshizo de mí como pudo y se quedó agachada en un rincón, de espaldas a mí. Luego la sujeté por la boca del estómago y acaricié con ansia su espalda, que se estremeció. Entonces, no sé cómo, acabamos haciéndolo a cuatro patas.</p><p>Y es cierto que no sé cómo. No me reconocía a mí mismo. Tengo que parar esta locura, me decía, o al menos ir más despacio, no sé, seguir haciéndole preguntas, pero no era el momento, no&#8230; Solo deseaba ir más rápido, y más, y más&#8230; Me ponía nervioso cómo gemía suplicándome que no parase, nos van a oír, nos van a pillar haciéndolo en el baño.</p><p>Pero si todo esto era una ensoñación tórrida, una fantasía erótica en duermevela o un desvarío mental, aún no había acabado de desvariar.</p><p>Yo tampoco había cerrado con el seguro, y de pronto apareció ese jugador joven y musculoso del Madrid, el del pelo corto con la nariz así como chata y&#8230; Bueno, da igual, nunca consigo recordar los nombres de los futbolistas, y me ahorraré describir cómo se hizo el despistado, cómo nos preguntó, divertido, qué hacíamos, en lugar de salir corriendo avergonzado del aseo aunque fuera para contárselo a sus compañeros. Si a mí me lo hubiesen contado, no lo habría creído, desde luego. Todo esto era tan absurdo como el guión de una peli porno en la que se ponen a follar por cualquier excusa.</p><p>Tampoco explicaré cómo ni por qué dejé que ese jugador me hiciera eso&#8230; Solo diré que de pronto me acometió por detrás, sí, justo cuando estaba a punto de gritar de placer; y al final lo hice, vaya si grité: una explosión de puro goce que se dividió en varias explosiones, y estas a su vez en varias más, y así hasta el infinito. La sensación de ser invadido, la presión en el interior&#8230; No sé describir de otra forma las estrellas que vi, y no de fútbol, precisamente. Me incliné sobre la espalda de Lucía, si es que ese era su nombre, agarré su melena, que bailaba y se me escurría entre los dedos al ritmo de una danza frenética a tres bandas. No le pregunté a ese jugador si era bisexual, cuál era su nombre ni qué me estaba haciendo. No sabía si el avión se había detenido en el aire y éramos nosotros los únicos que imprimíamos movimiento. Ya no me importaba si alguien estaba escuchando nuestros gemidos. Solo necesitaba cerrar los ojos y fundirme entre esos dos cuerpos sudorosos hasta que las fuerzas nos abandonaran y se apagasen las risas y voces de ahí fuera, el siseo de los motores, los pensamientos, todo.</p><p>Ahora, recuerdo que mi amigo me dijo cuando regresamos a casa que había disfrutado enormemente de su experiencia con el equipo. También me preguntó qué tal lo había pasado yo, y&#8230; No supe qué responderle. Solo me reí.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/sexo-a-tres-bandas-en-el-avion/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Las braguitas</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/las-braguitas</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/las-braguitas#comments</comments> <pubDate>Tue, 16 Feb 2010 09:02:55 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Erotismo]]></category> <category><![CDATA[Fantasias]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno amateur]]></category> <category><![CDATA[relatos porno de chicas]]></category> <category><![CDATA[relatos porno de mujeres]]></category> <category><![CDATA[relatos prono]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=135</guid> <description><![CDATA[Relato porno 16 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Fue un miércoles a última hora de la tarde. Dirigí mi coche a las afueras de la ciudad donde se encuentran las putas callejeras. Aquí, son casi todas drogadictas, por lo que no son demasiado aconsejables. Me gustaba pasar y mirarlas, soy un voyeur. [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 16 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Fue un miércoles a última hora de la tarde. Dirigí mi coche a las afueras de la ciudad donde se encuentran las putas callejeras. Aquí, son casi todas drogadictas, por lo que no son demasiado aconsejables. Me gustaba pasar y mirarlas, soy un voyeur. Pero ese día estaba mas caliente de lo normal. Parecía que hoy no había ninguna, a veces ocurre. Pero, al fin vi a una de ellas. ME parecía la más guapa, de las que allí se solían colocar. Era morena, media melena, delgadita, pero no con demasiada pinta drogadicta. Me quede mirándola, y al pasar me grito pidiéndome que diera la vuelta. Continúe hacia delante, pero en la siguiente rotonda decidí girar. Fui despacio y allí, me detuve, junto a ella. <span id="more-135"></span>Baje mi ventanilla:</p><p>•Hola guapo, un polvete</p><p>•¿Qué me ofreces? – respondí</p><p>•Por diez euros te hago una mamadita, y por 20 echamos un polvete. ¿Te apetece?</p><p>•Sube y lo hablamos.</p><p>Yo ya no pensaba con la cabeza solo con mi polla. Era ella la que había pedido a esa chica que entrase en mi coche, a mi cabeza le parecía arriesgado pero no era ella quien mandaba.</p><p>•¿Entonces te animas, guapetón? – insistía.</p><p>•Te doy diez euros por dejarme tocarte, y otros diez porque me regales tus braguitas</p><p>•Llevo tanga</p><p>•No me importa. Lo quiero para mí.</p><p>•Por diez más te doy el sujetador también</p><p>•Me quedo el tanga, gracias – le conteste</p><p>Conduje el coche hasta un lugar apartado, allí le baje los pantalones, y mis dedos juguetearon con su tanga, con los bordes de su tanga, con sus labios, con su coñito. Ella se dejaba hacer. No voy a decir que gozaba porque creo que ella no pensaba nada, de vez en cuando algún gemido como quien se acuerda donde está. Quería humedecer su coñito para llevarme su aroma en el recuerdo que iba a llevarme. Le hice chupar mis dedos para que saborease su sabor. Baje mi bragueta, saque mi polla, me puse el preservativo y le pedí que me la chupara. Ella encantada accedió. Lo hacía bien, le ponía ganas y mi polla lo agradecía. Ella seguía chupando mientras manos buscaban sus tetas. No eran demasiado grandes, no importaba, todas son maravillosas. Lo pasamos muy bien durante unos minutos, y acabamos pajeandonos el uno al otro. Lo que pensé que iba a ser una tontería, acabo como un gran momento.</p><p>A continuación, le pedí que bajara del coche y se quitase el tanga para mí. Ella se bajo, se quito los pantalones, se bajo el tanga, lo besó, y me lo entrego. Después, se puso de nuevo los pantalones, y me dijo:</p><p>•Llévame a casa, guapetón</p><p>La lleve donde la recogí, y me pidió que esperaba volver a verme pronto. Me aleje y volví a mirar mi recuerdo de aquel día, lo olí, y sonreí. Esa era la primera prenda de lo que esperaba se convierta en una gran colección. Espero seguir obteniendo más, ¿quieres regalarme las tuyas? Quedamos y te las quitas para mí. Un beso.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/las-braguitas/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> </channel> </rss>
