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><channel><title>Relatos Porno &#187; relatos lesbianas</title> <atom:link href="http://www.relatos.conejitax.es/tag/relatos-lesbianas/feed" rel="self" type="application/rss+xml" /><link>http://www.relatos.conejitax.es</link> <description>Relatos porno y relatos de sexo</description> <lastBuildDate>Sun, 29 Aug 2010 10:01:44 +0000</lastBuildDate> <language>en</language> <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod> <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency> <generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator> <item><title>Tamara mi abogada</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/tamara-mi-abogada</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/tamara-mi-abogada#comments</comments> <pubDate>Sat, 07 Aug 2010 07:44:55 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Lesbianas]]></category> <category><![CDATA[lesbianas follando]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[relatos lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos porno lesbicos]]></category> <category><![CDATA[videos porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=361</guid> <description><![CDATA[Ese viernes de junio, había quedado con Maribel a media tarde en la cafetería de unos grandes almacenes para merendar y charlar de nuestras cosas y como acababa de comer y me sobraba tiempo me fui a la planta moda joven a comprarme algo de ropa para el verano, tenia la mano izquierda vendada desde [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Ese viernes de junio, había quedado con Maribel a media tarde en la cafetería de unos grandes almacenes para merendar y charlar de nuestras cosas y como acababa de comer y me sobraba tiempo me fui a la planta moda joven a comprarme algo de ropa para el verano, tenia la mano izquierda vendada desde la muñeca podría decir por que estuviese dislocada, pero la verdad era un truco que había utilizado otra vez con el fin de conseguir que alguien me ayudase en los probadores.</p><p>A esa hora había poquisima gente y aparte de haber cogido ya varias prendas estaba controlando las chicas que estaban solas y también de compras, entonces la vi y si en un principio me pareció de espaldas que era Maribel enseguida me percate que no era ella, pero sin embargo la conocía de algo, y me daba la sensación que no despreciaría una relación entre mujeres, era de unos 25 años rubia bajita ojos verdes y grandes pechos, mas grandes que los de Maribel y lo curioso es que recordando donde la había visto me vino a la memoria que era una de las abogadas del bufete donde me llevaban mi separación.</p><p>Después de saludarla me recordó que se llamaba Támara, y charlando sobre temas banales, la pedí sin titubear que si me podía ayudar en el probador con mis cosas, ella iba vestida con una faldita cortita y una camiseta de tirantas y yo llevaba una blusa y unos vaqueros.</p><p>Ya en el probador la pedi que mientras yo me desabrochaba la blusa ella me fuera quitando los pantalones, la escena iba subiendo de tono por el morbo y porque enseguida me quede con mis tetas al aire al no llevar suje y solo con el tanga, la pedí que me ayudara con las camisetas y la falda que había elegido y mientras me iba poniendo la ropa que yo también intentaba ayudar con mi mano derecha fui observándola por los espejos como me miraba las tetas y los pezones que rozaba de vez en cuando pero sin atreverse a mas.</p><p>Estuvimos con mi ropa algo mas de veinte minutos poniéndome y probándome todo, ella solamente había escogido un pantalón corto y la anime cuando termino conmigo a que se lo probara y cuando se quito su mini no tuve mas remedio que decirla que tenia un cuerpo precioso y que el tanga que llevaba la sentaba de maravilla, ella que no había dicho nada antes también me dijo algunos cumplidos sobre mi cuerpo y de mis tetas cosa que no creí que se atreviera.</p><p>Los pantalones la sentaban de maravilla realzando su culito respingón, y como vi que teníamos ya cierta confianza la dije que se quitara el suje ya que estaría mucho más insinuante, sin replicarme se quito la camiseta y luego el suje apareciendo unos pechos grandes, se iba a poner la camiseta cuando la pare diciéndola que se esperase un ratito que quería admirarla esas tetas y pezones tan maravillosos, se quedo cortada pero me dejo mirándolas, tenia unas ganas enormes de tocárselas y chupárselas y echando valor la dije</p><p>&#8220;creo que son más grandes que las de mi amiga, déjame comprobarlo&#8221;</p><p>y las toque suavemente como quien esta comprobando su tamaño pero salió mi vena de ama y la pellizque un pezón para enrizarlo mientras la decía: <span id="more-361"></span></p><p>&#8220;que pezones más hermosísimos y como se ponen al excitarlos lo que habrán disfrutado estos diablos <a href="http://www.conejitax.es" target="_blank">webcam porno</a>&#8220;,</p><p>se quedo totalmente sin habla mientras yo soltaba el pezón y ella poniéndose la camiseta y guardándose el suje en su bolso, me contesto</p><p>&#8220;gracias por tus piropos pero los pobres no tienen toda la marcha que deberían&#8221;</p><p>Me dio pie a que la preguntara sobre sus relaciones y como me contesto que ahora no salía con nadie, la conteste</p><p>&#8220;Eso hay que solucionarlo ya, no puedes dejar este cuerpo tan maravilloso que se aburra a tus años, te tendré que ayudar, mírate en el espejo como ahora estas mucho más sugerente y provocativa sin suje, seguro que tendrás muchisimos más mirones y ligues claro&#8221;</p><p>No me contesto nada y después de vestirse y pagar nuestras compras me la lleve a los bañadores donde elegí varios para probármelos</p><p>En el probador y estando ya desnuda mientras me los probaba la dije</p><p>&#8220;Este que he elegido es para ti quiero regalártelo por el tiempo que me has dedicado&#8221;</p><p>A pesar que no quería aceptar el regalo, mi poder de convicción es total y accedió así mientras se había ya probado la parte de arriba y estaba en tetas la ordene</p><p>&#8220;ponte la braguita pero sin tu tanga&#8221; ya me llamo la atención como sin decir nada obedecía</p><p>En cuanto se la puso me coloque detrás suya y estando ella de frente al espejo me acerque a su cuello y mientras mi mano empezó a acariciar sus tetas la susurraba</p><p>&#8220;Estas preciosa y tengo que amarte y comerte esa rajita depiladita tan preciosa&#8221; al mismo tiempo me apretaba a ella que sentía mis tetas en su espalda y notaba como la situación la estaba poniendo cachonda que continúe ordenándola una vez que metí mi mano en su bikini y comprobé que su rajita estaba mojadisima</p><p>&#8220;metete la mano en el bikini y acaríciate no ves que tu rajita te lo esta pidiendo&#8221;</p><p>Entonces me di cuenta que había encontrado una esclava sumisa, ya que sin rechistar su mano estaba acariciándose por dentro, entonces la dije</p><p>&#8220;bájate las braguitas&#8221; y mientras lo hacia termine de pedirla &#8220;siéntate en el taburete y sigue acariciándote hasta que yo te diga&#8221;</p><p>Mientras se estuvo acariciando yo la ofrecí una visión de mi rajita abriendo los labios para que se excitara mas, llego a un orgasmo que creía nos iban a descubrir, cuando termino me acerque a ella y la dije:<br /> &#8220;Chúpame y cómeme toda y no pares hasta que me veas gemir&#8221;</p><p>Me comió, me chupo y me estuvo tocando el clítoris hasta que alcance un orgasmo que delataba mis gemidos.</p><p>Nos abrazamos las dos y después de vestirnos y pagar la pedí que se quedara conmigo y Maribel que se lo pasaría de maravilla, no puso pegas aunque tenia un compromiso de cena mucho más tarde</p><p>Cuando aparecimos en la cafetería ya estaba Maribel así que nos sentamos en su mesa y yo me apañe en sentarme enfrente de Tami que fue como me dijo luego que la gustaba que la llamasen, después de las presentaciones y de comentar a Maribel como nos habíamos encontrado, y lo &#8220;que me había ayudado en los probadores&#8221; seguimos hablando de cosas superfluas y de las compras enseñando a Maribel el bikini que la había regalado, y como yo no estaba dispuesta a dejarla así, y como estabamos en un rincón discreto, puse mi pie descalzo a los muslos de Tami con la intención de ir hacia su tanga y según iba subiendo por debajo de su faldita ella se iba abriendo las piernas, mientras seguíamos todas hablando yo ya estaba frotando mis dedos en su rajita por encima de su tanga la estaba a gustando porque notaba como ella buscaba una posición más cómoda para que los sintiese mejor, con un gesto que la hice con la cabeza la mande a los servicios para que se quitase el tanga.</p><p>Se levanto y dijo que se iba a los lavabos, en el rato que estuvimos solas conté a Maribel el hallazgo de Tami y que podía ser una sumisa ideal y estaba dispuesta a seguir luego en mi casa y que dijera que si y si hiciera falta la animara.</p><p>Justo antes de que volviera Tami la dije:</p><p>&#8220;Estate atenta a lo que voy hacerla por debajo y te diré si tienes que intervenir&#8221;</p><p>Tami se sentó y se reclino mas que antes y me fue muy fácil llegar con mi pie a su rajita aunque de forma premeditada la subí la faldita y aunque ella tuvo intención de bajar una mano para bajarse la falda vio como la hice gestos de que no lo hiciera y entonces la dije</p><p>&#8220;Me encanta como eres y como nos vamos entendiendo&#8221;</p><p>Seguí frotando mis dedos en su rajita incluso intentando meterlos dentro donde ya notaba estaba mojada viendo que me iba ser difícil conseguir llevarla mas halla de lo que la hacia mire fijamente a Maribel para que participara y ella haciéndose que se daba cuenta dijo</p><p>&#8220;Bueno veo que por aquí, lo estáis pasando de maravilla sin decirme nada&#8221; y su mano levanto lo poco que tapaba la falda a Tami y vio el espectáculo de mi pie intentando penetrarla con mis dedos, y diciendo únicamente &#8220;Si lo tiene depiladito&#8221; dirigió su mano a la rajita de Tami y empezó a acariciarla mientras yo me limitaba a restregar mis dedos por los labios para que así pudiera tocar el clítoris y llevarla a un orgasmo que no tardo Tami en alcanzar</p><p>Después de ese rato placentero las convencí en que fuéramos a mi casa que estaba relativamente cerca y tendríamos tiempo hasta sus respectivos compromisos, y en eso quedamos.</p><p>Ya nos íbamos de la cafetería cuando las dije:</p><p>&#8220;Antes de irnos vamos a pasar un momento por la planta de bañadores porque quiero regalar a Maribel un bikini justo igual al de Tami pero en el otro tono que hemos visto&#8221;</p><p>Ellas dijeron que si, bueno Maribel refunfuño sobre que la regalase nada, yo entonces las matice</p><p>&#8220;Pero tenéis que probaros los dos y Maribel me tiene que mandar una foto con el móvil pero solo con la braguita&#8221;</p><p>Estaba claro que son muy obedientes y sumisas porque dijeron que encantadas, así fue como luego y mientras estaban las dos en el probador me mandaron dos fotos al móvil una las dos solo con las braguitas y en tetas con el mensaje &#8220;para que compares las tetas y elijas&#8221; y el otro con las dos desnudas y de la mano con el mensaje &#8220;aquí nos tienes a que esperas&#8221;.</p><p>Cuando salieron las di dos besos a cada una diciéndolas<br /> &#8220;Me han encantado y excitado vuestras fotos sois maravillosas y vamonos cuanto antes a mi casa para no perder tiempo&#8221;</p><p>Cogimos un taxi y enseguida estabamos en mi casa, la dije a Maribel que fuera preparando unas copas mientras a Tami la pedí que viniera conmigo.</p><p>Una vez en mi dormitorio saque un pañuelo y la dije</p><p>&#8220;Tápate los ojos&#8221; y a continuación y ya con los ojos tapados continúe &#8220;Desnúdate y no digas nada a no ser que te pregunte yo&#8221;, mientras tanto me quite la venda de la mano y empece a hacer fotos de ella, una vez desnuda la cogí de la mano y me la lleve al cuarto de baño donde la ate una muñeca a una cinta que pase por el toallero de las toallas de baño y ate el otro extremo a la otra muñeca, la tenia totalmente desnuda con los brazos levantados y atada, en fin preparada para todo y estaba claro que ella también.</p><p>Me fui al salón y la dije a Maribel</p><p>&#8220;Allí la tienes esperando que la sodomizes y hagas lo que quieras, sabes que quiero ver ese culito rojito enseguida&#8221;</p><p>Nos fuimos al cuarto de baño donde yo ya había dejado mis juguetes para que los utilizase Maribel y dijo entonces para que lo oyera Tami</p><p>&#8220;Me encanta el regalo que me haces Mary, una esclava desnuda atada y deseando ser sometida&#8221; y dirigiéndose a Tami la dijo</p><p>&#8220;Vas a ser mi esclava y hacer sin rechistar todo, todo lo que te ordene ¿verdad?&#8221; Tami contesto:</p><p>&#8220;si haré todo&#8221; entonces Maribel dándola unos azotes en el culito la respondió</p><p>&#8220;Mala respuesta, tienes que decir si mi dueña lo que tu mandes&#8221;</p><p>Tami contesto exactamente lo que se la había ordenado mientras su culito se estaba ya empezando a ponerse rojito.</p><p>Maribel cogió entonces unas anillas y se las puso en los pezones Tami solo dio un respingo intentando saber que la estaban haciendo en las tetas, yo que hasta entonces solo estaba mirando, bueno y haciendo algunas fotos la acaricie los pezones y susurrándola la dije:</p><p>&#8220;Ya te dije que tus tetas y tus pezones son muy excitantes y hay que darlas un poco de marcha&#8221; y pellizcándola suavemente las tetas la dije a Maribel</p><p>&#8220;sigue con tu esclava que necesita ser más sumisa&#8221;</p><p>La di a Maribel uno de mis vibradores para que lo utilizara con Tami y mientras empezó a pasárselo por su cuerpo haciéndola que se excitase y se retorciese de placer juntando las piernas y muslos, yo me dedique a ir desnudando a Maribel quedándonos ya las tres desnudas.</p><p>Mi excitación iba en aumento viendo como Maribel iba deslizando el vibrador por las tetas de Tami y como ella iba suspirando de placer sin atreverse a decir nada como la habian ordenado, luego Maribel se dispuso a excitarla aun mas yendo hacia su pubis y empezando a pasar el vibrador por su rajita depilada que enseñaba unos labios deseosos de acariciar.</p><p>Maribel la ordeno que se abriese de piernas para asi poder dedicarse a esa zona, Tami obedeció y se abrió justo para que Maribel con una mano la separara los labios y con la otra poder acariciar con el vibrador el puntito maravilloso que apareció a nuestra vista, Tami estaba ya loca de placer y excitación cuando Maribel se dispuso a meterla el vibrador dentro.</p><p>La visión era morbosa, Tami tenia el vibrador dentro de su rajita mientras yo estaba detrás de Maribel tocándola las tetas, mientras que sentía mi desnudez y mis tetas apretándola en su espalda, proseguí bajando mis manos a su rajita, me entretuve acariciándola su puntito y comprobé dejando un dedo que se introdujese en su rajita, que estaba totalmente empapada, así que la cogí de la mano que tenia el vibrador y sacándolo de la rajita de Tami se la metí en la suya, Maribel debía estar cerca de un orgasmo que no deje que alcanzara, ya que la saque el vibrador y dirigiéndome a Tami la dije</p><p>&#8220;abre la boca y saborea los jugos de tu ama junto con los tuyos y así iras comprendiendo a quien perteneces&#8221;</p><p>Tami se atrevió a contestar dentro de su estado de excitación</p><p>&#8220;si por favor dámelos&#8221; justo antes de meterla el vibrador en su boca, entonces Maribel aprovechándose de su situación de ama la dijo mientras de nuevo la azotaba el culo</p><p>&#8220;No te he dicho que hables, las sumisas solo obedecen&#8221; así mientras chupaba el vibrador su culo estaba de nuevo rojizo, la di a Maribel el vibrador para poder hacer unas fotos de ellas con Tami en posiciones bastantes provocativas y obscenas con su boca chupando el vibrador que era imagen fiel de un pene.</p><p>Tenia ya tantas ganas de que me comieran que decidí no seguir con Tami atada y dije a Maribel</p><p>&#8220;Desata a tu esclava y tráemela a la cama quiero que me chupe completa, me acaricie con sus manos y me pase tus tetas tan hermosas por mi cuerpo y termine comiéndome toda&#8221;</p><p>Me tumbe en la cama mientras Maribel me traía de la mano a Tami aun con los ojos vendados, estaba deseando sentir su cuerpo con el mío, y la sensación fue maravillosa, con sus manos se dedico a acariciarme desde los pies hasta el cuello, no pudiendo yo aguantar mucho tiempo sin besarla, me estaba llevando a un estado de excitación que la iba a pedir que me comiera ya, cuando me dio la vuelta y empezó a pasar sus tetas por mi espalda y por mi culo donde note como las manos de Maribel separaban mis nalgas para que ella cogiendo sus tetas me las dirigía bajándolas por el ano hasta intentar llegar a mi rajita, yo reincorpore el culo y en vista que no podía hacer lo que yo estaba deseando me di la vuelta y abriéndome mis labios la ofrecí mi rajita abierta para que restregase sus tetas y pezones, el placer era indescriptible.</p><p>Instintivamente mis manos fueron a su cabeza y la quite el pañuelo para que viese todo lo que pasaba, viéndome como mi cara la pedía que me llevase a un orgasmo empezó a chuparme y acariciarme el clítoris mientras Maribel la introdujo el vibrador en su rajita consiguiendo que su boca me transmitiese en mi rajita los movimientos de embestidas que la hacia Maribel, me llevo no a uno sino a varios orgasmos mientras yo gemía de placer Maribel totalmente excitada la estaba chupando el culo y creo que el ano mientras seguía con los movimientos del vibrador.</p><p>Maribel que quería llegar a su orgasmo tumbo a Tami en la cama y empezó a introducirla los dedos y viendo que no tardaría Tami en llegar al orgasmo decidió cambiar de postura de forma que se pudiesen comer las dos, estaban haciendo un 69 totalmente alocado y ansioso, que de nuevo me pusieron a mil y me fui hacia ellas y cogiendo el vibrador se lo metí a Tami en el culo mientras ella dejando un momento de comerse la rajita de Maribel me dijo</p><p>&#8220;Sigue por ahí me encanta y no lo habéis aprovechado aun&#8221;</p><p>Así mientras con una mano movía el vibrador en su culo con la otra la tocaba y apretaba sus tetas maravillosas hasta que los movimientos de ellas me transmitían que habían llegado a sus orgasmos.</p><p>Me tumbe al lado de ellas y cogiendo la mano que tenia sobre mi muslo la dirigí a mi rajita y indicándola que me tocase y me masturbara ya que estaba de nuevo excitadisima, la mano resulto que era de Tami quien como una experta me condujo a unas acaricias maravillosas llevándome a un orgasmo que realmente mi cuerpo necesitaba, Maribel se percato que aun tenia el vibrador en el culo y continuo moviéndolo dentro y metiendo sus dedos dentro de la rajita de Tami y mientras ella me masturbaba consiguió que Tami gritara de placer y soltase</p><p>&#8220;Os quiero, me encanta lo que me hacéis, soy vuestra esclava&#8221;.</p><p>Realmente no hay palabras para describir todo lo que, por lo menos a mí, me hicieron gozar y excitar continuamente.</p><p>Nos quedamos charlando un rato las tres y comentando lo bien que lo habíamos pasado y mientras nos intercambiábamos los números de teléfonos, Tami me dijo</p><p>&#8220;Eres una perversa mira que convencerme que tenias una mano dislocada y necesitabas ayuda en los probadores, seguro que has pillado mas de una incauta y te has aprovechado de ellas&#8221; yo la conteste</p><p>&#8220;Pues si que lo hago por eso, pero también hay que analizar a las incautas como dices, pero si más o menos encajan en el perfil de sumisa o al menos de lesbis, que yo creo que tienen, terminan accediendo a ayudarme y luego si vamos a mas, como hoy contigo, solo me ha pasado una vez, pero en los probadores si han picado algunas mas, en fin que da resultado&#8221;</p><p>Nos despedimos y todavía hoy estoy esperando que Tami me llame otra vez, ah su móvil lo debe haber perdido, no contesta nunca, pero mientras se ponga en contacto conmigo me quedan unas fotos maravillosas que me refrescan lo que sucedió ese día, y todavía cada vez que las miro, me excitan a un grado tal que hacen que acabe acabar masturbándome por Tami y Maribel y sus travesuras.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/tamara-mi-abogada/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Dos amigas y una habitacion</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/dos-amigas-y-una-habitacion</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/dos-amigas-y-una-habitacion#comments</comments> <pubDate>Sun, 04 Jul 2010 09:16:39 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos jovencitas]]></category> <category><![CDATA[relatos lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos lesbicos]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=309</guid> <description><![CDATA[Todo empezó con una carta de amor que le mandé a mi mujer, la carta decía: Estimada señorita.- Son de tal magnitud mis deseos de for- malizar mis relaciones con usted que gozo en comu- nicarla a todas horas del día, que darle mi po- bre corazón perturbado ante una joven tan be- lla por [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Todo empezó con una carta de amor que le mandé a mi mujer, la carta decía:</p><p>Estimada señorita.-</p><p>Son de tal magnitud mis deseos de for-</p><p>malizar mis relaciones con usted que gozo en comu-</p><p>nicarla a todas horas del día, que darle mi po-</p><p>bre corazón perturbado ante una joven tan be-</p><p>lla por dar gusto a mis grandes y poderosos co-</p><p>nocimientos que se ven atravesados por agui-</p><p>jones. He sido informado de que usted es tan pu-</p><p>ra así como amable, modesta, simpática y boni-</p><p>ta que espero no nos oponga resistencia a mi na-</p><p>tural carisma, mi gallardía presencia y mi gar-</p><p>bo que es capaz de destrozar el más fuerte co-</p><p>razón que sienta tan solo mi leve y mínimo cari-</p><p>ño. Esperando a unirnos sentimentalmente y pre-</p><p>ferentemente sin más demora permíteme acompa-</p><p>ñarla a la hora y sitio que usted tenga por gusto.</p><p>a mi mujer le pareció una maravilla, pero le dije: lee sólo los renglones impares, cuando la leyó no se podía creer que una carta tan romántica pudiera ser tan pornográfica, bueno tanta gracia le hizo que se la llevó a su trabajo, diciendo que era un regalo mío, entonces al dejársela, en el cuarto de baño, a la putita de la empresa, ella se relamió los labios y le dijo: &#8220;tú crees que para este mensaje nos hará falta a ti y a mi un hombre&#8221;, y mi mujer como es tan lanzada le contesto que a ella no le hacía falta ninguna polla para darle gusto a su conejo teniendo un buen vibrador, unos buenos dedos o una lengua juguetona, la rubia putita además le iban las tías porque pasándose la lengua por los labios le dijo: ¿estos largos dedos y esta gruesa lengua te sirven?, mi mujer le contestó: si los sabes utilizar, me lo puedes demostrar después de comer en mi despacho. Y después de comer mi mujer estaba abierta de patas y la compañera metiéndole el dedo en el coño y masajeando con la lengua el abultado clítoris, los fluidos de mi mujer de los incontables orgasmos se perdían entre los labios de la chupona, después cambiaron los papeles y mi mujer fue la encargada de tragarse las corridas de la rubia. Ambas quedaron satisfechas, pero se hicieron tan amigas que decidieron irse a la discoteca esa misma noche y pasar la noche en casa de ella.<span id="more-309"></span></p><p>La noche llegó y mi mujer se despidió de mi, diciéndome que esta noche seguro que follaría con una tía con un consolador atado a la cintura, yo me intenté unir a la fiesta, pero no me dio ni la dirección y me dijo este es asunto mío, si pasa la prueba la invitaré un fin de semana a casa <a href="http://www.bragax.com" target="_blank">xxx</a>.</p><p>Cuando escuche el pitido del coche en la puerta mi mujer se despidió de mi y yo la acompañé hasta el mismo coche abriéndole la puerta, al ver a la compañera de fiesta me di cuenta lo que me quiso decir, era una rubia de mirada verde penetrante, con unos labios rojos y gruesos y un cuerpo de bandera; al presentarnos le dijo: ¿porqué no me unía a la fiesta?, y yo le contesté que antes tenía que pasar la prueba con mi esposa, ellas se miraron y se fueron dirección al puerto.</p><p>En la discoteca todo eran toqueteos y frotamientos, cuando fueron al baño las dos se metieron en un mismo cuarto y se hicieron una paja mutuamente ya que estaban calientes como unas ascuas, estaban jugando al juego de la calentura, la cuestión era subir la temperatura de la otra persona hasta lograr que se corriera sin tener que meterse un par de dedos, las dos estaban empapadas de sudor, y sus cuerpos empezaban a perder el aroma para empezar a dar el olor salado característico del sudor, era el momento de irse, y no tardaron en entrar en el coche y empezar de nuevo el toqueteo y las caricias íntimas, mi mujer le paró los pies y le dijo que se podía seguir en su casa. Pasados quince minutos estaban entrando en la casa de la rubia, era una casa espaciosa y hasta ahora no se le ocurrió a mi mujer preguntar que si vivía sola, ella se rió y le contestó entrando en el dormitorio, sola no con estos amigos y tenía sobre la cama dos muñecos hinchables y algunos consoladores, mi mujer cerró la puerta de entrada y se quitó la ropa que llevaba quedándose desnuda, la otra al verla hizo lo mismo, apartaron todo lo que había en la cama y comenzaron a recorrerse los cuerpos con las lenguas limpiando de sudor los cuellos, los pechos, las piernas y los coños, la primera corrida se realizó en un caliente 69, una vez limpios los coños de flujo de la corrida se dieron la lengua, degustando cada una el sabor salado de su corrida, una vez más calmadas decidieron bañarse, una bañó a la otra parándose en cada rincón del otro cuerpo femenino, intentando buscar un nuevo orgasmo ayudándose del incoloro y caliente líquido que salía por la ducha y los múltiples toqueteos en los lugares más eróticos, el jabón líquido parecido al color de la corrida era esparcido por todo el cuerpo y después untado para que la espuma escondiera el cuerpo que se tornaba blanco.</p><p>Una vez de nuevo en el dormitorio, pero ya limpias y aseadas, mi mujer sacó del bolso un bote de nata montada, tendió a la rubia en la cama, le abrió la boca y le echó un poco de nata en la boca, después con la lengua le ayudó a comer la nata blanca, después pasó a los pechos que los pintó de blanco, después le introdujo la boquilla del bote en el coño y presionó hasta que el negro monte de Venus se volvió blanco, entonces soltó el bote y se puso encima de ella intentando cubrirla con su cuerpo, así sus pechos y su coño tomó también el color blanco, en esa postura la rubia giró colocando a mi mujer debajo, se giró buscando su coño y colocando el suyo en la boca que chupó la nata con el sabor agridulce del fluido, una vez completamente limpios los cuerpos lo próximo que se pintó de blanco fue un negro consolador que se introdujo en el coño de mi mujer, la nata salía por la comisura de los labios vaginales y era limpiado por la lengua de la rubia que no paraba de menear el consolador dentro del interior de mi esposa, hasta que un grito ahogado y un río de flujo llenaba la boca de la rubia y resbalaba por los muslos, mi mujer cogió el consolador negro y mediante unas correas se lo ató a la cintura, entonces cogió la rubia el bote de nata y pintó de blanco el consolador que tenía puesto mi mujer y le pasó la polla de goma entre sus pechos, siguió bajando dejando un rastro de nata por la barriga de la rubia hasta que llegó al coño y se lo fue introduciendo apretando con la cadera y chupando la nata de los pechos empezó a follarla lentamente, subió la cabeza hasta que su boca encontró su lengua que le introdujo tan profundamente como se introducía la polla en su otra boca, la rubia metiendo un dedo en el culo de mi mujer le ayudaba a introducir la polla en lo más profundo de su cueva, por fin se corrió llenando de flujo la polla que luego mamó como si fuese de verdad.</p><p>La rubia cogió otra polla con correas y le dijo a mi mujer: esta vez follaremos haciendo un 69 pero lo que recibirán nuestros coños serán las pollas atadas a nuestras cabezas, minutos más tarde estaban con los consoladores colocados en la cara, la rubia tiró a mi mujer sobre la cama y puso su polla en la entrada del coño de mi mujer, al mismo tiempo sentía como abría los labios de su coño la polla que mi mujer empujaba con la boca, para mayor goce introducían uno o dos dedos en los agujeros posteriores, con una velocidad endiablada de entrada y salida de pollas y dedos no tardaron en correrse, se quitaron las pollas de la cara y se fundieron en un 69 para limpiar el resto de corrida, una vez los coños limpios se tendieron una al lado de la otra había sido una caliente y cachonda tarde, las dos estaban agotadas, pero querían más, se tendieron las dos juntas, cara a cara, las lenguas mezclaban las salivas de ambas, los cuerpos se pegaron, los pezones se frotaban con los pezones y los sexos se unieron intentando entrar uno en el otro, los brazos rodeaban las cinturas y apretaban contra si, intentando fundir los dos cuerpos en uno solo, la corrida fue larga, multiorgásmica y abundante, el flujo corría de los sexos a los muslos cayendo sobre las sábanas de la cama, ambas se quedaron abrazadas, como queriendo hacer interminable aquel momento, cuando reaccionaron a ambas le brillaban los ojos de emoción, mi mujer dijo: ahora entiendo lo que buscan y sienten las lesbianas, la rubia le contestó: es la primera vez que siento tanto placer.</p><p>Minutos más tarde mi mujer se levantó y se dirigió hacia la ducha seguida de la rubia, las dos se metieron y se ducharon juntas, la rubia dijo que si volvían a repetirlo alguna vez que me llevara a mi, para aportar otra polla y tapar otro agujero más.</p><p>Todo esto me lo contaron antes de desnudarme entre las dos y hacerme una demostración de lo último que me dijeron, las dos mujeres se movían de forma acompasada, aquello me puso a mil y empecé a hacerme una paja encima de ellas, al ver frotarme la polla ambas se calentaron más y no tardaron en correrse, yo me corrí encima de ellas con una lechada abundante, ellas limpiaron su cuerpo de mi corrida mientras yo limpiaba los coños de flujo, de pronto sentí como una boca se apoderaba de mi polla, era mi mujer, mientras yo seguía chupando el coño de la rubia, ayudado por dos dedos que buscaban una nueva corrida, la rubia empezó a gritar: ¡dame tu polla quiero sentirla dentro de mi!, así que mi mujer se apartó y me ayudó a perforar el coño de la rubia que tendida sobre la cama daba una buena posición que aprovechó mi mujer para ponerle el coño sobre la boca que la rubia acogió con gran agrado, mi boca buscó la boca de mi mujer y en esa posición nos corrimos los tres, la rubia cogió un consolador y se lo metió en el coño, mi mujer se ató otro a la cintura se perdió en la cocina y volvió con una tarrina de tulipán, cogió un puñado de mantequilla y se la untó en el culo a la rubia y con lo que le quedó en la mano comenzó a frotar la polla, como haciéndose una paja, la rubia la miraba y le dijo: métemelo ya, destrózame el culo, mi mujer se colocó detrás de ella y comenzó a apretar metiendo la polla por el culo, ella apartó el consolador, retrocedió hasta hacer sentar a mi mujer en la cama y alargando los brazos hacia a mi me invitó a alojar mi polla donde antes estuvo la otra, yo me acerqué y le empecé a frotar el clítoris con la punta de mi polla, ella se moría de gusto, no se si por la polla que tenía en el culo o por el frotamiento de mi polla en su clítoris.</p><p>De pronto se la metí de un solo golpe y la rubia me metió la lengua hasta la garganta, el respirar se le hacía difícil por los embiste que recibía por parte de mi mujer y por la mía propia, sentí un calor que me mojaba los cojones y comprendí que se había corrido de tal forma que parte de su corrida se había escapado de su coño, mientras mi mujer se quitaba el consolador que tenía atado y la rubia se reponía de su última corrida, fui hacia mi mujer y le introduje mi polla en su caliente coño y le susurré al oído: esto es para que veas que no me olvido de ti, y comencé un movimiento de vaivén que puso frenética a mi mujer y no tardó en correrse acompañándola yo con mi corrida.</p><p>Para terminar las conduje hacia la ducha y las duché a fondo, o sea, enjabonándolas y metiéndole poco a poco un puño a cada una en el coño, que ayudado por el jabón no me costó trabajo ninguno, empecé a remover los puños y las dos se derretían de gusto, no tardaron en correrse en mis manos, yo las limpie de resto de corrida y mientras limpiaba mis manos ellas se agacharon y me hicieron una mamada a dos bocas y cuatro manos que fue la gota que colmó mi vaso, mi corrida les llenó las bocas, los pechos y parte de los cuerpos, que ella se refregaron y se relamieron como dos gatitas. Por último quedamos para otra cita con la caliente rubia calientapollas y ahora también calientacoños.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/dos-amigas-y-una-habitacion/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Me he convertido en una autentica puta</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/me-he-convertido-en-una-autentica-puta</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/me-he-convertido-en-una-autentica-puta#comments</comments> <pubDate>Wed, 23 Jun 2010 13:45:37 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=262</guid> <description><![CDATA[Hola amigos, como amanecen, espero que con la boda del príncipe todo bien. Nuestra presidenta se encuentra en primera fila para ver el matrimonio. Bueno a lo que vamos: La verdad que vivir tantos años en el oscurantismo del matrimonio y la monotonía me habían sacado de circulación y me portaba como una monja aunque [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Hola amigos, como amanecen, espero que con la boda  del  príncipe todo bien. Nuestra presidenta se encuentra en primera fila para  ver el  matrimonio.</p><p>Bueno a lo que vamos:</p><p>La verdad que vivir tantos años en el oscurantismo  del  matrimonio y la monotonía me habían sacado de circulación y me portaba  como una  monja aunque ocasionalmente tenía ganas de engañar a mi marido no me  atrevía o  tal vez tenía la auto estima un poco baja, así que mi vida sin  sobresaltos  seguía pasando.</p><p>Desde que me atrevía salir con otro hombre mi vida  cambio  totalmente he hecho cosas que nunca pense que haría, he estado en una  orgía,  viendo como mi amante se cogía a una mujer y mientras el marido de una  de las  participantes me propino una cogida tal que me tuve que venir varias  veces, he  hecho tríos con hombres y mujeres, el del muchacho fue sensacional,  aunque se  los contaré en otra ocasión, pero fue genial, ese pobre chico me propino  tal  cantidad de verga que casi muero, el de la chica no fue bueno, ella olia  mal y  no era muy linda y poco tosca, las cosas no salieron bien ese día y en  verdad me  sentí muy mal por eso ni intentarlo de nuevo.<span id="more-262"></span></p><p>Ayer estaba muy excitada y tenía ganas enormes de que  me  cogieran <a href="http://www.bragax.com" target="_blank">video xxx</a>, mi jefe propuso a la salida y así quedamos, pasé la tarde  leyendo  cuentos de todos relatos, así que estaba que estallaba, toda mojada,  tenía una  falda celeste muy linda y cerca de la hora de salida fui al baño y me  quite las  bragas, para que el pudiera tocarme libremente.</p><p>Me pidió que lo acompañara un momentito a un centro  comercial  cerca de nuestra oficina que se reuniría por breve tiempo con el Gerente   General, pero que no demoraría. Me dejo en el estacionamiento y mientras   esperaba comencé a tocarme, subí las piernas y cerré los ojos y comencé a   propinarme un estupendo masaje en el clítoris, pero en verdad les digo  que así  no aguanto mucho me vengo muy rápido así que lo hice con mucha lentitud,  para  esperar que mi amante me sacara la leche y poder disfrutar más tiempo.</p><p>Cerré los ojos y allí estuve tendida dentro de mi  carro con  las piernas abiertas y el dedo adentro, sale, entra, sale entra, ya  estaba  sudando cuando sonó el cel. Era el cabrón de mi jefe, para decirme que  me fuera  que el iba a demorar mucho más de lo pensado. Lo odie en ese momento,  estúpido,  dejarme así con la leche en la punta de la vagina, a punto de estallar,  me sentí  ofendida y rabiosa, coño que mala suerte y que bobo, no puede decirle al  gerente  no puedo quedarme………que rabia…..bueno cuando cerré el tel, note que el  carro de  junto se movía, no me había fijado, era una 4&#215;4 grande, verde y desde  adentro  del puesto del conductor había una mujer, joven, muy linda, que me  miraba  atónita, ya que yo tenía mi dedo dentro de mi vagina cuando cerré el  celular,  así que ella podía ver perfectamente lo que hacía. Para ella era como  una  película, que veía, se le notaba muy interesada. Me excitó mucho la idea  que me  estuviera viendo, no sabía desde cuando ella estaba allí fisgoneando,  pero se  veía muy interesada. Me sorprendió que no quito la mirada al verse  descubierta  por mí, seguía mirando como si nada y yo seguía tocándome como si nada,  así paso  un rato hasta que ambas cruzamos miradas, yo desde el puesto del  pasajero de mi  carro y las piernas abiertas y mis manos en mi coño y ella desde la  altura de su  carro, por la ventana del conductor.</p><p>Fue un contacto visual directo, yo con una cara de  lujuria  enorme y ella con cara de asombro y excitación, nos quedamos  paralizadas, como  que el tiempo se detuvo por algunos segundos, hasta que ella sonrió  levemente,  como una sonrisa de complicidad y aprobación, yo reí más abiertamente y  le quiñe  un ojo en abierta provocación y en contestación, ella paso la lengua por  sus  labios, seguidamente me saqué los dedos de mi vagina, y que ya estaban  llenos de  jugos vaginales y los metí en mi boca sin quitarnos las miradas a los  ojos, ella  subió sus dedos y se los metió a su boca…pensé pero por que?????al  instante caí  en cuenta……..ella también se estaba masturbando….ella me miraba y se  masturbaba,  seguidamente abrió la puerta de su carro, la que da justamente a la  altura de mi  cara sentada en el mio y movió sus piernas como en dirección de quien se  va a  bajar, pero se quedo sentada en su carro, que hermosura se vio, entre  abrió las  piernas y logré ver entre su entre pierna, una mota bien rasurada, pero  no se  veía más ya que tenia las bragas puestas, echada a un lado para poder  tocarse  mejor ………ambas sonreímos………..jejejejej..nos estábamos masturbando juntas  cada  una en su carro y ahora nos podíamos ver….jejejejejejejej</p><p>Baje el vidrio y ambas volvimos a reír……..que  coincidencia………..dije y rompí el hielo….nuevamente soltamos carcajadas y  le dije  un cabrón que me dejó arrecha ella dijo partida de imbéciles, yo vengo a  dejar a  mi marido que sale al interior, pero también es un imbécil, se va por  dos  semanas y me deja caliente y arrecha y como viene tarde no tiene tiempo  de  cumplir sus compromisos, ambas reímos.</p><p>Ella me invitó un trago, aunque realmente no tomo, no  me  gusta, acepte, fuimos a un lugar discreto y bonito en donde van mujeres  trabajadoras y amigos a pasar después del trabajo, allí nos presentamos,  ella es  Maribel, resulto que conocía a personas en común, y que teníamos edades  similares, yo tengo 49 y ella 45. Ella se veía muy bien, una mujer  madura y era  locuaz e interesante su conversación, yo no tengo muchas amigas y  disfrute del  rato que pasamos hablando de nuestros maridos y riéndonos.</p><p>Finalmente luego de las 3 piñas coladas, llego el  tema de la  fidelidad y ambas fuimos sincerando, ella tiene una vida tórrida, su  marido  tiene una amante y ella rompió a llorar, desde hace 4 años tiene una  mujer en  una ciudad a 6 horas de la nuestra, así que inventa clientes, trabajos y  cuanta  cosa y se vá para allá. Ella lo sabe, pero no dice nada, hoy lo llevaba a  la  terminal de buses para que fuera a ver a su amante a David, eso le dolía  me  causo mucha pena por ella.</p><p>Ese gesto me inspiró confianza y le explique que  entre tanta  soledad y desesperación que yo misma había vivido en mi matrimonio me  había  hecho amante de mi jefe desde hacía dos años y la pasábamos super, que  se me  había quitado el sentimiento de culpabilidad y de moral y lo disfrutaba.</p><p>Ella me comentó que un par de veces con anterioridad  había  sido ella infiel, tal vez, más que por amor, por venganza al boludo del  marido y  yo entendía bien ese sentimiento, pero ninguna de esas relaciones duró  mucho y  no la hicieron feliz, así que concluimos que ninguna de las dos era  santa y  brindamos entre carcajadas por lo puta que habías sido.</p><p>Chocamos nuestras copas y nos abrazamos…sentí sus  labios  sobre mis mejillas muy cerca de mis comisuras e instintivamente saqué un  poco mi  lengua de tal forma que roce parte de sus labios con mi lengua……..como  estabamos  en un lugar apartado, realmente en unos ranchitos muy discretos, ella  correspondió rápidamente a aquella insinuación de beso de movió su  cabeza de tal  forma que ahora nuestras bocas estaban una frente a la otra unida en un  beso de  labios hasta que sentí su lengua escudriñar dentro de mi boca y yo  correspondí  generosamente con mi lengua dentro de garganta, así pasamos un rato,  hasta que  súbitamente nos separamos.</p><p>Nos avergonzó un poco y ella dijo rompiendo el hilo  deben ser  las piñas coladas, tal vez sea mejor que nos vayamos….yo coincidí con  ella….pedimos la cuenta…..la chica entro y dejo la factura sobre la  mesa, ambas  miramos la cuenta y abrimos la cartera, yo le dije te invito, ella  insistió en  que no y al final quedamos que ½ y ½ para complacer a ambas………nos  paramos al  mismo tiempo y nuestros cuerpos quedaron pegados el uno al otro, yo por  la parte  de atrás tenia mis senos pegados a su espalda y mi coño contra el culo  de ella,  en ese momento giro su cabeza hacia atrás y nuevamente nuestras bocas  quedaron  una frente a la otra, esta vez ella tomo la iniciativa y la acercó a mi  boca y  yo correspondí al beso, se giro y quedamos abrazadas la una frente a la  otra  besándonos, sentí su mano recorrer mi cintura y posarse sobre mi culo,  estaba  excitada, yo nos sabía que hacer, así que le toqué sus senos, ella  vestía una  blusa de seda y muy clara, manga largas y con un lindo brasiere de  encajes, por  lo que sus pezones duros se veínq claramente sobre la ropa, al tocarlos  ella  suspiro.</p><p>Me separé de ella y le dije estas son pendejadas, no  me vas  hacer lo mismo que me hizo ese cabrón en la tarde de calentarme y  dejarme así…la  tome de la mano y la lleve hasta su carro, ella abrió la puerta y yo me  senté a  su lado, no sabía a donde ir, así que enfilo a un hotel de 4 estrellas  en la  ciudad, bajamos, pagamos y subimos.</p><p>No me gustan las mujeres y a ella tampoco, pero  estabamos tan  calientes que no nos quedo otra alternativa, yo estaba aun sin bragas,  así que  deje caer mi falda y salio a relucir mi vagina depilada en donde el  clítoris se  asomaba como mirándonos.</p><p>Ella se abalanzó sobre mi me empujó en la cama y caí  sobre  ella, semi acostada con mis pies sobre el suelo y con el resto del  cuerpo  acostado sobre la cama, me abrió las piernas y sentí su rica lengua  pasar sobre  mi clítoris, salté de placer, me introdujo su lengua y yo gemía..ummmmmm</p><p>Comenzó a tocarme y me metía su dedo, mientras pasaba  su  lengua……….coño, que rico,,,,,así se detuvo y subió por mis piernas y  comenzó a  quitarme la blusa, y mi brasier……..salieron mis estupendas tetas,  grandes, bien  formadas y ella las miró…..rápidamente se incorporó y de un santiamén se  quitó  la falda y la blusa, quedó en panties y brasier, se veía genial, un hilo  dental  azul oscuro con el juego del brasier, se le dejaban ver sus enormes  pechos bien  formados, se terminó de desnudar y enseño su triangulo, una raja grande  con  enormes labios estaban totalmente hinchados y el clítoris que casi se le  salí de  la vagina, con un pequeño triangulo de pelo sobre ella, bien formado……..</p><p>Nos tiramos a la cama y nos revolcamos, nos besamos,  nos  tocábamos, como unas locas, metíamos nuestras lenguas por todos lados,  mis dedos  y los suyos recorrían toda nuestra anatomía, así como tenía los dedos en  el  culo, los tenía sobre el clítoris o dentro de la vagina, sino su lengua  me  volvía loca……</p><p>No recuerdo cuanto tiempo estuvimos así, lo que sí sé  es que  quedé extenuada, agotada….</p><p>Abrí los ojos……que horror eran las 11:30 de la noche,  mi hija  me había llamado como tres veces al celular, mi carro estaba en la gran  estación……….auxiliooooooo</p><p>Ella se veía hermosa sobre la cama, pero ahora quería  irme a  casa urgentemente, la desperté e inventamos un cuento de mi carro dañado  ella me  fue a llevar a casa y cuando llegamos él estaba fuera esperando, en el  camino  nos acicalamos, yo le presenté a mi marido a mi nueva amiga y le  explicamos la  situación. El se tranquilizó al ver que se trataba de una mujer y me  acepto la  excusa.</p><p>Espero que hoy me llame mi amiga y mientras escribo  la  historia muero por que llame……….</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/me-he-convertido-en-una-autentica-puta/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Un corazon de fresa</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/un-corazon-de-fresa</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/un-corazon-de-fresa#comments</comments> <pubDate>Wed, 12 May 2010 18:13:10 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos amateur]]></category> <category><![CDATA[relatos de folladas]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=216</guid> <description><![CDATA[Relato del 12 de mayo del 2010. Primer acto: El reto. Ni yo sabía cómo es que había caído en esta situación. Pero una cosa era evidente: Estaba atrapada. Todo había comenzado de la forma más inocente posible, cuando reté al Argentino, mi mejor amigo desde niña y todo un rompecorazones rubio y de ojos [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato del 12 de mayo del 2010. Primer acto: El reto.</p><p>Ni yo sabía cómo es que había caído en esta situación.</p><p>Pero una cosa era evidente: Estaba atrapada.</p><p>Todo había comenzado de la forma más inocente posible, cuando reté al Argentino, mi mejor amigo desde niña y todo un rompecorazones rubio y de ojos azules, a ponerse uno de mis bikinis y salir corriendo a la calle.</p><p>¡Y no podía creerlo cuando lo vi correr junto a mi enseñando todo <a href="http://www.bragax.com/puta-asiatica-follada-en-el-hotel" target="_blank">xxx</a> ! Dios, ¡Nunca me había reído tanto en mi vida! Me dolió el estomago por horas.</p><p>Y claro, como esto de los retos había resultado tan divertido, el siguiente turno había sido para mi segundo mejor amigo, el Ruffo, un chico de aspecto metalero y pelo largo negro: Besar apasionadamente en la boca a la solterona sexagenaria de la casa de enfrente, la amargada señora Mendoza.</p><p>Aun recuerdo cómo me tiré al suelo muerta de la risa al ver como después del beso la señora no lo soltaba, y el pobre Ruffo tuvo casi que suplicar por su vida para escapar.</p><p>El siguiente en la lista había sido el Cerebrito, un chico flaquito y de lentes, al que le había tocado ponerse un vestido y salir cantando en una reunión familiar. Claro, siendo él tan bien portado y tímido, todos pensamos que no sería capaz de realizar el reto.</p><p>Error.</p><p>No solo se atrevió, sino hasta logró arrancarles una sonrisa a todos en la fiesta con las ganas que le puso.</p><p>Pero en fin, esta noche mi momento de la verdad había llegado, ya que por fin me tocaría a mí realizar un reto.</p><p>Aunque para ser honesta, de alguna forma esperaba que los chicos me pusieran algo fácil.</p><p>Esto porque, a pesar que yo participaba en todos sus desmadres, ellos siempre me trataban como su hermanita menor y me protegían mucho. Bueno, seguramente mi físico era lo que les daba esa idea de que yo necesitaba su protección, ya que era delgada y tenía una cara de niña muy tierna, y siempre me vestía de formas algo infantiles, como por ejemplo ahora, que estaba con una faldita rosa corta, blusita blanca y mi pelo café en una cola de caballo.</p><p>Realmente no me podía quejar de tanto &#8220;amor&#8221;, aunque a veces a mis amigos se les pasaba la mano. Como por ejemplo, cuando un chico me llevó flores a la escuela y ellos se encargaron de ahuyentarlo, por así decirlo.</p><p>Si, -Pensé con una sonrisa. -Para ellos siempre sería la traviesa y juguetona Fresita, aunque quizás en esta ocasión especial eso no estaría tan mal.</p><p>Pero en fin, volviendo al aquí y ahora&#8230;<span id="more-216"></span></p><p>Con nerviosismo me mordí los labios, sintiendo casi como si la recamara del Argentino se estuviera encogiendo a mi alrededor por toda la tensión contenida, a la vez que mis 3 amigos me miraban muy divertidos sin poder contener la risa.</p><p>&#8220;Fresita, el reto que tienes que cumplir es&#8230;&#8221; Me dijo el Argentino haciendo una pausa dramática, a la vez que el Ruffo y el Cerebrito se miraban con actitud de complicidad.</p><p>&#8220;Ay, ¡Ya dime de una buena vez!&#8221;</p><p>&#8220;&#8230;Robarte una de las tangas de Isabela, aprovechando que esta noche ella va a salir a bailar, como siempre cada viernes.&#8221;</p><p>&#8220;¿¡Qué?!&#8221; Respondí con total sorpresa, ya que yo estaba preparada para otro tipo de reto, como por ejemplo, besar a algún chico en la escuela o disfrazarme de algo, pero&#8230;</p><p>¿Robarle una tanga a Isabela, la hermana del Argentino?</p><p>Inmediatamente pasé a la negación y súplica chantajista. &#8220;N-no, ¡Por favor! Ese reto es muy fuerte, dame otro, ¿Va?&#8221;</p><p>Pero por la expresión del Argentino y los demás chicos, supe que estaban disfrutando plenamente esto. &#8220;Lo siento, Fresita, pero las reglas son las reglas.&#8221;</p><p>&#8220;Ay, pero&#8230;&#8221; Me mordí los labios con nervios, ya lo que más me preocupaba no era tanto el reto en sí, sino a la posible reacción de Isabela. ¿Qué sucedería si me descubriera?</p><p>No quería ni pensar en eso.</p><p>Carajo, si tan solo ella no fuera tan&#8230; perfecta.</p><p>Es que, sin duda, Isabela era algo especial. Para empezar, era la ultra-guapísima hermana mayor del Argentino, tenía 22 años, y estaba estudiando actuación desde niña.</p><p>Y lo primero que te llamaba la atención de ella, obviamente, era su espectacular belleza. Piel morena clara. Ojos café latinos. Sonrisa coqueta. Larga cabellera dorada y un perfecto cuerpo estilizado, lo que en conjunto le daba un aura de seducción a su alrededor francamente irresistible.</p><p>Pero si su físico te llamaba, su personalidad te atrapaba sin piedad.</p><p>Simplemente, Isabela era el centro del mundo en donde quiera que estuviera, ya que poseía una extraña mezcla de extroversión, sensualidad y simpatía que hacían imposible no mirarla, y más cuando aderezaba su encanto con cierta actitud dramática, propia de su profesión.</p><p>Con una sonrisa boba recordé aquellos días en que mis papas le pedían que hiciera de niñera conmigo mientras ellos salían a algún evento. Y nos la pasábamos súper, porque hacíamos la cena juntas, corríamos por toda la casa, jugábamos sin parar durante horas, y al final me quedaba dormida en sus brazos mientras ella me decía al oído: &#8220;Duérmete ya, niña traviesa.&#8221;</p><p>Aunque desgraciadamente, con sus compromisos escolares y sus nuevas amistades la fui viendo cada vez menos, hasta que al final solo quedaba una cordial simpatía entre las dos.</p><p>Pero yo no la olvidaba.</p><p>&#8220;Fresita, no te quejes, -Me interrumpió el Ruffo. -Según recuerdo, estabas muerta de la risa cuando me tocó ir a besar a la viejita de la casa de enfrente. ¿O no?&#8221;</p><p>&#8220;Ustedes ni digan nada, -Intervino el Argentino con aspavientos. -Sin dudas a mí me tocó el peor reto.&#8221;</p><p>Al recordar eso no pude evitar reírme con actitud traviesa, pero supe que tenía que hacer algo para cambiar la situación, por lo decidí usar todo mi encanto femenino y con una expresión de total ternura e inocencia les dije: &#8220;Ay, chicos, no sean malos, miren, denme otro reto. ¿Va? Y lo cumpliré cabalmente, lo prometo.&#8221;</p><p>Pero la expresión del Argentino no se movió ni un milímetro detrás de su largo cabello rubio, hasta que finalmente me dijo con voz acongojada: &#8220;¿Fresita?&#8221;</p><p>&#8220;¿Si?&#8221;</p><p>&#8220;Buen intento, manipuladora, pero NO. Tendrás que robarte esa tanga.&#8221;</p><p>&#8220;¡Ay no! -Me levanté de un salto. -¿Y cómo carajos voy a hacer eso?&#8221;</p><p>&#8220;Muy fácil. -El Argentino se incorporó ajustando su camisa negra. -Mira, en una hora mi hermana va a salir a una fiesta, y así podrás meterte a su recamara por el jardín para robarte esa tanga.&#8221;</p><p>&#8220;P-pero, ¡Su recamara esta en el segundo piso! -Puse una expresión de total indefensión. -Además, no estoy vestida para andar trepando por las paredes.&#8221;</p><p>Aunque por las lujuriosas miradas de mis amigos supe que no les desagradaba en absoluto la forma en que venía vestida esa noche. &#8220;¡Y ya dejen de mirarme así, sucios!&#8221;</p><p>&#8220;Pero Fresita, -El Cerebrito volteó apenado a un costado. -No creo que tengas problemas para trepar por las enredaderas a la recamara de Isabela, tu siempre has sido muy ágil.&#8221;</p><p>&#8220;Ay, pero…&#8221;</p><p>En ese momento oímos el distintivo sonido de los tacones de Isabela bajando por la escalera a toda velocidad. &#8220;Ya me voy, familia, ¡Regreso a las 3!&#8221;</p><p>&#8220;Está bien, hija.&#8221; Sonó la voz de su Papa desde abajo en la sala.</p><p>Mi corazón inmediatamente se puso a mil, y solo me tranquilicé cuando oí que un carro arrancaba desde la calle y se alejaba en la distancia. Pero la hora del reto había llegado, no había excusa posible, y tendría que enfrentar a mi destino, lo quiera o no.</p><p>&#8220;Bueno,-Les dije resignada. -Lo haré.&#8221;</p><p>Segundo acto: La travesura.</p><p>Sin mucho entusiasmo llegué al jardín con los chicos siguiéndome de cerca, hasta que estuvimos justo debajo de la ventana de Isabela.</p><p>&#8220;Ay, ¡Esta muy alto!&#8221; Me quejé poniendo una mueca.</p><p>&#8220;Fresita, llevas media hora quejándote. -Me reclamó el Argentino. -¿Vas o no a cumplir con el reto?&#8221;</p><p>&#8220;S-si, lo haré, pero&#8230;&#8221;</p><p>&#8220;Pero NADA, súbete en los hombros del Ruffo para que llegues a las enredaderas, luego te trepas por el balcón, abres la ventana y te metes.&#8221;</p><p>&#8220;Ay pero no me lo digas así de feo.&#8221; Respondí con tierna indignación mientras me subía ágilmente en los hombros del Ruffo, y un segundo después ya estaba trepando por las enredaderas hasta llegar al balcón, en donde con un salto angustioso logré caer.</p><p>¡Lo logre!</p><p>Con mucho sigilo abrí la puerta del balcón y me asomé al interior, y quedé completamente impactada al ver una bellísima recamara estilo clásico frente a mí, con suaves tonos beige y blanco en las paredes, y amueblada con una hermosísima cama de madera al centro, varios libreros al fondo, y un escritorio elegantísimo junto a la ventana, todo obviamente hecho con el más exquisito sentido del buen gusto.</p><p>&#8220;Wow. -Me dije fascinada mientras daba unos pasos hacia el interior, comparando mentalmente la perfección de este lugar con el desorden en mi propia recamara. -Está increíble este lugar. ¡Y la cama esta súper acolchonadita! Uff, ¡Y mira esos cuadros!&#8221;</p><p>Si, sin duda me podría quedar a vivir por siempre aquí.</p><p>Pero tenía una misión por cumplir, y mientras más rápido la cumpliera mejor, por lo que con prisa fui al closet de Isabela y comencé abrir sus cajones, esculcando torpemente el contenido de cada uno.</p><p>A ver, calcetines, pijamas, bras&#8230;</p><p>¡Tangas! ¡Las encontré!</p><p>De repente oí el inconfundible sonido de un carro estacionándose frente a la casa, y unos instantes después los familiares tacones de Isabela sonaron ruidosamente por la escalera mientras subía a toda velocidad hacia su recamara.</p><p>¡No puede ser! -Pensé aterrada volteando a ver a todas partes. -Ay Dios mío, ¿Qué hago? ¿Qué hago?</p><p>Instintivamente me metí al closet y cerré la puerta justo a tiempo, porque la puerta de la recamara se abrió un instante después e Isabela entró con mucha prisa.</p><p>Y yo estaba temblando de nervios, acurrucándome en el suelo contra la esquina mientras pensaba en como saldría de esta. Pero la única idea que se me ocurría era esperar ahí escondida hasta que Isabela se durmiera, y entonces escabullirme en silencio. Pero entonces recordé algo…</p><p>¡Se me olvidó tomar la tanga! -Pensé con una mueca de frustración. –Carajo, soy una idiota.</p><p>Aun así, la curiosidad por saber lo que había sucedido con Isabela me estaba matando, por lo que intenté asomarme por una pequeña rendija entre las puertas del closet para ver que estaba sucediendo afuera, y pude ver que ella estaba sentada en el borde de la cama, vestida de forma espectacular con un sensual vestidito negro apretado y su largo cabello suelto a su espalda, pero&#8230;</p><p>Mirando al piso con tristeza, llorando.</p><p>¿Qué? -Pensé extrañada, mordiéndome los labios. -¿Que habrá sucedido&#8230;?</p><p>&#8220;Maldito Ricardo.&#8221; Dijo Isabela en voz baja, tratando de contenerse aunque su mirada expresaba claramente lo que realmente sentía.</p><p>¿Ricardo? ¿Quién carajos es Ricardo? Isabela no tiene novio, ¿O sí?</p><p>De repente Isabela se levantó de la cama y caminó hacia el closet, aunque con agilidad felina logré esconderme nuevamente detrás de los vestidos mientras las puertas se abrían y entraba la luz por todas partes.</p><p>Y yo era un manojo de nervios, tratando de contener el ritmo de mi respiración mientras oía que Isabela revisaba sus cajones, hasta que finalmente&#8230;</p><p>Las puertas se cerraron, y un segundo después la luz de la habitación se apagó y se hizo el silencio.</p><p>Ufff, estuvo cerca. -Pensé con una mueca de angustia. -Ahora esperaré una hora o dos, y luego saldré de aquí.</p><p>Y así, en medio del más completo aburrimiento, el tiempo pasó.</p><p>Una hora y media después&#8230;</p><p>Casi me quedaba dormida, pero afortunadamente alcancé a oír que Isabela estaba &#8220;roncando&#8221; de la forma más encantadora posible, y supe que era hora de mi gran escape.</p><p>Con mucho cuidado abrí la puerta del closet y al asomarme pude ver que la tenue iluminación de la luna pintaba la habitación con un apacible tono azulado, todo en medio del más absoluto silencio.</p><p>Entonces me incorporé muy lentamente mientras inocentemente volteaba a ver a Isabela en la cama.</p><p>Y casi se me fue el aire por lo que vi.</p><p>Ahí estaba ella, completamente desnuda y acostada de lado, abrazando con ternura un oso de peluche mientras su deliciosa piel brillaba sensualmente con la luz de la ventana, a la vez que la sensual brisa nocturna le mecía muy suavemente el cabello.</p><p>Sin duda parecía una Diosa dormida, en este caso la del amor, y durante varios segundos me quedé fascinada admirándola en silencio, sin poder dejar de recorrer con la mirada cada rincón de su cuerpo una y otra vez, hasta que&#8230;</p><p>&#8230;Hasta que recordé el propósito de mi misión.</p><p>¿Y su tanga?</p><p>Con ansiedad me agaché entre la oscuridad y busqué por todos lados, hasta que finalmente la encontré tirada junto al escritorio, una diminuta tanguita rosa súper sexy, pero cuando la tuve entre mis manos la calentura en mi cuerpo subió de golpe, casi como si la perversa prenda tuviera algún tipo de poder sobre mí.</p><p>Y eso no era todo, ya que me estaban dando unas ganas tremendas de&#8230;</p><p>&#8230;Apretar la perversa prenda contra mi cara.</p><p>Cerré los ojos al sentir como los colores se me iban al rostro, aunque un segundo después meneé la cabeza en negación. Carajo, ¿Qué me pasa? Yo NO soy lesbiana, no debería pensar esto.</p><p>Pero no había tiempo que perder, así que rápidamente guardé la tanguita en una bolsa de mi faldita y me dirigí de puntillas hacia la puerta de la recamara, donde con mucho cuidado fui dándole vuelta a la cerradura, y ya casi lo lograba cuando de repente&#8230;</p><p>&#8220;¿La encontraste, Fresita?&#8221; Dijo Isabela con un tonito somnoliento, casi susurrando.</p><p>Me quedé paralizada.</p><p>Isabela me había descubierto, y el oír mi nombre en sus labios era como si me hubieran lanzado agua helada a la cara. Nunca como ahora quería que la tierra se abriera para tragarme, y durante casi 10 minutos me quedé como estatua ahí parada, incapaz de hacer nada, hasta que finalmente el pánico tomó el control y sin importarme nada abrí la puerta y salí corriendo hasta llegar al cuarto del Argentino, que al verme llegar se me fue encima junto con el resto de la banda mientras todos me llenaban de preguntas. &#8220;¡Fresita! ¿Dónde estabas? ¡Estábamos súper preocupados, no salías de ahí!&#8221;</p><p>&#8220;E.es que, -Tartamudeé con nervios mientras trataba de calmarme. -Tuve que esconderme en el closet hasta que Isabela se durmió.&#8221;</p><p>&#8220;Oye, ¿Y averiguaste algo? -Dijo el Argentino con una mueca suspicaz. –Ella normalmente no regresa a la media hora de salir.&#8221;</p><p>&#8220;N-no, nada.&#8221;</p><p>&#8220;Por cierto, ¿Completaste el reto?&#8221;</p><p>Una ola de calor recorrió mi cuerpo, casi como si la tanguita en mi falda estuviera en llamas. Pero una cosa si la tenía muy clara: Era para mí. No la compartiría con NADIE.</p><p>&#8220;No, lo siento. -Me mordí los labios con un gesto de inocencia. -N-no pude, apenas la iba a tomar cuando ella entró al cuarto. &#8221;</p><p>Los chicos se rieron inmediatamente. &#8220;¡Fresita no pudo cumplir su reto! ¡Yu huuu!&#8221;</p><p>&#8220;Sí, bueno, no pude. -Me encogí de hombros. -Pagaré el castigo que me pongan.&#8221;</p><p>&#8220;Ustedes duérmanse, -Les dijo el Argentino a los demás. –Voy a acompañar a Fresita a su casa y regreso en unos minutos. &#8221;</p><p>&#8220;Está bien, mañana pensaremos en tu castigo.&#8221; Respondió el Ruffo muy divertido mientras se acostaba en una de las literas en el cuarto, y el Cerebrito hacía lo mismo en la de abajo.</p><p>&#8220;Duerman rico, Chicos.&#8221; Me despedí amistosa de ellos mientras el Argentino me escoltaba por el pasillo, pero en el camino pasamos frente a la puerta blanca de la recamara de Isabela y mi corazón volvió a latirme con fuerza.</p><p>Oh Dios, ¿Qué sucederá ahora?</p><p>Tercer acto: El desayuno más incomodo.</p><p>&#8220;¿Quieres mas cereal, Fresita?&#8221; Me dijo Don Maximiliano con un gesto paternal, mientras que en el otro extremo de la mesa El Argentino, Ruffo y el Cerebrito devoraban apuradamente plato tras plato.</p><p>&#8220;No, gracias Don Maxi, ya tengo suficiente.&#8221; Le respondí con una tierna sonrisa a ese regordete y bonachón Señor, el cual era el Padre del Argentino e Isabela.</p><p>&#8220;Debes comer, muchacha, que estas demasiado flaquita.&#8221; Insistió a la vez que me volvía a llenar el plato.</p><p>&#8220;Ay Don Maxi, es que… es mucho.&#8221;</p><p>&#8220;Nada, Fresita, -Puso una expresión simpática. –Que en esta casa queremos que estés fuerte y sana, para que cuando te cases con nuestro hijo nos des nietos fuertes como el.&#8221;</p><p>Inmediatamente El Argentino escupió el cereal con un gesto de sorpresa, y yo apenas si podía contener la risa. &#8220;¡Papá! –Le reclamó airadamente. -¡Ya deja de molestar a Fresita con eso!&#8221;</p><p>&#8220;Tu cállate, sinvergüenza.&#8221;</p><p>&#8220;Ay Don Maxi, -Intenté decir algo. -Para mí su hijo es como mi hermano, yo…&#8221;</p><p>&#8220;Nada, muchacha, -Me cerró el ojo con un gesto de complicidad. –Tu come, que yo me encargo de abrirle los ojos a este.&#8221;</p><p>&#8220;Ay señor.&#8221; Me reí nuevamente al ver que nada de lo que dijera lo haría cambiar de opinión, y así seguí desayunando alegremente durante unos minutos más, hasta que de repente…</p><p>El típico sonido de los zapatos de Isabela bajando por las escaleras hizo que mi corazón se acelerara a mil, y cuando la puerta se abrió y apareció ella en toda su gloria solo atiné a cubrirme la cara con muchísima pena, recordando lo que acababa de suceder en la noche.</p><p>Dios mío, ¿Que pensara de mí? Claro, ¡Que soy la peor de las pervertidas! Metiéndome en su recamara así. Oh Dios, qué vergüenza, trágame tierra por favor.</p><p>Pero a pesar de todo mi curiosidad era tremenda. Sin poder evitarlo me asomé entre mis dedos y no pude evitar abrir la boca al ver lo guapísima que se veía Isabela esa mañana, luciendo una diminuta mini falda blanca y una blusita negra ajustada, lo que marcaba deliciosamente sus espectaculares piernas y dorada piel, y que junto con su largo cabello suelto la hacía verse súper, súper sexy.</p><p>Y yo no le podía quitar la vista de encima, hasta que de repente…</p><p>Isabela volteó en mi dirección y me descubrió infraganti, y solo atiné a mirar torpemente a un lado.</p><p>&#8220;Buenos días, -Sonó su encantadora voz. –Papá, ¿Qué estas desayunando?&#8221;</p><p>&#8220;¡Hija! –Se le iluminó el rostro a Don Maxi, ya que Isabela era el sol de su vida. –Solo cereal, ¿Quieres un poco?&#8221;</p><p>Isabela le dio un amoroso beso en al frente a su papá y después tomó una manzana de la mesa. &#8220;No tengo mucha hambre. ¿Y Mamá?&#8221;</p><p>&#8220;Fue al mercado, pero oye hija, ¡Hoy vienes muy guapa! ¿Vas a salir?&#8221;</p><p>&#8220;No Papá, no voy a salir hoy, -Dijo Isabela con cierta picardía en la voz. -Quiero practicar un poco el guion para la obra.&#8221;</p><p>&#8220;Está bien, hija. Por cierto, ayer llegaste muy temprano de tu fiesta, ¿Pasó algo?&#8221;</p><p>Isabela dudó un segundo antes de responder.</p><p>&#8220;Nada Papá, no pasó nada. Solo me aburrí un poco y me regresé a la casa.&#8221;</p><p>&#8220;Bueno, -Se levantó Don Maxi de la mesa. –Ahora me llevaré a los muchachos a comprar unos artículos de jardinería.&#8221;</p><p>&#8220;¡Pero Papá, nosotros queríamos ir a jugar futbol!&#8221; Protestó El Argentino, ante la mirada atónita del Ruffo y el Cerebrito.</p><p>&#8220;Nada, ustedes vendrán conmigo, ya es hora de que sirvan para algo. Fresita, ¿Quieres ir con nosotros?&#8221;</p><p>&#8220;¿Papa? –Lo interrumpió Isabela, guiñándome el ojo con un gesto de complicidad. –Fresita no puede ir con ustedes porque ya me había prometido ayudarme a ensayar.&#8221;</p><p>&#8220;Y-yo, -Tartamudeé torpemente. –Sí, así es.&#8221;</p><p>&#8220;Bueno, no hay problema, me llevaré nada mas a los chicos. ¡Vámonos ya!&#8221;</p><p>Refunfuñando y sin mucho entusiasmo los chicos se levantaron de la mesa y salieron junto con Don Maxi hasta una vieja camioneta en el garaje, y unos segundos después desaparecieron por el camino. Pero yo seguía en mi lugar, incapaz de mirar a Isabela.</p><p>&#8220;Fresita, -Me dijo con seriedad. -Por favor ven conmigo a mi recamara, necesitamos hablar.&#8221;</p><p>Asentí con timidez y la fui siguiendo mansamente por las escaleras, con la actitud de un preso al que llevan al patíbulo, y cuando llegamos a su recamara y la puerta se cerró detrás de mi me sentí completamente atrapada, con ganas de tirarme por la ventana.</p><p>Aunque me tranquilicé un poco cuando Isabela se sentó en el borde de la cama cruzando sus espectaculares piernas, y su hermoso rostro no denotaba reproche alguno. &#8220;Mira Fresita, lo de ayer…&#8221;</p><p>&#8220;N-no, Isabela, -La interrumpí con ansiedad. –Discúlpame, mira, era una travesura de tu hermano, y yo tontamente le seguí la corriente, y…&#8221;</p><p>&#8220;Ya, ya, tranquila. –Me respondió con un simpático guiño. –No pasa nada, sé que mi hermano es un pervertido.&#8221;</p><p>&#8220;Te lo juro, yo nunca hubiera…&#8221; Seguí disculpándome.</p><p>&#8220;Pero aún así lo hiciste, -Isabela adoptó un tono de voz como si estuviera regañando a una niña chiquita. -Te portaste muy mal y mereces un castigo.&#8221;</p><p>Me detuve en seco. &#8220;¿Castigo?&#8221;</p><p>&#8220;Si. –Isabela levantó una ceja de forma inquisitiva. –Uno muy especial.&#8221;</p><p>Nerviosa apreté mis manos. &#8220;Ay Isabela, es que yo…&#8221;</p><p>&#8220;¿No decías que estabas súper apenada por todo eso?&#8221;</p><p>&#8220;S-sí, pero…&#8221;</p><p>&#8220;Bueno, pues tendrás que recibir el castigo.&#8221;</p><p>Suspiré con resignación. &#8220;¿Y cuál es el castigo?&#8221;</p><p>&#8220;Me tendrás que ayudar a ensayar mis guiones.&#8221;</p><p>Bueno, no esta tan mal, Pensé aliviada, ya que la idea de ayudar a Isabela con sus guiones sonaba genial. Es más, hasta parecía un premio, y no pude evitar sonreír de forma obvia.</p><p>Con total elegancia Isabela fue hacia su buró y sacó de ahí unas hojas engrapadas, las cuales me dio a revisar, y muy entretenida comencé a leer lo que parecía ser una novela de época, hasta que llegué a un párrafo muy peculiar:</p><p>Guión de: Corazón Salvaje</p><p>Escena: 87</p><p>Juan (Acorralando a Mónica contra una esquina): Yo solo sé que te amo, Mónica.</p><p>Mónica: J-Juan, debes irte, este amor no puede ser&#8230;</p><p>Juan (Desafiante): ¿No? ¿Y qué puedo hacer ante eso, si en cada uno de mis sueños estas tu?</p><p>Mónica (Cediendo): ¿Estarías&#8230; dispuesto a dejar todo por mí?</p><p>Juan (Se acerca para darle un beso): Para mí, tú eres todo.</p><p>Mónica (Cierra los ojos, se entrega): Te amo.</p><p>(Se besan apasionadamente)</p><p>&#8220;Oh. -Puse una cara de sorpresa al ver la intensidad de la escena, pero Isabela solo me sonreía enigmáticamente. -P-pues, se ve&#8230; interesante esto, ¿Cuando vas a actuar en esta obra?&#8221;</p><p>Isabela se mordió el labio antes de responder. &#8220;En unos meses, me dieron el papel de Mónica, pero debo confesar que aun no me aprendo al 100% los diálogos.&#8221;</p><p>&#8220;Bueno. -Seguí leyendo con nerviosismo. -Y, ¿Cómo va a ser esto del ensayo?&#8221;</p><p>&#8220;Muy fácil. Tú vas a actuar todo lo de Juan. ¿Estás lista?&#8221;</p><p>&#8220;P-pero, Isabela, yo no sé&#8230; ¡Yo nunca he actuado!&#8221;</p><p>&#8220;Lo harás bien, -De nuevo apareció su sensual sonrisa. -Ahora, quiero que leas con sentimiento.&#8221;</p><p>Inhalé profundamente y leí el texto en un solo tono lineal: &#8220;Yo solo sé que te amo Mónica.&#8221;</p><p>&#8220;No, no, ¡No es así! -Isabela se levantó de golpe y con cierta desesperación se puso justo enfrente a de mi, quizás demasiado cerca. -¡Se supone que tú tienes pasión por mí! Tienes que meterle &#8220;emoción&#8221;, como si yo fuera lo más importante en tu vida.&#8221;</p><p>Me reí ligeramente ante eso, ya que en el fondo yo sabía que quizás así era. Aunque no de una forma sexual, ¿No? Digo, no soy lesbiana ni nada de eso.</p><p>&#8220;Está bien, lo haré de nuevo.&#8221;</p><p>Isabela me dio la espalda y caminó hasta la esquina del cuarto, adoptando una actitud de sensual timidez mientras se preparaba para el momento en el que &#8220;Juan&#8221; la acorralaría al declararle su amor. &#8220;Va, comienza.&#8221;</p><p>Lentamente me le acerqué y le dije con mi voz más &#8220;apasionada&#8221; posible: &#8220;Yo solo sé que te amo, Mónica.&#8221;</p><p>Isabela me respondió con su voz dulcemente entrecortada, totalmente creíble, como si de verdad estuviera viviendo la escena: &#8220;J-Juan, debes irte, este amor no puede ser&#8230;&#8221;</p><p>&#8220;¿No? Y, -Me acerqué más, tratando de recordar el siguiente dialogo. -¿Y qué puedo hacer ante eso, si en cada uno de mis sueños estas tu?&#8221;</p><p>Isabela se dio la vuelta para encararme, aunque actuando con una ternura infinita: &#8220;¿Estarías&#8230; dispuesto a dejar todo por mi?&#8221;</p><p>En ese momento los nervios me ganaron, ya que el guión señalaba que me tenía que acercar a Isabela y darle un beso, pero no me atrevía ni a respirar. Pero ella notó mi inseguridad y con un gesto simpático me dijo: &#8220;Fresa, acércate.&#8221;</p><p>&#8220;P-pero&#8230;&#8221; Intenté replicar, aunque al ver que sus cejas de nuevo empezaban a mostrar desesperación entendí que no tenía opción. Haciendo uso de todo mi valor apreté a Isabela contra la pared, a lo que ella respondió con un tierno gemido, y lentamente cerré mis ojos mientras mis labios se iban acercando a los de ella: &#8220;Para mi tu eres todo.&#8221;</p><p>&#8220;Te amo.&#8221; Sonó su deliciosa voz en respuesta, y lentamente mis labios se fueron acercando a los de ella, y justo cuando estaba a punto de besarla (Y me estaba derritiendo por dentro) me dijo: &#8220;¿Fresita?&#8221;</p><p>&#8220;Eh, ¿Qué?&#8221; Abrí lentamente los ojos, solo para verla sonriendo con picardía. -La escena ya terminó.&#8221;</p><p>&#8220;Ah, sí, yo&#8230; -Me separé de ella con torpeza. -¿Quedó bien la escena?&#8221;</p><p>Pero en el fondo mis recriminaciones no paraban. ¡Soy una idiota! ¿Qué me pasa, carajo? Dios mío, ¡Casi la beso! No soy lesbiana, ¡No! ¿Qué va a pensar ella?</p><p>&#8220;Si, quedó bien, aunque necesitamos repetirla varias veces. ¿Estás lista, Fresita?&#8221;</p><p>&#8220;S-si, vamos. -Respondí echándome aire con las manos, adoptando mi posición de partida a la vez que Isabela volvía a su esquina. -Yo solo sé que te amo, Mónica&#8230;&#8221;</p><p>Tres horas después&#8230;</p><p>Habíamos ensayado tantas escenas que, sin duda, hasta yo podría actuar en la obra. Pero al parecer el guion solo incluía candentes escenas de amor, y después de miles de &#8220;casi besos&#8221;, &#8220;casi abrazos&#8221; y &#8220;casi caricias&#8221;, el ambiente en la habitación estaba a mil.</p><p>&#8230;Al menos para mí, porque Isabela actuaba como si para ella tanto contacto cercano fuera lo más natural del mundo, y poco a poco me fui convenciendo que quizás así era el mundo de la actuación. De eso se trataba, ¿No? De fingir, aparentar, manejar las emociones propias para ser alguien más.</p><p>Pero aun así, en las veces en que &#8220;casi&#8221; la besaba, mi corazón parecía explotar. Y su imagen entraba cada vez más en mi mente, casi como si la estuvieran grabando con fuego.</p><p>¿Y cómo oponer resistencia ante eso? La deliciosa capa de sudor en sus pechos y piernas la hacían ver aun más irresistible, si esto era posible. Su respiración agitada, la forma en que adoptaba una actitud tierna al leer sus diálogos, la manera en que sonreía y gemía suavemente cada vez que yo la tomaba de la cintura&#8230;</p><p>&#8230;La tentación de rozar mis labios con los suyos una y otra vez me estaba volviendo loca, aunque no lo quisiera admitir.</p><p>&#8220;Bueno, Fresita, -Dijo finalmente Isabela con un sutil bostezo mientras colocaba su guión en la cama. -Creo que esto es todo por hoy, muchas gracias por ayudarme.&#8221;</p><p>&#8220;De nada, -Le sonreí de vuelta. -Fue muy divertido esto de jugar a ser actriz.&#8221;</p><p>&#8220;Recuerda, todos los días, y durante una semana me ayudarás con esto. Todo esto por tu…&#8221;</p><p>&#8220;Lo sé, -Me sonrojé inmediatamente. –Mi travesura.&#8221;</p><p>&#8220;Exacto. -Me respondió con actitud maternal, y entonces me dio un tierno beso en la frente y me acompañó al pasillo. -A partir de mañana nos veremos siempre a las 6pm, ¿Ok?&#8221;</p><p>&#8220;Si, aquí estaré.&#8221; Respondí visiblemente emocionada, y apenas Isabela cerró la puerta me fui corriendo de vuelta a mi casa, aunque con mi cabeza vuelta un caos&#8230;</p><p>&#8230;Y mi corazón otro tanto.</p><p>Esa noche&#8230;</p><p>Con un ligero movimiento me quité de encima la colcha, acurrucándome de lado en mi cama mientras la suave brisa nocturna acariciaba mi cuerpo, sin nada encima más que mis infantiles calcetines color rosa.</p><p>Y todo eso mientras la perversa tanguita de Isabela descansaba tentadoramente en la palma de mi mano.</p><p>Con total fascinación la observé durante casi media hora, deslizando las puntas de mis dedos sobre la delicada superficie de algodón sin poder detenerme, fantaseando con la forma en que tan seductora prenda se ajustaría al cuerpo de su dueña.</p><p>Pero no me atrevía a hacer algo mas, por mucho que la temperatura de mi cuerpo aumentaba con cada segundo que la tocaba.</p><p>No, no podía hacerlo. ¿O sí?</p><p>Oh Dios, no debería ni estar considerando esto&#8230;</p><p>Pero&#8230;</p><p>Bueno, sólo lo haré una vez, y nada más para saciar mi curiosidad. Además, yo estoy segura de mi sexualidad, ¿No? Esto es&#8230; sólo un experimento.</p><p>Sólo una vez, y nadie sabrá nada de esto.</p><p>Sólo una vez.</p><p>Lentamente fui acercando la tanguita a mi rostro a la vez que mi pulso se aceleraba, y cuando el perverso triangulito de tela tocó mis labios un latigazo de adrenalina impactó mi cuerpo, dejándome sin aliento.</p><p>&#8220;Oh Dios.&#8221; Cerré los ojos al sentir como mis pulmones se llenaban de la sexual esencia de Isabela, abriendo mis labios en la más exquisita agonía mientras mis dedos comenzaban su perversa labor entre mis piernas, retorciéndome descaradamente en la cama.</p><p>En ese momento supe que no me podría detener.</p><p>Y entre tiernos gemidos apreté aun más la delicada prenda contra mi cara a la vez que me entregaba a mis más bajos instintos, con un nombre en mi cabeza&#8230;</p><p>Isabela.</p><p>Cuarto acto: Quédate a dormir.</p><p>Esta había sido, sin duda, la mejor semana de mi vida.</p><p>Yo seguía mi rutina al pie de la letra y exactamente cada día a las 6pm me aparecía en la recamara de Isabela, en donde durante 3 o 4 horas las dos actuábamos miles de intensas escenas de amor, cada vez con más naturalidad y contacto físico, cosa que, al menos para mí, era lo mejor de todo.</p><p>Pero Isabela siempre mantenía esa sensación de que esto era solo un ensayo mas para ella, por mucho que en el fondo yo quisiera creer otra cosa. Bueno, aunque realmente&#8230; si había notado algo. A veces la veía de reojo mirándome las nalgas, y ella siempre volteaba la vista cuando yo me daba cuenta, cosa que me hacia sonreír de forma obvia.</p><p>Debido a eso yo había comenzado a enseñarle &#8220;sugestivamente&#8221; esa parte de mi anatomía en cada oportunidad posible, y ella siempre caía en mi trampa, lo cual me hacía pensar que ella también sentía algo por mí. Pero bueno, tampoco podía estar segura de eso, y evidentemente no podría ir a preguntarle así por así.</p><p>Por otra parte, sobra decir que jugar así con ella hacía que mis dudas respecto a mi sexualidad fueran en aumento. O sea, a mi no me atraían las mujeres, eso estaba claro. Pero&#8230;</p><p>Isabela era diferente.</p><p>Simplemente, yo no podía dejar de mirarla nunca. Y no me refiero a miradas inocentes, sino a las peores intenciones. Su cuerpo me volvía loca, su rostro, su sonrisa, su pelo, TODO.</p><p>¿Eso me hacía lesbiana?</p><p>Quién sabe. Lo único que tenía claro era que estando con ella yo era feliz. Pero desgraciadamente, hoy era el último día de mi &#8220;castigo&#8221;, aunque en el fondo yo albergaba la esperanza de que Isabela quisiera continuar con los &#8220;ensayos&#8221;, ya que a mi parecer yo había resultado ser una excelente &#8220;actriz&#8221; de práctica y sin duda sería divertido para las dos.</p><p>Pero aun así el temor estaba ahí, esperando. ¿Y si decía que no?</p><p>En ese momento vi por la ventana que los primeros rayos de la tarde comenzaban a caer, e instintivamente le di una checada a mi reloj. &#8220;Ups, ya casi son las 6.&#8221;</p><p>Con mucha coquetería fui a darme una última revisada frente al espejo, deslizando mis dedos por los costados de mis shorcitos amarillos a la vez que me aseguraba que mi blusita negra estuviera bien ajustada, sonriendo a la vez que le daba los toques finales a mi cabello, que este día me lo había arreglado con un par de coquetas trencitas.</p><p>Entonces me puse de perfil frente al espejo y me fije en cómo se veían mis nalgas con los shorcitos, recordando las miradas furtivas que Isabela le daba a esa parte de mi cuerpo cuando creía que no la estaba mirando, y no pude evitar sonreír satisfecha al ver que este día me veía ultra guapísima, casi a la altura de Isabela.</p><p>Entonces bajé a toda velocidad las escaleras de mi casa y salí corriendo por el jardín hasta llegar a la casa de Isabela, en donde sin detenerme subí hasta su recamara y entré de golpe.</p><p>&#8220;¡Hola! -Dije muy emocionada, pero la recamara estaba vacía. -¿Isabela, estas aquí?&#8221;</p><p>Pero no obtuve respuesta, hasta que de repente vi una nota en la cama.</p><p>&#8220;Querida Fresita, tuve que atender un compromiso, pero regresaré a las 9. ¿Me esperas?&#8221;</p><p>Me mordí los labios con cierta decepción, y sin saber que más hacer me acurruqué en su cama y me aferré al osito de peluche que ella siempre abrazaba, saboreando el delicioso olor de su perfume mientras fantaseaba con el tipo de escenas que practicaríamos esa noche.</p><p>Hasta que después de algunos minutos me fui quedando dormida.</p><p>Y las horas pasaron.</p><p>De repente abrí los ojos y me sorprendí al ver que ya era de noche. Y cuando chequé mi reloj no me la creía: 11:35 pm.</p><p>Justo en ese momento oí que un carro se estacionaba frente a la casa, y con toda la curiosidad del mundo me asomé por la ventana. &#8220;¿Un Porshe? Wow.&#8221;</p><p>De repente la puerta del lado del pasajero de abrió e Isabela salió del carro, vestida muy sensual con un vestido ajustado blanco y su pelo suelto, aunque visiblemente molesta, y casi inmediatamente del otro lado salió un tipo joven y muy atractivo, vestido elegantemente de negro, que rápidamente fue tras de ella con actitud de suplica.</p><p>&#8220;¡Isabela! P-por favor, yo&#8230;&#8221; El fulano la sujetó del brazo.</p><p>&#8220;¡Déjame, Ricardo!&#8221; Isabela se soltó con un movimiento agitado y siguió avanzando hacia la casa.</p><p>Me quedé en shock. ¿Así que este es el famoso Ricardo?</p><p>Lo siguiente que oí fue un portazo en la entrada principal y los tacones de Isabela subiendo a toda velocidad por las escaleras.</p><p>&#8220;¡Carajo! -Me dije muy nerviosa. -¿Ahora qué hago? Va a pensar que ando de metiche.</p><p>Pero cuando la puerta se abrió Isabela se me quedó viendo con visible felicidad, y un instante después su espectacular sonrisa me derritió.</p><p>&#8220;H-hola, y-yo&#8230;&#8221; La saludé torpemente mientras ella caminaba hacia mí, pero sin darme tiempo a nada colocó sus manos en mis mejillas y me dio un tierno beso junto a los labios, cosa que me hizo abrir los ojos de par en par.</p><p>&#8220;¡Pobrecita! -Puso una expresión muy tierna. -Fresita, perdóname, surgió una complicación y no pude llegar a tiempo.&#8221;</p><p>&#8220;N-no te preocupes. -Le sonreí sonrojada a más no poder. -Aunque estaba muy preocupada, eh.&#8221;</p><p>&#8220;¿Ah sí?&#8221; Levantó una ceja.</p><p>&#8220;Si, pues, –Puse una expresión simpática. -Tenemos mucho que ensayar.&#8221;</p><p>Nos reímos ante eso y entonces Isabela me dijo con total seguridad, casi ordenándolo: &#8220;Bueno, pero hoy te quedarás a dormir conmigo para eso. ¿Ok?&#8221;</p><p>&#8220;C-claro.&#8221; Respondí en un segundo.</p><p>&#8220;Uff, pero antes me daré un regaderazo, ¿Va?&#8221; Dijo Isabela mientras colocaba su pequeña bolsa blanca en el escritorio y se metía al baño, aunque dejando la puerta abierta. -Ponte cómoda y en unos minutos estoy contigo.&#8221;</p><p>&#8220;Está bien.&#8221; Le respondí mientras de un salto me volvía a acostar en su cama, aunque no pude evitar reírme cuando Isabela comenzó a cantar dulcemente bajo la regadera, aunque eso si&#8230;</p><p>&#8230;Perfectamente entonada.</p><p>A diferencia de mi, que cuando cantaba parecía que estaban torturando a una gata.</p><p>Finalmente, luego de 6 revistas mal ojeadas, oí que Isabela cerraba la llave del agua, y por instinto voyerista dirigí mi mirada hacia la puerta del baño, de donde ella salió cubierta únicamente por una pequeña toalla blanca en dirección al closet, en donde rápidamente se puso a abrir mil cajones.</p><p>Y la visión frente a mi era&#8230; indescriptible.</p><p>El agua escurría lentamente por la piel y cabello de Isabela casi de forma indecente, a la vez que su espalda y piernas se tensaban sensualmente mientras ella cambiaba de postura al examinar la posible ropa para esta noche&#8230;</p><p>Y casi me caigo de la cama cuando su toalla cayó al piso, dejando su PERFECTO cuerpo totalmente a la vista mientras ella seguía buscando algo, hasta que finalmente y sin ningún pudor Isabela tomó una coqueta tanguita negra entre sus manos y la fue subiendo por sus piernas hasta que quedó deliciosamente en su lugar.</p><p>Pero el espectáculo no había terminado, y entonces Isabela agarró una playerita blanca y arqueándose con mucha sensualidad se la puso, aunque la perversa prenda apenas le llegaba al ombligo y se apretaba obsesivamente alrededor de sus firmes y bien formados pechos.</p><p>Mi cara de sorpresa decía todo.</p><p>&#8220;Ya estoy lista. -Me dijo con una coqueta sonrisa mientras recogía la toalla para terminar de secarse el cabello, pero al verme sentada con la misma ropa que traía se detuvo de golpe. -¿En serio piensas dormir así?&#8221;</p><p>&#8220;¿Cómo?&#8221;</p><p>&#8220;Quítate los shorts. –Me ordenó. -¿Quieres otra playerita para dormir?&#8221;</p><p>&#8220;Y-yo&#8230;&#8221;</p><p>&#8220;Anda, penosa.&#8221;</p><p>Asentí con timidez y muerta de pena me fui quitando los shorts, quedándome sólo con un par de cursis panties blancas de corazoncitos, a la vez que Isabela tomaba otra playerita de su closet y la ponía en la cama junto a mí. Entonces agarré los costados de mi blusita y con muchos nervios me la quité, para entonces tomar la playera que me había dado y ponérmela lo más rápido posible, aunque en el proceso quedé súper despeinada.</p><p>Isabela inmediatamente se me acercó y cariñosamente empezó a peinarme. &#8220;Te ves súper simpática así, con los pelos parados. Casi parece que alguien se hubiera sentado en tu cara.&#8221;</p><p>Wow. ¿Oí bien? No dijo eso, ¿O sí? ¿Lo dijo? ¿Sentarse en&#8230; la cara?</p><p>Pero Isabela solo sonreía como siempre, sin dar indicación de nada en especial, y cuando terminó de peinarme fue a su buró y sacó unas hojas engrapadas de ahí, dándome un juego de ellas:</p><p>Guión de: Corazón Salvaje</p><p>Escena: 175</p><p>Juan (Sujetando a Mónica con fuerza): ¡Mónica!</p><p>Mónica (Resistiéndose): N-no, Juan, ¡Déjame ir!</p><p>Juan (Desafiante): ¡Nunca! Eres mía, y de nadie más.</p><p>Mónica (Cediendo):J-Juan, no, mi corazón es de otro.</p><p>Juan (La somete contra la cama y le dice): Mientes, y con un beso te arrancaré la verdad.</p><p>Mónica (Respirando agitada): No, no&#8230;</p><p>(Se besan apasionadamente, Mónica se entrega)</p><p>&#8220;Uff. –Suspiré de forma obvia. –Esto, digo, está muy intensa la escena, ¿No?&#8221;</p><p>&#8220;Claro, es la más importante de la novela.&#8221;</p><p>&#8220;Bueno, -Seguí leyendo. –Estoy lista.&#8221;</p><p>De un coqueto salto Isabela se subió a la cama y con un gesto coqueto se estiró para apagar la luz, dejándonos casi a oscuras en la habitación, y entonces se acomodó boca arriba contra las almohadas a la vez que su perversa playerita se le subía tentadoramente. Y lo que dijo a continuación me puso muy, muy nerviosa…</p><p>&#8220;Fresita, ven, súbete en mi.&#8221;</p><p>&#8220;¿Qué?&#8221; Se me cayeron las hojas.</p><p>&#8220;No seas tonta, -Se rió sensualmente. -¡Se supone que en la escena me tienes que someter! Ven, y agárrame de las muñecas.&#8221;</p><p>Con actitud dubitativa me arrodillé junto a ella y le agarré las muñecas débilmente, aunque por su expresión desesperada supe que el regaño era inminente. &#8220;No, Fresita, así no. ¿Así sujetaría Juan a su amada? ¡Tienes que hacerlo bien!&#8221;</p><p>&#8220;P-pero…&#8221;</p><p>&#8220;Hazlo ya.&#8221;</p><p>Me mordí los labios mientras me sentaba en su vientre sin soltarle las muñecas, pero al verme en posición Isabela se acomodó de tal forma que quedé apretándome aun mas contra su cuerpo.</p><p>&#8220;¿Así?&#8221; Le pregunté sin mirarla a los ojos.</p><p>Isabela sólo asintió sensualmente mientras me daba un simpático empujoncito con su pierna.</p><p>&#8220;¿Empiezo ya a decir mis diálogos?&#8221;</p><p>&#8220;Si, pero agárrame mas fuerte.&#8221;</p><p>Sin lograr contener mis nervios la sujeté de las muñecas con más firmeza contra las almohadas, tratando de recordar lo que decían mis hojas. Pero al tenerla tan cerca y sentir su sensual respiración sobre mi rostro me estaba poniendo muy inquieta, así como ver esos labios húmedos que se abrían tentadoramente, casi suplicando ser besados.</p><p>&#8220;¿Lista?&#8221; Isabela me regresó a la realidad.</p><p>&#8220;Si.&#8221; Asentí con una expresión traviesa y acto seguido la sacudí ligeramente contra la cama mientras le decía apasionadamente: &#8220;¡Mónica!&#8221;</p><p>Inmediatamente Isabela entró en &#8220;personaje&#8221;, y con tierna angustia forcejeó contra mí. &#8220;N-no, Juan, ¡Déjame ir!&#8221;</p><p>&#8220;¡Nunca! –Le respondí con intensidad, pero Isabela se retorcía intensamente debajo de mi y cada vez me era más difícil controlarla. -¡Eres mía, y de nadie más!&#8221;</p><p>&#8220;J-Juan, no, mi corazón es de otro.&#8221; Respondió Isabela con angustia, y acto seguido me empujó hacia atrás y casi me caigo de la cama.</p><p>&#8220;Ay, -Me quejé suavemente. -Isabela, ¡Casi me tiras!&#8221;</p><p>Ella solo se rió muy divertida. &#8220;Ah pues claro, ¿O pensabas que Juan sometería a Mónica tan fácilmente?&#8221;</p><p>&#8220;¿Ah sí?&#8221; La miré retadoramente, preparándome para la acción. Aunque Isabela tenía un cuerpo atlético y definido, yo tenía la experiencia de haber &#8220;luchado&#8221; contra mis amigos durante años, y estaba segura de darle una lección que jamás olvidaría.</p><p>Sin duda, sonreí maliciosamente, se arrepentirá de haberme empujado.</p><p>Haciendo uso de una agilidad felina me subí de nuevo sobre Isabela, y antes de ella pudiera resistirse la aprisioné contra la cama, a pesar de que ella inmediatamente trató de zafarse y empujarme de nuevo. Pero esta era una batalla que yo estaba decidida a ganar, y en medio de gemidos y empujones rodamos por la cama una y otra vez, aunque yo siempre lograba colocarme en su espalda y someterla, hasta que después de casi 10 minutos de intensa lucha&#8230;</p><p>La vencí.</p><p>Y de nuevo quedé sentada sobre su vientre mientras mis manos agarraban fuertemente sus muñecas contra la cama, respirando agitadamente a la vez que Isabela se quejaba tiernamente debajo de mí, pero aceptando su derrota.</p><p>&#8220;Ay Fresita, -Se quejó casi sin aliento, pero sonriéndome. -No pensé que&#8230; fueras tan buena peleando.&#8221;</p><p>Pero la obra tenía que seguir, por lo que le dije mis diálogos.</p><p>&#8220;Mónica, ¡Mientes! -Me sorprendí yo misma por la intensidad de mi &#8220;actuación&#8221;, y más cuando temerariamente me acerqué a sus labios. -Y con un beso te arrancaré la verdad.&#8221;</p><p>&#8220;No, no&#8230;&#8221; Se quejó tiernamente y cerró los ojos, aunque abriendo tentadoramente la boca.</p><p>No pude contenerme más y me fui acercando a ella aun mas a su boca hasta que finalmente mis labios rozaron los suyos, pero&#8230;</p><p>¡Pero de nuevo mis malditos nervios! Todo mi cuerpo estaba temblando ligeramente por la emoción, pero yo no encontraba el valor para atreverme a besarla por fin, y durante varios minutos nos quedamos así, respirando una contra la otra, sin movernos ni un milímetro, hasta que…</p><p>&#8220;¿Fresita?&#8221; Dijo Isabela muy suavemente, casi como un suspiro.</p><p>&#8220;¿Si?&#8221;</p><p>&#8220;Bésame, carajo.&#8221;</p><p>Con desesperación mi boca encontró la suya y me aferré a esos deliciosos labios húmedos, besándolos una y otra vez mientras Isabela gemía con ternura y deslizaba su traviesa lengua dentro de mi boca, luchando sexualmente contra mi lengua en medio de la más sensual batalla posible.</p><p>De repente Isabela se soltó y casi me derrito cuando me apretó fuertemente contra ella, mis pechos firmemente contra los suyos mientras nuestras manos comenzaban a deslizarse con total urgencia por nuestros cuerpos y piernas, apretando, sobando y arañando todo lo que estuviera a su alcance.</p><p>Y nuestras bocas no se separaban ni un segundo, y era tal la intensidad con la que nos besábamos que hasta respirar era difícil, ya que apenas trataba de tomar aire sus ardientes labios me volvían a encontrar. Casi sin poder evitarlo comencé a respirar directamente de su boca, acelerándome aun mas cuando las dos comenzamos a rodar juguetonamente por toda la cama mientras nos quitábamos la ropa con impaciencia.</p><p>Yo estaba en éxtasis.</p><p>Mi hambre por Isabela parecía crecer cada vez mas hasta volverse insoportable. Todos mis sentidos estaban desbordados por esa lengua escurridiza retorciéndose en mi interior, el sabor de su ardiente sudor, el acogedor calor de su cuerpo contra el mío&#8230;</p><p>Aunque en mi mente una idea perversa daba vueltas sin parar, un pensamiento que me había obsesionado desde hacía una semana: ¿A que sabrá Isabela?</p><p>Pero a pesar de la calentura no me atrevía a decirle nada, porque quizás ella pensaría que soy una pervertida, o algo peor. Quizás lo mejor sea solo besarnos&#8230;</p><p>De repente, y casi como si me hubiera leído la mente, Isabela se separó de mis labios y con voz muy tierna me dijo&#8230;</p><p>&#8220;¿Fresita?&#8221;</p><p>&#8220;Sip.&#8221; Le respondí con un débil gemido.</p><p>&#8220;Q-quiero&#8230; pedirte algo.&#8221;</p><p>&#8220;¿Si?&#8221;</p><p>Con un gesto simpático Isabela se cubrió la cara con las manos. &#8220;¿Me dejarías sentarme en tu cara?</p><p>Dios mío. El corazón casi se me sale del pecho al oírla decir eso, y sin poder evitarlo me ruboricé muchísimo. &#8220;Oh.&#8221;</p><p>Isabela se rió muy divertida al verme así, y entonces tomó mi rostro entre sus manos y cariñosamente me dijo: &#8220;¿Fresita?&#8221;</p><p>Mis ojos se clavaron en los suyos.</p><p>&#8220;Voy a sentarme en tu cara.&#8221;</p><p>Solo atiné a asentir con timidez mientras lentamente me acostaba boca arriba contra las almohadas, a la vez que Isabela se acomodaba ágilmente sobre mi hasta quedar con sus rodillas junto a mi cabeza y sus manos agarrándose de la cabecera de la cama, aunque sin hacer nada más durante algunos segundos.</p><p>Y la visión del cuerpo de Isabela era espectacular, arqueada de forma felina mientras su piel brillaba sensualmente con la luz que entraba por la ventana. Aunque mis ojos estaban fijos en un lugar muy especial entre sus piernas.</p><p>Un lugar que me obsesionaba.</p><p>Me mordí los labios y apreté con anticipación las sabanas, casi saboreando el delicado coñito que se mostraba tentadoramente frente a mí, un delicioso triangulito de vello negro muy cortito, deliciosamente húmedo.</p><p>&#8220;¿Lista&#8221; Sonó la juguetona voz de Isabela.</p><p>&#8220;Sip.&#8221;</p><p>Con un movimiento sensual Isabela comenzó a bajar su cuerpo hasta que finalmente su coño se apretó contra mis labios, e inmediatamente cerró sus piernas contra mi cabeza de tal forma que quedé completamente atrapada.</p><p>Eso fue tremendamente excitante, y literalmente pude sentir como la adrenalina fluía por mi cuerpo mientras yo abría la boca de par en par y comenzaba a besar y lengüetear con desesperación cada pliegue de su intimidad, hundiendo mi lengua hasta el fondo mientras apretaba sus firmes nalgas contra mi cara, temblando de excitación.</p><p>&#8220;Ahhh, ¡Fresita!&#8221; Gimió Isabela con sexual angustia, estremeciéndose con cada acometida de mi lengua.</p><p>Y yo me aferraba a su sexo como si mi vida dependiera de eso, saboreando el exquisito néctar que fluía entre sus piernas y comenzaba a cubrir mi rostro, respirando agitadamente el sexual aroma que me aceleraba al límite.</p><p>Pero aun quería mas, ya que deseaba ver el rostro de Isabela y sus reacciones a todo lo que le estaba haciendo, así que muy lentamente volteé hacia arriba y lo que vi me arrancó un tierno gemido. Sus hermosos ojos estaba clavados en los míos, y en su rostro se reflejaba una expresión de tierna angustia, y con cada movimiento de mi boca Isabela se ponía visiblemente tensa, haciéndola lucir aun más sexy, si eso era posible.</p><p>Simplemente era demasiado placer, y durante lo que pareció una eternidad me la estuve comiendo con total abandono, mirándola siempre a los ojos, hasta que finalmente&#8230;</p><p>Un poderoso orgasmo impactó violentamente a Isabela, arrancándole el aire mientras ella gemía y arañaba la cabecera en sexual agonía, y entonces llegó otro orgasmo, y otro más&#8230;</p><p>Y yo solo abría la boca mientras me retorcía de placer entre sus piernas, bebiendo su exquisita humedad sin importarme nada Isabela se ponía cada vez más tensa, hasta que después de varios agónicos segundos se dejó caer junto a mí, completamente exhausta y sudando muchísimo.</p><p>&#8220;Oh Dios, Fresa, t-tu boca..&#8221; Dijo muy débilmente, y yo sólo sonreía orgullosa y deslizaba sensualmente mis manos por mi cuerpo, sin creer aun lo que acababa de suceder. &#8220;Wow.&#8221;</p><p>Me acababa de comer a Isabela.</p><p>Pero inmediatamente ella me recordó que todo había sido muy, muy real, porque muy lentamente se arrodilló junto a mí y me besó tiernamente los pechos, lo que me dio unas deliciosas cosquillas que me hicieron reír de vuelta.</p><p>&#8220;Me encantas. -Me dijo con una sonrisa seductora, usando las sabanas para limpiarme un poco la cara. -¿No te habías dado cuenta?&#8221;</p><p>Meneé la cabeza con un gesto infantil. &#8220;Ay pero, ¡Si hasta pensé que todo esto de los ensayos era súper normal para ti!&#8221;</p><p>&#8220;O sea, -Levantó una ceja con simpática incredulidad. -¿Tú crees que ando ensayando besos con todas mis amigas?&#8221;</p><p>&#8220;Nop. -Le respondí tapándome la cara con vergüenza. -Aunque, así como lo dices, pues creo que soy muy tonta por no darme cuenta.&#8221;</p><p>&#8220;Nada mas un poquito, Fresa traviesa.&#8221;</p><p>&#8220;¿Ah sí?&#8221; La miré con un gesto desafiante, y sin darle tiempo a nada me lancé sobre ella de forma juguetona, besándola por todas partes mientras Isabela se reía y forcejeaba contra mí, aunque esta era una batalla que yo no quería ganar, por lo que en unos segundos ella logró sujetarme boca abajo contra la cama mientras me decía al oído: &#8220;¿Sabes lo que te voy a hacer ahora por esto?&#8221;</p><p>&#8220;¿Qué?&#8221; Le respondí con una risita.</p><p>Isabela me dio un tierno besito en el cuello. Luego otro en los hombros. Entonces con la punta de su lengua fue bajando por mi espalda hasta llegar a mis nalgas, las cuales mordió amorosamente, y entonces&#8230;</p><p>Agarró una almohada y la colocó debajo de mi vientre, dejándome con el culo levantado.</p><p>&#8220;¿Q-que haces?&#8221; Le pregunté con mucha pena.</p><p>&#8220;Me encantan tus nalguitas. -Isabela se rio juguetonamente mientras me las apretaba y sobaba sin parar. -Paraditas, redonditas, firmes. Uff.&#8221;</p><p>&#8220;Y-ya me había dando cuenta.&#8221; Le respondí con timidez mientras ella seguía fascinada con esa parte de mi anatomía, hasta que de repente su rostro se hundió sexualmente entre mis nalgas y su traviesa lengua llegó a mi delicado agujerito trasero, el cual comenzó a lengüetear rápidamente en círculos.</p><p>&#8220;I-Isabela, oh Dios.&#8221; Gemí con total excitación y sorpresa, arañando las sabanas mientras instintivamente arqueaba y levantaba las nalgas un poco más, hasta que después de casi 10 minutos de perversa &#8220;preparación&#8221;&#8230;</p><p>&#8220;Prepárate Fresa, esto te va a encantar.&#8221;</p><p>Pero no pude ni responder, porque de nuevo su boca se apretó contra mi culo y su lengua se metió hasta el fondo de mi ano, bombeándolo vigorosamente de atrás para adelante sin parar.</p><p>&#8220;¡AAAAAAhhhh!&#8221; Me retorcí sobre la cama en éxtasis, fascinada con lo que Isabela me estaba haciendo, ya que nunca hubiera pensado que algo ahí &#8220;atrás&#8221; se sentiría tan bien. Además, el solo hecho de pensar que esa viborita traviesa retorciéndose en mi culo era la lengua de Isabela le daba un morbo exquisito a la situación.</p><p>Pero la cosa no quedó ahí, y casi me desmayo cuando Isabela comenzó a frotar salvajemente los pliegues alrededor de mi clítoris con sus dedos, llevando mi cuerpo hasta el límite en medio de ruidosos gemidos.</p><p>No podría aguantar mucho tiempo así.</p><p>El placer quemaba y envolvía mi cuerpo de una forma irresistible, todo mientras los perversos dedos, lengua y boca de Isabela no me daban ni un respiro.</p><p>Y no pude mas.</p><p>De repente un violento orgasmo me hizo estremecerme salvajemente contra la cama, y luego otro mas y otro, y sin tiempo que perder lsabela se apretó fuertemente contra mi coño, devorando los jugos que mi cuerpo deliciosamente le daba durante lo que parecieron siglos, hasta que&#8230;</p><p>Respirando agitadamente me dejé caer sobre las almohadas, e Isabela simplemente se quedó recostada sobre mis nalgas mientras yo me recuperaba, las dos en total silencio.</p><p>Exhaustas. Sudadas. Empapadas. Calientes.</p><p>Hasta que finalmente ella se arrastró por la cama para quedar detrás de mí en posición de cucharita, cosa que me hizo reírme tiernamente cuando sus delicados brazos me apretaron por la cintura contra su cuerpo.</p><p>&#8220;¿Fresita? –Me dijo al oído, para entonces darme un suave beso en el cuello. –Te quiero mucho.&#8221;</p><p>&#8220;Yo mas.&#8221; Le respondí cariñosamente mientras me acurrucaba contra su cuerpo, sintiéndome totalmente segura mientras Isabela seguía dándome tiernos besos en el cuello y jugaba con un dedo en mi ombligo.</p><p>Pero había algo que me preocupaba&#8230;</p><p>&#8220;Isa, -Le pregunté con ansiedad. -¿Y ahora que sucederá?&#8221;</p><p>Ella me apretó aun mas contra su cuerpo y con voz suave me dijo al oído: &#8220;No sé. Pero no te preocupes por eso, ahora quiero verte dormida en mis brazos, como cuando te cuidaba hace años, ¿Recuerdas?&#8221;</p><p>&#8220;Sip.&#8221; Le respondí con una sonrisita amorosa, y el sentirme así de segura entre sus brazos fue el mejor calmante, ya que casi sin darme cuenta me fui quedando dormida, completamente feliz.</p><p>Y entre sueños solo oía su dulce voz, que me decía suavemente&#8230;<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/un-corazon-de-fresa/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>La siesta</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/la-siesta</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/la-siesta#comments</comments> <pubDate>Fri, 12 Feb 2010 09:00:05 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Lesbianas]]></category> <category><![CDATA[porno lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos lesbicos]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[sexo lesbianas]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=119</guid> <description><![CDATA[Relato porno 12 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. La miro dormir, apenas se ha dado cuenta del cambio, del distinto peso del colchón o el peso ligero en la almohada. Ni siquiera que el olor es distinto. Parece dormida, muy dormida, pero sospecho que hay truco, porque su respiración es un poco [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 12 de febrero del 2010, los mejores relatos <a href="http://www.queporno.es" target="_blank">porno</a>. La miro dormir, apenas se ha dado cuenta del cambio, del distinto peso del colchón o el peso ligero en la almohada. Ni siquiera que el olor es distinto. Parece dormida, muy dormida, pero sospecho que hay truco, porque su respiración es un poco agitada y las aletas de su nariz se separan con cierta violencia. Además tiene las mejillas enrojecidas, con un rubor sensual, oscuro, terrenal. La observo y pienso que <a href="http://www.webcam.conejitax.es" target="_blank">ella </a>también se siente observada, pero me pregunto si sabe quien es la que le mira.</p><p>Juego su juego, de manera que apoyo mi cabeza sobre el codo y la miro. Sé que ella lo sabe y noto que su respiración se ha agitado más. Me llena de esperanza pensar que también sabe que soy yo, que se ha agitado más porque sabe que soy yo. Comienzo el ejercicio de fomentar mi <a href="http://www.webcamxxx.bragax.com" target="_blank">excitación </a>viendo su desnudo, comiendo con los ojos su piel, oscura y en sombra, en la penumbra de la habitación a la caída de la tarde. <span id="more-119"></span>Las persianas apenas dejan pasar unos rayos del sol de poniente, que se han detenido sobre las sábanas revueltas, al lado de sus pies. Y miro los pies descalzos, desnudos, recorro sus pantorrillas, altas y finas, la piel de sus piernas, delicada y brillante por un suave barniz de sudor, su cuerpo, boca abajo, deja ver la rotundidad de sus muslos, el pliegue sereno de sus nalgas, carnales, generosas, más blancas que el resto de su piel, más apetecibles que ninguna otra parte de su cuerpo.</p><p>Está doblada sobre su cintura, tan breve, y debajo de su brazo sobresale uno de sus senos, un poco, apenas se aprecia el pezón, oscuro, casi azulado, enredado con su pelo revuelto y esparcido por la almohada, medio tapando la cara. En su juego se sabe mirada y cada vez le cuesta más disimular que duerme. Los párpados se mueven, y es evidente su nerviosismo, y bajo la nariz, tiene un huequito entre ambos picos del labio superior en el que descansa una breve gota de sudor, como en una hoja de rocío. No espero más me puede el impulso de besarla, y me acerco a su labio, robando, absorbiendo, chupando y mi cuerpo se ha acercado casi sin darme cuenta al suyo, de forma agitada, sin yo quererlo ni esperarlo. La beso, le abro la boca con mi lengua y chocan los dientes, y gimo sin querer, de deseo, de ansiedad y de miedo a su reacción. Ha abierto los ojos, como asustada, y con ello me confirma que sabía que era yo, pero sigue jugando su juego de ignorancia, de pudor y provocación absoluta, porque lejos de cortarme su azoramiento, me ha levantado un fuego terrible desde lo más profundo de mi vientre, que sube y me atrapa sin dejar que mi garganta pronuncie las dulces palabras con las que tenía pensado tranquilizarla.</p><p>No hay tranquilidad, no hay cuartel, sólo deseo, y cada movimiento que ella hace, cada uno de sus intentos por hablar o cambiar de postura son frenados por mi boca, que se mueve dentro de la suya, tragando sonidos, mordiendo labios, arrastrando su lengua dentro de mí, y no tengo piedad tampoco con su cuerpo. Me he puesto encima, sujeto sus brazos con los míos y sostengo sus piernas enredadas a las mías. Me parece que lucha que intenta zafarse, pero no estoy dispuesta, ni mucho menos a soltar a mi presa. No quiero, así que insisto en mi fuerza, en esta dulce contienda de cuerpos unidos, que se juntan y sueltan, que se aferran y amoldan el uno contra el otro, y abro sus piernas con unos de mis muslos, bajando la mano toco su pelvis, el monte de venus, hermoso y blando y finalmente llego a su vulva, que está tan húmeda que apenas la rozan mis dedos han quedado impregnados de abundante líquido. No hay más juego. Separo mi boca de la suya, roja de tanto mordisco violento, y le digo:</p><p>&#8220;-No finjas más, te gusta, también tú me deseas, míra mi mano, mojada de ti&#8221;.</p><p>Y me ha mirado, primero con rabia, y luego ha bajado lo ojos, y se ha perdido. Me acerco , despacio, a su oído y le digo:</p><p>&#8220;-Hoy serás mi puta, y harás todo lo que te diga, porque quieres hacerlo, porque lo deseas, porque te mueres de ganas. Así que chupa mi mano, y reconoce el sabor de tu coño.&#8221;</p><p>Parece, ha puesto cara de echarse a llorar, pero me ha sujetado fuerte, la cintura, y ha chupado mis dedos, cerrando los ojos, absorbiendo, separando y haciendo notar su lengua, y me mareo de deseo y de placer, me aflojo yo ahora, viendo su cara, entre apenada y viciosa. Y mi deseo se hace por momentos más tierno, le busco el cuello, y arrastro mis labios, la punta de mi lengua por el perfil de su garganta, y busco de nuevo su boca, pero mi beso ahora le acaricia, le saluda suavemente, mientras me agito sin querer, mi cintura se mueve buscando un ritmo, que acomodar al suyo. Y también ella se agita debajo de mí, siento su vientre bajo el mío.</p><p>Miro la habitación, hay un armario a los pies de la cama, un armario con luna, un espejo grande y viejo, un poco comido por los bordes que refleja lo que está pasando entre las sábanas.</p><p>-Vamos allí- le digo, mientras la arrastro a los pies de la cama y la siento en el borde, yo detrás. Veo ahora mi cara inflamada y roja, un poco salvaje, entre su pelo negro y suelto. Tiene una expresión infantil, como de niña enfadada que me hace perder el control. La beso en la cara, en el cuello, en la boca volviendo su cara hacia atrás y miro la imagen repetida en el espejo, que me devuelve, como una tromba, junto a nuestra imagen una nueva oleada de deseo. Miro de frente y nuestros ojos se encuentra en el espejo, está seria, apenas puede respirar, quiere sonreír y no puede, está hermosa, allí sentada, desnuda delante del espejo y de mí. Le digo: &#8220;Abre las piernas, abre tus piernas que vea abrirse tu cuerpo&#8221;.</p><p>Y se fue abriendo, despacio, y sonreía ahora sabiendo que cada segundo que pasaba iba aumentando mi deseo, ahora era ella la que mandaba sobre mí, la que se tomaba todo su tiempo para calentarme, la que se sabía dueña de la situación. Y finalmente muestra su coño, perfecto, de pilado, apenas una suave pelusa negra le recubre el monte de venus,.</p><p>Sube las piernas, y así se abrirá más, sube las piernas y dobla las rodillas, y míra como es este espectáculo de tu cuerpo abierto. Y después tócate, que yo sepa donde te gusta, cierra los ojos y apóyate en mí, que te vea tocarte, que sepa los lugares donde desencadenar tu placer.</p><p>Y en el espejo, un brillo blanco se desprende de su vulva y se derrama entre sus piernas cayendo y mojando la colcha.</p><p>Pero verla en el espejo, relajada sobre mí, tocando sus labios, introduciendo su dedo en los precisos lugares de su intimidad fija toda mi atención. Yo también participo, mis dedos vuelan buscando esos mismos lugares, investigando, deslizándose con el increíble jugo que está soltando todo sus sexo. Y me retiro, cae sobre la cama, ahogando gemidos y gritos, respirando fuerte, las piernas abiertas y el sexo ofrecido a mí. Me arrodillo y paso mi lengua por todos esos sitios mojados, recogiendo su suave sabor dulce. Paro y comienzo, paro cuando veo que su agitación es más grande, que sus pezones están erectos, que se los pellizca compulsivamente y que sus pies se estiran buscando, buscando el placer.</p><p>No te vas a correr todavía . Quiero que tu excitación suba, que sigas excitada mientras jugamos ahora, las dos juntas, una contra otra, mientras me tocas a mí.</p><p>Llora y gime pidiendo que e deje, que la mate de gusto, que le suelte al placer. Pero no cedo. Vuelvo a su cara, y me aprieto contra ella. Sus movimientos son tan violentos, busca tanto el orgasmo que su pelvis me hace daño cuando choca contra la mía.</p><p>Y es que no quiero que estalles como una bengala, quiero que sigas caliente después de tu orgasmo, quiero que quede deseo después del placer, por eso vamos a retrasar el momento tanto como podamos.</p><p>Me mira casi con odio, o un furor ciego que la lanza contra mi pecho, y me muerde la carne blanca de mis senos y me arruga el pezón con sus dientes, mordisqueando, me hace desfallecer. Es ahora ella la que toma la iniciativa y eso me hace perder el control, me dejo caer sobre la espalda, completamente abandonada a sus manos, a su talle , a su boca y a su fuego.</p><p>Y nos juntamos, sus dedos buscan mi sexo, tan húmedo y más caliente que el suyo, y cada uno de sus roces me hace sentir mil aguijones, quiero que penetre mi vagina con sus dedos, que pegue fuerte ahí dentro, se lo digo apenas ahogando un grito, y obedece con furia, y me dice que me matará de gusto, que me hará caer de placer, que me dejará extenuada.</p><p>Me muero, apenas puedo ser consciente de todo el placer que me agobia, que me estalla entre sus dedos, que me sube desde el centro de mi cuerpo hasta la garganta, y me anula . Estoy vibrando entera, de los pies a la cabeza, en un orgasmo intenso, largo, repetido, siento que floto y la veo volcada sobre mí. Se arrastra entonces sobre mí, y choca su coño contra el mío, en cada arremetida mi placer sube en intensidad, lo roza con fuerza, y despacio, noto todo sus sexo en contacto con el mío, oigo su voz, me dice cosas que apenas distingo porque son gruñidos bestiales, tacos, insultos, que me encienden.</p><p>Y cae exhausta, está ardiendo de ganas de correrse y no ha podido, y me ha visto a mí estallar una y mil veces; está frustrada y la calmo con mi voz, la amanso con besos, con caricias, pero su fuego es un incendio que lo devora todo y quiere que le haga sentir, que le toque su interior, que roce su clítoris, que lo restriegue fuerte y que la mate de gusto, me dice.</p><p>Y combino mis dedos en su clítoris y en su interior, y su cintura se curva sus piernas se estiran, y se contrae su cara en un gesto mientras lanza un gemido interminable.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/la-siesta/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>El amor duele</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/el-amor-duele</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/el-amor-duele#comments</comments> <pubDate>Thu, 11 Feb 2010 09:02:29 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Lesbianas]]></category> <category><![CDATA[lesbianas follando]]></category> <category><![CDATA[porno con lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos porno lesbianas]]></category> <category><![CDATA[sexo con lesbianas]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=117</guid> <description><![CDATA[Relato porno 11 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Voy en tercer año de la universidad, hoy comienzan las clases y estamos ansiosos, mi universidad es privada, entonces mirare a los mismos de siempre, lo bueno es que he aceptado trabajar con mi tía. Mi mama falleció hace mucho, me he quedado con [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 11 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Voy en tercer año de la universidad, hoy comienzan las clases y estamos ansiosos, mi universidad es privada, entonces mirare a los mismos de siempre, lo bueno es que he aceptado trabajar con mi tía.</p><p>Mi mama falleció hace mucho, me he quedado con mi papa y su nueva esposa. Es agradable pero a veces quisiera que yo no estuviera en la vida de mi papa para poder ella tener el camino libre.</p><p>Me vestí y Salí de la habitación, como todas las mañanas mi padre salio temprano.</p><p>Sirvienta: señorita ya es tarde desea que le prepare unos waffes.</p><p>Sol: no gracias, comeré en el camino.</p><p>Sirvienta: el chofer la esta esperando desde hace 10 minutos.</p><p>Sol: gracias.</p><p>Subí al carro, en el camino, pensaba en bajarme en una de esas estaciones para tomar el microbus, he ir a mi destino, mi padre me obligo a que el chofer me fuera a dejar y atraer.<span id="more-117"></span></p><p>Suena mi teléfono:</p><p>Sol: alo.</p><p>Papi: buenos días mi princesa, hoy es tu primer día en la universidad.</p><p>Sol: estuviera mas lindo el día si me dieras carro, ya puedo conducir.</p><p>Papi: no hija mía, tu iras como toda una princesita.</p><p>Sol: ya no soy una niña.</p><p>Muy enojada cuelga el teléfono. Cuando se da cuenta que ya esta en aquella universidad.</p><p>Baja del carro, camina hasta la mesa, allí espera que sus amigos lleguen.</p><p>Pedro: hola mi vida, me has extrañado en estas vacaciones.</p><p>Sol: hola tenemos que hablar.</p><p>Pedro: no suena bien eso, mi amor.</p><p>Sol: tenemos que terminar, supe que en las vacaciones tú me engañabas.</p><p>Pedro: mi amor como dices eso, si yo tengo ojos solo para ti.</p><p>Ileana: a mi me dice lo mismo.</p><p>Pedro: no seas chistosa Ileana.</p><p>Ileana: buenos días sol, como estas.</p><p>Sol: cansada de que me vengan a dejar, desearía tanto que mi papa entendiera que deseo manejar.</p><p>Ileana: mañana te iré a traer, para que no te pongas así, vamos a la clase.</p><p>Pedro: mi amor, te puedes quedar.</p><p>Sol: nos vemos.</p><p>Entre a clases, pasaron la lista para que pusiéramos nuestro nombre, no había espacio por que una alumna había hecho un dibujo.</p><p>Puse mi nombre y pase la lista, la compañera de atrás dijo que yo había dibujado eso, que no había donde escribir.</p><p>Todos en la clase se rieron cuando la licenciada levanto el dibujo y decía: harpy, que es arpía.</p><p>Muy molesta me saco de la clase.</p><p>Bueno todo el día paso tranquilo después de este incidente, cuando me iba a meter al coche.</p><p>Licenciada Lorena: señorita se le olvido su dibujo.</p><p>Sol: lamento mucho no era mío.</p><p>Licenciada Lorena: firmaste tu, así que no tienes derecho de entregar la próxima tarea, buenas tardes.</p><p>Entre al coche.</p><p>Solo el teléfono y era mi tía Carol. Le dije que si aceptaba ser su tutora, donde ella trabaja que es en una universidad del estado.</p><p>Le pedí a mi chofer que me llevara allí.</p><p>Al bajar todos se me quedaron viendo, unos gritaban que linda princesita.</p><p>Así que estaba buscando la clase de mi tía, cuando me tope accidental con una chica, blanca, ojos claros.</p><p>Desconocida: que te pasa no vez donde caminas.</p><p>Sol: disculpa estoy buscando t34</p><p>Desconocida: no soy tu guía.</p><p>Uy que agresiva y que abusiva, así que fui al salón de maestros, llame a mi tía y ella vendría por mi.</p><p>Se tardo unos 10 minutos me llevo hasta su aula, cuando entro, veo a la desconocida, enzima de la mesa bailando.</p><p>Así que mi tía dice silencio empezara la clase.</p><p>Desconocida: quien dice que empieza la clase.</p><p>YO dijo mi tía.</p><p>Desconocida: a mi nadie me manda.</p><p>MI nombre es Carol Salazar.</p><p>Soy su Nueva arquitecta.</p><p>Señorita Daniela siéntese inmediatamente.</p><p>Desconocida: gracias así me llamo, pero no, por que es tan aburrida.</p><p>Arquitecta Carol Salazar: Respéteme si no ahora mismo se sale del semestre de una vez.</p><p>Daniela: gracias ahora me sentare.</p><p>Arquitecta Carol Salazar: implementare historia de la arquitectura 1, nuestra clase será muy didáctica, les presento a mi sobrina, se llama Sol Camuz Salazar, ella será su tutora, ella las ayudara, podrán pedirle a ella ayuda para los exámenes, dudas, ella calificara sus trabajos, también los viernes implementara una clase.</p><p>Daniela: ay la torpe, que aburrido, la princesita nos enseñara educación.</p><p>Jajá jajá jajajaj jajaj ajajá se escucha en toda la clase.</p><p>Silencio dice Arquitecta Carol Salazar: se lo advertí, se sale inmediatamente te mi clase.</p><p>Daniela: lo siento ya no diré nada si.</p><p>Arquitecta Carol Salazar: le di una orden se sale inmediatamente hoy no recibirá mi clase.</p><p>Daniela: esta bien.</p><p>Mi tía les dejo un ejerció, salio mi tía de la clase</p><p>Arquitecta Carol Salazar: el ejercicio se lo dan a Sol, no hay excusas por las cuales no llegue este ejercicio a mí. Sol si entra Daniela que realice la tarea te quedas esperando que termine tengo junta nos vemos.</p><p>Sol: bueno tía.</p><p>Estaba sentada esperando que terminaran.</p><p>Después de media hora fueron todos terminando, recogiendo las cosas y entra Daniela.</p><p>Daniela: que tengo que hacer.</p><p>Sol: este ejercicio.</p><p>Daniela: pan comido ahora lo termino para que te vallas a tu vida color de rosas.</p><p>Sol: por que tanta agresividad conmigo, que te he hecho dime.</p><p>Daniela: el hecho que vengas en coche, que bajen abrirte la puerta, que quieres que te diga princesita.</p><p>Sol: no tengo la culpa.</p><p>Daniela: si la tienes, otra riquilla que nos va a venir a dar clases de moral.</p><p>Sol: sabes que termina el ejercicio y te vas, eres insoportable.</p><p>Daniela: tu una princesa.</p><p>Sol: gracias.</p><p>Paso un buen rato así, cuando me llamaron por el teléfono,</p><p>Sol: alo</p><p>Papi: hija como estas, por que aceptaste trabajar con tu tía.</p><p>Sol: por que tu nada me dejas hacer.</p><p>Papi: tú tienes todo, no necesitas nada.</p><p>Sol: ya te dije deja de planear mi vida.</p><p>Daniela: uy la princesita esta enojada.</p><p>Sol: cállate y apúrate.</p><p>Daniela: ya termine mi princesita.</p><p>Papi: quien esta allí.</p><p>Sol: una alumna.</p><p>Daniela: grita hola suegro.</p><p>Papi: en la casa hablamos.</p><p>Sol: por que dijiste eso, que te pasa.</p><p>Daniela: aquí esta mi tarea. Cierra la puerta, se acerca a mí. Crees que no he visto como me miras.</p><p>Sol: lo siento no te he visto.</p><p>Daniela se quito la blusa, allí si miras bien mis senos.</p><p>Sol: no me tengo que ir.</p><p>Daniela: a que le tienes miedo princesita.</p><p>Me acorralo, me sujeto las manos.</p><p>Daniela: uy que linda estas princesita.</p><p>Sol: quítate de enzima por favor.</p><p>Daniela: mordió el cuello de sol.</p><p>Sol: Mm&#8230; Mm&#8230; por favor quítate.</p><p>Daniela: te gusta mi princesita.</p><p>Sol: Mm&#8230; quítate te dije.</p><p>Salí corriendo de la clase. Se me olvido los ejercicios así que tuve que volver.</p><p>Daniela: volviste princesita, quieres más.</p><p>Sol: vete vengo por los ejercicios.</p><p>Daniela: Mm me gusta como te pones de enojada princesita.</p><p>Sol: vete ya….</p><p>Daniela: me voy si me das un beso en la mejilla como amigas.</p><p>Sol: vete ya….</p><p>Daniela: no princesita si no me das mi beso en la mejilla no me iré.</p><p>Sol: esta bien.</p><p>Me acerque lentamente y a besar su mejilla cuando nos resultamos besando en los labios. Quería separarme de sus labios pero me gusto besarla, así que le respondí el beso.</p><p>Daniela puso su mano en el cuello, me dijo nos vemos.</p><p>Me quede así como que estuvo tramando.</p><p>Me junte con mi tía, llegaron a traerme. En mi casa la esposa de mi padre como te fue, te estuvo llamando Pedro.</p><p>Sol: ay gracias que estés bien.</p><p>Me quede pensando en ese beso, ya dispuesta a ducharme, me quito las joyas, me di cuenta que mi cadena no estaba, le di vuelta y vuelta, pero no encontré. Me puse bastante triste por que era una medallita que tenia la foto de mi mami.</p><p>Al otro día fui a la universidad, me encontré con mis amigos, hablamos de todo, molestamos.</p><p>Pedro: mi amor podemos hablar.</p><p>Sol: ya lo que dije.</p><p>Pedro: yo no quise engañarte.</p><p>Sol: ya vez las cosas pasan por algo me fui de allí.</p><p>Recordando donde había dejado mi medalla, me recordé que Daniela y yo nos besamos, Mm que delicia de beso, me recordé que ella puso sus manos en mi cuello, salte y dije ella la verde agarrado, espero que si se callo que me la devuelva.</p><p>Así que llegue a mi trabajo con mi tía, ella estaba dando la clase así que yo en silencio entre. Daniela ni me miraba, será que quería poner atención o simplemente solo fue un beso bobo.</p><p>Mi tía como siempre les dejo un ejercicio y la tarea.</p><p>Se fue vaciando la clase, hasta que quedo Daniela.</p><p>Mi tía se fue y dijo que esperara las hojas de Rodrigo y Daniela.</p><p>Me quede esperando y Rodrigo me dio su hoja y se marcho.</p><p>Daniela no había terminado.</p><p>Sol: Ey Danny no tienes mi medallita.</p><p>Daniela: no la tengo.</p><p>Sol: Mm es que se me callo y era muy especial para mí.</p><p>Daniela: me vas a dejar terminar.</p><p>Sol: claro disculpa.</p><p>Ya termine toma.</p><p>Sol: Danny que te pasa estas molesta conmigo.</p><p>Daniela: no, nada que ver pero me tengo que ir.</p><p>Sol: bueno, mínimo despídete.</p><p>Daniela: se acerca a sol.</p><p>Ahora yo soy la que volteo mi cara para darle un beso en los labios.</p><p>Perdón dice Rodrigo</p><p>Daniela: nos vemos.</p><p>Rodrigo: hola, te gustaría salir conmigo a tomar algo.</p><p>Sol: muchas gracias, pero no puedo.</p><p>Rodrigo: quieres salir con ella verdad.</p><p>Sol: no es eso&#8230;</p><p>Rodrigo: ella terminara lastimándote ella simplemente es así.</p><p>Sol: no es por ella.</p><p>Rodrigo entonces sal conmigo.</p><p>Sol: no puedo, hoy no puedo.</p><p>Bueno nos vemos.</p><p>Ahora entran como los pensamientos de cada uno.</p><p>Rodrigo: hola Danielita.</p><p>Daniela: que hay.</p><p>Rodrigo: por que siempre te metes en mis conquistas.</p><p>Daniela: quien es ahora tu conquista.</p><p>Rodrigo: en Sol, que rica esta chica.</p><p>Daniela: imposible para ti.</p><p>Rodrigo: cuando que me la llevo a la cama.</p><p>Daniela: yo me la llevare a la cama antes.</p><p>Rodrigo: te apuesto el dinero que me debes.</p><p>Daniela: trato hecho, si gano no te debo nada.</p><p>Rodrigo: si pierdes, me cumples mi fantasía y me pagas lo que me debes.</p><p>Daniela: vale, acepto.</p><p>Sol: ya estando en mi casa, me puse mas triste por que pensé que la única persona que tenia mi medalla era Daniela, también me puse triste por la forma que me había tratado.</p><p>El beso que me dio fue frío.</p><p>Realmente no se que pasa por mi mente. Ella me atraía un montón, es una chica muy linda, además me gusta como se ríe, es alegre y sobretodo le gusta molestar.</p><p>Linda niña me dormí tarde pensando en ella.</p><p>Hoy no tenia clases en la universidad, así que aproveche a ir de compras, convencí a mi papa de llevarme yo el carro, entre al supermercado.</p><p>Daniela: buenos días mi princesita como estas.</p><p>Sol: ah no sabía que trabajabas acá.</p><p>Daniela: si trabajo aquí ayudando a los riquillos.</p><p>Sol: bueno, disculpa iré a comprar unas cosas.</p><p>Daniela: lamento haberme comportado ayer así, estaba molesta por que el tema de la clase no me lo sabía.</p><p>Sol: si deseas yo te ayudare a ponerte al corriente con esa clase.</p><p>Daniela: en serio arias eso por mi.</p><p>Sol: deja iré hacer las compras y luego me ayudas a poner todo en el carro.</p><p>Después de 30 minutos cancele y traía todo yo hacia el carro, cuando apareció</p><p>Daniela: hola mi princesa, no te dije que te ayudaría.</p><p>Sol: estabas ocupada.</p><p>Daniela: dame tus cosas amor.</p><p>Sol: gracias.</p><p>Daniela: ya te vas, como me pagaras.</p><p>Sol: con besos si no te molesta.</p><p>Beso muy despacio a Daniela.</p><p>Pedro: por ella me habías dejado, que bajo has caído sol.</p><p>Sol: si te deje pero no por ella bobo, si no por tus engaños.</p><p>Daniela: quien es este princesita.</p><p>Pedro: su exnovio y tu la ramera con quien esta.</p><p>Sol: déjala, y si amor este es el que no me hacia ni por las noches feliz, podré perdedor.</p><p>Nos empezamos a reír las dos.</p><p>Sol: a que hora sales.</p><p>Diana: dentro de media hora.</p><p>Sol: ve hacer tu trabajo, yo me quedare en el carro esperando.</p><p>Daniela llama a Rodrigo</p><p>Daniela: hola, te llamo para decirte que vas perdiendo, adivina quien me esta esperando en la salida.</p><p>Rodrigo: vamos dime la chica Sol.</p><p>Daniela: exacto. Así que estoy a un paso de acostarme con ella.</p><p>Rodrigo: uy que mal y como voy a saber si te acostaste con ella o no.</p><p>Daniela: un video, lo demostrara.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/el-amor-duele/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>El restaurante de la laguna</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/el-restaurante-de-la-laguna</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/el-restaurante-de-la-laguna#comments</comments> <pubDate>Wed, 10 Feb 2010 09:04:23 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Lesbianas]]></category> <category><![CDATA[porno con lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos de lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos porno lesbianas]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=113</guid> <description><![CDATA[Relato porno 10 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Ahí estaba, sentada en la mesa con un café americano a lado mío y enfrente de mi la lap-top, me encontraba en aquel restaurante al que me encantaba ir después de el trabajo, es un lugar calido y tranquilo, iba ahí muy a menudo [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 10 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Ahí estaba, sentada en la mesa con un café americano a lado mío y enfrente de mi la lap-top, me encontraba en aquel restaurante al que me encantaba ir después de el trabajo, es un lugar calido y tranquilo, iba ahí muy a menudo aparte de que la mesa que siempre escogía tenia una vista magnifica hacia la laguna, donde por momentos me ponía a divagar con mis pensamientos soñando en esa chica de mis sueños, con la que quiero compartir mi vida y al mismo tiempo veía tan pero tan lejos.</p><p>Me imaginaba llegar de el trabajo y que me pudiera recibir con una rica sena en esa mesa donde siempre habría un pequeño arreglo florar en el centro, el cual yo le regalaría, hasta que el mesero me interrumpió…<span id="more-113"></span></p><p>-Señorita Dulce-</p><p>-Dime Gustavo-</p><p>-El señor de aquella mesa me ha dicho que si usted gusta el puede pagar el café que esta tomando y le manda este recado-</p><p>-Gracias, aunque le puedes decir que no es necesario que lo haga, pero que aun así agradezco su interés-</p><p>El mesero se retiro directamente a la mesa de el señor que se encontraba a poca distancia de mi, cuando Gustavo termino de decirle lo que yo le había dicho el señor volteo a verme y le sonreí en forma de agradecimiento, doble y guarde en mi bolsa el recado que me había mandando sin siquiera abrirlo, estaba a punto de pedir la cuenta cuando te vi., eras tu, la chica que siempre había soñado y fantaseado en ese lugar, cabello largo color negro a la altura de su cintura, esa cara que irradia felicidad, esos hermosos ojos color café que tienen ese brillo tan especial y los cuales podía ver todo el día sin cansarme, su piel blanca y esa sonrisa que me dejo cautivada.</p><p>Entro junto con una pareja, un señor corpulento y una señora que a pesar de ser mayor era casi igual de bella que ella, para mi buena o mala suerte llegaron y se sentaron con el señor que me había mandado la nota con Gustavo, fue un sentimiento tan traumante que no sabría como describirlo, impotencia con enojo seria lo mas parecido.</p><p>Recordé la nota que me había mandado, la tome rápidamente de la bolsa y la saque, decía:</p><p>-&#8221;mis ojos ocas veces pueden ver tanta belleza junta, te dejo mi teléfono atte. Iván Basaldua&#8221;-</p><p>Moría de ganas por marcarle, pero sabia muy en el fondo que no era la mejor idea para acercarme a ella, se mal interpretaría todo y no quería eso, necesitaba calmar mis nervios y pensar con la cabeza fría así que decidí ir al baño solamente a retocarme el maquillaje, tome mi bolsa y fui al sanitario, mientras me tranquilizaba y retocaba mis labios entro ella, no sabia que hacer y volvía a sentirme tan nerviosa como aquella niña a la que por primera vez se enfrenta a esa persona que con solo mirar le tiemblan las rodillas, tome una gran bocanada de aire, la busque con la mirada y le sonreí, pensé lo mas rápido para encontrar un buen pretexto para entablar conversación aunque fuera lo mas sencilla posible, mi mente estaba atrofiada, no podía pensar claramente con ella a mi lado, lo único que deseaba era poder abrazarla y decirle que tenia demasiado tiempo esperándola, sabia que era ella, así la había imaginado con todos esos valores y educación que siempre había esperado en tantas personas y que nunca encontré…</p><p>Mi mente después de recordar los valores que yo esperaba y que sabia que ella tenia como pretexto y para poder confirmarlo tome mis llaves, quite la llave del auto y la del departamento y solo deje la de los cajones de la oficina sabiendo que Sonia, la señora de la limpieza guardaba unas por cualquier emergencia, las saque de mi bolso y las deje a lado del lavamanos junto con el llavero de peluche que me había regalado mi sobrina, guarde mis cosas y salí del baño.</p><p>A pocos segundos de mi salida, escuche su voz, esa voz que acomplejaba el cuadro perfectamente, era tierna, con un toque de dulzura angelical…</p><p>-Disculpa, dejaste tus llaves a lado del lavamanos-</p><p>Era ahora o nunca, así que decidí hacerle la platica aunque no sabia si mi voz sonaría igual por los nervios que me producía el tenerla cerca y haberla escuchado.</p><p>-OH! Muchas gracias me has salvado la vida, como puedo agradecerte, te invito un café para agradecerte-</p><p>-Disculpa, pero solo vine aquí por mi tío que acaba de llegar de Los Ángeles, vine con mis padres y solamente fue para poder recordar como era, tenia mucho tiempo que no lo veía-</p><p>-ah! OK disculpa mi mala educación, mi nombre es Dulce, Dulce Montaño y el tuyo? Al menos me gustaría saber como se llama la persona que hizo que no me volviera loca buscando las llaves- (si lo se, mentira, pero no podía hacer otra cosa para saber su nombre)</p><p>- Mi nombre es Fernanda, mucho gusto, al menos el conocernos sirvió para que al menos no te diera un ataque al no encontrarlas, no te imagino con otra cara-</p><p>-Siempre lo he dicho, el físico solo es el estuche de cómo eres por dentro y que bueno que no me imagines con otra cara, por que por desgracia no la puedo cambiar, trabajo en una agencia de viajes, te dejo mi numero por si algún día tu tío decide regresar a Los Ángeles, ten por seguro que serán los mejore precios que vas a encontrar-</p><p>- Muchísimas Gracias, me tengo que ir, me he tardado mucho aquí y no quiero que mis padres se preocupen por mi, te llamare, te lo prometo-</p><p>-Hasta luego, espero tu llamada, cuídate-</p><p>Y se fue caminando hacia su mesa con esa sonrisa que me dejo con la boca abierta y con el corazón a mil por hora, me asegure de guardar nuevamente las llaves en mi bolsa y camine hacia mi mesa cuando vi a Gustavo cuidando mi laptop.</p><p>-me traes la cuenta por favor-</p><p>-claro que si señorita con mucho gusto-</p><p>Tome mi saco, guarde la laptop y espere a que Gustavo me trajera la cuenta, saque de mi billetera la propina y se la deje en la mesa, el chico se la había ganado muy bien por al menos hacer que le sonriera al tío de Fernanda, cuando llego el chico, metí el dinero a la carpeta donde se encontraba el ticket y tome mis cosas para ir en camino a mi casa después de ese magnifico día.</p><p>Después de 2 semanas de nerviosismo y sin perder detalle de mi celular, empezó a sonar cuando yo me encontraba en una junta de los planes de viaje redondo con la empresa y el desayuno europeo que se les ofrecía a los pasajeros cuando estaba en primera clase, pedí disculpas y salí de la sala de juntas lo tome y en el display aparecía un numero desconocido.</p><p>-Buenas tardes, Dulce Montaño, puedo servirle de algo?-</p><p>-Hola Dulce, soy yo, Fernanda me recuerdas?-</p><p>Como no recordarla si no dejaba de pensar en ella</p><p>-Claro que si señorita, como te encuentras?-</p><p>-Bien gracias pero me gustaría que dejaras de tratarme como un cliente y me hablaras con mas confianza-</p><p>-que bueno, me agrada que te encuentres bien, por fin tu tío regresa a Los Anéjeles?-</p><p>-no, de hecho me dijo que quería quedarse un tiempo por jaca ara recordar lo que es estar en Tierra Azteca-</p><p>Pues a ver si no le gusta mas y termina quedándose aquí-</p><p>-si verdad, fue lo que le dije, pero me dijo que necesitaba regresar para acabar unos asuntos pendientes que había dejado haya, pero dejemos a mi tío, como estas?-</p><p>-pues con trabajo, aunque todavía me queda tiempo para ir al restaurante y poder disfrutar de la vista de la laguna-</p><p>-Desde la mesa en donde estabas se veía la laguna? Dicen que de noche tiene una vista magnifica-</p><p>-si, de hecho es un paisaje muy bonito por la iluminación que le pusieron, de repente el mismo paisaje hace que empieces a soñar, que te parece si te invito mañana por la noche a cenar, como eso de las 8:00pm para que puedas ver que no te miento con lo agradable que es ver la laguna de noche-</p><p>-OK, me parece perfecto, nos vemos mañana a las 8:00 en la mesa donde te encontrabas la otra vez-</p><p>-claro, ahí se come muy bien y mucho mas con una acompañante como tu, te veo mañana a esa hora, cuídate y suerte en tu día-</p><p>-gracias Dulce, igualmente, besos-</p><p>Esperaba con demasiadas ansias que llegara ese día, a la mañana siguiente termine mis pendientes temprano para poder retirarme y tener tiempo para arreglarme, aunque por mas que veía el reloj el tiempo pasaba muy lento, decidí ir al súper a comprar mis víveres y aprovechando perdería un poco de tiempo para solo llegar a mi casa y arreglarme, al llegar al súper fui directamente al departamento de lácteos y compre yogurt, leche y gelatinas, es lo único que necesitaba para desayunar.</p><p>Regrese a mi casa con suficiente tierno ara darme un baño en la tina y poder relajarme antes de verla, empecé a llenar la tina con agua templada, me empecé a desnudar y después de echarle el jabón liquido me metí, el agua estaba deliciosa, de no ser por que todavía tenia los nervios de llegar puntual al restaurante me hubiera quedado dormida ahí, termine mi baño y salí a mi recamara, ahora el problema era que ponerme ara no verme tan formal pero tampoco tan informal, así que decidí usar un pantalón de vestir negro con una blusa azul de botones, zapatos azules y con mi saco negro, termine de vestirme y empecé por el maquillaje, no quería exagerar mucho así que solo delinee mis ojos y me maquille la boca, eran casi las 7:30, solo me dispuse a ponerme perfume y salí del departamento.</p><p>Al llegar al restaurante todavía era temprano, le pedí a la hostess la misma mesa y me llevo hasta ahí, no sabia que hacer mientras la esperaba, me puse a revisar los pendientes para el lunes y me di cuenta que no tenia muchos así que tenia un fin de semana tranquilo, como si me hubieran hablado levante la vista y la vi en la entrada del restaurante caminando con la hostess para que llegara a la mesa donde yo estaba sentada. Nos saludamos con un beso en la mejilla, que a mi me pareció que había durado siglos por el simple hecho de poder rozar su piel, tomo asiento en frente mío y empezamos a platicar.</p><p>-Eres muy puntual Fernanda-</p><p>-No quería hacer esperar a una chica tan bella como tu-</p><p>El color se me vino a la cara y por pena y alegría agache la cabeza y nos quedamos en silencio por un momento…<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/el-restaurante-de-la-laguna/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> </channel> </rss>
