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><channel><title>Relatos Porno &#187; relatos de porno</title> <atom:link href="http://www.relatos.conejitax.es/tag/relatos-de-porno/feed" rel="self" type="application/rss+xml" /><link>http://www.relatos.conejitax.es</link> <description>Relatos porno y relatos de sexo</description> <lastBuildDate>Sun, 29 Aug 2010 10:01:44 +0000</lastBuildDate> <language>en</language> <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod> <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency> <generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator> <item><title>Mi prima pilar fue la primera</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/mi-prima-pilar-fue-la-primera</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/mi-prima-pilar-fue-la-primera#comments</comments> <pubDate>Tue, 17 Aug 2010 12:38:59 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Amor filial]]></category> <category><![CDATA[Novatas]]></category> <category><![CDATA[incesto]]></category> <category><![CDATA[insesto]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[relatos de porno]]></category> <category><![CDATA[relatos incesto]]></category> <category><![CDATA[relatos insesto]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[videos porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=368</guid> <description><![CDATA[Mi nombre es Martín y espero que en este como en mis futuros relatos encuentren el placer que yo sentí al vivirlos. Actualmente tengo 35 años y los he vivido intensamente sobre todo en cuanto a mis vivencias sexuales. Antes de continuar quisiera hacer la salvedad de que todo lo escrito está sujeto estrictamente a [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Mi nombre es Martín y espero que en este como en mis futuros relatos encuentren el placer que yo sentí al vivirlos. Actualmente tengo 35 años y los he vivido intensamente sobre todo en cuanto a mis vivencias sexuales.</p><p>Antes de continuar quisiera hacer la salvedad de que todo lo escrito está sujeto estrictamente a la verdad y a pesar de que esto pueda acarrearme problemas, pues, ni siquiera los nombres han sido cambiados.</p><p>Todo comenzó en 1980, cuando tenía escasos once años y medio y llego a casa para vivir con nosotros mi pequeña prima Pilar (un año menos que yo), ya que por aquel tiempo se había quedado huérfana cuando sus padres murieron en un terrible accidente. Al comienzo me resultaba incómodo que estuviese allí, pues, por ser hijo único estaba acostumbrado a estar solo; pero, con el correr de los meses todo cambio y nos hicimos grandes amigos.</p><p>Paso el tiempo y yo tenía 14 años y ella 13, corría el verano del 83’ cuando la costa norte del Perú se vio afectada por una terrible temporada de lluvias que destruyó muchas viviendas y dañó otras; entre ellas la nuestra en donde el techo de varias habitaciones se vinieron abajo incluyendo el de la recámara de Pilar.</p><p>Fue por ello que debimos reubicarnos. A Pilar y a mi nos pusieron el misma habitación&#8230;, claro que en camas separadas; sin embargo, resultó imposible de evitar que en mas de una vez nos pasasen anécdotas&#8230; digamos&#8230; embarazosas. Por ejemplo el que uno de nosotros entrara al baño de la recamara cuando el otro lo estaba utilizando, o que nos sorprendiésemos el uno al otro cuando nos estábamos vistiendo.</p><p>Al comienzo nos incomodaba; pero, cuando la naciente malicia propia de nuestra edad, nos demostró las &#8220;ventajas&#8221; de estas situaciones todo cambió. Yo; por ejemplo, descubrí que Pili –como solía llamarla- ya no era una niña. Ya se le notaban sus formas femeninas; sus pechitos habían crecido como dos pequeños conos, sus nalguitas ya se mostraban más carnositas y levantadas y en su parte delantera se adivinaba su vello púbico como una escasa pelusita. Tiempo después ella me contaría que lo que vio de mí también le gustó.</p><p>Aquella visiones provocaron en mi sensaciones nunca antes vividas y ella lo notó. No perdía la oportunidad de estar a su lado tanto así que incluso en las escuela los muchachos nos molestaban. En casa yo no perdía oportunidad para mirarle sus aún frágiles; pero, ya apetecibles piernitas y ella era generosa en mostrármelas. Todo el día paseaba por toda la casa en un short negro muy diminuto que no sólo me dejaba verle sus piernas sino también su traserito levantado y bien carnoso ya y su cinturita cada vez más pronunciada. O bien en nuestra habitación luciendo una minifalda tán corta que cada vez que agachaba, giraba o saltaba me dejaba ver el color de su calzoncito y algo más.</p><p>Pasaron los meses y yo estaba tan enamorado de ella que me masturbaba hasta tres veces al día pensando en mil formas de tenerla entre mis brazos. Cuando pensé que ya nada nuevo ocurriría llego el glorioso 18 de Octubre de 1983, día en que mi Pilar cumplía sus 14 añitos.</p><p>Muy temprano me desperté y casi impulsivamente corrí a su cama y al abrazarla y besarla deseándole un feliz cumpleaños sus labios rozaron los míos y ambos nos sobresaltamos; pero, nada dijimos-<span id="more-368"></span></p><p>Ese día la pasamos juntos, pues, por la mañana nos llevaron a la playa en donde comprobé que Pili era toda una mujer ya que a su paso todos los hombre volteaban a mirarla. Por la tarde la acompañamos a llevarle flores a sus padres y luego a misa. Era un cumpleaños mas sin sus padres y eso aún la deprimía. A pesar de que por la noche nos llevaron a cenar y al cine la tristeza no se borró de su rostro y al quedarnos solos en nuestra recámara me miro y nos abrazamos muy fuerte y lloró en mi pecho; entonces, me confesó que sumada a la tristeza de sus padres estaba el que desde el día siguiente ella regresaría a su habitación y no quería hacerlo porque me amaba. La noticia me dejó anonadado y no supe que decir sólo atiné a buscar sus labios y sellar aquel momento con un largo y tierno beso que quizá no fue el mejor de nuestras vidas; pero, que entonces nos estremeció a los dos.</p><p>Luego de ello no dijimos nada sólo caímos en su cama y nos besamos y acariciamos con torpeza; pero, también con gran pasión.</p><p>Luego de unos minutos nos detuvimos y descubrimos que ambos estábamos casi desnudos y aunque al comienzo nos avergonzamos y ella tapó con sus manitas sus dos tetitas, echó a reír cuando le dije con cierta inocencia &#8221; te las he visto un montón de veces&#8221;. Cogió una almohada para golpearme y como resultado del forcejeo acabe sobre ella y ya no sólo besé sus labios sino que esta vez acaricié y besé sus tetitas y logré arrancar de sus labios el primer gemido. Continué mi recorrido descendente por su cuerpo y al llegar a su calzoncito se lo bajé y su respiración agitada era incontrolable y sus gemidos brotaban al más leve roce de mi piel con la suya. Ella ya no reaccionaba y la verdad es que yo no sabía muy bien lo que iba a hacer.</p><p>Sólo recuerdo que abrí su piernitas, me coloque sobre ella, cogí mi pene que estaba completamente hinchado como nunca antes lo estuvo e hice lo que en una revista vi a un hombre hacerle a una mujer. Busque entre sus vellitos y con cierta torpeza a su virgen cuevita y cuando la encontré empecé a presionar con cierto temor hasta que sentí como sus aún infantiles labios vaginales besaban la caliente cabeza de mi miembro viril. Fue entonces que sin pensarlo dos veces empujé con fuerza y al instante mi pene gozaba de esa humedad tibia que sólo lo da la rica concha de una joven mujer.</p><p>En aquella vez no sentí como rompí su himen; pero, ella al percibir que mi enorme instrumento invadía su virginal agujero no pudo evitar el gritar y llorar (la suerte fue que la habitación de mis padres estaba en la planta de abajo y que ellos acostumbraban a escuchar la televisión con volumen alto)y luego me suplicó &#8220;sácamelo Martincito que me duele&#8221;; pero, en aquel momento sólo me interesó mi placer y seguí con lo mío hasta que descargué toda mi leche en su recién estrenada cuevita del placer. Creo que fue lo mejor, pues, elle me confesaría luego que el dolor pronto desapareció para dar paso a un delicioso en intenso placer.</p><p>Nuestros encuentros se darían algunas veces más hasta que en el verano siguiente mi Pili enfermó de fiebre tifoidea que se complicó extrañamente con una meningitis que la llevó a la tumba. Desde entonces me relacioné y desvirgué a cuanta jovencita me dejó buscando en ellas inútilmente a mi Pilar (QEPD)<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/mi-prima-pilar-fue-la-primera/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Un amor caido del cielo</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/un-amor-caido-del-cielo</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/un-amor-caido-del-cielo#comments</comments> <pubDate>Mon, 05 Jul 2010 10:39:41 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Lesbianas]]></category> <category><![CDATA[relatos de porno]]></category> <category><![CDATA[relatos lesbicos]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos pornograficos]]></category> <category><![CDATA[relatos sexo]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=313</guid> <description><![CDATA[Fernanda había salido de la pista hacia 40 minutos y desde el aire solo se veía un bosque con inmensos pinos que parecían acercarse, era verano y se le ocurrió imaginar ese paisaje en invierno, pensaba en eso cuando un sonido de alarma la desconcentro, el tablero gritaba indicándole una falla muy grave en el [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Fernanda había salido de la pista hacia 40 minutos y desde el aire solo se veía un bosque con inmensos pinos que parecían acercarse, era verano y se le ocurrió imaginar ese paisaje en invierno, pensaba en eso cuando un sonido de alarma la desconcentro, el tablero gritaba indicándole una falla muy grave en el motor y perdía altura, intentó comunicarse a la torre pero no tenia señal, su única opción era tratar de aterrizar y eso hiso! De pronto todo se volvió oscuro!</p><p>CAPITULO I</p><p>Verónica otra vez se sentía sola y como siempre cuando esto ocurría tomaba su jeep y se dirigía hacia el rio, nadar siempre le hacía bien. Mientras manejaba decidió meditar.( Porque aun cuando el rio se encontraba en su propiedad; le llevaba 40 minutos llegar en su camioneta, tenía que pasar por la granja y luego por los viñedos que ocupaban al rededor 20 hectáreas de su terreno y 5 km más de bosque para poder llegar) Pensaba si algún dia se volvería a enamorar y más aun si seria correspondida, continuaba cuestionándose como alguien (para ser exactos: Katia, quien era la ex pareja de Veronica) le había roto el corazón de esa manera tan cruel y despiadada, y comenzó a recordar aquella noche tan trágica y triste: Le habían informado que se encontraba como una de las mejores productoras de vino y que si lo permitía la competencia de degustación de vinos se realizaría en su hacienda, lo cual elevaría increíblemente la fama de sus viñedos, era perfecto estaba tan feliz que sin más demoras salió de su oficina, le explico a su secretaria que se iba a casa y salió del edificio, estaba tan feliz y en el transcurso a casa solo pensaba que le diría a Katia, (seguro se pondrá feliz, pensaba mientras salía). Cuando entro en el edifico colín la portera la recibió de forma extraña, su rostro simulaba una mescla de sorpresa y tristeza, se le noto más aun cuando le pregunto porque había vuelto tan temprano y ella le respondió con una enorme sonrisa: -hay buenas noticias que le quiero compartir a Katia, pero aun no llega verdad?<span id="more-313"></span></p><p>C-no sabría decirle señorita, estuve hablando con la recepcionista casi toda la mañana (su respuesta demostraba un nerviosismo intenso lo cual la preocupo y le pregunto si le ocurría algo)</p><p>F-te sientes bien? colín? te noto nerviosa.</p><p>C-no, no se preocupe señorita solo que las escaleras están acabando con mi espalda.</p><p>F-no te esfuerces tanto, además creo que necesitas relajarte, quizá una escapadita a un lindo spa te ayude jajaja.</p><p>C-jajaja seguiré su consejo</p><p>Subía las escaleras con una enorme sonrisa en la cara, era una mujer feliz y con un enorme sentido del humor a la que le encantaba vivir al máximo. Cuando llego a su piso, busco las llaves de su apartamento en su bolso y abrió la puerta, cuando entro; noto que el portafolios de Katia yacía en el pequeño escritorio junto a la ventana en la sala de estar, así que se pensó; (seguramente está tomando un largo baño en la tina con agua calientita como a ella la gusta) así que se dirigió hacia la recamara en forma sigilosa para sorprender a su amada. y cuando abrió la puerta;</p><p>La imagen de aquella mañana le taladro el corazón en sus recuerdos. Le dolía hasta en los huesos de su cráneo al intentar reprimir las lágrimas que hacían todo lo posible por caer libres sobre sus mejillas. Decidió que ya no lloraría mas, había decidido salir adelante, aun cuando la herida todavía no cicatrizaba, y allí estaba, camino a nadar, cuando llego, opto por escalar la roca más grande para desvestirse allí y tomar el sol un rato, sabía que nadie rondaba por allí, así que se desnudo por completo y se recostó en la roca, estaba tan cómoda que no tardo en quedarse completamente dormida.</p><p>Habían pasado alrededor de dos horas, cuando despertó, Fernanda yacía tirada en el pasto completamente sola, le dolía el cuerpo, en especial la cabeza y el brazo, estuvo recostada unos minutos mientras recuperaba un poco de su fuerza, cuando se levanto, vio su avioneta completamente destruida, aun salía humo del motor, su maleta yacía tirada aproximadamente 20 metros de donde estaba ella y el avión, se acerco al aeroplano para intentar comunicarse con la base, pero aun no tenia señal, busco el celular y tampoco tenía cobertura , mientras intentaba buscar señal, observo de reojo su rostro en el espejo y noto que tenía sangre en la sien, su brazo tenía una enorme cortada de aproximadamente 10 centímetros, busco el maletín de primeros auxilios y su bolso, coloco una venda en su brazo, necesitaba lavarse antes de curar, y gastarse el poco material de curación que poseía, así que comenzó a caminar, vario kilómetros y minutos (alrededor de una hora y media) después, visualizo un arrollo, pero estaba por debajo de ella y era imposible bajar así que decidió que lo seguiría, para así encontrar partes más bajas donde lavarse la herida, 20 minutos después de tanto caminar, vio una parte del rio ideal para lavarse, en forma de una enorme piscina, se quito la ropa dejándose solo la ropa interior, y se metió en el agua.</p><p>Comenzó a lavar su herida para que luego curara la misma con los productos que traía en el maletín de emergencia, el agua estaba tan clara, fresca y reconfortante que decidió darse un enorme chapuzón, para luego desaparecer en su profundidad.</p><p>Cuando veronica despertó, decidió que se metería al agua de inmediato, tenía la facilidad de saltar desde la roca, pero bajar le ayudaría a que su cuerpo se acoplara a la temperatura fresca del bosque, bajo y rodeo la enorme piedra.</p><p>Fernanda salió del agua, tomo aire y se sumergió otra vez, hacía tiempo que no se sumergía, y se daba un delicioso chapuzón, a pesar de que en su casa tenía una enorme piscina; siempre estaba tan ocupada de aeropuerto en aeropuerto y luego terminaba tan cansada que solo tenía ganas de dormir en cuanto llegara a casa.</p><p>En cuando se acerco a la orilla, verónica se sumergió en el agua, ambas estaban tan cómodas en el agua, sintiéndose seguras, en aquella reconfortante soledad. Ambas salieron del agua al mismo tiempo, quedando una frente a la otra, cosa que las sorprendió de sobre manera, lo cual desencadeno un salto alarmante en ambas mujeres, una estaba completamente desnuda y la otra con ropa interior, su primer reacción fue;</p><p>- quien diablos eres tú? y que haces en mi propiedad?- pregunto Verónica, al tiempo que trataba de cubrir su desnudez.</p><p>- Ho perdón, es que&#8230; yo…yo he tenido un accidente, y he caminado buscando ayuda y&#8230;</p><p>- Por dios estas sangrando! estas bien? vamos afuera para que te sientes- la interrumpió verónica mientras observaba como sangraba su brazo.</p><p>-no, no es nada solo necesitaba lavarme para curarme, tengo un maletín de primeros auxilios justo ahí, lo ves? y&#8230; creo que sería mejor que te pusieras algo enzima, antes de intentar ayudarme no?- respondió Fernanda con una sonrisa que hiso sonrojar a veronica, era increíble como en esta situación tuviera el valor de hacer bromas.</p><p>- ha! si claro, podrías no sé, vo…voltear a ver a otro lado? por favor mientras salgo y me visto? además tampoco estas muy presentable que digamos he!- respondió con la misma sonrisa, pero a diferencia de Fernanda, ella se encontraba sonrojada aun, la chica la ponía inexplicablemente nerviosa.</p><p>- si claro, tienes razón- le sorprendió que a diferencia de ella, esta joven y preciosa mujer no mostrara algún indicio de sentirse apenada o nerviosa, lo cual la desilusionó un poco, porque esta mujer, en tan solo unos segundos la había impresionado, su mirada le hacía cautivado, tenía unos ojos tan bellos; azules como una turquesa tallada, con un aire de serenidad y bondad, que invitaban a perderse en tan hermosa sensación, un cuerpo perfectamente esculpido hasta donde había podido ver, unos hermosos senos que se dibujaban bajo el sostén negro que vestía. Se dieron vuelta al mismo tiempo y se alejaron una de la otra hacia la orilla contraria para vestirse.</p><p>Fernanda se vistió más rápido que Verónica y volvió a verla para ver si había terminado de vestirse, (esperando que aun no) para su sorpresa ya estaba completamente vestida y se dirigía hacia ella para curarle la herida, le sonrió a la vez que le indicaba que se sentara en un roca cerca de ella, luego de que Fernanda obedeció, verónica se sentó en otra roca frente a ella, con una sonrisa se presento;</p><p>-hola! mi nombre es Verónica, perdón por la reacción de hace rato pero siempre he venido aquí y nunca antes me había encontrado con nadie por aquí.</p><p>- por eso te bañas completamente desnuda supongo (Verónica sonrojada asintió) mi nombre es Fernanda, también me disculpo por aturdir tu dia (ambas rieron, mientras estrechaban sus manos).</p><p>- y dime como te ocurrió esto y que haces aquí? (pregunto verónica, mientras sujetaba el brazo de Fernanda y señalaba con la vista, la enorme herida).</p><p>- pues tuve un accidente aéreo y la erice paso trayendo mi brazo, me alegra que apenas me haya rosado porque si hubiese estado mas cerca de ella, creo me corta el brazo y me hubiese muerto desangrada, creo que hoy es mi dia de suerte (después de decir esto se sonrojo al asimilar lo que acababa de decir; estaba coqueteando con una extraña, sin saber siquiera si era gay o no).</p><p>Ambas cesaron de hablar y verónica inicio con la curación. Después de terminar, Fernanda agradeció a verónica;</p><p>-muchas gracias acabas de salvarle la vida a mi brazo. Por cierto eres doctora, enfermera o algo parecido?</p><p>- no, soy médico pediatra. y tú a que te dedicas?</p><p>-me dedico a la producción de vinos y me dedico a las relaciones publicas.</p><p>-Ho! eso suena muy interesante, entonces estas de vacaciones?</p><p>- sí, eso creo.</p><p>Mandy ayudo a levantarse a verónica de la piedra y comenzaron a caminar.</p><p>-puedo pedirte otro enorme favor?</p><p>-claro dime, sería el primero.</p><p>-necesito hablar por teléfono pero el mío se descompuso&#8217; será que puedes prestarme el tuyo?</p><p>-claro vamos a mi casa y te lo presto.</p><p>-muchas gracias.</p><p>Ambas caminaron hacia el auto y mientras lo hacían, mandy pregunto a verónica si era la única en el avión que se estrello, esta le explico que no era del todo un avión sino una avioneta.</p><p>cuando llegaron mandy le hiso pasar y le prestó el teléfono, pregunto si quería que se saliera pero verónica dijo que no era necesario así que allí se quedo, cuando verónica abrió su agenda se cayó una fotografía mandy la recogió y pudo observar que en ella se encontraba verónica y otra chica muy atractiva según alcanzo a ver justo antes de que verónica la arrebatara de sus manos, cuando le vio el rostro noto, que verónica estaba sonrojada y nerviosa, mandy no atino a decir nada más que a sonreír. después de que terminara de hablar, le dijo a mandy que según le habían dicho; que su casa se encontraba muy alejada de la ciudad y solo podrían llegar en helicóptero, pero mandy le dijo que no había lugar para que aterrizara y que solo había un área muy pequeña y muy cercana a los viñedos lo cual ocasionaría que la cosecha se maltratare, así que verónica les dijo a sus familiares que solo podían llegar en automóvil, lo cual les tomaría alrededor de 3 días y medio pero que no tenían otra opción, además de que mandy le había dicho que por su estancia no se preocupara.</p><p>cuando verónica colgó, mandy le mostro la que sería su habitación por aquellos 3 días y medio que se convertirían en 4 y medio, cuando bajaron; Gabriel, la nana y ama de llaves de mandy ya tenía hecha la comida y la mesa puesta así que las hiso pasar a cenar, verónica estaba tan hambrienta que el enorme plato de lasaña se le hiso tan delicioso que prácticamente lo devoro en segundos, después de terminar se dio cuenta que había comido extremadamente rápido y se disculpo por ello ante sus anfitrionas las cuales le aceptaron las disculpas con una sonrisa y ofreciéndole mas, sabían que llevaba mucho tiempo sin comer, cuando terminaron se levantaron y se dirigieron a la sala de estar, mandy y su nana acostumbraban a platicar en la sala de estar cuando terminaban de cenar, y allí estaban las tres platicando de vinos, poco después la nana decidió retirarse a su habitación, verónica y mandy continuaron su conversación, ambas estaba sorprendidas de la familiaridad con la que ambas hablan y la facilidad para hacerse sonreír entre ambas, comenzaban a sentir tención, una tención no desagradable sino esa que generalmente solo se siente cuando te encuentras frente a alguien que te gusta, así que ambas dijeron casi al unisonó: &#8220;creo..&#8221; sonrieron ante tal coincidencia y mandy otorgo la palabra a verónica asiendo un gesto de caballerosidad con la mano:</p><p>&#8212;- pues creo que será mejor que suba a descansar un poco, gracias la cena estuvo deliciosa, y gracias por tu hospitalidad.</p><p>&#8212;&#8211;De nada además a mi nana y a mí, no nos hace daño tener un poco de compañía… que descanses&#8212;- concluyo mientras se embobaba con la sonrisa de agradecimiento que tenia verónica.</p><p>Ambas se desearon una linda noche y se dirigieron a sus respectivas habitaciones…</p><p>Es la primera parte de esta historia de amor, cabe informarles que este es mi primer relato, y solo publicare las demás partes si ustedes así lo desean… espero comentarios. Saludos fer =)</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/un-amor-caido-del-cielo/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Quien lo busca lo consigue</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/quien-lo-busca-lo-consigue</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/quien-lo-busca-lo-consigue#comments</comments> <pubDate>Mon, 28 Jun 2010 09:10:29 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Intercambios]]></category> <category><![CDATA[relatos de porno]]></category> <category><![CDATA[relatos intercambios parejas]]></category> <category><![CDATA[relatos parejas]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos pornograficos]]></category> <category><![CDATA[relatos sexuales]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=285</guid> <description><![CDATA[En mis tiempos de universidad, cuando cursaba el tercer año de derecho, me había hecho intima amiga de Ramiro. El era un tipo estupendo, moreno, macizo, y de un rostro muy parecido a Robert Redford después de conocerlo en profundidad, él me confidenció que era homosexual y que ese era el motivo por el cual [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>En mis tiempos de universidad, cuando cursaba el tercer año de derecho, me había hecho intima amiga de Ramiro. El era un tipo estupendo, moreno, macizo, y de un rostro muy parecido a Robert Redford después de conocerlo en profundidad, él me confidenció que era homosexual y que ese era el motivo por el cual prefería compartir con mujeres, y no porque quisiera ligar con ellas. Sufrí una gran decepción, ya que yo me había hecho ideas sobre pegarle una buena pasada.</p><p>Me contó que a pesar que cuando adolescente había tenido algunos pololeos, la verdad es que nunca había conseguido disfrutar mucho sexualmente con ellas. En cambio su primer amor había sido un español bastante maduro que lo había iniciado en la homosexualidad. Lo había conocido gracias a un trabajo de promotor, en un evento internacional, donde este tipo exponía sus productos. En dos semanas muy tórridas, Ramiro había descubierto sus preferencias sexuales y estaba muy conforme con ellas.</p><p>Durante ese periodo, para consolarme yo me puse a pololear con Cristian, pero nunca deje la amistad de Ramiro de lado. Compartíamos mucho tiempo juntos, compartíamos casi todas nuestras actividades. Aunque al comienzo Cristian estaba un muy celoso, pronto se dio cuenta que con la amistad de Ramiro, era yo la que corría más riesgo, pues muy cuidadosamente Ramiro siempre estaba tratando de atender y agradar a Cristian.<span id="more-285"></span></p><p>Fue pasando el tiempo y los tres compartíamos casi todo lo que hacíamos <a href="http://www.bragax.com" target="_blank">webcam xxx</a>, excepto obviamente las actividades intimas en la cama. El sexo con Cristian era fantástico, muy liberal y fantasioso. Nos encantaba ir a moteles, donde había películas porno, y mientras tirábamos mirábamos embelesados las escenas de los videos, para después intentar repetir lo que habíamos visto, fue así como descubrimos, muchas alternativas sexuales muy golosas y lujuriosas.</p><p>Generalmente salíamos los tres a comer y a bailar y cuando llegaba la hora de irnos a pegar unos ricos y calentones polvos, nos despedíamos de Ramiro y partíamos a algún motel.</p><p>En una de esas oportunidades, mientras estabamos culeando como locos. Exhibieron un video-porno, en que hacían el amor dos hombres y una mujer. Lo especial de la película, era que el actor principal era homosexual y compartía fascinantemente la cama con la pareja. Hicieron tal cantidad de variantes sexuales, que Cristian y yo, culeamos más calientes que nunca.</p><p>Cuando regresábamos en el auto rumbo a mi casa, yo no podía apartar de mi cabeza las excitantes escenas del vídeo. Y como que no quiere la cosa, le pregunte a Cristian que le había parecido el film. El me respondió que se había calentado más que con ninguna otra película de las que había visto antes, y eso que habíamos visto muchisimas peliculas-porno. Cuando le pregunte si a él le gustaría intentar hacer algo parecido, no me respondió directamente pero yo intuí que su respuesta era afirmativa.</p><p>Desde ese momento, yo lo único en que pensaba era en hacer el amor con Cristian y con Ramiro, y así poder repetir en carne propia lo que había visto hacer a la actriz de esa película. Era tanto mi fijación sexual, que pase todos esos días masturbándome incesantemente, mientras recordaba las fantasiosas escenas.</p><p>Yo sabia que tenía a los actores principales, pero no encontraba la manera de hacerlos participar directamente en el &#8220;montaje&#8221;. Fue tanta mi ansiedad, que decidí intentar un plan, para realizar mi ansiada fantasía.</p><p>Ese fin de semana, convencí a Ramiro y a Cristian para que fuésemos a una disco recién inaugurada a la entrada de Rancagua. Yo sabia que al regreso pasaríamos por un sector lleno de moteles al sur de Santiago, y ese debía ser el momento clave de mi jugada maestra del plan.</p><p>Una vez que estuvimos en la Brodway, yo estuve más sensual que nunca con Cristian y a la vez más atenta que de costumbre con Ramiro. Creando una atmósfera muy intima y divertida entre los tres. Me dedique a calentar a Cristian, de todas las formas en que yo sabia que a él le gustaba. Aprovechando que andaba vestida de minifalda, le pedía a Cristian que me tocara los muslos y mi conchita descaradamente, todo esto por supuesto en presencia de Ramiro, que cada vez era menos disimulado en observar nuestros avances.</p><p>Incluso en un instante mientras agarrábamos con Cristian, le baje el cierre de su pantalón y saque su miembro totalmente erecto, de manera que Ramiro pudiera mirárselo. Lamentablemente, había tanta gente en la discoteca, que apenas alcance a meneárselo algunas pocas veces, antes que Cristian por pudor al ambiente decidiera guardar su excitado aparato.</p><p>En ese momento convencí a Cristian para que regresáramos a Santiago, para ir a acostarnos. Era obvio que por la distancia a que nos encontrábamos de casa, Ramiro debería venir con nosotros. Durante el trayecto de vuelta, yo no pare un instante de excitar a Cristian, acariciando especialmente su rígido miembro por sobre el pantalón. Cuando me di cuenta que Cristian estaba tan caliente, que dejaba que yo lo tocara a mi antojo, decidí jugármela.</p><p>Nuevamente saque su miembro fuera del pantalón y mientras le hacia obscenas y lujuriosas observaciones sobre su dureza y grosor, lo masturbaba suavemente, mientras él intentaba concentrarse en conducir el vehículo, y Ramiro en silencio trataba de mirarle la verga a Cristian desde su ubicación en el asiento trasero.</p><p>Cuando nos acercábamos al sector de los moteles, le dije a Cristian que porque no pasábamos inmediatamente a alguno de ellos ya que yo me moría de calentura. Cristian comento que no podíamos dejar solo a Ramiro, botado a esa hora en la carretera y que tendríamos que ir primero a dejarlo a su casa.</p><p>Mi plan estaba funcionando a la perfección y solo faltaba el último toque decisivo. Me gire hacia atrás, mirando a Ramiro y le pregunte directamente, si a él le importaría mucho pasar con nosotros a un motel y esperarnos mientras nos pegábamos un polvo.</p><p>Ramiro con un extraño brillo en los ojos, dijo que si a nosotros no nos molestaba su presencia, él no tenia ningún problema, ya que éramos sus mejores amigos y por ende teníamos la suficiente confianza entre nosotros.</p><p>La estratagema había funcionado como planificada por algún gran general de ejercito. Mi fantasía se acercaba rápidamente y era el momento de esperar el próximo paso. Mire a Cristian y con voz de ruego muy melosa, le pedí que por favor pasáramos luego a algún lugar.</p><p>Entramos al primer motel que nos encontramos, una vez en la habitación, se produjo un extraño ambiente, un poco tenso, nadie hablaba. Decidí tomar la iniciativa y le dije a Cristian que pidiera unos tragos al bar.</p><p>El lugar, era la típica habitación de motel parejero, compuesto de una gran cama y un agradable recibidor tipo salita de estar con mullidos sillones y un televisor. Mientras esperábamos los tragos, Ramiro se sentó en un sillón, yo tome de la mano a Cristian y lo lleve hasta la cama, comenzamos a atracar y a corrernos mano descaradamente, yo notaba un poco cortado a Cristian, pero con mis osadas caricias, pronto fui poniéndolo a punto.</p><p>Cuando nos trajeron los tragos, yo aproveche la oportunidad de encender el televisor y sintonice el canal 3. Cuando aparecieron las imágenes pornos, mire a Ramiro y le dije que se entretuviera, mientras nosotros hacíamos lo nuestro.</p><p>Volvimos a la cama con Cristian, esta vez dispuestos a pegarnos un feroz polvo. Cristian como una serpiente, se deslizó a través de mi cuerpo. Su boca se apodero de uno de mis senos, lo aprisiono entre sus cálidos labios y lo lamió con deseo, yo gemía, sacudida por deliciosos escalofríos.</p><p>Me acosté de espaldas en la cama y sacándome los cuadros, separe mis piernas. Con mis manos aparte los labios que protegían mi deseoso canal y le deje expuesta en toda plenitud mi vagina a Cristian. El me miraba extasiado la conchita, y su boca se relamía de gusto con el espectáculo. Fue en ese momento en que supe con certeza, que a él ya no le importaba que Ramiro estuviera presenta en la habitación, y que Cristian sin duda me iba a culear en presencia. de él.</p><p>Aprovechando su excitación le dije, -¡Sácate la ropa y demostrémosle a Ramiro, lo que se pierde, por no gustarle las mujeres. Mis palabras surtieron el efecto deseado en Cristian, ya que mientras se desvestía, le dijo a Ramiro, que él comprobara personalmente, si era mejor lo que hacían en el vídeo, o lo que él me haría a mi.</p><p>Cuando termino de desnudarse, noté que Ramiro estaba contemplándonos absorto y disimuladamente pasaba su mano por la entrepierna. Cristian se acomodo entre mis piernas y sus dedos expertos comenzaron a jugar separando los labios mayores de mi entrada, enseguida fue hundiéndolos poco a poco dejando que se mojaran con mis fluidos y preparando el camino para futuros y más intensos propósitos.</p><p>Entonces levanto mis piernas separándomelas. Luego, metió su cabeza entre ellas y mordisqueo mi mojado surco de placer. Estas caricias me hicieron retorcerme sobre el lecho, haciéndome que crispara mis nalgas, adelantando mi pubis enfebrecido en busca de más deleite. Su lengua intrusa atravesó mis rizos íntimos y penetro en mi ardiente refugio, llenándome de gusto y voluptuosidad.</p><p>Separe mis piernas al máximo, para que la visión de mi sexo inflamado lo excitara aún más. Poniéndome a su disposición me deje lamer, chupar y besar sin dejar ni un segundo de alentarlo con palabras lujuriosas y obscenas, que lo incitaban a mamar cada vez más apasionadamente, hundiendo entre mis muslos profundamente su diestra y activa lengua, la que repartía su saliva y mis jugos por doquier.</p><p>Por momentos yo miraba a Ramiro, él que se había sacado su miembro fuera del pantalón y se lo estaba acariciando lascivamente, mientras nos observaba atentamente. Cuando Cristian comenzó a acomodarse para metérmela. Le pedí que esperara a que me desvistiera, yo sabia que cuando él deseaba penetrarme, con tal de hacerlo era capaz de hacer cualquier cosa que yo le pidiera.</p><p>Termine de desnudarme y le dije que deseaba chupársela. El se tendió de espaldas en la cama y dejo su erguido miembro totalmente a la vista. Me acomode de tal manera que Ramiro podía observar claramente el magnifico aparato sexual de Cristian y por supuesto contemplar como mi lengua lo recorría.</p><p>Mientras se la mamaba disfrutaba intensamente de su intimo y varonil aroma, que me excitaba a grado máximo. Su pedazo duro y grueso se introducía en mi boca, hasta tocar mi garganta. Al tiempo que se lo hacía, miraba fijamente a Ramiro. El no podía dejar de mirar mis lascivas caricias, y simultáneamente no cesaba de menearse el pene.</p><p>En ese momento, mientras se la chupaba comencé a decirle a Ramiro, lo rica y caliente que estaba la pichula de Cristian. Ramiro se movía muy inquieto en el sillón. Fue en ese instante que realicé mi &#8220;jaque mate&#8221;. Mirando a Ramiro mientras se la frotaba suavemente con mi mano a Cristian, le dije si quería probar esa maravilla. El no dijo nada solo se reincorporo del asiento y se acercó lentamente hacia nosotros.</p><p>Se arrodillo al borde de la cama y estirando su mano ansiosa, aferró el pene de Cristian. Yo no podía sacar mis ojos de su rostro, experimentaba una especial expresión de excitación, era una mirada indefinible entre lo femenino y masculino.</p><p>Nuestros dedos se entrelazaron sobre el durisimo miembro de Cristian, y entre ambos comenzamos a hacerle la paja. Entonces le dije:</p><p>-¡Chúpaselo! ¿A ver si a Cristian le gusta tanto tu boca como le gusta la mía?.</p><p>Sujetando firmemente la herramienta con su mano, bajo la cabeza y envolvió el glande con sus labios acariciándolo desenfrenadamente. Cristian estaba con los cerrados y se dejaba hacer sin ninguna objeción. Ramiro agitaba su lengua sobre la hinchada cabeza, para enseguida hacerlo resbalar en toda su extensión hasta el fondo de la garganta. Al tiempo que sus labios atendían la inflamada y erguida masa de carne erecta, yo me inserte dos dedos en mi vagina y comencé a masturbarme acariciando a la vez mi excitado botoncito de placer.</p><p>Entonces acerque mi boca al placentero órgano y comenzamos a alternarnos con Ramiro en las chupadas y lamidas, bañándolo con nuestras salivas. En ese momento le pedí a Ramiro que se desnudara. Mientras él se empelotaba, me acomode sobre Cristian en un 69 que casi lo ahoga. Su lengua inquieta y voraz, me transporto a un estado tremendamente sensual, en un torbellino de pasión que inundaba todo mi ser, con el más profundo de los goces. Cristian con sus manos, apartó mis nalgas y repartió la humedad de mis jugos eróticos, desde mi clítoris hasta mi agujerito anal en un interminable recorrido de ida y vuelta.</p><p>Tal como yo lo esperaba, Ramiro tenia un hermoso cuerpo, justo en la mitad, entre fuerte y suave, muy bien delineado. Pero sin duda lo que más atrajo mi atención fue su hermoso y bien proporcionado miembro.</p><p>Su piel era morena oscura y el glande brillaba intensamente debido a la tremenda erección, la cabeza era muy abultada y estaba separada por un marcado surco central, su conducto medio era muy grueso y notorio y estaba totalmente hinchado atravesando todo el largo de su pene.</p><p>No resistí la atracción y tentación y estire mi mano para tocárselo, acto seguido le pedí que se acercara más y me lo introduje en la boca. Sentí que nunca había gozado más en mi vida, la lengua de Cristian saboreaba mi abertura, mientras mi boca degustaba su erecto pedazo y mi mano frotaba incitantemente el grueso aparato. Era más y mejor que todo lo que yo había fantaseado en días anteriores.</p><p>Ramiro se acomodo de rodillas entre las piernas de Cristian y comenzó a chupar nuevamente su verga. Yo me salí de encima y me ubique de tal manera que mientras observaba como él mamaba la verga de mi pololo, comencé a acariciarle su gruesa y morena herramienta.</p><p>En ese momento con mis dedos comencé a intrusear el culo de Ramiro. Me sorprendió con la facilidad que dos de mis dedos penetraron en su conducto anal. Comencé a fornicarlo con mis dedos, mientras él movía golosamente las caderas sin dejar de mamar la verga de Cristian.</p><p>En el momento que le hacia la paja y penetraba a Ramiro con mis dedos, sentí la obscena necesidad de ver el miembro de mi pololo insertado profundamente en el culo que estaba manoseando con mis dedos.</p><p>Sin detenerme a pensar en nada, le dije a Cristian, que le había preparado el culito a Ramiro, y que ahora necesitaba una rica verga en su interior. Ante mi sorpresa Cristian respondió que su verga también estaba deseando comerse un rico trasero.</p><p>Los dados estaban lanzados, y enseguida nos acomodamos, Ramiro se acomodo de rodillas y yo me acosté ubicando mi cabeza entre sus piernas, la visión de su culo y de su verga era inmejorable. Ramiro estaba apoyado en sus manos, arqueó su espalda y empino su redondo trasero, ofreciéndoselo a Ricardo, sus hambrientas nalgas quedaron totalmente a su disposición.</p><p>Observe extasiada la tremenda erección de mi pololo, pegada a las carnes de mi amigo, y espere ansiosa el momento en que se lo metiera. Ricardo apoyó el hinchado glande en la entrada trasera y comenzó a taladrarle el culo, con una profunda estocada.</p><p>Mirarlos fornicar tan cerca de mi rostro, me excito espantosamente y no pude contener las ganas de masturbarme, mientras miraba como el miembro de mi pololo, entraba y salía del dilatado culo de Ramiro. Me frotaba y me penetraba con mis dedos, mi caliente y jugosa vagina.</p><p>Pienso que debido a lo agradecido, que estaba Ramiro por dejar que mi pololo se lo culeara, acercó su lengua a mi rosada gruta e inicio una exquisita chupada a mi clítoris. Devolviéndole sus atenciones orales y también motivada por mis libidinosas fantasías, le agarré su semi-endurecido pene y comencé a pajearlo.</p><p>Ricardo se movía intensamente en el culo de Ramiro, el agujero anal formaba un apretado anillo de color violeta, sobre el grueso y endurecido tronco del aparato sexual que se estaba tragando. La presión que ejercía sobre el tieso miembro, parecía aumentar el grosor de la pichula, que atacaba sin cesar colmando plenamente el redondo conducto por el que se desplazaba.</p><p>Mirar aquel impúdico espectáculo, en tanto en mi concha sentía aquel arrollador cúmulo de cosquilleos y lamidas ardientes, me puso en un estado de excitación como nunca antes, y me fue imposible contener un estrepitoso orgasmo, que me obligo por unos extasiantes momentos a dejar de frotar, el ya consistente aparato de Ramiro.</p><p>Apenas Ramiro notó que me estaba corriendo, comenzó a succionar con más fuerza mi clítoris; sin terminar de correrme, conseguí otro instantáneo clímax, acabando una y otra vez. Creo que por lo menos me corrí cuatro o cinco veces seguidas, antes de que Ricardo, en medio de agitados roncos gemidos, clavó sus dedos en las nalgas de Ramiro, comenzando a expulsar su prolífico y lechoso semen, en el interior del culo de nuestro radiante y participativo compañero de juegos.</p><p>Litros de espeso y cálido moco, anegaron los intestinos de Ramiro, en continuos chorros, el duro garrote seguía empalándolo y escupiendo borbotones de esperma a raudales. El ruidoso chapoteo aumentaba en grado sumo debido al énfasis que Ricardo ponía en la culminación de la antinatural copula. Mientras daba los últimos empujones en el culo de Ramiro, gruesos goterones de su moco, comenzaron a caer sobre mi rostro.</p><p>Nunca había logrado tal nivel de calentura, estabamos todos como enajenados por el placer, pero yo sinceramente, había despertado al más fiero de los monstruos licenciosos y hacia desde hacia rato presa de mi. Apure mis movimientos sobre el aparato de Ramiro, hasta que prontamente, y antes de que Ricardo le sacara su verga del culo, él estalló sobre mi cuello, mis senos y mi abdomen, en una increíble lluvia de blancuzco y viscoso moco. El chapoteo de su cremosa leche, era excitante hasta el delirio. Sin soltar su herramienta se la amasé casi con desesperación intentando que escupiera más y más moco.</p><p>Caímos desarmados sobre la cama y durante largos minutos solo se escuchaba nuestras agitadas respiraciones. Hasta que Ricardo le dijo a Ramiro, que exceptuando mi culo, el de él, era el más rico que se había comido. Todos al unísono estallamos en risas, relajando el ambiente.</p><p>Apenas conseguimos ponernos en pie, fuimos al baño y nos duchamos los tres juntos, entre bromas y lascivos manoseos. Después regresamos a la salita de estar y mientras nos servíamos algunos tragos, comenzamos a mirar las escenas pornos que se exhibían en la tele. En ese momento, dos actores que tenían unos penes tremendos de grandes, comenzaban a realizarle a una hermosa actriz rubia de impresionantes pechos, una doble penetración.</p><p>Yo estaba sentada al lado de Ricardo acariciándolo y pude notar como la toalla que lo cubría, comenzaba a levantarse, justo a la altura de su entrepierna. Era obvio que las escenas lo estaban excitando nuevamente y aprovechándome del pánico, supuse que era una inmejorable ocasión para salir de dudas, sobre que tan buena sería la tan mentada doble penetración.</p><p>Sin sacar mis ojos de la pantalla, observaba muy interesada, como ambos tipos bombeaban las entradas intimas de la chica, al tiempo que suave pero decididamente comencé a acariciar mi pulsante vulva, por debajo de la toalla que tenia puesta.</p><p>Justo en el instante en que yo iba a comentar, lo placentero que se veía a la chica gozando con ambos miembros profundamente enterrados en sus aberturas. Ricardo se me adelanto y me dijo, que siempre había sentido la duda de que se sentiría enterrar su verga en un agujero femenino, mientras otro pene llenaba la otra entrada.</p><p>Me quedo mirando voluptuosamente, y me dijo que si yo estaría dispuesta a competir con la rubia que estaba doblemente empalada en el vídeo. Haciéndome la indecisa y sorprendida, hice como que lo pensaba. Después de un expectante silencio, muy cínica y dubitativamente le respondí que si él lo deseaba tanto, yo estaba dispuesta a intentarlo, con tal de complacerlo.</p><p>Nuestras miradas se dirigieron al unísono hacia Ramiro y él entre sonrisas respondió que haría cualquier cosa por sus amigos. La decisión estaba tomada y no me quedaba más que apechugar.</p><p>Para no ser menos que los actores, comenzamos a manosearnos con Ricardo en el sofá, tratando de vernos tan excitantes como ellos. En un momento me acomode arrodillada entre las piernas de Ricardo y comencé a mamar su verga.</p><p>Estaba en plena chupada, cuando de pronto sentí una cosa dura acomodándose entre mis expuestas nalgas. Con gran asombro alcancé a percibir que era el rígido miembro de mi amigo, que se había acomodado detrás mío y comenzaba a refregar su dura estaca entre mis glúteos.</p><p>Pensé que quizás después de todo no era tan maricon como decía, ya que parecía disfrutar mucho de mi muy femenino trasero. Ricardo en ese momento, quizás temiendo que Ramiro, comenzara a culearme, dejándolo fuera de foco, me pidió que me pusiera de pie.</p><p>Ricardo por delante y Ramiro por detrás se dedicaron a recorrer mi cuerpo con sus bocas, y sus manos. Ramiro me lamía entre las nalgas, mientras Ricardo me chupaba los lugares más sensibles de mis tetas. Sin poder soportar el lascivo tormento, separe mis piernas al tiempo que con ambas manos buscaba alcanzar sus miembros.</p><p>Ricardo se arrodillo frente a mi concha, mientras Ramiro ya instalado detrás mío seguía lamiendo deliciosamente mi ano. En una golosa danza de lujuria, sus lenguas se movían aceleradas en mis zonas de placer. Ricardo hurgueteaba mi clítoris, en tanto Ramiro se deslizaba por entre el canal de mi culo, manteniendo con sus manos totalmente separadas mis nalgas.</p><p>Mis manos delirantes agarraron ambas cabezas, para ahogarlas en mis aberturas de placer. Entre mis muslos se inicio el principio de un relámpago que envolvió mi columna vertebral y me consumió, como en una llamarada, provocándome una lluvia interminable de éxtasis.</p><p>Mi sexo inundo con sus licores el rostro de mi pololo y acabe con un grito que apenas si logré sofocarlo con el dorso de mi mano. Mi cuerpo temblaba entero, en tanto Ricardo recogía con su lengua mis mucosidades. Ambos no cesaron ni un instante de estimular mis aberturas, hasta que me fue imposible conseguir más placer.</p><p>Al instante y casi sin detenerme, les pedí que se pusieran de pie, y ahora fui yo la que me arrodille, frente a ellos. Podía observar como ante mi se bamboleaban sus vergas enhiestas y excitadas. Quede extasiada ante la plenitud de esos magníficos ejemplares de virilidad.</p><p>Con mis manos tomé los penes y juntando sus cabezotas los llevé a mis labios. No pude, aunque lo intente, meterme ambos pedazos en la boca, así que se los chupe alternadamente, frotándoles los glandes uno contra el otro.</p><p>Estuve largos minutos mamándoselos, hasta que Ricardo agarrándome de los hombros me levanto y me dijo:</p><p>-¡Es hora que tus agujeritos sean visitados!</p><p>-¡Tienes que comerte, por ambos lados nuestros pedazos!</p><p>Nos acomodamos en la cama, Ricardo se acostó a mi lado, frente a mi y levantando mi pierna me encajo su grueso mástil en mi jugosa conchita. Solo de sentirlo rozar los chorreantes labios de mi vulva, hizo que casi me corriera al instante. El también estaba ansioso, ya que comenzó a metérmelo golosamente. Ramiro se acomodo detrás de mí y untando su miembro con saliva, me lo ubico entre mis nalgas.</p><p>Ricardo con sus manos abrió mis nalgas, dejando expuesto mi ano para Ramiro, yo ayude acomodando mi trasero lo mejor que pude, ya que las penetradas que recibía por delante, no me permitían moverme a entera voluntad.</p><p>Ramiro lentamente apoyó su dura estaca en el culo y con mucha delicadeza me lo fue encajando por completo en mi recto. El grueso aparato se abrió camino sin contemplaciones entre mis nalgas. Ramiro comenzó a zarandearme ferozmente, intentando metérmela toda, pero el miembro de Ricardo firmemente encajado en mi vagina le oponía una encarnizada resistencia a sus avances.</p><p>Tengo que reconocer que el dolor fue casi insoportable, pero mi deseo, lujuria y voluptuosidad era de tal nivel, que me pareció que por primera vez en mi vida estaba realmente perdiendo la virginidad. Sentía el intenso dolor, como un azoté de placer y lo único que deseaba era que me partieran en dos, con sus potentes garrotes.</p><p>Después de los primeros caóticos instantes, ambos muy encajados en mis aberturas, consiguieron sincronizar sus embestidas, yo sentía como ambos penes se retiraban, para enseguida volver a enterrarse al mismo tiempo.. Yo no me podía mover, solo podía gozar así inmóvil, estática, pero sintiendo un placer como nunca antes, intenso, masoquista.</p><p>Toda la habitación parecía vibrar, con nuestros movimientos, eran momentos de infinito y extasiante placer. Nunca me había sentido tan llena y satisfecha con una penetración. Mi vulva y mi ano parecían que en cualquier instante reventarían.</p><p>Entre gemidos y obscenidades, Ramiro comenzó a inyectar su moco en mis intestinos, casi pude contar los lechazos que arrojó en mi recto. Casi al instante sentí que el miembro de Ricardo, se endurecía cada vez más y supe que enseguida vendrían los chorros espesos; tensé los musculos de mi vulva y cuando su esperma me inundo, vibré entera por dentro.</p><p>Sentí que mi cuerpo iba a reventar de placer, mi corazón latía a tal velocidad que temí por un infarto, las manos se me aflojaron y las piernas tiritaban descontroladamente, deje escapar un verdadero aullido y me entregué al orgasmo mas divino que había podido obtener en toda mi vida. El placer me consumía por completo, mientras ambos miembros aún se mantenían encajados en mis golosas hendiduras.</p><p>Al momento en que retiraron sus pedazos de mi interior, fue como si una represa de semen se desplomara y el moco corrió a raudales por mis muslos y mis nalgas, era fantástica la sensación de sentir correr la leche espesa y caliente entre mis muslos. Yo casi no podía respirar de la agitación, estaba como desvanecida. Solo los tiernos y cariñosos besos de Ricardo me volvieron a la realidad.</p><p>Sin ninguna duda la realidad había superado con creces mis fantasías. Había sido la mejor experiencia sexual de toda mi vida, y creo que Ricardo y Ramiro, estaban de acuerdo conmigo, no solo había sido el éxtasis de mi acabada, sino y por sobre todo el intenso ambiente de lujuria que había envuelto todos los acontecimientos previos.</p><p>Estaba amaneciendo y decidimos regresar a Santiago. Quizás por el cansancio o debido al relajamiento de nuestros cuerpos debido a la maratonica sesión, casi no hablamos en el viaje de regreso, pero indudable que los tres estabamos muy satisfechos.</p><p>Continuamos nuestro triángulo durante algunos meses. Hasta que me di cuenta que Ricardo cada vez se interesaba más en los amigos homosexuales de Ramiro. Decidí que era tiempo de cambiar a Ramiro por alguna amiga, y así evitar el bochorno de que mi pololito me dejara por otro hombre.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/quien-lo-busca-lo-consigue/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Una sorpresa a media noche</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/una-sorpresa-a-media-noche</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/una-sorpresa-a-media-noche#comments</comments> <pubDate>Thu, 13 May 2010 18:36:24 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Erotismo]]></category> <category><![CDATA[porno relatos]]></category> <category><![CDATA[relatos de porno]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=220</guid> <description><![CDATA[Relato porno del 13 de mayo del 2010. Son más de las 12 de la noche y no puedo dormir. Hace calor. Se escucha el murmullo de la gente que pasea por la calle a lo lejos, cortando el silencio inmóvil de la habitación. La cama es inmensa y me pierdo en ella intentando buscarte. [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno del 13 de mayo del 2010. Son más de las 12 de la noche y no puedo dormir. Hace calor. Se escucha el murmullo de la gente que pasea por la calle a lo lejos, cortando el silencio inmóvil de la habitación.</p><p>La cama es inmensa y me pierdo en ella intentando buscarte. Me enredo desnuda entre las sábanas inspirando tu olor… apoyando mi cabeza sobre la almohada que lleva el perfume de tu pelo, de tu boca <a href="http://www.bragax.com" target="_blank">xxx</a> …</p><p>Es inútil porque no estás. Esta noche no estás conmigo… y aunque intento llamarte a gritos se que hoy no puedes venir. Te extraño y extraño tu cuerpo pegado al mío, tu calor, tu piel…</p><p>Ay amor, suspiro. Si pudieras navegar por mi mente y descubrir lo que mis pensamientos deliran, lo que deseo hacer con vos en este momento…</p><p>El cansancio hace mella en mí, y de a poco voy logrando relajarme y entrar en el profundo mundo de los sueños…</p><p>Me muevo en la cama con una extraña sensación…ummm, más que extraña placentera…</p><p>Me has despojado de las sábanas… y siento, muy despacito y suave, tu mano acariciando mis empeines, va subiendo por las piernas, se detiene en mis rodillas, y vuelve a bajar por la pantorrilla. Y vuelve a subir, despacio, lentamente… ahora sigue más arriba… por mis muslos, pasa por mi cadera… por el lateral de mi cuerpo… por mi brazo… baja hasta mi mano, y vuelve a subir rozando mis axilas, bajando hasta mis pechos… pasa por uno… ahora por el otro… y sube hasta mi cuello.</p><p>Ahora siento como tu mano me acaricia la cara, mis mejillas, mis ojos, mi frente y mi pelo… todo el largo de mi cabellera, rozándome los hombros, la espalda… baja hasta mi cintura, mis caderas, mis nalgas… y vuelve a subir…<span id="more-220"></span></p><p>Se me eriza la piel cuando siento tu aliento chocando contra mi cuello, siii, ahí, justo debajo de mi orejita… Y siento que te acercas más, y más… hasta que el contacto de tus labios con mi piel es inevitable, y tus besos me sumergen en un estremecimiento total.</p><p>Tus labios se abren humedeciéndome el cuello, luego la orejita… mis mejillas, mis párpados… y vuelven a mi cuello, bajan por el tórax hasta el ombligo… juegan con él… y vuelves a subir hasta posar tus labios en mis pechos. Empiezas con besos suaves, delicados… lamiéndolos, haciendo círculos con tu lengua alrededor de mis pezones, que ya están duros… para ir aplicando más fuerza y empezar a chuparlos, a succionarlos… a estrujarlos y estirarlos con tus manos… y volver a lamerlos, sin prisa pero sin pausa.</p><p>Y pienso en lo caliente que me estás poniendo… Y me concentro en el placer que me estás dando… así, tumbada boca arriba… con los ojos cerrados y mis manos acariciando tu pelo suave, suave, suave…</p><p>Te vuelves hacia mí, y me besas apasionadamente hasta que se unen nuestras lenguas, se enredan, se acarician, se chupan y se desean…</p><p>Tu mano se abre camino entre mis piernas… y por fin me tocas. Me tocas el chochito recién depiladito…</p><p>Escucho tus suspiros en mi boca al sentir lo mojadito que lo tengo… siiiii, mi amor, estoy toda mojadita para vos…</p><p>Me acaricias, y traes tu dedo hasta tu boca, para chupártelo todo impregnadito en mi… y me besas otra vez…</p><p>Y entonces vuelves a bajar tu boca… pero sigues más allá de mis pechos, y te detienes delante de este chochito que querés saborear… Y yo estoy deseosa de que lo hagas… quiero sentir tu lengua recorriéndome entera… y la siento.</p><p>Comienzas a lamer y a chupar cada rinconcito en busca de todo el néctar que desprende mi cuerpo… te lo quieres beber todo y yo quiero que te lo bebas.</p><p>Y me miras… y me matas… y me fascinas… y me enloqueces.</p><p>Y tu lengua acaricia mi clítoris, ese botoncito del placer que sólo quiere que lo beses, que lo chupes, que lo muerdas… Y ahora reemplazas tu lengua por tu mano, y haces círculos en ese botoncito rojo e hinchado. Tu lengua comienza a deslizarse entre mi chochito y mi culito… una y otra vez… una y otra vez… metiéndose dentro de mi chochito que te desea… que te siente… que se enloquece…</p><p>&#8220;No pares, sigue… sigue…&#8221; Y mi cuerpo empieza a convulsionar violentamente.</p><p>Y sigues tocándome, y abro más mis piernas, que subes sobre tus hombros. Con una mano me acaricias locamente los pechos y con la otra haces círculos en mi clítoris. Entonces&#8230; siiiiiiiiiiiiiii&#8230; aparece ese fuego violento que empieza en mi clítoris, sube por mi vagina, llena mi útero y se esparce por todo mi cuerpo. Esa deliciosa corriente eléctrica que me estremece de placer.</p><p>No sé cuantos segundos o minutos pasan&#8230; Solamente percibo las maravillosas convulsiones que produces en mi cuerpo&#8230;</p><p>Después las convulsiones van siendo más lentas y el fuego se empieza a apagar.</p><p>Y vos con la boca ahí, bebiendote mis espasmos, mis gemidos, mis fluídos…</p><p>Lo sé, estás a cien y lo siento…</p><p>Me incorporo y te sientas junto al respaldo de la cama…</p><p>Ahora soy yo quien quiere saborearte entero… y me pongo entre tus piernas, firmes, rectas…</p><p>Te miro. Te beso… y voy bajando con la lengua desde tu boca hasta tu pecho, tu tórax, tu ombligo… estás todo depiladito, y aquí está, mi otro gran amor… que me tiene locamente enamorada: si, tu polla mi amor. La miro… es perfecta. Su tamaño, su color… Me enloquece, me apasiona…</p><p>Te miro… y acercando mi boca, comienzo a pasar mi lengua por ella… desde los huevos, hasta la punta…y te los acaricio con mi mano libre, humedecida en mi propia saliva… y los amaso suavemente, y me los meto en la boca… los succiono, lamiéndolos enteros…</p><p>Y subo hasta la punta otra vez. Tu polla me tiene loca…</p><p>Hago círculos con mi lengua alrededor del glande… ummmm, me encanta su olor… me estoy poniendo a mil, y la tengo delante de mí, taaaaan ricaaaa…</p><p>Me quitas el pelo de la cara… quieres verme, lo se, y se que te gusta mirarme mientras lo hago.</p><p>Y la vuelvo a lamer… de abajo hacia arriba, una y otra vez… y voy metiéndomela toooda en la boca, quiero sentirla latir dentro, en un subir y bajar de estremecimientos, suspiros y placer, incesantes…</p><p>Me estás volviendo loca… y se que estoy volviéndote loco a vos también…</p><p>Busco tu mirada acaramelada: quiero que disfrutes mi amor… quiero hacerte sentir lo que nunca sentiste… quiero llevarte a la cima de la gloria con cada movimiento, con cada beso, con cada caricia…</p><p>Y siento tus manos agarrándome los hombros… no me dejas continuar… te acercas a mi boca… y me besas como si se te fuera la vida en el beso… &#8220;Te amo&#8221;, es lo único que soy capaz de decir sumergida en este carrusel de lujuria y deseo…</p><p>Y así como estás, me siento sobre vos… buscando el calor de tu sexo en el mío… queriendo clavarme en vos y no separarme más…</p><p>&#8220;Ummmm, que caliente estás&#8221;, te escucho decir entre suspiros…</p><p>&#8220;Vos me ponés así mi amor, vos me calentás de esta manera descomunal…&#8221; te digo entrecortada por los gemidos que se desahogan al sentirte entrar en mi, más y más profundo…</p><p>Ayyyy amor, si sintieras lo que estoy sintiendo sabrías por qué disfruto tanto haciendo el amor con vos… sentir como entras y sales de mi, cuando cabalgo sobre tu cuerpo… sudorosos los dos, deseosos… entregados…</p><p>Me encanta estooooo!!! Subir y bajar sobre vos… sentir tu polla, que es mía y sólo mía, partiéndome al medio en un sinfín de sensaciones, que poco a poco van subiendo aún más la temperatura de mi cuerpo… mi chochito tocando contra vos en cada movimiento…</p><p>Te comes mis pechos… los abarcas con tu boca arrasadora y los besas, los muerdes…</p><p>Me sostengo del respaldo de la cama, ya no aguanto más…</p><p>Y lo sabes… Lo sabes y me lo pides porque vos estás como yo: &#8220;Córrete, córrete mi amooorrrr&#8221;</p><p>Y ni me hago desear ni puedo aguantar… y un volcán de explosiones y espasmos estalla en mi, arqueando mi cuerpo, al sentir cómo te deshaces dentro mío… inundando toooodo mi chochito con tu leche, caliente, caliente… mientras tu boca se ha prendido a mi cuello como una bestia devorando a su presa… potenciando aún más este orgasmo maravilloso que me hacés sentir…</p><p>&#8220;Te amo&#8221;, vuelvo a decirte mirándote a los ojos… esos ojos del color del amor más grande y del deseo más ardiente.</p><p>Pero no has sido un sueño mi amor…</p><p>Esta noche de tanto desearte y aclamarte, con mi corazón y mi cuerpo, has venido… Estás aquí.</p><p>Has venido, y como mi rey, mi ángel y mi demonio… has vuelto a ocupar tu lugar, amor mío, tu lugar a mi lado… cada noche.-<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/una-sorpresa-a-media-noche/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Ni como ni porque</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/ni-como-ni-porque</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/ni-como-ni-porque#comments</comments> <pubDate>Mon, 01 Feb 2010 17:15:19 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Dominacion]]></category> <category><![CDATA[relatos de adultos]]></category> <category><![CDATA[relatos de porno]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos eroticos]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=48</guid> <description><![CDATA[Relato porno 1 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Todavía no sabía ni cómo ni porqué, pero allí estaba. Bueno, en realidad si que lo sabía, pero no era capaz de terminar de creérselo. En realidad, era más complejo que eso, ya que llevaba años soñando con verse así, años de fantasías solitarias, [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 1 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Todavía no sabía ni cómo ni porqué, pero allí estaba. Bueno, en realidad si que lo sabía, pero no era capaz de terminar de creérselo. En realidad, era más complejo que eso, ya que llevaba años soñando con verse así, años de fantasías solitarias, de navegaciones anónimas y de lectura de mil un relatos, repetidos, iguales entre si, que no se acercaban a lo que ella quería.</p><p>Llevaba con esa fantasía desde los 20 años, mas o menos, y nunca, nunca se había atrevido a contársela a nadie. Ni a sus amigas, ni a sus parejas, ni a su marido. Apenas la había esbozado, colorada y muerta de vergüenza, en la consulta del terapeuta que la ayudaba a superar su temprana separación, mezclada con la crisis de los 30.<span id="more-48"></span></p><p>Sin embargo, y aunque aún no se podía explicar como había pasado, decidió confesarlo todo a un extraño. Pero no a un extraño cualquiera. Los resortes mentales que le llevaron a poner por escrito sus fantasías y hacérselas llegar a un autor de relatos se le escapaban.</p><p>Quizás fue el hecho de que algunos componentes de lo que leyó se parecía a sus fantasías. Quizás el hecho de que esa noche se cumplieran 6 meses desde su último polvo. Quizás&#8230; bueno, en realidad había dejado de intentar explicárselo.</p><p>No le pareció del todo extraño es que ese correo tuviese una respuesta (aunque no se la esperaba) pero si que ella respondiese. Y que se iniciase una conversación amparada en el anonimato del correo electrónico ya le descolocaba. Sin embargo, no podía cortala, no era capaz de cerrar la caja que ella misma había abierto y, consciente o inconscientemente, no hacía más que seguir la dirección que le marcaba su interlocutor, ir en la dirección que él quería.</p><p>Así, apenas se dio cuenta de que respondía que si cuando leyó su propuesta y que seguía sus instrucciones.</p><p>Como una autómata, fue cumpliendo las sencillas instrucciones que recibía por correo. Con cuestiones muy sencillas, paso a paso, fue cayendo, sin percatarse de ello, en las redes que, alguien a quién no conocía, estaba tejiendo para ella.</p><p>Así, sin pensar en lo que hacía, llegó el día en que su interlocutor le pidió ir un pasito más allá y abandonar los juegos a distancia. Unas sencillas instrucciones, que cumplió como un robot, la llevaron a la parte de atrás de una furgoneta, en la que se tomó la pastilla que estaba esperándola.</p><p>Su despertar fue un tanto traumático, con una sensación de ahogo que la puso muy nerviosa. Durante un par de segundos no tuvo consciencia ni de su cuerpo, ya que no notaba ni sensación de estar sentada ni tumbada. Además, no podía abrir los ojos y notaba una extraña resistencia a los movimientos.</p><p>Se retorció un poco, incluso intentó hablar, pero no podía cerrar la boca. Asustaba, comenzó a imaginarse donde estaba, lo que le llevó a paralizarse del susto que se llevó.</p><p>En realidad, donde estaba era lo menos, lo importante era como estaba. Poco a poco, fue comprobando que la imagen que tenía en la cabeza era real, que era ella la mujer que siempre veía en sus fantasías.</p><p>Fantasías en las cuales una mujer, joven, desnuda e inconsciente era colgada con correas del techo, con las manos y los pies en alto y las piernas muy abiertas, de tal manera que su sexo quedaba accesible, a la altura de la cintura de cualquiera. SU cabeza colgaría hacia atrás, sin apoyo y con una venda sobre los ojos y instrumento de apertura forzada de la boca, situado en su máxima apertura.</p><p>Su fantasía se completaba con unos cuantos hombres, de toda clase y condición y algunas mujeres, rodeando el cuerpo de esa mujer, usando y abusando de su sexo, de su ano, de su boca, manoseando sus pechos, su clítoris&#8230;</p><p>La sensación de ahogo la hizo volver de sus pensamientos. Ahora ya sabía lo que era, porque no podía moverse ni abrir los ojos ni cerrar la boca. También se fijó en que notó, por primera vez en mucho tiempo, un sexo varón taladrandola, entrando y saliendo de ella deprisa.</p><p>- Vaya, parece que la &#8220;cosa&#8221; se ha despertado – Oyó entre los restos de la droga que la había tenido dormida hasta entonces. &#8211; Fantástico, porque acabamos de empezar, y aún quedan 24 horas hasta que pueda bajarse de ahí-</p><p>Recordó entonces el acuerdo: durante 24 horas ella sería el cuerpo de sus fantasías, la mujer colgante. Durante ese tiempo sería usada por mucha gente que no sabría su identidad (ni ella la de ellos) y que, durante el descanso que se pudiesen tomar sus &#8220;captores&#8221;, sería enchufada a una máquina que mantendría un consolador entrando y saliendo de ella sin parar.</p><p>Recordar el acuerdo, ver que era realidad y probar, por primera vez en su vida, el sabor del semen en su garganta la llevaron al primero de muchos, muchísimos orgasmos.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/ni-como-ni-porque/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>El libro de papel porno</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/el-libro-de-papel</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/el-libro-de-papel#comments</comments> <pubDate>Tue, 26 Jan 2010 21:28:04 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Amor filial]]></category> <category><![CDATA[relato porno]]></category> <category><![CDATA[relatos de porno]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos eroticos]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=15</guid> <description><![CDATA[Relato porno 26 de enero del 2010, los mejores relatos porno. Mi madre, que es profesora de idiomas, ha sostenido siempre que la televisión atenta en forma importante en contra de la benéfica costumbre de leer. En forma permanente nos habla de la necesidad de conservar el hábito de la lectura, de &#8220;libros de papel&#8221;, [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 26 de enero del 2010, los mejores relatos porno. Mi madre, que es profesora de idiomas, ha sostenido siempre que la televisión atenta en forma importante en contra de la benéfica costumbre de leer. En forma permanente nos habla de la necesidad de conservar el hábito de la lectura, de &#8220;libros de papel&#8221;, como dice ella, para que quede clara su posición frente a los soportes electrónicos.</p><p>Fue así que el verano pasado en la casa de veraneo junto al Océano Pacífico le di el agrado de aceptar su proposición de remplazar la teleserie de la noche por una hora de lectura en voz alta. También a mi me pareció que sería una experiencia distinta e interesante.<span id="more-15"></span></p><p>Así fue como caída ya la noche nos instalamos con sendos tragos largos frente a los grandes cristales que dan al mar.</p><p>Yo seria quien debería leer en voz alta.</p><p>Me costó un poco seleccionar el texto pues no conocía particularmente el gusto de mi madre. Mujer actualizada que no elude realidades y de carácter más bien duro, que entiendo fue el factor determinante para la separación con mi padre.</p><p>Algunos encuentros tormentosos llevaron a que mi padre decidiera separarse de esta hermosa mujer, para correr deslumbrado tras la muchacha que no tenía otro atractivo que sus pechos globosos y su cintura ondulante, argumentos suficientes para un hombre culturalmente mediocre.</p><p>Mi madre sin embargo, parecía no lamentar en absoluto su ausencia, y completamente entregada a su trabajo y a viajar se mantenía, un poco terca, pero feliz sin que se le</p><p>conociera pareja alguna .. Ella no lo hubiese ocultado.</p><p>Acomodadas una frente a la otra y con el ruido de mar de fondo, comencé la lectura. Todo parecía fluir como lo habíamos imaginado. De verdad yo sentía renovado mi espíritu tratando de darle al relato alguna entonación que hiciera mas real la historia y poco a poco fui dándome cuenta que se trataba de una novela erótica de intensidad creciente , que quizás no era lo mas adecuado para una lectura conjunta de madre e hija , pero ya no había forma de cambiar el texto seleccionado de modo que seguí adentrándome en las calientes escenas que la autora describía con maestría.</p><p>De cuando en cuando. En alguna pausa pequeña de la lectura me atreví a mirar a mi madre porque de algún modo me inquietaba la reacción que ella pudiese tener frente a escenas explicitas de sexo a mi juicio a veces demasiado intensas ,pero mi madre no acusaba impacto alguno aparte de tener su mejillas bastante sonrosadas que podría ser también efecto del trago .</p><p>Por mi parte conocedora como soy de la facilidad con que me excito no puedo negar que me había concentrado completamente en el relato y algunos signos evidentes de calentura podía detectar en mi cuerpo lo que me ocasionaba una sensación muy agradable. Mi madre bebiendo a sorbitos su trago, había adoptado un movimiento rítmico de abrir y cerrar sus piernas sin percatarse que con eso dejaba expuesto ante mi el triangulo blanco que cubría su sexo y en cuyo centro se veía una mancha húmeda muestra evidente de su propia calentura.</p><p>Si bien tenemos con mi madre toda la confianza que se puede tener entre mujeres adultas nunca nos habíamos confiado secretos ni compartido ningún tipo de intimidad.</p><p>Mi madre no tenía intención ninguna de ocultar lo que estaba pasando y cuando yo estimé prudente suspender la lectura ella tenia sus muslos bastante separados y su falda apenas cubría la mitad de ellos. Se puso de pie y caminando, un poco vacilante me dijo.</p><p>- Que pena que te detuviste, me estaba llegando una calentura deliciosa, seguiremos mañana verdad?</p><p>Esa reacción de mi madre me convenció que ella no era una mujer de cuerpo dormido y hasta cierto punto me sentí satisfecha de estar poniendo por medio de esa lectura un poco de intimidad cómplice.</p><p>A la siguiente noche, mi madre manifestó su deseo de ser ella quien hiciera la lectura a lo que yo accedí gustosa- La mujer se acomodó adecuadamente en su sillón y comenzó a leer. Tenía ella una hermosa voz muy agradable de oír.</p><p>Fue interesante apreciar como se fue adentrando en el texto y la forma como modulaba exponiendo los vericuetos promiscuos de aquella novela que nos tenía endiabladas adentrándonos en sensaciones intimas a las que nuestros cuerpos de hembras maduras respondían complacidos.</p><p>Mi madre se había posesionado por completo de la trama y eso era evidente en aquellos párrafos mas tórridos en que se revolvía complacida en el sillón, moviendo sus piernas, acomodando su trasero entre los cojines y cuando sosteniendo el libro con una mano , con lastra se acariciaba alternativamente sus pechos que en algún momento había dejado desnudos.</p><p>Ella leía cada vez con mayor entusiasmo .haciendo las cadencias que correspondía a cada escena y su voz se hacia mas ronca a medicad que el texto era mas caliente y mas promiscuo describiendo posiciones eróticas casi descabelladas y palabras entremezcladas con gemidos de placer.</p><p>Mi madre avanzaba en la lectura con ansiedad creciente y en un momento entro en la descripción de un orgasmo enunciado con todo tipo de detalles anatómicos y fisiológicos. Cuando terminó la descripción, mi madre había dejado caer el libro.</p><p>Entonces me acerqué para recoger la novela del suelo y quede paralizada. El libro que mi madre había leído tan magistralmente era simplemente un cuaderno virgen absolutamente en blanco. Allí no había escrita palabra alguna. Mi madre había sacado de su mente todo cuanto había narrado para las dos simulando leer.</p><p>MI madre no dijo absolutamente nada Tampoco era preciso decirlo. Estaba allí de pie casi desnuda como un tributo a la pasión de una mujer madura, con un cuerpo en el cual encerraba todo el deseo insatisfecho que ella escondía bajo su carácter terco y serio.</p><p>Sus pechos esplendidos y siempre envidiados por mi, Su cabello desordenado ,como después de una sesión de sexo desesperada, y sobre todo su estampa erguida sobre esos tacones que ella había conservado durante la lectura. Era la imagen misma del deseo maduro y meditado.</p><p>Me tomó de la mano y caminando con premura casi juvenil me invito a seguirla y cuando entramos a su cuarto comenzó a desvestirme.</p><p>Eso me recordaba algo que no identifique bien sino hasta el momento en que desabrocho mi sostén con sus manos ardientes.</p><p>Si. Me evocaba el momento hacía años cuando ella me ayudaba a vestirme para el día de mi boda. Y evoque esa voz con que ella me hablaba acerca de lo que sucedería , yo era virgen y ella se sentía responsable de mi, Pero era la misma voz , la misma voz ronca con que había leído el texto sacado de su cabeza. Y recordé que ella me vestía y mientras hablaba me acariciaba suavemente y como por casualidad mis pechos y mis muslos.</p><p>Ahora era distinto, ella era distinta, ahora era directa y liberada. Me fue desvistiendo, no me miraba, dejó que fueran sus manos las que le describieran cada parte de mi cuerpo desnudo.</p><p>Entonces separó la cubierta amplia de su cama y sin que ella me pidiera nada yo entre en el lecho Cuando se tendió desnuda a mi lado y me abrazo tiré de las sabanas hasta que quedamos cubiertas por completo en medio de una penumbra blanquecina.</p><p>De ese modo, podíamos vernos v y tocarnos a voluntad pero esa penumbra nos separaba de un mundo que no tenia derecho a saber lo que sucedería.</p><p>. Y nos dijimos ahora directamente al oído todo lo qie iba creando nuestra mente incendiada y fui conociendo su historia de imaginaciones desvergonzadas y anhelos inconfesables en las que seguramente ella había esperado encontrarme desde hacia años. Entonces nuestras manos ahora sin traba alguna comenzaron a expresarse.</p><p>Nos poseíamos de las formas mas inverosímiles, partiendo desde la ternura y saltando luego de pecado en pecado hasta arrancarle las mas adorables gemidos al paso que ella me exploraba sin privarse de ninguno de mis rincones prohibidos.</p><p>-Soy virgen – me dijo en el primero de nuestros abrazos Claro que era mentira, pero yo entendí. Ella había vivido la maternidad como consecuencia de la fecundación por un macho que jamás la hizo sentir el verdadero deseo.</p><p>Ahora abría para mí el baúl de sus pasiones sujetas y me las iba entregando una a una para que yo las esparciera por su cuerpo y ubicarlas donde verdaderamente deberían estar y así las fui depositando en sus pechos en sus brazos en sus muslos en su sexo en sus nalgas.</p><p>- Móntame- -me dijo y yo obedecí embelezada. Mis piernas morenas contrastaban con la blancura de su piel tersa y madura. Mis manos cogieron su pelo y comenzamos a movernos en un cabalgar que me llevaba a presionar su nalgas divinas con los pelos ensortijados de mi sexo. Nunca había vivido una sensualidad de tal magnitud En ese momento me di cuenta que no había deseo mas completo que el que pueden sentir dos mujeres maduras entregándose al placer erótico. Y que nadie puede vivir una pasión mas intensa que la que se origina en el deseo encerrado en las profundidades del cuerpo y de la mente cuando por fin es desatado.</p><p>No sabíamos que tiempo de la noche era. Bajo las sabanas el tiempo se hace distinto. Mi madre se había levantado de la cama y sonreía. Ni un solo rasgo de terquedad en su rostro Su cuerpo maduro me parecía rodeado de una aureola inquietante, pero eso era producto de mi deseo aun en plenitud.</p><p>Mi madre regresó a la cama con los vasos nuevamente llenos.</p><p>Sobre la mesita de noche estaba el libro de papel que nunca terminamos de leer, ¿Para que? Ya todos los secretos se habían develado y los deseos volaban sueltos y libres en el cuarto.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/el-libro-de-papel/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> </channel> </rss>
