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><channel><title>Relatos Porno &#187; relatos de chicas</title> <atom:link href="http://www.relatos.conejitax.es/tag/relatos-de-chicas/feed" rel="self" type="application/rss+xml" /><link>http://www.relatos.conejitax.es</link> <description>Relatos porno y relatos de sexo</description> <lastBuildDate>Sun, 29 Aug 2010 10:01:44 +0000</lastBuildDate> <language>en</language> <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod> <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency> <generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator> <item><title>El marido de mi jefa</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/e</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/e#comments</comments> <pubDate>Fri, 30 Jul 2010 12:48:57 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Fantasias]]></category> <category><![CDATA[relato porno]]></category> <category><![CDATA[relatos de chicas]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos pornograficos relatos amateur]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=351</guid> <description><![CDATA[Era mi primer trabajo como camarera y no me fue nada fácil teniendo en cuenta que mi jefa con sus inoportunos comentarios me lo hacía bastante cuesta arriba. Tenía queja para todo. Estaba mal que tuviera confianza con los clientes de la misma manera que lo estaba si tenía poca o si era demasiado generosa [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Era mi primer trabajo como camarera y no me fue nada fácil teniendo en cuenta que mi jefa con sus inoportunos comentarios me lo hacía bastante cuesta arriba. Tenía queja para todo. Estaba mal que tuviera confianza con los clientes de la misma manera que lo estaba si tenía poca o si era demasiado generosa o demasiado fría, todo le molestaba. Lo preocupante llegó cuando se tomó la libertad de juzgar mi aspecto. Tenía días para decirme que debía bajar de peso y días para decirme que mi vestuario era demasiado provocativo para un bar de barrio. ¿A quién quería engañar? Le repateaba terriblemente doblarme la edad, tener una cara vulgar y un cuerpo mediocre, no soportaba que bajo sus blusas sus pechos se mostraran como leves abultamientos cercanos a su vientre, que su culo se dejara llevar por las leyes de la gravedad y verse obligada a ocultar sus amplias caderas en aquellos pantalones masculinos y pasados de moda. Su rostro hierático denotaba una clara ausencia de apetito sexual, vamos que era una frígida en toda regla, solterona hasta los 40 que se casó con Joey para interés de él.</p><p>Joey era el encantador marido americano de mi jefa, trabajaba donde podía y cuando quería, pero digamos que ella con su trabajo de funcuionaria lo mantenía, para no quedarse sola, supongo&#8230; De vez en cuando venía a echarme una mano al bar, he de reconocer que cada vez, más a menudo. Teníamos una gran complicidad y aunque no comprendía bien el idioma no nos era muy difícil despotricar contra su mujer, tampoco teníamos problemas en hablar de sexo siempre con respeto, yo llevaba tres meses sin practicarlo y estaba que me subía por las paredes, el trabajo absorbía todo mi tiempo. Él de vez en cuando tenía sus aventuras para ignorancia de su mujer, era evidente pues aunque ya había dejado atrás los 40 tenía un aspecto que muchos de los chicos de 25 con los que me había enrollado últimamente envidiarían.<span id="more-351"></span></p><p>Aquel jueves tuve mucho trabajo <a href="http://www.conejitax.es" target="_blank">webcam porno</a>, aún así mi jefa desde su trabajo me llamaba de vez en cuando para exigirme más y más tarea mientras el bar seguía llenándose de gente y yo la maldecía y pensaba que quién me había mandado a mí aceptar este empleo. Estaba sola rodeada de borrachos que me miraban descaradamente las tetas que bromeaban y que hacían comentarios que, sinceramente, no entendía. Llamé a Joey que no tardó en venir con varios amigos que se traducían en más clientes. Me reconfortaba que estuviera allí, no solo hacía más ligero mi trabajo sino que con Joey en el bar no tenía que soportar los obscenos comentarios de algunos clientes, el metro noventa de altura de Joey imponía respeto.</p><p>Aquella misma tarde empecé a tener pensamientos pecaminosos hacía Joey cada vez que nos cruzábamos en la estrecha barra todo empezó al rozar mis pechos con su espalda endureciendo mis pezones, aquello me avergonzaba y me excitaba porque se percibían bajo mi fina camiseta de lycra y sabía que Joey se daba cuenta, fue peor cuando pasó por detrás de mí y sentí un gran bulto a la altura de mis riñones. Ya no había vuelta atrás, hacía mucho calor, empezaba a sobrarme la ropa, el olor del perfume de Joey parecía adentrarse en mis poros, su oscura piel brillaba, sus ojos de vez en cuando me miraban, su capuyo me rozaba y yo no sabía si lo que sucedía era real o era producto de mi continua abstinencia, me costaba entender a los clientes, en mi mente empezaba a fantasear, deseaba arrodillarme y sacarle esa polla que se le marcaba en los vaqueros y hacerle una mamada delante de todo el mundo, no, no podía ser, era mi imaginación que me jugaba malas pasadas o que quizá hoy había trabajado demasiado, sí definitivamente me merecía unas vacaciones..</p><p>Apenas eran las 9 de la noche cuando Joey dijo en voz alta que el bar cerraba y que la gente fuera terminando sus consumiciones, extrañada miré a Joey y le pregunté porque cerrábamos tan pronto hoy me dijo que ya había trabajado bastante por hoy y que también me merecía mi descanso, menos mal que alguien se dio cuenta. La gente fue saliendo sin mucha prisa mientras yo limpiaba la barra y pensaba en un futuro incierto, en lo que me depararía la siguiente media hora&#8230; Sonó el teléfono, era mi jefa. Esa tarde ni siquiera se había pasado por el bar al salir del trabajo, decía que estaba cansada y tenía jaqueca (¿de qué? ¿de darle a la lengua?) Me preguntó si Joey se había pasado por allí y ante los gestos de este le dije que no, que había quedado para cenar con unos amigos, el tono de mi jefa cambió de repente. Me dijo que no cerrara antes de la diez, como siempre le contesté sumisa, luego colgó.</p><p>La caja estaba llena de dinero, el esfuerzo daba sus frutos aunque yo siguiera cobrando aquella mierda de sueldo. Joey quiso celebrarlo sirviendo dos copas y haciendo un brindis aunque nunca supe que bebida había servido, si nos viera su mujer seguro se volvería loca, ahora veía en el brillo de sus ojos su ferviente deseo. Nunca me lo había hecho con un maduro y era su madurez lo que me avergonzaba, lo que me excitaba, me dijo que dejara la limpieza para otro día y aunque no le hice demasiado caso ya uno de sus brazos rodeaba mi cintura, su lengua exploraba mi cuello, su polla seguía clavándose en mis espalda más grande que nunca.</p><p>Estaba perdida, en otra situación hubiese huido pero hoy no quería, solo quería dejarme llevar, dejarme enseñar. Su otra mano ahora subía bajo mi fina camiseta por mi vientre, sorpresa, no llevaba sujetador y eso pareció excitarle aún más, ahora me agarraba los pechos con las dos manos y fugazmente sus dedos jugueteaban con mis pezones. Con una habilidad pasmosa desabrochó mis vaqueros y hundió una de sus hábiles manos en mi coño desnudo, rasurado y bañado en líquidos, parecía como si lo hubiera hecho mil veces.</p><p>Bajó mis pantalones y los suyos mientras su capullo empujaba la entrada de mi culo, sus dedos seguían hurgando en mi coño frotando mi clítoris introduciendo dos dedos en él y seguidamente en mi boca para que probara mi propio sabor, chupé sus dedos y él embistió mi culo, solté un gemido de dolor, me dio la vuelta y soltó un comentario que no entendí mientras miraba mis pechos pero era evidente que le habían gustado. Me cogió del pelo y me guió hacia su miembro, yo me arrodillé ante él y me metí aquel pene en la boca, sí, como imaginé tiene un buen nabo, empujo con fuerza pero no demasiada mi cara hacía su miembro, primero tomé su punta pero poco a poco la presión me hizo meterme toda su polla en mi boca y yo chupaba y chupaba encantada y sin rechistar mientras su polla se moría por estallar en mi boca viciosa.</p><p>Me tomo en brazos y me sentó sobre la barra, tenía un cuerpo tan rotundo que de mí podía hacer lo que quisiese, aún así yo seguía dejándome hacer. Abrió una botella de su whisky preferido y también el más caro (aquel que mi jefa tenía reservado para impresionar a sus compañeros) y rocío con él mi cuerpo, me gustaba sentir el frescor y al mismo tiempo el ardor y el fuerte aroma americano recorriéndome y como Joey pasaba después su lengua y se emborrachaba de mi cuerpo, el más caro de los cuerpos, seguro que eso no se lo hacía a su mujer ni con agua, mi cuello terso mis senos firmes y abundantes, mi delicioso vientre mis duras piernas y su lengua entre ellas, lamiendo con prisa mi dulce, mi chorreante coño, proporcionándome el más exquisito de los placeres mientras el licor me hervía en la piel y gemía despacito para mis adentros. No tardó, estábamos muy excitados, se incorporó y sujeto y abrió mis piernas mientras yo reposaba sobre la barra.</p><p>Llevaba toda la tarde esperando este momento y entre susurros le decía fóllame&#8230;fóllame&#8230; aunque no entendiera muy bien el español estoy segura de que esta palabra no es la primera vez que la oye de los labios de una mujer caliente que se derrite en sus brazos. Penetró su polla con violencia en mi cuerpo y empezó a follarme con rapidez y maestría pero no me hizo daño, creo, más bien todo lo contrario. Cada embestida arrancaba de mi garganta un grito que resonaba en todo el bar, no tardé en correrme, el tardó un poco más en el ultimo momento salió de mí, probablemente no quería buscarse un problema, derramó todo su semen sobre mi cuerpo y después se fue.</p><p>A los tres días me llegó la carta de despido, ¿nos habría sorprendido? De ser así no me extraña que yo no me enterase. No me importa, fue un gran polvo ¿y quién no ha fantaseado alguna vez con follarse a la pareja de su jefe/a?</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/e/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Un voyeur en la playa</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/un-voyeur-en-la-playa</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/un-voyeur-en-la-playa#comments</comments> <pubDate>Tue, 01 Jun 2010 19:08:23 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Orgia]]></category> <category><![CDATA[relatos amateur]]></category> <category><![CDATA[relatos de chicas]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos sexo]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=248</guid> <description><![CDATA[Relato porno del 1 de junio del 2010. Las vacaciones en Brasil estaban resultando mejor de lo que yo esperaba. En principio, el concepto &#8220;complejo turístico tropical todo incluido&#8221; me resultaba aburrido y algo tópico. Pero después de un año bastante difícil en lo laboral, tanto para Luna como para mí, aquellos diez días en [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno del 1 de junio del 2010. Las vacaciones en Brasil estaban resultando mejor de lo que yo esperaba. En principio, el concepto &#8220;complejo turístico tropical todo incluido&#8221; me resultaba aburrido y algo tópico. Pero después de un año bastante difícil en lo laboral, tanto para Luna como para mí, aquellos diez días en las playas brasileñas nos estaba viniendo de lujo. Luna y yo vivimos juntos desde hace algunos años. Los dos andamos cerca de los treinta, pero la verdad es que ella parece mucho mas joven que yo. Es menuda, delgada, con un culo redondito que se mueve graciosamente cuando camina, y unos pechos duros y erguidos que son mi perdición. A su aspecto juvenil contribuye una cara de niña traviesa, una preciosa sonrisa que ilumina y unos ojos claros con los que también sonríe cuando te mira.</p><p>Nuestra vida sexual es mejor que buena, jamás pensé encontrar una pareja con la que me compenetrara tan bien. Solo hay un pequeño &#8220;pero&#8221;: A ella le cuesta mucho superar su vergüenza y compartir conmigo sus fantasías. Una de esas pocas fantasías que he logrado que confiese es que le gusta el exhibicionismo. Conseguí que admitiera que fantasea con hacer el amor mientras un mirón la observa. Yo, por el contrario, soy mucho más pudoroso en cuanto a exhibirme, incluso alguna vez he parado si estábamos en público, y veía que unos besos y un magreo iban a pasar a algo más. Pese a su fantasía exhibicionista, y en contra de lo que pudiera parecer, Luna es una chica bastante tímida. No enseña más de lo normal en estos tiempos de tangas y canalillos, y, cuando vamos a la playa, ni siquiera hace topless. Por eso me sorprendió tanto lo que nos ocurrió.<span id="more-248"></span></p><p>Nos quedaban solo un par de días <a href="http://www.bragax.com/consolador-xxx-a-toda-marcha" target="_blank">xxx</a> para volvernos a casa, por lo que aprovechábamos nuestros últimos momentos de relax, antes de volver a la jungla en que se habían convertido nuestros respectivos trabajos. Habíamos pasado el día en una playa, que no era la más cercana al hotel, pero que nos gustaba más, porque estaba algo mas escondida y era mas tranquila y solitaria. Atardecía, y en unos instantes tendríamos que irnos. Ya no se veía a nadie en la playa, casi todos los turistas habían abandonado sus hamacas para volver a los hoteles, solo algún ocasional paseante aparecía muy de cuando en cuando. Estábamos tumbados cerca de la orilla, yo boca arriba, dejando que la brisa acariciara mi cara, y Luna boca abajo. De pronto se incorporo un poco y me miro, sonriéndome.</p><p>- ¿Sabes que estas muy guapo?- me dijo.</p><p>- Vaya, gracias- conteste -. Tú tampoco estás mal.</p><p>- Imbécil- me dijo riendo, mientras me pegaba un puñetazo. Empezamos a pelear de broma, y al final acabamos revolcándonos por la arena. Se subió sobre mí, y me beso lentamente en los labios. Empezó a acariciar mi pecho, y su mano bajo hasta el borde de mi bañador.</p><p>- Para, que me pones malo- proteste.</p><p>- A lo mejor lo que quiero es ponerte malo- contesto, y me volvió a besar, mientras su mano ya acariciaba mi polla por encima del bañador.</p><p>- ¿Que estas haciendo?- proteste de nuevo- Déjalo que ahora me quedo yo con el calentón hasta que lleguemos al hotel.</p><p>- ¿Y quien dice que vayamos al hotel? &#8211; me sonrió con cara de no haber roto nunca un plato.</p><p>- No me digas que quieres hacerlo aquí.</p><p>- Si &#8211; contesto, apretándome los huevos.</p><p>- Joder ¿Y si pasa alguien? ¿Y si nos ven?</p><p>- Venga, hombre, no seas aguafiestas. Mira, por aquí ya no pasa nadie. Estamos solos.</p><p>- Pero hay gente paseando por la orilla y&#8230;</p><p>- Le cortas el rollo a cualquiera -protesto ella-. Mira, vamos hacer una cosa. Si nos vamos allí ¿te quedas mas tranquilo y dejas de poner pegas?</p><p>El lugar que estaba señalando eran unas dunas un poco apartadas de la orilla, junto a unos juncos, y que por tener los típicos altibajos de las montañas de arena, a pesar de estar cerca de los paseantes que podían andar junto a la orilla, quedaban ocultas a la vista. Sopesé el riesgo, pensé que nos podría ver alguien, pero ella me miraba de una forma que no podía resistirme. No dije nada, solo me levante, la tome de la mano, y juntos caminamos los pocos pasos que nos separaban de las dunas.</p><p>- ¿Y a ti que te pasa hoy?- pregunte, mientras la apretaba el culo.</p><p>- Que me apetece hacer una locura antes de volver a casa- contesto-. Además, mira que bonito es todo esto ¿No te apetece hacer el amor aquí?</p><p>Lo cierto es que el lugar era paradisíaco, pero, la verdad es que a mi me daba ya todo igual. Luna había conseguido ponerme a cien, y en ese momento lo único que me dominaba era el deseo.</p><p>Llegamos a las dunas. Extendí la toalla y nos recostamos en ella. Rápidamente, Luna me atrajo hacia si con un abrazo y me mordió el labio inferior. Por el rabillo del ojo no pude evitar mirar hacia la playa. Vi que las dunas nos ocultaban de la orilla, me quede mas tranquilo y la devolví el apasionado beso.</p><p>Luna se subió sobre mí y volvió a acariciarme el pecho. Yo respondí a sus caricias, sobando sus tetas por encima del bikini. Cuando ya no pude mas, corrí las cortinillas de la parte superior del bikini, dejando al aire sus preciosas tetas, cuyos pezones ya estaban duros por la excitación. Empecé a chuparlas, mordisquearlas y lamerlas, mientras Luna me agarraba la cabeza fuertemente contra su pecho, suspirando. La tumbe en la toalla y la mire un momento. Estaba preciosa, con el pelo revuelto, con los pechos desafiantes asomando por los lados del bikini aun puesto, y una expresión de deseo en el rostro. Volví a lamer sus pezones y, lentamente, fui bajando por su vientre, con besos y mordisquitos, hasta llegar a la parte inferior de su bañador. Levantó un poco el culo y se lo quité. Observe su delicioso coñito depilado, cuyos labios brillaban ya por la humedad. Sonreí y me sumergí en él. Empecé besándola por el perímetro y los labios exteriores, pero no tarde mucho en abrirlos y acceder a su interior. Rápidamente encontré el clítoris y empecé a lamerlo, moviendo la cabeza a los lados y arriba y abajo. Luna suspiraba y gemía. Me agarro la cabeza fuertemente con las dos manos y me atrajo aun más, como si quisiera que entrara dentro de ella. En ese momento, metí dos dedos dentro de su coñito y ella no pudo más. Se corrió, retorciéndose en espasmos y ahogándose en suspiros.</p><p>Me incorpore y, de rodillas como estaba, la observe unos segundos. Su respiración se normalizaba, y me fije que la parte inferior de su bikini se había quedado enrollada en uno de sus tobillos, cosa que me dio aun más morbo. Ella me sonrió y, con una mirada pícara, gateó hasta donde yo estaba. Sin cambiar de postura, me bajo el bañador de un tirón, me agarro la polla, y comenzó a lamerme los huevos. Rápidamente se metió el capullo en la boca, para, a los pocos segundos, sacársela, lamer la punta y volvérsela a meter. Luna es toda una experta en mamadas, a veces, en broma la digo que ella nació para comer pollas. Ella hace como que se enfada, pero se que en el fondo la gusta que le diga ese tipo de cosas. El caso es que yo sabía que con ese tratamiento no iba a tardar mucho en correrme, y antes de eso quería penetrarla. Así que me aparte de su cara y, sin que ella cambiase de postura, es decir, dejándola a cuatro patas, la rodee. Quedamos colocados de forma que el mar estaba a nuestra espalda y el bosquecillo de juncos, al frente. Ella puso el culo en pompa, yo restregué un poco la punta de mi polla por su abertura y, de un solo golpe, le metí la polla hasta el fondo. Luna chilló, al notarla tan dentro, y empezó a jadear a medida que me iba moviendo lentamente dentro de ella. Percibí que gemía de una manera mucho más exagerada de lo normal, y se movía también exageradamente, pero lo achaque a la excitación del momento. Cuando noté que se iba a correr, aumenté el ritmo de las embestidas. Ella gritó con más fuerza, y empezó a mover el culo al ritmo contrario al que yo la penetraba.</p><p>En ese momento, escuche un ruido. Levanté la cabeza, y vi que los juncos se movían. Entre la maleza distinguí una forma humana. Saqué mi polla del coñito de Luna y fui a levantarme para espantar al mirón, pero ella me lo impidió. Me agarro del brazo, se giro ligeramente y, con una mirada que yo no había visto nunca en ella, me dijo:</p><p>- No, por favor. Sigue.</p><p>- Pero&#8230;- protesté yo- Hay un tío mirando.</p><p>- Calla- suplicó ella-. No digas nada. Sigue, por favor. Pase lo que pase, no pares.</p><p>Entonces lo entendí: Los jadeos y movimientos exagerados de antes no correspondían a lo bueno de mi faena. El mirón debía llevar un rato, y Luna debía haberle visto, así que estaba exagerando para él, para que viera lo bien que lo estaba pasando y se excitara aun más. Luna por fin se había desinhibido y estaba cumpliendo su fantasía, tener público mientras follaba.</p><p>La situación me resultaba insólita, pero por otro lado he de reconocer que el morbo iba creciendo en mí. Además, era la fantasía de Luna, así que no tenia ningún derecho a arruinársela. De manera que me arrodillé y volví a penetrarla y a follarla con el doble de fuerza.</p><p>El caso es que yo no me acostumbraba a tener un espectador, y estaba mas pendiente de lo que ocurría entre los juncos que de Luna. Ella se debió de dar cuenta, y decidió cambiar las tornas. Se separó de mí, con un suave empujón en el pecho hizo que me tumbara, y ella se puso sobre mí, de manera que quedaba de espaldas a nuestro espectador. Me beso apasionadamente, y luego me susurro al oído:</p><p>- Es mi fantasía. Ya lo sabes. Así que, por favor, sigue. Esto me da mucho morbo, y quiero dejarme llevar- hizo una pausa, me miro tiernamente y concluyó -. Te quiero.</p><p>Me volvió a besar, chupando mi lengua, mientras que con una mano ella misma agarró mi rabo y se la volvió a meter en su coñito, que estaba chorreando. Una vez dentro, sin despegar su pecho del mío, empezó a cabalgar como una loca. Pensando que el mirón no tendría suficiente, Luna llevo sus manos a sus nalgas, y las abrió bien, para que el espectador pudiera ver perfectamente su culito, y como mi polla entraba y salía de su coñito. Supongo que el mirón entendió esto como una invitación, porque por fin se decidió a salir de su escondite entre los juncos.</p><p>Caminó los pocos pasos que nos separaban, y se coloco de pie junto a nosotros, mirándonos. Era un muchacho joven, de raza negra, guapo, con un poco de pelo ensortijado sobre la cabeza. No era excesivamente musculoso, pero si fibroso y con un cuerpo bien definido. Iba vestido únicamente con un bañador largo de motivos tropicales. Al verle junto a nosotros, Luna se incorporó y, sin dejar de envainarse mi polla, miró a los ojos al muchacho negro, relamiéndose con expresión lasciva. El muchacho empezó a sobarse la polla por encima de la tela del bañador, donde ya se notaba un tremendo bulto de la erección. Supongo que Luna se estaba tomando muy en serio su papel de estrella porno, porque, animada por la evidente erección del muchacho, empezó a contonearse sobre mi polla, y, poniendo una expresión de putilla que yo nunca había visto, se chupó un dedo para luego, con el, acariciarse el clítoris. Después de eso, sin dejar de mirar al chico ni de relamerse, empezó a estrujarse las tetas y a pellizcarse los pezones.</p><p>El pobre chico no aguanto más. Desató el cordón de su bañador y tiro de él hacia abajo. Un enorme pollón negro salto junto a la cara de Luna, que abrió los ojos, sin creer lo que veía. La escena no podía ser mas excitante: Mi novia, hasta hacia unos minutos, una chica tímida y prudente, cabalgaba mi polla como una poseída, poniendo unas caras de guarra inimaginables para mi, mientras se sobaba las tetas o se daba marcha al coñito, y a escasos centímetros de su carita de niña buena un desconocido se pajeaba con su enorme verga negra. Ella ya ni me miraba a mí, solo tenia ojos para aquel descomunal instrumento. Alzó la vista un segundo y miró sumisa a los ojos del joven, como pidiendo permiso. Él la sonrió, dejó de masturbarse y, con la misma mano acarició la carita de mi novia. Entonces Luna alargó el brazo y agarró la polla del muchacho. Con mucha delicadeza y parsimonia, como quien abre un regalo muy deseado, echó hacia atrás la piel de la polla, dejando al aire un capullo grueso y amoratado. Empezó a masturbarle suavemente, y el chico comenzó a suspirar. Aquel pollón, negro y enorme, parecía aun mas negro y mas enorme en comparación con la manita de Luna meneándolo, intentando sin éxito abarcarlo en todo su grosor. Yo, por mi parte, llevaba rato sintiendo una punzada de celos en el estomago, pero la escena que ante mí se representaba era demasiado excitante y morbosa para pensar con claridad, de manera que sentía como mi polla se ponía más y más dura, como nunca antes la había sentido.</p><p>Luna se mordía el labio inferior, llena de deseo, mientras miraba fascinada aquel capullo negro y brillante, con unas gotitas de líquido preseminal en la punta. Sus pechos estaban más altivos que de costumbre y los pezones estaban duros como dos agujas. Lo que venía a continuación, yo sabía que era inevitable. Mi novia acercó su boquita al pollón, y lo beso tiernamente en la punta. Luego se dedico a recorrer lentamente todo el miembro con su lengua, empezando por la punta, bajando hasta la base del tronco, y deteniéndose en los huevos, grandes y colgantes, que lamió y chupo. Luego volvió arriba, y se detuvo en el prepucio, lamiendo el frenillo, mientras miraba con una sonrisa perversa al muchacho, que se derretía con sus besos. Acto seguido, se restregó la polla por toda la cara, el cuello y los pechos, hasta llegar a los pezones, que frotó con fuerza contra el capullo. Por fin se la metió en la boca, aunque solo pudo con un poco del principio debido a su longitud. El muchacho, mientras tanto, no perdía el tiempo, y comenzó a acariciar las tetas de Luna, caricia que enseguida se convirtió en un sobeteo en toda regla. Mientras, ella se la mamaba como si la vida le fuera en ello, y con las dos manos le pajeaba, sin poder abarcar toda su extensión. Todo esto, por supuesto, a la vez que botaba sobre mi polla, encadenando orgasmo tras orgasmo, sus gemidos de placer ahogados por el trozo de carne que tenia en la boca.</p><p>Tras unos pocos minutos de mamada, el muchacho, de pronto, se retiro de la boca de mi novia. Ella le miro a los ojos y, simplemente, sonrió, abrió la boca y sacó la lengua. El chico empezó a masturbarse rápidamente, apoyando su capullo sobre la lengua de mi novia. Ella, para ayudar, le daba un lametazo de vez en cuando, sin cerrar la boca en ningún momento. La espalda del chico, al fin, se tensó, y eyaculó. El primer chorretón de semen salio despedido directamente a la lengua de Luna. Fue tal la cantidad de leche que salió en aquella primera tanda, que la gran mayoría se derramó de la boquita de mi novia, deslizándose por su barbilla hasta llegar a su pecho. El segundo chorretón cayó en su mejilla, y parte fue a pararle al pelo. Los siguientes, menos abundantes, se derramaron por el resto de la carita y los labios de Luna. Yo, al ver a mi novia, sonriendo, con la cara llena de la corrida de un desconocido, al ver esa escena más propia de una película porno que de mi propia vida, exploté en un violento orgasmo, me corrí como nunca lo había hecho, llenando el coñito de ella con lo que a mí se me antojaron litros de leche, y juro que cuando terminé de correrme parecía que me había quitado cien kilos de peso de los huevos.</p><p>Luna, por su parte, seguía entretenida con la polla del muchacho, como si no quisiera renunciar a aquel juguete que acababa de descubrir. Estaba claro que el desconocido se había vaciado a conciencia, porque mi novia tenía salpicaduras de la abundante corrida por los labios, las mejillas, y el pelo. Un espeso goterón de leche le colgaba de la barbilla, se le deslizaba hacia los pechos y le colgaba de uno de los tiesos pezones como si fuera una estalactita. Pero ella no tenía bastante con el baño de semen, seguía chupando aquel pollón y lo estrujaba como si quisiera exprimirlo. Luego se lo sacó de la boca, y empezó a restregárselo por su cara, extendiendo la leche por todas partes, hasta que el miembro empezó a perder su rigidez y a quedarse flácido.</p><p>Cuando esto ocurrió, el muchacho miró a Luna con ternura, la acarició el pelo y, acto seguido, se subió el bañador y se fue por donde había venido sin mediar palabra.</p><p>La situación era desconcertante. Mi novia, a la que hasta ahora tenía por una persona vergonzosa, me acababa de deleitar con una escena digna de la más depravada película porno que podía imaginarme: Se había comido el rabo de un desconocido y había dejado que se corriera en su cara. Demasiado fuerte para mí. Pero ella tan solo se volvió hacia mí, me sonrió dulcemente y me dijo:</p><p>- Gracias. Te quiero.</p><p>E inmediatamente, se levanto de la toalla y corrió hacia el mar. Yo la seguí y ambos nos bañamos abrazados en el agua del anochecer, como dos niños cansados de jugar.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/un-voyeur-en-la-playa/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>1</slash:comments> </item> <item><title>Leche caliente en la boca de una jovencita</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/leche-caliente-en-la-boca-de-una-jovencita</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/leche-caliente-en-la-boca-de-una-jovencita#comments</comments> <pubDate>Fri, 26 Mar 2010 21:06:14 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Sexo Oral]]></category> <category><![CDATA[relatos de chicas]]></category> <category><![CDATA[relatos de jovencitas]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos de webcam porno]]></category> <category><![CDATA[relatos eroticos]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=198</guid> <description><![CDATA[Relato porno 26 de marzo del 2010, los mejores relatos porno. ¿Por qué lo hice? No sabría muy bien cómo responder a eso. ¿Qué por qué la primera vez que hice una mamada fue a un hombre que no era mi marido? Ciertas preguntas a veces no tienen respuesta fácil. El caso es que mi [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 26 de marzo del 2010, los mejores relatos porno. ¿Por qué lo hice? No sabría muy bien cómo responder a eso. ¿Qué por qué la primera vez que hice una mamada fue a un hombre que no era mi marido? Ciertas preguntas a veces no tienen respuesta fácil. El caso es que mi matrimonio funciona bien, con altibajos supongo, como sucede en otras parejas, pero en fin nada hay que justificara el lanzarme ciegamente a darle alegría oral al cipote de cualquier otro tío.</p><p>Era un sábado por la mañana; mi marido salió con nuestros hijos y yo me quedé a hacer limpieza general. Fastidiada por una tarea que no me apetecía realizar puse la radio para escuchar música y mira por donde empezó a sonar You can leave your hat on, esa canción de la película Nueve semanas y media. Al escucharla me fui animando poco a poco a hacer tonterías: besitos sensuales al aire, caricias a mi propio cuerpo al tiempo que me contoneaba, baile sensual y simulacro de streptease. Subí el volumen de la música y me sentí ciertamente puta haciendo aquello. Pero de repente sonó el timbre de la puerta, insistentemente, dado que no habría oído las primeras llamadas por lo fuerte que sonaba la canción.<span id="more-198"></span></p><p>Abrí. Era el vecino de enfrente, ante el cual aparecí algo desencajada, quizá ruborizada y con el chándal de los sábados algo descompuesto tras mi ridículo streptease privado. Aquel gilipuertas estúpido me miró como de costumbre, con la boca abierta y cayéndosele la baba, pero en esta ocasión con más deseo y perversión si cabía. Yo ya le había dicho a mi marido cuanto me molestaba que Martín, que así se llamaba el vecino, me mirase de aquella forma, pero Félix se reía y me decía que aquello era producto de mi imaginación y que en todo caso era normal que un viejo solterón tan feo sintiese cierta atracción por una mujer tan atractiva como yo. Odiaba sin embargo que mi marido intentase restar importancia a lo que yo consideraba casi un acoso.</p><p>Martín tendría casi cincuenta, y a una cara fea y bobalicona hay que decir en honor a la verdad que se le añadía un cuerpo espléndido. Venía a traer unos documentos de la comunidad de vecinos para que mi marido les echase un vistazo. Tras afirmar que le gustaba mucho aquella canción que sonaba, me explicó algunas cosas sobre aquellos papeles que yo habría de aclarar a mi marido, como echar una firma por aquí y otra por allá; todo eso sin movernos del umbral de la puerta; y todo eso, por qué no decirlo, sin que se hubiese disipado del todo la calentura que yo arrastraba desde el momento en que empezó a sonar You can leave your hat on. Caí en la cuenta de que al menos Martín expelía un agradable olor corporal y si soy sincera no supe si era alguna colonia for men o simplemente cierto aroma a sudor varonil. No obstante tampoco se puede afirmar que lo que sucedió a continuación fue debido a que mi olfato hizo que me excitase como una perra; quizá algo si, pero no como para volverme loca.</p><p>Así que allí estábamos, yo atrapada por unos encantos que siempre puse en duda y Martín, un hombre cuya actitud le delataba como un obseso sexual.</p><p>- Me gustaría ser el espectador de un streptease como el de esa película –dijo Martín.</p><p>- ¿Y a mi qué me cuentas? –pregunté sonrojada.</p><p>- ¡Vamos! –dijo él- ¿No me digas que no estabas jugando tú solita al rollo ese de la Kim Basinger?</p><p>Me puse colorada, ¿cómo podía saber él eso? No supe que pensar; a lo mejor me había estado vigilando a través de alguna ventana. Como una tonta empecé otra vez con lo del streptease, pero ya sin música. Como una tonta sonreí y como una tonta me incliné ante Martín. Con la mirada ambos acordamos que era lo más cómodo, lo menos comprometido, lo más rápido y menos arriesgado y al menos lo más placentero para él, aunque hacer aquello a mí me chiflaba. Le bajé la bragueta, le extraje la polla y me puse manos a la obra.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/leche-caliente-en-la-boca-de-una-jovencita/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>4</slash:comments> </item> <item><title>De rebajas</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/de-rebajas</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/de-rebajas#comments</comments> <pubDate>Thu, 04 Feb 2010 17:54:16 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Sexo Oral]]></category> <category><![CDATA[relatos amateur]]></category> <category><![CDATA[relatos de chicas]]></category> <category><![CDATA[relatos de guarras]]></category> <category><![CDATA[relatos de putas]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=80</guid> <description><![CDATA[Relato porno 4 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Habíamos vuelto de las vacaciones gaditanas días antes, eran principios de julio, todas las tiendas de la ciudad tenían colgados los carteles de rebajas. Belén me pidió que la acompañara de compras, no me disgusto la idea. Una calurosísima tarde de julio en plena [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 4 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Habíamos vuelto de las vacaciones gaditanas días antes, eran principios de julio, todas las <a href="http://www.bragax.com" target="_blank">tiendas </a>de la ciudad tenían colgados los carteles de rebajas.</p><p>Belén me pidió que la acompañara de compras, no me disgusto la idea.</p><p>Una calurosísima tarde de julio en plena meseta castellana nos disponíamos a estar toda la tarde deambulando por la ciudad.</p><p>Belén estaba preciosa, una camiseta blanca de tirantes bastante escotada que <a href="http://webcam.conejitax.es" target="_blank">marcaba </a>claramente la redondez de sus pechos y un pequeño pantalón que junto con unas sandalias de tacón dibujaban unas espectaculares piernas.</p><p>Una tienda, otra tienda la tarde iba pasando y el calor remitiendo.</p><p>Entramos en conocida y carísima boutique en la Belén decidió probarse unos cuantos bikinis, la tienda estaba repleta de gente.<span id="more-80"></span></p><p>Escogidos los bikinis nos dirigimos hacia los probadores, eran un probador grande, cuadrado, con un gran espejo, un pequeño banco y en el que unas tupidas y pesadas cortinas hacían la función de puerta, entramos los dos había sitio de sobre.</p><p>Belén se empezó <a href="http://www.queputas.es" target="_blank">desnudar</a>, tan solo quedo su tanga en su dorado cuerpo, se probo un par de bikinis, el tercer que se probo no lo olvidare, era como si fuera de lana o ganchillo de color negro, la quedaba perfecto nos miramos a través del espejo asentí, ese es el que nos teníamos que llevar.</p><p>Al desnudarse de nuevo, quito primero la parte superior del <a href="http://www.conejitax.es" target="_blank">bikini</a>, dejando sus pechos al aire, redonditos y totalmente bronceados culminados por una aureola un poco más oscura y un pezón del tamaño de un garbanzo.</p><p>Al quitarse la bragas del bikini, su sexo quedo al alcance de mis manos, estire mi mano hacia él, lo acaricie, Belén no se lo esperaba, dio un pequeño traspiés, teniendo que apoyar una de sus manos en el espejo, me miro con cara de enfadada, no dije nada y en lo que intento sacarse el bikini por la otra pierna volví a acariciar su concha.</p><p>◦¿Qué quieres?, pregunto Belén extrañada y sonriente.<br /> ◦Nada. Conteste a la vez que apartaba la fina tira de su tanga y sentía en mis dedos el calorcito de su caliente sexo.<br /> Belén cerró los ojos y se dejo llevar, yo continúe trabajando su entrepierna un rato más.</p><p>Me puse de pies en el probador nos besamos.</p><p>Voltee a Belén la coloque de cara al espejo, doble su cuerpo por la cintura y apoyo sus dos manos en el espejo.</p><p>Fuera del probador seguía el bullicio.</p><p>Aparte la tira del tanga dejando a la vista su sexo y su culo.</p><p>La masturbe, acaricie su clítoris lo hice vibrar, lo pellizque.</p><p>Su sexo estaba empapado, acaricie su entrada con mis dedos.</p><p>Nos miramos a través del espejo, la cara de Belén reflejaba placer, vicio, sus ojos me pedían que no parara.</p><p>No pare, introduje un dedo, lo metí y lo saque repetidas veces, a distintas velocidades, de distinta manera.</p><p>Introduje un segundo dedo, repetí los movimientos casi iguales, no me costa nada entrar y salir de su sexo.</p><p>Me coloque totalmente detrás de ella y ahora mientras que dos dedos de mi mano la perforaban mi otra mano trabaja sobre su clítoris.</p><p>Mis movimientos cada vez eran más violentos, Belén tenía la cara a escasos centímetros del espejo.</p><p>Llevo una mano hacia la mía y comenzó a manejarla.</p><p>Tenía mis dedos metidos hasta el fondo y ella manejaba mi mano, sus rodillas se flexionaban y estiraban ligeramente.</p><p>Sus gemidos pasaron desapercibidos por el jaleo de la tienda.</p><p>Gimió, su rostro estaba desencajado por el placer, tenía los ojos cerrados.</p><p>Los abrió, me miro, retiro su mano de la mía, escasos segundos después mis dedos no tardaron en llenarse de calor, se impregnaron totalmente de su sexo.</p><p>Saque mis dedos, Belén se incorporo, nos besamos, lleve mis dedos a la boca saboreamos el sabor del placer de Belén, pocos besos saben tan ricos como ese.</p><p>Mientras Belén acariciaba mi durísimo paquete.</p><p>Belén se vistió, salimos del probador, compramos el bikini y salimos de la tienda.</p><p>Justo enfrente de la boutique había unos grandes almacenes.</p><p>Belén tiro de mi hacia ellos, en la planta de caballeros Belén selecciono unos cuantos bañadores al azar.</p><p>Tirando de mi llegamos a los probadores, estos era mucho más pequeños, mas oscuros habría 10 o 12 probadores en línea.</p><p>Literalmente me arranco los bermudas y se arrodillo frente a mí.</p><p>Se llevo inmediatamente mi polla a su boca que no tardo en recuperar su dureza.</p><p>Con el calentón que llevaba no iba a tardar mucho en correrme.</p><p>Belén empezó a pajearme mientras me la chupaba, retire la mano quería notar solo su lengua, sus labios.</p><p>Se centro en mi capullo, con el metido en la boca jugueteaba con su lengua, a la vez que con sus manos acariciaba la entrada de mi culo, me vuelve loco.</p><p>La agarre por la nuca y comencé un mete saca total muy despacio la metía hasta el fondo, la sacaba casi hasta que notaba como sus labios hacían ventosa sobre ella y volvía a meterla.</p><p>Belén se zafo y siguió a su ritmo, excelente, un dedo suyo jugaba con mi culo.</p><p>No iba tardar en correrme.</p><p>Note como subía por mi verga, avise a Belén, se retiro, decimas de segundo después un chorro de mi leche salía disparado sobre su pómulo, un segundo chorro cayó en su nariz, otro en la comisura de sus labios, las últimas gotas las descargue en canalillo que dejaba al aire su camiseta.</p><p>Belén volvió a chupármela hasta que estuvo totalmente limpia.</p><p>Limpiamos su cara y pecho, salimos del probador dejamos todos los bañadores y regresamos a casa donde en la piscina nos terminamos de quitar el calentón con un espectacular polvo que ya contare otro día.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/de-rebajas/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Solo zapatos</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/solo-zapatos</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/solo-zapatos#comments</comments> <pubDate>Tue, 02 Feb 2010 09:00:09 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Sexo Anal]]></category> <category><![CDATA[relatos amateurs]]></category> <category><![CDATA[relatos de chicas]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos pornograficos]]></category> <category><![CDATA[relatos sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos sexo anal]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=54</guid> <description><![CDATA[Relato porno 2 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Hace mucho no escribo, pero esta historia tengo que contarla:&#8230; Estaba en una presentación de unas amigas de la universidad. Ellas estaban entrenando en el gimnasio de la universidad. En el lugar solo habían conocidos, no muchos. La cosa es que fui al water [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 2 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Hace mucho no escribo, pero esta historia tengo que contarla:&#8230;</p><p>Estaba en una presentación de unas amigas de la universidad. Ellas estaban entrenando en el gimnasio de la universidad. En el lugar solo habían conocidos, no muchos.</p><p>La cosa es que fui al water y el de las chicas no lo encontraba por ningún lugar así que, después de dar muchas vueltas, encontré el de los chicos. Entre cuando no había nadie y pude salir de mi problema. Cuando estaba en el espejo mirándome y lavándome entro un hombre y cierra la puerta. Me quede paralizada mirándolo por el espejo, el tipo también se quedo quieto mirándome. Esa mañana tenía una blusa de tiras negra, una faldita gris a media pierna, sandalias y el cabello suelto. El hombre parecía ser un conserje, llevaba un overol azul abierto en el frente.</p><p>El tipo me miro de abajo arriba lascivamente y yo me quede quietita. Me pregunto que estaba haciendo allí y yo solo lo miraba. El tipo se acerco otro poco y se quedo mirando mis piernas. Y me volvió a preguntar que que estaba haciendo allí. De nuevo solo lo miraba. Se acerco más y se puso casi detrás de mí. Que buscas acá putita con ese culito en pompa, me dijo. Yo baje la mirada y el me tomo de la cintura apretándome. Yo me agite. Empezó a tocar mis piernas con una mano mientras con la otra me agarraba la cintura. Te gusta esto perrita? a eso viniste? <span id="more-54"></span></p><p>Estaba agitada y asustada y no se porque no podía gritar ni hacer nada. El hombre viendo la situación me dijo que me quedara quieta. Y salido del cuarto. Fue a ver si había alguien y entro de nuevo. Me tomo de la cintura me giro y me beso a la fuerza. Yo solo abrí la boca, el tipo me metió mano sobre mis tetas y sobre mis piernas. Volvió a dejarme y salió. Entro de nuevo y me tomo de la mano y me saco. Vamos a otro lado me dijo y me arrastro de la mano. Me llevo a una puerta contigua al baño y la abrió con sus llaves. Allí entramos era un cuarto pequeño algo desordenado, con una cama al fondo y muchos materiales de aseo. Me llevo hasta la cama, un catre viejo de madera. Me tiro allí y caí sentada. Ahora si me vas a decir que es lo que quieres aquí. Me pregunto. El estaba de pie y solo me miraba de forma lasciva. Yo abrí la boca y le dije que solo estaba viendo a mis amigas y quería ir al wáter.</p><p>El se rio y me pregunto que si era solo eso que estaba haciendo en ese cuarto sentada en esa cama. Yo me quede aterrada, tenía razón nunca me había obligado a llegar a allí y no había abierto la boca para nada. Entonces trate de levantarme. Me quede frente al tipo que me miro la boca y me volvió a preguntar. Que estás haciendo aquí putita. Baje la mirada y trate de salir de allí pero él lo evitaba. Me tomo una de mis manos y las poso sobre su pantalón y wow. Sentí un ene enorme y re duro. Me quede quietita con lo que sentí. El se sonrió y empezó a moverme la mano sobre su pene. Después de unos segundos ya el no tenia que moverla, lo hacía yo misma. Me empezó a hablar:</p><p>Yo he visto todo el rato putita, en donde estas? a caso en el Caribe? mira el clima y te venís vestida así? a buscar el abaño? vos quieres otra cosa puta y yo te la voy a dar. Todas las pibas van en pantalón y suéter y vos así, en esas sandalias y esa minifalda&#8230; yo estaba atrapada por lo que escuchaba, mientras me hablaba el tipo se iba quitando el overol. Se lo quito todo y estaba desnudo frente a mi solo con su interior que parecía reventar. Me volvió a empujar y caí sobre la cama. Se saco el interior y veo descolgar un pene largo, grueso y repleto de venas, parecía hecho en mármol.</p><p>Yo te voy a dar lo que estas buscando. Por ahora vas a tener carne en esa boquita de puta. Abre la boca. Y lo hice la abrí. El avanzo y me la hizo meter hasta donde pudo. Empezó a follarme la boca y me dijo que se la mamara. Entonces empecé a hacerlo. Se la empecé a mamar como se hacerlo, con la boca abierta grande, segregando mucha saliva pasara que se resbale mucho, sacándola hasta afuera y metiéndola de nuevo, siempre un poco mas cada vez.</p><p>El estaba en la gloria, gemía y me decía que era la mejor mamada de toda su vida, que siempre había querido que una universitaria se la mamara. Lo miraba mientras se la chupaba y le sonreía, me gusto esa verga fuerte en mi boca. La tome con mi mano del glande y se lo masturbe mientras le lamia los huevos. Me los metí a la boca, con la lengua lo recorrí desde la base de los huevos hasta el glande que volví a comerme completo. El hombre me dijo que parar que se iba a venir, que no iba a aguantar. Yo seguí mamando. El parecía quiere venirse a toda costa, no evitaba que me detuviera, al contrario estaba como en trance. Cuando empecé a sentir el líquido pre seminal y las contracciones de eminente eyaculación, me detuve de improviso. El tipo me miraba desde arriba con una cara increíble. Yo me sonreí. Lo empuje un poco y él se hizo para atrás. Me levante frente a él, me quite la blusa y el sostén. Los tire por allí. El me miraba casi babeando y se tocaba el pene que parecía iba a reventar. Hice el gesto de quitarme la falda y el tipo me dijo que no me la quitara, yo lo mire y le sonreí ligeramente, el tipo se agacho y metió sus manos por los lados de mis muslos, entro a la falda y empezó a bajar lentamente mi tanga blanco. Lo bajo y lo saco de mis piernas. Así arrodillado volvió a subir sus manos por mis piernas y me toco las nalgas, una mano se quedo allí la otra, entre la falda se poso en el interior de mis muslos, uno de sus dedos empezó a jugar con mi concha hasta tocarla superficialmente. Yo tenía los ojos cerrados y gemía, el aprovechaba ahora el espacio y me tenía en un punto elevado. Empezó a introducir su dedo en mi concha y su mano en mis nalgas me sobaba, pero esa misma mano empezó a bajar y a abrirse camino en mi ano. No lo introdujo pero me presionaba el culo. Ya estaba metiendo su dedo en mi concha cuando levanto la falda completamente y me abrió las piernas.</p><p>Me hizo poner una de mis piernas sobre su espalda y con su lengua me llego a la concha. Empezó a darme lengua como ningún hombre lo ha hecho nunca. Casi no podía sostenerme en el aire del goce que estaba sintiendo. Todo me daba vueltas. Su lengua me tocaba justo donde necesitaba y entonces explote en un orgasmo como nunca. Caí sobre la cama abrazándome, gimiendo y sudando completamente. Luego abrí los ojos y estaba allí el tipo de pie, con la verga más grande que nunca y aterrado de verme así. Yo le sonreí de nuevo y me levante un poco. Apoye mi cuerpo sobre mis brazos y abrí mis piernas invitándolo a que me penetrara.</p><p>El tipo me miro los pies y vio que una de mis sandalias se había caído, la tomo y la calzo sobre mi pie. Le gustaba que tuviera los zapatos puestos. Entonces avanzo sobre mí, se monto, tomo su pene y lo guio hacia la concha, lo puso en la entrada y presiono. Yo note como me iba a hacer daño y abrí las piernas un poco más, el avanzo pero no entraba y me queje. Me deje caer en la cama y con mis manos abrí los labios de mi concha, así el tipo avanzo y fue entrando su verga dentro. Sentía como avanzaba un tronco enorme. Un falo súper duro. Cuando entro la primera vez lo saco y de nuevo volvió a entrar, lo hizo varias veces hasta que todo estaba lubricado para ese pene. Entonces empezó a meter y sacar su verga de mi concha. Yo no paraba de gemir y el de bufar de placer. Me decía que nunca se había imaginado estar así con una nena como yo, pero si sabía que todas las universitarias de allí eran muy putas.</p><p>Se levanto y me tomo de las dos piernas que puso en sus hombros y así me penetraba más fuerte, le encantaba ver mis pies con las sandalias. Luego lo saco y me dijo que se lo mamara de nuevo. El arrodillado y yo en cuatro empecé a mamarlo de nuevo. Después de un rato, me tomo de la cintura y me hizo girar el culo para ponerme en cuatro para él. Con sus piernas abrió las mías un poco y acomodo su pene en mi concha y entro. ahora me tomaba de la falda como si fueran una riendas, ahora si sentía como su verga me llegaba a donde nadie me había llegado, no paraba de penetrarme fuertísimo, y no hacía más que sostener las embestidas y casi no podía aguantar, me deje caer sobre las almohadas, así mi culo estaba más alto, a él le gustaba y no paraba de decirme que era una delicia, que tenia la concha más rica que se había comido, entonces empecé a sentir como me presionaba el ano con uno de sus dedos, ya casi no podía hacer nada solo sentir, mis gemidos y a veces gritos no dejaban nada mas en mi cuerpo.</p><p>El tipo se detuvo un momento y saco su verga de mi concha, yo reaccione y me volví a apoyar en mis manos, entonces sentí como su lengua me penetraba el ano. haaaaa esa sensación increíble. Esa lengua me penetraba y nunca había sentido aquello, yo gemía de satisfacción, un dedo empezó a meterse en mi concha y tenía esa doble penetración que no aguante y volví a caer en un orgasmo único. Entonces ahora sentía como su dedo anular entraba en mi culo, te gusta? me preguntaba y yo le decía que si pero en trance, ahora vas a saber lo que es bueno reputa. Saco el dedo y sentí que era su verga la que estaba por entrar en mi culo. Me tomo de la espalda e hizo que apoyara mi rostro en las almohadas, así me levanto mas el culo, apoyo su glande en el ano y empezó a empujar. Yo gemía y luego empecé a gritar a sentir como esa verga de mármol entraba. Iba penetrando, la cabeza, el tronco, el tronco, las venas irrigadas de sangre y el tope. wow lo tenía dentro todo en el culo. Espero uno segundos y empezó a bombear. Entraba y salía. De nuevo la cabeza, el tronco y el tope, para volver a empezar. Se dedico a encularme varios minutos de esa forma: yo con la cara sobre las almohadas y el apoyado en mi espalda. solo escuchaba como estaba de excitado, no hacía más que alabar lo que sentía en mi culo, me decía sandeces pero no me importaba, lo que yo sentía era increíble pero sobre todo me excitaba saber lo excitado que estaba este desconocido que me estaba partiendo el culo.</p><p>Entre mis divagaciones y mis gemidos el tipo me dijo que me levantara, saco su verga de mi culo y se acostó el. Ahora quería que me montara sobre su pene. Así lo hice, siempre me decía que no me sacara los zapatos, entonces ahora el estaba acostado con la verga al techo y yo, de espaladas a él, me senté sobre sus verga, intente que fuera por la concha pero el me dijo que por el culo. Entonces lo hice. Volvió a entrar por mi culito y subía y bajaba. El me hico apoyar las manos sobre su pecho así yo podía subir y bajar, pero el mismo avanzaba desde abajo, yo trataba de no sentirlo entero, entonces él me quito el apoyo de las manos y caí sobre su pecho, me hizo levantar alto las piernas y el avanzaba desde abajo y profundo. No atine más que a abrir más mi culo con las manos y el ya me penetraba de forma normal. Me había abierto el culo como nadie.</p><p>Después de un rato me bajo y me puso a su lado, como en cucharita y así me penetro mas el culo. Tuve varios orgasmos en esa pose. El no dejaba de verme los zapatos en mis pies y me decía que le gustaban mis pies así, como se movían mientras me penetraba el culo. De repente él se quito y me dijo que quería venirse que ya no aguantaba. Se levanto, se puso de pie frente a la cama y me hizo señas para que lo mamara, me senté en la cama y tome su verga. Pensé que acababa de sacarla de mi culo pero seguí siendo majestuosa así de erguida que simplemente abrí al boca y me la trague.</p><p>Volví a mamársela como sabia y el a gemir se la mame un minutos cuando él me dice que se viene, que abra la boca. Entonces abro la boca y él se hace a un lado yo lo masturbo y el empieza a emanar chorros de semen, detengo la masturbación pero él la continua y apunta su verga a mi boca, pero sus chorros de semen me van dando en la cara, en los ojos, en las mejillas, en mis labios y alguno que otro dentro de mi boca. El tipo se viene de una forma descomunal.</p><p>Después de salir su última gota me pide que se lo lama una última vez y así lo hago se lo dejo limpito, sin una gota de nada. El me pasa una toalla y me limpio la cara. Me dice que es el mejor sexo que ha tenido en su vida sin tener que pagar nada. Yo no lo digo nada, solo sonrió. Le pido el water para lavarme la cara y él me dice que está al fondo, voy y me lavo el rostro, salgo y el tipo esta sobre la cama desnudo y con la verga de nuevo arriba. El me dice que me quede n rato más pero yo lo niego con la cabeza. Me pregunta si le dirá a alguien lo que paso, yo le respondo que no se preocupe, que nadie lo va a saber. El se para y se pone frente a mí, no dejo de ver esa verga parada. me dice que si alguna vez vuelve a ir al gimnasio y no olvide siempre en traer ropa que se pueda quitar de forma rápida excepto los zapatos. Se sonríe, entonces me voy de allí.</p><p>Volví a ver el ensayo de mis amigas y después regrese a clases de forma normal.</p><p>He estado allí en ese lugar dos veces más, ahora mismo mientras escribo este correo en el café web de la universidad me aseguro que la falda larga que tengo, no le deje ver a la gente que no llevo interiores, que mi blusa de botones no deja ver mis pezones erguidos y sin sostén y sobre todo que estas botas negras altas que compre ayer van a ser del disfrute del tipo del aseo de los gimnasios de la universidad.<br /> fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/solo-zapatos/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Primera visita</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/primera-visit</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/primera-visit#comments</comments> <pubDate>Mon, 01 Feb 2010 17:27:52 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Fantasias]]></category> <category><![CDATA[porno realtos]]></category> <category><![CDATA[relatos]]></category> <category><![CDATA[relatos de chicas]]></category> <category><![CDATA[relatos de mujeres]]></category> <category><![CDATA[relatos de tias]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos xxx]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=50</guid> <description><![CDATA[Relato porno 1 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. PRIMERA VISITA Yo estaba allí, tumbado, medio dormido, casi con mi cabeza entre sus pechos. Sentí como empezaba a excitarme y el bulto crecía bajo de la toalla. Me pareció que tenía posibilidades y hablé: - No sé si será por la posición, por [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 1 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. PRIMERA VISITA</p><p>Yo estaba allí, tumbado, medio dormido, casi con mi cabeza entre sus pechos. Sentí como empezaba a excitarme y el bulto crecía bajo de la toalla. Me pareció que tenía posibilidades y hablé:</p><p>- No sé si será por la posición, por la anestesia o por tu contacto pero me estoy poniendo muy</p><p>caliente.</p><p>Mira.</p><p>&#8211; Vaya hombre, es la primera vez que me pasa, pero según veo como te crece noto como me</p><p>humedezco.</p><p>- Tu sigue mirándome los dientes que voy a comprobarlo.</p><p>Mi mano derecha subió por sus pantorillas, por debajo de la bata, hasta alcanzar sus bragas.</p><p>Y mis dedos se abrieron paso hasta alcanzar su coño que ya estaba húmedo.<span id="more-50"></span></p><p>&#8211; Que tal?</p><p>- Estupendo. Me encanta llegar a un coño y encontrarlo fresquito y mojado.</p><p>Ademas tienes un clítoris fantástico, grande y largo. Noto perfectamente su cabecita.</p><p>&#8211; Tocándome así me estas poniendo a mil. Ya no puedo seguir mirándote los dientes.</p><p>- Pues tenemos dos posibilidades. O subes el sillón y me la chupas mientras sigo meneándote el</p><p>clítoris o lo bajas y me pones todo tu coño en mi cara.</p><p>&#8211; Necesito mamártela ya. Quiero que llene mi boca, chuparla, lamerla hasta que no puedas más.</p><p>Pero no pares de moverme la punta del clítoris con tus dos dedos así. Me estás volviendo loca.</p><p>Subió el sillon hasta la altura adecuada, sacó mi polla tiesa y palpitante y empezó a mamármela.</p><p>Yo ya le había subido la bata y veía mis dedos frotando su clítoris y acariciando la punta.</p><p>- Pues cuando estés loca te voy a meter además dos dedos por el coño y una vez bien mojados te</p><p>voy a trabajar el culo como nunca te lo han hecho.</p><p>&#8211; Ten cuidado porque nunca me lo han tocado, de verdad.</p><p>Mis dedos cumplieron la promesa.</p><p>Recorrieron el interior de su coño hasta estar chorreando y depués entraron poco a poco en su culo.</p><p>- No me digas. Pues ahora vas a ver lo que es sentir mis dedos explorarte y acariciarte por dentro</p><p>mientras le estoy haciendo una paja a esa pequeña y delicada pollita. Pero no pares de mamármela</p><p>así, con las dos manos sujetándola y tus labios que destapan cada vez el capullo.</p><p>No hables, dime solo si quieres mas.</p><p>&#8211; Si, por favor. Méteme otro dedo y muévelos por dentro y sigue con el clítoris, que estoy a</p><p>punto de correrme.</p><p>Un dedo más se unió a la exploración de su culo mientras mi otra mano seguía agitando su clítoris.</p><p>- Eso córrete ya, que el siguiente va a ser con mi lengua del clítoris al culo y del culo al clítoris.</p><p>&#8211; Ya estoy, cómemelo, chúpame ya.</p><p>- Ven aquí, baja el sillón y súbete. Así.</p><p>Bajó el sillón a tope, se sentó en mi cara y se tumbó para seguir mamándomela.</p><p>&#8211; Que gusto. Que lengua, como me entra por delante y por detrás.</p><p>- No hables. No pares de chupármela. Ahora voy a ayudar con los dedos, al mismo tiempo coño y</p><p>culo. Y todo sin parar de mamarte la cabecita, la puntita del clítoris.</p><p>Tenía delante de mis ojos su coño y su culo. Su clítoris que casi colgaba y mis dedos entrando y saliendo frenéticamente.</p><p>&#8211; Sigue, sigue que me estoy corriendo. Ahora, ahora me corro. Que gusto, Dios que gusto.</p><p>Por dentro y por fuera, por delante y por detrás. Ya no sé de donde me viene pero me llena, me</p><p>recorre toda. Y tu no te corres? Que quieres que haga? Como me pongo?</p><p>- Siéntate encima de mi, dándome la espalda. Así veo mi polla entrar y salir cuando tu saltas.</p><p>Y puedo seguir tocándote el culo para prepararlo mas, si es que hace falta, y poder meterte toda mi</p><p>polla. Saca tus tetas y tócalas. Apriétalas, retuerce tus pezones que deben estar grandes y tiesos.</p><p>Y sigue tocándote el clítoris, sigue meneándotelo y córrete otra vez.</p><p>Apoyándose en los brazos del sillón, se deslizó por todo mi cuerpo hasta poner su coño justo delante de mi polla que inmediatamente la penetró hasta el fondo.</p><p>&#8211; Me viene, me viene otra vez. Ahora es diferente. Muévete tu también, salta conmigo. Como</p><p>saltan mis tetas! Me falta una mano para poderme apretar los dos pezones a la vez!</p><p>Métemela toda, toda entera. Notas como estoy restregando tus huevos contra eso que tu</p><p>llamas mi pilila? Los veo moverse y me parece que son mios.</p><p>Ella saltaba enloquecida y mi polla entraba, salía completamente y volvía a entrar.</p><p>Mis dedos, mojados de saliva y de su jugo recorrían su ojete y entraban suavemente en su culo.</p><p>- Me voy a correr. Ya estoy preparado y me voy a correr en tu culo.</p><p>Mira como te entra. Te duele? Te da gusto?</p><p>&#8211; Si, claro que me da gusto. Ahora tengo tres dedos mios en mi coño, dentro y noto tu polla</p><p>como entra y sale, la toco.</p><p>Ahora era su culo el que rodeaba y apretaba mi polla que suavemente pero con firmeza la penetraba hasta el fondo. Mi pellejo estaba bajado a tope y mi capullo rozaba por todas partes.</p><p>- Y yo siento tus dedos. Siento como me acarician por dentro. Y veo mi polla entrar y salir de tu culo.</p><p>Salta, salta un poco más que me corro!</p><p>&#8211; Y yo! Y yo también! Por tercera vez!</p><p>Entonces exploté. Mi nabo se dilataba y se contraía y las ráfagas de leche venían de lo mas profundo de mi hasta inundarla.</p><p>- Ahora, ahora me estoy corriendo. Mi leche te está llenando el culo. Como se agita mi nabo!</p><p>&#8211; Lo noto, siento los movimientos de la polla y los chorros de leche. Me corro, ahora me corro!</p><p>Me corro por todas partes! Ya no puede haber mas gusto! Es la hostia!</p><p>La agitación se fue calmando. Se tumbó encime de mi y todavía disfrute de sus besos y de sus preciosas tetas que todavía no había visto. Otro día tendría que dedicarles más atención y aprovechar todos los placeres que sin duda podían dar y recibir.</p><p>- Guau! Vaya visita al dentista!</p><p>Si lo crees necesario vendré todos los miércoles para completar el tratamiento.</p><p>&#8211; Me parece imprescindible para la salud de tu boca. Y de la mía. Y de más cosas</p><p>- Bien, hasta el miércoles que viene. Ah! Y necesitaré una factura. Para desgravar.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/primera-visit/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Un hombre mayor y mi hermosa novia puta</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/un-hombre-mayor-y-mi-hermosa-novia</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/un-hombre-mayor-y-mi-hermosa-novia#comments</comments> <pubDate>Tue, 26 Jan 2010 21:22:56 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Fantasias]]></category> <category><![CDATA[jovencitas]]></category> <category><![CDATA[maduras]]></category> <category><![CDATA[relatos de chicas]]></category> <category><![CDATA[relatos de jovencitas]]></category> <category><![CDATA[relatos reales]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=10</guid> <description><![CDATA[Relato porno 26 de enero del 2010, los mejores relatos porno. Una de las fantasías que más había deseado era la de observar a mi novia Anarella siendo gozada por un hombre mayor, no imaginé que iba a suceder en la forma como pasó, fue mejor de lo que había soñado. Nos encontrábamos en el [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 26 de enero del 2010, los mejores relatos porno. Una de las fantasías que más había deseado era la de observar a mi novia Anarella siendo gozada por un hombre mayor, no imaginé que iba a suceder en la forma como pasó, fue mejor de lo que había soñado.</p><p>Nos encontrábamos en el apartamento de la playa, en el área de la piscina, mi chica llevaba un atrevido bikini, como siempre. Le gustaba que todos la miraran y desearan, incluso las mujeres. Fue así como un día se encontró con una profesora de la universidad, una hermosa dama de unos cuarenta y tantos años, llamada Manola, quien sonriente y con mucho cariño, la saludó con un abrazo: –&#8221;hola preciosa, cómo estás&#8221;- le dijo. –&#8221;Mi profesora más querida!&#8221;- respondió Anarella. -&#8221;Cada vez que te veo estás más bella&#8221;- continuó la profesora, deshaciéndose en simpatía. -&#8221;Gracias&#8221;- respondió mi chica, quien siempre se mostraba algo tímida y aniñada cuando la halagaban por su belleza. <span id="more-10"></span></p><p>-&#8221;¿Adivina a quién vas a conocer?&#8221;- preguntó Manola con una hermosa sonrisa tomando a Anarella de la mano. -&#8221;hmmm, ya sé&#8221;- respondió ella. -&#8221;a su marido, ¿verdad?&#8221;-. Pues estaba en lo correcto, él, era un hombre de unos sesenta y tantos años, blanco, velludo y a pesar de estar un poco gordo se le marcaba un gran paquete en su traje de baño. -&#8221;Es un placer&#8221;- habló mi chica, mostrándose cortés; él se acercaba a conocer a la hermosa joven que hablaba con su esposa. -&#8221;El placer es mío, soy Jorge&#8221;- respondió él, tomándola de la mano y dándole un beso con mucha galantería. Anarella sonrió con coquetería y lo miró a los ojos con picardía, ante la aprobación de Manola, quien se veía emocionada.</p><p>Observaba la escena desde mi silla de extensión, al otro lado de la enorme piscina, me sentía emocionado por lo que estaba sucediendo. Pude apreciar como se sentaron los tres juntos y mi chica no dejaba de sonreír y mirarlo con atención, acariciándose el cabello y coqueteándole todo el tiempo. Él se veía un hombre seguro de sí mismo, de abundante experiencia; la estaba conquistando frente a su complaciente esposa y frente a mí! -&#8221;El Sol va a estar más fuerte Jorge&#8221;- intervino Manola. -&#8221;Saca el protector solar que está en el bolso&#8221;-. El hombre al mirar a mi chica no ocultó el placer de tener a un cuerpo joven y tan hermoso al lado. Anarella en seguida le dijo: -&#8221;me ayuda, por favor?&#8221;- . Se dio la vuelta y recogió su cabello, invitando a Jorge a sobar su piel.</p><p>Así fue como Jorge sin ninguna timidez comenzó a sobar primero sus hombros y mi chica cerró los ojos y le permitió que la tocara como quisiese. Pasó las manos por su espalda, brazos, piernas, ante la atenta mirada de Manola, quien estaba encantada con la escena que estaba presenciando. Sus manos blancas acariciando la hermosa piel bronceada de mi chica era más de lo que podía soportar, sus piernas, que tanto le halagaban los demás ahora eran sobadas por este hombre, con la excusa de ponerle el bronceador y protegerla del Sol que estaba aumentando su intensidad, incluso pasó sus manos por las redondas nalgas de mi novia -&#8221; Qué manos tan agradables&#8221;- soltó Anarella. -&#8221; Gracias&#8221;- respondió él con seriedad.</p><p>-&#8221;Ahora es tu turno&#8221;- insinuó Manola. Empezando a pasar sus manos por la espalda de Jorge. -&#8221;Ayúdame Ana&#8221;- dijo con dulzura. Mi chica acudió y estaba fascinada con su cuerpo. Tenía abundantes lunares y a mi chica le encantó el hecho de que fuera velludo. Empezó a pasar sus manos por el pecho de Jorge y hasta se atrevió a decir: -&#8221;qué rico se sienten sus vellitos señor Jorge&#8221;- y -&#8221;qué sexy son sus lunarcitos por todos su cuerpo&#8221;-. -&#8221;Gracias preciosa&#8221;- respondió él. -&#8221;Aunque hay algunos que no se ven&#8221;- bromeó. -&#8221;¿Dónde los tiene?&#8221;- preguntó mi chica con ingenuidad. -&#8221;Quieres saberlo?&#8221;- preguntó él. Los tres rieron de buena gana y se podía apreciar lo bien que se la estaban llevando en ese momento…</p><p>(De nuevo, si hay buenos comentarios me animaré a continuarlo, ya no será tan inocente….=)</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/un-hombre-mayor-y-mi-hermosa-novia/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> </channel> </rss>
