12
Un corazon de fresa
Relato del 12 de mayo del 2010. Primer acto: El reto.
Ni yo sabía cómo es que había caído en esta situación.
Pero una cosa era evidente: Estaba atrapada.
Todo había comenzado de la forma más inocente posible, cuando reté al Argentino, mi mejor amigo desde niña y todo un rompecorazones rubio y de ojos azules, a ponerse uno de mis bikinis y salir corriendo a la calle.
¡Y no podía creerlo cuando lo vi correr junto a mi enseñando todo xxx ! Dios, ¡Nunca me había reído tanto en mi vida! Me dolió el estomago por horas.
Y claro, como esto de los retos había resultado tan divertido, el siguiente turno había sido para mi segundo mejor amigo, el Ruffo, un chico de aspecto metalero y pelo largo negro: Besar apasionadamente en la boca a la solterona sexagenaria de la casa de enfrente, la amargada señora Mendoza.
Aun recuerdo cómo me tiré al suelo muerta de la risa al ver como después del beso la señora no lo soltaba, y el pobre Ruffo tuvo casi que suplicar por su vida para escapar.
El siguiente en la lista había sido el Cerebrito, un chico flaquito y de lentes, al que le había tocado ponerse un vestido y salir cantando en una reunión familiar. Claro, siendo él tan bien portado y tímido, todos pensamos que no sería capaz de realizar el reto.
Error.
No solo se atrevió, sino hasta logró arrancarles una sonrisa a todos en la fiesta con las ganas que le puso.
Pero en fin, esta noche mi momento de la verdad había llegado, ya que por fin me tocaría a mí realizar un reto.
Aunque para ser honesta, de alguna forma esperaba que los chicos me pusieran algo fácil.
Esto porque, a pesar que yo participaba en todos sus desmadres, ellos siempre me trataban como su hermanita menor y me protegían mucho. Bueno, seguramente mi físico era lo que les daba esa idea de que yo necesitaba su protección, ya que era delgada y tenía una cara de niña muy tierna, y siempre me vestía de formas algo infantiles, como por ejemplo ahora, que estaba con una faldita rosa corta, blusita blanca y mi pelo café en una cola de caballo.
Realmente no me podía quejar de tanto “amor”, aunque a veces a mis amigos se les pasaba la mano. Como por ejemplo, cuando un chico me llevó flores a la escuela y ellos se encargaron de ahuyentarlo, por así decirlo.
Si, -Pensé con una sonrisa. -Para ellos siempre sería la traviesa y juguetona Fresita, aunque quizás en esta ocasión especial eso no estaría tan mal.
Pero en fin, volviendo al aquí y ahora… Leer todo
4
De rebajas
Relato porno 4 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Habíamos vuelto de las vacaciones gaditanas días antes, eran principios de julio, todas las tiendas de la ciudad tenían colgados los carteles de rebajas.
Belén me pidió que la acompañara de compras, no me disgusto la idea.
Una calurosísima tarde de julio en plena meseta castellana nos disponíamos a estar toda la tarde deambulando por la ciudad.
Belén estaba preciosa, una camiseta blanca de tirantes bastante escotada que marcaba claramente la redondez de sus pechos y un pequeño pantalón que junto con unas sandalias de tacón dibujaban unas espectaculares piernas.
Una tienda, otra tienda la tarde iba pasando y el calor remitiendo.
Entramos en conocida y carísima boutique en la Belén decidió probarse unos cuantos bikinis, la tienda estaba repleta de gente. Leer todo
25
La sentencia
Relato porno 25 de enero del 2010, los mejores relatos porno. No querías perjudicarme. No querías verme envuelta en tu inestable y oscura vida. Querías que estuviera lo más alejada de ti posible. Dios sabe cuánto te amo…y yo sé cuánto amor sentías por mí.
Shh…
Sólo escúchame…
No volveré a verte más. Y no lo haré, no por decisión propia, sino porque un jurado decidió que no eras apto para estar aquí. Para respirar. Ya no eras necesario en esta sociedad…Tu corazón debe dejar de latir dentro de unas horas… Leer todo

