Relato porno 9 de marzo del 2010, los mejores relatos porno. Mi nombre es Gustavo y me gusta ir de vez en cuando a la disco, aunque tengo novia, lo mejor es ir sólo o acompañado de un cuate, porque uno nunca sabe que es lo que va a pescar. Bueno, es que a la noche disco que me agrada ir, es como muchas que habrá en México, que puede entrar cualquiera que tenga dinero para pagar y embriagarse tanto como quiera, no como en otros lugares donde te escogen por tu forma de vestir o si eres alto o bien parecido.
En fin, que ese día me bañe, me cambié y pasé por un amigo para ir a divertirnos; antes nos echamos unas cervezas en un bar, para entonarnos. A la entrada de la disco estaba realmente lleno, pero esto no molestaba tanto, porque te permitía ver a las niñas que llegaban a divertirse: Unas iban forradas en un pantalón de mezclilla que dejaba ver su tremendo culo, algunas otras con unas falditas que te provocaban una erección nomás de verlas. Aunque algunas iban con sus novios, ya se sabe que en éste lugar se va a presumir la nalguita y a agarrar lo que se puede… y lo que no también.
Pues bien, aquel día decidí vestirme ligeramente, sólo con un pants, playera y tenis, pues no tenía la intención de exhibir nada, pues no soy muy galán, ni tengo un cuerpo atlético. Como lo dije anteriormente, pasamos a un bar, nos tomamos unas cervezas, cotorreamos a unas meseras y luego, a eso de la medianoche estábamos entrando. Para empezar, pedimos dos cubetas (seis cervezas bien frías con su dotación de hielo) y pues ya estábamos serviditos, fui a bailar a la tarima donde hay chicas y chavos bailando solos, me situé atrás de una chica que no tenía un cuerpo muy escultural, pero tenía unas nalgas duritas que pude sentir por la delgada tela del pants. Continua leyendo »

