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><channel><title>Relatos Porno &#187; chicas porno</title> <atom:link href="http://www.relatos.conejitax.es/tag/chicas-porno/feed" rel="self" type="application/rss+xml" /><link>http://www.relatos.conejitax.es</link> <description>Relatos porno y relatos de sexo</description> <lastBuildDate>Sun, 29 Aug 2010 10:01:44 +0000</lastBuildDate> <language>en</language> <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod> <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency> <generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator> <item><title>Las hermanas</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/las-hermanas</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/las-hermanas#comments</comments> <pubDate>Fri, 20 Aug 2010 10:39:50 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Fantasias]]></category> <category><![CDATA[chicas porno]]></category> <category><![CDATA[fotos porno]]></category> <category><![CDATA[jovencitas porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[relatos amateur]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno amateur]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=378</guid> <description><![CDATA[Los vestidos estaban listos, los zapatos de tacón alto y el perfume de mamá también, Celia ve a su hermana y se ve así misma, con la sonrisa dibujada de oreja a oreja, con la mirada extasiada y el hoyuelo en la mejilla derecha, heredado de su madre, que también la luce, viendo a sus [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Los vestidos estaban listos, los zapatos de tacón alto y el perfume de mamá también, Celia ve a su hermana y se ve así misma, con la sonrisa dibujada de oreja a oreja, con la mirada extasiada y el hoyuelo en la mejilla derecha, heredado de su madre, que también la luce, viendo a sus hijas tan felices y con solo una toalla encima, esperando su aprobación para vestirse para el quizá día más importante de sus vidas, el día en el que recibirían como primera y única vez, el listón de graduadas de preparatoria. Hoy cambiaria todo, hoy dejarían de ser absolutamente dependientes, hoy saldrían al mundo como adultas, como tantas veces soñaron, como tantas veces alucinaron frente al espejo viejo de su cuarto y cuando se decían &#8220;Ya no espero para estar en la universidad, conocer gente mayor que nosotras y también bueno, ya sabes&#8230; más experimentada&#8221;.</p><p>Doña Carolina acaba el ultimo trazo que faltaba en el vestido rosa de Raquel y feliz las mira. &#8220;Ya es hora hija, vístanse&#8221; les dice mientras recoge el hilo de la maquina, y aspira por tercera vez su cigarrillo de menta. Ellas no esperan más, de inmediato dejan caer sus toallas y desnudas buscan ropa interior, miles de murmullos entonces se escuchan, Celia afirmaba que el tanga rosa en este caso es lo más apropiado &#8220;no marca hermanita, además es cómoda&#8221;, Rebeca no sabe si sea lo correcto &#8220;Hija y si un viento nos pesca quedamos casi en pelotas&#8221;, su madre las ve discutir tan amigablemente, tan unidas, tan distintas a la vez, pero con la tolerancia indicada, se siente orgullosa. &#8220;Toda la vida serán más que hermanas, amigas&#8221; se dice así misma.</p><p>Raquel y Celia nacieron el mismo día, pero no de la misma madre, me he olvidado de mencionar ese pequeño gran detalle, ambas se dicen hermanas e hijas de Doña Carolina, pero en realidad&#8230; ninguna lo es, Doña Carolina es estéril, se enteró cuando soñaba y soñaba con un par de gemelas en brazos, y fue muy doloroso entonces, lloro meses y mentalmente hasta años, Don Sergio no toleraba ver a su mujer así, sentía que su vida se iba entre lagrimas y veía con impotencia a sus amigos cuando tenían hijos, uno tras uno. Fue cuando pensó en adoptar, consulto con su esposa y luego de pensarlo bien, decidieron ir al orfanato; no tuvieron problemas entonces , eran una pareja de clase alta que además asimilaba virtudes y valores. En primer momento sólo quisieron un bebe, de preferencia mujer, pero luego de meditarlo bien y ya con un poco más de impedimentos adoptaron una más. Al principio eran muy iguales, parecían gemelas, pero el tiempo las hizo disímiles, Raquel era más blanca, con cabellos rubios, y ojos claros, con una sonrisa encantadora y unos cachetitos lindos de peñiscar, Celia en cambio llevaba los cabellos oscuros de la &#8220;madre&#8221;, con ojos cafés hermosos y un color de tez llamativo y armonioso con su cabello, un poco menos blanca que su hermana, ambas lindas, ninguna superior, pero eso sí, distintas, al momento y luego, cuando sus personalidades cambiaron, cuando Celia era más liberal, cuando cambiaba el té con los padres por las fiestas y a Moliére por el chico de la tienda de la esquina.<span id="more-378"></span></p><p>Raquel, en cambio, siempre había sido pegada a su madre, siempre la ayudaba en las labores y siempre había quedado en un puesto de merito en la escuela, y hoy le tocaba dar el discurso de bienvenida, y eso la tenia más preocupada, lo repetía mentalmente a cada instante, mirando el cuerpo desnudo de su hermana que se probaba los interiores de ella e incluso los de su hermana, esperando el indicado dijo ella &#8211; El indicado para qué- preguntó Raquel, su madre se unió a la pregunta, Celia solo sonrió.</p><p>Raquel seguía viendo a su hermana, la consideraba más hermosa que ella, con pechos bien formados y cuerpo bien trabajado en el gimnasio que cada mañana acudía, además, su piel se veía más cuidada y suave, como sus pechos, brillosos, con pezones rosas adornándolos, como su vientre, tan plano y tan bien estructurado, sirviendo de apoyo a la mata oscura y bien depilada, pequeños vellos adornando la vagina, esperando el tanga sin el temor de sobresalir por el, pues bien preparados están, miles de infinidades de trajes de baños pequeños y más pequeños han pasado y con ninguno han traicionado a Celia, que sonreía pues&#8230; hoy Rodrigo la haría sentirse por primera vez mujer, eso le gustaba, eso le hacia sentir tiernos escalofríos.</p><p>Raquel se avergonzó cuando su hermana, un poco cansada de sus miradas volteó sin decir más, sintió como si la hubiera acosado con la vista, pero no pudo entonces evitar ver su pequeño y lindo trasero, tan redondo y rosa, quedo helada cuando su hermana se agacho un poco para ponerse el finalmente escogido tanga blanco, y cuando pudo ver lo más intrínseco de la humanidad de esta.</p><p>- Raquel ya, apúrate que ya vienen los chicos- dijo la madre, con semblante algo cambiado luego de ver el rostro de su hija ante el hecho.</p><p>Sí mamá- respondió Raquel, pasando al lado de su hermana, en busca del primer interior que encuentre.</p><p>Y fue cuando Celia volteó a ver a su hermana, con senos pequeños pero raramente hermosos, tiernos, llamativamente lindos, con pezones naranjas y puntiagudos, quizá por el frío, quizá por la excitación de ver a su hermana desnuda, la siguió viendo, no tenia curvas pronunciadas, pero eso sí, sin ningún rollo encima, una mujer normal, que no hace ejercicios pero si se cuida en lo alimenticio, con una mata rubia y sin depilar en la entrepierna, tan rustica a veces, mostrando la inocencia de ella en estas índoles, Celia la vio de nuevo, y recordó a las antiguas diosas representadas en su libro de historia helénica, con la inocencia requerida, con un trasero redondo también y según su criterio, más lindo, que inclusive, los de ella. Fue un vistazo rápido, casi invisible, Raquel se puso el braga rosa y ambas terminaron de vestirse.</p><p>En la puerta ya estaban Esteban y Rodrigo, chicos de la misma preparatoria y parejas de las hermosas hijas de Doña Carolina, más que parejas, acompañantes, un simple formalismo, pues dentro todos bailarían con todos, aunque claro&#8230; siempre sentándose en la misma mesa con sus acompañantes, siempre saliendo en fotos al lado de él, pero sin siquiera sonreírle a la cara, al menos en el caso de Raquel, que muy fuera de haber aceptado a Esteban como acompañante, no le gustaba en nada, lo veía fofo, aburrido, simplón, no veía en él nada que le atrajera ni física ni mentalmente, sólo un chico que apenas sabe fumar para presumir ante sus amigos. Pero&#8230; lo raro en ella era que veía exactamente igual a todos los chicos de su edad, e inclusive mayores, no se había enamorado aún, y la verdad, según ella, era difícil que en algún momento lo haga.</p><p>El caso de Celia era distinto, luego de haber probado con una cantidad significante de su escuela y alrededores, veía a Rodrigo como el chico indicado para llevarla al baile, veía en él, espontaneidad, soltura, inteligencia, alegría, además que le había prometido a él y solo a él, que esa noche, después del baile, se entregaría totalmente.</p><p>Salieron en el auto de Rodrigo, un coche de finales de los ochenta, con lunas polarizadas ilegalmente y un sticker de los Guns en la parte trasera, llamativos como la corbata que lucia orgulloso, con estampado de una guitarra y sangre cayendo de ella. Raquel no pudo evitar reír, lo hizo tan escandalosamente que Celia le peñiscó una pierna para que se callara, así lo hizo y no pudo evitar ver como la veía Esteban, y no pudo evitar poner cara de incomoda.</p><p>Rodrigo estacionó el coche, vio por ultima vez en el carro a Celia y apagó la radio que minutos antes hacia sonar una balada de los Beatles, indicada para comenzar una noche que no olvidarían, Raquel incluida.</p><p>Ya fuera del auto, Rodrigo fue en busca de Celia, esta lo recibió con un glorioso beso en los labios y abrazados ingresaron al auditorio. Entonces Esteban, un poco indeciso, tomo la mano de Raquel, esta suspiró un poco y acepto el gesto, caminando con él por la alfombra que los llevaba al baile. La bienvenida fue distinta, mientras una buena cantidad de chicas y chicos se acercaron hacia donde Celia, sólo Mariana, única y gran amiga de Raquel, lo hizo con ella, la escena era penosa, las hermanas se dividieron por primera vez en la noche, con los populares y la no tanto, con las miles de risas y choques de copas de champagne con el vaso de ponche que había salvado de milagro Mariana, Esteban lucia aburrido, en realidad había invitado a Raquel porque sólo la conocía de vista, y vio en ella una chica linda, pero de haber sabido como era&#8230;.</p><p>A ritmo de los Back street comenzó la fiesta, una canción pop-romántica la abría, luego vino una más movida del mismo grupo y luego una electrónica, Celia lucia feliz, con su gran amado Rodrigo y miles de copas pasando por sus labios, en algún momento, ambos olvidaron en lo que habían quedado, sólo pensaban en disfrutar esta ultima fiesta pre- universidad, tomando cuanto licor encontraran y luciendo ebrios, y a la hora, totalmente descontrolados, con Rodrigo peleándose con cuanto chico le haya caído mal en su etapa de estudiante, llorando con sus amigos y recordando con dolor ebrio cada instante memorioso , como la vez que conoció a Celia en la clase de historia, como cuando ganó junto a su equipo de basket el campeonato nacional, en fin&#8230;</p><p>Celia bailaba y bailaba, con cada chico que se lo pidiese, con cada pieza que tocara el DJ, llegó el momento en el que no tenia control de nada, bailaba como se le apeteciese y hasta en algunas ocasiones mostró el tanga blanco, causando vergüenza ajena en su hermana, que dejo la abulia de su meza, y fue en busca de ella; la cargo, la llevo al patio, la recostó en un casillero, vio como sonreía con una mancha roja en los labios, se acercó a limpiarla, pero algo inesperado sucedió&#8230; Celia totalmente inconsciente pensó ver a Rodrigo y la beso profundamente, Raquel sintió los labios de su hermana recorrer su boca y su mano derecha jugar con su trasero, le gustó, también la beso, junto más sus labios con lo de ella, y sintió por primera vez lo que era un beso profundo, sintió lo resbaloso del asunto, sintió la experiencia magnifica del chocar de dos labios netamente atraídos&#8230; o no?, demonios para ella, demonios para su hermana, Celia reaccionó , Celia miró con cara de espanto a su hermana mientras esta jugaba con sus labios, y fue cuando Raquel pareció entender todo , y fue cuando la miró y corrió.</p><p>Jueves 10 de marzo del 2005</p><p>Raquel estaba de visita en la ciudad, unos años antes había desertado presentarse a la universidad de su país para estudiar Literatura en La Sorbona, en sus pocos años de escritora había publicado un par de libros en París, y aunque levemente, había ganado un poco de popularidad entre escritores latinoamericanos, que veían en ella un buen proyecto, con influencias fuertes de Virginia Wolf y Julio Cortázar&#8230; pero por el momento, y luego de enterarse unos años atrás de la adopción, con un sabor agridulce para ser sincero, decidió visitar a su hermana( luego del beso no se hablaron y luego viajo)</p><p>Ella vivía en una calle acomodada del centro de la ciudad, ejercía de relacionista publica en un banco capitalino, luego de la preparatoria había tomado conciencia y termino en el cuadro de honores de la universidad, su vida cambió entonces, las mejores empresas se peleaban por sus servicios y lógicamente terminó en la que le ofrecía más dinero, Rodrigo había quedado en el pasado, se enteró que le era infiel y lo dejó, no supo más de él, salvo que salió en busca del sueño americano, y de ahí nada. Ahora sale con un compañero de trabajo de nombre Marcel, y pues&#8230; si todo sale bien, piensa casarse con él. Ella también sabía de la adopción, aunque en su caso lo tomo más dramáticamente, el beso ya había quedado atrás, creyó entender que su aun hermana estaba ebria al igual que ella, y pues&#8230; eso explica todo.</p><p>La mañana era fría, Raquel caminaba, abrigo en pecho, por la calle de La Armadura, cambiada totalmente, inimaginablemente llena de edificios y fabricas, ¡En tan poco tiempo, Dios! Pensó, e inevitablemente lo relaciono con su madre, cuando las llevaba a un parque en el que hoy es un centro comercial, pobre, nunca llegó a ver a sus hijas profesionales, murió de un paro cardiaco una tarde en la que las nubes cubrían la ciudad.</p><p>Tocó el intercomunicador un par de veces, sintiendo el aire frío en la cara, deseando tener más abrigo y una taza de café al lado, estuvo así unos instantes, mostrando el rostro al intercomunicador y esperando que la viera Celia, que se acordará de su hermana, a la que por ultima vez había visto el día del entierro de su madre, el día en el que se saludaron con un frío hola y se despidieron con un ligero adiós, tan separadas entonces, aún meditabundas por el beso.</p><p>Pero ahora era distinto, luego de que papá Sergio les contó sobre la adopción, se unieron más que nunca, comenzando por Celia, que apurada llamó a su hermana y entre lloriqueos, le prometió que nunca volverían a distanciar, al menos mentalmente, y que seguirían siendo hermanas y que cuando quiera su departamento estaría a su disposición y que cuando necesite, su mano estará siempre al alcancé, y que cuando tenga sed, su poso siempre estará abierto.</p><p>Eso ya hacía dos años, Raquel esperó terminar la carrera para regresar a su tan querida ciudad, dejada tiempo atrás y siempre extrañada, con aires coloquiales y casas virreinales, linda ciudad, acogedora, paraíso de inmundicia y liberalismo, pero con la suficiente familiaridad como para dejarla de lado, con los deliciosos pisco sour y las siempre rápidas líneas de ómnibus, ciudad extraña a veces, con playas hermosas y clima nublado.</p><p>Hermana- Gritó Celia, abrazando fuertemente a Raquel- cuánto tiempo Dios</p><p>No me apachurres hija, que me desparramas- exclamo Raquel sonriendo, Celia la miró con la típica sonrisa de niña malcriada, la misma de años atrás, subieron.</p><p>El departamento era lindo y acogedor, con cocina amplia y un sillón muy cómodo en la sala. Raquel se sintió como en casa, preguntó donde quedaba el café y preparó para las dos.</p><p>¿Y papá? ¿sigue de viaje?- Preguntó mientras se sentaba al lado de su hermana y le alcanzaba su taza.</p><p>Sí, ahora debe de andar por Nápoles, pensó en visitarte pero le dije que estabas aquí, no sabes cuantas mierdas soltó- Respondió Celia mientras echaba una cuchara pequeña de azúcar a su taza.</p><p>Jajaja&#8230; pobre, pero bueno&#8230;quería venir a verte, luego tendré tiempo de hacerlo con él- Dijo Raquel</p><p>Hablaron un poco más, hasta que Raquel notó la impaciencia de Celia, que constantemente miraba de reojo el reloj de madera de la sala, entonces le dijo que vaya a lo que tenga que hacer, que ella estará bien, esperándola quizá. Celia entonces recogió las tazas y las puso en el fregadero, contenta guardo el celular en la cartera y salió del departamento, no sin antes decirle el clásico &#8220;estas como en casa&#8221;.</p><p>Raquel se levanto del sofá entonces, y vio con detenimiento el cielo, de a poco aclarándose, merodeó un poco por la casa, caminando por el cuarto de su hermana, y atreviéndose a entrar, era de color rosa con alfombra oscura, llena de ropas finas y elegantes: Versaces, Armanis y Guccis, Carolinas Herreras y Hugos, entre tantos. No pudo evitar ponerse algunos, se deshizo de sus ropas por un momento, y con el cuerpo desnudo se probó los modelos de su hermana, le quedaban bien, en especial el Armani Beige, estuvo con el un buen tiempo, viéndose en el espejo y mirándose algo ególatra, escondiendo de en cuando el estomago y formando con las manos sus pechos, se sentía bien, por un momento se sintió su hermana, elegante, sofisticada, superficial, se imaginaba dueña de una gran empresa transnacional y con influencias fuertes en todo el mundo, luego reaccionó, era contra todo lo que luchaba, sonrió entonces, un poco avergonzada también, sus libros repelían ese tipo de sociedad y ella soñaba con pertenecer a esta, ella&#8230;se quitó el vestido rápidamente.</p><p>Quedó desnuda, miró su cuerpo en el espejo, cambiado radicalmente a comparación de años atrás, con trasero bien pronunciado y pechos erguidos, yéndose al extremo en relación a su coño, que inversamente al de años atrás, no lucia un solo vello púbico, completamente depilado, suave, tierno, brilloso, resbaloso, se lo tocó un par de veces, lo apretó con fuerzas, sintió descargar en el de mil amperios, sintió a su cuerpo vibrar en su eje, cayo en la cama, y&#8230; se lo tocó por ultima vez.</p><p>Siguió caminando por la casa, aun desnuda, sintiendo excitación por exponer su cuerpo en ventanas transparentes y algunas veces, abiertas, dejando entrar el frío y dejarlo pasar por su cuerpo, que le respondía con sus puntiagudos senos, siguió caminando, encontró el baño, dejó caer agua caliente en la tina, entró de a poco en esta, sintió una agradable sensación, enjabono un poco su cuerpo, comenzando por los dedos del pie, luego los tobillos, la rodilla, los muslos, masajeando bien estos, siguiendo por el coño, sobando bien su lampiñes, terminó, cerró los ojos y pensó en dormir, y&#8230; era difícil así lograrlo, con el agua de en cuando cayéndole al rostro e incomodando su sueño, tomo por levantarse y correr hacia su maleta, sacar un polo lo suficientemente largo para recostarse en la cama de su hermana, y&#8230; ahí dormir placenteramente.</p><p>Celia había salido de compras después del trabajo y llegó con una bolsa del market, con las mismas chucherías que comían de pequeñas, con los chocolates y la crema batida, un café tal vez, una cajetilla de cigarros de todas maneras, entró al departamento y busco a su hermana, primero en la cocina, luego en la sala, vio también al baño, &#8220;Pobre, de seguro llegó cansada&#8221; pensó yendo a su cuarto, y la encontró ahí, tendida angelicalmente en su cama, con sus mejillas rosas de toda la vida, y ese aura de paz que siempre le atribuyeron, tiernamente abrazada de la almohada, besándola quizá, con una, para esta ocasión, pequeña ropa encima, que mostraban parte de su hermoso trasero desnudo al estar de espaldas, Celia no pudo evitar ver, era un trasero atrayente, hermoso, un poco abierto también, no sabía que hacer, si levantarla y decirle que se ponga interiores o dejarla así, &#8220;total, ya esta grandecita la niña y hasta tiene carrera intelectualona&#8221;, nunca supo por qué pero siempre el cargo de hermana mayor se le atribuyó a ella, desde pequeñas y a pesar de su rebeldía, siempre parecía la hermana mayor, la que tomaba las decisiones y la que daba la cara, y ahora&#8230;. ahora no le podía decir nada, la dejo durmiendo y se fue a hacer la comida.</p><p>A la hora se levanto Raquel, estirando un poco los brazos y sintiendo la gratísima sensación de satisfacción, había dormido muy bien en la cama de Celia, y veía ahora como ella hacia el lonche, caminó hacia la cocina y abrió un par de panes, cortó el jamón y lo sirvió en ellos, ante la atenta mirada de su hermana que aun no olvidaba el incidente, pero que trataba de mostrar calma, sonriéndole y cargando un poco más el café.</p><p>Se miraron toda la noche las caras, cambiadas y no tanto, y sonrieron, con las bromas solapadas de Raquel, y las carcajadas escandalosas de Celia, sintiendo unirse de nuevo después de tiempo, sintiendo volver a ser niñas y practicar la siempre mentada tolerancia de su madre, gran gestor de sus personalidades, de su manera de ver el mundo, quizá de distintos puntos y circunstancias pero con la armonía necesaria para conjugarse, los ojos de Celia brillaban, miraba a su hermana, y veía a una triunfadora, una chica alegre de lo que hacía y comentando sobre escritores como quien habla de dioses; muy distinta a ella, que aún no había logrado la alegría plena en lo laboral, que aun refunfuñaba una mañana de lunes, pero se le quitara, al menos, eso espera&#8230;</p><p>Luego de charlar durante horas y ver un programa de televisión, y ya con sueño, decidieron acostarse, dormirían en la misma cama hasta que puedan conseguir otra, y ninguna se opuso a eso. Llegaron a la recamara y Raquel se tiro cual niña en la cama, había dormido toda la tarde pero ni lo notaba, el viaje había sido duro, lleno de escalas y revisiones técnicas. Seguía hablando con Celia, siempre complementadas con los comentarios de su madre que de en cuando una recordaba. Celia, al ver que Raquel ya estaba dentro y sin ninguna inclinación a salir, empezó a desvestirse mientras seguía charlando, primero fueron los zapatos tacón alto, luego el saco y después la falda, con un poco de vergüenza se quito el corpiño y mostró sus pechos, un poco más grandes que la ultima vez, pero con el mismo color rosa y las mismas aureolas puntiagudas y pitonisas, pensó entonces quitarse el braga, pero después desistió, el ver como su hermana miraba de disimulo la asustó, se puso el pijama encima y entró a la cama con ella.</p><p>La noche la pasaron chocando sus cuerpos, abrazándose a veces, dándose la espalda otras tantas, sintiendo sus cuerpos calientes en la helada noche, abrigándose ante la odiada nevisca, sirviendo sus alientos de calefacción y sus cortos pijamas que de nada servían, quizá imprevistos, quizá se guiaron del cálido anochecer.</p><p>Al amanecer, cuando el sol entraba de a pocos en la habitación y caía también de a pocos en el rostro de Raquel, Celia se levantó de la cama, de a pocos, tratando de no despertar a su hermana; se quitó el pijama y el braga, se puso una toalla encima y entró a la ducha.</p><p>Raquel se levantó a los minutos, un poco ida, un poco más, caminó descalza por la alfombra del cuarto y luego la mayólica del patio, iba en dirección del baño, sabía que Celia lo usaba, pero no veía nada de malo, tocó una vez la puerta y luego entró sin más, Celia quedo helada, Raquel recostaba su trasero en el inodoro y la miraba, como quien mira una pared, conversando con ella y sonriéndole de en cuando, viendo su ya no tan depilada entrepierna y sin ningún gesto de incomodes, como su hermana, que no sabia que demonios hacer, que no esperaba la hora en que Raquel se vaya, finalmente lo hizo, jalo la palanca y con la mitad del trasero al aire fue al cuarto.</p><p>A los minutos la sensación fue en inversa, mientras Celia había olvidado todo, e incluso llamó a Raquel a tomar el desayuno, esta no pensaba en nada más que en el cuerpo desnudo de Celia, en la vellosidad del entrepierna, no tanto como los de ella en la adolescencia, pero si mucho más que cuando los vio mientras se cambiaban para la fiesta de graduación, pensó en sus senos, en su delicioso trasero, estaba excitada, y no podía evitarlo.</p><p>Buenos días- dijo Raquel sentándose en la mesa</p><p>¿Cómo has amanecido?- Preguntó sonriente Celia</p><p>Bien&#8230; ya amoldada a los cambios de clima de mi linda ciudad- Respondió Raquel sirviéndose una tajada de pan</p><p>Jajaja&#8230; oye, te quería decir que hoy en la tarde viene Marcel- Señaló Celia</p><p>¿Marcel?- Preguntó sorprendida Raquel</p><p>Ah! Me olvide de hablarte de él&#8230; él es.. bueno&#8230; esta saliendo conmigo- Indicó Celia</p><p>Ah ok- Dijo, a secas, Raquel.</p><p>Esta situación me esta matando, realmente no sé que sentir, creo que desde pequeña he sentido una ligera atracción hacia Celia, y hoy, después de tanto tiempo, creo que la atracción se va ensanchando, y luego de enterarme que no somos hermanas, más aun, fue una sensación agridulce debo decir, sentí que pues sí, que sí se podía, pero&#8230; no sé, es difícil sentir lo que siento, es difícil saber si ella también siente lo mismo o simplemente un cariño de hermana, que ahora no lo es tanto. Estas ultimas incidencias entre nosotras me han estado matando, en la mañana la vi desnuda y demonios!!! fue lo más hermoso que han visto mis ojos, sus ojos deslizándose de vergüenza, hermosamente tímidos, su voz lánguida ante el hecho, sus erguidos pechos y poblada entrepierna, su manera de abrazarme, de besarme, pero&#8230; la confusión se apodera de mí, y creo que es por insistencia mía, pues ella no siente nada, al final ella no siente nada, carajo!!</p><p>Esta situación me aterra, por momentos siento que Raquel&#8230; no, no puede ser, ella no puede pensar que &#8230; seria tonto además, ja, de seguro que todo esto es una confusión de mi estúpida mente, cómo puedo creer que mi hermana sienta algo por mí, carajo, es mi hermana, yo la quiero mucho, es casi un ídolo para mí, no sé, veo en ella a una chica que lucho por lo que quiso y lo consiguió, que dejo la carrera de economía por la de literatura, y en nada menos que la Sorbona, codeándose con los futuros escritores vanguardistas, refutando a profesores de renombre e inspirándose en el mismo lugar donde Cortázar y el gran Bryce lo hicieron. Es una buena chica, aunque a veces, rara, cómo se le pudo ocurrir entrar al baño mientras me duchaba, y como se le pudo ocurrir ver de tan cerca y con tan soltura mi entrepierna, que bueno, somos mujeres ambas, pero sus miradas parecían guardar algo extraño, un cierto sentimiento que espero sea fraternal, pero no sé&#8230;</p><p>Raquel regresa a la cama, acomoda bien su cabeza a la almohada, y piensa en diversas cosas, sin olvidar en detalle la mata de su hermana, la esta volviendo loca, de pronto&#8230; y de imprevisto recuerda que Celia dejo regada su ropa, interior incluida, en el suelo, su mente le dice que no, algo en el fondo que sí, camina timorata, indecisa, las ve regadas en el suelo, tan indefensas, tan atrayentes, lo piensa bien una vez más, no puede aguantar, se humedece de solo pensar que pueden estar en sus manos, camina un poco más, llega al lugar, temblando coge el pijama, lo huele y siente su olor a rosas, acaricia con el su rostro, se siente tan bien, se quita la ropa y se lo pone, se siente de nuevo su hermana, ahora ve el interior, rosa este, como casi todos los que tienen ambas, color preferido de toda la vida, lo ve, lo ve de nuevo, se anima, luego no, finalmente sí, lo coge temblando escandalosamente, sudando inclusive, lo toca entonces, siente su suave cuerpo y lo delicado de la prenda, se siente sucia, morbosa, pero no puede más, se lo lleva de lleno al rostro, siente un ligero aroma a mujer, se siente en las nubes, huele un poco más profundo, siente tener un orgasmo, siente la necesidad de pasar la prenda por su entrepierna, cierra los ojos, introduce de a poco el interior en el pijama, siente que de a poco le llega al entrepierna, siente ya la ropa dentro de el, lo soba fuertemente, se viene en el, no podía más, gemía, gemía de placer, tantas noches de intimidad, tantas mujeres que pasaron por su alcoba de la calle de Louvre, no pudieron jamás soltar tanta excitación en ella, tanta exaltación, tanta necesidad de tener sexo, con cualquier ser mortal que cruce la puerta, hasta con Marcel; y lamentablemente, hasta con él lo hizo.</p><p>Marcel había salido temprano del trabajo al haber concluido temprano con el file que le había encargado su jefe, se despidió de Celia y le dijo que iría a ver a un amigo, luego quizá a la casa de su madre y que pasaría a eso de las diecisiete por el departamento. Pero los planes cambiaron, el amigo no estaba, y lo de su madre fue solo una idea, entonces se le ocurrió ir al departamento y prepararle una sorpresa a su amiga, pero la sorpresa se la lleva, y vaya tal!!, una hermosa chica masturbándose en medio del pasillo y viéndolo excitada.</p><p>La cogió sin mesura, la beso fuertemente y la penetró tantas veces pudo, importándole un bledo el gozo de ella, solo importándole su pene y su autoestima, tan elevada ahora, le chupo los senos y&#8230; la penetró de nuevo.</p><p>Eh&#8230;. es totalmente innecesario contar detalladamente el hecho carnal, es totalmente inútil describir algo tan burdo como Marcel, que muy al traje y todo, llevaba un adolescente de 16 años dentro, tan pero tan integrado a él que se sintió orgulloso luego de hacerlo con&#8230; ja, el pensaba que era una amiga de Celia y ja de nuevo, torpemente se le enredo la lengua al recibir la noticia en boca de Celia, ya de noche, cuando una Raquel llorosa se encerró en el cuarto, pensando en su hermana, tan fuera de sí en aquel entonces, y tan centrada, para mal, ahora.</p><p>En la noche, cuando Celia se cansaba de preguntar sobre el por qué de su estado, Raquel aun llorosa y con un fuerte dolor en el alma le contó lo sucedido, tan generalmente, pero tan flagelante también. Celia, llorosa también, le dijo que se vaya de su departamento, de su vida, ella camino entonces lentamente por los pasillos, sintiendo miles de estacas atravesando su alma, sintiendo los pies pesados, y la cabeza fría, sintiendo la enorme necesidad de decirle a Celia lo que en realidad siente por ella, esperó un poco, empaco levemente, abrió la puerta, vio a su hermana acercarse&#8230; no se contuvo más.</p><p>Celia, en realidad&#8230; yo&#8230; pues yo&#8230;.. te amo con una dulzura que&#8230; que&#8230;.que no puede ser fraternal.</p><p>Hasta nunca &#8220;hermana&#8221;</p><p>Raquel sintió centenares de látigos en el cuerpo, sintió como si cada letra pesara, y pesaran tanto que ni podía alzar la frente, suspiró fuertemente entonces, suspiró con el fin que entre aroma y aire vuele todo lo que sentía por Celia, pero no consiguió más que hacer vergonzosa la partida.</p><p>Fue la ultima vez que Celia vio a Raquel, fue la ultima vez que le dijo hermana.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/las-hermanas/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Comparti a mi mujer</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/comparti-a-mi-mujer</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/comparti-a-mi-mujer#comments</comments> <pubDate>Sat, 07 Aug 2010 07:38:41 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Orgia]]></category> <category><![CDATA[chicas porno]]></category> <category><![CDATA[jovencitas porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=355</guid> <description><![CDATA[Hola, somos un matrimonio de 30 años yo y 29 años mi mujer, trabajadores los dos, sin hijos aun, físicamente creo que bastante atractivos ambos, si lo dijera cara a cara me consideraría normal, para no aparentar un creído, pero como aquí no me conoce nadie, diré lo que creo es verdad, somos una pareja [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<div id="relato"><p>Hola, somos un matrimonio de 30 años yo y 29 años mi mujer,  trabajadores los dos, sin hijos aun, físicamente creo que bastante atractivos  ambos, si lo dijera cara a cara me consideraría normal, para no aparentar un  creído, pero como aquí no me conoce nadie, diré lo que creo es verdad, somos una  pareja atractiva.</p><p>Trabajamos los dos, ambos en empresas diferentes, con suelos  normalitos, vamos, de la media supongo y vivimos en Madrid, somos un matrimonio  de lo mas normal para nuestra edad, nos gusta viajar, salir con amigos de vez en  cuando, y de lo mas normales sexualmente hablando, hacemos el amor en casa y no  cada día. Aunque eso de normales, a partir de lo que os voy a relatar no se si  retirarlo, tampoco se si cambiara nuestra vida sexual a partir de este momento,  no hace mucho que ocurrió y creo que aun no esta asimilado.</p><p>Lo que os cuento ocurrió este mes de mayo pasado <a href="http://www.bragax.com">xxx</a> , fue nuestro  aniversario de boda y el viernes por la noche decidimos salir a cenar fuera, no  es que solamos arreglarnos demasiado pero ese día no sé, quizás por que hacia  tiempo que no salíamos pero quería vestir bien, aparté los tejanos y me puse  unos pantalones chulos y una camisa guapísima y mi mujer se puso un vestidito  negro que quitaba el hipo, no es que enseñara el tanga pero era realmente corto,  me dio cosa verla así, hacia tiempo que no la veía en minifalda y madre mía como  estaba, hasta sentí un poco de celos o no se que, pero no quise decir nada , por  que me diría,- jolin, para una vez que salimos los dos solos, además hacia  tiempo que quería ponerme este vestido- es que estoy seguro que diría eso.  También pensé, coño, que vean lo bonita que es mi mujer, que se mueran de  envidia.</p><p>Pues bien salimos de casa y nos dirigimos a un restaurante en  el centro, donde ya tenia mesa reservada, entramos y un camarero nos acompaño a  la mesa, al lado de esta había un grupo de ejecutivos, cincuentones ya,  trajeados, alguno incluso con el pelo engominado, yo pensaba para mi que  parecían el típico jefe pastoso y cabrón. Estaban con las copas ya y llevaban  una conversación bastante divertida creo, ya que se reían mucho. Pues bien, en  cuanto llegamos a la mesa se callaron de golpe, mi preciosa mujer les llamo la  atención, sus preciosas piernas, su generoso escote y su rostro perfectamente  maquillado hizo que incluso se giraran descaradamente, a mi me cortó un poco,  luego pensé que era normal, pero coño, un poco de educación. Mi mujer en ese  momento se corto aun más, pero bueno, nos sentamos, y ellos siguieron su  conversación como si no hubiera pasado nada.<span id="more-355"></span></p><p>Pedimos y comenzamos a cenar, no teníamos mucha conversación,  creo que aquello nos corto un poco así que decidí hablar del tema para hacerlo  mas ameno y menos cortado.</p><p>-Estas guapísima hoy, no veas como has llamado la atención a  los tíos estos.</p><p>-Que cerdos&#8230;</p><p>-es normal tía, un cuerpo como el tuyo calla a cualquiera&#8230;</p><p>Ella se sonrojo un poco.</p><p>-si si&#8230;</p><p>-en serio, esta noche me llevas como un perrito faldero,  estas buenísima.</p><p>-Ya, pero jolin, podrían haber sido mas disimulados&#8230;</p><p>-La verdad es que si, pero creo que ya van contentillos y  pasan de todo.</p><p>La conversación siguió y derivó a otros temas y en un momento  dado uno de los ejecutivos se levantó y vino hacia nosotros.</p><p>-Perdonad&#8230; nos gustaría salir a tomar unas copas por aquí,  conocéis algún sitio? Que no este muy lejos por favor, no queremos conducir, ni  coger un taxi, solo ir a tomar unas copas donde haya música y algo de  ambiente&#8230;</p><p>-Pues mira, cuando salgas del restaurante id hacia la  derecha, subid toda la calle y al cuarto cruce hay un Púb.-discoteca, es lo  único cerca y hay bastante ambiente.</p><p>-muchas gracias chicos, si luego os apetece ir estáis  invitados a una copa.</p><p>-gracias –dije yo-</p><p>-gracias- dijo mi novia sonriendo, se me olvido decir que  ella es una persona muy simpática y no cuesta nada arrancarle una sonrisa.</p><p>-perdona, no quisiera molestar con mi comentario, pero tienes  una novia o esposa espectacularmente atractiva, guapa y por favor &#8211; ahora la  miró a ella- nunca pierdas esa sonrisa, es realmente dulce y agradable.</p><p>Ella sonrió, mas bien fue una pequeña carcajada y dio las  gracias. yo solté un lo sé a secas acompañado de una leve sonrisa. Se levantaron  todos, se despidieron y se fueron.</p><p>La verdad que el tío no fue nada vulgar, el piropo fue del  todo educado y seguro de si mismo, también acompañaría las copas que llevaban  para el atrevimiento. Por eso no me molesto mucho, sabia que iban cargadillos de  alcohol y la vi incluso normal su osadía.</p><p>Una vez se marcharon le comente a mi mujer.</p><p>-Joder tía como ligas&#8230;</p><p>-Va, déjate de tonterías.</p><p>-a esos le sacas todas las copas que quieras gratis- dije  esta vez en plan broma-</p><p>-pues a mi me ha parecido muy educado, siempre gusta que a  una mujer le digan cosas bonitas, ya que tu no me las dices&#8230;</p><p>-Como que no&#8230;</p><p>-pues como que no.</p><p>Y así fue transcurriendo mas o menos la conversación hasta  que acabamos de cenar y nos marchamos.</p><p>Una vez fuera, decidimos ir a tomar una copa antes de irnos a  casa, y como por allí no había otro sitio decidimos ir al mismo Púb que envié a  los ejecutivos esos. Entramos y nos dirigimos a la barra a pedir y mientras  esperábamos al la camarera se nos acerco el mismo señor con el que hablamos en  el restaurante y nos dijo.</p><p>-Hombreeee, decidme que tomáis chicos.</p><p>Se lo dijimos, llamó a la camarera, nos puso tres cubatas y  pagó el. Acto seguido se presentó, y nosotros también le dijimos nuestros  nombres, yo le di la mano y mi mujer le dio dos besos. El nos comentó el día tan  movidito que había tenido, eran todos dueños de varias empresas de un polígono  industrial a las afueras de Madrid, habían cerrado unos pactos y estaban  celebrándolo. Se iban uniendo de vez en cuando a la conversación alguno mas, yo  les hablaba de mi trabajo, ellos de sus empresas y demás temas, hablaba con uno,  luego con otro mientras los demás bailaban, eso si, yo no pagaba ni un cubata.</p><p>A mi mujer le encanta bailar, y a eso se dedicaba todo el  rato, eso si, iba ciegisima, entre el vino de la cena y los cubatas y chupitos  de whisky que le traían los puretas esos cada dos por tres se le notaba  borracha, bailaba con uno y con otro, mientras yo hablaba la miraba de vez en  cuando, y me estaba poniendo cachondo, celoso y cachondo a la vez.</p><p>Hubo un momento que se me acerco a darme un morreo, mientras  los ejecutivos silbaban y ella me dijo al oído, con voz de borrachilla:</p><p>-¿ Te molesta que baile con ellos?</p><p>-que va, tu diviértete, cuando me moleste ya te lo diré yo.</p><p>La verdad es que estaba algo celoso, no los conocíamos de  nada y valla libertades se tomaban, y mi mujer no veáis, la verdad es que me  molestaba su comportamiento, pero podía mas la trempera que llevaba bajo mis  pantalones y deje hacer, quería saber hasta donde era capaz de llegar.</p><p>La música que estaban poniendo era tipo salsa y los  bailecitos eran bastante eróticos, sobre todo cuando bailaba conmigo, entonces  se restregaba a saco y me besaba, y me cogía las manos y las ponía en su culo,  sus tetas, yo me dejaba llevar y los ejecutivos todo el rato silbándola y  diciéndole piropos. Entonces pusieron música aun mas &#8220;sexy&#8221; creo que se llama  regeetón, ahora no bailaba con nadie, pero menudo solo se marcaba, ya sabéis  como se baila esa música&#8230; y en eso que se acercó otra chica, parecía  sudamericana, y se puso a bailar con mi novia, era un baile realmente excitante,  se rozaban sensualmente, se metían mano en las tetas y el culo, realmente eran  el espectáculo de la pista, hubo un momento en que la morenita que bailaba con  mi mujer, también con un vestidito, pero azul, se acerco a su cara con la lengua  fuera, muy afuera, y la zorra de mi esposa saco la suya y las juntaron, así unas  tres veces hasta que se fundieron en un morreo. La verdad es que estaban  calentando a toda la sala, sobre todo a nuestros nuevos amigos. Uno de ellos se  me acerco y me dijo:</p><p>-Que mujer tienes, que ardiente, que suerte&#8230;</p><p>yo pensé para mis adentros, &#8211; y que puta&#8230;</p><p>Seguía el espectáculo ahora los ejecutivos se acercaban para  bailar con ellas, les metían mano donde podían, sobre todo a mi mujer, la  morenita no se dejaba tanto, mas bien era una calientapollas, pero mi mujer se  dejaba hacer, se ponía delante de uno y restregaba su culo con movimientos  circulares, se daba la vuelta y mas de lo mismo y de arriba abajo.</p><p>Ahora me acerque yo un poco y cuando la tenia delante acerco  su culo a mi, y lo movió, entonces, tiró su cabeza hacia atrás y dijo:</p><p>-mmmmmmm, vaya vaya&#8230; como la tienes.</p><p>-Pues como todos, o no&#8230; – dije, pero con voz cómplice, como  si no me molestara-</p><p>-de verdad que no te molesta cariño?</p><p>-no, cuando me moleste ya te lo diré, además, sé que no  tendrían nada que hacer sin mi permiso.</p><p>-ooooohhhhh, que cielo.</p><p>Yo estaba supercachondo, quería mas, quería saber hasta donde  podía llegar, hasta donde podría soportar que mi mujer se comportara tan puta, y  ella iba borracha, yo también iba algo bebido, así que me deje llevar.</p><p>-Me daría morbo una cosa, cariño&#8230;- dije-</p><p>-esta morboso mi niño, dime amor.</p><p>-me gustaría compartirte esta noche, quiero que los puretas  estos se acuerden del placer que da mi hembra, y se acuerden de la suerte que  tengo que ese placer yo lo disfruto cuando quiero.</p><p>-mmmmmm eres un guarro,- me dijo-</p><p>entonces se separo de mi y siguió bailando, continuaba  exhibiéndose y bailando tan sexy. Entonces se me acerco otro y me volvió a decir  la suerte que tenia de tener una mujer tan sexy y ardiente. Yo me arme de valor  y le dije:</p><p>-queréis verla follar?</p><p>-en serio?</p><p>-claro.</p><p>-pues venga, jajajaja, me encantaría.</p><p>Le dije que nos acompañaran al coche, el fue a decírselo a  sus socios y yo me acerque a mi mujer.</p><p>-cariño, vas cachonda?</p><p>Ella me abrazo y me dio un morreo.</p><p>-tu que crees?</p><p>-te quiero follar en el coche.</p><p>-oohhh, mi nene esta caliente.</p><p>-y le he dicho a estos que pueden verte.</p><p>-pues no se olvidaran del espectáculo que les voy a dar, anda  vamos..</p><p>les hice una señal con la cabeza y salimos del pub, yo iba  delante abrazando a mi mujer, tenia una mano en su culo y lo acariciaba, miré a  uno y le hice un gesto de permiso para que tocara el también, mi mujer me iba  besando de vez en cuando, caminaba moviendo el culo y los ejecutivos le metían  mano de vez en cuando. Ibamos bastante alegres, uno dijo, va preciosa, enséñanos  las tetas! Y mi mujer se las sacó, y yo dije:</p><p>-Hey, podéis decirle cosas cariñosas como zorra, puta&#8230;</p><p>la verdad que no sabia si eso le molestaria a mi esposa pero  ella los miro y les sonrió, como ratificando lo que yo había dicho. Con lo  contentos que íbamos no se cortaron un pelo y empezaron a decirle cosas como,  -joder putita como me pone tu culo- y cosas así.</p><p>Llegamos al coche, lo tenia aparcado en una calle algo  estrecha, entonces cambie de opinión, había una entrada de un parking y pensé  que allí el espectáculo estaría mejor, y podríamos vigilar si venia alguien,  entonces la puse en el centro de la rampa y le dije:</p><p>-va cariño, quítate el tanga y enséñanos tu chochito.</p><p>Entonces se lo quitó, muy sensualmente, sonriéndonos a todos  mientras se contorneaba y sin subirse el vestido, se acerco a mi y me dio el  tanguita y lo guarde en el bolsillo.</p><p>-venga enséñanoslo zorrilla, dijo uno.</p><p>Y ella primero se saco las tetas, todos la piropeamos, y acto  seguido se subió lentamente el vestido para enseñarnos su precioso secreto, bien  depiladito, solo dejando un hilo de pequeños pelitos como a mi me gusta. Todos  la piropeábamos y le decíamos lo bonito que tenia el chochito, además de  dedicarle palabras a sus tetas y piernas. Estábamos como una moto, sobre todo  yo, mi mujer en mitad de la calle, de madrugada, exhibiéndose a unos  cincuentones y me había puesto muy cachondo. Ella se acerco a nosotros (que por  cierto, en total éramos 6 tíos, que no lo había dicho), y dijo:</p><p>A ver que me enseñáis vosotros y fue sacando una a una  acariciándola y admirando el esplendor de la erección de cada polla, entonces la  agarré, la apoyé con la pared, ella coloco el culo en pompa y me la comencé a  follar, ellos se colocaron aldrededor y se masturbaban, pare de golpe y les dije  que la cogieran entre los cinco, que la pusieran en el aire horizontalmente, dos  de las piernas, otros dos de los hombros y otro de la parte alta de la espalda,  y yo mientras me la follaba . en esa posición me corrí, entonces le di el turno  a otro, se la follaba como un loco, parecía que era la primera vez, mi mujer le  acariciaba la barriga y hasta le dijo:</p><p>-donde quieres correrte? En mi coño o en mi boca.</p><p>-en tu coño guarra&#8230;</p><p>Y descargó en su interior. Ahora le tocaba el turno a otro,  mi mujer le acariciaba el pecho, la barriga, o a ella misma las tetas mientras  miraba lascivamente al afortunado cincuentón. Este quería descargar en su boca,  así que la soltamos un momento, le agarro la polla con la boca y el tío se  derramó dentro mientras ella se lo tragaba todo, incluso le enseño la boca  abierta y le guiño un ojo. Otros dos más se corrieron en su coño y el último en  su boca , con el mismo final que el anterior. Luego nos arreglamos un poco,  ellos, muy educadamente nos dieron las gracias y nosotros nos metimos en el  coche y nos marchamos.</p><p>Por el camino íbamos comentando como se nos había ido la  olla, pero nos reíamos, además, yo aun estaba cachondo, así que cuando llegamos  a casa volvimos a follar como desesperados, pero mucho mas bestia, incluso se la  metí por el culo, algo que jamás había hecho y me corrí dentro de el. Eso sí, al  día siguiente hablamos un poco de la experiencia, pero no lo hemos vuelto ha  hacer, de momento no se si habrá otra vez pero lo único que se es que nunca me  había excitado tanto como esa noche.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p></div> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/comparti-a-mi-mujer/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Jovencita pero no tonta</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/jovencita-pero-no-tonta</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/jovencita-pero-no-tonta#comments</comments> <pubDate>Mon, 19 Jul 2010 08:47:56 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Amor filial]]></category> <category><![CDATA[chicas porno]]></category> <category><![CDATA[incesto]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[porno gratis]]></category> <category><![CDATA[relatos de incesto]]></category> <category><![CDATA[relatos incesto]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=347</guid> <description><![CDATA[El ser joven no implica ser tonta y yo estoy muy lejos de serlo, por eso no era necesario ser muy espabilada para darse cuenta de que en los cariños de mi tío Roberto había algo más que un afecto entre parientes. Siempre que mi tío se mostraba afectuoso conmigo, curiosamente estábamos solos, entonces solía [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>El ser joven no implica ser tonta y yo estoy muy lejos de serlo, por eso no era necesario ser muy espabilada para darse cuenta de que en los cariños de mi tío Roberto había algo más que un afecto entre parientes. Siempre que mi tío se mostraba afectuoso conmigo, curiosamente estábamos solos, entonces solía pasarme el brazo por la espalda y su mano se colaba en mi axila rozando con sus dedos el nacimiento de mi pecho, me acariciaba la nuca, posaba su mano sobre mi muslo.</p><p>Yo lo dejaba hacer porque disfrutaba viendo que un hombre mayor pudiera excitarse con caricias tan inocentes.</p><p>Con mis 18 años mi experiencia era muy limitada en lo práctico, pero la teoría era muy amplia y sentí un placer morboso con aquella situación, de modo que animé a mi tío a ir más lejos.</p><p>Aquella tarde yo estudiaba en mi cuarto cuando apareció.</p><p>Hola cariño! Que estudias?</p><p>Un rollo , Química</p><p>Posó su mano en mi espalda y me acarició el cuello suavemente.</p><p>Que cosquillas me haces! Se me pone la carne de gallina.</p><p>¿De verdad? ¿Te gusta?</p><p>¡Oh! si. Hasta se me ponen los pezones duros.</p><p>Que….que dices?</p><p>Que se me ponen los pezones duros –repetí – Tócalos, veras que duros están.</p><p>Yo misma tomé su mano y la puse sobre mi pecho.</p><p>Lo notas?</p><p>Fue tan impresionante la inocencia que puse en mi mirada, que mi tío debió pensar que estaba tratando con una retrasada.</p><p>Así no ……así</p><p>Hice que las yema de sus dedos tocara mi pezón.</p><p>Ahora si que se me ponen duros!&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;Viene mamá!</p><p>Me aparté rápidamente de su lado. No era mi madre, era mi tía.</p><p>Roberto vámonos ya!</p><p>Me parecía que no se me iba a presentar otra ocasión como aquella, había dado un primer paso y quería aprovecharlo.</p><p>Tía porque no dejas que se quedé y que me explique lo de los Hidrocarburos, mañana tengo examen y no entiendo nada.</p><p>Mi tía miró a mi madre que había aparecido en escena y luego a mi tío.</p><p>Tu que dices?</p><p>Bueno, mejor que ir al Corte Ingles a aburrirme…..</p><p>Que se quedé, estaremos mas tranquilas sin el. Luego lo recoges y os vais a casa .</p><p>Vamos al salón – dije – estaremos mas cómodos, la mesa es mas grande.</p><p>Cogí mis libros, me senté y mi tío se sentó a mi lado.</p><p>Hasta luego! Estudiad mucho<span id="more-347"></span></p><p>Y mi tío y yo no quedamos solos y me lancé al ataque.</p><p>Puedo preguntarte unas cosa?</p><p>Claro que si!</p><p>Es verdad que los chicos se empalman cuando tocan a una chica en ciertas partes?</p><p>Ceo que el pobre se veía desbordado por la velocidad que se desarrollaban los acontecimientos, había empezado a sudar por la frente y su cara estaba más roja que de costumbre. Yo mantuve su mirada sin pestañear con  una sonrisa dulce e inocente.</p><p>Pues ……..</p><p>No lo deje terminar</p><p>Y como se empalman más, si le tocan los pechos o entre las piernas.</p><p>Ahora estaba más rojo y parecía más nervioso y su voz tembló un poco al contestar.</p><p>Yo creo que entre las piernas</p><p>Ya……..y cuando les sale la leche?</p><p>Bueno….veras</p><p>No te preocupes, no le voy a decir nada a mamá, ¡te lo juro! Si ella se llega a enterar que te he dejado tocarme los pezones le da un infarto.</p><p>Creo que en aquel momento mi tío estaba tan confundido que no sabia como reaccionar y yo me sentía muy segura, notaba claramente que dominaba la situación, que tenía un gran poder sobre el</p><p>Me dio mucho gusto cuando me los tocaste y me mojé, ya sabes donde.</p><p>Bea, no deberíamos…..</p><p>Vaya! Tu como mamá , que nunca quiere hablarme de estas cosas. Parezco tonta! Creí que a ti si podría preguntarte. Tú no me harías daño ¿verdad?</p><p>Claro que no!</p><p>Me apoyé en su hombro y dejé una mano sobre su muslo y la fui subiendo despacio. Yo ahora estaba muy excitada y mi tío debía estar caliente como un toro.</p><p>Note el bulto de su polla .</p><p>Déjame tocarte</p><p>Mi tío bajo la cremallera, se metió la mano dentro del pantalón la polla y los huevos estaban fuera. Me quedé fascinada por un instante mirando, era grande y gorda, el capullo estaba completamente descubierto y brillaba, la rodee con mi mano, estaba caliente y dura.</p><p>Empecé a mover la mano de arriba abajo.</p><p>Se hace así tío.</p><p>Si…..así</p><p>Y empecé a masturbarlo despacio disfrutando de cada movimiénto de mi mano. El sudor resbalaba por la frente de mi tío que resollaba como un cerdo.</p><p>Ahora!……mas fuerte!……mas fuerte!</p><p>Apreté los dientes y moví mi mano mas aprisa. Mi tío se tensó y de la punta de su polla empezó a manar un líquido blanco y espeso que me pringo la mano.</p><p>Ya!&#8230;&#8230;..ya!</p><p>Me hizo soltarle la polla.</p><p>Me levante y me fui a mi habitación cerrándome por dentro.Me bajé la braga y estuve pajeándome hasta que mi madre y mi tía llegaron.</p><p>Bueno, que tal la clase.</p><p>Oh! muy bien el tío me lo ha enseñado todo, le he sacado mucho jugo</p><p>Nunca mas he tenido ninguna relación sexual mas con mi tío los dos tácitamente nos comportamos como si nunca hubiera sucedido nada entre nosotros.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/jovencita-pero-no-tonta/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Mi novia no se deja follar el culo</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/mi-novia-no-se-deja-follar-el-culo</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/mi-novia-no-se-deja-follar-el-culo#comments</comments> <pubDate>Wed, 14 Jul 2010 12:49:05 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Sexo Anal]]></category> <category><![CDATA[chicas porno]]></category> <category><![CDATA[jovencitas porno]]></category> <category><![CDATA[putas porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[tias porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=342</guid> <description><![CDATA[La conocí un sábado noche, en uno de tantos bares por donde yo solía pasar. Era la típica lobona calientapollas que se movía de miedo, meneando el esqueleto como una auténtica diablesa en celo capaz de resucitar a los muertos. Me había fijado en que a más de uno se le había acercado para frotarse [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>La conocí un sábado noche, en uno de tantos bares por donde yo solía pasar. Era la típica lobona calientapollas que se movía de miedo, meneando el esqueleto como una auténtica diablesa en celo capaz de resucitar a los muertos. Me había fijado en que a más de uno se le había acercado para frotarse el culo contra su paquete y ponerlos cachondos. Se dejaba sobar un poco y luego seguía meneando como si estuviera ella sola en la pista de baile. Aunque había mucha cachonda esa noche y mucha piba enseñando escotazos y mini faldas, ella me atrajo poderosamente la atención. Nunca se me hubiera ocurrido ir hacia ella, pero tampoco se me pasó por la cabeza que ella pudiera acercarse a mí…</p><p>Pero eso fue lo que pasó. Después de dar un par de vueltas, aquella rubiales de larga melena y cuerpo de escándalo se puso a mi lado para rozarse un poco y bailar. Le seguí el juego enseguida me puse a hacer el parias con ella, bailando para seguirle el juego y ver hasta donde me llevaba. A diferencia de otros, ella parecía que le gustaba que yo estuviera siguiéndola la corriente. Me puso caliente como un horno, que manera de moverse tenía la muy perra, y con aquel pantalón de cuero negro y aquella camiseta marcaba todas sus infinitas curvas. Buuuufff que jaca, menuda perra. Se contoneaba de un lado para otro y además ponía unas miradas entre virginal inocente y perra viciosa que me dejaban atónito. 10 minutos después ya estábamos echando un señor polvo en el baño del local…</p><p>Y que polvo, que gozada, que cuerpo de zorra. Era un vicio inagotable. Tetas bien puestas, redonditas como manzanas en su punto, un vientre liso, bien torneado, y una carita entre ángel y demonio que podía confundir al más pintado. Me di un gustazo de los que hacen época, y ella lo mismo, pues se corrió con estertores de jovencita violada. Era una fiera salvaje buscando un amo que la domase como dios manda. Me lo pasé de fábula y después de darnos el gustazo cada uno seguimos nuestro camino. Aquel &#8220;polvo de una noche&#8221; había sido memorable…</p><p>No esperaba volverla a ver, pero lo cierto es que, a la semana siguiente, en otro de los locales de la zona, volvimos a coincidir. Como si fuésemos amigos de toda la vida vino y me dio un fuerte abrazo, pillándome por sorpresa. Los amigos se quedaron flipando en colores, pues ellos, por la descripción que había hecho de ella, sabían que era la misma que hacia 7 día me había pasado por la piedra, y no dejaban de mirarnos muertos de envidia al saber que no había mentido respecto a ella(hasta ese instante ellos no me creían), aunque en ese momento no entendí porqué en vez de mirarnos a la cara, ellos miraban algo más abajo…</p><p>Aquel detalle hizo que me fijase en el modelito que se gastaba la niña. ¡La puta que la parió!. Top de tubo sin tirantes marcando pitones y una minifalda marcando todo el culo, ¡¡y que culo!!. Madre mía, nunca había visto un culo como ese. Con un pelín de descaro se le di una cachetada y ella, en lugar de enfadarse, no hizo nada, consintiendo mis toqueteos, de manera que dejé allí la mano un buen rato, deleitándome con aquel tacto. Luego nos fuimos de bailoteo un poco los dos, reiniciando un juego que parecíamos haber dejado en el aire la semana pasada. Otros 10 minutos después volvíamos a follar como cosacos en el baño del local. Solo entonces supe como se llamaba.<span id="more-342"></span></p><p>Y la cosa es que empezamos a salir juntos a partir de ahí, aunque bueno, más que salir, de principio solo quedábamos para follar en su casa o en la mía. Ella aprovechaba cualquier momento libre para pillarme por banda y darme un repaso que me ponía las pilas como pocas tías habían conseguido. Que forma de follar: en el baño, en el suelo, contra la pared, sobre la mesa de la cocina, sentados en el sofá, echados sobre él…joder, había días que me dejaba exhausto de tanto polvo…al margen de tanto polvo de vez en cuando íbamos a tomar algo por ahí o íbamos a un banco del parque para estar de besuqueos…ella era imparable, como un huracán, aunque por su tono de voz y sus gestos intuía un mohín de niña bien, de niña pija, incluso en su mismo nombre, el cual, que no dije antes, es Noeli…</p><p>Y no me equivocaba. Mi novia resultó que era hija de dos profesores universitarios, ahí es nada: el padre daba clases de historia y a la madre de biología y naturales. Con ese ambiente familiar, a ella le tocó ser la &#8220;hija perfecta&#8221; de dos padres ejemplares, los cuales la hicieron dar clases de piano y violín, la llevaron a academias de idiomas y no podía bajo ningún concepto sacar una nota que estuviera por debajo de 9. Dicho en otras palabras: el ambiente ideal para convertir a una chica normal en una total reprimida que se desataba a la mínima que tenía ocasión…</p><p>Aquel ambiente era tan opresivo que con 16 años llevaba consigo una agenda para organizarse sus días. ¡¡Una agenda!!. ¿¿Quién diablos lleva una agenda a esa edad??. Espero que con eso haya quedado claro que no es que Noeli fuera una puta en el sentido más clásico de la palabra, si no que la nena de tanta represión acabó explotando y lo hizo por la vía más fácil. Es decir, por el sexo. Se convirtió en una verdadera trotadora sexual sin importarle con quien se lo montaba ni donde, y habida cuenta de que estaba buena, y ella lo sabía, cada finde se cepillaba a 2 ó 3 tíos para darse un gustazo. En resumen, que para cuando yo la conocí, llevaba un currículum de más de 10 ó 20 páginas, por lo menos…</p><p>Poco tiempo después de empezar a salir juntos fui conociendo a su grupo de amigas y amigos, en el cual fui encajando poco a poco. A pesar de ser muy diferentes entre ellos, todos se llevaban a las mil maravillas, sin problemas ni roces, que suele ser lo habitual en estos casos de grupos tan eclécticos. Fue gracias a ellos que empecé a conocer la historia de mi novia, y a descubrir como era posible que yo, que no soy precisamente Mister Universo, tuviera la fortuna de tener por novia a semejante ninfómana cuya belleza igualaba a las sirenas de los mitos…</p><p>Según supe después por ellos(ella me contaba ciertas cosas, sí, pero era por ellos que me enteraba de lo que me interesaba a mí), Noeli tenía un defecto, y es que era incapaz de estar sola, de ahí que cada semana apareciera con un tío diferente que a veces no le duraba ni un suspiro. Entre todo eso y su manera de ser (que aparte de las sesiones de sexo era buena chica), lo cierto es que ella comenzaba a gustarme de verdad, a pesar de sus rarezas de niña pija que a veces me hacía estallar en carcajadas(como cuando dijo no saber lo que eran canelones o cuando comentó que nunca había oído hablar de la Perestroika)…</p><p>Pero bueno, el eje de la historia empezó a obsesionarme un fin de semana en que, tan cansado como estaba me senté para reponer fuerzas, pero a ella aún le quedaban bastantes. Le dije que siguiera bailando, que yo la observaría todo el rato. Y fue entonces cuando sucedió. Oh dios mío, creo que pocas veces o nunca me puse tan cachondo viendo a una tía bailar. Noeli llevaba un pantalón negro muy ajustado y una camiseta color fresa chicle con un fular de seda, que la daban un aspecto de ninfa lujuriosa y excitante, aunque para excitación la que llevaba encima…</p><p>Y no era para menos. Nunca en toda mi vida vi moverse un culo así, era como una lavadora en centrifugado permanente. Que glúteos, que movilidad, vaya par de maracas brasileñas: temblaban, se contoneaban, bailaban de un lado a otro, subían y bajaban y se meneaban de una manera tan bestial que me la puso dura hasta que me dolieron los huevos. Durante no menos de media hora estuve allí pasmado, sentado y apoyado en la pared haciendo de mirón, incapaz de apartar la vista de aquel par de nalgas tan sublimes, que pedían a gritos polla y más polla hasta dejarla a ella tan dolorida que terminase caminando a lo John Wayne…</p><p>Medio ángel y medio demonio, mi novia era una auténtica bomba sexual que no se cansaba de coquetear y provocar a todo bicho viviente. Mientras estaba bailando y yo observando, descubrí que su bailecito había atraído la mirada de más de un curioso, que no apartaba sus libidinosos ojos de ella, relamiéndome cual animal hambriento deseando darse un atracón con ella. Entonces, para darle más morbo al asunto, hice de tripas corazón y me levanté para bailar con Noeli, observando como los demás me miraban con una cara de envidia que quitaba el hipo. Aquello me hizo sentir un arrebato de orgullo de tenerla para mí, pero también una tremenda calentura…</p><p>Al poco que se rozó conmigo ella supo que me había puesto empalmado, y en lugar de ir al baño para desfogarnos, siguió poniéndome en celo con sus meneos, frotando sus respingonas nalgas contra mi polla tiesa. Dios, me tenía a punto de nieve la guarra de ella. Cada vez que se frotaba el culo contra mí me daban ganas de bajarle ese pantalón, o de rompérselo, y sodomizarla allí mismo delante de todo el mismo. Seguro que más de uno me habría animado a que la enculase hasta dejarla bien escocida…</p><p>Joder, y la perra no se cansaba de provocarme. Cuando ya casi sentí que me iba a correr allí mismo, sin tocármela ni nada, ella detuvo su infernal baile de los mil demonios y me llevó al baño, encerrándonos en uno de los servicios y dándome la mejor mamada de mi vida, pero yo deseaba darle por el culo, enterrarle toda mi verga entre esas nalgas perfectas. De momento me dejaba hacer, pero mi deseo por ese culo ya estaba por las nubes. Necesitaba endiñársela, tenía que sodomizarlaaaaaaaaaaaa…</p><p>En seguida estuvo desnuda de cintura para abajo mientras se lo comía todo, incluyendo unos escarceos de beso negro para ponerla más cachonda(si es que eso era posible) y que cediese a mi capricho. Me lo comí todo bien comido, y justo cuando iba a hacer el esfuerzo de hincársela en el culo, ella intuyó lo que pasaba y me la cogió con fuerza, diciendo un &#8220;NO&#8221; rotundo y dejándome sorprendido de que, con lo zorrona que era, no se dejase encular. Me espetó que por el culo aún era virgen y que no quería probarlo nunca. &#8220;Es que me seguro que me va a doler mucho&#8221;, se excusaba…</p><p>No, no tío, eso no…con las ganas que tenía de follarme ese culo y ella resultó que no se dejaba. Aquella frustración que me provocó encontró salida en el polvo más salvaje que le eché(o al menos eso pensaba entonces), tanto que acabamos llamando la atención de la pareja que hacía lo propio al lado nuestro jajajaajaja. Noeli se corrió como una verdadera cerda y yo tres cuartos de lo mismo. Después me limpió la polla con una estupenda mamada, pero yo quería darle por el culo, necesitaba sodomizarla, tenía que encularla aunque fuese lo último que hiciese en mi vida. Tenía que hacerlo, y lo haría…</p><p>Decidí acudir a su mejor amigo y/o confesor, con el que se llevaba tan bien que parecía más hermanos que amigos. Bueno, siendo sincero del todo, más que hermanos parecían novios, porqué tenían ciertos gestos y confianzas que me pillaron algo desprevenido la primera vez, aunque con el tiempo me acostumbré a ello. En fin, según lo vi aquella tarde le hice apartarse un poco de grupo para hablar a solas, y le comenté, de forma confidencial, mis intenciones hacia ella. Su respuesta fue chocante.</p><p>-Ah no, de eso olvídate. A ella nadie nunca ha conseguido darle por culo.</p><p>-¿¿Nadie nadie-recalqué-??.</p><p>-No-dijo, guardando varios segundos de silencio-. Mira, te voy a ser sincero: yo hace cosa de dos años me la ruqué porqué estaba muy colado por ella. No duró mucho y quedamos como amigos, que es como mejor podemos estar. Que es una leona en la cama y puede hacer mamadas de maravilla eso no lo niega nadie, pero de ahí a que conseguir que la encules dista un abismo.</p><p>-Pues yo no puedo quedarme con las ganas tío. Me tiene muy cachondo.</p><p>-¿¿Y crees que yo o los que han estado antes que tú no estuvieron igual??. Pero es cabezona como ella sola.</p><p>-Venga ya tío, me cuesta creer eso. Si es lo más zorrón que hay…</p><p>-Jo, no lo sabes tú bien. A esa le va perfecto mi viejo lema:&#8221;dos copas y ya te la follas&#8221;…</p><p>-¿Dos copas-pregunté extrañado-?. ¿Es que no tolera el alcohol?.</p><p>-Que va-contestó airado-, lo que pasa es que se hace la borracha y se deja hacer de todo. De todo menos lo que piensas-dijo, anticipándose a mis pensamientos-. ¿Nunca la viste beber?.</p><p>-La verdad no. Siempre que salimos vamos de bar en bar moviendo el cuerpo. A lo mejor no me fijé bien.</p><p>-Mira, me caes bien, pero ya te advierto que Noeli siempre ha tenido más ligues que novios de verdad, y con ninguno jamás he durado mucho, para ella son solo diversiones pasajeros. No creo que se haya enamorado nunca de ninguno, y no te lo digo para que te sientas mal, si no para que no cometas un error del que después te arrepientas durante mucho tiempo…</p><p>Aquello me hizo inclinar la cabeza pensativo. Agradecía aquel gesto por su parte, pero también me hacía saber que mis posibilidades de una larga relación con Noeli eran bastante limitadas.</p><p>-Gracias-me limité a contestar-.</p><p>Mientras Jacobo se iba con los demás, yo me quedé pensando en lo que me había dicho sobre Noeli, y reflexionando un poco, me di cuenta de que tenía la solución delante de mis narices. Si con ninguno había durado mucho, y posiblemente yo seguiría el mismo camino, ¿qué tenía que perder?. Entonces decidí de manera tajante que, aún a riesgo de romper mi relación con ella, no pararía hasta conseguir lo que nadie jamás había conseguido: romper su virginidad anal y darle por el culo…</p><p>Y me puse a la tarea desde la mañana del día siguiente, planeando de mil formas como podría cepillarme ese culo tan anhelado por tantos tíos. Para ir allanando el camino comencé a sobárselo todos los días, ya fuera cuando estábamos de besuqueo o simplemente uno junto a otro. A ella le gustaban esa clase de toqueteos y no le dio importancia, claro que no tenía idea de que todo formaba parte de un plan para lograr mi objetivo para lograr tenerla a cuatro patas chillando como las perras mientras le metía toda mi barra de carne por ese culo tan sensacional…</p><p>Los fines de semana, cada vez que salíamos, prácticamente tenía las manos pegadas a sus nalgas redonditas y firmes, a veces dando incluso algún cachete, que a ella la hacían sonreír pícaramente y llamarme &#8220;descarado&#8221; con ese mohín de niña pija que tanto me gustaba. Esas dos manzanitas me tenían tan loco que cada vez que lo tocaba apretaba un poco el pantalón(mini falda o lo que fuera) para que ella gimiera un poco al sentir su culito manoseado. Sus leves gemidos me hacían seguir adelante, y pensé que quizá un dedo serviría como explorador para ver si ella estaba dispuesta…</p><p>¡Ay de mí!. ¿Quién me mandaría tener semejante idea?. Lo que ocurrió fue culpa mía, claro que yo no tenía ni pajolera de lo que pasaría. ¡Ojo!, que no es lo que pensáis. No es que según se lo metiera ella me espetara un sonoro bofetón y me mandara al infierno llamándome degenerado y cosas así, para nada. Lo que pasó fue que la zorra de ella me cogió por sorpresa y en lugar de protestar y echarme de su lado, se abalanzó sobre mí con una furia digna de los mismísimos dioses…</p><p>Estábamos en su casa echando un casquete vespertino en uno de los sillones cuando tuve la genial idea y probé fortuna. ¡¡Virgen misericoriosa!!. No sé que puñetas pasó, pero como si fuera un robot ella pasó de &#8220;modo normal&#8221; a &#8220;modo salvaje&#8221;…madre mía, casi no salgo vivo: pellizcos, jadeos, mordiscos, arañazos, convulsiones…ese sí que se acabó convirtiendo en un polvo salvaje y lo demás eran meras tonterías en comparación. Rodamos por toda la habitación y acabamos por el suelo, yo con marcas de sus dientes y sus uñas que me duraron varios días…</p><p>Viendo lo fuerte que reaccionó ante un solo dedo dentro de su orto, y a pesar del peligro que significaba, me decidí más que nunca a darle por el culo y ver hasta que punto Noeli podía desmadrarse. Mientras pensaba en la estrategia a seguir, lo del dedito penetrándole el ano se hizo algo más frecuente, dejándome sorprendido por su capacidad para hacerme gemir y gozar. En muchas ocasiones me atornillaba hasta dejarme sin fuerzas, y cada ocasión yo no podía parar de apretarle con ganas sus nalgas con las manos, expresándole que nada en el mundo la iba a librar de ser enculada…</p><p>Durante varias semanas, casi dos meses, probé con todas las fórmulas posibles, desde charlas cotidianas a polvos salvajes en la ducha, pero Noeli seguía sin dejarse convencer, y eso que lo del dedo, según confesó, la ponía a mil por hora. Joder, como pa’ no estar a mil por hora con los repasos que me daba la muy…en fin, que si ella era cabezona, yo lo era más, y no desistí. Seguí sin obtener mi ansiado premio hasta casi agotar todos los cartuchos. Fue entonces que, recordando la conversación con Jacobo, decidí comprobar si era verdad cierta cosa que dijo de ella…</p><p>El siguiente fin de semana salí con algo más de dinero de lo normal y la invité a solo 3 copas. Salvo para los no iniciados(y ni aún así), con 3 copas es imposible pillar una borrachera de padre y señor mío. Como mucho se pilla el puntín, ese estado en el que estás de fábula, te ríes de todo y todo el mundo es amigo tuyo(¿sabéis de que hablo verdad?). Movido por la curiosidad, y por la morbosidad, todo hay que decirlo, invité a Noeli para comprobar in situ si era verdad que estando de puntín fingía estar ebria…</p><p>¡Premio!. Con solo 3 copas Noeli se puso más cariñosa de lo habitual, echándose encima de mí y dándome besitos aquí y allá. Mientras todos los demás estaban alegres, ella ya parecía estar totalmente borracha, cuando yo(y todos los demás) sabíamos que estaba echándole cuento. A mí, sin embargo, me venía de perlas, pues estaba seguro que ella cedería cuando le pidiera, por enésima vez, que se dejase encular, que se lo haría con mucha suavidad y que disfrutaría tanto o más que cuando le metía los dedos por el culo(porqué para entonces ya le metía dos en vez en uno)…</p><p>Aunque dudé de su respuesta, al final ella aceptó, con la condición de que fuera muy cariñoso, suave y nada brusco. &#8220;¡¡AAAAAAALELUYA, ALELUYA, ALEEEELUYAAAAAAA!!&#8221;. El cielo me abría sus puertas. Por fin había conseguido mi sueño, mi obsesión, mi fantasía más perversa y lo que todos los demás no habían podido realizar. ¡¡Su culo iba a ser mío!!. Primero echamos un polvo previo metiéndole nuevamente dos deditos para ir preparándoselo. Ni que decir tiene que si con un dedo se desbocaba, con dos sí que era una leona de verdad…</p><p>Nunca olvidaré esa imagen en mi vida, cuando vi a Noeli ponerse en su camita a cuatro patas, arqueando su espalda y separando un poco sus piernas, abriéndose las nalgas con las manos para enseñarme su culito prieto. ¡¡Ooooooh dioooooooosss que pedazo de culoooooooo!!. Noeli era la diosa del culo, sus carnes me hacían chiflar. Se lo acaricié largo y tendido, dándole después un soberano beso negro para hacer que se derritiera, cosa que conseguí en poco tiempo. Saber que la tenía totalmente rendida y accesible me ponía loco de sexo, y sexo era precisamente lo que ella iba a tener…</p><p>Lleno de emoción, casi llorando después de tantas calamidades pasadas, acerqué la punta de mi tranca a sus nalgas, rozándola de arriba abajo, frotándola con mimo para asegurarme que efectivamente aquello era real. Noeli gimió de placer y se meneó un poco, gimiendo y mirándome desafiante, como si ella esperase que yo no tuviera valor para meterla por ese agujerito. Craso error. Según acerqué un poco más, fui con lentitud introduciéndome por ella, sintiendo de cabo a rabo como le iba metiendo todo mi rabo duro hasta que, al fin, se la había metido toda…</p><p>No puedo expresar la alegría y felicidad al lograr aquel placer de dioses. Mis ojos no podían apartarse de aquella visión celestial: mi polla dentro de aquel culito que tantos habían deseado y ninguno había conseguido. Mi victoria era aplastante, sublime, incomparable, ¡¡perfecta!!. En cuanto quedó totalmente barrenada, Noeli se quejó un poco, gimiendo entre dientes. Para que no se echara atrás me curvé sobre ella y acogí sus tetas con mis manos, lamiéndole el cuello. Ella, ya en plan perro, me susurró lo que llevaba tanto tiempo deseando oír: &#8220;venga, dame por el culo&#8221;…</p><p>Mis meneos fueron leves al principio, para así deleitarme con cada sensación que su culito me proporcionaba. Mi ritmo era tan lento como profundo, sacándole todo el manubrio excepto la punta para después barrenarla en profundidad de nuevo, degustando aquellas carnes calientes largo tiempo deseadas. Buffffffffff ni con mil adjetivos podría describir el sodomizar aquel culito rebelde de niña pija que tan loco me había vuelto. Por mucho que lo intentase no sería suficiente. Tras tantas adversidades, había alcanzado mi meta, y podéis creerme cuando digo que nada, absolutamente nada, podía compararse a aquel momento. Era el cenit de mi vida…</p><p>Envarados totalmente y metidos en faena, su desvirgación empezó a subir de tono conforme los gemidos de mi novia parecían rozar lo inhumano. En esos momentos no dejaba de recordar las muchas veces que ella había dicho aquello de &#8220;no, que me va a doler&#8221;. ¡¡Hija de perra!!. Tanta excusa y ahora se lo estaba pasando bomba. La rabia que empezó a producirme por tanta frustración empezó a crecer tan rápido que no tardó en dominarme, convirtiendo aquella desvirgación anal en una auténtica locura…</p><p>Noeli gemía, se quejaba y se agarraba a la cabecera de su cama para soportar como podía mi enculada. ¿Sabéis que fue lo mejor?. Que al golfa de ella(que no tiene otro nombre), no me decía que parase, no. ¡¡Me decía que siguiera, que me la sodomizase hasta el fondo!!. Aquello fue demasiado para mí y viendo como el ambiente se había caldeado, no me lo pensé dos veces para subir el ritmo de la enculada hasta dejarla una violenta enculada, de hecho tan violenta que por sus gemidos y manera de darle caña parecía que estuviera siendo violada…</p><p>Pero en verdad Noeli estaba disfrutándolo como nunca, no había más que escuchar la forma en que la zorra de ella gemía pidiendo más. Fue cuando intuí que no las 3 copas no habían causado el efecto que yo esperaba, si no que ella misma estaba deseando probar después de tantos dedos que le había hecho, y usó mi propia estrategia contra mí para hacerse la borracha y dejarse hacer. ¡¡La perra de ella me había utilizado para que yo la desvirgase!!. Darme cuenta de ello hizo que me entrasen ganas de castigarla, y ya puestos a ello, la iba a castigar de verdad…</p><p>Aceleré mis acometidas dentro de ella, y lo hice de tal forma que Noeli era incapaz de igualarme el ritmo, lo que parecía excitarla más aún. Los niveles de morbo y de vicio de aquel momento eran tan elevados como el monte Everest, más incluso. Por fin la &#8220;niñita de papá&#8221;, la princesita pija y engreída estaba recibiendo jarabe de palo como dios manda, justo castigo a tantos años de ir provocando a los tíos y calentándolos. Que placer era ensañarme con ella sabiendo que eso le gustaba…</p><p>Y parecía inocente y recatada la muy…Buffffff como estaba de salido, y de que manera se la estaba endiñando. Se la quería meter hasta los higadillos, hasta sacársela por la boca si fuera posible. Estaba tan salido, tan berriondo, que me encontraba fuera de mí mismo, casi enloquecido por estar enculándola. Noeli comenzó a menear las caderas y todo el cuerpo para disfrutar de aquello tanto como yo, augurando que su orgasmo parecía estar cercano, lo que me hizo dar más fuerte para que el clímax nos llegase a la vez…</p><p>Más fuerte, más duro, más profundo, más salvaje, más potente…con ella todo era más, más, máaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas…Joder, ¡¡estaba punto de correrme en su culo, se lo iba a llenar de leche de una puñetera vez!!&#8230;.me la seguí trabajando con más fuerza, acelerando para por fin gozar al tiempo que ella…Noeli movía sus caderas hacia mí cuando se la metía y contra mí cuando se la sacaba, consiguiendo penetraciones más profundas…que depravación, cuanto vicio…oooooohh dios mío, ohhh dios míoooo ya me corría, ya me corría por fiiiiiiin aaaaaaaaaaaaaaaaahh síiiiiiii me por fin me corrí en su culoooooooo, le di por el culooooooooooooooooooooooo…</p><p>Sudorosos y exhaustos caímos a la cama, incapaces de movernos más. El orgasmo había sido demencial, de verdaderos dementes. Tenía el corazón latiéndome a mil por hora, resonándome en los oídos como unos tam-tames, y me ardían los pulmones como si estuviese respirando fuego. Noeli estaba en la misma situación, con una cara de satisfacción que quitaba el hipo. Dios, estaba que no me lo creía, no pude evitar derramar un par de lágrimas de felicidad. ¡¡Al fin la sodomicéeeeeee!!. ¡¡Yiiiiiiijaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!&#8230;</p><p>Los siguientes minutos valieron por todo el oro mundo: Noeli y yo tumbados en el cama, abrazándonos y prodigándonos en besos y toda clase de arrumacos, después de aquella inolvidable experiencia. ¿¿Sabéis que fue lo único que rompió el silencio??. Noeli, llevando su melodiosa voz a mis oídos para susurrarme lujuriosa &#8220;házmelo otra vez&#8221;. ¡¡Alucinante, la guarra de ella quería repetir plato!!. Pues ea, nos pusimos a repetir plato, tanto que nos pasamos la noche perforando culo hasta que ya no pudimos más. Aquella fue la mejor noche que pasé en muchísimo tiempo…</p><p>De eso ya ha pasado un mes, y de momento seguimos juntos. Noeli está más entusiasmada que nunca conmigo a mi lado. No sé si al final la enamoré al encularla, pero si lo he conseguido, mejor que mejor. Yo estoy en la gloria, sobretodo al ver las caras de los demás cuando se enteraron de que fui capaz de conseguir aquel santo grial del culo. Tanto Noeli como yo estamos bastante unidos, y no solo en lo emocional (donde parece que, increíble o no, de verdad surge algo) si no en lo sexual, donde ella sigue dándome unos repasos que me dejan medio muerto, pero a mí me da igual. Yo ya me siento feliz de la vida, y no pasa un día sin que, entre sonrisas de satisfacción y lujuria, me venga a la memoria esa noche de sexo y perversión en que le di por el culo a mi novia, y la muy perra lo acabó disfrutando.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/mi-novia-no-se-deja-follar-el-culo/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Me excita ver como se follan a mi hermana</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/me-excita-ver-como-se-follan-a-mi-hermana</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/me-excita-ver-como-se-follan-a-mi-hermana#comments</comments> <pubDate>Wed, 14 Jul 2010 12:43:15 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Voyeaurs]]></category> <category><![CDATA[chicas porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos pornograficos]]></category> <category><![CDATA[videos porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=339</guid> <description><![CDATA[Mi familia se compone de mis padres y somos cinco hermanos, los tres mayores, dos mujeres y un hombre, ya están casados y viven aparte, yo soy el menor y soy soltero, actualmente tengo 22 años, así que ahora vivo con mis padres y mi sabrosa hermana y su esposo, se casaron desde hace poco [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Mi familia se compone de mis padres y somos cinco hermanos, los tres mayores, dos mujeres y un hombre, ya están casados y viven aparte, yo soy el menor y soy soltero, actualmente tengo 22 años, así que ahora vivo con mis padres y mi sabrosa hermana y su esposo, se casaron desde hace poco mas de un año; A suplica de mi madre y por comodidad de ellos, viven en la casa familiar aunque de cierta manera con independencia, en un pequeño departamentito al fondo de la casa, no obstante haber recamaras desocupadas, que servía originalmente como vivienda para la trabajadora domestica que actualmente no tenemos &#8220;de planta&#8221;.</p><p>Esta experiencia real que ahora quiero narrarles, es simplemente para que &#8220;todo mundo&#8221; sepa lo caliente que la paso disfrutando del voyerismo con mi propia hermana, esta excitante experiencia da inicio cuando era apenas un adolescente de 11 años, fanático de la masturbación como cualquier adolescente normal y como en todas las familias, aunque nadie lo quiera reconocer, en las primeras mujeres que me fijé fue en mis hermanas quienes inspiraban mis masturbaciones.</p><p>Inicié con Elizabeth mi hermana mayor, quien igual que las restantes esta buenisima, me encantaba verle las piernas al sentarse así como sus sensuales pantaletitas tipo bikini llenos de encajes y transparencias, con ella mi placer era superior ya que en ocasiones andaba por la casa en ropa interior usando liguero y medias, lo que me llenaba de lujuria extrema, ella no me tomaba en cuenta tal vez pensando que era muy chico para fijarme en esos &#8220;detalles&#8221;, por supuesto como todos los chavos me empecé a masturbar frotándome la verga con sus excitantes calzoncitos diminutos y provocativos poniendo la cabeza de mi verga en donde momentos antes habían estado sus partes mas intimas y sabrosas e imaginaba que me la estaba cogiendo.</p><p>Cuando Elizabeth se casó y se fue de casa, mis deseos sexuales se centraron en Teresa, mi hermana mediana y la gocé como a la mayor, a ella si podía verla desnudita diariamente cuando se bañaba, era impresionante ver su cuerpo desnudo y la enorme cantidad de pelos cubriendo su panocha, al igual que las restantes tiene el gusto por la lencería sensual y también me masturbaba frotándome con sus pantaletas pequeñitas y trasparentes. Pero también llegó el día en que se casó y se fue a vivir a otro lado.</p><p>Entonces mis &#8220;bajos instintos&#8221; se concentraron en la menor de mis hermanas y a quien dedico este relato, se llama Nohemí, actualmente tiene 26 años, es morena clara, alta, delgada, no es lo que yo llamaria bonita de su rostro pero tampoco es fea, al igual que mis otras hermanas tiene un cuerpazo excelente, especialmente sus nalgas son lo que se puede decir perfectas, pero Nohemí las supera en los senos, mas grandes y firmes, siempre ha sido mas atrevida para vestir tanto exteriormente como en su ropa intima, Nohemí rara vez no viste pantaletas tipo tanga, es mas fácil que no lleve ropa interior y es por naturaleza sumamente cachonda desde que era muy jovencita.</p><p>Al igual que con mis hermanas mayores, cuando estaba Nohemí en casa, andaba como perrito tras ella para aprovechar cualquier oportunidad de poder verle las piernas cuando me sentaba frente a ella podía verle las piernas y sus sensuales pantaletitas, caminaba tras ella para ver como se marcaba su tanga entre sus lindas nalgas, sobre todo cuando vestía pantalón que siempre son, super ajustados, así como ver como se le dibujaban los labios vaginales por encima del pantalón, sin dejar a un lado el excitante bamboleo de sus preciosas tetas al caminar.</p><p>El día cachondo empezaba muy temprano cuando se levantaba a bañarse, ya que entraba a la escuela a las siete de la mañana, lo hacia antes de que mis padres despertaran y yo aprovechaba para pegarme en la chapa de la puerta del baño para verle como se despojaba de la bata, luego del baby-doll y por último lo más provocativo ver la forma tan sensual como se bajaba las pantaletas para quedar totalmente encueradita y admirar morbosamente su hermoso cuerpo palmo a palmo mientras me frotaba la verga deseándola, luego se quitaba las zandalias para meterse a la regadera y enjabonar su cuerpo acariciándolo con sensualidad en especial sus senos, me fascinaba ver enjabonada su abundante vellosidad y como se metía la mano entre sus piernas para lavar su zona vulvar y entre sus nalgas su rico culito y mientras me deleitaba con tan excitante espectáculo me masturbaba riquisimo sintiendo al mismo tiempo el excitante temor de que mis padres se fueran a levantar y descubrirme espiando a mi sabrosa hermanita.</p><p>Minutos después Nohemí se iba a la escuela y yo me apoderaba de sus diminutas pantaletas para continuar masturbandome con ellas, previamente las olfateaba &#8220;embriagándome&#8221; con su aroma intimo, las besaba y lamía en donde poco tiempo antes habían estado sus rinconcitos más íntimos, una vez que me venia, las conservaba durante todo el día en contacto con mis genitales y terminé por ponérmelas y usarlas en todo momento diariamente.</p><p>Nohemí tuvo muchos novios antes de casarse, ya que con ese suculento cuerpo que tiene le sobraban galanes, varios de ellos, especialmente los últimos, entraban a la casa y aquí se quedaban hasta ha entrada la noche, de tal manera que casi a diario mis padres se iban a acostar dejándola en la sala con el novio, yo fingía que me iba a mi recamara y cuando creían que estaban solos se daban unas cachondeadas tremendas, yo desde la planta alta me tiraba en el piso al principio de la escalera y desde ahí podía verlos como se manoseaban, los tipos le metían la mano bajo su pequeña faldita entre sus hermosas piernotas tocándole la vulva mientras la besuqueaban en la boca, en múltiples ocasiones pude ver como le quitaban las pantaletitas y la dedeaban, le besaban las nalgas o le chupaban las exquisitas chichotas que tiene solo sacándolas del sostén, también en muchas ocasiones vi como ella les sacaba la verga y se las mamaba mientras los tipos le acariciaban las nalgas teniendo las pantaletas a media pierna y así hasta hacerlos venirse en su boca. Sus pantaletas quedaban totalmente empapadas de sus jugos vaginales y antes de irse a acostar pasaba al baño a quitárselas y yo esperaba a que se retirara a su recamara para ir por tan delicadas y excitantes tanguitas para chupar el néctar en que estaban empapadas y me apoderaba de ellas.</p><p>Con su actual esposo no solo hacia todo lo que he mencionado, sino se atrevía a más, mientras él esperaba en la sala, Nohemí subía a su recamara y desvestía poniéndose solo el baby-doll y conservando las tangas, luego se ponía una bata encima y así regresaba con mi cuñado, al llegar se quitaba la bata y empezaba el cachondeo, llegó a desnudarse por completo ahí mismo frente a él, quien se bajaba el pantalón y los calzones hasta los tobillos y mi hermana se sentaba en sus piernas y así la cachondeaba totalmente desnudita, tenían sexo oral mutuo, dándose mi cuñado unos banquetes con el cuerpo de mi hermana, quizá alguna vez se la cogió ahí mismo sin que yo pudiera verlos plenamente ya que no siempre tenia el ángulo de visión ideal, escenas como ésa se repitieron múltiples veces ya que lo hacían dos o tres veces por semana. Mientras todo esto sucedía yo me masturbaba muriéndome de ganas de ser yo quien estuviera disfrutando el agraciado cuerpecito de mi hermana y tenia que conformarme con esperar a que se quitara las tangas para aspirar, chupar, besar y lamer sus sensuales pantaletitas y frotarlas contra mi pene para terminar usándolas durante el día siguiente.<span id="more-339"></span></p><p>En esa candente situación pasó el tiempo hasta que un día se empezó a hablar  <a href="http://www.conejitax.es" target="_blank">porno</a> en casa de un posible matrimonio de mi hermana Nohemí, tal noticia me preocupó mucho, otra vez tendría que olvidarme de los intensos momentos de cachondez y satisfacción sexual que vivía con mi hermana como ya había pasado con las otras mayores, solo que ahora no tendría con quien suplir a la &#8220;recién casada&#8221; como anteriormente ya que era la última hermana que me quedaba.</p><p>Un buen día llegaron los padres de mí ahora cuñado al ritual de pedir &#8220;la mano&#8221; de mi caliente hermana, fue un día angustioso para mí, sin embargo me animaba el hecho de que mi madre insistía en que se quedaran a vivir con nosotros en la casa familiar y que ocuparan la recamara que normalmente habitaba Nohemí, pero ellos aludían que deseaban vivir de manera independiente, algunos días después mi madre &#8220;inventó&#8221; que acondicionaran y ocuparan el departamentito del fondo de la casa que como ya comenté era el destinado a la trabajadora domestica, después de varias platicas al respecto la decisión de mi madre prevaleció y la &#8220;feliz pareja&#8221; aceptó, el mas feliz fui yo, pues cuando menos podría seguir gozando de los diminutos calzoncitos sucios de mi hermana, de ver su silueta cuando se bañara a través del vidrio opaco, ya que ese baño tiene un ventanal de techo a suelo que da a una terraza y se domina desde mí recamara, así como la ventana de la recamara de ese lugar, en la que existe una perforación por donde alguna vez pasaba el cable de la televisión y por donde acostumbraba espiar a las &#8220;criadas&#8221; que durante años pasaron por la casa, así que la perspectiva para mí era maravillosa.</p><p>Empezaron los preparativos para el matrimonio y el acondicionamiento del &#8220;nidito de amor&#8221;, ahora mi preocupación era que esa remodelación no afectara la perforación que he usado y usaría como mirilla, ya que aunque corrieran las persiana esa &#8220;mirilla&#8221; prevalecía dándome un panorama total de la habitación, así mismo que no cambiaran la chapa de la puerta, de la que tengo llave, para poder entrar cuando no estuvieran y apoderarme de sus pantaletitas sucias para los efectos ya comentados. Para mi fortuna y morbosidad todo quedó a la mediada de mis perversos deseos.</p><p>Llegó el día del matrimonio civil consumándose éste, por cierto que la diminuta tanga de color negro con encajes y transparencias que usó mi hermana ese día se la robé en cuanto se la quitó y aun las conservo como recuerdo de sus últimas pantaletitas sucias que le tomaba como soltera, no así las que usó, ocho días después, el día del matrimonio eclesiástico ya que formaba parte de todo un coordinado de brassiere, liguero, medias, pantaletas, baby-doll y bata larga, todo en color blanco totalmente transparentes. Luego de la fiesta de bodas se fueron de &#8220;luna de miel&#8221; a un recorrido por las playas de nuestro país y yo esperaba con ansias locas su regreso para saber si podría seguir gozando esta apasionante experiencia de disfrutar visualmente del cuerpo de mi hermana.</p><p>Después de casi un mes de estar esperando que regresaran de la &#8220;luna de miel&#8221;, por fin una tarde llegaron los &#8220;tortolitos&#8221;, Nohemí se veía encantadora, su rostro radiante de felicidad y satisfacción, su cuerpo estupendo como siempre enfundado en un pantalón azul cielo que le quedaba dibujado en su espectacular cuerpo, por la parte de sus sensacionales nalgas se le marcaban las tanguitas con toda claridad, incluso se le adivinaba de color negro con encajes en el contorno de las piernas, por el frente se le evidenciaba lo abultado de su pelvis y se marcaban los labios de su vagina, por arriba solo traía un top blanco con la espalda totalmente descubierta, era evidente que no traía brassiere y sus enormes chichotas se columpiaban libremente con una enorme carga de erotismo, sobra decir que mi verga estaba al máximo de erección tan solo de verla vestida y en espera que esa misma noche verla mas ligera de ropa o tal vez encueradita.</p><p>No tuve que esperar mucho ya que Nohemí dijo estar cansada por el viaje y antes de cenar deseaba darse una ducha para refrescarse, mi cuñado se quedó en casa platicándole a mis padres algunas anécdotas del viaje y mi hermana fue a su departamento a ducharse, en cuanto escuche eso subí a mi recamara para probar como funcionarían los planes que durante su ausencia había fraguado, recorrí las cortinas de mi recamara y solo deje una pequeña rendija por donde vería hacia la ventana de la recamara de ellos, en cuanto recorrí la cortina mi hermana apareció en su recamara encendiendo la luz, no recorrió la persiana lo que me permitía verla a placer, primero procedió a quitarse el top permitiéndome ver sus hermosos senos, enseguida se quitó el pantalón y quedó en la tanguita negra que por la parte trasera era completamente transparente e incrustada en sus sabrosas nalgas dejaba éstas plenas ante mi vista, conservando la tanga se dio a la tarea de buscar en su closet una toalla, una vez que la sacó se bajo las pantaletitas con unos excitantes movimientos tan sensuales dignos de una striper de &#8220;table dance&#8221; arrojándolas sobre la cama y mientras se miraba en el gran espejo del tocador pude ver nuevamente su magnifico cuerpo totalmente desnudo, se veía deliciosa con todo su hermoso cuerpo &#8220;doradito&#8221; por el bronceado que había adquirido en las playas que visitaron, excepto en la zona pélvica y vulvar en la que resaltaba el tatuaje de la minúscula tanga que había usado como traje de baño y prevalecía el color natural de su cuerpo contrastando excitantemente con el resto del mismo, se había depilado parte de su vellosidad ya que de seguro la tanguita dejaría al descubierto parte de sus pelos pubicos, luego de mirarse en el espejo y dejarme admirarla se dirigió al baño.</p><p>Un par de minutos mas tarde la luz del baño se encendió iluminando el ventanal y se adivinaba su silueta cerrando la puerta del baño, luego la silueta de su cuerpo se hizo mas clara al acercarse para abrir la llave del agua y lo máximo fue cuando se metió a la regadera, la silueta de su cuerpo era tan clara en su reflejo que casi se puede decir que se transparentaba a través de cristal, aunque eso no sea posible, lo que mas sobresalían eran sus lindas chichotas y la curvatura de sus impresionantes nalgas, evitaba que el agua le cayera en el cabello y solo lavaba su cuerpecito como acariciándolo, la escena traía a mi mente cuando en &#8220;directo&#8221; la veía bañarse a través de la cerradura de la puerta del baño de la casa y tal vez por ello se me figuraba que el cristal del ventanal era transparente, la ducha y mi placer de verla duraron muy poco, tal vez unos 10 minutos, tiempo que utilicé para masturbarme, como lo estuve haciendo desde que la vi aparecer por la ventana de su recamara, aunque haciendo un continúo esfuerzo para no eyacular pues esperaba que este placer se prolongara mas aun en el transcurso de la noche.</p><p>La luz del baño se apagó y casi de inmediato apareció nuevamente en su recamara frotando su exquisito cuerpo con una toalla, se calzó una zandalias destalonadas de tacón alto y así encueradita se dio a la tarea de buscar en el armario un vestido, sacó uno de licka que asemeja piel de víbora pero en tonos azules que le queda embarrado a su escultural cuerpo y le llega a medio muslo y sin ponerse ropa interior, como muchas veces acostumbra, se lo enfundó, se peino y salió de la recamara rumbo a la casa, como pude me guarde la verga que por su erección no me cabia en el pantalón y baje a la sala como si nada hubiera sucedido no obstante el nerviosismo y cachonderia que invadía mi cuerpo.</p><p>Como lo he hecho durante años y con todas mis hermanas, me senté frente a ella y su esposo con la finalidad de verle las piernas y entre ellas tratar de verle la vellosidad de su apetecible panocha, no me costó trabajo ya que por su forma de sentarse podía verle los pelos de su sabrosura e incluso los labios de su vagina, excuso comentar como tenia la verga de dura, así duramos un buen rato hasta que nos llamaron a la mesa para cenar.</p><p>Durante la cena estuve fingiendo que se me caían las cosas para asomarme bajo la mesa y verle la panocha, Nohemí tenia las piernas muy abiertas lo que me facilitaba la morbosa tarea, la cena terminó, mi hermana y su esposo se retiraron a su departamento, traté de ir rápidamente a mi recamara a ver que es lo que alcanzaba a observar a través de la ventana de la pareja de &#8220;tortolitos&#8221;, pude ver cuando llegaron a su recamara y se besaban en la boca, mi cuñado le agarraba las nalgas con ambas manos mientras Nohemí le abrazaba por el cuello, momentos después cerraron la persiana de la ventana, era el momento de bajar a la terraza para verlos por la &#8220;mirilla&#8221;, pero mis padres se entretuvieron algunos minutos antes de retirarse a su recamara y yo super desesperado pensando en que seguro se estaban cogiendo a mi hermana y no podía verlos.</p><p>Por fin cuando estuve seguro que mis padres ya no saldrían de su recamara baje a la terraza y me coloqué en la &#8220;mirilla&#8221;, sentía que todo mi cuerpo temblaba del nerviosismo que me provocaba la posibilidad de ser descubierto, aunado a la tremenda calentura que tenia de poder ver como se cogían a mi hermanita, cuando por fin pude fijar la imagen ya Nohemí estaba totalmente desnuda recostada de lado sobre la cama y mi cuñado colocado tras ella en la misma posición, mi hermana se veía divina encueradita &#8220;enseñándome&#8221; el tatuaje de la tanga que uso en el viaje y carecía del bronceado del resto de su cuerpo, así como la excitante vellosidad de su pubis, los movimientos de ambos evidenciaban que la tenía ensartada dándole una buena cogida, no podía ver la verga de mi cuñado dentro de mi hermana, pero el rostro de ella proyectaba placer, como si mi cuñado adivinara mis deseos le levantó la pierna a mi hermana dejando ante mi vista la vulva de mi hermana y entonces pude ver como el pene de su esposo entraba y salía en su totalidad incontables veces de la vagina de Nohemí quien con los ojos entrecerrados se notaba que gozaba la cogida que le estaban dando, mientras yo me masturbaba ante tan excitantes escenas.</p><p>No tardaron mucho, tal vez unos quince minutos cuando sus movimientos se aceleraron y luego se quedaron inmóviles por unos momentos y rompieron la pose, lo que indicaba que mi cuñado ya se había venido, tal vez solo era un &#8220;rapidin&#8221; debido al cansancio del viaje. Mi hermana se levantó y se puso las pantaletitas que habían quedado sobre la cama antes de bañarse y buscó en el closet un Baby-doll de color blanco totalmente transparente, se lo colocó y se metió bajo las sabanas de la cama, su esposo hizo lo mismo todo encuerado y apagaron la luz por lo que por esa noche se terminó el candente espectáculo erótico. Me fui sigilosamente a mí recamara a terminar de &#8220;chaquetearme&#8221; reviviendo en mi mente las ardientes escenas con que me habían regalado mi hermana y su esposo.</p><p>Esa noche tuve sueños eróticos donde disfrutaba el encantador cuerpo de mi hermana y amanecí más cachondo que de costumbre, serían las siete de la mañana cuando al asomarme por la ventana de mi recamara que da al interior de la casa, pude ver como se encendía la luz del baño del departamento de mi hermana, enseguida la silueta de Nohemí apareció en el ventanal, se veía como se estaba quitando las pantaletitas, se acercó a la regadera y abrió las llaves del agua, un momento después entró a la regadera haciendo mas clara su silueta reflejada en el ventanal, mientras tanto mi cuñado abrió la persiana y la ventana de su recamara seguro para ventilar la habitación, mientras mi hermana se lavaba el cabello mi cuñado se dirigió al baño y se metió a la regadera junto con mi hermanita fundiéndose en un abrazó y se notaba como sus bocas se unían en un apasionado beso, las manos de él se posaban en las nalgas de Nohemí acariciándolas, enseguida en la silueta de mi cuñado apreció su tremenda verga en total erección, mi hermana tomó la verga de su esposo frotándole vigorosamente, se puso de espaldas a él sin dejar de masturbarlo, mi cuñado se daba vuelo acariciando los senos y la panocha de ella.</p><p>Minutos mas tarde empezaron a enjabonarse mutuamente entre caricias eróticas y besuqueos, por momentos él chupaba los senos de ella dedeandole la panocha y en otros entre las nalgas su lindo culito, yo estaba extasiado mirando el excitante espectáculo mientras me chaqueteaba, el momento culminante fue cuando mi hermana se puso en cuclillas besando y chupando la verga de su marido quien hacia movimientos de mete y saca su verga en la boca de mi hermana que mamaba por completo el crecido pene metiéndoselo en la boca totalmente hasta la garganta, varios minutos después mi cuñado sacó su enorme verga de entre los labios de mi hermana y se frotó vigorosamente viniéndose en el rostro de ella quien abría la boca para capturar el semen que podía, para volver a chupar el falo hasta que éste perdió erección, entonces se incorporó para continuar bañándose.</p><p>Nohemí salió primero del baño y fue a la recamara envuelta solo en una toalla, al llegar a la habitación se quitó la toalla quedando encueradita, no le importó que la persiana estuviera recorrida ya que no se imaginaba que yo la estaba observando, ya tenia preparada la ropa que usaría ese día, y comenzó a vestirse empezando por un coordinado de lencería en color blanco, empezó por el brassiere, luego el liguero y las medias y finalmente las pantaletitas, así permaneció en ropa intima mientras se maquillaba los ojos y se peinaba, para entonces mi cuñado ya esta ahí vistiéndose también, mi hermana se puso una bata corta de satín y se encamino a la puerta de salida, baje a la cocina de nuestra casa como de rayo, cuando llegué Nohemí estaba calentando agua para café, ya que en su departamento aun no conectaban el servicio de gas.</p><p>Me saludó muy cordialmente ofreciéndome café, acepté y mientras ella preparaba las tazas yo la devoraba con la mirada consiente de cómo estaba vestida bajo la bata e incluso se le marcaban los tirantes del liguero y las pantaletas así como el brassiere, tenia la verga en completa erección recordando lo que minutos antes había visto, como lo hacia antes de que se casara al mirar sus sensuales labios me excitaba sobremanera saber que apenas unos minutos antes había tenido entre ellos una soberbia verga mamándola apasionadamente, terminó de preparar el café y se retiró para llevarle el café a mi cuñado, le acompañe con la mirada desnudándola mentalmente, sentía que la verga me hacía explosión de lo parada que la tenía, corrí nuevamente a mi recamara para ver como mi hermanita se ponía el vestido, ellos pasarían el día en casa de los padres de su marido lo que me daba oportunidad de entrar a su departamento y tomar las pantaletitas que se acababa de quitar para &#8220;hacerle los honores&#8221; y usarlas durante ese día.</p><p>Estuve esperando a que llegaran, presentía que era mi día de suerte y lleno de lujuria esperaba poder ver nuevamente como se cogían a mi querida y voluptuosa hermanita, a las 10 de la noche llegó la &#8220;cachonda parejita&#8221;, mis padres ya se habían acostado y tendría toda la facilidad para poder espiar como copulaban, pude ver como encerraban el auto y entraban a su departamento, espere a que cerraran la persiana de la ventana, pero antes de eso mi hermana al llegar lo primero que hizo fue quitarse el vestido y permaneció en ropa intima mientras se desmaquillaba los ojos y arreglaba algunas cosas en la recamara y su esposo revisaba algunos papeles que traía, el ver a mi hermana en lencería ya era suficiente para tenerme con la verga en erección y empezaba a masturbarme, se veía divina y no me cansaría de verla así todo el día, mi cuñado terminó lo que hacia y se lanzó al cuerpo de mi hermana quien complaciente se dejaba acariciar las nalgas por debajo de las pantaletas y los senos mientras recibía los besos de su esposo, la situación se ponía cachonda y procedieron a cerrar la persiana de la ventana, mas rápido de lo que lo cuento baje a la terraza y me coloqué en la &#8220;mirilla&#8221; dispuesto a gozar el espectáculo erótico que me ofrecían.</p><p>Cuando llegué la cachondiza estaba en su pleno apogeo, Nohemí ya tenia el brassiere bajado de su posición normal y dejaba sus sabrosos senos en libertad, mismos que mi cuñado besaba y chupaba con ansiedad sin sacar la mano de entre las nalgas de Nohemí quien a su vez acariciaba la verga de su marido por encima del pantalón, hicieron una pausa para que mi hermana se quitara el brassiere y él se desnudo por completo exhibiendo su tranca mas que parada, volvieron al besuqueo y manoseo, ahora mi cuñado bajaba las pantaletas de Nohemí a media pierna y continuaba con la mano entre sus nalgas y hacia movimientos de que le estaba dedeando tanto la raja como el culito, mi hermana le frotaba la vergota dejándose mamar los senos, se notaban en pleno éxtasis, él se hincó atrás de ella y metió su rostro entre sus nalgas chupándole el culo, la cara de ella denotaba gran placer al sentir la lengua de su esposo en su lindo culo.</p><p>Antes de ponerse de pie mi cuñado le quito por completo las tangas arrojándolas sobre la cama, inclinó a mi dulce hermanita y la empaló por la vagina bombeándole innumerables veces, momentos después le sacó la verga y se recostó en la cama dejando las piernas fuera de ella, mi hermana se monto en él metiéndose ella misma la vergota en su rajita sexual y dándose múltiples sentones en el poderoso falo, en un momento dado mi cuñado se incorporó metiendo sus brazos por debajo de las piernas de Nohemí, ella se asió del cuello de él quien se puso de pie levantando a mi hermana en vilo sin desensartarla y en esa pose su verga seguía entrando y saliendo de la sabrosa vagina de ella, algunos minutos mas tarde ella misma con una de sus manecitas se saco la verga de su raja y la coloco en su diminuto culito el cual lentamente comenzó a devorar el tolete de mi cuñado hasta tenerlo completamente incrustado en su deliciosa colita, el mete y saca se generalizó, en el rostro de mi hermana era evidente el placer que le daba estar completamente enculada por la tremenda verga de su esposo.</p><p>Yo estaba al borde de la inmolación de lo caliente que estaba, sentía que la verga me explotaría de lo erecta que la tenia, me sorprendió mucho saber que a mi hermana le complacía tanto el sexo anal, nunca lo habría imaginado, de ser así me hubiera puesto más cachondo al verla en casa cuando era soltera, pues era evidente que ya antes de casarse tenían relaciones sexuales por el culo pues no creo que en su luna de miel hayan empezado a tener sexo anal, no pude resistir mas el grandioso y candente espectáculo que me estaban brindando y sin poder evitarlo me ganó la eyaculación dándome la venida mas placentera de mucho tiempo, sin embargo la verga no se me bajaba, seguía tan dura como en un principio, ya que la cogida que le estaban dando a mi rica hermanita continuaba.</p><p>Mi cuñado volvió a sentarse en la cama sin desencular a Nohemí quien seguía dándose sabrosos sentones en la vergota de su marido, luego de un largo rato mi hermana se levantó solo para darse media vuelta y sentarse nuevamente en la verga de su marido metiéndola totalmente en su apetitoso culito, se recostó sobre el cuerpo de él y con las piernas abiertas por completo las levantó lo mas que pudo, ahora estaba frente a mí como si supiera que la estaba viendo y quisiera mostrarme como la enculaban, su excitante vellosidad resaltaba en la parte superior y tenia depilada el área vulvar y su hermoso &#8220;chiquito&#8221;, sus labios vaginales humedecidos se mostraban plenos y su culito bien lleno de verga, la bombeada era suprema, la verga de él entraba y salía por completo del exquisito culo de mi hermana y cuando la verga le salía su culito quedaba bien abierto al calibre de la verga de mi cuñado dándome un espectáculo nunca antes visto por mí y antes de cerrársele la cola la verga de él volvía a entrar prosiguiendo el bombeo para minutos después volver a sacarlo mostrándome las entrañas de mi querida hermanita.</p><p>Continuaron cogiendo y yo extasiado gozando el erótico espectáculo, ahora la puso de &#8220;perrita&#8221; y volvió a encularla, en tanto su verga entraba y salía del culito de mi hermana, él le frotaba las chichotas y con la otra mano la vulva, así duraron largo rato hasta que Nohemí precipitadamente se volteo sentándose en la cama y metiendo el pito de su esposo entre sus sensuales labios para recibir la eyaculación de mi cuñado, deduzco que comió el semen de él ya que ni una gota de esperma escurrió de su boca y la verga de él fue perdiendo poco a poco la erección, momentos después mi hermanita se puso las pantaletas y se metieron bajo las sabanas apagando la luz, me fui a mi recamara a termina la segunda masturbación de la noche, agradeciéndoles la gran exhibición concupiscente.</p><p>Al día siguiente, con cachondez insaciable espere a que se levantaran, muy de mañana se encendió la luz del baño, era la silueta de Nohemí que me brindaba la oportunidad de ver como lentamente se quitaba las pantaletitas y abría las llaves del agua metiéndose a la regadera, enseguida entró mi cuñado desnudo y con la verga bien parada, el besuqueo y las caricias eróticas dieron inicio, mi hermana como siempre se hincó para mamarle la verga a su marido por largo rato, pensé que seria hasta que él se viniera, pero me sorprendieron cuando mi hermana se puso de pie dando la espalda a mi cuñado, se empinó asiéndose de las llaves de la regadera, mientras su esposo era quien se inclinaba sobre las nalgas de Nohemí para besarlas y chupar entre ellas su hermoso culito, después acercó su miembro erecto dirigiéndolo al trasero de mi hermana y la ensartó lentamente hasta que su verga estuvo totalmente dentro del ardiente cuerpo de ella, era imposible saber si la había enculado o se la estaba cogiendo por la vagina, lo cierto es que su pene entraba y salía del delicioso cuerpo de mi hermana quien movía su cadera al ritmo acompasado de cada embate de la verga de mi cuñado, así duraron por varios minutos hasta que Nohemí rompió la pose para ponerse en cuclillas frente a él y meterse la verga en la boca, seguramente recibiendo el esperma de su caliente marido, hecho lo cual prosiguieron bañándose.</p><p>Escenas como las descritas a lo largo de este relato y muchas otras poses en que se la coge, se repiten a diario para mi satisfacción sexual, me masturbo dos o tres veces al día inspirado en el cuerpo de mi hermana y en las suculentas cogidas que le da su esposo, sin olvidar lo rico que la paso disfrutando de sus pantaletitas sucias.</p><p>Cabe señalar que tengo relaciones sexuales con alguna amigas y con mi novia, sin embargo no hay nada mas excitante para mí que ver como se cogen y enculan a mi cachonda hermana y tengo la esperanza de que algún día me pueda coger a Nohemí, incluso tengo la fantasía de cogérmela haciendo trío con su esposo.</p><p>Día a día deseo mas a mi hermana, poder gozar de su hermoso cuerpo como lo hace su esposo, pero ante la imposibilidad, cuando menos actual, de que esto se pueda realizar me conformo viendo las exquisitas cogidas que le dan a mi sabrosa hermanita.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/me-excita-ver-como-se-follan-a-mi-hermana/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Comparti a mi mujer con mi vecino</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/comparti-a-mi-mujer-con-mi-vecino</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/comparti-a-mi-mujer-con-mi-vecino#comments</comments> <pubDate>Sun, 11 Jul 2010 08:41:14 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Intercambios]]></category> <category><![CDATA[cam porno]]></category> <category><![CDATA[chicas porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[porno gratis]]></category> <category><![CDATA[putas porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[videos porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=328</guid> <description><![CDATA[Hola, amigos lectores, les quiero relatar algo que estoy viviendo y que deseaba compartir con ustedes. Bien, mi nombre es José y llevo casado 5 años con Maria mi querida esposa, ella es una hermosa morena, con un físico bien definido, unos ojos soñadores, unos labios muy sensuales, pechos medianos, vientre planito, y unas nalgas [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Hola, amigos lectores, les quiero relatar algo que estoy viviendo y que deseaba compartir con ustedes. Bien, mi nombre es José y llevo casado 5 años con Maria mi querida esposa, ella es una hermosa morena, con un físico bien definido, unos ojos soñadores, unos labios muy sensuales, pechos medianos, vientre planito, y unas nalgas que ni hablar, ella nuca pasa desapercibida a las miradas masculinas.</p><p>Les cuento que en ambos disfrutamos del sexo a plenitud, en realidad nos gusta hacer de todo en el sexo. Pero desde un tiempo para acá he notado que un vecino de la urbanización la a estado cortejando, a veces se encontraban en la calle y conversaban y el a veces se le insinuaba, o sencillamente le decía algo romántico.</p><p>Lo cierto es que mi mujer, al principio trato de convérsenme de que solo eran amigos, que hablan de todo un poco sin nada raro, pero siempre terminaba contándome lo que el le decía, de todo esto fue como un año. Y poco a poco fui alimentando en mi la idea de que ella, se acostara con otro, en varias relaciones le comente sobre ello, y al principio tenia miedo, pero después, durante una de esas cojidas donde tocamos el tema, le pregunte ¿te gustaría que el te cojiera?&#8230;.</p><p>Y mi sorpresa es que la muy puta me dijo que si, si le gustaría por que seria algo emocionante, en realidad al principio fue solo una fantasía, y yo en realidad quería que pasara.</p><p>Después de un día de trabajo, llego por la tarde a casa y encuentro a mi mujer acostada, pensé que estaba dormida, pero solo me estaba esperando, me jalo a la cama y me pidió que la abrasara, estaba nerviosa, y después de mucho hablar y calmarla, me contó lo que había pasado! <span id="more-328"></span>El tipo había ido como a las diez y estuvo en la casa como otras beses, pero esta vez no solo hablaron, el le rogó que ella le diera un beso, y ella accedió aunque con reservas, estaba nerviosa la pobre, luego permitió que la tomara entre sus brazos y continuara besándola mientras hablaban, el le pidió conocer los cuartos de la casa, al final llegaron al nuestro, entraron y el comenzó a besarla por el cuello y a acariciarla, ella estaba nerviosa pero a la ves excitada por sus caricias y besos, le agarro las nalgas y se las apretó, apretándola contra el, lo que la hizo sentir su erección, luego comenzó a subir suavemente la minifalda que ella tenia puesta, hasta descubrir la cantaleta , con la que comenzó a jugar acariciándola y metiendo los dedos por debajo de ella, acariciando así sus nalgas, ella temblaba de miedo y placer que le producían sus caricias, trato de apartarlo pero era demasiado tarde, él no se iría sin conseguir lo que buscaba, continuo besándola y ella correspondió a sus besos, subió sus manos para acariciar sus pechos que estaban duros, primero sobre la blusita de ella y después debajo acariciando suavemente sus pezones mientras sus lenguas se entrelazaban en un beso largo y profundo, bajo por su cuello y llego a sus tetas que deseaban sentir sus labios sobre ellas.</p><p>Ella me cuenta que continuo así poco tiempo por que el tipo no se aguantaba, bajo sus manos nuevamente a sus nalgas , pero el bajo desde sus pechos besándola recorriéndola toda hasta llegar y continuar besándola sobre la pantaleta, luego con rapidez le bajo las pantis permitiéndole ver el coño de mi mujer perfectamente depilado y anhelante de placer, metió su cara entre las piernas de mi esposa quien no pudo disimular lo rico que la estaba pasando, beso su cuca por unos minutos mientras miraba el rostro de mi esposa que es muy expresiva cuando esta gozando, se levanto y la beso dándole a probar de su rico sabor.</p><p>Luego la condujo a la cama, acostándola y frente a ella sacar su miembro, el cual ya estaba a mil de tanta excitación, se acostó sobre ella penetrándola de una vez e iniciando un frenético bombeo, mientras la besaba por el cuello y mi esposa sentía ese miembro extraño dentro de ella, el tipo no aguanto mucho y se corrió dentro de mi mujer quien le pregunto ¿Qué te paso?&#8230;..y el le dijo que no sabia que estaba tan excitado que no pudo aguantar mucho….luego se levanto y mi esposa le permitió verla vestirse y apreciar su bello cuerpo, en realidad mi Maria esperaba mas pero el no dio la talla.</p><p>Por eso estaba acostada esperándome, había pasado la tarde excitada esperándome y cuando llegue, no quiso que yo me distrajera, así que después de decirme que el había estado por allí, con pena y miedo, me pidió que la cociera por que necesitaba sentirme dentro de ella, así que no perdimos tiempo y comenzamos a tirar como a nosotros nos gusta, durante la relación ella me contó todo lo que les acabo de relatar. Saben, ese fue el acuerdo a que llegue con mi esposa, yo le permito a ella tener un amante que la coja de ves en cuando y ella me cuenta todo lo que le pase con el.</p><p>Ese DIA hicimos el sexo como locos, llenos de deseo y hambrientos de placer, cuando era una fantasía me causaba fuertes erecciones y ella lo sabe, ahora que es una realidad le agradezco que me complazca en este deseo morboso que ambos compartimos.</p><p>La historia no termina ahí, mi esposa y yo concordábamos en continuar con esta relación sin que el sepa que yo lo se todo….hasta la próxima….</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/comparti-a-mi-mujer-con-mi-vecino/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>La secretaria de mi padre</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/la-secretaria-de-mi-padre</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/la-secretaria-de-mi-padre#comments</comments> <pubDate>Tue, 06 Jul 2010 14:14:45 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Fantasias]]></category> <category><![CDATA[chicas porno]]></category> <category><![CDATA[jovencitas porno]]></category> <category><![CDATA[relato porno]]></category> <category><![CDATA[relatos amateur]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=322</guid> <description><![CDATA[No podía creerlo, mi papá por fin había decidido contratar una secretaria. Después de tanto tiempo de verlo sufrir por el exceso de trabajo en la oficina, habló por teléfono a una agencia de colocaciones para contratar a una eficiente y leal secretaria: Gabriela Anzurez. Claro que yo me moría de la curiosidad de conocerla, [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>No podía creerlo, mi papá por fin había decidido contratar una secretaria. Después de tanto tiempo de verlo sufrir por el exceso de trabajo en la oficina, habló por teléfono a una agencia de colocaciones para contratar a una eficiente y leal secretaria: Gabriela Anzurez.</p><p>Claro que yo me moría de la curiosidad de conocerla, mi mamá se refirió muy bien de ella: &#8220;Es una chica muy linda, muy atenta y servicial&#8221;.</p><p>&#8220;Dady&#8221; está feliz (muy sospechoso), muy cariñoso con mamá (súper sospechoso) y ayer por la noche vio la televisión con nosotras dos (súper-extra-sospechoso), no tuve que pensar mucho para darme cuenta de algo diferente:</p><p>Cielos!! Pensé, una mujer distinta a mi madre está todo el día a solas con mi papá!!</p><p>Tenía que cerciorarme de que no era una chica que representara un peligro para &#8220;Dady&#8221;, y bien, puse manos a la obra para descubrir las &#8220;verdaderas intenciones&#8221; de esa mujer tan &#8220;servicial&#8221;. Yo no podía decirle estas a dudas a mi mamá, ya que ella podría sufrir mucho si acaso fuesen verdaderas, por lo que tuve que inventar un sin-número de pretextos para poder salir del Cole e ir a la oficina de mi papá en el centro.</p><p>Cuando llegué a su oficina, además del movimiento constante de todos los empleados (ahí estaba Ricardo, ese chico tan guapo que me pretendía…), bueno, digo que encontré a la chica mas divina, tierna, hermosamente delgada y con la sonrisa mas angelical que me puedo imaginar; la secretaria de mi papá!! Pero si eso fuera poco, el asombro se hizo mayúsculo cuando ella se levanto dirigiéndome una gran sonrisa y se dirigió hacía mi exclamando con una dulce voz de niñita espantada: &#8220;Carolina, Carolina Rodríguez, pasa por favor…&#8221;<span id="more-322"></span></p><p>Cielos! ¿Cómo sabía mi nombre? Yo me quede paralizada al ver una chica <a href="http://www.bragax.com/video-de-jovencita-rubia-con-tetas-enormes" target="_blank">videos xxx</a> tan tan tan linda y tierna, dirigirse a mí como si fuéramos…. Bueno… ¡Novias!</p><p>Diablos! Es delgada, hasta ser flaquita! Que envidia!!!. Tiene los ojos más grandes, profundos, sensuales del Universo!! Se acercó a 10 centímetros de mi boca! Me tomó de la mano y me dio un profundo beso en la mejilla de tal manera que las comisuras de nuestros labios se tocaron, pude sentir su saliva fresca y tibia mientras ella hacía una presión suave pero firme contra mi rostro…</p><p>Sin soltarme de la mano, movió su cabeza para hablar directamente a mi oído y decirme; &#8220;Ven, vamos a la oficina de tu papá, aquí todos nos miran…&#8221;</p><p>Me tomó firmemente de la muñeca derecha y caminando delante de mi nos dirigimos a la oficina de &#8220;Dady&#8221;, ella con una seguridad asombrosa y divina y yo totalmente idiotizada, aún sintiendo el perfume de su pelo en mi rostro y, santo cielo, ella al caminar delante de mi restregaba mi mano contra sus nalgas redondas, duras como piedras, juro que estaban duras como piedras!!</p><p>Entramos a la oficina de &#8220;Dady&#8221; y él se encontraba hablando por teléfono –como siempre- a señas nos indicó que nos acercáramos y mientras yo me inclinaba sobre el escritorio para darle un beso, Gabriela (la secretaria) (de dónde la sacó?) (¿Cuántos años tiene?), tomó una pequeña libreta de notas y se colocó sus lentes muy profesionalmente, haciendo ver sus ojos aún mas grandes y profundos.</p><p>Yo estaba impactada, todo mi plan se venía abajo, ya que no sabía que decir sobre la presencia de la secretaría tan joven y tan atrevida conmigo!</p><p>Gabriela se dirigió a la parte de atrás del escritorio, y se colocó atrás del sillón donde estaba sentado &#8220;Dady&#8221;, de tal forma que el no podía verla, pero yo si completamente, ya que yo me encontraba sentada enfrente de mi papá.</p><p>Como pude empecé a decir pretextos tontos sobre el Cole para justificar lo que yo estaba haciendo ahí, pero lo que podía ver que hacía Gabriela no podía creerlo y apenas si podía tragar saliva viéndola: Porque esa malvada y preciosa diablita estaba chupeteando su dedo medio mientras doblaba los dedos índice y anular, con la clásica postura de un pene erguido que utilizan los muchachos y nosotras las chicas cuando queremos insultar a alguien, pero esta malvada, cruel, interesada, despiadada, preciosa, sensual niña lo estaba haciendo de tal manera que yo lo disfrutaba como nunca! Me sentía atrapada entre hacerle caso a mi padre y mirar como esta chica que apenas conocía me estaba excitando chupeteando su dedo medio como si fuese una tremenda verga dura y erguida al máximo!!</p><p>Ah, no!, esa chica no me iba a intimidar enfrente de mi papá en su oficina, así que mientras ella chupeteaba sus dedos mostrándome las uñas brillantes de saliva, yo tenía que demostrarle que eso no me espantaba, así que lo único que se me ocurrió decirle a mi papá es que mi madre necesitaba urgentemente hablar con él en ese preciso momento, yo sabía que siempre que el habla por tele gira su sillón para dar la espalda a las personas que están en la oficina y dicho y hecho! El giró su sillón hacia la ventana mientras marcaba el número de mamá.</p><p>Por un instante nos quedamos prácticamente solas Gabriela y yo, mi padre estaba ausente sin poder mirarnos, Gabriela dejó de lamer sus dedos lentamente, como indicando que era ahora a mi a quien tocaba mover….</p><p>Tenía que jugarme el todo por el todo enfrente de esta &#8220;arrivista&#8221;, así que sin quitar ni un momento la mirada de la suya, levante las piernas, separé mis muslos, y con una mano hice a un lado mi pequeña tanga blanca que uso en el Cole y con la otra mano deslicé mi dedo medio por todo lo largo de mi rajita, desde el culo hasta el clit, hasta dejarlo completamente brillante de mis juguitos, después, lentamente lo introduje en mi boca y lo chupeteé golosamente mientras lo sacaba y lo metía entre mis labios.</p><p>-Veamos –pensé- veamos, pequeña perra puta si tienes algo mejor que esto para excitarme….</p><p>Ja! Ahora ella es quien se quedó helada ¡!. No sabía que hacer o adonde mirar, cielos! Como disfruté ese momento de triunfo. Pero no duró mucho. Ella ahora camino alrededor del escritorio hasta quedar exactamente enfrente de mi, colocada entre el escritorio y yo, su cadera a escasos 15 centímetros de mi cara. Por un momento nos miramos fijamente, entonces…</p><p>Ella giró sorpresivamente e inclinándose en el escritorio levanto su cadera colocando sus nalgas enfrente de mis ojos! Te juro que tenía sus nalgas a una mordida de distancia! Y claro, sabía que se les había tocado… cielos!! La muy perra!! Con su brazo extendido giró suavemente el sillón donde se encontraba papá y empezó a hablar con el mientras movía su cadera para que su vestido se subiera y pudiera yo ver sus muslos y el comienzo de sus nalgas redondas. Yo no sé como pude contenerme y aguantar el deseo de hundir mi rostro entre sus muslos y aspirar y lamer eso tan deliciosamente cerca que me ofrecía. Por un instante giro su cuello y su mirada dijo todo: &#8220;Yo mando en esta oficina&#8221;…</p><p>-No, chiquita, no!! Exclamé en mi interior, eso lo veremos! Tuve que hacer una jugada sucia, pero ya saben lo que dicen: &#8220;En el amor y en la guerra…&#8221;. Tomé del escritorio una taza de café de mi padre que aún no se había terminado y en un arrebato de furia calculada, la tire de tal manera que mojara mis medias escolares y mis rodillas.</p><p>-&#8221;Dady&#8221;, dije con mi voz mas cautivadora de niñita que tengo, &#8220;me manché! Que me ayude tu secretaria, please!!</p><p>Ja, ja, ja, sonreía hipócritamente mientras Gabriela (muy lista, muy lista, tengo que reconocer) se dio cuenta inmediatamente de este viejo truco (seguramente usado también por ella) y con una mirada que podía fulminar una estatua, se dirigió a la pequeña cocineta que tiene mi padre en su oficina por un trapo de limpieza.</p><p>-Veamos, perrita, pensaba yo, disfrutando esto, quien crees que manda aquí, eh?</p><p>Cuando ella regresó, tenía yo preparado un golpe final; ella tuvo que ponerse de rodillas para limpiar los restos de café de la alfombra, mi padre seguía hablando por teléfono ajeno a esta pequeña &#8220;platica&#8221; de chicas, así que en cuanto estuvo Gabriela de rodillas enfrente de mi, la tomé por los cabellos con ambas manos y abriendo mis piernas, la empuje fuertemente hacia mi rajita, mientras le decía en voz baja, pero lo mas firmemente que podía: No digas nada y hazlo, entiendes, perra puta, hazlo!!</p><p>Entonces ella forcejeó un poco tratando de liberarse pero yo le retorcí sus pequeñas orejas ahogando sus gritos mientras empujaba mi cadera contra su cara y le escupía estas palabras en la nuca: &#8220;Si quieres seguir con este trabajo, tendrás que hacerlo y muy bien hecho, entiendes, puta pequeñita, muy bien hecho!!&#8221;</p><p>Vaya que si se espantó! Comenzó a lamer con una lengua taaan larga y afilada que yo podía sentir como se desplazaba por dentro de mi rajita, que bien lo estaba haciendo! Su lengüita me recorrida desde el culo hasta casi el ombligo sin dejar nunca de estar muy jugosita y tierna.</p><p>Cielos! Hubo un instante en que Dady dejó de hablar por teléfono y me preguntó donde se encontraba Gabriela, ella estuvo a punto de levantar su mano por debajo del escritorio y hacer señas (no podía hablar) de que se encontraba ahí. Aguantando un inminente orgasmo, le dije que había ido a la recepción mientras acariciaba el cabello de Gabriela para tranquilizarla, &#8220;no vas a perder tu empleo&#8221;, trataba de decirle con mis caricias sobre su nuca, &#8220;pero quiero otro mas y ya, solo otro orgasmo mas, putita&#8221;</p><p>Mi papá se levantó y salió, ya en la puerta (Gabriela se encontraba escondida entre mis piernas y el escritorio, yo había puesto mi sweater escolar encima de ella) dijo: Voy a la sala de juntas, saluda a tu madre de mi parte.</p><p>Cuando cerró la puerta yo pensé que Gabriela iba inmediatamente a quitarse de entre mis muslos, pero siguió chupeteando y lengüeteando hasta hacerme vibrar otra vez mas, ahora ya cómodamente podía jadear y suspirar mientras restregaba su hermosa cabellera contra mis muslos y estómago.</p><p>Cuando por fin asomó su carita empapada y desmaquillada de entre mis muslos, ya no quería espantarla, creo que había quedado bien claro quien es la &#8220;niña&#8221; de Dady y quien solamente una secretaria, pero mi sorpresa fue increíble cuando ella se levanto y colocándose con las piernas ligeramente abiertas enfrente de mi y limpiándose su carita me dijo: &#8220;Ahora me toca a mi, señorita hija de &#8220;papi&#8221;".</p><p>Levantándose su falda ejecutiva, apenas pudiéndose contener en una mini tanga rosa preciosa, se asomaba, se erguía, se imponía, una verga dura, tensa, grande, gorda, perfectamente depilada, con un par de bolas colgantes, sudadas, gordas, prometiendo estar rellenas de deliciosa leche espesa…</p><p>Espera, alcance a decir; que es eso?? No eres mujer?!! Tienes pija!!!</p><p>-Necesitaba el trabajo!, me explico con su linda cara convertida en un puchero a punto de llorar, y el anuncio decía que solicitaba una secretaria ejecutiva, nadie se ha dado cuenta y tu padre es tan lindo; En verdad, necesito este trabajo!</p><p>Entonces sucedió algo especial, divino, único, se acercó a mi que estaba aún sentada impactada por lo que veía (su verga se bamboleaba goteante y vibrante enfrente de mi cara) y por la revelación que acababa de escuchar. Repito, se acercó a mí y tomando mi manita la llevo directamente a la cabeza brillante y escurriente de semen de su verga magnífica y mientras movía mi mano para darle un suave y rico masaje a todo su palo caliente, me dijo con una voz tímida y cariñosa; &#8220;me delataras?&#8221;</p><p>No podía hablar! ¿Qué podía decir? ¿Qué debía hacer? Lo único que pude articular (gracias al cielo) fue inclinar mi cabeza e introducir ese gran trozo caliente de carne en mi boca hasta sentir que me asfixiaba, rogando al cielo que se viniera pronto para poder respirar y tratar de asimilar todo lo sucedido. Así que tome sus nalgas con mis manos y empuje fuertemente su cadera contra mi cara chupando y succionando fuerte esa tranca que me ahogaba y pegaba contra mis encías hasta que sentí un auténtico maremoto de leche cremosa explotar en el interior de mi boquita con fuertes sacudidas de la cadera de Gabriela y temblores de sus huevos al vaciarse.</p><p>Cuando regresó mi papá nos encontró a las dos sentadas en el sillón de cuero, maquillándonos mutuamente y platicando de mil cosas distintas como si fuésemos amigas de toda la vida; Mi papá me dijo: &#8220;Me alegro que conozcas a Gabriela, es una señorita muy eficiente&#8221;.</p><p>-Dady, le dije seriamente mientras miraba a los ojos a Gabriela; tengo que decirte algo;</p><p>-Si, pequeñita, que pasa?</p><p>-Invite a Gaby a cenar!</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/la-secretaria-de-mi-padre/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Era cornudo sin saberlo</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/era-cornudo-sin-saberlo</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/era-cornudo-sin-saberlo#comments</comments> <pubDate>Wed, 30 Jun 2010 15:41:09 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Infidelidad]]></category> <category><![CDATA[chicas porno]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno amateur]]></category> <category><![CDATA[relatos pornograficos]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=295</guid> <description><![CDATA[Luego supe que esa fantasía le venía de la infancia, de la adolescencia pues cuando era joven él y su mejor amigo, estaban enamorados de la misma chica y un día que estaban de fiesta en el apartamento de su amigo, se emborracharon y se pudieron a bailar con ella por turnos. Aunque en uno [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Luego supe que esa fantasía le venía de la infancia, de la adolescencia pues cuando era joven él y su mejor amigo, estaban enamorados de la misma chica y un día que estaban de fiesta en el apartamento de su amigo, se emborracharon y se pudieron a bailar con ella por turnos. Aunque en uno de los bailes la chica se besó con su mejor amigo, y él comprendió que había perdido y que ella ya había decidido quién le gustaba.</p><p>Esa noche ellos la pasaron en la cama y él en un colchón inflable que le pusieron en el suelo, junto a la cama, donde vio a su amigo follando con la mujer que amaba. Desde su cama sólo veía lo que hacían debajo de las sábanas, pero se veía perfectamente que estaban follado. A él le dolió mucho aquello, pero de pronto sintió mariposas en el estómago y se le puso la polla dura. Y mientras ellos follaban en el cama de arriba, él se pasó la noche haciéndose pajas en el colchón neumático del suelo, mientras miraba como ellos lo hacían.<span id="more-295"></span></p><p>Pasó el tiempo, se casó con su actual mujer, aunque siempre recordaba aquella escena pues le marcó <a href="http://www.bragax.com/montando-a-una-yegua-de-lo-mas-salvaje" target="_blank">video xxx</a>, según me dijo luego, y siempre que follaba con su mujer a cuatro patas se imaginaba que ella le chupa la polla a otro. Pero no le decía nada para no molestarla, aunque llegó un día en el que no pudo más y le propuso que follara con otro delante de él. Que hicieran un trío. Su mujer le dijo que no, que no quería, pero él insistió e insistió y al final consiguió que ella aceptara hacer un trío. Que él también participara para que ella tuviera el convencimiento de que no lo hacía para ponerla a prueba. Ella tenía miedo de que si decía que si a follar con otro, él le dijera que era una puta. Que lo decía para ponerla a prueba.</p><p>Pero no era eso y ella se convenció de ello cuando hicieron su primer trío. Y luego hicieron otros y poco a poco, Carlos se fue apartando de la escena, de la cama, para dejarla a ella sola con el otro hombre. Su mujer no dijo nada, pero fue aceptando que él se quedara al margen, que ya no fueran tríos, sino polvos de ella con otro macho. Y acudieron a clubes swinger, conocieron gente y siguieron practicando este tipo de relación.</p><p>Pero a Carlos le faltaba algo. Eso me dijo cuando se puso en contacto conmigo a través de la web. Le excitaba ver follar a su mujer con otro mientras él se masturbaba, pero necesitaba más, necesitaba sentir la humillación que sintió en la adolescencia con su mejor amigo. Necesitaba sentir que él no era el macho preferido, sino el cornudo que aceptaba los cuernos de la mujer que amaba. Eso me dijo y lo entendí perfectamente. Lo hablamos y quedamos en que él me presentaría a su mujer como un participante en un trío más, uno más de los muchos que habían hecho, pero esta vez yo haría de macho dominante sin que su mujer lo apreciara.</p><p>Y cuando llegué al piso aquella noche, nos presentamos, tomamos unas copas y pronto comenzamos a intimar porque su mujer se había desinhibido en todo ese tiempo y ahora era ella la que llevaba la iniciativa. Y fue ella que se abalanzó sobre mí y comenzó a besarme, a decirme cosas guarras. Le gustaba que la llamara al oído puta y zorra, que era una perra salida, una guarra en celo que le gustaba follar con todo el que se le ponía a mano. Eso la encendía. Carlos mientras tanto, nos miraba complacido y se masturbaba lentamente, saboreando el instante de ver a su mujer con un macho que esta vez sí, lo haría cornudo.</p><p>Porque la diferencia con los tríos que hacían hasta entonces, según le había explicado a Carlos, es que él tenía que hacer de marido cornudo, es decir, de participar como macho secundario, como marido consentidor y tendría que obrar de acuerdo con unas pautas convenidas de antemano. Por eso, cuando vio que nos morreábamos con arrebato, se levantó, cogió a su mujer y comenzó a desnudarla para mí. Le fue quitando la ripa, poniéndole las manos debajo de las tetas, levantándolas y ofreciéndomelas. Y luego le bajó las bragas y le dio la vuelta para que pudiera admirar su culo.</p><p>- ¿Te gusta mi mujer? -me preguntó</p><p>- Mucho, está buenísima</p><p>- Pues follátela.</p><p>- Tienes que pedírmelo en las debidas condiciones.</p><p>- Te suplico que te la folles.</p><p>Y la cogí en brazos y me la lleve a la cama donde la follé con pasión, mientras Carlos, por indicación mía, se arrodillaba en el suelo y nos besaba y lamía el sexo o le lamía el culo a su mujer cuando se ponía arriba. Le gustaba lamerme el culo que aparecía negro por encima de mi polla mientras ella se echaba sobre mí para follarme. Y cuando tuve mi primera corrida, le dije que cumpliera con el papel de marido cornudo y le lamiera a su mujer el coño para dejárselo limpito de mi leche.</p><p>Y Carlos se abalanzó sobre él y lo lamió y degustó con frenesí, dejándolo brillante y como los chorros del oro. Y volvimos a follar de nuevo, pero está vez su mujer me dijo al oído algo que yo ya me imaginaba por su forma de comportarse conmigo.</p><p>- Sé que le gusta ser cornudo desde hace tiempo, lo que él no sabe es que lo es de verdad desde hace mucho, desde antes de casarnos, porque su jefe es mi amante desde que éramos novios y le he puesto siempre los cuernos cuando sale de viaje.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/era-cornudo-sin-saberlo/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Saliendo del colegio</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/saliendo-del-colegio</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/saliendo-del-colegio#comments</comments> <pubDate>Tue, 29 Jun 2010 08:05:52 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Hetero]]></category> <category><![CDATA[chicas porno]]></category> <category><![CDATA[mujeres porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[videos porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=290</guid> <description><![CDATA[Cuando me sucedió esto tenia alrededor de los 16 años, en ese entonces yo no era de los clásicos jóvenes a los que les gusta estar de fiesta en fiesta o matarse estudiando, si no que yo me consideraba todo un estudiante promedio. Me encontraba en las fechas muy importantes para la mayoría del planeta, [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Cuando me sucedió esto tenia alrededor de los 16 años, en ese entonces yo no era de los clásicos jóvenes a los que les gusta estar de fiesta en fiesta o matarse estudiando, si no que yo me consideraba todo un estudiante promedio.</p><p>Me encontraba en las fechas muy importantes para la mayoría del planeta, Navidad y Año Nuevo, ya saben en donde no falta la excusa para sobre pasar el límite de alcohol en nuestro cuerpo o pretender hacer actos dignos de orgías de las que no había quien no hablara en ellas en los últimos días antes de salir de vacaciones.</p><p>En ese entonces solo me interesaba una cosa, más bien una persona, Gabriela. Ella era la clásica chava a la que le encantaba andar coqueteando con todos los de la escuela, tenía una reputación no muy buena ya que era de una de las que siempre estaba presente en las conversaciones que se hacían a cerca de tal fiesta o tal culeada que se había dado con Mengano o Perengano. <span id="more-290"></span>Gabriela era una joven un año menor que yo pero que sabía de sexo como una mujer <a href="http://www.bragax.com" target="_blank">webcam xxx</a>, en el vulgo llamada de cascos caídos, y en verdad se daba el gusto ya que tenia con que provocar y tener entre sus largas, hermosas, suaves y bien formadas piernas a cualquiera que ella deseara; su cintura creo que a pesar de aún no tener la suficiente edad para poder presumirla, no media más de 6 centímetros, los cuales daban lugar a unos senos muy bien formados con los cuales cualquier recién nacido se alimentaría de lo lindo ya que además de ser redondos, suaves y bien firmes, casi inmovibles de su lugar aún con el efecto normal de la gravedad, no se le movían a menos que ella lo provocara con sus muy finas manos que al parecer tenían tanta experiencia manteniendo miembros erectos entre ellas como su coño que era una magnifica atracción a la vista de todos aun era apreciado por las mismas compañeras de clase.</p><p>Mi mejor amiga, Yadira, sabía muy bien como manejaba a los hombres esta Gabriela y yo en complicidad con Yadira planeamos la forma en que pudiera saborear ese coño que cada que lo veía semidesnudo, en clase de Educación Física, mi pene empezaba acrecer poco a poco hasta que ya no podía disimular mi erección y tenía que salir corriendo de la clase hasta que se bajara ese volcán que me crecía cada que me imaginaba teniendo un sexo inimaginable con mi tan deseada Gabriela.</p><p>Así es que Yadira comenzó a divulgar el rumor de había estado fantástico en tal fiesta, y que la había hecho gozar como nunca nadie lo había hecho, una vez enterada Gabriela de tan ingenioso rumor, comenzó a dirigirme la palabra cada que nos veíamos o cruzábamos en el camino, en esos momentos yo pensaba que en verdad iba a poder tener lo que tanto había deseado desde hace tiempo, una ocasión a la salida de la escuela iba como de costumbre platicando con mi amiga Yadira cuando escucho una voz muy tierna que decía mi nombre y cual fue mi sorpresa al ver que era esta Gabriela que me pedía un minuto para hablar supuestamente de algo importante, así que como buena pareja le pedí permiso a Yadira y le di un beso sin nada de malicia en la boca a la vez que le recordaba que me tenía que esperar a la salida para irnos juntos.</p><p>En ese momento me sentía tan excitado que lo único que quería era disfrutar ese momento lo más que pudiera, así que le pregunte que deseaba alo cual ella respondió que lo que ella quería no lo podría obtener en ese lugar así que me esperaba en su casa a las 6:30 para poder decirme que es lo que necesitaba. En ese momento me dio un beso muy tierno en la boca y yo sin poder hacer nada le dije que sin falta estaría ahí.</p><p>Después de lo sucedido salí corriendo a decirle a Yadira lo que había sucedido y que necesitaba su ayuda ya que a pesar de haber tenido la experiencia de dos o tres culeadas con anteriores amigas, no me sentía lo suficientemente preparado para poder satisfacer a mi mayor anhelo en la vida ene se momento. Llegando a la casa de Yadira me invito directo a su cuarto, al cual pasamos después de saludar a su madre y su hermano menor que ella con la excusa de que realizaremos un trabajo para obtener una calificación extra en matemáticas, la cual era la materia más complicada de entender para ambos.</p><p>Ya instalados en su habitación, cerrada por dentro, ella comenzó a besarme de una forma tal que en un segundo ya tenía mi miembro tan erecto como un bat de baseball, ella al darse cuenta de eso comenzó a frotar por encima de la ropa mi pene y su vagina que también ya se le comenzaba a notar algo de humedad sobre la tela del pantalón que lleva esa vez, yo desesperado comencé a quitarle la camiseta a la vez que ella me decía que llevara las cosas con calma y en ese momento me deje llevar por los dulces movimientos de ella hasta tal grado que ya tenía en demasía las ganas de dejar salir toda la leche que traía en ese momento, en el cual ella ya estaba frente a mi lista para recibir toda mi descarga en su muy fina boca. Después de esto nos quedamos conversando del momento que acabamos de pasar, a lo cual ella dijo: &#8211;El rumor que se divulgo en verdad fue verdad—a lo cual yo agradecí y le di las gracias por su ayuda y comprensión, despidiéndome de ella y su familia salí desesperado dirigiéndome a casa de Gabriela.</p><p>Llegando a la calle donde vivía Gabriela pude vislumbra que ella también iba llegando del otro lado de la calla así que nos topamos antes de tocar la puerta y me dijo: &#8211;Que bueno que te dejo venir tu novia – a lo cual yo asentí con una muy disimulada risa.</p><p>Al entrar dejo sus cosas en una mesita que estaba junto a la puerta acertando mi pensamiento al decir que no había nadie, en ese momento yo me imagine lo mejor que me hubiera pasad en mi corta vida. Me dijo, al mismo tiempo en que se daba vuelta para quedar de frente, ahora si veremos si es verdad, a lo cual yo me quede con la dudad y le pregunte que para que me había citado a lo que ella contesto que nos obvio dejando juntar sus labios con los míos mientras jugueteaban nuestras lenguas muy bien ensalivándonos de tal forma como si estuviéramos comiendo un helado como niños de seis años, entonces decidí tomar la iniciativa prolongando mis acaricias hacia su culito a lo cual ella solo dejo salir un ligero gemido el cual yo tome como un signo de satisfacción.</p><p>Así como dos recién casados nos fuimos desnudando dejando gran parte de ropa camino a su habitación, la cual no recuerdo con detalles pero no importa, una vez entrados, la deje caer sobre la cama y la observe por unos segundas, estaba tirada con una mano sobaba su muy bien rasurado coñito mientras que con la otra se alisaba el cabello seduciéndome para que no perdiera más el tiempo e hiciera, lo que supuestamente, mejor realizaba en la escuela, entonces me deje llevar por el momento y comencé a frotar sus senos, que ya he detallado, al a vez que ella seguía dedeando se hoyo ahora impulsada con una de mis manos hacíamos un trabajo simultaneo en su vagina y su culo que ya se sentía lo suficiente apto para poder introducir mi miembro bien parado el cual ella quería tomar entre sus manos mientras seguía estimulando su clítoris para lograr que llegara al orgasmo antes que yo y así no quedaría mal ante la mujer más vivida de la escuela. Hubo un momento en que ella se quedo totalmente quieta sin hacer ni decir mientras yo seguía lamiendo su vaginita de extremo a extremo en todo tipo de direcciones mientras con una mano seguía metiendo y sacando mis dedos de su culo que para este entonces estaba tan rico y húmedo como su coñito y estiraba la otra para saber que aun sentía como yo deseaba que sintiera, en ese momento sentí como me tomaba de la mano con tanta fuerza al momento en que dejaba escapar un muy placentero grito de gusto, y si efectivamente había logrado que llegara a tal orgasmo como para haberme llenado mi boca de sus mis delicioso sabor a sexo que tanto anhelaba.</p><p>Pocos segundos después ella entre gemidos y falta de aire me dijo que era su turno y accedí dejando caer sobre la cama cuando ella había tomado mi pene entre sus muy delicadas manos a la vez en que acercaba sus firmes senos cerca del mismo en una maniobra digna de toda una profesional comenzó a masturbar entres esas delicias de senos que tanto había deseado probar y después batir con toda mi leche en un sube y baja de pechos que bordeaban mi pene sentí la necesidad de seguir y penetrar todo eso dentro del ser lujurioso y agradecido cuerpo que ella tenia en ese momento asía que la levante y la puse de espaldas a mi de tal forma que podía ver su culito y su coñito rosado y aun húmedo de esa venida tan maravillosa que la había hecho hacer, y poco a poco comencé a frotar la cabeza de mi pene en su muy apretado pero flexible culo hasta que se la deje ir de un solo empuje en el cual ella dio un pequeño grito de dolor placentero el cual yo calle al tapar la boca con una mano y comenzar a meter mis dedos en su vagina que parecía que estaba apunto de seguir chorreando ese jugo que con tanto gusto había bebido en ese momento lo único que s eme ocurrió fue safarme y tirarme de nuevo a la cama para que ella me montara a su gusto, movimiento que ella entendió a la perfección y de un solo sentón se dejo caer al cual yo respondí con un muy ligero: &#8220;Cielos&#8221;.</p><p>En el momento en que ella subía y bajaba le dije que ya no aguantaba más, que tenia que sacar todo lo que tenía para ella, así que deje que ella decidiera la forma de recibir mi marca y lo que hizo fue poner su coño frente a mi boca mientras ella comenzaba darme un sexo oral digno de todo buen sexo en el momento en que yo escupía todo lo que me había dejado esta Yadira, Gabriela no dejo ni un hueco entre su boca y mi miembro por el cual se escurriera algo así que me pude dar cuenta que había degustado hasta la última gota de mi ser.</p><p>Después de ese maravilloso sexo me dijo que no tardaban en llegar sus padres que teníamos que bajar a la sala para que nos enteraran ni sospecharan nada así que accedí y baje yo primero en lo que ella se limpiaba todos los jugos que le habían escurrido por sus piernas.</p><p>Una vez en la sala no comentamos nada y solo nos dedicamos a comentar sobre los profesores y compañeros. Llegando la hora de cenar me despedía de la familia y salí corriendo a casa en donde lo único que quería era llegar a dormir y descansar de un día tan ajetreado.</p><p>Desde la tarde en que tuve el mejor sexo de mi vida no volvía a dirigir una palabra con Gabriela y Yadira se convirtió en mi novia durante casi tres años en los cuales nos satisfacíamos y vivíamos las mejores tardes de sexo que jamás me haya imaginado con alguna pareja.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/saliendo-del-colegio/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>La inspeccion fiscal</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/la-inspeccion-fiscal</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/la-inspeccion-fiscal#comments</comments> <pubDate>Fri, 25 Jun 2010 16:26:17 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Hetero]]></category> <category><![CDATA[chicas porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[videos porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=276</guid> <description><![CDATA[A las 10:25 Jenny entró en el edificio de Hacienda. Preguntó a la chica que estaba en recepción, la cual respondió mecánicamente: &#8220;¿Inspección fiscal? Octava planta&#8221;. Se encaminó al ascensor y, mientras subía, trató de controlar sus nervios. Jenny tenía 23 años, aunque aparentaba algunos más. Había nacido en Ecuador y residía en España desde [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>A las 10:25 Jenny entró en el edificio de Hacienda. Preguntó a la chica que estaba en recepción, la cual respondió mecánicamente: &#8220;¿Inspección fiscal? Octava planta&#8221;. Se encaminó al ascensor y, mientras subía, trató de controlar sus nervios. Jenny tenía 23 años, aunque aparentaba algunos más. Había nacido en Ecuador y residía en España desde hacía algo más de un año. Tenía la piel muy blanca y el pelo negro ensortijado. Ni alta ni baja (rondaba el metro setenta), sus formas eran contundentes, típicas de las mujeres latinas del otro lado del Atlántico: pechos rotundos y generosos, caderas amplias, trasero redondo. En una palabra, curvas. Su rostro mostraba siempre una expresión enérgica, típica de aquellas personas acostumbradas a luchar cada día. Vestía unos tejanos ajustados, una camiseta de colores vivos, algo escotada, y zapatos de verano. En su bolso llevaba la carta que había recibido la semana anterior, en la que el Técnico de Hacienda Francisco G. la emplazaba a presentarse allí, aquel lunes del mes de junio, a las 10:30 de la mañana.<span id="more-276"></span></p><p>Respiró hondo al llegar a la puerta que ponía el nombre del tipo que la había citado. Una sensación <a href="http://www.bragax.com" target="_blank">xxx</a> de desasosiego estaba instalada en su estómago. Para ella todo el aparato estatal (burocracia, policía, gobierno, etc.) eran enemigos potenciales. Tenía sus papeles en regla y un contrato de trabajo válido, pero a fin de cuentas no era más que una de tantas inmigrantes, siempre expuesta a ser expulsada en cualquier momento. La puerta estaba entreabierta, pero ella tocó con los nudillos y fue respondida por un escueto &#8220;entre, por favor&#8221;. Forzando un ademán decidido, Jenny se introdujo en aquel pequeño pero acogedor despacho.</p><p>Tuvo que reprimir una exclamación de sorpresa cuando vio al tipo en cuestión. Esperaba encontrarse con un hombre mayor, tal vez calvo, gordo, trajeado y de vuelta de todo. En lugar de eso vio a un chico que parecía no haber cumplido aún los 30, delgado, moreno, bien peinado, y vestido con una camisa color salmón, pantalones chinos claros y zapatos náuticos. Estaba de pie, buscando algo en el cajón metálico de un archivo y a su espalda había un amplio ventanal. Ella dijo rápidamente:</p><p>Buenos días. Soy Jennifer H. Creo que estabamos citados a esta hora.</p><p>Si, por supuesto. Haga el favor de sentarse -respondió él, señalando con su mano las dos sillas libres, situadas una junto a la otra, que había en aquel despacho.</p><p>Ella se sentó al otro lado de aquella mesa, en la que no había fotografías ni nada por el estilo. Solo había papeles, carpetas, un teléfono, un calendario y varios bolígrafos y plumas. En una mesa auxiliar, a la derecha, había un ordenador encendido, con su correspondiente impresora. Cuando él la miró detenidamente, ella sintió la profundidad de aquellos ojos marrones y bonitos. Jenny supuso que tendría que esperar un rato, ya que aquellos tipos siempre estaban muy ocupados y gustaban hacer esperar a la gente. Pero no fue así, ya que fue directamente al grano. Se sentó en su sillón, al otro lado de la mesa, y comenzó diciendo:</p><p>Hemos apreciado varias irregularidades en su declaración de la renta, la correspondiente a 2003 -dijo en un tono de lo más cordial.</p><p>Ella se limitó a asentir con la cabeza, pero no dijo nada. Aquel tipo debía ser un experto en la materia, así que si él decía que las cosas eran así no valía la pena llevarle la contraria. La verdad es que ella no tenía ni tiempo ni ganas para ocuparse de esos asuntos, demasiado absorbida por su trabajo y por estirar al máximo lo que ganaba. Tenía que vivir, pagar el alquiler y enviar dinero a su país, donde había dejado a su hijo al cuidado de su madre. Esperaba poder traérselo pronto, pero no lo haría hasta que ella no estuviese suficientemente asentada en aquel país. Su declaración de la renta la había hecho una compañera de trabajo, que por lo visto no sabía demasiado del tema. Interrumpió sus pensamientos cuando escuchó:</p><p>Hay unos cuantos errores de bulto y deducciones que usted ha puesto y que no sé entiende a que vienen. Merece un tirón de orejas por esto.</p><p>¿Por qué me quiere usted jalar por las orejas? -preguntó Jenny sin perder la compostura, con aquel dulce acento típico del otro lado del charco.</p><p>Pudo apreciar que el tipo que estaba sentado al otro lado de la mesa sonrió divertido por aquel comentario. Pero ella no estaba para bromas. La corrección del trato de aquel tipo había hecho que se relajase algo, pero seguía en guardia, deseando que aquello acabase cuanto antes. Por eso dijo:</p><p>Vamos, que debo pagar más dinero ¿no es así?</p><p>Me temo que sí -respondió él, clavando su mirada en los ojos de ella-. Esta es la cantidad exacta que debe usted abonar a la Agencia Tributaria -añadió, entregándole un papel con cifras y conceptos.</p><p>Jenny sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo cuando vio aquella cifra. Era una cantidad respetable y, evidentemente, no disponía de ese dinero, ni podría tenerlo antes de varios meses. Y eso a costa de reducir lo que enviaba a su hijo y de hacer grandes equilibrios. No podía contar con su novio, el cual trabajaba poco, ganaba poco y gastaba mucho. Notó como sus manos sudaban ligeramente y preguntó:</p><p>¿Para cuando debo pagar esto?</p><p>Tiene un plazo de 20 días, contados desde hoy -respondió aquel tipo, con un tono amistoso.</p><p>No puede ser. No tengo ese dinero -dijo ella, secamente.</p><p>Lo siento señorita, pero las cosas son así. No se lo tome como algo personal, pero mi deber es impedir que se infrinjan las leyes tributarias -replicó él, recostándose en su sillón.</p><p>¡Para usted es muy fácil decir eso! -gritó ella, arrojando sobre la mesa el papel-. Yo no tengo dinero, tengo un hijo en mi país y gano poco ¿sabe?</p><p>No puedo hacer nada al respecto. Si no paga en el plazo estipulado, se remitirá el expediente a la justicia y se procederá a la vía de apremio.</p><p>Cuando escuchó la palabra &#8220;justicia&#8221; a ella se le puso la carne de gallina. Tenía que hacer algo, cualquier cosa, para impedir aquello. Observó un instante a aquel tipo que se lo estaba haciendo pasar tan mal. Se dio cuenta de que él miraba alternativamente a sus ojos y a sus pechos. No sabía si era por el aire acondicionado que había allí o por la tensión nerviosa del momento, pero lo cierto es que sus pezones estaban duros como piedras, marcándose provocativamente en su camiseta. Se sintió un poco avergonzada por ello, pero estaba segura de que aquel detalle no había pasado inadvertido a su interlocutor. Decidió ser más audaz, apoyó sus antebrazos en la mesa, inclinó su cuerpo hacia delante, de modo que su canalillo quedase bien a la vista y dijo:</p><p>Seguro que hay algún modo de arreglar esto. Es decir, que mi expediente se quede en algún cajón y se demore unos meses el procedimiento ¿no?</p><p>¿A qué se refiere usted?</p><p>A que haré lo que usted quiera, y me refiero a todo lo que usted quiera -la palabra &#8220;todo&#8221; la remarcó claramente.</p><p>Escrutó la cara de él, pero para su disgusto no hubo ninguna reacción. Aquella cara de chico joven -aunque por su cargo no podía ser tan joven como aparentaba- no movió ni un músculo. Jenny esperaba algún efecto por su osado comentario, tal vez un gesto de disgusto, tal vez una sonrisa, quizás un ademan de excitación. Pero nada de eso se produjo. Ella estaba a punto de perder los nervios. Era una chica romántica y fiel. Quería a su novio, pese a que a menudo sospechaba que se había equivocado al elegir, pero nunca pensó en serle infiel. Así que su voz se crispó ligeramente.</p><p>¿Cuál es el problema? ¿No te gusto? ¿O tal vez estás casado?</p><p>No, no es ninguna de esas dos cosas -fue la suave y escueta respuesta que obtuvo a sus preguntas.</p><p>La serenidad de aquel hombre la estaba empezando a desesperar. Sus manos seguían sudando, pero trataba de parecer serena, mientras intentaba descubrir algún signo de debilidad del que ahora era su oponente.</p><p>Te aseguro que no te arrepentirás, las latinas somos muy buenas amantes -añadió, con voz melosa.</p><p>¿Tan desesperada es tu situación? -quiso saber él, en un tono neutro.</p><p>Al llegar a ese punto los dos habían empezado a tutearse, sin darse cuenta, y sus miradas se sostenían en los ojos del otro.</p><p>Lo es, de verdad, de no serlo no me habría rebajado a esos extremos. Discúlpame, por favor.</p><p>Por primera vez desde que estaba en ese despacho, Jenny notó como aquellos ojos profundos que la miraban se volvían algo más suaves. Entonces escuchó lo que quería oír:</p><p>Está bien, espero no tener que arrepentirme de ello, pero no empezaré a tramitar el expediente hasta dentro de tres meses. Por lo tanto tienes tres meses y veinte días para ponerte el día, ¿de acuerdo? -dijo él, anotando en una hoja las fechas exactas.</p><p>El gesto de Jenny se relajó, ya lo había conseguido. En su boca se dibujó una sonrisa de oreja a oreja, que se reflejó en el rostro de aquel hombre que acababa de hacerle aquel favor tan grande.</p><p>Me gustaría agradecerte lo que acabas de hacer por mí. ¿Estás libre para comer? -dijo ella, casi sin pensar.</p><p>Sí, claro. Salgo de aquí a la una y media.</p><p>Esta es mi dirección -añadió ella, mientras anotaba en un papel-. Te espero a eso de las dos. Por cierto ¿te gusta el picante?</p><p>Me encanta, es uno de los pocos vicios que me quedan -respondió él, en tono divertido.</p><p>Entonces te encantará algún plato típico de mi país.</p><p>Se levantó de aquella silla, en la que había estado sentada casi media hora, y se despidió:</p><p>Muchísimas gracias por todo. Te estoy muy agradecida de verdad.</p><p>No me des las gracias. Y por favor, acuérdate de la fecha del pago, no quisiera que volviésemos a tener que pasar por esto, ¿de acuerdo?</p><p>No se me olvidará -dijo ella, mientras se estrechaban la mano, a modo de despedida.</p><p>Cuando salió a la calle, respiró profundamente. Tenía unos meses para reunir el dinero necesario y lo haría, aunque tuviese que buscar otro trabajo adicional. Pero una duda rondaba por su cabeza: ¿por qué demonios le había invitado a comer? No hubiera sido necesario, ya había logrado lo que quería antes de la invitación. De camino a casa, en el autobús, recordó la excitación y los estímulos que había tenido mientras hablaba con él. En aquel momento lo había achacado a los nervios, pero ahora ya no estaba segura. Además había sido una imprudencia invitarle a su casa, su novio podía aparecer por allí en cualquier momento y era un tipo extremadamente celoso. Pero ya no había vuelta atrás: por nada del mundo anularía aquella cita, ya que el tipo podría sentirse ofendido y a lo peor decidía dar curso inmediato de nuevo a su expediente. En fin, pensó Jenny, ser impulsiva también tiene sus desventajas.</p><p>Llegó a casa a eso de las once y media. Una rápida ojeada en su nevera le permitió decidir el menú que iba a preparar: arroz con vegetales de primero y carne con legumbres de segundo, ambos platos condimentados con salsa Tabasco. También había una botella de vino tinto. Se puso manos a la obra y a la una y media ya estaba todo listo. Después entró en la ducha. Se peinó con cuidado y se vistió con otra camiseta, color malva sin dibujos, y con unos pantalones negros. Tras mirarse la espejo descartó la idea de maquillarse, ya que le pareció que estaba guapa y no quería exagerar.</p><p>Encendió un cigarrillo y se asomó a la ventana, mientras fumaba. Cada vez estaba más arrepentida de aquella absurda idea. Por un lado, tal vez había dado la impresión de ser una puta, que invitaba a su casa a un desconocido, sin más. Por otro lado, ella se conocía. Pese a ser fiel y romántica, también era ardiente y fogosa. Sobre todo si el tío le gustaba y, estaba claro que él era suficientemente atractivo. Aunque a lo mejor todo quedaba en nada. Sí, seguramente él no vendría. Aceptó la invitación para quedar bien, pero no aparecería a comer con una chica extranjera, de economía nada boyante y a la que acababa de echar un rapapolvos esa misma mañana. En ese momento un coche rojo, deportivo, aparcó en la acera de enfrente. Le reconoció al instante, con su camisa salmón. Cuando sonó el timbre del portero automático, ella abrió sin preguntar.</p><p>Dos minutos después ya estaban los dos juntos en el piso. Jenny trató de mostrarse educada pero distante, deseando que el tiempo pasase rápido. Pero por más que lo intentó, no pudo. ¿Por qué demonios aquel tipo era tan encantador y tan guapo? Ella era cálida por naturaleza y no sabía mostrarse fría, al menos no con alguien como él. Comieron con buen apetito, especialmente él, mientras charlaban de temas variados. Cuando llegaron a los postres, Jenny ya no se hacía ilusiones de que aquello fuese a acabar con una simple comida. Una de sus amigas decía siempre que el morbo de la infidelidad no tenía comparación con nada. Ella no lo había probado nunca, pero dado que era una chica de sensaciones, el hormigueo que sentía por todo el cuerpo indicaba bien a las claras que allí iba a pasar algo.</p><p>Y, evidentemente, pasó. El primer beso entre ellos surgió sin que ninguno de los dos tomase la iniciativa, cuando estaban tomando café en el sofá del salón. Fue algo natural, sin forzar. Pero después de ese beso pareció como si un dique se hubiese roto. Toda la pasión contenida desde la mañana se desbordó en ese momento. Jenny descubrió que aquel funcionario de apariencia fría tenía su lado fogoso. ¡Y vaya si lo tenía! El masaje que dio a sus tetas, por encima de la camiseta, fue delicioso. Tanto que ella decidió agradecérselo desnudándose sensualmente ante él. Sus prendas fueron cayendo una a una, hasta quedar totalmente desnuda, mostrando orgullosa toda su feminidad, con sus pechos de la talla 95, su cintura estrecha y apretada, sus caderas apetecibles y generosas, su sexo cubierto de un vello rizado, pero muy recortado, y unas piernas largas y bien torneadas.</p><p>Se acercó despacio a donde él estaba sentado, para darle tiempo de gozar del suave balanceo de sus pechos, que subían y bajaban rítmicamente al ritmo de su respiración. Totalmente desinhibida, se plantó frente a él, con las piernas bien abiertas y un ligero balanceo de caderas. Ya no se trataba de convencer a alguien de la agencia tributaria para que hiciese la vista gorda ante sus irregularidades fiscales, sino que se trataba de deseo puro y duro. Un deseo que ardía dentro de ella y que la empujaba a seguir adelante, por más que no fuese necesario. El técnico de hacienda aceptó su invitación, posando sus manos sobre sus firmes y duras nalgas, atrayendo aquel sexo mojado hacia su boca. Se perdió en aquella caliente entrepierna, lamiendo con una habilidad que provocó espasmos por todo el cuerpo de ella.</p><p>Jenny miró al techo, entornó los ojos y posó sus manos sobre la nuca de él, apretando aquella boca contra su vagina, al tiempo que sus caderas empezaron a rotar con suavidad. Al minuto tuvo un orgasmo, ¡pero qué orgasmo! El placer ascendió por su espina dorsal con una intensidad que ella no recordaba. Quedó con las piernas temblando y con su sexo destilando abundantes jugos, que iban a parar a la boca de su nuevo amigo. La recostó con suavidad, casi con ternura, en el sofá, dejando que recuperase el ritmo de su respiración, aprovechando esa pausa en el asalto para desnudarse sin prisa. Cuando el corazón de Jenny hubo ralentizado un poco el ritmo de sus latidos, se lanzó sobre la polla del tío, dispuesta a devolverle el favor. Ella era una chica agradecida y tenía varias cosas que agradecerle: un buen trato fiscal y un orgasmo maravilloso.</p><p>Se la chupó con maestría, ni muy deprisa ni muy despacio, haciendo que él disfrutase de cada momento. Cuando estuvo dura como el hierro, ella se incorporó del sofá y se dispuso a sentarse sobre ella. Separando bien las piernas, condujo aquel duro miembro masculino hasta la entrada de su sexo y empezó a introducírselo despacio. Se la metió centímetro a centímetro, disfrutando de aquel lento proceso que provocaba que todas las terminaciones nerviosas de su intimidad emitiesen pequeños calambres dentro de ella. Cuando la tuvo clavada del todo, pasó sus manos por detrás del cuello de él y empezó a moverse arriba y abajo, con una estudiada lentitud. Alargó la lengua y encontró otra lengua juguetona, que vibraba contra la suya. Esa sensación, unida a la deliciosa fricción que sentía en su interior, provocó que sus gemidos aumentasen de intensidad. Sus magníficas nalgas ejecutaban un movimiento perfecto, temblando ligeramente en cada acometida como si fueran dos deliciosos flanes.</p><p>Cuando las manos de él se colocaron sobre sus suaves senos, sintió que las sensaciones se disparaban dentro de ella. Cabalgó con más rapidez notando como el placer crecía dentro de ella. Algo explotó dentro de ella, mientras gritaba sin ningún pudor y reclinaba la cabeza hacia atrás, con las manos apoyadas en la rodillas de él. Su amigo no tardó en seguir su ejemplo, ya que la deliciosa presión de la vagina de Jenny sobre su miembro obró milagros. Por si acaso la sacó unos segundos antes, tumbó a la chica en el sofá y eyaculó copiosamente sobre aquellas apetecibles y blancas tetas. A Jenny le encantó aquella cálida sensación y, con los ojos cerrados, extendió aquella cremita por sus grandes pezones. Un tierno beso en los labios fue la culminación de aquel placentero asalto.</p><p>Media hora después estaban despidiéndose en la puerta. Se habían intercambiado los teléfonos y a ninguno de los dos les cabía duda de que no sería la última vez que iban a verse. En los tres días siguientes Jenny rompió con su novio y encontró un trabajo de camarera, que serviría para aumentar sus ingresos. Al cuarto día, viernes, recibió una llamada del tipo de hacienda. Al principio tuvo miedo: tal vez los superiores de su amigo se habían enterado de aquel asunto. Sin embargo todo se redujo a una cita en una cafetería del centro de la ciudad. Jenny acudió, con una alegría que apenas sí podía disimular. Él estaba esperándola ya, pese a que ella llegó cinco minutos antes de la hora. Se saludaron con un beso en los labios.</p><p>Quería hacerte un regalo -dijo él rapidamente.</p><p>¿De qué se trata? -quiso saber ella, con una radiante sonrisa en los labios, que dejaba ver unos dientes blancos y perfectamente alineados.</p><p>Sin mediar palabra él le dio un trocito de papel rectangular. Era un talón bancario. La cantidad que figuraba en él era exactamente la misma que Jenny debía entregar a la agencia tributaria.</p><p>¿Por qué haces esto? -quiso saber ella.</p><p>¿Quieres saber la verdad?</p><p>Dímela, por favor -suplicó ella.</p><p>Porque me gustas y me apetece hacer el amor contigo, pero sin que te sientas obligada a ello. Con ese cheque te libras de problemas, así que si no quieres volver a verme estás en tu derecho.</p><p>Jenny lo escrutó durante unos largos segundos. Aquel tipo sabía que ella no se iría con el cheque, sin más. Desde luego conocía bien a las personas. Miró pausadamente su reloj de pulsera y dijo:</p><p>Son casi las nueve. ¿Me invitas a cenar a tu casa?</p><p>Por supuesto, será un placer -contestó él con una media sonrisa.</p><p>Cuando se encaminaban al apartamento de él, sentada en el cómodo y suave asiento de cuero del deportivo, Jenny se felicitó por su suerte. Aquel tipo era una especie de ángel de la guarda, ya que había resuelto sus problemas sin pedir nada a cambio. Aunque ella le iba a dar todo, por la sencilla razón de que después de aquello no podría ni querría regatearle nada. Estaba contentísima, casi eufórica, con un fin de semana excitante por delante.</p><p>A su lado, conduciendo el coche, la mano de Francisco acarició con suavidad la empuñadura de cuero de la palanca de cambios. Su expresión era de serenidad, pero en su interior saboreaba las mieles del éxito. No era para menos. En el plazo de un año era la cuarta mujer que caía en sus redes. Primero fue Marta, propietaria de una importante tienda de ropa femenina, a la que había pillado con facturas falsas, en cantidad suficiente para empapelar la fachada de El Escorial. Era una mujer madura, que rozaba la cuarentena, separada y con una experiencia fuera de dudas en temas de sexo. Hacía unas mamadas deliciosas y aportaba ese punto de morbosa veteranía. Después vino Rocio, una fascinante abogada de 35 años, casada, que sorprendentemente trató de evadir al fisco una cantidad nada despreciable. El principal ingrediente de ella consistía en que, al estar casada, se creaba a su alrededor un ambiente de emocionante infidelidad. La tercera fue Sara, una chica de 27 años, de aspecto roquero y atrevido, que tenía uno de los pubs de moda de aquella ciudad, pero que no pudo hacer nada ante el cúmulo de pruebas que él tenía referentes al impago del impuesto de sociedades en los últimos dos años. Era la más fogosa de las tres y después de estar con ella daba la impresión de que un maremoto había pasado por la cama.</p><p>Estas tres mujeres le habían salido gratis, ya que no había iniciado ningún expediente sancionador contra ellas. El caso de Jenny, que pasaba a ser la benjamina del grupo, fue algo distinto. Aquí le tocó pagar algo, pero estaba seguro de que valía la pena y, además, su situación económica desahogada se lo permitía. Con ella tal vez tendría suficiente variedad de mujeres con las que saciar su fuerte apetito por el sexo opuesto, al tiempo que podría disfrutar de los pequeños detalles, de forma y de fondo, con los que cada una podía sorprenderle. No tenía claro si era por agradecimiento, por el temor a hacienda o por su capacidad de seducción con las mujeres, pero lo cierto es que ninguna de ellas le había regateado nada en el plano sexual durante los últimos meses. Y no fingían, eso era seguro.</p><p>Con ninguna de las cuatro había empleado el chantaje. Se había dado cuenta de que bastaba con mostrar una imagen de funcionario serio e incorruptible, que se limitaba a enunciar las consecuencias derivadas de la infracción fiscal correspondiente. El resto venía rodado. Ellas se asustaban o se enfadaban, y él empezaba a mostrarse condescendiente a pequeñas dosis. El resultado era siempre el mismo: acababan acostándose con él, eternamente agradecidas por el favor que les había hecho y disfrutando de lo lindo. Por supuesto, ninguna de ellas sospechaba que había otras mujeres en su misma situación.</p><p>A fin de cuentas, pensó, la semana tiene suficientes días como para poder disfrutar de las cuatro. De momento hoy tocaba Jenny. Sería emocionante, lo mismo que lo había sido con las tres anteriores, descubrir las virtudes de la chica, su carácter, su fogosidad, su grado de atrevimiento, aunque a partir del lunes buscaría variedad en las otras tres. La sonrisa que se dibujaba en el rostro de la chica ecuatoriana le indicaba que con ella iba a tener sexo fijo durante una buena temporada. Y, desde luego, la chica no apuntaba malas maneras.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/la-inspeccion-fiscal/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> </channel> </rss>
