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><channel><title>Relatos Porno &#187; cam porno</title> <atom:link href="http://www.relatos.conejitax.es/tag/cam-porno/feed" rel="self" type="application/rss+xml" /><link>http://www.relatos.conejitax.es</link> <description>Relatos porno y relatos de sexo</description> <lastBuildDate>Sun, 29 Aug 2010 10:01:44 +0000</lastBuildDate> <language>en</language> <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod> <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency> <generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator> <item><title>Mi prima la caliente me la chupa</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/mi-prima-la-caliente-me-la-chupa</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/mi-prima-la-caliente-me-la-chupa#comments</comments> <pubDate>Sun, 29 Aug 2010 09:58:02 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Amor filial]]></category> <category><![CDATA[Fantasias]]></category> <category><![CDATA[Sexo Oral]]></category> <category><![CDATA[cam porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[relatos de incesto]]></category> <category><![CDATA[relatos incesto]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=387</guid> <description><![CDATA[Soy de Chile y tengo 17 años, desde pequeño siempre he tenido debilidad por las piernas y pies bien formados de las mujeres, poseo un pene de 19 cm. erecto. En fin, el cuento es este: hace más o menos 3 años, cuando tenía 14 estaba de visita en la casa de mi prima, ella [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Soy de Chile y tengo 17 años, desde pequeño siempre he tenido debilidad por las piernas y pies bien formados de las mujeres, poseo un pene de 19 cm. erecto. En fin, el cuento es este: hace más o menos 3 años, cuando tenía 14 estaba de visita en la casa de mi prima, ella se parece mucho a Jennifer López para que tengan una noción, con unas tetas más bien grandes, un culo redondito y parado y lo mejor de todo: las mejores piernas del mundo, bien torneadas y sexy. Un día en la mañana entré a su cuarto para buscar algo no recuerdo que. Ella estaba sentada de piernas cruzadas en la cama con una camisola muy corta que dejaba ver sus piernas por completo, desde los muslos hasta sus exquisitos pies.</p><p>La erección fue inmediata y mi excitación fue tanta que las miré por un rato hasta que ella me preguntó qué miraba, en ese momento fui corriendo al baño para masturbarme. A ella le encanta exhibir su sexy par de piernas, sobretodo a mi, por lo que después de aquella ocasión no paró de mostrármelas.</p><p>Un año más tarde, yo con 15 y ella con 14, fui nuevamente a dormir a su casa. Estaba viendo televisión en su pieza mientras ella se duchaba. Luego de un rato ella sale del baño con una toalla en la cabeza y otra tapando sus pechos y culo pero dejando las piernas desnudas por completo, en ese momento pude apreciar lo voluptuosa que ella era, no parecía tener 14 años sino 20. Entró y se sentó en la cama (yo estaba en sentado en una silla a los pies de su cama), no me miró, subió las piernas y comenzó su ritual se depilación el cual duró unos 25 minutos.<span id="more-387"></span></p><p>Mi miembro estaba nuevamente rígido al 100% y el paquete sobresalía demasiado del pantalón, por lo que tenía que moverme constantemente para que ella no lo notara. Hice como que veía TV pero de reojo no sacaba la mirada de sus pantorrillas y muslos muy bien desarrollados, dije que iba a la cocina pero solo para no decirle que me haría la paja de mi vida.</p><p>Sus seducciones pararon cuando dejé de ir para su casa durante medio año más o menos. Pero aquí culmina el relato, pues hace 2 meses, en vacaciones de verano, volví con mi familia a su casa para el cumpleaños de mi tía. Eran las 12 del día, entre a su cuarto para decirle algo pero ella estaba humectándose sus deliciosas piernas con crema, se había acabado de duchar y estaba vestida con una falda muy pero muy corta. Dije perdón y me estaba retirando avergonzado, pero ella me dijo que pasara y cerrara la puerta con llave.</p><p>Me senté a sus pies mientras ella masajeaba una de sus piernas en alto y formando un arco con su pie el cual estaba muy cerca de mi rostro, que claro lo hacía a propósito para excitarme y lo consiguió apenas entré a la pieza. Comenzamos a hablar del colegio y esas cosas, pero a mi solo me interesaban sus sensuales piernas, que todavía masajeaba y su pie estaba tan cerca ahora que podía sentir con facilidad el olor de la crema. Para variar me provocaron una erección inmensa, sentía un cosquilleo muy agradable en mi pene. De repente puso su pie izquierdo en mi muslo, yo estaba vuelto loco y ella hacía como si no pasara nada, estaba a punto de eyacular, seguimos conversando sobre la vida y la familia pero yo transpiraba de nerviosismo, cuando de pronto subió su pie hasta mis genitales preguntando:- &#8220;¿Eres igual de tímido con todas las mujeres?&#8221; e hizo un leve masaje, yo le respondí:-&#8221;Solo con las que me gustan&#8221; y ella irónicamente dijo:- &#8220;Ah ¿es por eso entonces que siento algo duro en la planta de mi pie o tienes algo en el bolsillo?&#8221;.</p><p>Me puse muy nervioso, pero más que eso caliente, así que la miré fijamente y tomé aquel pie para comenzar a chuparlo, ella también empezó a excitarse, así que con el otro pie me daba un masaje muy estimulante en el pene. No podía creer que estaba pasando lo que siempre había soñado, mi prima de 16 años a la cual siempre había deseado me estaba haciendo una paja con el pie. Nos llamaron a almorzar, en el comedor no paró de tocarme con sus pies por debajo de la mesa pero lo hacía sin mirarme. En la noche había un asado de unos amigos de la familia, por lo que todos en la casa iban a salir, pero nosotros dos no, nos pusimos de acuerdo para no ir. A la noche, apenas todos se fueron fuimos a su pieza y comenzamos a comernos, le tocaba el culo y ella a mí el abdomen. Lentamente fui bajando mis manos por sus piernas hasta llegar a sus pies, le saqué los zapatos (eran tacones blancos) y comencé a pasar mi paquete por sus piernas. Ella estaba ya muy caliente, me agarro, nos dimos un beso y me sacó la polera, me pidió me bajara los pantalones y yo le dije que lo hiciera ella. Me bajo el cierre, toco el órgano y dijo que estaba muy caliente, me bajó los calzoncillos y se agachó.</p><p>Arrodillada me dijo que era virgen y que no perdería la virginidad con un primo, le pregunté si el sexo oral estaba descartado y dijo que lo pensaría. Comenzó a masturbarme y dijo que ni en Internet había visto uno tan grande, sonrío y pasó su lengua desde la base hasta la punta del glande y luego por la cabeza que estaba muy húmeda, se lo metió en la boca, lo chupó por un minuto y se lo sacó, le pregunté porque había parado tan buena succión y replicó con que iba a terminar lo que había empezado en la mañana, puso un pie a cada lado de mi pija y comenzó a masturbarme. Estaba en el paraíso. Tomé uno de los pies y lo introduje en mi boca, le chupaba los dedos y tocaba sus piernas mientras ella me masturbaba con el otro pie haciendo presión contra mi vientre. Le dije que estaba apunto de eyacular, le pedí que lo chupara y así poder tragarse mi semen, me dijo que ni loca y me agarró el pene apretándolo con fuerza haciendo que saliera una gota de líquido transparente y que el cabezón brillara, este estaba lleno de un liquido espumoso y se veían pequeñas burbujas a su alrededor, me miró y comenzó a pasar su lengua de una forma muy sensual por el glande limpiándome aquel líquido espeso.</p><p>Tomé nuevamente sus pies y los puse entre mis piernas, ella comenzó de nuevo con el &#8220;masaje&#8221;, yo acariciaba sus piernas de arriba hacia abajo (muslos hasta pies) y no pasaron más de 30 segundos para que tuviera el mejor orgasmo de mi vida, ella gritó &#8220;haaayyy&#8221; pues sus pies y el cubrecama quedaron bañados por mi semen. Al final me dijo que le gustó y que me lo haría de nuevo, pero al día siguiente solo nos dijimos hola y chao, sin embargo algunos días después hablamos por MSN y nos pusimos de acuerdo en que cada vez que nos encontráramos haríamos de las nuestras y así sucedió.</p><p>Tres semana después, o sea hace poco mas de un mes atrás, su familia se fue a veranear a un balneario chileno por 5 días, ella me avisó y dijo que no iría para que estuviéramos esos días juntos. Les dijo a sus padres que se quedaría en la casa de su mejor amiga, la cual sabía lo que iba a pasar y la ayudó con el permiso. Yo por mi parte dije que me iba a dormir a la casa de un amigo también y mis padres no pusieron ningún problema pero dijeron que me estarían llamando al celular.</p><p>Ese mismo día me fui a su casa, la sola idea de lo que íbamos a hacer me estimulaba mucho. Llegué a su vivienda como a las 10:30 de la noche, ella me estaba esperando dentro de la casa para que ningún vecino sospechara que ella estaba ahí, traté de entrar lo mas furtivo posible porque alguien podría pensar que era un robo.</p><p>Ya dentro de la casa, nos saludamos con más confianza y nos dimos un buen beso, ella vestía unos jeans bien apretados, dejando ver la forma de su culo y arriba una polera apretada también que apenas tapaba sus tetas, dejando el ombligo afuera. Mientras íbamos caminando hacia su cuarto le di un agarrón en el trasero y a esto dijo:- &#8220;¡oye!&#8221;, haciéndose la niña buena. Entramos a su habitación y encima de la cama había una cámara de video, un condón y unas medias de seda. Pregunté para qué era todo eso y me dijo que haríamos un video, me entusiasmé con lo que dijo.</p><p>Se quitó las zapatillas y los jeans, y quedó en con la pequeña polera, una tanga negra y unos calcetines blancos, la tomé por detrás y clavé mi bulto en su culo, ella me dijo que esperara hasta el video y acepté. Subimos al segundo piso y ella se puso las medias, dijo que me sentara en una silla de cocina que había ahí y que me quitara toda la ropa, lo hice y luego ella me ató las muñecas por detrás de la silla con una cinta adhesiva. No me podía mover, de repente puso una música erótica de fondo en el computador, prendió la cámara y comenzó a bailarme. La cámara estaba puesta de modo que nos viéramos los dos. Mi pene estaba flácido y su danza no me estimulaba mucho a no ser cuando se daba vuelta, ahí podía apreciar su exquisito culo en la tanga. La cámara estaba grabando, comenzó a sacarse lentamente las medias, los 10 cm. de carne ahora eran unos rígidos 19. Se hincó en el suelo ante mí y emprendió a chuparme la verga pidiéndome que le avisara si es que me iba.</p><p>Según ella era virgen y que solo me había hecho mamadas a mí pero parecía toda una experta en el asunto. Tomó el único condón que había y me lo puso, se sentó encima de mí y me cabalgó como una histérica. Si bien ella dijo que era virgen no vi una gota de sangre por el rompimiento del himen, pero no le tomé importancia. Se relajó un rato arriba mío y luego vimos el video. Le pregunté si tenía más preservativos para los otros días y me dijo que pensó que yo iba a llevar. Un poco enojada dijo que no se arriesgaría a que un vecino o alguien conocido nos vieran juntos comprando condones, la gracia era estar los 4 días que nos quedaban sin salir de la casa. Le pregunté que haríamos y me dijo que igual tendríamos sexo, ya sea oral, anal o masturbarnos.</p><p>Yo no podía estar más contento, creo que cualquier hombre prefiere una buena mamada o meterlo por el culo que por adelante, y eso era lo que ella me estaba diciendo. Me dijo que se había puesto una meta, hacerme eyacular como mínimo tres veces al día, ella ya sabía las partes de su cuerpo que más me atraían, que si bien las tetas y su retaguardia me producían erecciones, sus piernas me volvían chiflado. Después de aquel largo y cansador sexo del video dormimos juntos en su cama.</p><p>Al día siguiente tomamos desayuno y ella preparo un baño de espuma en el jacuzzi de su mama. Entramos en él desnudos, ella con un moño en el cabello para no mojárselo. Me toqueteaba con los pies por debajo del agua. Ya durito, puse un chorro de agua en dirección a mi pene. Ella, viendo mi cara, me dijo que no empezara sin su consentimiento, pero yo no le hice caso. Indignada apagó los chorros, y me puso un pie en el pecho, lo levantó mostrándome aquella pierna muy bien torneada. –&#8221;¿Esto si te gusta verdad?&#8221; me dijo.</p><p>Sin responder, me puse de pie y comencé a tocar aquella pierna y a lamer su pie, ella reía y me manipulaba con su cuerpo. Le dije que se lo quería meter por detrás, ella accedió y lo hicimos en el jacuzzi. La espuma y el agua hacían que la penetración fuera mucho más fácil y si bien se quejaba de dolor y placer estaba lo suficientemente dilatada como para no dañarla. Luego de terminar me dijo que quería chupármelo, le dije que estaba exhausto y se enojó.</p><p>Después de unas horas, repuesto y listo para la acción, le dije que me hiciera sexo oral. Ella replicó diciendo que lo haríamos mutuamente, o sea, un 69. Aunque no me gusta agacharme ante una mujer, consentí porque era lo justo. Nos acostamos en su cama en posición del 69 y lo emprendimos. Yo soy más alto que ella, por lo que su vagina me quedaba más abajo de la boca.</p><p>Enfurecida y con el pene en la boca me dijo que empezará rápido, le dije que no alcanzaba así que le chupé lo que tenía más cerca, el culo, pero antes le dije que se pusiera una tanga para hacerlo mejor. El 69 culminó con que no le avisé que me iba y su boca quedó llena de semen. Pensé que me mataría, pero fue al contrario, si bien lo escupió en el baño, dijo que tener mi leche caliente dentro de su boca le pareció muy sexy pero que igual le avisara la próxima vez.</p><p>En la noche, como a eso de las 9:00, me mostró unos videos porno que tenía en el PC, los había bajado recién de Kazaa. Si bien los 2 orgasmos del día me tenían un poco cansado, aún me quedaba de lo que a ella tanto le gustaba. –&#8221;¿Quieres darme un masaje en las piernas y esparcirles crema humectante?&#8221; me dijo con cara de inocente. Mi corazón latía muy fuerte y le dije que si sin pensarlo ni una vez. –&#8221;Esto hay que grabarlo&#8221; dijo. Se agarró de manera muy sexy el cabello con un moño igual que el del jacuzzi y de puso una toalla blanca cubriendo todo menos sus brazos y piernas. Se acostó en la cama de modo que sus piernas quedaron de una forma muy tentadora. Prendí la cámara y comencé a esparcir la crema por sus perniles. Empecé por los muslos, casi en el culo, e iba bajando y masajeando sus preciosas piernas.</p><p>Ella jugaba con los dedos de sus pies, manipulándome para que me los llevara a la boca. Luego de que las humecté, las levante en mis hombros y lamí cada parte de sus piernas. Me bajé los pantalones y le mostré el enorme paquete que tenía por su culpa y le dije: -&#8221;No sabes todo el tiempo esperé hacerte esto, antes siempre que te ponías minifalda tenía que correr al baño a echarme una paja&#8221;. –&#8221;Jajaja, eso te pasó por tímido, yo sabía que ibas al baño a masturbarte, era obvio, me mirabas las piernas, respirabas más rápido y la erección se te notaba al kilómetro&#8221;. Me corrió más una paja con los pies y se cumplieron los 3 orgasmos que ella quería en el día.</p><p>Al segundo día las cosas estaban por cambiar, yo noté que a ella le gustaba bastante hacerme el sexo oral, si bien masturbarme con los pies la excitaba, no se sacaba la calentura. Con el sexo anal y oral si se la sacaba, pero el anal era muy doloroso para ella y un poco para mí también. Ella me decía que yo le hiciera sexo oral ahora, que me tocaba a mí hacerlo y eso, pero yo no quería y siempre inventaba excusas para postergarlo, tampoco me gustaba meterle los dedos aunque el primer día lo hice en el 69.</p><p>Así que le hice una apuesta, tenía que pasar dos días sin chapármelo ni masturbándose, solo masturbándome a mí, tampoco sexo por el culo. Si ganaba yo el último día le hacía todo el sexo oral que ella me pidiera pero si yo ganaba ella me hacía lo que yo le pidiera. Era un poco injusto para ella porque claramente me estaba aprovechando y además estaba aburrida de las pajas con los pies, pero dijo que si. El segundo día (primer día de la apuesta) me masturbó dos veces con los pies, y una cubana que es con las tetas. Se tentó mucho pero logró no tocarme el pene con la boca, con que le pasara la lengua bastaba para que yo ganara. Ya en el tercer día en la mañana le dije que si quería me masturbaba con las manos para que no se cansara tanto pero solo esa vez.</p><p>Después en la tarde como a las 4:00 me hizo de nuevo una cubana, y en la noche, cuando estaba lista para ocupar sus bellos pies, le dije que yo mismo me masturbaría. Se sintió injusticiada y dijo que estaba haciendo trampa, pero ¿que puede tener de malo hacerse una macaca uno mismo? Mis genitales ya no daban más, hasta me dolían un poco, pero hice todo para tentarla, empecé por tocarla en todos lados y besarla. Estaba ardiendo, riéndose dijo que ganaría y que nada la tentaría, pero aún quedaban 3 horas para que terminara el día. Ella estaba transpirando y con los pezones muy duros. Comencé a utilizar lo que tanto la tentaba, ella estaba sentada en un sofá de la sala de estar. Me bajé los pantalones y quedé solamente vestido con calzoncillos, cuando me vio el paquete lo agarró pero lo soltó de inmediato, este ya estaba erecto. Opté por terminar luego y me desvestí por completo.</p><p>Le pasaba mi miembro por todos lados y le decía cosas muy picantes, me puse encima de ella y se lo coloque muy cerca de la boca al mismo tiempo que me corría una paja, alcance a tocarle la cara y eso la excitó mucho. Al final fue a la cocina a buscar una salsa de caramelo, la llevé donde ella estaba y la escurrí por toda la cabeza de mi pene, lo acerqué mucho a su boca ahora la toqué. Ella no aguanto más, dio una leve chupada en la punte de la cabeza comiéndose el caramelo, se rió y dijo &#8220;UPS&#8221;. Le dije que había perdido y ahora era mi esclava carnal, pero no le importó mucho haber perdido.</p><p>Fuimos a su pieza para no desordenar y me senté en la cama, ella se sentó a mi lado y se inclinó para darme una buena mamada, me pidió que le pusiera más caramelo, lo chupó como si fuera lo que más le gusta, con una mano me agarraba el pene y con la boca succionaba y hacía el típico abajo y arriba, pasando la lengua por todos lados sobretodo el cabezón, estaba vuelta loca, con su otra mano me hacía cosquillas en los testículos. Cuando llegó el momento, le dije &#8220;¡me voy!&#8221;, pero siguió y cada vez que estaba más cerca de eyacular más fuerte y rapido chupaba. No aguanté y me fui con todo en su boca, parecía un litro de esperma, lo degustó, y se lo tragó para mi impresión, dijo que estaba &#8220;muy rico&#8221; según ella.</p><p>El último día fue lejos el mejor, me hizo las 3 cosas que más me gustan, sexo anal, oral y con los pies. Empezamos con el anal en el jacuzzi, ya que no teníamos lubricante, fue increíble escucharla gemir como putita. Luego vinieron sus pies, esta vez fue distinto, por que lo hizo con voluntad, gemía y decía &#8220;ah, ah que tula más grande me la quiero comer&#8221; y cosas por el estilo, pero el orgasmo no fue en sus pies, sino en su boca de nuevo, que es mucho mejor. Me dijo que le avisara cuando me fuera y yo pensé que era para no manchar el cubrecama y las sabanas, pero era para poder tragarse mi leche, que parecía gustarle cada vez más.</p><p>Me dijo que a la noche me iba a hacer &#8220;mierda&#8221; la tula. Cuando me volví a prender, le dije me lo chupara luego y bien. Se sacó lentamente la ropa y se puso una camisola muy corta, dijo que me sentara en la coma apoyándome en la cabecera, ella se acostó también con sus ojos a la altura de mi ombligo y flexionó las piernas de una manera muy sexy que me dejaba ver desde su culo hacia abajo y los pies en la parte de arriba, sonrió y comenzó con el trabajo que tanto le apetecía, el &#8220;blowjob&#8221;. Saboreaba cada parte de mi pene y cada fluido que salía de él, lo chupaba con los ojos cerrados y a veces mirándome a los ojos. Se tragó el semen y dijo que lo pudo sentir venir por el largo de mi pene y que estaba &#8220;muy rico&#8221; nuevamente.</p><p>Gracias a Dios nuestros padres solo nos llamaban día por medio al celular, y nadie sospechó de nada. Ahora cuando hablamos por MSN me dice &#8220;tu leche es muy rica&#8221; seguido por un &#8220;jajaja&#8221;.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/mi-prima-la-caliente-me-la-chupa/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Dispuesta a consolarme</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/dispuesta-a-consolarme</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/dispuesta-a-consolarme#comments</comments> <pubDate>Fri, 20 Aug 2010 10:37:11 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Amor filial]]></category> <category><![CDATA[cam porno]]></category> <category><![CDATA[incesto]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[relatos de incesto]]></category> <category><![CDATA[relatos incesto]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[videos porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=376</guid> <description><![CDATA[Tengo una prima que es mi mejor amiga, se llama Diana, ella es tan lista que se ha ganado la confianza de todos mis tíos y hasta de mis papas, TODA la familia piensa que ella es tan madura para su edad (22años). Así que desde los viernes por la noche mi prima y yo [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Tengo una prima que es mi mejor amiga, se llama Diana, ella es tan lista que se ha ganado la confianza de todos mis tíos y hasta de mis papas, TODA la familia piensa que ella es tan madura para su edad (22años).</p><p>Así que desde los viernes por la noche mi prima y yo tenemos mi casa a nuestra disposición, ya que ella por ser (tan seria) (si !!! mjm) jajaja se queda conmigo hasta que vuelven mis papas.</p><p>Cada viernes, hacemos nuestras fiestas en mi casa, y como por armonía no paramos algunos de los amigos y amigas se quedan a dormir, pues de hecho nos reunimos no más de 5 parejas.</p><p>Si mal no recuerdo desde que tengo 17 años hemos hecho nuestras fiestas cada viernes, así que ya todos nos conocemos hasta la forma de roncar, jajajajaja motivo por el cual a veces nos encontramos a nuestros amigos en plena actividad sexual ahí en plena sala o en donde se les ocurra a ellos, y ya dejo de ser morbo para todos, los vemos y como si nada pasara, es muy normal que la gente tenga sexo no?</p><p>Uno de tantos viernes por la mañana me llama mi novio Gerardo y me dice que tenia que ir al DF a hacer unas compras, motivo por el cual no estaría ese fin de semana conmigo (mmmhhhh&#8230;) (suspiro).</p><p>Como para rematar mi depre llama una amiga de las que cada viernes nos juntamos, y me dice que no vendría a casa hoy por que se quedaría a cuidar a su abuela en el hospital, (quedan solo 3 parejas que hoy si van a venir).<span id="more-376"></span></p><p>En fin&#8230; vamos a intentar pasarla bien.</p><p>Informe a Diana de los cambios y se limita a decirme: Animo !!! no es tan grave, a lo que respondo yo&#8230; pues si wey, como a ti no te dejaran con las ganas, a ti te vale, y nos reímos.</p><p>Y dice Diana, pues si, pero si ese es tu problema, yo muy gentilmente te presto a Fernando (su novio) y es mas&#8230;. hasta de pilón yo !!!.</p><p>Ah caray !!! ¿Que dijo Diana o que entendí yo?</p><p>En mi mente solo iba resonando el comentario de Diana, que lejos de ofenderme me hacia sentir cosquilleos en mi ser, que querría decir Diana con eso de&#8230; HASTA DE PILON YO ?</p><p>Pilón si se lo que es (es como decir: &#8220;de regalo extra&#8221;)</p><p>Pero apoco ella también estaría a dispuesta a eso?????</p><p>Dudas, dudas y mas dudas ¿? ¿? ¿? ¿? …</p><p>Llego la noche, y de 3 supuestas parejas que vendrían, solo llegaron Diana y Fer, Nelly y Paco, y yo.</p><p>Preparamos nuestra carne asada, en el patio de la casa, bebimos, oímos música y platicamos y de pronto Paco se decide a retirarse y se van !!!</p><p>Que aburrimiento, mas hueva no podría tener yo, apenas eran casi las 12:30 la noche es muy joven ¡!!</p><p>Nos quedamos mi prima su novio y yo, y de pronto dice mi prima&#8230; Vero ven a ver lo que hacemos para que no te aburras y se rio.</p><p>Mientras ellos era puro beso y cachonedo rico, metiendo mano por aquí y por allá, yo me iba excitando, (extrañamente me pasaba eso, pues yo había ya antes visto hacer el amor a mi prima o a mis amigas en diferentes ocasiones)</p><p>Yo viendo de reojo mientras seguía tomando mi cerveza y sintiendo muy excitada cada vez más.</p><p>Cuando oigo la risa de Diana y se acerca a mi diciéndome: &#8220;esta triste la niña, por que no tiene pareja?&#8221; mientras iba deslizando su mano por mi seno y mordisqueando mi oído al mismo tiempo.</p><p>Que esta pasando? Era mi pregunta interna.</p><p>Sentí a Diana ir metiendo su mano entre mi blusa y darle un pequeño apretoncito a mi pezón, poniendo mi sangre a hervir como en olla de presión.</p><p>Voltee a verla y ella tenia ese semblante de lujuria y lascivia y solo nuestros labios se juntaron para darnos el mas tierno y excitante beso tan dulce que no podía dejar de jugar nuestras lenguas, llevándonos cada vez mas a desear seguir avanzando.</p><p>Parándome yo de la silla, prendidas en un beso nos seguimos acariciando, yo actuando solo por lujuria de tocar a una mujer.</p><p>Nos besamos por largo tiempo, nos tocamos nuestros sexos, nuestros senos y conforme intercambiamos besos y caricias nos fuimos despojando de nuestras prendas, ella me iba desvistiendo a mi y yo a ella, y seguíamos acariciándonos cuando de pronto sentí que Fer pegado a mi espalda me iba besando el cuello, mi espalda e iba sintiendo su miembro erecto en mis nalgas y sus manos tocando mi cuerpo sin perjuicios ni inhibiciones, Diana seguía masajeando mis tetas y frotando muy rico, riquísimo diría yo, mi panocha.</p><p>Sentía tanta humedad en mi panochita que jamás creí que uno se humedeciera tanto así.</p><p>Fer seguía besando y acariciando mi cuerpo mientras Diana fue recorriendo su lengua por mis pezones dando pequeños círculos en ellos y chupetones muy prolongados en mi pezón, yo no sabia si arquear mi torso o verla mamarme mis senos?</p><p>Combinaba las dos acciones y me sentía aun mas caliente y mas mojada.</p><p>Al arquear mi torso disfrutaba sus mamadas en mis senos.</p><p>Y al verla mamarlos disfrutaba también, era rico ver como los mamaba.</p><p>Fue bajando su lengua y se acomodo bajo mis piernas y fui sintiendo su lengua jugueteando con mi clítoris.</p><p>Lo hacia de la misma forma que había iniciado en mis pezones, dando circulitos y mamando muy prolongado también el clítoris.</p><p>Era tan rico que sentía un hormigueo en mi clítoris que sin remedio me vine y ella aprovecho para ir directamente a mi vagina y darme lengua y succionando mis fluidos me hacia no gritar, mas bien bramar de placer.</p><p>Fer en todo momento seguía dándome caricias y besos por donde podía ir acomodándose, creo que yo estaría lanzando la ultima gota de mi fluido cuando de pronto sentí que Diana rápidamente me inclina dejando mi culo expuesto y ella mete su lengua juguetona en mi ano, ohhhhhhhhhhhhhh!!!!!!! Ohhhhhhhhhhh que ricoooooooooooooooooo, mis piernas temblaban irremediablemente, aprovechando mi posición Fer me ofrece su pene para que se lo mame, claro!!!!! me prendí de el.</p><p>Mientras Diana iba dando placer a mi culito con su lengua experta y juguetona, creo que los jadeos míos con el pene de Fer en mi boca hicieron que Fer eyaculara borbotones de semen en mi boca.</p><p>Diana que conocía muy bien los gemidos de su novio supuso que ya habría eyaculado por que de inmediato se presento junto a mi a terminar de extraerle el semen a Fer y besarme comiendo así las dos la leche de Fer.</p><p>Diana y yo seguimos intercambiando besos y caricias y comencé a lamer su vagina mientras que ella y Fer se besaban y fui masturbando también a Fer mientras iba mamando a Diana que de pronto me pidió Fer que me acostara ahí mismo en la mesa del patio y ahí mismo me penetro, mientas Diana cabalgo sobre mi boca y se besaba con Fer, para mi era una locura todo delicia aquella oleada de placer, Fer volvió a eyacular y Diana bajo su rostro hasta mi vagina quedando en un riquísimo 69 y entre mamadas al pene de Fer y lengüetazos a mi panochita ella disfruto absolutamente de toda la leche de Fer.</p><p>Seguimos ahí en el patio descansando, fumando y bebiendo cerveza platicando lo bien que lo pasamos los 3, cuando en agradecimiento a la cogida tan rica que ambos me dieron fui a besar sus sexos volviendo a mamarles y lamerles con deseos de despertar el apetito sexual en ambos para disfrutar de nuevo tanto placer que se que se llega a sentir.</p><p>Cosa que no batalle tanto para que ellos reaccionaran.</p><p>Y ahora Diana recuesta a Fer para meterse todo su pene y lo cabalga como loca mientras yo cabalgo a Fer sobre su boca, besándonos y mamándonos nuestros pechos y lengüeteándonos los cuellos Diana y yo volvemos a iniciar intercambio de caricias de besos y de todo lo que una rica relación sexual te da.</p><p>Quiero ahora que Diana pruebe como coge Gerardo, espero con ansias que el viernes yo se lo pueda compartir.</p><p>Los cuatro juntos podemos divertirnos más !!!!</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/dispuesta-a-consolarme/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Todo en un dia</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/todo-en-un-dia</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/todo-en-un-dia#comments</comments> <pubDate>Tue, 17 Aug 2010 12:31:03 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Sexo Oral]]></category> <category><![CDATA[cam porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos pornograficos]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=366</guid> <description><![CDATA[-¿¿Es esa tu última palabra-pregunté muy enfadada-??. -¿¡QUIERES OÍR MI ÚLTIMA PALABRA!?. Su tono tan alto y amenazante que en otras ocasiones me había amedrentado solo consiguió enfurecerme más. -¿¿De veras es esa tu última palabra??. -Escúchame bien, ¡NIÑATA!. Más te vale olvidar esta charla si no quieres desatar una furia que solo has visto [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>-¿¿Es esa tu última palabra-pregunté muy enfadada-??.</p><p>-¿¡QUIERES OÍR MI ÚLTIMA PALABRA!?.</p><p>Su tono tan alto y amenazante que en otras ocasiones me había amedrentado solo consiguió enfurecerme más.</p><p>-¿¿De veras es esa tu última palabra??.</p><p>-Escúchame bien, ¡NIÑATA!. Más te vale olvidar esta charla si no quieres desatar una furia que solo has visto en la Biblia, ¿¡QUEDA CLARO!?.</p><p>-¡SÍ, SEÑOR TIRANO, CLARÍSIMO!.</p><p>Salí de su despacho dando un soberano portazo que retumbó por toda la casa. Estaba hecha una auténtica furia, cuando vi a Guillermo y Héctor salir de la habitación de éste último, que estaba a poca distancia del despacho.</p><p>-¿¡Se puede saber que ha pasado ahí dentro-preguntó Guillermo-!?.</p><p>-¡NADA!. Simplemente que he discutido con ese #@!!X%&#038;(no me atrevo a repetir aquel insulto) y la discusión se salió de madre.</p><p>-¿Pero va todo bien?.</p><p>-Sí Héctor, va perfectamente-repuse con sonrisa sardónica y mucha ironía-, y si me disculpáis, me iré al comedor, o a salita, o al jardín, ¡¡O A TOMAR POR EL PUTO CULO!!.</p><p>Me largué de allí echando leches queriendo aplacar mi mal genio y ellos se volvieron a su cuarto con mala cara por haberles gritado. Siempre fui muy temperamental. Decidí irme al balcón de fuera, a que el sol de la mañana me iluminase y se llevase mis malos humos. Tenía que pensar, pensar, pensar…si hubiera sido un dibujo animado, me hubiera dado cabezazos contra las paredes con tal de tener una idea. Me apoyé en el balcón y contemplé la inmensa panorámica de aquella casa de campo en la que me encontraba y en la que esperaba pasar un buen día al despertar. Al irse despejando mi cabeza, entré en razón y me fui a disculpar con Guillermo y Héctor por haberles gritado. Ellos quitaron hierro al asunto diciendo que todos nos solíamos acalorar al discutir y que era normal. Nos dimos un abrazo y me propusieron quedarme con ellos jugando en su ordenador una partida de &#8220;Need For Speed&#8221;, pero les dije que no, que tenía otros planes. Me fui a mi cuarto, y me quedé pensando en que tenía hasta la puesta de sol para cumplir la idea que accidentalmente había sido trazada.</p><p>Tres hombres en la casa, tres desafíos, a cada cual más difícil. Evidentemente, Guillermo y Héctor serían los primeros, y el otro con quien yo había discutido quedaba para el final. La cuestión era donde pillarlos a solas para someterlos, uno por uno, y así obtener lo que mi corazón ansiadamente quería. De los dos chicos, Héctor, que era el menor por año y medio, fue mi primer objetivo, no solo por ser el menor, si no por ser el más guapo. Su pelo era más de un castaño más claro que el de Guillermo, y sus ojos verdes más brillantes, sin contar con que aún tenía cierto aspecto de niño, mientras que el otro ya parecía todo un hombre. Con la ventaja que da saber las costumbres de unos y otros, yo sabía que a Héctor le encantaba pasar al menos un buen rato dando un paseo por el campo, y más si la mañana era soleada. Por fortuna, no tuve que esperar mucho para ver como salía a dar su paseo matutino. Le seguí con cuidado de no ser descubierta, viendo como se salió del camino e iba hasta una pequeña colina que le gustaba mucho, hasta que finalmente se echó en campo abierto a disfrutar la mañana y ponerse a soñar despierto. Con mucho sigilo me puse a su lado, y le vi con los ojos cerrados, lo que explicaba haber llegado hasta allí sin ser descubierta. Llevé mi mano a su bragueta e intenté desabrocharle la cremallera de sus pantalones.<span id="more-366"></span></p><p>-¿¿Pero que haces-preguntó al abrir los ojos y verme allí-??.</p><p>Le tapé la boca y le hice una mueca para que se callara. Le bajé la bragueta y hurgué dentro de sus boxers, sacándole al aire libre una polla decaída y fláccida. Con el pulgar me puse a pelar su cabeza y con los demás dedos se la masajeé, tomándome mi tiempo. En pocos segundos se le puso morcillona, una imagen que siempre me ha obsesionado. Cuando las pollas están morcillonas parecen enormes gusanos que luego quieren esconderse en el agujero. Al notar que jadeaba destapé su boca.</p><p>-¿Qué estás haciendo?, ¿no ves que nos pueden ver?&#8230;¿¡que quieres!?.</p><p>-¿No es evidente?&#8230;Quiero tu polla. Ahora relájate, que voy a hacerte sentir muy bien. Vamos relájate, déjate llevar…</p><p>No pude reprimir las ganas de besárselo, primero por encima del prepucio y luego por debajo, pelándosela con mucho esmero. Tras estar morcillona, se le puso semi erecta, y el calor aumentaba de forma lenta pero inexorable. Héctor había cedido a sus deseos y tenía libertad para seguir excitándole, lo que hice muy contenta. Por fin, después de varios besos y un par de lametones, mis caricias habían provocado el efecto deseado, y aquella polla se elevó orgullosa cual torre de ajedrez, esperando que alguien siguiera mimándola. Tras darle un pequeño beso en los labios a Héctor, acerqué mi cara y besé su glande una vez, y otra, y otra…La tenía bien sujeta con mi mano y no pensaba soltarla. El morbo de que pudieran vernos me excitaba más aún, me hacía humedecer entre mis piernas. Mirando a los ojos de Héctor, no podía parar de besarle su polla y de sacar la lengua dibujando círculos en su cabecita roja y recorriéndola de arriba abajo. Sus huevos, al tocarlos, se habían puesto muy duros.</p><p>-Para por favor…esto no está bien…no es bueno…aaarrgghh…</p><p>-¡Yo decidiré lo que está bueno o no!…Ahora calla y disfruta.</p><p>Puse mis labios en su polla, hice presión abriendo la boca y me la fui tragando. Tras meter el glande, el tronco le siguió con facilidad, hasta que mi nariz dio con su bajo vientre. Héctor profirió un prolongado gemido de placer y su cuerpo quedó como paralizado, relajándose con cara de satisfacción. Yo movía mi cabeza lentamente, probando el sabor de aquella polla con cada movimiento. Engullía, sacaba, tragaba, volvía a sacar…su sabor no me disgustaba, si no que me empezaba a gustar mucho. No estaba segura de cómo sabría, pero desde luego no era desagradable. Con mucho esmero seguí mamándola, evitando que me golpease la campanilla para no sufrir una arcada que diese al traste con todos mis planes. El poco grosor que tenía y su tamaño eran ideales, perfectos para mi boca. No quería dejar nunca de mamarla.</p><p>-Aaaaaaaaaaaahh dios míooooooooooooooo…si vas a mamármelo, deja que yo también te mame…por favor déjame chuparte la cuca…</p><p>Aunque no respondí a su plegaria con palabras, me incorporé poniéndome de rodillas y fui poco a poco girando 180º sobre él hasta quedar encima suyo, sin dejar de mamársela ni por un instante. Noté como me hizo a un lado el tanga y empezó a pasar su lengua por mi rajita, cuyo efecto fue devastador, haciéndome perder la noción de la realidad.</p><p>-Ooooooohh oooooooohh oooooooohh ooooooohh…uuuuuuuuufff que cosita más rica…sigue lamiéndome la pucha…no sabía que supieras hacer esto…aaaaaaah aaaaaaahh aaaaaaahh…</p><p>-Pero sigue mamándomela-protestó-. ¿No es lo que querías?.</p><p>&#8220;Cierto-pensé-, me estoy descentrando&#8221;. Reanudé mi tarea con rapidez, continuando la primera de las tres mamadas que tenía que dar a fin de conseguir lo que quería. Su polla estaba bien mojadita por mi saliva, muy caliente. Cada vez que la veía así de dura se me desbocaba el corazón. Estaba ansiosa por probar el sabor de su semen. Aceleré los movimientos y apreté con mis labios para excitarlo más, jugando además con la lengua, tratando de enroscarla alrededor de su tronco, haciendo como una serpiente por una rama. Mis maniobras hicieron que tuviera espasmos y gimoteos varios, eso sin que dejase de lamer en mi pucha. Sus gemidos al lamerme me indicaban que le faltaba poco para correrse. Ya estaba, ya estaba a punto…</p><p>-Oooooohh ooooohh oooooooooh ooooooooooooooooohh…</p><p>-Córrete Héctor…dame esa leche sabrosa…la quiero…</p><p>-Tómala…ahí la tieneeeeeees…¡¡AAAAAAAAAAARRGGHH!! ¡¡AAAAAAAAAAAAHHH!! ¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAHH!!&#8230;</p><p>Con gran éxtasis para mí, Héctor eyaculó en mi boca, lanzándome todo su semen caliente, llenándome la boquita en varios chorros. Me lo tragué como una golosa delante de él para que me viera bien, y le encantó la expresión de mi cara mientras lo engullía, parecía que estuviese sedienta. Luego volví a sentarme en su cara para ser presa de un orgasmo a base de lengua en mi pucha que me dejó chorreando por la pata abajo, y permanecí así hasta que él me limpió todos mis jugos y se los bebió del mismo modo que hice yo con su semen. Al haber conseguido lo que quería, me levanté de allí y me recompuse para irme.</p><p>-¿¡Qué!?, ¿¡me dejas así-preguntó perplejo-!?.</p><p>-Lo siento Héctor, pero solo quería beberme tu semen. No puedo ir a más, pero te cito hoy a las diez y media en el comedor de casa. No te olvides. ¡Ah!, y no le digas a nadie lo que ha ocurrido.</p><p>-Pero no puedes dejarme así. Héctor Jr. tiene ganas de jugar-protestó-.</p><p>-¡Pues que juegue con Anita, la tu manita!.</p><p>Le dejé de una pieza, mientras yo volví a casa satisfecha, pues ya había tachado a uno de la lista, y solo quedaban dos. Justo al volver al camino de piedra para regresar a casa, un hombre mayor, que al parecer nos vio en la distancia, se me quedó mirando unos segundos y le devolví la mirada.</p><p>-¿Es que tengo monos en la cara?.</p><p>-Si tanto te gustan las vergas, yo tengo una bien buena para ti-dijo bajándose la cremallera-.</p><p>-Ande abuelo, a mí me interesan las cerezas, ¡¡no las uvas pasas!!.</p><p>Todo ofendido se giró dándome la espalda y siguió caminando hasta perderse en la distancia, mientras yo no podía dejar de reír. Volví a casa dando saltos de alegría, preparando mi segundo asalto. ¿Cómo podía chupársela a Guillermo?, ¿en que momento dispondría de la ocasión de paladear aquella polla?.</p><p>Al entrar en el pequeño patio exterior de casa, recordé que Guillermo, en lugar de ducharse según se levantaba por las mañanas, solía hacerlo poco antes de comer, ya que le gustaba estar en pijama dibujando, jugando al ordenador, ó simplemente haciendo el vago. Al mirar mi reloj de pulsera, calculé que tendría hora y media hasta ese momento, con lo que pasé casi todo el tiempo recreándome en la sensacional felación que le hice al pobre Héctor, del que supuse tardaría algo más en volver a casa por el estado en que quedó jajajaajajaja…Mi alegría se terminó cuando recaí en un problema: si quería mamársela a Guillermo, y tenía que hacerlo en el baño, ¿cómo lo hacía para que nadie entrase en el baño y nos pillase in fraganti?. Reflexionando sobre ello, de repente tuve una idea genial y riéndome sin parar me llamé estúpida por no haber pensado antes en ello: ¡se la mamaría en la ducha!.</p><p>Me fui a mi cuarto para desvestirme y ponerme un albornoz, facilitando la tarea de desnudarme para meterme en la ducha con él. Tuve que esperar bastante hasta que él se metió en la ducha, y pasé ese tiempo fantaseando con ganar mi ansiado premio y disfrutar de él en adelante. Tanto estuve perdida en mis fantasías que casi me pasó el tiempo, por lo que me di prisa y fui hasta el baño, donde él ya estaba duchándose. Por las cortinas pude vislumbrar que estaba enjabonándose la cabeza, por lo que tenía los ojos cerrados. Me quité el albornoz y lo puse en la percha debajo del suyo, para que si alguien entraba no se descubriere mi presencia. Aparté las cortinas sin hacer mucho ruido y entré. El agua estaba un pelín demasiado caliente, pero era soportable. Estaba justo delante de él, y como pude, me arrodillé para tener su polla delante de mi cara. Me sorprendió ver que ya la tenía algo morcillona, y supuse que se debió por la acción del agua. Llevé mi mano a sus huevos y la otra a la base de su pito. Evidentemente notó que algo pasaba y al abrir los ojos me vio allí, desnuda y tocándole la polla con ojos saltones.</p><p>-¿¿Pero de donde sales tú-preguntó sobresaltado-??.</p><p>-Ssssssssssshh…calla loco, que pueden descubrirnos.</p><p>-¿¡Pero que diablos quieres!?.</p><p>-Tú cállate, que voy a darle mimos a tu monstruo de un solo ojo.</p><p>-¿¡TE HAS VUELTO LOCA!?.</p><p>-Pues, para tu información: sí.</p><p>Si Héctor tenía un miembro fino y largo, el de Guillermo era más grueso, y eso que no estaba totalmente empalmado. Llevé mi boca hasta él, besando su tronco, dando pequeños besos por todas partes hasta llegar a la roja punta, que estaba casi oculta. Tal y como hice con Héctor, deslicé la piel de su prepucio para verla en todo su esplendor y al hacerlo me llevé la gran sorpresa. ¡Anda la hostia!, ¡mi maaaadre!: al pene de Guillermo aún no lo habían operado de fimosis, por lo que no podía bajar del todo la piel. Al mirarlo, él se mostró muy avergonzando, casi se echó a llorar.</p><p>-No digas nada, por favor-sollozó sin siquiera mirarme-…</p><p>-Yo…lo siento, no lo sabía…pero no pasa nada ¿vale?&#8230;</p><p>-No me mires…no quiero que me mires así…y no lo cuentes…mi padre tuvo miedo de quitármelo…dijo que podrían quedar secuelas…</p><p>Aquello me extrañó, pues Héctor no tenía fimosis.</p><p>-¿Y Héctor está igual que tú-pregunté en tono inocente-?.</p><p>-No. Él insistió tanto que lo convenció para que le dejara operarse, pero yo nunca tuve valor para hacerlo.</p><p>Si bien me quedé sorprendida por aquello, lo cierto es que jamás había tenido la oportunidad de mamar una polla con fimosis, de modo que aquello fue un punto añadido para mí, por lo que continué lamiendo su glande.</p><p>-Pues no te acomplejes, que eso no me importa. Es más, me excita.</p><p>-Basta, no sigas…¡¡basta he dicho!!.</p><p>-¡De eso nada!. Tú te callas y te aguantas.</p><p>Con mis manos continué acariciando sus huevos, con mi lengua lamía insistentemente su glande y con mis labios le besaba la polla incansablemente para conseguir la tan deseada erección. De su estado morcillón saltó al siguiente, lo cual me ayudó a acariciársela. El roce del agua en su miembro le daba un toque de frescura muy apetecible. No solo era mi primera felación a un pene con fimosis si no también la primera que hacía en la ducha. ¡¡Y entonces se abrió la puerta del baño!!.</p><p>-Hola Guillermo. Acaba pronto que en seguida vamos a comer.</p><p>-Sí, acabaré en seguida-contestó con voz temblorosa-.</p><p>Le miré intensamente, haciendo un gesto con el dedo en mis labios de que callase e hiciera que se duchaba sin más. Le puse de espaldas a la cortina de la ducha, con lo que su cuerpo tapó el mío, de modo que me salvé. En lugar de esperar a que el #@!!X%&#038; con el que había discutido se largara para seguir la operación, seguí haciéndolo con él delante. El que me pudiera descubrir me puso a tope. Lamí los huevos de Guillermo, pasé por su prepucio hasta su glande y finalmente me la llevé a la boca al ver como la tenía de dura. El grosor que tenía era considerable, un poco más y me hubiera sido difícil poder metérmela en la boca. Guillermo se mordía los labios procurando no chillar de placer con aquella mamada y así levantar sospechas en nuestro inesperado invitado en el cuarto de baño, el cual había acabado de orinar.</p><p>-Anda Guillermo, deja de cascártela y acaba de una vez-bromeó-.</p><p>-Sí…acabo enseguida…</p><p>Se fue cerrando la puerta y Guillermo dio un suspiro de alivio.</p><p>-¿¿Estás loca??. Podrían habernos pillado, ¿y entonces que pasaría?.</p><p>-¿Pero no nos descubrió verdad?. Tú relájate y disfruta de una puta vez.</p><p>Llevada por el momento la engullí toda en mi boca, sacándola por completo, volviendo a engullirla. Después la volví a sacar al tiempo que se la meneaba un poco, después volvía a tragarla…él estaba en éxtasis por mis maniobras de experta que tan bien aprendí de mi maestro. Me encontraba en el cielo, y a Guillermo lo estaba llevando a él meditante mis lengüetadas y mis besos. Sus gemidos se hacían más roncos, más prolongados, y supe que estaba a punto de correrse.</p><p>-¿¿Por qué lo haces??&#8230;aaaaaaahh aaaaaahh aaaaaahh…¿por qué?&#8230;aaaahh aaaaaahh aaaaaaahh aaaaaaaaahh…</p><p>-Mmmmmm mmmmmmmm mmmmmmm mmmmmmm…¿Qué importa el porqué?&#8230;a ti te gusta…y a mí me apasiona…MMMMMM MMMMMMMM MMMMMMM MMMMMMMM…</p><p>-Aaahh aaaaaaaahh ¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHH!!&#8230;</p><p>Abrí bien la boca, se la meneé con rapidez y los chorros de su semen se posaron con fuerza en mi lengua, que fueron acogidos con un tremendo goce. Me volví a meter su glande en la boca para tragármelo bien todo y le miré fijamente a los ojos para que viera como me lo tragaba, y a pesar del momento, no pude si no tener un arrebato de compasión por la cara de sufrimiento que estaba teniendo. Como pude me incorporé y le di un beso en los labios.</p><p>-No llores ¿vale?&#8230;ya ha pasado-dije abrazándole-…vamos alégrate…</p><p>Él estaba incapaz de hablar, así que pensé rápidamente un método para sacarle de aquel trauma que le estaba consumiendo.</p><p>-Eeeeehh…venga, ven a mi cuca…puedes chupármela hasta hacer que me corra como yo te hice correrte a ti…disfrútame, ¿de acuerdo?.</p><p>-¿Y podré hacerte el amor?.</p><p>-No-contesté en seco-. Lo lamento, pero no puedes, aún no.</p><p>-¿Pero por qué…?.</p><p>-No, no hay un porqué. Simplemente no puedes, pero te dejo chuparme.</p><p>Me separé un poco de él y abrí mis piernas para mostrarle mi cuca. Separé mis labios vaginales y se los mostré sin pudor alguno, asintiendo con la cabeza. Aunque reticente al principio, luego sí se agachó y posó su boca en ellos, dándome besos, lametones, dedos, chupando, lamiendo, probando el sabor de mis jugos. El agua de la ducha nos mantenía bien calientes, aunque nosotros ya íbamos servidos de calentura jajajajajaa. Aquello me estaba poniendo a tono, la lengua de Guillermo me estaba penetrando lentamente, tomando su tiempo para explorarme, dibujando letras, recorriendo el abecedario y llevándome a la locura: A, B, C…G, H, I…y seguía haciendo más y más letras…oooooohh díos mío, no sabía que algo tan simple como las letras del alfabeto pudiera dando tanto placer.</p><p>-Aaaaaaaaaahh aaaaaaaahh aaaaaaaaaahh aaaaaaahh aaaaaaaahh…Guillermo, Guillermoooooooooooooo…lámeme más, sigue lamiendo…que bueno eres…esto es la gloria…es el paraísoooooooooo…aaaaaaahh aaaaaahh aaaaaaahh…</p><p>Sus manos se posaron en mi culo y me lo tocó todo lo que quiso, atrayéndome hacia su boca, frotando su nariz con mi escaso pubis, adueñándose de mi clítoris para jugar con él a su antojo. Las sensaciones que me producían eran de infarto. Este chico era mejor lamedor que Héctor, mucho mejor. Me derretía en sus manos, mis jugos ya salían como agua de manantial, y él lo degustaba con pasión. Tan caliente estaba que deseaba ser presa de un orgasmo tan fuerte que le chorreara en su cara. La punta de su lengua probó mi clítoris, luego se hundió en mi cuca empapada, volvió a mi clítoris, me penetró con ella y ya no salió hasta que totalmente ida acabé gozándolo a lo loco. Mis jugos le chorrearon y bebió cuanto pudo, besándonos luego y dándome a probar el sabor de mi excitación. Besé su frente y le dije que no siguiese pasándolo tan mal, que hacer aquello era maravilloso, que no debía sufrir por ello. Guillermo asintió con gesto sombrío y cerró el agua de la ducha. Salimos, nos secamos el uno al otro y nos vestimos con los albornoces.</p><p>-Sssssssssshhhh-le dije-, nada de contarlo a los demás. Te cito en el comedor a las diez y media de la noche.</p><p>-¿Por qué?.</p><p>-Ya hablaremos entonces. Ahora, ¡¡chitón!!.</p><p>Salí primero que él, sin levantar muchas sospechas. Héctor ya había vuelto a casa y me miró con disimulo guiñándome un ojo. Yo pasé de él y fui a mi cuarto, vistiéndome y secándome el pelo a conciencia, peinándome y poniéndome un poco guapa. Al salir no daba la impresión de haberme duchado, de modo que ni Héctor ni mi odiado rival se percatarían de lo ocurrido con Guillermo. Comimos un tanto incómodos, pues poco hablaron entre ellos. Parecían ensimismados, como si un pesado candado en la boca les hubiese enmudecido. Eran las 15:30 de la tarde, y aún me quedaban varias horas para chupar la última polla de la casa, la del #@!!X%&#038; que sin pretenderlo me había desafiado. ¿Dónde podría cogerle por sorpresa?, ¿en su despacho mientras trabajaba?, ¿en la cocina si iba a beber algo?, ¿en el balcón de fuera?, ¿en el jardín?, ¿mientras se echaba la siesta?&#8230;¡Un momento!: ¿siesta?. ¡¡Pues claro!!.</p><p>Él solía echarse a dormir todas las tardes una ó dos horas, según el día, y también solía cambiar: a veces dormía en el sofá, a veces en la cama. Lo que más me preocupaba era a que hora se dormiría, pues no tenía horario fijo. Otro punto a tener en cuenta era que no estaba segura de si era de sueño pesado o ligero, ummmmmmm…No lo tenía nada fácil, pero no me rendiría. Guillermo y Héctor supuse que, por estar de vacaciones, al igual que yo, se pasarían la tarde encerrados con el ordenador, viciando a los videojuegos hasta quedarse con los ojos rojos y vidriosos, por lo que me despreocupé de ellos totalmente.</p><p>Las horas se me hacían eternas mientras esperaba a que se fuera a dormir, pues no tenía nada que hacer. A eso de las cinco y media, seis de la tarde, probé a salir de mi cuarto y fui a la salita, donde, tal y como esperaba, allí se encontraba, plácidamente dormido. Me sorprendió que a pesar de haber una chica en su casa, yo, él estaba durmiendo en ropa interior, sin pantalones ni nada. En fin, que me lo puso más fácil. Miré su cara unos instantes y viéndolo así no parecía el gruñón que era, incluso me parecía guapo, con aquel pelo negro ladeado y sus bonitos ojos azules, cerrados en gesto tierno como si tuviera un hermoso sueño. Fui hacia él y metí la mano por sus gayumbos, palpando lo que parecía ser una hermosa polla. Al sacarla de su funda, vi que estaba caída, así que con cierta lentitud y cariño acaricié sus huevos con mi mano derecha, mientras que con la izquierda se la acaricié bien para ponérsela morcillona. ¡¡Madre mía!!. Estando morcillona ya era más grande que la de Guillermo y Héctor. Se me puso la piel de gallina solo de pensar en como se le pondría al ponerse totalmente erecto. Siendo como era el hombre de la casa, era evidente que tenía que ser el mejor dotado, y no me equivocaba. Las venas se le marcaban como surcos, dotándole de una potencia monstruosa. Viéndola así me imaginé que si me la hubiera puesto encima me hubiera aplastado jajajajaja. Me relamí varias veces, humedeciendo mis labios para poner engullirme esa maravilla, y empecé por besárselo. Él comenzó a gemir, pensando quizá que estaba teniendo un sueño erótico ó algo así, pero de sueño nada.</p><p>Deslicé la piel con suavidad pude comprobar que aquello, en efecto, era todo un Señor Pollón que debería medir no menos de 23 centímetros de largo. Solo de pensar que esa polla podría follarme hizo que mi cuerpo temblase de placer, pero despejé mi cabeza de fantasías para seguir chupando. Mi boca besó su tronco por arriba y por abajo, por todos lados, mis labios se regocijaban con el sabor que tenía, y mi lengua juguetona era un ascensor que la recorría de los huevos al glande y viceversa, así varias veces. En poco tiempo pasó de estar morcillona a estar erecta, saltándose la semi-erecta del tirón. Mis ojos contemplaron maravillados aquella torre de babel. Altiva, palpitante, venosa, gruesa…era mi sueño hecho realidad. Por fin había encontrado la polla con la que morirme de placer. Los gemidos él se hacían más intensos, más prominentes, pero no se despertaba, y esbocé una sonrisa divertida viendo lo morboso de la situación. Su polla firme y dura estaba ardiendo en mis manos, era como un brasero a lo bestia, y yo no pude aguantar las ganas, así que abrí mi boca todo lo que pude para tragármela e intenté cumplir el plan. Mis esfuerzos por metérmela en la boca me excitaban muchísimo, y cuando su glande entró del todo, siguió su tronco, aunque me fue imposible metérmela toda, lo que me excitó aún más. Adoro los retos difíciles.</p><p>Arriba y abajo, arriba y abajo, arriba y abajo…enroscando la lengua alrededor…pasándola por su cabecita roja y palpitante…pasando por encima de cada vena, de cada surco…usando la mano para afianzarme a ella…pajeándole un poco para mantener la excitación…mi boca abierta de par en par para recibir aquel pesado y delicioso instrumento…el sabor de su polla en mi boca…su calor…mentiría descaradamente si dijera que aquello no me gustaba. ¡¡Me encantaba!!. Mmmm mmmmmmm mmmm mmmmm…la chupada que le estaba dando me tenía abstraída, solo vivía para chupar y tocar esa pedazo de polla que anhelaba se metiese dentro de mí y me destrozase, que me volviera loca de sexo. Cada vez estaba más acalorada, más caliente…¿Cómo no iba a estarlo con semejante ariete visigodo en mi boca?. Mmmmmm mmmmm mmmmmm mmmmmm mmmmmm uuuuuuufff que rica mamada le hacía, era la mejor de cuantas había realizado en mi vida. Varias veces me la metí todo lo que pude en la boca, pero aún le quedaban fuera entre 4 y 6 centímetros. Ya la notaba durísima, tan candente como unas tenazas al rojo vivo. Tenía que correrse de una vez, ya no aguantaba más para tragarme su semen…Vamos, córrete, córrete…</p><p>Se contorsionó en el sofá, removiéndose de forma espasmódica, y así supe que ya le estaba viniendo. Aquello me animó y redoblé esfuerzos, chupando más rápido, más fuerte, más intenso, lamiendo sin parar…fuerte, rápido, intenso, fuerte, rápido, intenso…sí, asíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…</p><p>-Mmmmmmmm mmmmmm mmmmmm mmmmmmm mmmmmmmm mmmmmmmmm AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHH…</p><p>El grito que lanzó anunció a bombo y platillo su orgasmo. Abrí mi boca y sus chorros salieron a toda pastilla, todos directos a mi boca. ¡¡Me estaba inundado!!. Su eyaculación era interminable, no paraba de manar semen, y justo entonces, para mi alegría ¡¡despertó!!. Se incorporó sobre el sofá, me vio con la cara de su leche y ante él me la tragué guiñándole un ojo.</p><p>-¿¿¡¡Qué has hecho, pequeña puta!!??.</p><p>-Pues comerme una lubina al horno con guarnición, no te digo…¿¿pero qué coño crees que he te hecho, atontado??..¡¡Te la he mamado, tonto l’haba, y me lo he tragado todo!!.</p><p>-¡¡Zorra irresponsable!!. Ya verás…</p><p>-¡QUÉ!, ¿¡QUE VOY A VER!?. Venga dime, ¿qué voy a ver?.</p><p>Al cortarle en seco no supo que decir.</p><p>-Eso está mejor. Te cito para las diez y media en el comedor, y ni una palabra a los otros dos.</p><p>-Pero como te atreves a…</p><p>-¡¡A callar!!.</p><p>Me levanté de allí dejándole atónito, y me largué a mi cuarto totalmente feliz. ¡¡Lo había conseguido, se la había chupado a los tres!!. Ya solo era cuestión de esperar a las diez y media, cuando fuera de noche, para que todo tuviera sentido, y que curioso, las horas me pasaron voladas para que llegó la hora y vestida solo con el albornoz, el cual no llevaba atado para dejar a la vista mis encantos, me senté en la cabecera de la mesa a esperarles. Por un instante me sentí como Emmanuelle en sus películas, al recordar la imagen de ella sentada en una silla grande semi desnuda. Tuve un escalofrío de gusto al compararme con ella. Los tres llegaron casi a la vez, y se quedaron de piedra al verse allí juntos.</p><p>-Hola chicos, pasad. Sí, os cité a los tres aquí a la misma hora. Tenemos mucho de que hablar.</p><p>-¿Ah sí?, ¿cómo qué?.</p><p>-Como por ejemplo, que vosotros tres estáis fatal. Y perdona que te diga, pero Guillermo y Héctor no lo están llevando bien, y tú menos, Vicente.</p><p>-¿Y tú que sabes?.</p><p>-Yo lo sé todo-repuse con saña entre dientes-, mi padre me lo contó después de la última vez que estuvo aquí. Sé todo lo que necesitaba saber. Bien, como recordaréis llegué aquí hace 24 horas para pasar el verano con vosotros. Esta mañana acudí al despacho de quien ya sabéis-dije señalándole con la mano- y le conté las verdaderas intenciones de mi visita. Por eso discutíamos chicos…</p><p>-¿Qué intenciones-preguntó Guillermo a Vicente-?.</p><p>Éste no respondió.</p><p>-Silencio…bien, yo contestaré-dije levantándome y yendo hacia ellos-. Mis verdaderas intenciones son dos: erradicar vuestros males…</p><p>-Eso no lo veo algo malo-comentó Héctor-…</p><p>-…Y que los tres os paséis el verano follándome como cosacos.</p><p>Vicente quedó impasible, los otros dos pusieron cara de póker.</p><p>-Sí chicos, eso quiero, pero a éste individuo de aquí no le gustó nada la idea, y empezó la discusión. Discutimos, seguimos discutiendo, así largo rato, y entonces dijo algo que provocó que os la chupara a los tres, porqué os la he mamado a todos-aclaré-. Venga, Vicente, repite lo que me dijiste…</p><p>-¿Qué fue lo que le dijiste-preguntó Guillermo-?.</p><p>-Sí, ¿qué fue-repitió Héctor-?.</p><p>-¿No te atreves-pregunté, viendo que seguía mudo-?. De acuerdo, esto es lo que dijo: &#8220;Solo podrías conseguir que te follemos si antes del atardecer nos la mamas a los tres por separado, ¡Y ESTA ES MI ÚLTIMA PALABRA!&#8221;.</p><p>-¿La animaste a&#8230;?&#8230;</p><p>-¡¡Yo no la animé a nada Héctor-repuso Vicente enfadado-!!. Se lo dije para desalentarla, nunca imaginé que se lo tomaría en serio.</p><p>-Pues me lo tomé muy en serio, y en cierto modo te doy las gracias por ello. Tu reto consiguió que hiciera en un solo día lo que de otro modo me hubiera costado una ó dos semanas de esfuerzo. De no ser por ello ahora no estaríamos aquí.</p><p>-…Por eso no querías follar cuando me la mamaste en la ducha…</p><p>-…Ni a mí cuando me lo hiciste al aire libre, en la colina…</p><p>-Sí, quería hacerlo según sus reglas. Ya que lo conseguí, se acabaron los pudores, y por fin podré libraros de vuestros traumas.</p><p>-En esta casa no hay traumas-dijo Vicente en tono seco-.</p><p>-¿De veras-pregunté airadamente-?&#8230;¿Y entonces porqué Héctor pasea todas las mañanas y se echa en el mismo campo en que su madre lo hacía cuando iban juntos?, ¿porqué Guillermo se sigue duchando a la misma hora en que lo hacía su madre cuando antes lo hacía nada más levantarse?, ¿y por qué tú te sigues echando la siesta cuando antes pasabas las tardes con tu esposa jugando a las cartas o en plan cariñoso?&#8230;</p><p>Ninguno supo que decir.</p><p>-Hace ya año y medio que Margarita murió de aquel accidente de coche, y aún seguís sin superarlo. Dios, es como si no la dejarais descansar. Por eso estoy aquí, para remediarlo.</p><p>-¿Y que remedio tienes pensado, eh?, ¿cuál es el remedio-preguntó Héctor-?.</p><p>-¿Es que no lo veis?. ¡¡YO SOY EL REMEDIO!!.</p><p>-Ahora mismo llamo a tu padre y te vuelves a casa con él.</p><p>-Adelante Vicente, llámalo, pero pierdes el tiempo, él ya lo sabe. Fue idea mía venir. Él lo sabía cuando me dejó aquí, sabía lo que yo iba a hacer.</p><p>-¿¡Y lo permitió!?.</p><p>-Teniendo en cuenta que llevamos dos años haciendo el amor y que él ha sido mi maestro en el sexo, no fue difícil convencerle. Por eso quería venir, para que vosotros también me disfrutarais y dierais libertad a vuestras pollas…&#8221;Finas y gruesas, rugosas y lisas, curvadas y rectas, largas y cortas, venosas y llanas, grandes y pequeñas, acompañadas y solas, ¡¡yo adoro todas las pollas!!&#8221;-recité de memoria el pequeño pareado que era mi leit motiv sexual-.</p><p>-¿Pero no ves que es inmoral-siguió preguntando con la misma cara de asombro que los demás ante mi pequeña declaración de intenciones-?.</p><p>-¿Por qué?.</p><p>-¿El que nosotros tengamos 18 años y medio, 20 y 41, y tú 16 no te importa?.</p><p>-No, para nada-respondí con naturalidad a dos pasos de ellos, quitándome el albornoz para que me vieran desnuda-.Ya tengo edad para consentir.</p><p>-Y exceptuando el hecho de que te acuestes con tu padre, que ya es bastante grave de por sí, ¿el que seamos tu tío y tus primos tampoco importa?.</p><p>-No tío Vicente, para nada. Y ahora, caballeros, vamos a la cama, a follar como conejos. Quiero que me miréis a mis intensos ojos pardos mientras me besáis, que acariciéis mi larga y ondulada melena azabache, que beséis mis sonrosados labios, que chupéis mis pezones nacarados y lamáis mi palpitante vulva, que miméis y améis todo mi cuerpo. Quiero vuestras pollas por todos mis agujeros. ¡Ah!, y permite a Guillermo que se opere de fimosis como se lo permitiste a Héctor, no sabes lo mucho que eso le traumatiza.</p><p>-No, de eso nada. A mí me lo hicieron con 10 años y me dolió muchísimo. No quiero que pasen por lo mismo.</p><p>-Ahora es diferente, y si no mira a Héctor. A él se lo permitiste y no le dolió-comenté, mientras Héctor asintió afirmativamente a lo que dije-, así que le dejarás operarse. ¿Está claro?.</p><p>-Pero…</p><p>-¿¡ESTÁ CLARO!?.</p><p>-Sí, clarísimo-me respondió Vicente con timidez-.</p><p>-Bien, y ahora llevadme a la cama, y folladme.</p><p>-Como quieras, Natalia…</p><p>Esa primera noche no dormimos. Estuvimos follando sin parar. Con tres pollas para mí, nunca follé tanto. Para cuando me marché, los tres estaban curados de todos sus males y eran hombres completamente nuevos. Fueron los mejores meses de mi vida.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/todo-en-un-dia/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>La separacion de juan y marta</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/la-separacion-de-juan-y-marta</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/la-separacion-de-juan-y-marta#comments</comments> <pubDate>Tue, 13 Jul 2010 14:57:22 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Orgia]]></category> <category><![CDATA[cam porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[videos porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=335</guid> <description><![CDATA[Después de que Juan y Marta se separaran, la relación continuó con él, mas que nada por que la unión inicial vino de que éramos compañeros de trabajo desde hacia muchos años, y una cosa lleva a la otra, acabando siendo buenos amigos los 4, lo que a pesar de las labores de intermediación que [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Después de que Juan y Marta se separaran, la relación continuó con él, mas que nada por que la unión inicial vino de que éramos compañeros de trabajo desde hacia muchos años, y una cosa lleva a la otra, acabando siendo buenos amigos los 4, lo que a pesar de las labores de intermediación que hicimos, no fue posible evitar que se separaran, una separación traumática ya que se debió a que ella le era infiel con otro hombre.</p><p>Un año después de todo esto, decidimos mi mujer Ana y yo hacer una escapadita de carnaval a un pueblo de la costa, saldríamos el viernes hasta el domingo, lo habíamos planeado todo, tendríamos los niños con los abuelos, podíamos salir antes del trabajo para no llegar muy tarde. El martes anterior, ya era tarde, Ana y yo estábamos acabando con los últimos detalles del plan cuando llamaron a la puerta, era Juan. No era nada extraño que viniera a aquellas horas, de hecho, nosotros se lo proponíamos para que no se sintiera tan solo, habitualmente le invitábamos a tomar algo, charlábamos un ratito y en un par de horas se iba.</p><p>Nos encontró haciendo los preparativos, el nos ayudó proponiendo sitios ya que lo conocía muy bien, el pueblo era cercano a donde acostumbraba a veranear de adolescente, entre charla y explicaciones, Ana le propuso que se apuntara, yo no tenía muchas ganas, pensaba dedicar estos días a reencontrarme con mi mujer, la rutina, el trabajo y los niños habían convertido nuestra relación en rutinaria y quería cortar aquel circulo vicioso y poder disfrutar ambos de dos días de diversión y pasión, pero la propuesta ya estaba echada y como era de suponer, Juan aceptó.</p><p>A las cuatro en punto de la tarde ya teníamos el coche cargado, ella en su maleta había colocado todo tipo de ropa sexy, tres tangas y tres sujetadores a juego, una camisa de dormir que se combinaba con una especie de calzón todo ello de color verde pero que transparentaba casi totalmente, una falda cortísima junto a una blusa sin espalda y con un escote de hipo, como ropa para el viaje se puso una falda ancha y cómoda combinada con un jersey blanco de cuello alto. vi que cogió enseguida de que se trataba el fin de semana y estaba encantada, además, su cuerpo lo agradecía, Ana, sin ser espectacular, tenia un cuerpo que era capaz de desviar la mirada de muchos hombres, especialmente cuando aprovechando las vacaciones, se vestía con ropa sexy.<span id="more-335"></span></p><p>Recogimos a Juan en su casa, teníamos 100 km de carretera por delante y quería llegar antes de las 6, por el camino charlamos de las cosas que podríamos hacer, locales, etc.</p><p>El hotel escogido era impresionante, justo delante del mar, en la parte antigua del pueblo y cerca del muelle, todo lo que se puede esperar para un fin de semana, pero nada es perfecto, al ir a registrarnos resulta que entendieron mal, no habían reservado una habitación individual y una doble, si no que habían entendido una habitación para 3, pero dada las fechas, no quedaba nada libre.</p><p>Yo no estaba dispuesto a pasar por aquello, por lo que pedí hablar con el director, este, muy amable, me dijo que no podía solucionar el problema por no tener mas habitaciones, pero me dijo que como parecía que la culpa era suya, nos cambiaba la habitación por una de lujo.</p><p>Totalmente decepcionado decidimos que era mejor aprovecharlo, la habitación era perfecta, amplia, una cama de dos metros, un sofá espectacular que seria la cama de Juan, una televisión con todos los canales, un cuarto de baño mas grande que la habitación de nuestra casa con un yacutzi que cabían cómodamente 4 personas, el único inconveniente es que no éramos dos si no tres, y para mis planes, Juan sobraba.</p><p>Ana se lo tomó mejor que yo, me decía que si las cosas no habían salido como pensábamos, lo peor que podíamos hacer era echarlo todo por la borda, que teníamos que aprovechar los días y posarlo lo mejor posible, Juan, por su parte, no dejaba de decir que lo sentía mucho y que esperaba no incordiarnos demasiado.</p><p>Como teníamos que tirar adelante, decidimos llamar a un restaurante para reservar mesa, así lo hicimos, Ana se fue al lavabo a ducharse mientras Juan y yo mirábamos la televisión. Como Ana tardaba en salir y no oía nada, tuve curiosidad por ver que hacia, me levanté, abrí la puerta y estaba en el yacutzi semidormida, el agua tenia espuma, lo que cubría todo su cuerpo por lo que decidí llamar a Juan para que viera como estaba mi mujer, entró, en aquel momento Ana despertó y nos vio, primero se sintió algo incomoda, supongo la sorpresa de estar desnuda en una bañera y nuestro amigo a mi lado viéndola, pero cuando se dio cuenta que la espuma tapaba su cuerpo se calmó y esbozó una picara sonrisa diciendo:</p><p>Juan, déjanos solos</p><p>Juan, obediente, se fue pero dejo entreabierta la puerta lo suficiente como para poder ver desde fuera, no se si Ana se había percatado. Me desnudé y entre en el yacutzí, Ana, por debajo del agua jugaba con mi polla lo que consiguió que me excitara enseguida, jugué con su clítoris que para facilitarme la labor, abrió inmediatamente las piernas. Como conozco perfectamente su cuerpo, se como hacer que gima de placer con su botoncito, en unos segundos se escapó de su boca los primeros, no tenia ni idea de que hacia Juan ni donde estaba, pero sabia lo que oía, cuando Ana folla, no es precisamente silenciosa, y jugando con su clítoris arranque su primer orgasmo. Ella quiso que la penetrara y yo también, claro. Se colocó encima mío, sus tetas salían del agua y mientras ella subía y bajaba penetrada por mi polla, me comía sus pezones hasta que ambos nos corrimos simultánea y ruidosamente.</p><p>Juan tenia que haber oído todo lo que pasaba, además, si se hubiera acercado a la puerta, habría visto las tetas de Ana mientras me follaba, pero no tenia ni idea de si lo había hecho.</p><p>Ana me dio un beso comentándome que a pesar de estar Juan, también nos lo podíamos pasar bien.</p><p>Me coloqué un batín y salí del lavabo mientras ana se acababa de arreglar, Juan no comentó absolutamente nada, estaba viendo la televisión como si no hubiese pasado nada, me senté a su lado y la conversación giró entorno al partido de fútbol que en aquel momento daban por uno canal de deportes. A los 10 minutos salió Ana, también con un batín y una toalla en el cabello, en la mano llevaba su ropa y la mía que había dejado tirada al desnudarme rápidamente.</p><p>Juan nos dejó para irse a duchar, Ana preparó su ropa y yo la mía, ella se puso uno de sus tangas rojos que sabia que era mi preferido, con un sujetador del mismo color y como vestido uno tipo tubo que le ceñía el cuerpo y además era muy corto. Conseguí que se lo pusiera sin sujetador, así alcanzaba la máxima belleza y estaba impresionante. Nos vestimos confiando que Juan no saliera de la ducha, de lo contrario nos hubiese encontrado en pelotas, pero no pasó. Cuando estábamos ya casi apunto, Ana necesitaba un peine que tenía en el lavabo, llamó a la puerta pidiéndole a Juan que se lo diera pero este no lo encontraba y le dijo:</p><p>Mira, me doy la vuelta, entras y lo coges, te parece?</p><p>Perfecto, entro ya.</p><p>Ana abrió la puerta y oí que decía &#8220;bonito culo&#8221;, cogió el peine y salió colorada, resulta que Juan estaba de espaldas pero completamente desnudo lo que le puso algo nerviosa pero también excitada.</p><p>Al poco rato salió del lavabo completamente vestido y arreglado, teníamos el tiempo justo para llegar al restaurante, y como no podía ser de otra manera, Ana se colocó todo el rato entre Juan y yo, nos lo pasamos muy bien, risas, bromas, conversación inteligente, un poco de todo. No se me escaparon las miradas furtivas de Juan al escote de Ana, ni como miraba su culo cuando se giraba.</p><p>Después de cenar nos dirigimos a un bar musical que Juan nos aconsejó, por la calle, Ana iba abrazada por dos hombres, seguro que era la envidia de mas de uno y una, los tres hacíamos muy buen trío&#8230;.</p><p>El bar que escogió era perfecto, música no muy fuerte, mucha gente, la mayoría disfrazados, buen ambiente lleno de grupos y parejas de nuestra edad. Nos acomodamos en una mesa muy baja, las sillas eran una especie de sillón, Juan se sentó justo delante de Ana y yo a su izquierda, no me extrañó que escogiera aquel sitio, estoy seguro que esperaba con cualquier descuido de ella, verle el tanga, cosa no muy difícil dado lo corto que resultaba el vestido y la posición que exigía aquel sillón.</p><p>Aprovechando que Juan se fue al servicio le comenté a Ana las miradas que le hacia y también que mientras fallábamos en la bañera, la puerta estaba entreabierta, me dijo que se había dado cuenta de todo y que cuando se puso encima mío, estaba segura de haber visto una sombra entre la puerta, por lo que lo mas seguro es que nos viera, Todo esto me lo dijo con un tono que me di cuenta que no solo no le desagradaba, si no que le gustaba.</p><p>Cuando regresó Juan, ella se levantó para ir al servicio, yo le dije que se sacara el tanga, ella respondió con una sonrisa, pero sin decir ni si ni no, pero al volver me da algo en la mano, su tanga que inmediatamente me puse en el bolsillo. Juan no perdía de vista lo que hacia por lo que se dio cuenta y le dije:</p><p>Te gustaría ver lo que me ha dado?</p><p>Claro, dijo</p><p>Ana enrojeció al momento, pero no se opuso, me puse la mano en el bolsillo y se lo entregué, ahora ya no solo Ana estaba roja, también Juan que al abrir la mano se dio cuenta que tenia allí la única prenda de ropa interior que le quedaba a Ana. Cuando me las quiso devolver le propuse que las guardara el hasta llegar al hotel, se las puso en el bolsillo.</p><p>Ahora Juan intentaba más que nunca ver entre las piernas de Ana, pero esta no le daba ninguna facilidad.</p><p>Pusieron música lenta bailable, muchas parejas salieron a la pista, a mi nunca me ha gustado bailar, pero a Ana le encanta, ella insistió mucho en que la sacara, sin conseguirlo hasta que se dio por vencida y se lo propuso a Juan que aceptó enseguida. Salieron a la pista, primero Juan no se atrevía a acercarse mucho, pero Ana le dijo algo que hizo que la agarrara, veía como Juan le acariciaba la espalda mientras Ana reposaba su cabeza en su hombro.</p><p>Así estuvieron durante largo rato, por lo cerca que estaban, si Juan se empalmaba, Ana tendría que notarlo, y seguro que lo estaba.</p><p>Después de acabarnos la consumición decidimos volver al hotel, estábamos cansados, además, al día siguiente nos esperaba un día movido, cabalgata, fiesta&#8230;</p><p>Entramos en la habitación, yo preparé del minibar algo de bebida, Juan se fue al lavabo para cambiarse, salió con un pijama tipo camisa con unos pantalones cortos, después entré yo y me puse el mío, también tipo camisa pero con pantalones largos, tengo la costumbre de dormir sin calzoncillos y lógicamente no iba a cambiar. Por último entró Ana mientras Juan y yo nos sentamos en el sofá viendo la televisión y saboreando un cubalibre.</p><p>Ana tardó en salir, pero al verla quedamos impresionados, ella, siguiendo mis deseos, solo había cogido una camisa de dormir de color verde pero que era muy transparente con un calzón ancho del mismo color, muy tímidamente se acercó, Juan no se creía lo que veía, sus pechos se apreciaban claramente pero la verdad es que nadie se quejó. Yo hice que se sentara en medio de los dos en el sofá y buscamos un canal que hicieran algo que nos gustara, pero con ningún éxito, cuando llegué a un canal porno, decidí tentar la suerte y ni cambiarlo a ver que decían, ni Ana ni Juan dijeron absolutamente nada, es mas, estaban embobados viendo la televisión. Pude observar al poco rato como a Juan algo le crecía entre los pantalones a pesar de que intentaba disimularlo, pero a mi me pasaba lo mismo, y en medio Ana, mirando la película.</p><p>Intenté concéntrame, como hacían ellos, pero no dejaba de pensar en la situación, mi mujer medio desnuda entre Juan y yo empalmados y mirando una película porno. Miré de reojo que hacia mi mujer, tenia una mano entre sus piernas, de seguro se apretaba el coño con ella mientras que Juan seguía concentrado y decidí dar movimiento al ambiente. Cuando Ana y yo mirábamos una película de este tipo, primero la dejaba un ratito para que se calentara, después la cogía, ella se acercaba a mi, y poco a poco se iniciaba un juego que acababa en una follada en el sofá, pero estando Juan, no sabia como acabaría aquello.</p><p>Pasé el brazo por su cuello, haciendo que se acercara a mi y reposara su cabeza en mi hombro, ella lo hizo igual que cuando estábamos solos, pero para hacer este gesto, acercó mucho sus piernas a las de Juan, que alertado por lo que pasaba, nos miraba mas a nosotros que a la película. Yo, poco a poco, acerqué mi mano a uno de sus pechos, ella no hacia nada para evitarlo, todo lo contrario, se colocaba bien para que pudiera acariciarla, como pidiendo que lo hiciera, Juan ya miraba descaradamente intuyendo lo que podría pasar. Llegué a su pecho y por encima la ropa jugué con su pezón, en esto que se gira hacia mí y con su mirada me pide que no pare, después tiró la cabeza hacia atrás para concentrarse en lo que sentía, mientras que abrió un poco sus piernas y con su mano apretaba el coño por encima el bombacho.</p><p>Me incorporé un poco para tener las dos manos libres y acariciar ambos pechos a la vez, ella respondió con leves gemidos y moviendo la cabeza, con la mano que tenia libre la colocó encima de mi polla, la otra la tenía entre sus piernas. Ella quiso tocar mi polla directamente por lo que entró la mano a los pantalones y cogiéndome la polla me la masturbaba, Juan veía todo lo que hacia, Ana se incorporó un poco, me miró con una sonrisa pícara y después hizo lo mismo a Juan, se levantó y haciendo que me abriera de piernas, se colocó entre ellas, se giró hacia Juan con otra sonrisa y me sacó la polla que rápidamente introdujo en la boca haciéndome una de estas chupadas que hacen que se te vaya el mundo de vista. Poco a poco, Juan se acercaba mas a mi para ver de cerca lo que hacia Ana, sin disimulos, se cogió la polla por dentro de los pantalones, Ana, mientras me chupaba la polla le dedicaba continuas miradas a sus ojos y a lo que hacia, pero nadie se atrevía a hacer nada mas.</p><p>Muy tímidamente, y mirándome como pidiendo permiso, Ana acerco su mano, sin dejar de chuparme la polla a la pierna de Juan, yo asentí, al notar este el contacto dio un sobresalto, me miró y se dio cuenta que tenia mi consentimiento, Ana continuaba acariciando su pierna subiendo poco a poca hasta alcanzar su polla por encima de l pantalón, pero para nada dejó de chupármela. Después de acariciarle un ratito, decidió entrar su mano por las piernas del pantalón, que al ser corto lo tenia fácil, pude notar exactamente cuando su mano tocó directamente sus huevos y polla, ya que Juan respondió con un gemido.</p><p>Yo, viendo todo aquello decidí sacarle la camisa de dormir, Ana facilitó mi labor apartándose un momento, y apareció ante nosotros aquellos pechos sin nada de ropa que se interpusiera en la visión. Ella continuó con lo que hacia, chupar mi polla y tocar la de Juan por dentro de los pantalones, le cogí uno de sus pechos, pero solo uno, insinuando a Juan que se apoderada del otro, este, muy tímidamente y sin saber cual seria la reacción de Ana, se atrevió, y la reacción de Ana fue la que cabía esperar, satisfacción.</p><p>Ana quería algo mas, se levantó de entre mis piernas, dejando mi polla al aire y se puso entre las piernas de Juan, bajándole los pantalones, salió una polla algo mas larga que la mía, pero mucho mas gruesa, seguro que Ana lo había notado al tocarle y esto facilitó el que se pusiera caliente, una de sus fantasías es que la follaba un tío con una polla muy gorda y ahora la tenia delante y se la estaba mamando.</p><p>Dedicó todos sus sentidos a la polla de Juan, ya que ya no me acariciaba a mi, pero me gustaba ver lo que hacia, y lo que veía es que Juan no aguantaría mucho aquella mamada que le hacia Ana, y así fue, le anunció que se iba a correr, Ana le indicó que se corriera dentro de ella e intensificó la mamada, noté como descargaba en su interior, además, mucho, ella se lo tragaba a pesar de que no pudo evitar que parte se le cayera de los labios. Inmediatamente dejó a Juan y puso mi polla en su boca, con lo excitado que estaba no duré mucho, corriéndome en su boca, en un minuto se había llenado la boca de la leche de dos tíos.</p><p>Descansamos unos minutos, Ana no dejaba de besarme, solo llevaba los bombachos, pero me besaba acariciando a Juan, y este tampoco se quedó atrás, la acariciaba y se atrevió a entra la mano en los bombachos, cuando Juan alcanzó el botoncito del clítoris, Ana tubo que interrumpir por un momento el beso, pero continuó besándome mientras Juan jugaba con el coño.</p><p>Juan decidió desnudarla por completo, ella facilitaba todo lo que hacia Juan, sin separar nuestros labios, Juan le sacó los bombachos, al fin el veía su desnudez completamente, pero quería un beso, acercó su boca a nosotros y Ana entendió lo que quería, dejándome y comiéndose los labios durante un buen rato.</p><p>Ana nos propuso ir a la cama, y también que nos turnáramos para follarla (palabras suyas), ella salto a la cama mientras miraba como nos desnudábamos, yo propuse que fuera Juan el primero, se lo merecía después de lo que había pasado, Ana aceptó, claro, Juan la abrazó., se fundieron en una morreada impresionante, después fue bajando por su cuerpo, chupándole los pezones, a Ana le encanta esto, me pidió que acercara mi polla a su boca y se la puso en ella mientras disfrutaba de lo que Juan le hacía, este decidió bajar mas hasta llegar a su coño, cosa que disfrutó sin dejar de chuparme la polla hasta que se corrió, la verdad es que no pasaron muchos segundos&#8230;.</p><p>Juan se colocó en posición para penetrarla, me separé para ver el espectáculo que me daban, sabia que estaba a punto de cumplirse una de sus fantasías, se follada por una polla enorme. Poco a poco veía como la polla de Juan iba entrando en el coño de mi mujer, en cada embestida Ana disfrutaba más y más, cuando estuvo dentro nos dijo:</p><p>Al fin he podido realizar mi fantasía de tener una polla enorme dentro de mi coño</p><p>Pero cerrando los ojos se concentro en saborear aquel placer. Practicaron varias posturas, ella encima, de espaldas, misionero&#8230;., y cunado podía, acercaba su mano o su boca para tocarme la polla hasta que ambos se corrieron. Ana no quería que pasara nada de tiempo, por que cuando notó que Juan había descargado toda la leche, se apartó e hizo que la penetrara, notaba su coño dilatado por las esplendidas medidas de la polla que acababa de disfrutar, pero además estaba lleno de leche de Juan, una sensación extraña que me excitó, añadido a como estaba ella, conseguimos en pocos segundos corrernos ambos a la vez.</p><p>Estábamos muy cansados, como comprenderéis dormimos los tres juntos, Ana tenia a un hombre a cada lado. A media noche noto que alguien me está chupando la polla, era Ana, me la puso dura en poco rato, cuando esto pasó, se colocó encima mío cabalgándome hasta corrernos, mientras Juan a mi lado dormía placenteramente.</p><p>Por la mañana siempre he tenido la costumbre de levantarme temprano, al contrario que Ana, que le encanta dormir, decidí hacer lo que suelo hacer, irme a desayunar y dar una vuelta a los alrededores y los dejé a los dos durmiendo. Evidentemente no podía dejar de pensar en lo que podía pasar al despertarse y notarse solos, lo que provocó una excitación instantánea.</p><p>Una hora mas o menos después, regresé, abrí la puerta en silencio pues quería ver que hacían, la cama estaba vacía pero se oía algo en el lavabo, entré y lo que vi me puso mas caliente, estaban ambos en el yacutzi y Juan la estaba follando, me quedé mirando, ellos hacían como si no estuviera. Cuando se corrieron, no vestimos todos y estábamos dispuestos a recorrer el pueblo.</p><p>Durante el día, Ana se comportaba como si ambos fuéramos su pareja, si yo le daba un beso, después le daba otro a Juan, si el beso era mas intenso, se lo daba mas intenso a Juan, si era el que iniciaba el beso, después yo lo hacia, incluso en un bar que paramos para descansar y aprovechar para hacer una cerveza y un bocadillo, Juan le metió mano disimuladamente y yo hice lo mismo, por la calle ella nos abrazaba a los dos.</p><p>A media tarde regresamos al hotel, Ana nos propuso darnos un baño los tres, así lo hicimos, claro que no pasmos de unos magreos unos con otros, o de enjabonar a Ana entre los dos, o que ella nos enjabonara, estábamos cansados y Ana propuso guardar fuerzas para cuando regresáramos de cenar.</p><p>La ropa que se puso Ana la escogió Juan, una falda muy mini pero amplia y una blusa casi transparente, no dejó que se pusiera nada de ropa interior ni que se abrochara muchos botones de la blusa, que entre la casi transparencia y lo abierta que estaba, aquello podía provocar un escándalo, pero si lo provocaba, mejor, todos encantados&#8230;</p><p>Juan nos llevó a uno de los restaurantes que conocía, realmente cenamos bien, ninguno de los dos dejó de meterle mano, varias personas del restaurante se dieron cuenta, lo que provocó que fuéramos los mas mirados del lugar, incluso había un grupo de tres chicos a los que Ana dedicó unas cuantas aberturas de piernas para que disfrutaran de su coño, cosa que ellos agradecieron invitándonos al final a una botella de cava, sentándonos todos en la misma mesa, sin ningún rubor, Ana les explico lo que éramos, un matrimonio con un amigo de mucho tiempo que se había convertido en un amante desde hacia 24 horas. Ana dijo que se iba al servicio, y uno de los chicos, el mas atrevido, dijo que también iba, se fueron los dos y tardaron en regresar por lo que pensé que podía haber pasado algo, cosa que al llegar ella misma, delante de todos, nos confirmó, se la había chupado hasta correrse en el lavabo, los otros dos pidieron el mismo trato, Ana se levanta diciéndoles que les acompañara, los dos chicos salieron como impulsados por un resorte detrás de ella, mientras tanto, el chico me dijo que tenia suerte de tener una mujer así, tan abierta a estos juegos, yo le dije que de eso hacia solo 24 horas, antes, nada de eso lo había hecho.</p><p>Regresaron los tres, todos con cara de felicidad, nos dijo que se las había chupado a la vez, las dos pollas dentro de la boca, y que ambos se corrieron simultáneamente, y que tragar al mismo tiempo la leche de dos hombres le pareció una experiencia alucinante.</p><p>Nos despedimos todos y nos marchamos a ver la cabalgata nocturna, Ana estaba muy animada, bailando, moviéndose, tanto que una comparsa hizo que se subiera a la carroza, ella se puso a bailar encima y la gente del publico veían que no levaba nada debajo, por si alguien no veía bien, los focos de la carroza no dejaban ninguna duda.</p><p>Siguiendo la cabalgata coincidimos otra vez con los chicos, a los que Ana saludó muy efusivamente.</p><p>De regreso al hotel, Ana se estiró en la cama vestida como iba, Juan y yo la desnudamos rápidamente, tanto que ella se quejaba de que no la dejábamos descansar, pero cuando notó que la lengua de Juan jugaba con su clítoris cesó en sus quejas pero ella tenia sus fantasías a realizar, quería probar la doble penetración, por lógica, a mi me tocaba el culo, la polla de Juan era demasiado grande para este agujero, me hizo sentar en la cama, ella, de espalda, fue bajando el culo mientras mi polla de introducía fácilmente, de hecho, lo hacemos mucho, era el momento de Juan, abriéndonos las piernas de mi mujer y a mi, la penetró por delante, yo no se que sensación tenía, pero el sentir tan cerca de mi polla otra que también penetraba a mi mujer, mas el roce de sus huevos con mi polla hicieron que fuera consciente de que no duraría, ella nos pidió que nos corriéramos los tres a la vez, y lo logramos, que gritos de placer dábamos&#8230;..</p><p>Ahora quería probar al revés, no tardé en recuperarme, y a Juan le pasó lo mismo, este dijo que antes tenia que prepararla, la hizo poner en posición perro chupándole el ano tan bien que se corrió, lo hizo hasta que notó que estaba dilatado, acercó la polla al culo y despacio la fue penetrando hasta que lo consiguió, cuando estuvo toda dentro me dijo:</p><p>Me siento empalada, la polla me llega al estómago, que placer&#8230;.</p><p>Me tocaba a mi, se incorporó y la penetré por delante, sentí lo mismo que el día anterior, su coño muy dilatado y lleno de leche de otro tío, pero añadiendo el morbo de que ella estaba literalmente empalada por el culo con aquella polla enorme, esta vez duramos mas, ella no paró de correrse desde el primer momento, ni idea de cuantas veces, pero mas de las que jamás pude imaginarme, hasta que primero me corrí yo y después Juan</p><p>Muy cansados, nos dormimos como la noche anterior, a media noche me despiertan unos movimientos de la cama, eran ellos dos follando, hice como quien no se entera y duerme, pero mi polla me delató, tanto que cuando acabaron, ella, sin decir nada puso mi polla en la boca hasta hacerme correr.</p><p>Al día siguiente, al despertarme, Ana abre los ojos y me dice:</p><p>Por que no aprovechas esta mañana para conocer el pueblo y nos dejas solitos hasta la una?</p><p>Quedan 5 horas, le dije</p><p>Hazlo por mi, te lo pido</p><p>Y claro que lo hice, estuve toda la mañana pensando en lo que hacán, a la una en punto me presenté en la habitación, estaban los dos abrazados, Ana se levantó, me abrazó, me dio un beso y me dijo:</p><p>He pasado el fin de semana mejor de mi vida, y estas cinco horas con Juan a solas han sido maravillosas, espero que no te importe pero quería gozar a solas de una polla como esta.</p><p>No me importa, es mas, lo deseo y me ha encantado, y si quieres, no me opondré a que disfrutes de ella cuando quieras.</p><p>No sabia como pedírtelo, gracias, dijo dándome otro beso.</p><p>La situación actual es que Ana y Juan se ven los miércoles cada dos semanas, ella se combina el trabajo para salir antes este día, Juan hace lo mismo, como trabajo con migo, muchas veces me ofrezco a acabar su trabajo para que pueda irse, se ven en casa de él, este día yo me encargo de recoger a los niños, bañarles, darles la cena y acostarlos, ella suele llegar hacia las 10, y llega muy satisfecha, tanto que muchas veces es incapaz de follar conmigo. Yo estoy mas excitado que nunca, y a ella le pasa lo mismo, antes fallábamos un par de veces por semana, ahora es raro el día que no lo hacemos, la única diferencia que noto es que su coño ahora es más amplio, mas dilatado, por lo demás, ella se comporta normalmente, no es la libertina que fue aquellos días, dice que esto solo cuando está de vacaciones.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/la-separacion-de-juan-y-marta/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Una suegra muy especial</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/una-suegra-muy-especial</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/una-suegra-muy-especial#comments</comments> <pubDate>Sun, 11 Jul 2010 08:44:15 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Sexo con Maduras]]></category> <category><![CDATA[cam porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[porno gratis]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=330</guid> <description><![CDATA[Mi mujer Adela, y yo vivimos solo en un viejo y amplísimo apartamento de la costa, donde acostumbramos a vivir casi todo el año, entregados al trabajo de cada uno y después a los mil juegos y placeres de la Erótica Universalis. Como complemento a nuestros juegos por la casa existen mil y un utensilios, [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Mi mujer Adela, y yo vivimos solo en un viejo y amplísimo apartamento de la costa, donde acostumbramos a vivir casi todo el año, entregados al trabajo de cada uno y después a los mil juegos y placeres de la Erótica Universalis.</p><p>Como complemento a nuestros juegos por la casa existen mil y un utensilios, bolitas chinas y asiáticas, vibradores de todo tipo, tamaño, forma, materiales unos que fuimos adquiriendo y otros que me fui trayendo de mis viajes como antropólogo; y así por la casa había látigos, mordazas, anillos para la pirula y así mil y un instrumentos para el placer y regodeo, si despreciar claro está la extensa colección de videos eróticos, tanto comerciales como amateur.</p><p>Este era nuestro escenario donde Adela y yo realizábamos nuestras fantasías y llevábamos a cabo nuestra coyunda con auxilio de nuestros amigos e instrumentos, pero la cosa se alteró en tanto en cuanto que la madre de Adela, Doña Piedad se trasladó hasta nuestra residencia pues su palacete en la zona interior de la región se vio infectado de unas plagas de arácnidos, y mientras investigaban y realizaban el pertinente ataque plaguicida, de esta manera la Sra. Piedad se vino a vivir con nosotros, por lo cual hubo que reformar un tanto nuestras costumbres eróticas y guardar parte de los instrumentos más escabrosos, por la natural estrechez mental de la citada suegra, no fuera a darle un patatús.</p><p>Y así fue como hube de replegar algunas de mis costumbres y esconder algunos de los juguetitos de que utilizábamos en nuestros juegos, a la vez que instalaba mi estudio en el desván de la casa.<span id="more-330"></span></p><p>Al final no sabía si lo de la plaga era una excusa o una realidad, pues los meses iban cayendo y la tal Adela seguía con nosotros en la casa, ocupando cada vez más superficie y haciéndose dueña de gran parte de la casa y creo que también de los instrumentos para nuestro placer.</p><p>En principio fue solo una sospecha, pero uno de esos días que yo tenía a mi mujercita a punto de caramelo y fue a echar mano de las bolitas asiáticas para ensartárselas en su oejete y en pleno bombeo de mi vástago, ir tirando de ellas para que su orgasmo fuera aún mayor, noté como que las bolas no estaban en su sitio y estaban medio húmedas, no le dí mucha importancia, pues el momento no era para pararse en reflexiones; unos días más tarde mi mujer me preguntó si le había cogido su vibrador anal pues no estaba donde creía haberlo guardado, e incluso nuestro adorable mastín parecía más salido que de costumbre.</p><p>Comencé a sospechar que mi suegra, una mujer cincuentona no excesivamente atractiva pero con unos volúmenes contundentes en nalgas y tetas, se estaba aficionando al toma y daca de la autosatisfación; y comencé a idear como poder cazarla, aunque pensándolo más detenidamente mejor sería poder contemplarla un buen rato en sus íntimos quehaceres, y así fue como diseñe toda una estrategia para poder gozar en secreto de sus maniobras; para lo cual me hice con una serie de cámaras de circuito cerrado del laboratorio de antropología que utilizamos para observar sin que los espiados se den cuenta.</p><p>Fui colocando de forma muy discreta unas y otras cámaras en aquellos lugares que creí pudieran servir de buenos puntos de observación y me senté plácidamente a esperar; parecía que la cosa no daba resultado pues no se veían movimientos que delata actividad sexual de mi suegra, por lo cual como a los ratones le puse el queso cerca para ver si picaba, ese día por la mañana dejé como sin querer en la sala de la televisión un vídeo sobre juguetes mecánicos y me subí a mi estudio en la arte alta de la casa.</p><p>Me senté confortablemente, pues me había provisto de todo, comida, vídeos, pues nadie podía saber que estaba en casa, esa mañana había hecho como que me había ido muy temprano, como digo me senté muy confortable y encendí todo aquel montaje de cámaras y me dispuse a esperar que mi ratoncito ,mordiera el queso que le había preparado, y así fue Doña Adela medio en bata apareció por la casa haciendo las clásicas faenas de recoger todo aquello que dejábamos tirado , al llegar a la sala de la Tv, notó que el monitor no estaba apagado y se fue directamente apagarlo cuando se dio cuenta de que había una película en el vídeo, rebobinó y procedió a ver que era lo que sus hijitos habían visto aquella noche de tanto jolgorio, y allí apareció una exuberante señorita indicando los mejores consejos para darse una buena hartura de autosexo.</p><p>Doña Adela se sentó como hipnotizada por el vídeo, yo solía podía escuchar este, puesto que la cámara estaba en la zona de la TV por lo cual tenía a mi suegra en pleno punto de mira, su cara era del todo expresiva y ponía cara de gula, poco a poco fue metiendo sus manos entre las tetas y refregando estas a la vez que abría sus muslazos y por cuya abertura de la bata y la blanca braga metía su otra mano, hasta dar con la pepitilla del clítoris, a juzgar por los delicados movimientos que sobre el pubis iba realizando; cuando la señorita del vídeo indicaba la introducción de un frío consolador de cristal, doña Adela se metió sus dedazos en pleno chocho y allí estuvo dándole al manubrio y chupándose las tetazas y de vez en cuando se refocilaba con los humores de su chichi .</p><p>La cosa había llegado ya a extremos interesantes, se levanto como un resorte se quitó la bata y se dejó la braga y como de un clónico televisivo se tratara se empezó a echar por encima del sofá haciéndose una brutal paja, que la dejó medio exhausta, su braga así lo denotaba pues el lamparón era de órdago.</p><p>Se levantó y se fue hacia el interior de la casa, creí que todo se había acabado cuando apareció con algunos de nuestros juguetes, las famosas bolas chinas, un consolador doble y otro negro de considerables proporciones, de nuevo puso el vídeo y lentamente como si para mí estuviera actuando se fue bajando la braga y dejando libre aquel inmenso felpudo y al libro albedrío aquellos volúmenes tan elocuentes como expresivos.</p><p>Primero se puso de rodillas en el sofá y sin quitarle ojo a la Tv se fue encalomando las bolitas previamente ensalivadas en su inmenso trasero, su ojete no lo podía apreciar por mucho zoom que hice pues la mata de pelos era tan impresionante que apenas si se podían apreciar ni los contornos de su chocho; una vez insertadas casi todas, se sentó frente a mí cámara ósea ante preferida TV y con el gran consolador que untó con un poco de vaselina y se preparó para introducirse el negro consolador, éste que en un principio parecía resistirse, por lo cual abrió aquella inmensa almeja de labios rojos que me dejó contemplar a gusto y se refociló de vaselina, hasta el mismo higadillo, luego se puso en cuclillas sobre el sofá y se fue dejando caer lentamente sobre el príapo de caucho que iba siendo absorbido por la Sra. Viuda con una avidez y una cara de éxtasis digno de cualquier manual, efectuaba la maniobra de arriba y abajo, sujetando por la base el oblongo consolador, cuando sintió que le venía feroz el orgasmo, se lo hincó hasta los mismo bultos y se sentó en el sofá para lentamente y ofreciéndome un primer plano de aquella vulva penetrada hasta la misma médula, fue sacando lentamente el consolador y tirando de las viscosas bolas chinas de forma sincronizada, lo que logró que por la mejilla de la señorona bajasen sendos lagrimones de placer, no contenta con todo ello relamió con suave dulzura el negro príapo.</p><p>Tras un descanso, en que sentí su meada en el vecino water, volvió ante su TV, en esta ocasión quitó la película y sentí como ponía otra de unos blancos que se vuelven negros y les crece la polla desmesuradamente, ante aquellas pollas la sonrisa de mi suegra se hizo más grande y empezó a pasar el doble mangurrio por entre aquellas babas de corrida y vaselina, la verdad es que solo me faltaba el olor para poder concluir el pajote que me estaba realizando, pues al ver como mi querida Adela preparaba su ojete para introducirse el primer cebollazo, pude ver de cerca todo su andamio sexual, el ojete negro como las castañuelas de La Dominga , allí casi pegado a la gran abertura de su almeja bordeada de largos pelos tirando a rubios, en eso estaba abriéndose la almeja para encalomarse el otro cipotazo, y yo casi con la leche subiéndome por la pirula cuando un timbrazo nos dejó a ambos como de mármol.</p><p>Enfoqué las cámaras pero no estaban previstas para aquella contingencia, me senté con el manubrio en la mano a la espera que era lo que sucedía en la puerta, pues los susurros dejaron paso a lasa bromas y las risas. Yo me esforzaba en saber que estaba sucediendo pero no había manera, al poco rato apareció Adela con el albornoz medio abrochado invitando a alguien a entrar al cuarto de la televisión, apenas si veía una sombra, cuando mi suegra se adelantó para enseñarle al visitante unos muebles que deseaba mover o cambiar de sitio, o al menos eso fue lo que yo interpreté, el caso es que mi suegra se agachó por delante del sofá y dejó ver sus enormes tetazas al unísono de un continúo destape cuando aquí cuando allá.</p><p>La sombra dejó de ser sombra para dar luz a un enorme tipo negro de largas y abultadas proporciones en algunos cálidos puntos de su anatomía, que yo pronto bautice como el senegalés, se trataba de un vendedor ambulante al que mi suegra aprovechando que había picado a la puerta había metido en casa con la excusa de que le ayudara a cambiar algunos muebles, y así lo hicieron, el senegalés dejó aun lado el maletín y los bártulos y alfombras, y se dedicó a seguir a mi suegra por la casa y mover con ella algunos muebles, cuando Adela había considerado que el negro ya había entrevisto bastante fisonomía femenina, le invitó a un tentempié en la salita de la televisión y allí se quedó el negro solo ante el televisor, mientras Adela preparaba el café; el senegalés cogió el mando del vídeo y jugaba a pasar canales, cuando se encontró con la película porno de mi suegra, se quedó extasiado y pronto metió dentro de sus bermudas una de aquellas gigantescas manos y le daba un manoseo al imaginado y enorme nabo.</p><p>Mientras Adela en la cocina se iba de vez en cuando y entre faena y faena perdiendo sus manos por entre su peludo chichi, cuando en creyó que el negro ya había visto bastante película y ella estaba como para derretir el hielo, llamó por su cantarina voz al senegalés para que la ayudara con los utensilios, y allí llegó el negro con el enorme bulto queriendo disimularlo, en ese momento Adela estaba de espaldas con el albornoz a un lado medio enseñando la terminación de un muslo y apoyada sobre la meseta de la cocina intentando moler café, el negro se acercó a ella echó sus manos por debajo de las suyas y se abalanzó en busca de las tetazas, la mujer quería como medio resistirse, pero a su vez se iba acoplando la raja de su culo al enorme bulto del negro y así que al Senegalés echó arriba el albornoz de la cincuentona se bajó las bermudas y dejó al aire un cipotazo de tres mil pares de centímetros; me quedé de piedra..</p><p>Adela se inclinó aun más y se abría con ambas manos las nalgas para que el cipotazo recorriera en toda su longitud sus labios vaginales y el esférico ojete, cada pasada de la cabezota de aquel pollón hacía que la vieja se pusiera a más de cien, cuando el otro ya iba a proceder a ensartarla para mí jodienda que nos los podía observar cuando mi suegra detuvo a su calenturiento amante y quitando todo lo que había en la mesa se sentó en ella y de frente al negro y muy cerquita de mí oculta cámara sobó cuanto pudo aquel mostrenco de polla y se la fue llevando hasta su rojo chocho y se dejó caer de sopetón hasta meterse el vergajo hasta la misma empuñadura, no hizo falta ni que bombease sentir aquella longaniza entra con aquella dimensión y gordura ya era bastante y así fue como se echó atrás para que el negro le amasase bien las tetas a la vez que la bombeaba en busca de su propio orgasmo.</p><p>No tardó el negro en bramar como un berraco por la corrida, mi suegra quedó sorprendida por la rápida acción, pues sin apenas terminar de escupirlo todo la había dado vuelta y buscaba su pringado ojete, ésta se resistió al principio pero aún así el negro ya le había encalomado lo gordo de la bellota, Adela arañaba la mesa y bombeaba, el negro comprobó que la mujer se dejaba hacer y abriéndole con las manos las mollas y con los pulgares la zona del ojete se la metió entera, yo al ver aquella escena cerré los ojos y me dediqué a mi propio pajote.</p><p>Cuando volví a abrir los ojos me encontré de nuevo con que Adela estaba no en la cocina sino en la salita de la televisión haciendo del sofá una potente cama en la cual trabajarse al semental, al cual le hizo echarse en el sofá cama y ya prácticamente desnudos sus cuerpos pedían guerra, el negro se echó y sujeto el oblongo mástil con las dos manos para que la señorona pudiese insertárselo de nuevo, la oblonga morcilla iba entrando lentamente y haciendo que aquellos oscuros pliegues entre el chocho y el ojete fueran teniendo una coloración más blanca, lo que daba una clara idea de las dimensiones del carajo que se gastaba el semental, yo no quitaba ojo a la cámara y al continuo bombeo, cuando en mi campo de visión apareció otro individuo más joven, también negro que al ver los trajines de su amigo con la señorona y ver al culo en pompa, no lo dudo dos veces echó a tierra el pantalón y en un tris dejó ver una hermosa herramienta un poco más pequeña y verrugosa que acercó a la espalda de Adela, este al verse de nuevo asaltada y viendo el instrumento del chaval y lanzadísima como estaba , no lo dudo dos veces tiró del ronzal del chaval y se lo ensalivó a conciencia, ordenándoles siempre sin soltar el ronzal que la atacase por el su oscuro ojo que guiñaba pidiendo guerra, el chaval no lo dudo dos veces acercó una rojísima lengua hasta el enfunde de su amigo con mi suegra y levantando las babas hasta el ojete apunto con el nabo el ojete sin piedad ni miramiento, Adela había perdido ya las formas y yo me había desnudado y pajeaba a todo ritmo mi dolorido nabo, cuando estaba a punto del escupitazo apareció mi mujer en el estudio, no se creía lo que había sucedido y al ver las cámaras creyó que todo era un montaje mío, para convencerla la agarré por el brazo y la bajé hasta la salida y allí quedo medio estupefacta por lo que estaba contemplando su madre ensartada hasta la propia tipa por dos mostrencos, no lo dudo dos veces se desnudó y puso su delicada raja encima del senegalés de la cama para que este chupase sus caldos, a su madre le daba sus hermosas y pendulantes tetas y como el otro negro empezó a morrearse, ante ello no me quedó nada más que proceder a encular a mi mujercita dejarle el sello en su ojete para el puto negro que se había beneficiado a mi querida y amada suegra chupara y sorbiera lo que era una jodida leche blanca; y de este modo comenzó una continua rueda de orgías y devaneos que cualquier día os contaré y podréis saber como mi suegra termino adorando mi querida polla.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/una-suegra-muy-especial/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Comparti a mi mujer con mi vecino</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/comparti-a-mi-mujer-con-mi-vecino</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/comparti-a-mi-mujer-con-mi-vecino#comments</comments> <pubDate>Sun, 11 Jul 2010 08:41:14 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Intercambios]]></category> <category><![CDATA[cam porno]]></category> <category><![CDATA[chicas porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[porno gratis]]></category> <category><![CDATA[putas porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[videos porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=328</guid> <description><![CDATA[Hola, amigos lectores, les quiero relatar algo que estoy viviendo y que deseaba compartir con ustedes. Bien, mi nombre es José y llevo casado 5 años con Maria mi querida esposa, ella es una hermosa morena, con un físico bien definido, unos ojos soñadores, unos labios muy sensuales, pechos medianos, vientre planito, y unas nalgas [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Hola, amigos lectores, les quiero relatar algo que estoy viviendo y que deseaba compartir con ustedes. Bien, mi nombre es José y llevo casado 5 años con Maria mi querida esposa, ella es una hermosa morena, con un físico bien definido, unos ojos soñadores, unos labios muy sensuales, pechos medianos, vientre planito, y unas nalgas que ni hablar, ella nuca pasa desapercibida a las miradas masculinas.</p><p>Les cuento que en ambos disfrutamos del sexo a plenitud, en realidad nos gusta hacer de todo en el sexo. Pero desde un tiempo para acá he notado que un vecino de la urbanización la a estado cortejando, a veces se encontraban en la calle y conversaban y el a veces se le insinuaba, o sencillamente le decía algo romántico.</p><p>Lo cierto es que mi mujer, al principio trato de convérsenme de que solo eran amigos, que hablan de todo un poco sin nada raro, pero siempre terminaba contándome lo que el le decía, de todo esto fue como un año. Y poco a poco fui alimentando en mi la idea de que ella, se acostara con otro, en varias relaciones le comente sobre ello, y al principio tenia miedo, pero después, durante una de esas cojidas donde tocamos el tema, le pregunte ¿te gustaría que el te cojiera?&#8230;.</p><p>Y mi sorpresa es que la muy puta me dijo que si, si le gustaría por que seria algo emocionante, en realidad al principio fue solo una fantasía, y yo en realidad quería que pasara.</p><p>Después de un día de trabajo, llego por la tarde a casa y encuentro a mi mujer acostada, pensé que estaba dormida, pero solo me estaba esperando, me jalo a la cama y me pidió que la abrasara, estaba nerviosa, y después de mucho hablar y calmarla, me contó lo que había pasado! <span id="more-328"></span>El tipo había ido como a las diez y estuvo en la casa como otras beses, pero esta vez no solo hablaron, el le rogó que ella le diera un beso, y ella accedió aunque con reservas, estaba nerviosa la pobre, luego permitió que la tomara entre sus brazos y continuara besándola mientras hablaban, el le pidió conocer los cuartos de la casa, al final llegaron al nuestro, entraron y el comenzó a besarla por el cuello y a acariciarla, ella estaba nerviosa pero a la ves excitada por sus caricias y besos, le agarro las nalgas y se las apretó, apretándola contra el, lo que la hizo sentir su erección, luego comenzó a subir suavemente la minifalda que ella tenia puesta, hasta descubrir la cantaleta , con la que comenzó a jugar acariciándola y metiendo los dedos por debajo de ella, acariciando así sus nalgas, ella temblaba de miedo y placer que le producían sus caricias, trato de apartarlo pero era demasiado tarde, él no se iría sin conseguir lo que buscaba, continuo besándola y ella correspondió a sus besos, subió sus manos para acariciar sus pechos que estaban duros, primero sobre la blusita de ella y después debajo acariciando suavemente sus pezones mientras sus lenguas se entrelazaban en un beso largo y profundo, bajo por su cuello y llego a sus tetas que deseaban sentir sus labios sobre ellas.</p><p>Ella me cuenta que continuo así poco tiempo por que el tipo no se aguantaba, bajo sus manos nuevamente a sus nalgas , pero el bajo desde sus pechos besándola recorriéndola toda hasta llegar y continuar besándola sobre la pantaleta, luego con rapidez le bajo las pantis permitiéndole ver el coño de mi mujer perfectamente depilado y anhelante de placer, metió su cara entre las piernas de mi esposa quien no pudo disimular lo rico que la estaba pasando, beso su cuca por unos minutos mientras miraba el rostro de mi esposa que es muy expresiva cuando esta gozando, se levanto y la beso dándole a probar de su rico sabor.</p><p>Luego la condujo a la cama, acostándola y frente a ella sacar su miembro, el cual ya estaba a mil de tanta excitación, se acostó sobre ella penetrándola de una vez e iniciando un frenético bombeo, mientras la besaba por el cuello y mi esposa sentía ese miembro extraño dentro de ella, el tipo no aguanto mucho y se corrió dentro de mi mujer quien le pregunto ¿Qué te paso?&#8230;..y el le dijo que no sabia que estaba tan excitado que no pudo aguantar mucho….luego se levanto y mi esposa le permitió verla vestirse y apreciar su bello cuerpo, en realidad mi Maria esperaba mas pero el no dio la talla.</p><p>Por eso estaba acostada esperándome, había pasado la tarde excitada esperándome y cuando llegue, no quiso que yo me distrajera, así que después de decirme que el había estado por allí, con pena y miedo, me pidió que la cociera por que necesitaba sentirme dentro de ella, así que no perdimos tiempo y comenzamos a tirar como a nosotros nos gusta, durante la relación ella me contó todo lo que les acabo de relatar. Saben, ese fue el acuerdo a que llegue con mi esposa, yo le permito a ella tener un amante que la coja de ves en cuando y ella me cuenta todo lo que le pase con el.</p><p>Ese DIA hicimos el sexo como locos, llenos de deseo y hambrientos de placer, cuando era una fantasía me causaba fuertes erecciones y ella lo sabe, ahora que es una realidad le agradezco que me complazca en este deseo morboso que ambos compartimos.</p><p>La historia no termina ahí, mi esposa y yo concordábamos en continuar con esta relación sin que el sepa que yo lo se todo….hasta la próxima….</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/comparti-a-mi-mujer-con-mi-vecino/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Me encanta viajar en tren</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/me-encanta-viajar-en-tren</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/me-encanta-viajar-en-tren#comments</comments> <pubDate>Wed, 07 Jul 2010 18:06:31 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Fantasias]]></category> <category><![CDATA[cam porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[porno gratis]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[videos porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=325</guid> <description><![CDATA[El tren arranca con suavidad y comienza a oscilar sobre las vías cogiendo cada vez más velocidad. Yo, tumbado sobre una de las literas del vagón recuerdo el correo de una amiga que me felicitaba por alguno de mis relatos. Entonces, mientras pienso en ella y en sus palabras una fantasía recorre mi mente en [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>El tren arranca con suavidad y comienza a oscilar sobre las vías cogiendo cada vez más velocidad. Yo, tumbado sobre una de las literas del vagón recuerdo el correo de una amiga que me felicitaba por alguno de mis relatos. Entonces, mientras pienso en ella y en sus palabras una fantasía recorre mi mente en un flash y comienzo a imaginar…</p><p>Oigo voces y risas femeninas por el pasillo. La estación estaba muy llena y todavía hay mucha gente por los pasillos del vagón buscando su compartimento. Alguien abre la puerta del mío y entra.</p><p>Es éste chicas. Dice una de las tres chicas que pasan por mi lado para acomodarse en sus literas. No van demasiado cargadas. Tan sólo una pequeña maleta por cabeza y algún que otro bolso de mano. Dejan las cosas donde pueden y se reparten cada una de las camas. Yo estoy allí, observándolas pero ellas actúan como si yo no existiese. El culo de una de ellas pasa tan cerca de mi cara que casi lo rozo con la nariz. Una de ellas me dirige una mirada por primera vez. Parece ser la líder del grupo pues es la que ha tomado la iniciativa a la hora de repartir las literas. Habla con las demás sin dejar de mirar a su alrededor como si estuviese inspeccionando la zona. Finalmente deciden sentarse en una de las literas, la que está situada frente a mí. Por primera vez puedo verlas a las tres de cara. Son jóvenes, calculo que ninguna debe llegar a los 18 pero con cuerpos bien desarrollados que no se preocupan por esconder. La que en mi opinión es la líder del grupo es también a mi gusto la más guapa. De cabello castaño y larga melena, ojos negros y labios carnosos. Tiene puestos unos pantalones muy ceñidos que le marcan sus curvas y una blusa muy escotada que deja ver el color negro de su sujetador. En el medio de las tres se encuentra la menos agraciada, aunque sin llegar a estar mal. Sonríe constantemente y alterna sus miradas a una y otra de sus amigas, <span id="more-325"></span>obsequiándome de vez en cuando con una fugaz mirada. No tiene tanto pecho como sus amigas pero tiene unas bonitas piernas, las cuales deja ver casi al completo su faldita de color negra y blanca. En un momento en el que descruza las piernas para cambiarlas de postura me parece intuir la blancura de su ropa interior y siento un leve movimiento bajo mis pantalones. La tercera es sin duda la que tiene más pinta de viciosa. Su culo es redondo y durito a juzgar por lo que había podido ver hacía tan sólo unos minutos. Ahora que la veía también de cara me parecía más atractiva incluso. Era rubia y con los ojos verdes y me pareció verle un pearcing en la lengua y otro en el ombligo.</p><p>Hablaban y se reían despreocupadamente, sin importarles que yo, un extraño, pudiera escuchar lo que decían. Que si a mi me ha venido la regla hoy, que si a mi me vino la semana pasada, que si tengo el culo grande, que si yo lo tengo más grande, que si ¿te has fijado en el revisor?, que si ¿la tendrá grande?, que si a mi me da igual,…</p><p>A mi me resultaba cada vez más incómodo permanecer allí callado, escuchando la conversación de tres adolescentes picaronas y decidí sacar el libro que me había traído para leer. Además, si no dejaba de mirarlas pronto iba a tener una erección y estaba seguro de que ellas se iban a dar cuenta de eso.</p><p>El revisor apareció por nuestro compartimento media hora más tarde. Nos pidió los billetes a los cuatro y me preguntó si éramos família.</p><p>No, no. Yo viajo solo. –dije yo.</p><p>Entonces Marta, la líder, comenzó a tontear con el revisor. Se notaba muchísimo que intentaba coquetear con él y las demás la imitaron. El revisor al principio les siguió la broma pero pronto se cansó y se despidió de ellas sin más.</p><p>Que pasen buena noche, mañana, media hora antes de que lleguemos a Cádiz paso a despertarles. –dijo el revisor y se fue.</p><p>Será capullo –dijo Marta. Ni siquiera me ha hecho caso ese idiota.</p><p>Seguro que es gay. Dijo Laura, la menos agraciada.</p><p>Sí, seguro que es marica. Afirmó Tania. Y además no se le levanta.-Agregó.</p><p>Las tres se rieron. Yo había vuelto a mi lectura pero cada vez me costaba más concentrarme en ella.</p><p>Pues él se lo pierde –dijo Marta. Yo hubiese estado dispuesta a hacerle un favor si hubiese querido.</p><p>¿Pero no decías que tenías la regla? –le contestó Tania.</p><p>Sí, ¿y qué? Le hubiese hecho una buena mamada. Mi novio dice que se me da muy bien.</p><p>A partir de ese momento no pude volver a concentrarme en la lectura. Las palabras de Marta se repetían una y otra vez en mi cabeza y comencé a sentir un cosquilleo en la entrepierna que comenzó a hincharse.</p><p>Pues yo no lo he hecho nunca. –dijo Laura.</p><p>¿no te has comido nunca una polla? –preguntó incrédula Marta.</p><p>No.</p><p>¿y tú? –le preguntó a Tania.</p><p>Sí, una vez, con un amigo del pueblo.</p><p>¿pero no os da un poco de asco? –preguntó Laura a sus compañeras.</p><p>No. –dijo Marta rotundamente.</p><p>Bueno, sólo al principio. Dijo Tania. Una vez que te dejas llevar ya no te importa nada.</p><p>Sí, eso es, una vez que la tienes en la boca ya solo quieres continuar chupándola, como un helado que nunca se acaba, aunque sí se acaba. Añadió Marta.</p><p>¿se acaba? –dijo Laura.</p><p>Marta y Tania se rieron por la ingenuidad de la pregunta de Laura y luego ésta se unió también a las risas Yo mismo no pude evitar sonreír y alzar la mirada de nuevo hacia las tres chicas.</p><p>Seguro que antes de que volvamos de vacaciones te habrás comido unas cuantas pollas, de eso me encargo yo. –dijo Marta.</p><p>Laura enrojeció un poco ante las palabras de su amiga y al descubrir que yo también la miraba. Luego las tres me miraron a mi. Era como si por primera vez fueran conscientes de que allí había alguien más, alguien que no era como ellas, alguien que había estado escuchando toda la conversación.</p><p>Mirad chicas, parece que a éste sí se le levanta. –dijo Marta señalando con la mano hacia mi bulto en los pantalones.</p><p>El descaro y la osadía de la chica me descolocó de tal manera que no supe cómo reaccionar hacia ese comentario. Además ahora tenía clavada la mirada de las tres jóvenes en mi paquete, que verdaderamente se había hinchado un poco. Yo intenté disimular fingiendo no haber escuchado ese comentario pero ellas no estaban dispuestas a dejarme en paz.</p><p>Nos has estado escuchando ¿verdad? –me interrogó Marta mirándome fijamente a los ojos.</p><p>Bueno, sí, no pude evitarlo. –me explicaba yo.</p><p>¿y qué opinas?</p><p>¿qué opino de qué?</p><p>De lo de nuestra amiga. Opinas que es normal que todavía nadie le haya puesto la polla en la boca.</p><p>Me resultaba difícil reaccionar serenamente ante preguntas tan directas y tan inesperadas para mi.</p><p>Bueno, no sé, supongo que será porque ella no ha querido ¿no?</p><p>Laura cada vez enrojecía más y más y Tania parecía divertida observando la manera en que Marta hacía surgir mi inseguridad con sus preguntas.</p><p>¿y tú se la meterías? En la boca, digo. Parece que tienes una ahí dentro ¿no?</p><p>El bulto de mis pantalones era cada vez mayor, al igual que mi confusión y sorpresa. ¿qué se suponía que debía contestar? Decidí apostar fuerte…</p><p>Bueno, quizás, aunque a lo mejor te gustaría probar a ti primero.</p><p>Por primera vez Marta mostró sorpresa ante mi respuesta pero no se arrugó demasiado.</p><p>¿porqué no?</p><p>Entonces Marta vino a sentarse en mi cama dejando en frente a sus dos amigas. Con decisión me acarició el paquete por encima de los vaqueros.</p><p>Guau, chicas, creo que esta noche nos lo pasaremos bien.</p><p>Marta me bajó la cremallera de los pantalones y metió una mano dentro de mis calzoncillos. Antes de sacar mi polla de su escondite se entretuvo unos segundos en acariciarme los huevos. Yo mientras tanto había dejado el libro a un lado de la cama y comenzaba a magrearle las tetas por encima de la blusa.</p><p>Ahora mira y aprende. –le dijo Marta a Laura mientras se agachaba sobre mi polla para introducírsela en la boca. Primero tan sólo la puntita, luego fue tragando todo el resto mientras yo estimulaba una y otra vez sus grandes pechos. Tania y Laura miraban la escena desde la otra cama. La primera, excitada por lo que veía se desabrochaba la blusa y se acariciaba los pechos tal y como yo hacía con los de Marta. Laura sólo miraba, concentrada en la técnica de Marta, que por cierto era bastante buena tal y como decía su novio.</p><p>Entonces Marta se incorporó inesperadamente y dirigiéndose a Laura le ofreció intercambiar su puesto. La chica vaciló un instante pero parecía deseosa de probar aquel manjar que Marta deglutía con tanto afán.</p><p>Está bien, déjame probar a mi. –dijo Laura que se situó en el lugar que hasta entonces había ocupado Marta. Se llevó mi polla a la boca y comenzó a lamerla torpemente. Sus dientes rozaban mi glande produciéndome algún dolor y derramaba demasiada saliva al lamer.</p><p>Así no, debes hacerlo con más cuidado, como si chuparas algo frágil, que se puede romper, debes pasarle la lengua por la puntita, como si lamieras un helado.</p><p>Con las instrucciones de Marta Laura mejoró notablemente en su técnica y mi placer comenzó a ir en aumento. De vez en cuando Laura se levantaba un instante para tomar aliento y Marta la relevaba en su tarea. Yo, que había tenido que separarme de las tetas de Marta introduje una mano por debajo de la faldita de Laura que cuando notó aproximarse a mis dedos hacia su coñito cerró las piernas como intentando impedir lo inevitable. Mi mano finalmente alcanzó la tela de sus braguitas y poco después varios dedos llegaban hasta su pubis.</p><p>Voy a correrme –dije intentando avisar a Laura para que se retirara antes pero Marta se lo impidió apretando la cabeza de Laura contra mi berga hasta que comencé a correrme abundantemente. Laura tragó como pudo mi semen aunque le vinieron varias arcadas al hacerlo. Marta sonreía y daba ánimos a su amiga mientras yo abandonaba su sexo y la dejaba recuperarse.</p><p>Muy bien, así se hace. Te lo has tragado todo, como una campeona, jajaja. –decía Marta.</p><p>Tania se había quitado también los pantalones y sentada sobre la cama, con tan sólo unas braguitas rosas se masturbaba viendo la escena.</p><p>Mira a Tania, esta sí que sabe. –dijo Marta que se comenzaba a desabrochar también los pantalones mientras colgaba los de Tania en la puerta del camarote para evitar ser observados por los pasajeros que pasasen por el pasillo.</p><p>Entonces Marta se sentó al lado de Tania y comenzó a acariciarle las tetas mientras la chica seguía con una mano dentro de la braguita.</p><p>Tienes unas tetitas muy monas. –dijo Marta. ¿me dejas que las pruebe?</p><p>Sin esperar la contestación de Tania que parecía estar en otro mundo en vista de los gemidos que comenzaba a emitir, Marta se agachó sobre los pechos de su amiga y se los comenzó a lamer en círculos elípticos, primero abarcando la circunferencia total de sus pechos, finalmente sólo estimulando sus pezones erectos y oscuros.</p><p>Laura se había acomodado en mi cama y observaba a sus amigas mientras permitía, ahora sin ningún tipo de resistencia que mis dedos volvieran a hurgarle la entrepierna. Mi polla volvió a endurecerse al ver como la mano de Marta, a semejanza de la mía, se colaba dentro de la ya manchada braguita de Tania y la acompañaba en su larga masturbación.</p><p>Tania se acabó corriendo en un largo y angustioso gemido de placer que hizo estremecer a Laura tanto como lo hacían mis caricias.</p><p>Vamos Laura, ahora nos toca disfrutar a nosotras. –dijo Marta.</p><p>Laura volvió a enrojecer cuando Marta advirtió que una de mis manos se había incrustado en el coño de Laura.</p><p>Vaya, veo que no pierdes el tiempo. Así me gusta. Pero estoy segura de que yo puedo hacerte gozar aún más.</p><p>Marta hizo tumbar a Laura sobre los pies de la cama y acabó de subirle la faldita. Con un movimiento suave sacó mis dedos del sexo de Laura y metió mi mano dentro de su tanga. Entonces recordé que Marta había dicho hacía un rato que le había venido la regla y efectivamente, al intentar abrirle los labios vaginales me encontré con el tampax.</p><p>Espero que no seas demasiado escrupuloso. –me dijo ella sonriente mientras se disponía a comerle el coño a Laura.</p><p>No creerás que me voy a asustar por ver un poco de sangre –le dije yo devolviéndole la sonrisa y apretando su sexo con mis dedos.</p><p>Entonces Marta se acomodó a cuatro patas sobre la cama y obligó a Laura a separar bien las piernas. Tania, como de costumbre, observaba la escena desde la otra cama.</p><p>Yo tenía una mano ocupada en el sexo de Marta pero con la otra le acariciaba el culo y las tetas. Una de esas veces en las que le acariciaba el ano lo noté algo dilatado y humedecido. Eran sus propios flujos que se escurrían hacia su ano con mis caricias. Decidí que era un buen momento para castigar el descaro y la desfachatez de Marta sodomizándola, pero lejos de disgustarle la idea, Marta se mostró bien dispuesta y excitada con mis claras intenciones. Ella misma, al notar mi berga golpear en sus nalgas separó todo lo que pudo las piernas para facilitarme la penetración. Probé primero con un par de dedos. Marta los recibió sin problemas. Estaba claro que no era la primera vez que se la metían por detrás. Entonces ensalivé mi polla y sin más dilaciones comencé a apretar para forzar su abujerito. Tengo que decir que no costó demasiado forzar su entrada. Mientras tanto Laura parecía estar disfrutando de lo lindo con el trabajito de lengua que Marta le estaba regalando. Era obvio que eso le gustaba mucho más que mamar pollas. Finalmente Tania no pudo resistir más y acercándose hasta donde estábamos los tres se sacó las bragas y me pidió que la masturbase nuevamente.</p><p>El compartimento se convirtió en un concierto de grillos en el que los jadeos, las obscenidades, los gritos de placer y las corridas se sucedían de un cuerpo a otro. Nuestros cuerpos intercambiaban sus posiciones de manera sincronizada y perfecta sin que eso interrumpiera en ningún caso el placer de una tercera o una cuarta persona. Después de sodomizar a Marta Tania quiso probar también mi berga y me la follé mientras ésta le comía el coño a Marta, que a su vez seguía comiéndole el coño a Laura.</p><p>No dejamos de follar y de mamar en toda la noche y cuando al día siguiente el revisor apareció por allí media hora antes de llegar a Cádiz tal y como había dicho se encontró con un compartimento que apestaba a sexo pese a que cada uno de nosotros descansaba ya en su litera individual.</p><p>En realidad, en mi compartimento tan sólo entró un hombre, un guiri con el que apenas intercambié un hola y un adiós pero fue tan bonito imaginarlo.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/me-encanta-viajar-en-tren/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Con los camareros de la discoteca</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/con-los-camareros-de-la-discoteca</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/con-los-camareros-de-la-discoteca#comments</comments> <pubDate>Sun, 16 May 2010 20:37:16 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Grandes Relatos]]></category> <category><![CDATA[cam porno]]></category> <category><![CDATA[relato porno]]></category> <category><![CDATA[relatos eroticos]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[relatos xxx]]></category> <category><![CDATA[show porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=231</guid> <description><![CDATA[Relato del 16 de mayo del 2010. Paula y yo seguimos yendo a la discoteca de siempre. Normalmente íbamos acompañadas de Javi, que estaba salido en esos momentos con mi amiga. Pero cuando Paula se enteró de que le había sido infiel, se encerró en su casa y no quiso salir durante días webcam xxx. [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<div id="relato"><p>Relato del 16 de mayo del 2010. Paula y yo seguimos yendo a la discoteca de siempre.  Normalmente íbamos acompañadas de Javi, que estaba salido en esos  momentos con  mi amiga. Pero cuando Paula se enteró de que le había sido infiel, se  encerró en  su casa y no quiso salir durante días <a href="http://www.bragax.com/tag/webcam-xxx" target="_blank">webcam xxx</a>.</p><p>Por eso, ese sábado me disponía a ir yo sola de  marcha.  Llegué a lugar un poco tarde, como a las 4 de la mañana, y en cuanto  llegué me  di cuenta de que se había reunido una despedida de soltera de una chica,  que  parecía tener unos 22 años, muy jovencita. Eran un grupo de unas 15  chicas, y se  notaba que llevaban unas copas de mas, pues no paraban de reír y repasar  a todos  los chicos que pasaban a su alrededor. Entonces, una de ellas, no sé de  donde,  sacó un pene de plástico, y se lo dio a la futura novia. Ante eso, todas   empezaron a reír todavía más escandalosamente, lo que hizo que mucha  gente se  les quedara mirando. Y así empezaron un juego que consistía en irse  pasando la  polla de una a la otra e ir chupándola. Yo noté como mi tanga se iba  humedeciendo, pues pensar en tener una polla en la boca como la que  tenían  ellas, pero de carne y hueso, era lo que mas me apetecía esa noche.</p><p>La discoteca se fue vaciando poco a poco, y tras irse  el  grupo de chicas, yo me quedé sola con alguna que otra pareja que  aprovechaba la  oscuridad de las esquinas para meterse mano. Y yo me sentía tan sola y  tan vacía  sin una polla en el interior de mi coño…</p><p>Terminé sentada en una tarima, con demasiados cubatas  en el  cuerpo, y con un dolor de cabeza impresionante. Entonces fue cuando se  me acercó  uno de los camareros que estaba recogiendo:</p><p>Oye, ¿te encuentras bien? Es que estamos cerrando  			ya… y si no te importa…</p><p>Si, no te preocupes, ahora mismo me voy, aunque  			creo que no estoy en condiciones para conducir.</p><p>La verdad es que el chico no estaba mal, y se notaba  que él  también pensaba lo mismo de mí, pues estaba observando mi tanga, que se  veía  debajo de mi falda corta. Con la resaca que tenía no me había dado  cuenta de que  llevaba prácticamente la falda subida hasta la cintura. Y descaradamente  me  dijo: <span id="more-231"></span></p><p>Bueno, si lo prefieres, puedes esperarnos a mí y  			a mis compañeros, y te acercamos a tu casa. Como tú prefieras.</p><p>El plan me apetecía, pues los otros 3 camareros que  trabajaban con él, eran todos guapísimos, así que asentí con la cabeza  sin más.  El chico fue hasta la barra, donde estaban sus compañeros llenando las  neveras y  limpiando, y les dijo algo que provocó en ellos una sonrisa picarona.  Entonces  volvió junto a otro camarero:</p><p>Perdona por mi mala educación. Me llamo Víctor, y  			este es mi novio Dani. Los dos de la barra son David y Luis.  			Nosotros te acompañaremos a casa, ¿de acuerdo? No te sientas  			incómoda, somos gays, aunque nunca le decimos que no a una buena  			chica, jajaja!</p><p>No os preocupéis, sé que me sabréis tratar bien –  			dije yo.</p><p>Entonces, sensualmente, y sin dejar de mirarlos  fijamente,  hice bajar mi tanga por mis piernas, y se lo entregué.</p><p>Esto es para vosotros, para daros las gracias por  			acompañarme.</p><p>Ellos se quedaron boquiabiertos, y fue Dani el más  rápido en  reaccionar. Como yo seguía sentada en la tarima más alta, mis piernas y  mi  chocho quedaban a la altura de sus ojos, así que me acarició los muslos y  me los  abrió, para dejar al descubierto mi coño rasuradito.</p><p>Entonces Victor subió las escaleras que accedían a la   plataforma donde estaba yo sentada, y me quitó la camiseta. Desabrochó  el  sujetador y me cogió los pezones con fuerza. Mirando a su hermano, que  seguía  acariciándome los muslos, dijo:</p><p>Vamos, Dani, es lo que quiere. ¿A que quieres que  			te coman el coño mientras te sobo estas tetas enormes que tienes?</p><p>Yo respondí con un jadeo, y Victor empezó a amasarme  los  pechos, tirando de mis pezones, apretándolos, chupándolos, mordiéndolos.</p><p>Dani no tardó en meterse entre mis muslos y empezar  un  frenético cunnilingus, pasándome la lengua rápidamente por mi clítoris, e   introduciéndome un dedo en el coño. Me miraba a los ojos, lo que me  ponía  todavía más cachonda: sabía que me estaba haciendo disfrutar.</p><p>De repente, Victor paró de tocarme las tetas, se  acercó a la  barra, les dijo algo a David y Luis, y volvió con unas botellas, la  escoba y un  vaso de tubo. Dejándolo todo en la tarima, empezó a quitarse la ropa. Y  lo mismo  hizo Dani. Entonces se acercaron, también totalmente desnudos, David y  Luis. Me  fijé en que todos iban cuidadosamente depilados.</p><p>Dani siguió trabajando mi coño, ahora con dos dedos  en mi  interior, y Victor hizo señales a David para que se acercara. Entonces  fue él el  que empezó a chupar mis pezones, mientras que Victor se dirigía hacia  donde  estaba dani, se arrodilló a sus espaldas, le obligó a poner el culo en  pompa, y  empezó a chuparle el ojete.</p><p>Eso me estaba poniendo enferma… joder, estaba muy  cachonda…</p><p>Luis, que al principio se había mantenido al margen,  se animó  y se acercó a David, que dejó de chuparme los pezones para empezar a  comerse la  polla de su novio, mientras me apretaba las tetas.</p><p>Así permanecimos unos 10 minutos, hasta que Victor  dejó de  comerse el culo de su novio, cogió la escoba y se la pasó a Victor:</p><p>Vamos, mientras te la meto, tu penétrala con  			esto, seguro que se pone como una perra …</p><p>Victor se metió los dedos en la boca, y luego se los  metió en  el culo de Dani, que pegó un pequeño respingo. Una vez dilatado su ano,  le metió  la polla de un solo golpe.</p><p>Dani, cuando se acostumbró al ritmo, empezó a  acariciar la  entrada de mi coño con el palo de la escoba, y sin esperármelo, me lo  metió de  golpe y empezó a moverlo rápidamente.</p><p>David dejó su trabajo con mis tetas y se puso de  cuatro  patas, y Luis, tras lamerle el culo, le penetró. Yo seguía con ganas de  polla,  así que agarré fuerte la de David, y me la metí en la boca, empezando  una  impresionante mamada. David estaba disfrutando como un loco: penetrado  por Luis,  y yo mamándosela.</p><p>A los pocos minutos, tenia el coño tan mojado que ya  no  notaba casi el contacto del palo de la escoba, así que yo misma agarré  el vaso  de tubo y se lo di a Dani. Él lo entendió a la primera, y tras quitarme  el palo  del coño, empezó a empujar suavemente mientras mi chocho se abría para  dejar  paso al vaso. Dios, me moría del gusto, estaba cachonda como una puta, y  no  faltaba mucho para tener un orgasmo.</p><p>Pasamos unos 20 minutos así, follando como locos y  chillando  y gimiendo. Victor fue el primero en hablar:</p><p>Joder, me corro, me corro…</p><p>La sacó de dentro del culo de Dani y se acercó a mí,  soltando  un enorme chorro de leche encima de mi barriga, mi coño y mis tetas.  Luis, a los  segundos, hizo lo mismo: se corrió encima de mí.</p><p>Entonces, Dani y David se sentaron cada uno a mi  lado, y sus  respectivas parejas empezaron a chupársela frenéticamente. No podían  dejar de  gemir y apretar la cabeza de sus novios contra sus enormes pollas, así  que yo  empecé a masturbarme.</p><p>A los 10 minutos, Dani y David se corrieron encima de  mí, y  ya eran 4 los chorros que me había tocado recibir esa noche.</p><p>Luis, que hasta ahora había sido el más callado,  dijo:</p><p>Vamos, chicos, esa leche hay que aprovecharla.</p><p>Así que empezaron a chuparme entera: Victor se  encargó de mis  tetas, Dani de mi barriga, David de mi monte de Venus, y Luis de mi  chocho.</p><p>Empezó a penetrarme con la lengua mientras me metía  dos dedos  en el culo, dilatado de tanto jugo que había soltado.</p><p>A los pocos minutos, me había dejado bien limpia, sin  restos  de semen, y con un gran grito, me corrí en la boca de Luis.</p><p>Fuente: todorelatos.com</p></div> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/con-los-camareros-de-la-discoteca/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Tirada en la autopista</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/tirada-en-la-autopista</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/tirada-en-la-autopista#comments</comments> <pubDate>Sun, 16 May 2010 20:32:38 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Erotismo]]></category> <category><![CDATA[cam porno]]></category> <category><![CDATA[chicas porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[relatos porno]]></category> <category><![CDATA[webcam porno]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=228</guid> <description><![CDATA[Relato porno del 16 de mayo del 2010. Nunca me atreví a contar este episodio de mi vida y tampoco sé muy bien por qué lo hago ahora. Lo cierto es que siento vergüenza cada vez que lo pienso y necesito desahogarme. Por otra parte, también creo que, después de dos años, la mejor manera [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno del 16 de mayo del 2010. Nunca me atreví a contar este episodio de mi vida y tampoco sé muy bien por qué lo hago ahora. Lo cierto es que siento vergüenza cada vez que lo pienso y necesito desahogarme. Por otra parte, también creo que, después de dos años, la mejor manera de superarlo es afrontarlo y, para empezar, como no me atrevo a contárselo a nadie <a href="http://www.bragax.com" target="_blank">xxx</a> que conozca y mucho menos a mis padres, a falta de dinero para pagar la consulta de un psicólogo, me he decidido a explicarlo aquí.</p><p>Todo sucedió una noche del verano de 2006. A pesar de haber cumplido ya 20 años, todavía estaba muy controlada por mis padres, especialmente por mi padre, que es uno de esos tipos chapados a la antigua. Yo veraneaba en Calafell, pero había salido con unas amigas de la facultad. Habíamos quedado en Salou, pero no se lo había dicho a mis padres. Era tarde, muy tarde, pero me estaba divirtiendo mucho, así que, aunque era consciente de que iba a tener que aguantar la charla de mi padre y de que seguramente iba a estar castigada lo que quedaba de verano, decidí disfrutar del momento y afrontar las consecuencias cuando llegara a casa.</p><p>Me despedí de mis amigas en el parking de la disco. En cuanto desaparecieron, busqué el móvil en mi bolso, convencida de que mi padre ya habría llamado. No me equivoqué. El tono de su voz en el buzón de voz sonaba amenazador, y eso me puso muy nerviosa. Cuando hube acabado de escuchar el mensaje traté de llamar para, por lo menos, avisar de que iba para casa y que estaba bien, pero tras marcar el número y descolgar para realizar la llamada el móvil se quedó sin batería.</p><p>Tenía 50 kilómetros por delante y más de media hora de camino, así que decidí coger la autopista para llegar a casa lo antes posible. Con el carné recién sacado y el coche de mi padre, apenas me dejaban cogerlo por dentro de Calafell, así que no era cuestión de demorarse todavía más.<span id="more-228"></span></p><p>Pasado Torredembarra, si no recuerdo mal, me llevé un tremendo sobresalto. Uno de los neumáticos reventó. Por suerte, o no, esto sucedió a escasos metros de un área de descanso y, por no parar en el arcén acerqué el coche hasta allí.</p><p>Me bajé del coche y durante un par de minutos, a plena oscuridad, me quedé mirando la rueda. No tenía ni la menor idea de cómo cambiarla. Por una parte, aquello se podría convertir en la excusa perfecta para justificar mi retraso, pero por otra, si no tenía más remedio que pedir ayuda a mi padre, éste se iba a enterar de donde había ido con el coche. Parece que no me quedaban muchas más opciones. De todos modos, aquello no iba a ser tan fácil, encendí el móvil con la esperanza de que me dejara hacer una llamada, una sola, por el tiempo suficiente para explicarle a mi padre dónde estaba y qué había pasado. Pero la batería de mi móvil no estaba por la labor.</p><p>Llena de desesperación me puse a llorar desconsoladamente. No sé cuánto tiempo estuve así, con la cabeza apoyada sobre el volante y llorando a lágrima viva. No había mucho tráfico en la autopista, el momento para el pinchazo no podía haber sido más inoportuno. Escuché pasar un camión y pensé que quedarme dentro del coche no iba a solucionar mis problemas y, que lo mejor sería salir a la autopista a buscar ayuda.</p><p>Cuando me disponía a salir del coche apareció una luz de esperanza con la forma de los faros de un tráiler. El ruido de su motor me pareció música celestial. A pesar de los tacones, corrí hacia él agitando los brazos. El camión se detuvo frente a mí y me deslumbró con las largas. Algo no marchaba bien, pero no quise escuchar a mi intuición femenina. Necesitaba ayuda, como fuera. Me planté delante del camión con la cara empapada por las lágrimas y los brazos alrededor de mi cuerpo, como abrazándome a mí misma, temblando, pero dispuesta a no dejar que se marchara.</p><p>El camión se detuvo detrás de mi coche. Se bajaron dos tipos. El conductor un tipo bajito y gordo, calculo que de la edad de mi padre, con barba y con aspecto desaliñado, sucio, mejor dicho. El acompañante era un tipo bastante raro, joven y alto, algo fofo también, con el cabello moreno pero de piel muy blanca, con la mirada ausente tras unas gafas de montura fina.</p><p>Se acercaron y cuando los tuve cerca pude percibir una asquerosa mezcla de olores a sudor y alcohol.</p><p>¿Qué te ocurre princesa? – preguntó el conductor echándome encima su aliento y echando una mano sobre mi hombro.</p><p>Di un paso atrás al tiempo que, con un movimiento retiré mi hombro. Con la voz entrecortada le expliqué mi problema. No reparé en qué situación me encontraba, mi atención se centraba únicamente en solucionar lo de la rueda y proseguir mi camino.</p><p>Vaya, vaya. Así que tenemos a una bella dama en apuros – dijo con un cierto tono de sorna.</p><p>Quise mostrar algo de simpatía mostrando una sonrisa, pero en aquellas circunstancias apenas pude esbozar una mueca que claramente demostraba mi desprecio por aquellos tipos. De entre todos los caballeros andantes que podrían haber llegado en mi auxilio, me había tenido que tocar aquella chusma.</p><p>A ver, dónde está esa rueda.</p><p>Cuando me giré para mostrarles la rueda, el conductor me dio un sonoro manotazo en el culo que provocó sus risotadas. Me volví con mirada desafiante, pero no tardé mucho en perder esa actitud altiva. El conductor dio un paso adelante acercándose a mí con semblante muy serio. Presa del pánico di un paso atrás y él volvió a acercarse y yo di otro paso atrás de modo que di con mi espalda en el coche. Él se acercó nuevamente arrimándose mucho.</p><p>Verás, guapa, – susurró junto a mi cara echándome todo el aliento – creo que podemos ayudarte, pero antes, estaría bien que nos lo agradecieras.</p><p>No era difícil adivinar lo que querían. Una niña mona, sola e indefensa, vamos, que la ocasión la pintan calva. Sentí miedo. Permanecí unos instantes callada, pensativa, sopesando mis alternativas. Creí que no tenía más remedio que negociar. Si les ofrecía algo a cambio, por lo menos, solucionaría lo de la rueda. Si no lo hacía, no solo me quedaría allí tirada sino que ¡Dios sabe de qué serían capaces aquellos tipos! Esa imagen pasó fugazmente por mi cabeza, pero lo suficiente para sentir mucho más miedo.</p><p>Está bien ¿qué queréis? – pregunté no muy segura de haber escogido la opción correcta.</p><p>Se miraron sorprendidos, creo que no esperaban que se lo fuera a poner tan fácil. El conductor soltó una sonora carcajada que fue seguida inmediatamente por el otro mientras chocaban sus manos celebrando su triunfo.</p><p>¿Cómo te llamas? – preguntó el conductor al tiempo que las risas se apagaban.</p><p>Bea – contesté yo con la voz temblorosa y entrecortada .</p><p>Verás, Bea, mi amigo Toni – prosiguió señalando su compañero – quiere que se la chupes.</p><p>De nuevo estallaron las carcajadas. Miré al tal Toni al tiempo que éste asentía con la cabeza. Hubiera dado cualquier cosa por borrarle aquella sonrisa asquerosa de su cara. Me quedé callada hasta que acabaron de reírse.</p><p>Venga, no podéis pedirme eso – protesté finalmente.</p><p>Ya, pero es que mi amigo Toni, si no se la chupas no te va a cambiar la rueda. Tú misma.</p><p>Llena de una rabia casi incontenible agaché la cabeza y apreté los dientes. Se me saltaron las lágrimas. Ellos me miraban, esperando mi respuesta, pero ésta no llegó.</p><p>Venga Manolo, vámonos. Esta tía es solo una pija calientapollas – dijo finalmente el propio Toni.</p><p>De pronto, aquellos tíos se alejaron de mí y se dirigían hacia el camión dispuestos a marcharse.</p><p>¡Esperad! – grité desesperada viendo como se esfumaba la opción de poder cambiar la rueda.</p><p>¿Te lo has pensado mejor? – preguntó el tal Manolo desde la penumbra justo antes de subirse de nuevo al camión.</p><p>De nuevo me quedé en silencio, no quería darles lo que me pedían.</p><p>Venga, piénsalo bien, en el fondo será un mal trago que durará unos minutos y luego podrás irte.</p><p>El doble sentido de la expresión &#8220;un mal trago&#8221; provocó de nuevo la risa idiota entre ellos.</p><p>Está bien – accedí bastante confundida – pero primero me cambiáis la rueda y luego cumplo yo con mi parte.</p><p>De eso nada – protestó Manolo.</p><p>Verás – traté de argumentar pensando todo lo rápido que podía – yo no tengo ninguna garantía de que vosotros vayáis a cumplir, sin embargo si yo no cumplo, siempre podéis pincharme de nuevo la rueda.</p><p>No era muy acertado darles ideas, pero, desde luego, esa sería mi única garantía.</p><p>Está bien – dijo esbozando una sonrisa que no me dio muy buena espina – el trato es el siguiente, nosotros te cambiamos la rueda y tú haces todo lo que te pidamos.</p><p>¡Ni hablar! Eso no es lo que me habías dicho. Me habías dicho sólo…</p><p>No – me interrumpió – te he dicho que Toni quiere que se la chupes, pero no te he dicho lo que yo quiero. De todos modos, si no aceptas, pues nada. Nos vamos y ya está.</p><p>Se dieron la vuelta y caminaron hacia el camión. Miré el reloj, eran las 4:30h de la madrugada, miré hacia la autopista, no circulaba nadie y los pocos vehículos que había visto, habían pasado de largo; excepto aquel maldito camión.</p><p>¡Un momento! – grité cuando se disponían a subir al camión.</p><p>Manolo y Toni me miraban expectantes.</p><p>No podéis iros así.</p><p>Claro que podemos – contestó Manolo – a menos que…</p><p>Si me cambiáis la rueda – interrumpí – os doy todo el dinero que llevo encima.</p><p>Ya te hemos dicho cual es el precio, no queremos tu dinero. Esto son lentejas, si quieres las tomas y si no las dejas.</p><p>Dudé, unos instantes para finalmente asentir con un tímido movimiento de cabeza.</p><p>Mientras cambiaban la rueda yo me quedé de pie mirando como lo hacían, tratando de pensar en una solución. Unos minutos más tarde ya habían montado la rueda y estaban bajando el coche. Empecé a notar un nudo en el estómago, consciente del poco tiempo que me quedaba.</p><p>Bueno, esto ya está – dijo Manolo sacudiéndose las manos.</p><p>Me podríais guardar la rueda y las herramientas, por lo menos – protesté tratando, inútilmente, de retrasar mi parte todo lo posible.</p><p>En un momento hubieron guardado la rueda pinchada, el gato y la llave y llegaba mi turno. El nudo en el estómago se me hizo más grande y un sudor frío me corría por la espalda. Estaba muy nerviosa y asustada.</p><p>Manolo se acercó a mí y me agarró de la muñeca arrastrándome hacia la parte delantera del coche. Toni nos siguió. Se plantaron delante de mí.</p><p>Que vestido más bonito – observó Manolo &#8211; ¿Por qué no te lo quitas para calentar un poquito el ambiente?</p><p>Irónicamente, el comentario de Juan me hizo pensar en lo mucho que me gustaba aquel vestido de hilo, pues se arrapaba a mi cuerpo y realzaba sugerentemente mi figura. Agité la cabeza suplicando que no continuaran con aquello.</p><p>¡Que nos enseñes el coño, he dicho – gritó Manolo arrimándose a mí – o te juro que te rajamos las cuatro ruedas!</p><p>No, por favor – supliqué con voz llorosa al tiempo que me llevé la mano a uno de los tirantes del vestido deslizándolo por mi hombro.</p><p>Temblorosa, busqué en mi espalda la cremallera y lentamente la bajé al tiempo que Manolo se relajaba y se alejaba un paso de mí. Acabé de deslizar los tirantes por mis hombros. Lenta y tímidamente dejé caer el vestido por mi torso, resistiéndome a mostrar mis pechos. No llevaba sujetador, pues con ese vestido se marcaba demasiado y aunque mis pechos no eran pequeños, sí que se mantenían bien firmes y erguidos, por lo que me lo podía permitir. La única pega es que a menudo se me marcaban los pezones, pero eso a mí no me importaba mucho.</p><p>Vamos, Bea, no seas tímida – se impacientó Manolo.</p><p>Muy asustada dejé finalmente caer el vestido por debajo de mis pechos, sujetándolo con las manos para evitar que cayera del todo. La expresión de Manolo mostraba su satisfacción. Toni continuaba con la misma expresión impávida que había mantenido todo el tiempo. Os aseguro que era mucho más inquietante que los gritos de Manolo.</p><p>Venga, nena, sigue – Manolo marcaba el ritmo.</p><p>Me bajé el vestido hasta los muslos y, por fin, dejé que se deslizara por mis piernas hasta el suelo. Precisamente porque el vestido se marcaba llevaba un tanga blanco, liso, fino y pequeño que por poco no hizo saltar sus ojos de las órbitas. Con un gesto, Manolo, me indicó que me despojara del tanga también. Tardé unos segundos.</p><p>¿A qué esperas? – gritó de nuevo Manolo.</p><p>Sobresaltada, obedecí de inmediato bajándome el tanga hasta las rodillas para dejarlo caer sobre el vestido después. Me agaché para recoger mi ropa del suelo y dejarla a buen recaudo, pero tal y como me incorporé de nuevo Manolo estaba delante de mí con la mano extendida para que le diera la ropa.</p><p>Tranquila, ya nos encargamos nosotros de eso.</p><p>Le entregué el vestido y el tanga preocupada por lo que fuera a hacer. Él se la entregó inmediatamente a Toni quien, con las manos mugrientas por haber estado cambiando la rueda, siguiendo las instrucciones de Manolo, se apresuró a dejarlo en el camión.</p><p>Siéntate sobre el capó – me ordenó mientras Toni guardaba el vestido en el camión – apoya las manos sobre el capó y separa las piernas, quiero verte bien.</p><p>Obedecí sin rechistar.</p><p>¿Te has fijado cómo huele ese coñito? – se dirigió a Toni al tiempo que este llegaba de nuevo.</p><p>¡Ya te digo! – habló por segunda vez Toni – es una guarrilla.</p><p>Estallaron en una sonora carcajada.</p><p>Manolo se arrimó y con una de sus sucias manos me agarró un pecho, cerré los ojos tratando de soportarlo</p><p>Tranquila – me susurró tratando de relajarme – si te portas bien todo irá bien.</p><p>Intentó besarme, pero yo cerraba los labios con fuerza, así que viendo que no le correspondía me lamió la cara y deslizó la mano que tenía en mi pecho alcanzando el interior de mi muslo para subirla a continuación hasta llegar a mi pubis, lo acarició suavemente por unos instantes. Extendió un dedo y lo deslizó por mi rajita hasta encontrar mi vagina.</p><p>Sé buena y abre la boquita – me susurró al oído.</p><p>Sentí un escalofrío por mi espalda. Con la vana esperanza de evitar que me introdujera el dedo le obedecí. Me metió la lengua hasta la campanilla y cuando, de alguna manera yo lo había aceptado me metió un dedo y luego otro y comenzó a masturbarme.</p><p>Para mi desgracia, pasados unos momentos, perdí el control de mi cuerpo y, a pesar de que aquello era repugnante, empecé a lubricar. Recé porque no lo notara, pero no tardó en ser demasiado evidente para disimularlo.</p><p>Satisfecho por haber conseguido que mi cuerpo reaccionara, me agarró de las muñecas y me arrastró a la parte trasera del coche y abrió la puerta.</p><p>Entra.</p><p>Permanecí de pie temblando y resistiéndome a entrar.</p><p>¡Que entres te he dicho! – gritó.</p><p>Consiguió aterrorizarme una vez más, así que obedecí.</p><p>¡Estírate y ábrete de piernas, zorra!</p><p>La otra puerta se abrió y Toni me agarró tirándome sobre el asiento al tiempo que Manolo se bajaba los pantalones. Mi instinto me llevó a resistirme, pero eran mucho más fuertes. A pesar de mis forcejeos Manolo no tardó en situarse entre mis piernas.</p><p>¡Estate quieta, puta! Este es el trato que has hecho, si no cumples te quedarás sin ruedas y sin ropa, tú misma.</p><p>Me calmé al instante. Sin oposición ninguna me penetró, sentí como entraba poco a poco para empezar a moverse lentamente. Me estaba follando.</p><p>Por el otro lado Toni, al comprobar que me había calmado me soltó y se quitó la ropa. Me impresionó. Su piel era muy pálida y no tenía ni un solo pelo, ni siquiera en el pubis. Su pene, sudoroso, era blanco como la nata y, pese a no estar erecto, era bastante grande.</p><p>Me la restregó por la cara.</p><p>Vamos, guarra, chúpamela.</p><p>En un estúpido pensamiento recordé que mi madre siempre decía que tenía muy buena boca. No se podía imaginar cuánto. Antes solo se la había chupado a un chico, un novio que había tenido, le encantaba el sexo oral y, con él, había aprendido a hacerlo. ¡Qué diferentes son estas cosas cuando se hacen con gusto! Con mucho asco me acerqué la punta a mis labios y dubitativamente me la introduje en la boca y empecé a chupársela.</p><p>Veo que no es la primera polla que te comes ¿eh, zorra? – soltó Toni.</p><p>Deseé que aquello acabara lo antes posible y pensé que lo mejor que podía hacer era colaborar. Se la chupé con ímpetu, como si realmente me gustara, jugando con mi lengua sobre su glande, sobre sus testículos, por todo su pene, succionando con fuerza, ayudándome con las manos, acariciándole. Aunque fue engordando un poco más, no acababa de ponerse dura.</p><p>Mientras tanto, comencé a moverme para colaborar con Manolo. Rítmicamente movía mis caderas al tiempo que contraía los músculos vaginales a sabiendas que eso le iba a volver loco y no me equivoqué.</p><p>Puse todas mis ganas y todo mi arte en la felación que le estaba haciendo a Toni tratando de acabar con aquello lo antes posible. Poco a poco fui acelerando la cadencia de mis movimientos, chupándosela cada vez más rápidamente y con mayor vigor, presionando mis labios cada vez más y succionando cada vez más fuerte. Su agitada respiración se tornó en jadeos y, por suerte (dicho así resulta irónico), no tardé en obtener mi recompensa. Por fin se le puso dura e instantes más tardes sentí los espasmos de su polla en mi boca. Al momento la tenía llena de semen. Sin embargo, pareció no tener suficiente y, cuando paré de chupársela él se empezó a mover metiéndomela hasta la garganta.</p><p>¡No pares ahora, zorra! – Gritó forzándome a seguir chupándosela.</p><p>Me quedaba sin aire y quise escupir todo el semen, pero de pronto me vino la imagen de la tapicería del coche de mi padre manchada y traté de aguantar como pudiera. Tampoco quería tragármelo, nunca antes lo había hecho y me daba muchísimo asco.</p><p>Para mi desgracia volvió a eyacular y, esta vez su corrida fue mucho más abundante, apenas podía contener aquel chorro de semen en la boca y menos con su polla en la garganta. Empezó a faltarme el aire, cuando por fin la sacó de mi boca quise recuperar el aliento tan rápidamente que me atraganté y me dio la tos y pasó lo peor que podía pasar. Tragué bastante semen y el resto lo eché sobre la tapicería.</p><p>Y sin tiempo para reaccionar sentí que Manolo se corría, jadeaba como un loco y su polla explotó en un chorro de semen que inundó mi vagina. Hubiera fingido un orgasmo, para acelerar el suyo, pero el final de la mamada a Toni no me había permitido centrarme. Además, no hizo falta fingir, porque Manolo siguió moviéndose e, inesperadamente, me vino un orgasmo de dimensiones bíblicas. Chillé descontroladamente para disfrute de Manolo que se debía sentir muy hombre. Siguió moviéndose y el orgasmo se prolongó para mi martirio.</p><p>Un par de minutos más tarde ellos ya estaban vestidos y subidos al camión. Yo continuaba estirada en el asiento de atrás de mi coche, exhausta y llorosa. Al pasar por mi lado me tiraron el vestido por la ventanilla del camión, pero no el tanga, que se lo debieron quedar como trofeo.</p><p>Llegué a casa con el vestido manchado y mis padres se tragaron la excusa, aunque tuve que aguantar la charla, igualmente, por no llevar la batería del móvil cargada. Aspirando el coche mi padre descubrió la mancha en la tapicería, pero no creo que supiera de qué era, aunque yo, cada vez que la miro, no puedo apartar de mi cabeza lo que ocurrió aquella noche.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/tirada-en-la-autopista/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>La comida de la oficina de navidad</title><link>http://www.relatos.conejitax.es/la-comida-de-la-oficina-de-navidad</link> <comments>http://www.relatos.conejitax.es/la-comida-de-la-oficina-de-navidad#comments</comments> <pubDate>Mon, 01 Mar 2010 09:02:05 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Orgia]]></category> <category><![CDATA[cam porno]]></category> <category><![CDATA[porno]]></category> <category><![CDATA[relatos de sexo]]></category> <category><![CDATA[relatos eroticos]]></category> <category><![CDATA[relatos porno de cenas]]></category> <category><![CDATA[relatos porno de comidas]]></category> <category><![CDATA[relatos xxx]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.relatos.conejitax.es/?p=175</guid> <description><![CDATA[Relato porno 1 de marzo del 2010, los mejores relatos porno. Mi esposa y yo hemos fantaseado mucho con hacer un trío, pero no pasaba de ser solo un calentón al momento de tener sexo, pues pasaba el momento y no se volvía hablar nada. Gabriela tiene 32 años y es una mujer muy atractiva, [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Relato porno 1 de marzo del 2010, los mejores relatos <a href="http://www.queporno.es" target="_blank">porno</a>. Mi esposa y yo hemos fantaseado mucho con hacer un <a href="http://www.webcamxxx.bragax.com" target="_blank">trío</a>, pero no pasaba de ser solo un calentón al momento de tener <a href="http://www.xatcam.com" target="_blank">sexo</a>, pues pasaba el momento y no se volvía hablar nada. Gabriela tiene 32 años y es una mujer muy atractiva, ella es blanca con pelo castaño con destellos rojizos, de <a href="http://www.camxxx.bragax.com" target="_blank">tetas </a>pequeñas pero muy bien puestas a pesar de nuestros dos bebes, (cuatro y dos años) sus nalgas son preciosas, muy redondas y respingonas, con una cinturita muy breve unas piernas largas muy bien torneadas.</p><p>En mi caso soy un tipo normal de cabello castaño, de 1.78 mts. Con 88 kgs. Medio panzón y casi cuarentón, con una pija de 15 cts. Muy bien hecha con circunsición. Soy bastante caliente pues me fascina ver películas porno, ver fotos, leer relatos de esposos calientes y todos los temas de matrimonios en trío me vuelven loco, siempre lo mejor del repertorio se lo muestro a mi señora que se estremece y acabamos cogiendo como locos.</p><p>Resulta que el Sábado pasado tuve la comida navideña de la compañía donde trabajo, coincidió que también era el día que habíamos planeado poner el árbol de navidad pues lo habíamos comprado un día antes, y dentro de los planes también estaba tener un encuentro romántico de sexo con unas copitas (una vez al mes mi esposa se disfraza con ropa muy sexy tiene su colección; de caperucita roja, de conejita del play boy, de niña <a href="http://www.conejitax.es" target="_blank">porno</a>, una cena afrodisíaca con unos buenos tragos y disfrutar del sexo)<span id="more-175"></span></p><p>Bueno; pues fui a la comida no muy contento, pues interfería con otros planes que tenía para ese día. Al calor de las copas el mal humor se me fue bajando, y las pláticas picosas con un amigo de la oficina con sus comentarios de las nalgas de fulanita, y que buenas las tetas de menganita y como le gusta hacerlo a Tere la vendedora que da unas mamadas deliciosas, él ya se la tiró, me tenía más caliente que una plancha con sus pláticas, además que las mujeres le dan mucho jale, pues tiene unos ojos azules es alto y bien parecido.</p><p>Luego vino la rifa de varios regalos para todos los empleados, y ¡sorpresa!! que me voy ganando una enorme canasta navideña con dos botellas de champaña, una de wisky muy fino, varias de vino de mesa y algunas de coñac y ron, con un buen surtido de embutidos y latería fina. Abruptamente después de la rifa nos cortaron el servicio de tragos pues ya había varios compañeros bastante pasados de copas, y como mi canasta peligraba seriamente, mejor nos despedimos y salimos.</p><p>Mi amigo me invitaba otro trago en una taberna pero le dije; que tenía planes de ayudar a mi esposa para poner el árbol de navidad, pues mis hijos tenían mucha ilusión de verlo. Él me comentó que si nos podía ayudar, pues el es divorciado y se sentía solo, le dije que sí, así que nos fuimos a casa casi eran las ocho de la noche.</p><p>Al entrar a casa vi a mi mujer usando un vestidito muy corto con mucho vuelo lleno de flores estampadas, es el disfraz de &#8220;niña porno&#8221;, pues es uno de los atuendos sexy que usa mi esposa cuando vamos a tener &#8220;fiesta&#8221;, peinada como niña con dos coletitas en su pelo muy bien maquillada con chapas rojas en las mejillas, cuando nos vio su colores subieron por su cara y nos comentó:</p><p>¡Que pena!!&#8230;. miren en que fachas me encuentran, me voy a cambiar de ropa.</p><p>Pero se quedó un momento viendo la canasta navideña que cargábamos entre mi amigo y yo. Le comente; ¡me la gané en la rifa! Está muy buena me respondió Gaby, la llevamos a la mesa de la cocina mientras ella caminaba por delante para despejar la mesa, su vestidito le queda a medio muslo o sea que con cualquier movimiento en falso se le ven las nalgas y no quería ni imaginar que usaba abajo. Me calentaba la idea que mi amigo la encontrara vestida así.</p><p>Abrí una botella de ron y prepare tres cubas en lo que mi esposa revisaba a detalle el contenido de la canasta, por momentos se inclinaba hacia delante y su vestidito subía a la parte alta de sus muslos, notaba como se desviaba la mirada de mi amigo a sus piernas y pronto la recomponía, les exclamé; bueno vamos a enfriar una botella de champaña. Pero vamos a la sala, la cocina no es lugar para tener a Toño.</p><p>¡Huyyy que pena!!&#8230;. tengo la sala hecha un tiradero pues estaba poniendo el árbol de navidad y está llena de cajas.</p><p>Comentaba mi amigo:</p><p>Por mi no te apenes sirve que les ayudo a poner el arbolito…. si estamos en confianza ¿verdad?</p><p>Si claro le exclamé; me dirigí a mi esposa, Toño es de confianza si ya lo conoces desde hace mucho tiempo.</p><p>Pues si ya tengo de conocerte como tres años, pero que vas a pensar que soy una fodonga con este tiradero de casa, y estas fachas que me puse, pero es lo más cómodo para estar subiendo y bajando de la escalerilla para poner los foquitos.</p><p>Solo de imaginar a mi esposa subiendo la escalerilla con ese atuendo se me puso dura la verga, pues el arbolito mide como 2.50 mts. Y creo que a Toño le pasó lo mismo pues soltó una sonrisa idiota. Mi mujer se iba a la recámara a cambiarse de ropa pero la detuve, le dije; pero si así estas bien y además es más cómodo para subir la escalerilla, con Toño no hay problema, ¿verdad Toño que a ti no te importa?</p><p>No…. no para nada, si te queda muy bien el vestido, por mi no hay ningún problema, esbozando una nerviosa sonrisa.</p><p>Apuramos la cuba, me fui a la cocina a preparar las siguientes cubas y cheque la temperatura de la botella de champaña que metí al congelador. Mi esposa me alcanzo a la cocina y me preguntó; ¿Que onda con tu amigo?&#8230;.. Me vestí así para hacer nuestra fiesta pero con tu amigo aquí mejor me cambio…. ¿o que hago? Me da pena andar así, disfrazada de niña se me ve todo.</p><p>No te preocupes le respondí; tu sigue como si nada, si lo tienes loco no te fijas como se le van sus ojitos de gato a tus piernas, dale un calentoncito a ver que pasa.</p><p>Y ¿si pasa?&#8230;.. Tu amigo no está nada mal, es guapo tiene unos ojos preciosos y es muy simpático. Luego no te vallas a enojar y me eches la culpa.</p><p>Tú no te preocupes, cuantas veces hemos fantaseado con esto, vamos a ver como se dan las cosas o apoco ¿ya te volviste ratoncita?</p><p>Regresamos a la sala con un plato con botanas y las cubas. Mi amigo estaba acabando de acomodar las series con los foquitos en el árbol, le di su vaso y brindamos los tres, él seguía acomodando los contactos mientras mi mujer ponía música en el estéreo. Toño me comentaba que la escalera estaba muy floja y que no lo aguantaba, por eso los focos de la parte de arriba no estaban bien acomodados, le comenté que efectivamente esa escalerilla de madera era muy vieja y a la única que aguantaba era a mi señora que es muy ligera, así que pedí a mi esposa que acomodara los focos de arriba, ella me volteo a ver con cara de traviesa y comentó; bueno pero me sostienes bien la escalera. Sí sube, tu no te preocupes yo te la sostengo.</p><p>Mi amigo muy respetuoso se fue a sentar a un sillón a mis espaldas, pero que tenía muy buen ángulo para ver a mi esposa sin que yo lo pudiera ver a él. Gaby más desinhibida subió tres escalones y empezó a acomodar los focos. ¡Santo Dios!! Traía unas pantaletitas de red negras se le veían magníficas sus nalgas envueltas en esa trama de hilos, la verga se me puso súper tiesa, las nalgas las tenía a centímetros de mi cara, despedían un delicado aroma a hembra caliente con un suave perfume. Gaby volteaba a preguntarle a Toño si estaban bien acomodadas las luces, y mi amigo tartamudeaba para decirle que parecía que sí pero déjame darme la vuelta para ver las del otro lado.</p><p>No, falta estirarlas un poco más le indicaba Toño. Haber Toño sostén la escalera para revisar, mi amigo de dos zancadas estaba listo para sostener la escalera, desviando su vista hacia el piso, pero cuando me fui atrás del árbol estaba metiendo sus narices en las nalgas de mi mujer, las saboreaba y se mordía los labios, mi mujer me volteaba a ver de frente y me guiñaba un ojo, mientras yo le hacía una seña de OK.</p><p>Gaby bajaba de la escalera y mi amigo la sostenía, sí hay que girar la escalera por el otro lado, Toño la movía con gusto, mientras mi mujer le daba un gran sorbo a su cuba. Moviendo sus nalgas en una forma muy sexy mi esposa caminaba junto a mi amigo y subía lentamente los escalones, disfrutando de la cara de caliente que ya tenía Toño. Gaby se estiraba hacia delante subiendo el vestido por arriba de sus nalgas, y le dijo a Toño sostenme bien por que voy a subir otro escalón. Yo me fui a la cocina a descorchar la botella de champaña y de inmediato me regrese a un punto donde los pudiera ver sin que ellos me vieran, mi amigo la sostenía de una pierna, a la altura de los muslos, sus ojos estaban clavados en el culo de mi esposa y su mano acariciaba las piernas y muslos de Gaby que no se inmutaba de lo que le hacía Toño.</p><p>Al momento que Gaby empezó a bajar un escalón las manos de Toño se fueron a sostener las nalgas de mi mujer pues no resistió la tentación de acariciarlas. Fingí que salía de la cocina y les comenté; quedaron perfectas las luces, ellos afirmaban con la cabeza, los ojos de mi esposa estaban rasgados síntoma de que está muy caliente y Toño trataba de ocultar su bulto, descorché la botella de champaña y serví tres copas, yo sabía que eso es veneno para Gaby pues con la champaña se desinhibe totalmente y es capaz de hacer cosas impensables sin importarle nada; como una vez que veníamos de una boda le dieron ganas de hacer pipi en el auto, se quito las pantaletas se bajo corriendo y lo hizo en un camellón de una importante avenida, mientras los taxis le tocaban el claxon ella solo reía mostrando sus nalgas a todo el mundo.</p><p>Brindamos por la navidad, Gaby abrió una caja de esferas y las empezó a colocar en el árbol. ¡Primero las más altas! nos exclamó; se estiraba de puntas y su vestido subía a media nalga, se veía preciosa con su atuendo de niña puta, a Toño ya no le importaba si yo lo veía, él estaba feliz viendo sin parpadear a mi esposa, y sin darse cuenta me comentó: Está buenísima ¿verdad? Le respondí sí está muy rica y vieras que rico coge. Entonces le cayó lo que me había dicho y mi respuesta lo avivó.</p><p>¡Me imagino! me contestó; la mirada perdida en las nalgas de mi esposa que seguía colgando esferas sin inmutarse de la presencia de Toño mostrando hasta el chipote de su panocha, hasta que volteo y nos preguntó; ¿Qué no me van a ayudar?&#8230;. Si pero primero vamos a tomar una copa de cruzadito le comentó Toño.</p><p>¡Bueno sírvanlas! que me estoy muriendo de calor. Nos respondió con voz muy sexy.</p><p>Llenamos las copas entrelazamos los brazos y las tomamos a fondo, mi amigo y yo ya estábamos ebrios pues además traíamos las copas desde la comida, Gaby estaba entre nubes con la champaña, y que se la suelto a mi esposa; por que no te quitas el vestido por que nada más tapa el paisaje y tienes mucho calor, Toño brincaba de gusto y aplaudía, Síii… Sí mucha ropa, se quitaba su corbata. Mi esposa me dice con voz muy sexy:</p><p>Pues si quieres quítamelo tú mi amor, adelante.</p><p>Entonces le bajé el cierre y ella subió los brazos y moviendo sus nalgas de un lado al otro se lo sacaba, los ojos azules de mi amigo se abrían como platos, mi esposa solo quedó con zapatos, pantaletitas de red y un micro sostén negro y nos preguntaba:</p><p>Bueno…. y ahora como ven el paisaje…. ¿les gustan las montañas?</p><p>¡Me fascinan!! gritaba nerviosamente mi amigo, pero a ver date una vuelta.</p><p>Toño aullaba cuando mi esposa giraba, y le decía por que no te quitas otro trapito para ver bien el paisaje completo.</p><p>Mi esposa jugaba con las esferas colgándolas en la red de sus pantaletas y en el sujetador, y nos decía parezco arbolito ¿verdad? Y giraba bailando con las esferas colgadas, mientras disfrutábamos de otra copa.</p><p>Toño no le quitaba los ojos y le suplicaba; quítate otro trapito.</p><p>Me quito otro trapito si mi maridito me da permiso, pero antes ayúdenme a quitarme las pinches esferitas que me están picando los ganchitos.</p><p>Toño feliz le quitaba todas las esferas, y me insistía ¿verdad que se quite otro trapito?</p><p>Pues solo que me prometas no contarle a nadie lo que pase esta noche, que todo quede entre los tres.</p><p>Te lo juro por esta, hacia una cruz con sus dedos y la besaba, te juro que no abro la boca de veras, te lo juro por mis hijos.</p><p>Entonces por que no le quitas tu el otro trapito le confié, mi esposa me miraba con una excitación tremenda…… ¿te parece bien mi amor?</p><p>Ella asentía con la cabeza, entonces mi amigo se fue a sus espaldas y le desabrochaba el sujetador, aprovechando para restregar su verga en las nalguitas respingonas de mi esposa, cuando se lo sacó la giro hacia él y le decía están bellísimas tu montañas, las acariciaba delicadamente y le preguntó a mi mujer ¿puedo?&#8230; Y se las empezó a besar y a mamar con ternura, mi esposa le acariciaba la nuca apretándolo más contra sus pechos mientras gemía, yo le acariciaba las nalgas y metía mis dedos entre la red de sus pantaletas estaba empapada su entrepierna, y yo tenia mi verga que reventaba.</p><p>Mi amigo subió besando su cuello y le plantó un besote de lengüita, que mi esposa disfrutaba intensamente sus lenguas se trenzaban, por momentos me daban celos pero era tan esperado este momento que mejor los convertía en un disfrute muy raro pues estaba a punto de venirme. Toño le acariciaba suavemente las nalgas. Luego se separaron y mi mujer nos pregunto jadeando:</p><p>¡¿No quieren ver el paisaje completo?!&#8230;. Yo creo que ya las vieron bien ¿verdad?</p><p>¡Están muy ricas!!! Gritaba Toño emocionado, la giraba acariciándolas suavemente, mientras me preguntaba ¿puedo? Metiendo sus manos por los lados de la pantaletita, le respondí sí con mucho aplomo, entonces se hincó por el frente y se las bajó quedando su panochita en sus narices sin decir más mi amigo le abrió las piernas y le empezó a dar una mamada de pronóstico. A mi esposa le temblaban las piernas no la sostenían del orgasmo tan fuerte que tenía, yo la sostenía por atrás acariciando sus pechos y besando su cuello y orejas mientras Gaby gemía a gritos, un momento después mi amigo se ponía de pie gritando que rico sabes, estás deliciosa la hacia girar escudriñando cada centímetro de su cuerpo, mi esposa aprovechaba los giros para rozar sus nalgas en la verga de Toño que reventaba su pantalón.</p><p>Mi amigo y yo nos arrancábamos la ropa, él muy prudente se quedó en boxers mientras yo estaba totalmente encuerado con mi verga como nunca de grande tiesa; Gaby nos miraba con los ojos de plato mientras le daba un trago a su copa, ahora la que me pregunto ¿puedo? fue mi mujer claro que sí hoy puedes hacer todo lo que te plazca.</p><p>Entonces se acercó lentamente a Toño y le acariciaba la verga por arriba de la tela de sus boxers yo sentía que se me salía la leche de ver como su mano se perdía en la bragueta de mi amigo, luego le bajó los calzones al piso y brincó una verga larga y curva con la cabeza roja mojada bañada de líquidos que escurrían, mi esposa la pajeaba lentamente mientras pasaba la punta por sus labios oliendo el manjar que se iba a cenar.</p><p>Abrió sus labios y empezó poco a poco a tragar la verga de mi amigo, la mamaba con locura mientras mi amigo gemía, ¡Mi mujer la pajeaba con el glande en la garganta!! Toño se estremecía estaba a punto de reventar pues sus piernas le temblaban, después de cinco minutos de mamadas súbitamente empezó a gritar ¡me voy a correr!! ¡Haaggh!! Cuando el primer chorro cayó en la garganta grito; ¡Me estoy viniéndoo!! ¡Ayy que rico mamas!! Mi esposa lo sacaba de su boca y la pajeaba a toda velocidad, los chisguetes de leche pegaban en las mejillas y narices de mi esposa que le puñeteaba y le mamaba de nuevo, mi esposa me volteo a ver y me dijo:</p><p>¡Cojéeme Papi estoy muy caliente!! Necesito que me cojas me senté en un sillón y Gaby brincó sobre mi ensartándose mi verga de un certero sentón, subía y bajaba a toda velocidad, su cara aún escurría leche de Toño y me gritaba con cara de lujuria ¡que grande la tienes mira como me roza!! ¡Ayy que rico me estas cogiendo Papacito chulo!! … ¡Me voy a veniiiirr!!! ¡Métela toda mi vida!! Mi esposa tenía un orgasmo como nunca lo había visto en los tres años de novios y en los siete de casados, las punzadas en su coño eran tremendas me jalaba la verga por dentro, me besaba trenzando su lengua yo sentía el sabor de la leche de mi amigo pues todavía le quedaban rastros en sus mejillas, ¡aaayy me sigo viniendo que ricoo!! Sus nalgas se movían de un lado al otro no pude más y me corrí como nunca, le solté más de diez chorros de leche al fondo de su papayita, Toño se pajeaba su pija sin perder detalle de la cogida que nos estábamos pegando. Cuando mi mujer se desmontó corrió al baño.</p><p>Toño me comentaba; que buena está tu esposa es una mujer impresionante, coge riquísimo, ¿me dejas echarle un palito?</p><p>Por mi no hay problema siempre y cuando te pongas un condón, pero mejor pregúntale a ella.</p><p>Tan pronto como salió mi esposa Toño brincó a su lado diciéndole mil piropos, y que si le daba oportunidad de hacer el amor con él, mi mujer le contestó pregúntale a mi marido. Si ya le pregunté y está de acuerdo pero tú ¿que dices? Y Gaby respondió:</p><p>¡Claro que síii!!&#8230;.. ¡Si me muero de ganas de coger contigo!!!</p><p>La respuesta de mi señora me paró la verga con un respingo, nos fuimos a la recámara, Gaby se sentó en la orilla de la cama y nos empezó a dar una mamada de campeonato alternaba sus mamadas como cinco para el invitado y como dos para mi, estaba loca con su nuevo juguete, le pase un condón a Toño se lo puso mientras mi mujer se acostaba a media cama con sus piernas ligeramente abiertas se le veía el clítoris bien parado y con una mano se lo acariciaba, la verga de mi amigo se veía impresionante pues es más larga y gruesa que la mía además la tiene curva.</p><p>El corazón se me salía cuando se acostó sobre mi esposa la besaba en la boca, la muy golosa de Gaby inmediatamente le tomaba la pinga y la centraba en su coñito rojo y mojado, ¡la cabeza de la verga de mi amigo empezó a desaparecer!! ¡Gulp!! se me atragantó la lengua. ¡Mi esposa estaba cogiendo con otro cabrón!! Mis ojos no daban crédito, sus nalgas se movían de un lado al otro. ¡Huyyy que sensaciones tan tremendas! el corazón me latía a mil pulsaciones por minuto, la verga se me reventaba. Toño la bombeaba profundamente, mientras le pellizcaba los pezones, la sacaba casi toda y se la metía hasta los huevos, mi esposa gritaba; ¡ayy Tony que ricoo me estás cogiendo!! Déjamela hasta adentro ¡haaggh que ricoo!!! ¡Me estoy viniiiendo Tony que ricoo me haces!!! Los celos me subían y bajaban, como hipnotizado me asomaba por todos los ángulos posibles para ver como mi amigo le daba verga a mi mujer. Mientras me hacia una riquísima puñeta.</p><p>Gaby levantaba sus piernas abriéndolas lo más que podía para que Toño se la clavara más adentro, le enterraba las uñas en las nalgas de mi amigo como para que no se le escapara se movía todo su cuerpo, ¡Haaaggh Tony dame máaas!! Toño la bombeaba a toda velocidad los gritos y jadeos de los dos eran tremendos, ¡las nalgas de mi mujer se convulsionaban con un orgasmo muy fuerte!, jadeaba y gritaba como si la estuvieran matando, mi amigo gritaba ¡ya me voy a veniiiirr!! Sus piernas y nalgas se le acalambraban de la corrida que se estaba dando trenzaban sus lenguas y jadeaban. Mi leche estaba a punto de salir</p><p>Un rato después mi amigo se levantaba con el condón colgando del glande de su pito repleto de leche, se disculpaba y corrió al baño, mi esposa me llamaba con los brazos me acerque a ella y la besaba con mucha ternura, estaba muy sudada del estomago y su pecho, con los besos largos y apasionados me acomode sobre ella y se la metí poco a poco, ¡su panocha estaba hirviendo y abierta!, nos empezamos a mover lentamente, cerraba los ojos y veía las imágenes de Gaby y Toño cogiendo, la verga la tenía durísima los gemidos de mi esposa se hacían cada vez más fuertes, cada vez le daba más rápido, le preguntaba al oído; que tal te gusto coger con dos vergas diferentes, Gaby sonriendo me decía ¡es riquísimo gracias Papi por darme la oportunidad!! jadeaba muy fuerte y tenía un violento orgasmo, Toño nos estaba observando de pie con una cuba en la mano, aceleré más las embestidas y me empecé a correr aventando chorros y chorros de leche, luego de un momento me separé de mi señora y nos quedamos descansando.</p><p>Que le exclamo Pinche Toño bebe solo, nosotros aquí sudando y tu tomando una cuba no seas cabrón invita una, soltó una sonrisa y se fue corriendo a la cocina a preparar los tragos en un momento estaba de regreso con los vasos, se sentó en la cama con nosotros a platicar. Quien lo iba a decir que acabáramos los tres encuerados platicando y tomando en nuestra cama.<br /> Fuente: todorelatos.com</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://www.relatos.conejitax.es/la-comida-de-la-oficina-de-navidad/feed</wfw:commentRss> <slash:comments>1</slash:comments> </item> </channel> </rss>
