Relato porno 25 de enero del 2010, los mejores relatos porno. Llego el domingo, una llamada de emergencia a Sara nos puso a todos en pie.

Un asunto de trabajo urgente obligo a Sara a tener que regresar a la ciudad.

Llevamos a Sara hasta Zamora la ciudad más próxima donde podía coger un autobús en dirección a nuestra ciudad.

Nos despedimos de ella hicimos turismo, comimos allí y regresamos a la casa, nos dimos un baño y salimos a cenar.

Durante la cena seguimos charlando de lo divino y de lo humano, carlos nos conto parte de su vida en Venezuela antes de tener que migrar a España, etc.

Después de la cena, de vuelta a casa, alegres por el buen vino que habíamos tomado durante la cena fingí que la cena me había sentado mal.

Poco rato después de haber llegado a casa dije que me iba a descansar, con la escusa de que la cena me había sentado fatal, deje a Carlos y Marie cada uno en un sofá con un café de la mano.

•Ahora voy, cariño no tardare en acostarme. Me despidió Marie después de versarla.
•No te preocupes, voy a caer rendido. Respondí.
Yo ya había visto un sitio donde desde la planta de arriba se veía todo el salón con pocas posibilidades de ser visto, allí me escondí.

El tiempo pasaba Carlos y Marie solo hablaban, Carlos se levanto, puso un par de chupitos y llevo la botella, siguieron así un rato cada uno en su sofá.

Había pasado ya una hora cuando Carlos se levanto a por hielos para un segundo chupito, a la vuelta se sentó en el sofá que ocupaba Marie.

El tiempo seguía pasando, Marie tumbada en el sofá hacia un lado no había probado el segundo chupito y Carlos hacia el otro.

Carlos empezó a acariciar las piernas de Marie desde sus pies hacia arriba, Marie en un principio se revolvió, quitando los pies y apoyándolos sobre la mesa.

Desde mi posición lo veía todo perfectamente, el sofá estaba justo de frente a mi unos tres metros debajo y a cuatro o cinco de distancia.

Carlos se incorporo y se lanzo sobre la boca Marie, esta le esquivo en un primer pero Carlos cayó sobre cuello, su punto débil y Carlos lo sabía.

Empezó a besarlo y pasear su lengua por el, Marie se intento zafar con menos ímpetu que las veces anteriores.

Carlos continuo y Marie cedió del todo, no le costó mucho a Carlos.

Carlos paso de cuello a sus orejas y luego a su boca, se besaron largo rato, mientras Carlos aprovechaba para llevar sus manos a las tetas de Marie, no llevaba sostén, tan solo un camisón fino y largo, una chaqueta encima y unas braguitas diminutas sin ser tanga.

Acariciaba las tetas de Marie por encima de la chaqueta, que Marie tardo poco en quitarse.

Ya sin chaqueta se continuaron besando y Carlos descolgó los tirantes del camisón por los hombros de Marie, un pequeño tirón hacia abajo y sus dos preciosas tetas quedaron al descubierto.

Dejaron de besarse y Carlos bajo por el cuello de Marie hasta sus pechos, se escurrió del sofá hasta estar arrodillado frente a Marie, de espaldas a mí.

Tomo un pecho con cada mano y los beso y lamio durante cinco larguísimos minutos.

Marie gozaba, su cara reflejaba placer.

Carlos intento sacar el camisón recogido en el vientre de Marie, esta levanto el culo para facilitárselo, desnuda, tan solo con una mini braguita.

De nuevo se besaron, Carlos continuaba arrodillado frente a Marie, ella tiro hacia arriba de la camiseta de Carlos para sacarla, Carlos levanto los brazos y salió sin problemas.

Carlos se volcó de nuevo sobre las tetas de Marie, estuvo un rato y empezó a bajar por su abdomen hasta su entre pierna allí se entretuvo un rato jugando encima de las braguitas y poco a poco se las quito, otra vez Marie levanto el culo para facilitárselo, lo que Carlos aprovecho para acercársela hacia él.

Marie quedo medio tumbada en el sofá con Carlos entre sus piernas y estas flexionadas apoyadas sobre la mesa de centro.

Carlos la empezó a comer el coño, Marie con sus dos manos acariciaba sus pechos.

Pronto empezaron a surgir suaves gemidos.

No tardo Marie en tomar entre sus manos la cabeza de Carlos, sus gemidos subieron de volumen, Carlos se separo de ella y dijo algo.

Desde ese momento sus gemidos bajaron de volumen.

Marie seguía con la cabeza de Carlos en sus manos, sus piernas se apoyaban contra la mesa y su cadera se separaba del sofá.

Carlos se separo de ella y empezó a meter y sacar un par de dos a toda velocidad de la vagina de Marie que movía desesperadamente la cabeza para los lados a la vez que gemía, su cadera seguía en el aire.

No tardo en caer al sofá, Marie tomo la mano de Carlos y poco a poco la saco de su sexo, sus dedos brillaban.

De nuevo se besaron, por detrás podía ver como Marie manipulaba el paquete de Carlos.

Un movimiento de Carlos y un suspiro de Marie a la vez que su cabeza caía hacia atrás fue la clara señal que se la acababa de meter hasta dentro.

Marie le abrazo con sus piernas y con sus brazos, Carlos culeaba a la vez que intentaba cazar al vuelo una de las tetas de Marie.

Tres, cinco, diez minutos en esa postura que se yo había perdido la noción del tiempo, estaba completamente excitado en mi escondite.

Carlos se levanto, Marie quedo sentada con la polla de Carlos a la altura de su boca, lógicamente, la tomo y se la llevo a la boca, yo no lo veía, segundos después Carlos se separo y se tumbo en el sofá, Marie se coloco a cuatro patas en el espacio que quedo entre las piernas de Carlos.

Tomo su pene, con la lengua dio varias vueltas alrededor de su amoratado capullo, lo engullo, poco a poco de forma que solo ella sabe hacer, Carlos suspiraba, poco a poco la fue sacado hasta que ¡Pup! Se oyó claramente la polla de Carlos salió disparada.

Marie la volvió a tomar, con una mano le hacia una suave paja mientras que con la boca se centraba en su capullo, Carlos dijo algo a Marie.

Esta paro se acerco a su boca y lo beso.

Mientras se besaban, Marie se puso en pie, quedando Carlos tumbado en el sofá y Marie inclinada sobre su boca.

Carlos de nuevo la llevo al sexo de Marie.

Marie estaba de pie con las piernas ligeramente separadas, la mano de calor se movía entre sus muslos, su sexo.

Carlos tomo la cabeza de Marie con una mano y la condujo de nuevo a su miembro.

Marie se arrodillo dejando su culo en pompa cerca de las manos de Carlos.

Marie tomo con su mano la polla de Carlos y la metió en su boca, Carlos la manejaba con su mano izquierda, empujaba y soltaba la cabeza de Marie en función de sus deseos.

No tardo en soltarla, Marie no necesitan que la guíen sabe perfectamente lo que tiene que hacer en cada momento.

Carlos descolgó una mano, acaricio las nalgas de Marie y pronto la hundió entre sus piernas.

Marie continuaba subiendo y bajando la cabeza sobre la polla de Carlos.

Unos minutos después, Marie saco la polla de Carlos de su boca y le masturbo rápidamente Carlos culeaba sobre el sofá, soplaba y resoplaba.

En unos segundos Carlos tenía su abdomen lleno de leche.

Marie dejo de masturbarle y apoyo la cabeza sobre su pecho, dijo algo no la entendí, Carlos respondió “no te preocupes”.

A los cinco minutos, Carlos se levanto.

•Ahora vuelvo voy a limpiarme esto.
•Te espero, dijo una sonriente Marie.
Carlos al salir del salón levanto la vista hacia donde yo me encontraba.

Marie se dirigió a la cocina bebió agua y regreso al salón, un vez el sonido del lavabo del aseo ceso, apareció Carlos de nuevo en el salón.

Tomo a Marie por la mano y la condujo hacia las escaleras, me iban a descubrir, mi escondite estaba totalmente visible desde la subida de las escaleras.

•No, no des la luz no vaya a ser que despiertes a Ángel; dijo Carlos en un tono más alto de lo normal.
Permanecí inmóvil, llegaron al descansillo de la escalera completamente acurrucado para pasar lo mas desapercibido posible en la oscuridad.

Al llegar al descansillo, Carlos abrazo a Marie de forma que no podía girar su cabeza a la derecha para descubrirme.

Llegaron a la habitación de Carlos, este encendió dos pequeñas lámparas de mesilla.

Solo veía sombras moverse, poco a poco me fui arrastrando hasta la puerta de la habitación.

Marie tenía sus manos apoyadas en la cama y Carlos arrodillado tras ella la como el coño y el culo.

Tras un rato de comida Carlos empezó a introducir primero un dedo, luego dos y luego tres a lo que Marie se opuso, mientras con las manos trabajaba el sexo de Marie, con su lengua lamia y relamía su culo.

Saco los dedos de la vagina de Marie y los sustituyo por su boca, el cambio contrario hizo sobre su culo.

Marie avanzo un poco se arrodillo sobre la cama, gemía y gemía, ahora Carlos no la mandaba callar como antes.

Sus caderas empezaron a agitarse, sus suspiros se alargaban, sus gemidos parecían llantos.

Carlos se levanto, coloco su polla a la entrada de su sexo y fue Marie la que hizo la fuerza necesaria para que la penetrara totalmente, hasta el fondo.

Desde mi posición lateral y a ras de suelo vi como el miembro de Carlos quedaba totalmente introducido en el cuerpo de Marie.

Los dos se movían, en varias ocasiones casi se sale la polla de Carlos del cuerpo de Marie pero siempre lo controlaban evitándolo.

Carlos llevo una de sus manos hacia el clítoris de Marie y empezó a manipularlo.

Era lo que la faltaba, Marie tomo una almohada y en ella hundió su cara.

Durante largo rato sus gemidos y gritos quedaron acallados por la almohada.

Muy despacio se separo de Carlos y se dejo caer unos segundos en la cama.

Carlos se tumbo a su lado acaricio todo su cuerpo.

Marie se incorporo, abrió sus piernas y se dispuso a cabalgar a Carlos.

No la costo nada introducirse el durísimo palo de Carlos hasta las mismas pelotas.

Una vez dentro del todo Marie movía sus caderas, de adelante hacia atrás, hacia los lados, describía círculos, una vez termino el juego empezó a cabalgarlo de verdad.

Desde mi posición veía como entraba y salía.

Carlos con sus manos separaba las nalgas de Marie para que yo lo pudiera ver.

Marie paro, se saco la polla de Carlos y la condujo hasta su culo.

Despacio dejo caer el peso de su cuerpo sobre el pene de Carlos.

Carlos abría sus nalgas y su durísimo pene abría en canal las carnes de Marie.

No hubo parón, Marie en todo momento se estuvo moviendo ligeramente de arriba abajo.

Una vez se acomodo el culo a la polla de Carlos Marie volvió a cabalgar.

Subía y bajaba continuamente, no paraba, no había descanso.

De nuevo sus gemidos habían resurgido, se estaba volviendo a correr esta vez con la polla de Carlos en su culo y este chupándola las tetas.

Marie paro con todo el miembro dentro, Carlos la volteo.

Ahora estaba el encima, Marie estaba abatida.

Carlos entre sus piernas empezó un follar bestial, Marie volvió a despertar, a gemir a susurrar.

Carlos saco su polla del culo de Marie, sin tiempo empezaron a salir chorros de leche sobre el vientre de Marie, sobre su sexo, Carlos se exprimió hasta su última gota, sobre el cuerpo de Marie.

Un par de minutos después Marie se levanto, beso a Carlos y se despidió de él.

Yo rápidamente me arrastre hasta mi cuarto, sentí entrar a Marie, fue directa al servicio, oí el lavabo y pocos minutos después se acostó a mi lado.

Se situó a mi espalda y me abrazo.

•Espero que te haya gustado lo que has visto; susurro Marie a mi oído.
•Te vi desde el primer momento; continúo.
•Claro que me ha gustado, y a ti. Respondí.
•Me ha encantado, no podía ser menos. Susurro de nuevo a mi oído.
Llevo su mano hacia mi polla, la acaricio suavemente.

Nos besamos.

•Si que te ha gustado sí; susurro mientras la acariciaba.
Así caímos dormidos hasta el día siguiente.
Fuente: Todorelatos.com

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