Relato porno 25 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. En la soledad de mi cuarto, pienso en ti que estas con tus amigas y no sé exactamente qué estás haciendo; pero en calidad de amante los envidio. Pienso en tu cuerpo recién depilado y en lo tiernecita que estás y en como poder ser yo quien se ocupe de ti. Comprendo que tienes todo el derecho a esos momentos con ellos, pero yo te deseo permanentemente. Y espero que en las próximas horas seas parte de mi vida (en persona). Te llevo muy dentro y me veo contigo en todas las situaciones. Si es egoísmo de enamorado, de hombre encelado por su hembra y tu lo eres del modo que no lo ha sido ninguna otra mujer.
Tengo imágenes de ti vestida de calle, en bañador y en lencería; pero especialmente de tu bello vestido de piel y de cómo llegas a estar desnuda para mí.
Las sonrisas y las bromas se nos surgen y nos llevan a la intimidad y esta es la puerta a la sensualidad ansiada. Porque lo confieso te deseo piel con piel y sentirme objeto de tus besos y abrazos y toda la relación amorosa, persona a persona.
Ven amada y no te demores, porque tengo fiebre de ti y sin ti me falta el remedio. Tus formas me gustas y son conocidas por mis sentidos. Y hacia ti voy y a ti te espero amorosamente. Deseo esculpirte, usando mis manos y dedos como cinceles y herramientas de felicidad. Ven que sin ti me desespero y tus mieles he gustado y no puedo vivir sin ti y sin ellas.
Progresivamente me estoy sintiendo más ligado a ti y cuando tenemos un momento me parece la gloria. Me siento tan vacio sin ti y tan necesitado de tus mimos, tanto que me duele no tenerte y tenerte en esos momentos me colma. Pero hay la distancia y la separación contra la que luchamos, porque rehacer una vida es muy importante, es vital para mí y para ambos.
Te digo ven pero no es fácil que dejes tu vida anterior y tus vínculos familiares y los míos son ataduras fuertes y fuerte es nuestro amor. Muy duradera es la relación que sentimos pero no la acabamos de resolver y poder vivir en plenitud de pareja.
No es fácil dejar a un lado las cosas de una vida de más de 40 años.
Fuente: todorelatos.com

