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Tamara mi abogada
Ese viernes de junio, había quedado con Maribel a media tarde en la cafetería de unos grandes almacenes para merendar y charlar de nuestras cosas y como acababa de comer y me sobraba tiempo me fui a la planta moda joven a comprarme algo de ropa para el verano, tenia la mano izquierda vendada desde la muñeca podría decir por que estuviese dislocada, pero la verdad era un truco que había utilizado otra vez con el fin de conseguir que alguien me ayudase en los probadores.
A esa hora había poquisima gente y aparte de haber cogido ya varias prendas estaba controlando las chicas que estaban solas y también de compras, entonces la vi y si en un principio me pareció de espaldas que era Maribel enseguida me percate que no era ella, pero sin embargo la conocía de algo, y me daba la sensación que no despreciaría una relación entre mujeres, era de unos 25 años rubia bajita ojos verdes y grandes pechos, mas grandes que los de Maribel y lo curioso es que recordando donde la había visto me vino a la memoria que era una de las abogadas del bufete donde me llevaban mi separación.
Después de saludarla me recordó que se llamaba Támara, y charlando sobre temas banales, la pedí sin titubear que si me podía ayudar en el probador con mis cosas, ella iba vestida con una faldita cortita y una camiseta de tirantas y yo llevaba una blusa y unos vaqueros.
Ya en el probador la pedi que mientras yo me desabrochaba la blusa ella me fuera quitando los pantalones, la escena iba subiendo de tono por el morbo y porque enseguida me quede con mis tetas al aire al no llevar suje y solo con el tanga, la pedí que me ayudara con las camisetas y la falda que había elegido y mientras me iba poniendo la ropa que yo también intentaba ayudar con mi mano derecha fui observándola por los espejos como me miraba las tetas y los pezones que rozaba de vez en cuando pero sin atreverse a mas.
Estuvimos con mi ropa algo mas de veinte minutos poniéndome y probándome todo, ella solamente había escogido un pantalón corto y la anime cuando termino conmigo a que se lo probara y cuando se quito su mini no tuve mas remedio que decirla que tenia un cuerpo precioso y que el tanga que llevaba la sentaba de maravilla, ella que no había dicho nada antes también me dijo algunos cumplidos sobre mi cuerpo y de mis tetas cosa que no creí que se atreviera.
Los pantalones la sentaban de maravilla realzando su culito respingón, y como vi que teníamos ya cierta confianza la dije que se quitara el suje ya que estaría mucho más insinuante, sin replicarme se quito la camiseta y luego el suje apareciendo unos pechos grandes, se iba a poner la camiseta cuando la pare diciéndola que se esperase un ratito que quería admirarla esas tetas y pezones tan maravillosos, se quedo cortada pero me dejo mirándolas, tenia unas ganas enormes de tocárselas y chupárselas y echando valor la dije
“creo que son más grandes que las de mi amiga, déjame comprobarlo”
y las toque suavemente como quien esta comprobando su tamaño pero salió mi vena de ama y la pellizque un pezón para enrizarlo mientras la decía: Leer todo
Fernanda había salido de la pista hacia 40 minutos y desde el aire solo se veía un bosque con inmensos pinos que parecían acercarse, era verano y se le ocurrió imaginar ese paisaje en invierno, pensaba en eso cuando un sonido de alarma la desconcentro, el tablero gritaba indicándole una falla muy grave en el motor y perdía altura, intentó comunicarse a la torre pero no tenia señal, su única opción era tratar de aterrizar y eso hiso! De pronto todo se volvió oscuro!
CAPITULO I
Verónica otra vez se sentía sola y como siempre cuando esto ocurría tomaba su jeep y se dirigía hacia el rio, nadar siempre le hacía bien. Mientras manejaba decidió meditar.( Porque aun cuando el rio se encontraba en su propiedad; le llevaba 40 minutos llegar en su camioneta, tenía que pasar por la granja y luego por los viñedos que ocupaban al rededor 20 hectáreas de su terreno y 5 km más de bosque para poder llegar) Pensaba si algún dia se volvería a enamorar y más aun si seria correspondida, continuaba cuestionándose como alguien (para ser exactos: Katia, quien era la ex pareja de Veronica) le había roto el corazón de esa manera tan cruel y despiadada, y comenzó a recordar aquella noche tan trágica y triste: Le habían informado que se encontraba como una de las mejores productoras de vino y que si lo permitía la competencia de degustación de vinos se realizaría en su hacienda, lo cual elevaría increíblemente la fama de sus viñedos, era perfecto estaba tan feliz que sin más demoras salió de su oficina, le explico a su secretaria que se iba a casa y salió del edificio, estaba tan feliz y en el transcurso a casa solo pensaba que le diría a Katia, (seguro se pondrá feliz, pensaba mientras salía). Cuando entro en el edifico colín la portera la recibió de forma extraña, su rostro simulaba una mescla de sorpresa y tristeza, se le noto más aun cuando le pregunto porque había vuelto tan temprano y ella le respondió con una enorme sonrisa: -hay buenas noticias que le quiero compartir a Katia, pero aun no llega verdad? Leer todo
Todo empezó con una carta de amor que le mandé a mi mujer, la carta decía:
Estimada señorita.-
Son de tal magnitud mis deseos de for-
malizar mis relaciones con usted que gozo en comu-
nicarla a todas horas del día, que darle mi po-
bre corazón perturbado ante una joven tan be-
lla por dar gusto a mis grandes y poderosos co-
nocimientos que se ven atravesados por agui-
jones. He sido informado de que usted es tan pu-
ra así como amable, modesta, simpática y boni-
ta que espero no nos oponga resistencia a mi na-
tural carisma, mi gallardía presencia y mi gar-
bo que es capaz de destrozar el más fuerte co-
razón que sienta tan solo mi leve y mínimo cari-
ño. Esperando a unirnos sentimentalmente y pre-
ferentemente sin más demora permíteme acompa-
ñarla a la hora y sitio que usted tenga por gusto.
a mi mujer le pareció una maravilla, pero le dije: lee sólo los renglones impares, cuando la leyó no se podía creer que una carta tan romántica pudiera ser tan pornográfica, bueno tanta gracia le hizo que se la llevó a su trabajo, diciendo que era un regalo mío, entonces al dejársela, en el cuarto de baño, a la putita de la empresa, ella se relamió los labios y le dijo: “tú crees que para este mensaje nos hará falta a ti y a mi un hombre”, y mi mujer como es tan lanzada le contesto que a ella no le hacía falta ninguna polla para darle gusto a su conejo teniendo un buen vibrador, unos buenos dedos o una lengua juguetona, la rubia putita además le iban las tías porque pasándose la lengua por los labios le dijo: ¿estos largos dedos y esta gruesa lengua te sirven?, mi mujer le contestó: si los sabes utilizar, me lo puedes demostrar después de comer en mi despacho. Y después de comer mi mujer estaba abierta de patas y la compañera metiéndole el dedo en el coño y masajeando con la lengua el abultado clítoris, los fluidos de mi mujer de los incontables orgasmos se perdían entre los labios de la chupona, después cambiaron los papeles y mi mujer fue la encargada de tragarse las corridas de la rubia. Ambas quedaron satisfechas, pero se hicieron tan amigas que decidieron irse a la discoteca esa misma noche y pasar la noche en casa de ella. Leer todo

