Browsing all articles in Fantasias

Relato porno 16 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. Fue un miércoles a última hora de la tarde. Dirigí mi coche a las afueras de la ciudad donde se encuentran las putas callejeras. Aquí, son casi todas drogadictas, por lo que no son demasiado aconsejables. Me gustaba pasar y mirarlas, soy un voyeur. Pero ese día estaba mas caliente de lo normal. Parecía que hoy no había ninguna, a veces ocurre. Pero, al fin vi a una de ellas. ME parecía la más guapa, de las que allí se solían colocar. Era morena, media melena, delgadita, pero no con demasiada pinta drogadicta. Me quede mirándola, y al pasar me grito pidiéndome que diera la vuelta. Continúe hacia delante, pero en la siguiente rotonda decidí girar. Fui despacio y allí, me detuve, junto a ella. Leer todo

Relato porno 1 de febrero del 2010, los mejores relatos porno. PRIMERA VISITA

Yo estaba allí, tumbado, medio dormido, casi con mi cabeza entre sus pechos. Sentí como empezaba a excitarme y el bulto crecía bajo de la toalla. Me pareció que tenía posibilidades y hablé:

- No sé si será por la posición, por la anestesia o por tu contacto pero me estoy poniendo muy

caliente.

Mira.

– Vaya hombre, es la primera vez que me pasa, pero según veo como te crece noto como me

humedezco.

- Tu sigue mirándome los dientes que voy a comprobarlo.

Mi mano derecha subió por sus pantorillas, por debajo de la bata, hasta alcanzar sus bragas.

Y mis dedos se abrieron paso hasta alcanzar su coño que ya estaba húmedo. Leer todo

Relato porno 29 de enero del 2010, los mejores relatos porno. Soy Sonia y tengo 37 años. Mi historia comenzó tras una discusión con mi marido, en la que me dijo que era muy estrecha y que si seguía así se acostaría con otra. Esto me impresionó aunque él estuviera borracho. Decidí darle la próxima noche, la mejor noche de sexo de su vida. Webcams Porno

Me compre en un sexshop un traje sexy de cuero y con ello puesto, tras acostar a los niños, le estuve echando maliciosas y lujuriosas miradas. Me fui a la habitación, me puse el traje y le llamé. Cuando abrió la puerta y me vio, no pudo aguantar una cara de sorpresa y lujuria. Entonces me beso con toda sus fuerzas en mi boca y en el escote que insinuaba el traje xxx, que empezaba a quitarme, dejando al descubierto unas tetas grandes y firmes, que él empezó a besar después de pasar a mi estomago, que a pesar de mi edad y gracias a la gimnasia que realizaba, estaba firme. Yo también le empecé a quitar la ropa, pero en el fondo me llevé un chasco, al ver los michelines que mi marido tenía ahora. También me deprimí al ver su miembro, no teniendo un gran tamaño, pero que aun así bese chupe y después me folle. Tras unas noches de sexo, mi lujuria se había desatado y mi marido apenas aguantaba. Fue entonces cuando decidí ponerles los cuernos. Leer todo