Relato porno del 31 de mayo del 2010. Con apenas 18 años, Valeria es una mujercita muy atractiva, morena, delgada, con una cintura preciosa, unos pompis resaltantes, unos senos pequeños, firmes, carnosos, y unos pezones rosados apetecibles. Pero, lo más hermoso de ella es su dulce carita ovalada, y esos ojos marrones muy dulces, centelleantes, con un toque de picardía muy peculiar.
Ella es casi una niña, pero ya siente con mucha fuerza deseos de ser una mujer. Le gusta vestirse de manera muy provocativa, para mostrar sus encantos. Casi siempre usa unos TOP muy cortitos que dejan ver su delicioso ombligo, los acompaña con una faldita corta que permite mostrar unas piernas espectaculares que la hacen ver súper sexy.
Vestida así, con faldita beige y TOP negro cubierto con un chalequito beige también, Valeria está celebrando su cumpleaños, en su casa, organizado por su madre, rodeada de sus mejores amigos y amigas, jovencitos como ella. Pero, hay un invitado especial que le llama la atención. Es un amigo de su madre, un hombre algo mayor, a quien encuentra interesante. Alto y fornido, con una mirada penetrante y misteriosa que no deja de observarla. Ella siente sus miradas sobre su cuerpo, sus senos, su ombligo descubierto, sus piernas, sus pompis y se siente deseada por ese hombre. Leer todo
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Tirada en la autopista
Relato porno del 16 de mayo del 2010. Nunca me atreví a contar este episodio de mi vida y tampoco sé muy bien por qué lo hago ahora. Lo cierto es que siento vergüenza cada vez que lo pienso y necesito desahogarme. Por otra parte, también creo que, después de dos años, la mejor manera de superarlo es afrontarlo y, para empezar, como no me atrevo a contárselo a nadie xxx que conozca y mucho menos a mis padres, a falta de dinero para pagar la consulta de un psicólogo, me he decidido a explicarlo aquí.
Todo sucedió una noche del verano de 2006. A pesar de haber cumplido ya 20 años, todavía estaba muy controlada por mis padres, especialmente por mi padre, que es uno de esos tipos chapados a la antigua. Yo veraneaba en Calafell, pero había salido con unas amigas de la facultad. Habíamos quedado en Salou, pero no se lo había dicho a mis padres. Era tarde, muy tarde, pero me estaba divirtiendo mucho, así que, aunque era consciente de que iba a tener que aguantar la charla de mi padre y de que seguramente iba a estar castigada lo que quedaba de verano, decidí disfrutar del momento y afrontar las consecuencias cuando llegara a casa.
Me despedí de mis amigas en el parking de la disco. En cuanto desaparecieron, busqué el móvil en mi bolso, convencida de que mi padre ya habría llamado. No me equivoqué. El tono de su voz en el buzón de voz sonaba amenazador, y eso me puso muy nerviosa. Cuando hube acabado de escuchar el mensaje traté de llamar para, por lo menos, avisar de que iba para casa y que estaba bien, pero tras marcar el número y descolgar para realizar la llamada el móvil se quedó sin batería.
Tenía 50 kilómetros por delante y más de media hora de camino, así que decidí coger la autopista para llegar a casa lo antes posible. Con el carné recién sacado y el coche de mi padre, apenas me dejaban cogerlo por dentro de Calafell, así que no era cuestión de demorarse todavía más. Leer todo
Relato porno del 13 de mayo del 2010. Son más de las 12 de la noche y no puedo dormir. Hace calor. Se escucha el murmullo de la gente que pasea por la calle a lo lejos, cortando el silencio inmóvil de la habitación.
La cama es inmensa y me pierdo en ella intentando buscarte. Me enredo desnuda entre las sábanas inspirando tu olor… apoyando mi cabeza sobre la almohada que lleva el perfume de tu pelo, de tu boca xxx …
Es inútil porque no estás. Esta noche no estás conmigo… y aunque intento llamarte a gritos se que hoy no puedes venir. Te extraño y extraño tu cuerpo pegado al mío, tu calor, tu piel…
Ay amor, suspiro. Si pudieras navegar por mi mente y descubrir lo que mis pensamientos deliran, lo que deseo hacer con vos en este momento…
El cansancio hace mella en mí, y de a poco voy logrando relajarme y entrar en el profundo mundo de los sueños…
Me muevo en la cama con una extraña sensación…ummm, más que extraña placentera…
Me has despojado de las sábanas… y siento, muy despacito y suave, tu mano acariciando mis empeines, va subiendo por las piernas, se detiene en mis rodillas, y vuelve a bajar por la pantorrilla. Y vuelve a subir, despacio, lentamente… ahora sigue más arriba… por mis muslos, pasa por mi cadera… por el lateral de mi cuerpo… por mi brazo… baja hasta mi mano, y vuelve a subir rozando mis axilas, bajando hasta mis pechos… pasa por uno… ahora por el otro… y sube hasta mi cuello.
Ahora siento como tu mano me acaricia la cara, mis mejillas, mis ojos, mi frente y mi pelo… todo el largo de mi cabellera, rozándome los hombros, la espalda… baja hasta mi cintura, mis caderas, mis nalgas… y vuelve a subir… Leer todo

