Relato porno 1 de marzo del 2010, los mejores relatos porno. Mi esposa y yo hemos fantaseado mucho con hacer un trío, pero no pasaba de ser solo un calentón al momento de tener sexo, pues pasaba el momento y no se volvía hablar nada. Gabriela tiene 32 años y es una mujer muy atractiva, ella es blanca con pelo castaño con destellos rojizos, de tetas pequeñas pero muy bien puestas a pesar de nuestros dos bebes, (cuatro y dos años) sus nalgas son preciosas, muy redondas y respingonas, con una cinturita muy breve unas piernas largas muy bien torneadas.
En mi caso soy un tipo normal de cabello castaño, de 1.78 mts. Con 88 kgs. Medio panzón y casi cuarentón, con una pija de 15 cts. Muy bien hecha con circunsición. Soy bastante caliente pues me fascina ver películas porno, ver fotos, leer relatos de esposos calientes y todos los temas de matrimonios en trío me vuelven loco, siempre lo mejor del repertorio se lo muestro a mi señora que se estremece y acabamos cogiendo como locos.
Resulta que el Sábado pasado tuve la comida navideña de la compañía donde trabajo, coincidió que también era el día que habíamos planeado poner el árbol de navidad pues lo habíamos comprado un día antes, y dentro de los planes también estaba tener un encuentro romántico de sexo con unas copitas (una vez al mes mi esposa se disfraza con ropa muy sexy tiene su colección; de caperucita roja, de conejita del play boy, de niña porno, una cena afrodisíaca con unos buenos tragos y disfrutar del sexo) Leer todo
Relato porno 1 de marzo del 2010, los mejores relatos porno. Han oído hablar alguna vez acerca del síndrome del “nido vació”??? De cuando los hijos se hacen mayores y se van de la casa? Oh no!! Eso es solo “los hijos crecen y se van de la casa”. Yo hablo del síndrome en donde lo importante no es que se vayan sino que, por fin, los padres tenemos la oportunidad de disfrutar de la soledad, de la quietud y si, de lo que por muchos años nos abstuvimos de disfrutar. En nuestro caso, ese nido nunca, pero lo que es nunca, tuvo tanta actividad y tanto calor como el que tiene nuestro nido hoy en día.
Ya son varios años que el último de los hijos dejo la casa y ahora, no solo la casa sino el país. Así que nos quedamos los dos “viejos solos” y cada vez que leo o escucho la palabra “viejo” me sonrío pues pocos? nadie? imagina como mi marido y yo le hemos sabido sacar provecho a esta “soledad”. Quien fue que dijo que el sexo es monopolio de los jóvenes? Me permito dudar que muchos, muchísimos de los jóvenes que se dicen ser “sexuados” y “liberales” sepan disfrutar del sexo como lo hemos estado haciendo nosotros en los últimos años. Leer todo

